DE TODOS AQUELLOS QUE CORRÍAMOS descalzos por la calle, quedan pocos, muchos se han ido, otros tantos han muerto, el vicio se los llevó.
EN CADA ANÉCDOTA UNA HISTORIA, y la recuerdo ahora que mi ma´linda se enfrasca con mi hermano mayor en una discusión sobre los matrimonios entre personas del mismo sexo.
RECUERDO ESE DÍA CUANDO MI tío “Veneno” nos decía a mi hermano Adlay y a su servilleta: “Mira, ese es un maricón”.
EL NEGRITO ADLAY SE LE quedó mirando y luego se dirigió a mí con una sonrisa… “¿malicón?” LLEVABA EL PELO PINTADO DE rubio, un pantalón verde chillante y camisa de flores… calzaba sandalias y caminaba a paso delicado.
SEIS Y CUATRO AÑOS… ÉL era el mayor.
EL NEGRO ADLAY, MI HERMANO mayor, se tendió con la panza hacia el techo y comenzó a juguetear con un soldadito sin cabeza.
ENTONCES LANCÉ LA ALERTA…
“¡MIRA… EL MARICÓN!” Y MI HERMANITO SE TIRÓ entonces panza en tierra, asomó la cabeza por entre el barandal de madera y le llamó…
“PSSST… PSSSSST… MALICÓN… MALICÓN”.
EL VARÓN NI SIQUIERA VOLTEÓ a verle, mientras yo sonreía nervioso…
ADLAY SE ENCOGIÓ DE HOMBROS… “A lo mejol no se llama así”.
Y REGRESÓ CON UNA BOLSA transparente con huevos adentro.
“PSSST… PSSSST… MALICÓN… HEY… MALICÓN”.
CREO QUE DEBIERON SER SIETE… quizás ocho las veces en que pasó frente a nosotros aquel día, y comenzábamos a aburrirnos.
ENTONCES CONVOCAMOS A REUNIÓN.
EL OMBLIGÓN HERMANO DEL “ESPINILLAS”… El Chino Edi… Chibirico…
NEGRIZA EN PLENO, LES PLATICAMOS del muchacho que parecía mujer.
Y FUE ENTONCES QUE A la novena vez que pasaba ya no fue solamente el Negro Adlay quien le llamó… unimos nuestras voces a coro y le llamamos…
“¡MARICÓOOOOON!… ¡MARICÓOOOON!” ESTA VEZ SÍ QUE HA volteado y se dirigió hacia nuestra casa, pero no se dirigió a nosotros; llamó a mi madre y le dio la queja de que le estábamos gritando aquellas palabras que seguramente, no entendíamos.
CLARO, DE LA MANO DE una chancla recibimos nuestra primera lección de pluralidad y tolerancia a la gente distinta.
.(JavaScript must be enabled to view this email address)
| Comparte ese artículo: |
|



