×
Dalia Reyes
Dalia Reyes
ver +
Comentarios a: dreyesvaldes@hotmail.com

" Comentar Imprimir
02 Diciembre 2016 04:00:00
Y todo para qué
Los padres en el pasado ?y algunos colados en el presente- cuestionaban a la mujer para saber el porqué de su insano interés por estudiar más allá de carrera secretarial o, ya en el extremo, la magisterial.

Las razones podía ser tan variopintas como autosuficiencia, capacidad, oportunidad, posibilidad, aburrimiento o, simple y sencillamente porque sí. Saber porque sí fue una de las respuestas más insinuadoras y menos estudiadas en su momento, y ahora también.

El conocimiento por sí mismo tiene un valor, pero muy pocas personas se lo adjudican de ese modo; más bien se considera un medio para alcanzar ciertos fines y eso acaba, en la mayoría de los casos, por resultar frustrante.

Esperar logros específicos con lo aprendido es un error tan diseminado que incluso se enseña en la escuela cuando se les ofrece a los estudiantes una promesa de futuro éxito en empleos específicos que han llevado a sus maestros a la fama y la opulencia ?por lo menos a los más suertudos.

La pregunta qué debemos de saber nunca ha sido respondida a ciencia cierta, ni siquiera en esos libros que aseguran contener todo el conocimiento suficiente para ser una persona decente y hablar con congruencia frente a un presidente o un embajador, cosa cada vez más fácil de lograr.

La pregunta clave sería para qué saber. El bagaje de conocimientos que adquirimos en el trayecto escolar, simultáneo al de la experiencia diaria, es incierto e inconmensurable; ponerle un muro sobre los espacios en los que nos moveremos para ejercerlo.

Lo sorprendente de todo esto es que hay quienes adquieren tan poco que es sorprendente ver lo mucho que hacen con ello, y no necesariamente bueno para la sociedad, porque hemos descubierto que no se necesita ser sabio para destruir a quienes están cerca.

Hace algunos años mi amiga Tere cocinó espinacas con frijoles y queso. Ella no tiene la menor idea de a cuantos famélicos he revivido con ese sencillo y singular plato tan reconfortante para el cuerpo y para el alma.

Si usted se ha puesto a pensar para qué sirve lo que sabe, verá cuántas preguntas por responder le vienen a la mente.
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)

" Comentar Imprimir


COMENTARIOS


columnistas

top-add