Uno de ellos fue Cuatrociénegas, comunidad que se vio altamente apoyada y favorecida económicamente por el Gobierno del Estado, coyuntura que su alcalde Gabriel Villarreal Jordán no supo, no quiso o no tuvo capacidad para aprovechar la oportunidad.
Los dichos tienen una raíz, como ése que bien dicen: El que tenga tienda que la atienda y de acuerdo a la opinión generalizada de los habitantes de Cuatrociénegas, Gabriel Villarreal Jordán, tuvo la Presidencia Municipal, pero no la atendió y si lo hizo fue tan poco el tiempo, que de los destinos de ese municipio generalmente se encargó su tesorero municipal.
Gabriel, quien deja una mala y pésima huella a su paso por la Presidencia Municipal de la tierra de don Venustiano Carranza, pues imperó el desorden administrativo y financiero al grado que ocupara meses a la alcaldesa electa, además de obras inconclusas o a medias como es el Centro Histórico, haciendo ese anuncio el propio edil de que dejará “a medias” algunas obras.
Empero, la pregunta de los residentes de Cuatrociénegas es ¿y las otras medias?. Esta sarcástica insinuación directa se refiere al hecho de que don Gabriel sí que sabe empinar el codo con las medias de Tecate, Modelo, Corona y otras marcas de cheves que fueron compañía permanente de Gabriel Villarreal, que permanecía más días en Saltillo en noches bohemias y sus diversiones en la Ciudad de México, porque lo que sea de cada quien, salió bueno para las bohemiadas y pachangas, preferentemente fuera de Cuatrociénegas.
Su ausencia de Cuatrociénegas siempre las pretendió justificar el casi ex alcalde con “voy a Saltillo o a México” dizque a gestionar recursos, los que nunca llegaron porque jamás y nunca hubo tal intención.
La silla de la Presidencia Municipal de Cuatrociénegas estableció récord por los días en que se mantuvo vacía, dadas las permanentes ausencias de Gabriel, que gracias a lo realizado por el Gobierno estatal en obras materiales y programas de acciones de protección a las clases marginadas, la verdad es que los pobladores de ese histórico y antiguo pueblo ni cuenta se dieron que había edil.
Los pobladores de Cuatrociénegas se entristecen al perderse cuatro años de progreso y superación de su comunidad, porque Gabriel defraudó la confianza que depositó en el Gobierno de la Gente, pues no respondió como debiera y por el contrario, conforme avanzó el tiempo dejaba de cumplir más en su obligación de dirigir por buen rumbo a Cuatrociénegas.
La división y el pobre papel que otros partidos políticos realizaron en esas tierras revolucionarias fueron factor para que la candidata del PRI llegara sin problemas y saliera adelante con la victoria.
Mucho trabajo, entrega y esfuerzo esperan a la sucesora de una maltrecha, endeudada y desorganizada administración municipal de Cuatrociénegas, Coahuila. (http://www.intersip.com.mx)
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