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Jorge Dávila Flores
Jorge Dávila Flores
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01 Mayo 2018 04:00:00
TLCAN, se esperan buenas noticias en los próximos días
Hasta la fecha se han realizado siete rondas de negociaciones para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, de las cuales vale la pena realizar un breve recuento de los resultados obtenidos, las coincidencias y las diferencias que prevalecen entre los tres países que lo integran: México, Canadá y Estados Unidos.

La primera ronda, que dio inicio el 16 de agosto de 2017, arrancó con el intercambio de cifras y expectativas y la intención de estudiar alrededor de 30 capítulos, para identificar acuerdos y discrepancias y comenzar la elaboración de textos.

En la segunda ronda, en los primeros días de septiembre, se iniciaron las discusiones sobre diversos temas, como salarios, acceso a mercados, inversión, reglas de origen, facilitación comercial, medio ambiente, comercio digital, pómez, transparencia, anticorrupción, agro y textiles.

Durante la tercera ronda, entre el 23 y 27 de septiembre, se reportaron avances en telecomunicaciones, política de competencia, comercio digital, buenas prácticas regulatorias, aduanas, facilitación de comercio y anexos sectoriales y las partes intercambiaron ofertas de acceso a mercados para compras de Gobierno.

En la cuarta ronda, en octubre, se incorporaron temas más complejos, donde se expresaron divergencias. México consideró como inaceptables la aplicación de barreras a la importación de algunos productos perecederos mexicanos y canadienses por parte de Estados Unidos; cambios en las reglas de origen para la industria automotriz, en los que Estados Unidos propuso elevar su participación al 50% del contenido de cada vehículo y el regional (de los tres países) de 62.5 a 85%; vigencia quinquenal del tratado y la eliminación del capítulo para la solución de controversias.

Estados Unidos ha argumentado que su gran déficit comercial constituye una desventaja en el TLCAN, por lo que serían necesarios mecanismos para reducirlo; sin embargo, México y Canadá no están de acuerdo con esa apreciación, porque consideran que no es la forma correcta de valorar o medir los beneficios del comercio.

Al término de la quinta ronda, del 17 al 21 de noviembre, en la Ciudad de México, se informó que se obtuvieron avances en comercio electrónico, mejora regulatoria, telecomunicaciones, medidas sanitarias y fitosanitarias, medio ambiente, anticorrupción y facilitación comercial y aduanas.

En la sexta ronda, del 23 al 29 de enero de 2018, en Montreal, Canadá, se concluyeron los capítulos de corrupción y pymes; los anexos sobre tecnologías de la información y comunicación y el sectorial de eficiencia energética.

Al cierre de la séptima ronda, del 25 de febrero al 5 de marzo, se terminaron los capítulos de buenas prácticas regulatorias, transparencia, medidas sanitarias y fitosanitarias, así como los anexos sectoriales de químicos y fórmulas patentadas. Se registraron avances en los capítulos de comercio digital, telecomunicaciones, obstáculos técnicos al comercio y energía y el anexo sectorial de farmacéuticos.

Con relación al contenido regional del sector automotriz, Estados Unidos propuso tres segmentos:

a) Cumplir con un límite de contenido regional de 75% y sólo los países que tengan salarios mínimos equivalentes a 15 dólares por hora podrían manufacturar esas autopartes.

b) Los componentes alcanzarían un límite de 70% en la regla de origen de contenido regional.

c) Deben cumplir con un límite de 65% en las autopartes.

El Gobierno estadunidense ya aceptó abandonar la propuesta de imponer una regla de origen doméstica para que su contenido llegue a 50% de cada vehículo, mientras que información extraoficial del “cuarto de junto” señala que la industria automotriz mexicana posee capacidad para escalar a 70% en el contenido como promedio de todo el sector. Esto muestra que las posturas se han flexibilizado paulatinamente.

Con estos antecedentes, desde mi punto de vista, hay grandes posibilidades de que se concrete pronto la modernización del TLCAN, principalmente por tres factores:

1.- La gran presión que han ejercido grupos de poder político, económico y social de Estados Unidos sobre el presidente Donald Trump.

2.- La labor prudente y efectiva que han realizado el equipo negociador mexicano y los representantes de la iniciativa privada, todos liderados y coordinados por el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal, defendiendo en todo momento los cinco principios básicos que planteó nuestro Gobierno: la defensa de la soberanía, mediante un diálogo con firmeza y dignidad; respeto mutuo al estado de derecho; visión constructiva, para alcanzar una negociación de ganar-ganar; imprimir dinamismo y competitividad a la integración de los tres países de Norteamérica y negociación integral con todos los temas sobre la mesa.

3.- La actitud propositiva y conciliadora que ha mantenido permanentemente el equipo negociador de Canadá a lo largo de estas negociaciones.

Adicionalmente, el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal, declaró que 10 capítulos del TLCAN ya están prácticamente cerrados y que durante la primera quincena de mayo podría haber buenas noticias para la actualización del acuerdo.

Hay que tener plena confianza y brindar todo el apoyo a nuestro equipo negociador para alcanzar la modernización del Tratado, en beneficio de los tres países que integran una de las regiones comerciales más poderosas del mundo.
06 Septiembre 2017 02:48:00
Economía nacional: estable y en crecimiento
Pese a las turbulencias que enfrentó nuestro país a principios de 2017, con el cambio de Administración en Estados Unidos y un entorno económico internacional volátil y adverso, hoy se confirma que vamos por el rumbo correcto gracias a la aplicación de reformas estructurales fundamentales como la educativa, la energética, la de telecomunicaciones, la de competencia económica, la hacendaria, la financiera, la del nuevo sistema penal acusatorio, la de transparencia y la del sistema anticorrupción, entre otras.

Luego de que el Primer Mandatario entregó su quinto informe de labores al Congreso de la Unión, vale la pena revisar el documento, que presenta cinco ejes centrales: México con educación de calidad; México próspero; México incluyente; México en paz y México con responsabilidad global.

Sin entrar a mayores detalles del informe, resalto algunos datos duros de los principales logros que nos dan cuenta de un México antes y un México después de la presente Administración.

1.- Los más de 500 mil empleos formales creados durante el primer semestre de 2017 representan la cifra más alta desde hace 30 años -que se lleva el registro en el Seguro Social-, para rebasar los 2 millones 877 mil nuevos puestos de trabajo en lo que va del sexenio (más de los creados en las últimas tres administraciones juntas), con lo que se queda muy cerca de la meta histórica de 3 millones jamás alcanzada y que seguramente se hará realidad en los próximo meses.

2.- Respecto del consumo, destaca el crecimiento de las ventas de 20.63% entre diciembre de 2012 y junio de 2017, según datos de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio, así como la venta de 6 millones de automóviles en lo que va del sexenio.

3.- Por primera vez desde 2008, los ingresos del sector público serán mayores a sus gastos al cierre de 2017: 1.5% del Producto Interno Bruto.

4.- La reforma en telecomunicaciones ha traído más inversión y competencia, mayor calidad en servicios y mejores precios a los usuarios: de julio de 2010 a marzo de 2017, las tarifas de telefonía celular bajaron 41.1%; las de larga distancia internacional, 40.2% y las de telefonía fija 17.4 por ciento.

5.- La Inversión Extranjera Directa acumulada en el sexenio llegó al récord de más de 156 mil millones de dólares en diferentes áreas productivas, como la energética, la automotriz, la de telecomunicaciones, la metalmecánica, la manufacturera y la turística. Actualmente, la inversión esperada tan sólo en el sector energético es de alrededor de 87 mil millones de dólares.

6.- El crecimiento de la economía es de 3% al segundo trimestre de 2017. La inflación promedio estimada de 3.91% al cierre de la presente Administración, en 2018, sería la más baja de las registradas en los siete sexenios anteriores.

7.- Mejoramiento de la infraestructura educativa de 12 mil escuelas, rumbo a la meta de 33 mil. Al principio del sexenio había 6 mil escuelas de tiempo completo, hoy son 25 mil.

8.- Se han construido o modernizado 640 unidades hospitalarias y creado 3 mil unidades de consulta externa adicionales; el Sector Salud atiende diariamente a un millón de personas.

9.- México es el octavo país más visitado del mundo al crecer el número de visitantes extranjeros en más del 50%; el turismo genera uno de cada seis empleos en el país.

10.- Con la Ley Federal de Zonas Económicas Especiales se impulsará el crecimiento sostenible y equilibrado de las regiones del país con mayores rezagos sociales; en el primer semestre de este año había ya 100 proyectos productivos enlistados, de los cuales una tercera parte está ya en fase avanzada de negociación y representarán inversiones por más de 7 mil millones de dólares.

Nuestro país no es el mismo que en diciembre de 2012. Sabemos que faltan muchas cosas por hacer, como el redoblar esfuerzos para reactivar nuestra economía, impulsar aún más los apoyos a las Pymes, a los emprendedores, a los innovadores, para multiplicar la creación de fuentes de empleo formales, mejorar los programas sociales y elevar sensiblemente los ingresos y nivel de vida de los sectores más necesitados de la población, así como seguir avanzando en materia de seguridad.

Es indudable que estamos en el camino correcto, pero es importante que se mantenga la unidad nacional, ya que juntos -sociedad civil, empresarios, gobiernos estatales y municipales, Poder Legislativo y Judicial (sin importar colores)- debemos trabajar con el titular del Ejecutivo federal, Enrique Peña Nieto, para consolidar los logros obtenidos y cerrar exitosamente el sexenio.
06 Septiembre 2017 04:00:00
Economía nacional: estable y en crecimiento
Pese a las turbulencias que enfrentó nuestro país a principios de 2017, con el cambio de Administración en Estados Unidos y un entorno económico internacional volátil y adverso, hoy se confirma que vamos por el rumbo correcto gracias a la aplicación de reformas estructurales fundamentales como la educativa, la energética, la de telecomunicaciones, la de competencia económica, la hacendaria, la financiera, la del nuevo sistema penal acusatorio, la de transparencia y la del sistema anticorrupción, entre otras.

Luego de que el Primer Mandatario entregó su quinto informe de labores al Congreso de la Unión, vale la pena revisar el documento, que presenta cinco ejes centrales: México con educación de calidad; México próspero; México incluyente; México en paz y México con responsabilidad global.

Sin entrar a mayores detalles del informe, resalto algunos datos duros de los principales logros que nos dan cuenta de un México antes y un México después de la presente Administración.

1.- Los más de 500 mil empleos formales creados durante el primer semestre de 2017 representan la cifra más alta desde hace 30 años -que se lleva el registro en el Seguro Social-, para rebasar los 2 millones 877 mil nuevos puestos de trabajo en lo que va del sexenio (más de los creados en las últimas tres administraciones juntas), con lo que se queda muy cerca de la meta histórica de 3 millones jamás alcanzada y que seguramente se hará realidad en los próximo meses.

2.- Respecto del consumo, destaca el crecimiento de las ventas de 20.63% entre diciembre de 2012 y junio de 2017, según datos de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio, así como la venta de 6 millones de automóviles en lo que va del sexenio.

3.- Por primera vez desde 2008, los ingresos del sector público serán mayores a sus gastos al cierre de 2017: 1.5% del Producto Interno Bruto.

4.- La reforma en telecomunicaciones ha traído más inversión y competencia, mayor calidad en servicios y mejores precios a los usuarios: de julio de 2010 a marzo de 2017, las tarifas de telefonía celular bajaron 41.1%; las de larga distancia internacional, 40.2% y las de telefonía fija 17.4 por ciento.

5.- La Inversión Extranjera Directa acumulada en el sexenio llegó al récord de más de 156 mil millones de dólares en diferentes áreas productivas, como la energética, la automotriz, la de telecomunicaciones, la metalmecánica, la manufacturera y la turística. Actualmente, la inversión esperada tan sólo en el sector energético es de alrededor de 87 mil millones de dólares.

6.- El crecimiento de la economía es de 3% al segundo trimestre de 2017. La inflación promedio estimada de 3.91% al cierre de la presente Administración, en 2018, sería la más baja de las registradas en los siete sexenios anteriores.

7.- Mejoramiento de la infraestructura educativa de 12 mil escuelas, rumbo a la meta de 33 mil. Al principio del sexenio había 6 mil escuelas de tiempo completo, hoy son 25 mil.

8.- Se han construido o modernizado 640 unidades hospitalarias y creado 3 mil unidades de consulta externa adicionales; el Sector Salud atiende diariamente a un millón de personas.

9.- México es el octavo país más visitado del mundo al crecer el número de visitantes extranjeros en más del 50%; el turismo genera uno de cada seis empleos en el país.

10.- Con la Ley Federal de Zonas Económicas Especiales se impulsará el crecimiento sostenible y equilibrado de las regiones del país con mayores rezagos sociales; en el primer semestre de este año había ya 100 proyectos productivos enlistados, de los cuales una tercera parte está ya en fase avanzada de negociación y representarán inversiones por más de 7 mil millones de dólares.

Nuestro país no es el mismo que en diciembre de 2012. Sabemos que faltan muchas cosas por hacer, como el redoblar esfuerzos para reactivar nuestra economía, impulsar aún más los apoyos a las Pymes, a los emprendedores, a los innovadores, para multiplicar la creación de fuentes de empleo formales, mejorar los programas sociales y elevar sensiblemente los ingresos y nivel de vida de los sectores más necesitados de la población, así como seguir avanzando en materia de seguridad.

Es indudable que estamos en el camino correcto, pero es importante que se mantenga la unidad nacional, ya que juntos -sociedad civil, empresarios, gobiernos estatales y municipales, Poder Legislativo y Judicial (sin importar colores)- debemos trabajar con el titular del Ejecutivo federal, Enrique Peña Nieto, para consolidar los logros obtenidos y cerrar exitosamente el sexenio.
07 Julio 2017 04:00:00
Ley de Mejora Regulatoria propiciará mayor competitividad
La Comisión de Economía de la Cámara de Diputados, que me honro en presidir, está atenta para recibir la iniciativa del presidente Enrique Peña Nieto, a fin de elaborar una Ley General de Mejora Regulatoria, que obligue a las dependencias y entidades de todos los niveles de Gobierno a dar plena seguridad jurídica y facilitar los trámites y servicios que requieran los particulares y las empresas, con lo que se coadyuvará a elevar los niveles de productividad y competitividad del país.

Hay que recordar que el pasado 5 de febrero, en ocasión del centenario de la Constitución Política, el propio Ejecutivo federal promulgó un decreto que reformó los artículos 25 y 73 de nuestra Carta Magna, con lo que dotó al Congreso de la Unión de las atribuciones necesarias para expedir la nueva Ley General de Mejora Regulatoria y establecer los principios y bases a los que deberán sujetarse los diferentes órdenes de Gobierno.

Desde mi punto de vista, los aspectos básicos que deberá contener este proyecto de ley son los siguientes:

1.- La creación de un Sistema Nacional de Mejora Regulatoria, con la participación de los sectores público, académico, social y privado.

2.- Catálogo Nacional de Regulaciones, Trámites y Servicios, que sea vinculante y en el que participen todos los organismos de la Administración Pública Federal (entidades federativas, municipios, organizaciones autónomas, empresas productivas y poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial).

3.- Mecanismo de protesta ciudadana, mediante el cual empresarios y ciudadanos puedan formular una queja expedita y fincar responsabilidades contra autoridades que violen la ley, que exijan trámites o requisitos no inscritos en el catálogo o que no estén vigentes.

4.- Observatorio de Mejora Regulatoria, ajeno al Gobierno e integrado por ciudadanos, empresarios, académicos y organizaciones de la sociedad civil, que revise y monitoree el cumplimiento de la mejora regulatoria.

5.- Todas las regulaciones se someterán a un proceso de revisión periódica, para garantizar que generen mayores beneficios que costos.

6.- La obligación de que por cada regulación que se expida, se elimine otra existente, a fin de reducir el acervo regulatorio. En la Comisión de Economía impulsaremos las modificaciones necesarias para que por cada regulación que se expida, se eliminen dos existentes (‘2 x 1’ y en algunos casos ‘3x1’).

7.- Obligar a la administración pública y los poderes de Gobierno a identificar áreas de oportunidad e implementar programas permanentes para la mejora de sus regulaciones y simplificación de trámites, en beneficio de los ciudadanos y las empresas.

8.- Creación de un padrón nacional de verificadores, visitadores e inspectores, que incluya la lista de todos los servidores públicos que puedan realizar visitas domiciliarias.

9.- Integración de un expediente para trámites y servicios, donde las autoridades inserten la documentación comprobatoria de los particulares, con el fin de evitar que se las soliciten nuevamente, en otra instancia.

10.- Someter a las regulaciones a un análisis ex post, con el que pueda determinarse si es necesaria su eliminación, modificación o permanencia.

11.- Las dependencias públicas del país deberán informar previamente todas las regulaciones y trámites que pretendan expedir, con el fin de que se conozca antes la opinión de ciudadanos y empresarios.

12.- Esquemas de regulación asimétrica, a favor de las micro, pequeñas y medianas empresas, por el bajo riesgo que pueden representar sus actividades.

En la Comisión de Economía asumiremos el compromiso de analizar a fondo y enriquecer este proyecto, pero de antemano observamos que traerá grandes beneficios para la sociedad y el país, sobre todo si tomamos en cuenta el espíritu de la modificación que se aplicó al Artículo 25 de la Constitución, en el que se establece: “la competitividad se entenderá como el conjunto de condiciones necesarias para generar un mayor crecimiento económico, promoviendo la inversión y la generación de empleo”.

Y más adelante señala: “la Ley alentará y protegerá la actividad económica que realicen los particulares y proveerá las condiciones para que el desenvolvimiento del sector privado contribuya al desarrollo económico nacional y una política industrial sustentable”.

El mensaje de fondo de esta iniciativa es que en México exista menos aparato burocrático y se le dé mayor espacio a la sociedad; menos regulaciones y las que prevalezcan que estén bien hechas y en realidad contribuyan a la simplificación en todos los ámbitos; por ello, la impulsaremos decididamente desde el Grupo Parlamentario del PRI.

Estamos conscientes de que la sola articulación de estos elementos será insuficiente, si no logramos que la Política Regulatoria del Estado se traduzca en mejorar la vida cotidiana de los mexicanos, a fin de alcanzar “un país más justo, desarrollado y próspero”, como lo advirtió el Primer Mandatario.

Hago un llamado para que todos, desde su respectivo ámbito de acción, empujemos estos cambios, por un México más productivo y competitivo, con mayor generación de empleos formales, que fomenten la reactivación del mercado interno y propicien niveles dignos de bienestar para la mayoría de la población.
05 Mayo 2017 03:00:00
Mejora regulatoria
El 5 de febrero de 2017, en el marco del centenario de la Constitución Política de México, el presidente Enrique Peña Nieto promulgó un decreto que reformó los artículos 25 y 73 de nuestra Carta Magna, con lo que dotó al Congreso de la Unión de las atribuciones necesarias para expedir la nueva Ley General de Mejora Regulatoria y establecer los principios y bases a los que deben sujetarse los diferentes órdenes de Gobierno.

El proyecto de decreto, que está por llegar al Congreso, establece los siguientes puntos fundamentales:

1.- La creación de un Sistema Nacional de Mejora Regulatoria, con la participación de los sectores público, académico, social y privado.

2.- Que se cree e implemente un Catálogo Nacional de Regulaciones, Trámites y Servicios, que sea vinculante y en el que participen todos los organismos de la Administración Pública Federal (entidades federativas, municipios, organizaciones autónomas, empresas productivas y poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial).

3.- Un mecanismo de protesta ciudadana, mediante el cual empresarios y ciudadanos puedan formular una queja expedita y fincar responsabilidades contra autoridades que violen la ley o exijan trámites o requisitos no inscritos en el catálogo o que no estén vigentes.

4.- Establecer un observatorio de mejora reguladora ajeno al Gobierno e integrado por ciudadanos, empresarios, académicos y organizaciones de la sociedad civil, que revisen y monitoreen el cumplimiento de la mejora regulatoria.

5.- Que todas las regulaciones se sometan a un proceso de revisión periódica, para garantizar que generen mayores beneficios que costos.

6.- La obligación para que por cada regulación que se expida, se elimine otra existente, a fin de reducir el acervo regulatorio (en la Comisión de Economía que presido impulsaremos las modificaciones necesarias para que por cada regulación que se expida, se eliminen dos existentes: “2 x 1”).

7.- Obligar a toda la administración pública y los poderes de Gobierno a identificar áreas de oportunidad e implementar programas permanentes para la mejora de sus regulaciones y simplificación de trámites, en beneficio de los ciudadanos y las empresas.

8.- La creación de un padrón nacional de verificadores, visitadores e inspectores, que incluya la lista de todos los servidores públicos que puedan realizar visitas domiciliarias.

9.- Integración de un expediente para trámites y servicios, donde las autoridades inserten la documentación comprobatoria de los particulares, con el fin de evitar que, en otra instancia, se las soliciten nuevamente.

10.- Que las regulaciones se sometan a un análisis ex post, con el que pueda determinarse si es necesaria su eliminación, modificación o permanencia.

11.- Que las dependencias públicas del país informen previamente todas las regulaciones y trámites que pretendan expedir, con el fin de que se conozca previamente la opinión de ciudadanos y empresarios.

12.- Que se establezcan esquemas de regulación asimétrica, a favor de las micro, pequeñas y medianas empresas, por el bajo riesgo que pueden representar sus actividades.

En la Comisión de Economía asumiremos el compromiso de analizar a fondo y enriquecer este proyecto, pero de antemano observamos que traerá grandes beneficios para la sociedad y el país, sobre todo si tomamos en cuenta el espíritu de la modificación que se aplicó al artículo 25 de la Constitución, en el que se establece: “La competitividad se entenderá como el conjunto de condiciones necesarias para generar un mayor crecimiento económico, promoviendo la inversión y la generación de empleo”.

Y más adelante señala: “la Ley alentará y protegerá la actividad económica que realicen los particulares y proveerá las condiciones para que el desenvolvimiento del sector privado contribuya al desarrollo económico nacional y una política industrial sustentable”.

El mensaje de fondo de esta iniciativa es que en México exista menos aparato burocrático y se le dé mayor espacio a la sociedad; menos regulaciones y las que prevalezcan que estén bien hechas y en realidad contribuyan a la simplificación en todos los ámbitos; por ello, la impulsaremos con todo desde el grupo parlamentario del PRI.

Presidente de la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados.
02 Marzo 2017 03:00:00
TLCAN, sin cambios durante 2017
En la actual coyuntura que se presenta en las relaciones entre México y Estados Unidos, a raíz de la llegada a la Presidencia del vecino país de un personaje republicano poco amigable, nuestro Gobierno ha emprendido acercamientos e intercambios de puntos de vista con congresistas, senadores y legisladores, tanto de la Unión Americana, como de Canadá, con miras a revisar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

En ese contexto, vale la pena hablar sobre los tiempos legislativos en cada una de las tres naciones participantes para prepararnos y acompañar, desde nuestras respectivas trincheras y sectores, no sólo las consultas en marcha, que tardarán tres meses o más, sino las negociaciones formales que se darían hasta después de julio, durante el verano que viene, tal como lo ha afirmado el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal.

Hay que tomar en cuenta que luego de las consultas, se debe notificar al Senado la intención de actualizar el tratado, en el caso de Estados Unidos, en un plazo que sería de por lo menos tres meses, antes de iniciar las negociaciones formales, mientras que la posible aprobación por parte de los respectivos poderes legislativos se daría a finales de 2017 o inicios de 2018, retomando las declaraciones del titular de Economía; de ahí que tengamos la certeza de que no habrá cambios significativos en el corto plazo.

Como integrante de la LXIII Legislatura Federal y presidente de la Comisión de Economía, respaldo plenamente la posición del secretario Guajardo Villarreal, en el sentido de que el tratado ha traído amplios beneficios para los tres países que lo integran, por lo que ahora se presenta la oportunidad para actualizarlo y modernizarlo, no de cancelarlo.

También sostengo que las renegociaciones del TLCAN deben basarse en los cinco principios fundamentales que planteó nuestro Gobierno: la defensa de la soberanía, mediante un diálogo con firmeza y dignidad; respeto mutuo al estado de derecho; visión constructiva, para alcanzar una negociación de ganar-ganar; imprimir dinamismo y competitividad a la integración de los tres países de Norteamérica y negociación integral, con todos los temas sobre la mesa.

No debemos perder de vista los 10 objetivos que deben cumplirse: garantías para los migrantes mexicanos; trato digno en repatriaciones; compromiso de promover el desarrollo de Centroamérica; protección a remesas de mexicanos; corresponsabilidad para detener el ingreso de armas y dinero de procedencia ilícita; preservar el libre comercio, exentando aranceles o cuotas; modernizar el tratado, incluyendo nuevos sectores, como las telecomunicaciones, la energía, la agroindustria, el comercio electrónico e industria aeroespacial; cualquier ajuste al acuerdo debe traducirse en mejores salarios, sobre las bases de elevar la productividad y la competitividad; garantizar el flujo de inversiones hacia México y trabajar por una frontera sin muros y con mayor y mejor tecnología para garantizar la seguridad y la buena vecindad.

En el Poder Legislativo y en la Comisión de Economía continuaremos en las próximas semanas las consultas con los sectores productivos, académicos, financieros y sociales en nuestro país, con miras a la futura revisión del TLCAN, como ya lo hicimos con la reciente visita-conferencia de Albert Zapanta, presidente de la Cámara de Comercio Estados Unidos México, y el foro de diálogo Escenarios y Prospectivas de la Relación México-Estados Unidos, con la participación de expertos y académicos.

El llamado, entonces, es a tranquilizarse, con la seguridad de que lograremos una buena negociación, con respeto y ánimo propositivo en beneficio de México, Canadá y Estados Unidos, evitando en todo momento la confrontación, la descalificación o posturas intransigentes que atentan contra siglos de relaciones históricas de altibajos, pero con fuertes lazos de amistad y cooperación recíproca, que deben estar siempre por encima de nuestras diferencias, en el marco de la realidad económica global.
09 Septiembre 2016 03:00:43
Presupuesto 2017
A unas horas de que el presidente Enrique Peña Nieto haga llegar al Congreso de la Unión el paquete económico del Gobierno federal para 2017, los diputados federales de los diferentes partidos, del PRI, grupo parlamentario al que pertenezco, y de la Comisión de Economía, que me honro en presidir, nos aprestamos a realizar un análisis profundo, minucioso, de la Ley de Ingresos y Presupuesto de Egresos de la Federación, a fin de alcanzar las mejores condiciones para el país, en un entorno complejo y desafiante.

Para ello, deberemos tener mucho cuidado en que el presupuesto mantenga el equilibrio en las finanzas públicas y se ejerza un gasto prudente y austero, pero al mismo tiempo responsable y estratégico, de modo que se privilegien los programas de carácter social y áreas fundamentales como seguridad, educación, salud, combate a la pobreza, impartición de la justicia, estímulos fiscales a las empresas generadoras de empleo e impulso decidido a los emprendedores.

Por una parte, coincidimos con el proyecto oficial de poner un freno a la deuda pública y reducir efectivamente los enormes intereses que ocasiona, a través de propiciar un superávit primario y un ajuste importante al gasto corriente del sector público, el cual no deberá impactar en la inversión productiva y los planes elementales de infraestructura.

Por otra, creemos firmemente en la responsabilidad que tenemos en la lucha contra los grandes rezagos sociales y en la necesidad de satisfacer, en la medida de lo posible, las demandas ciudadanas, sobre todo, las de los grupos más desprotegidos, por lo que tendremos que ser muy selectivos en la distribución de los recursos con que se cuenta y afinar las prioridades; en síntesis: hacer más y mejor con menos.

En materia de Ley de Ingresos, los legisladores debemos apoyar la decisión del Poder Ejecutivo de no proponer nuevos impuestos; que no se incrementen los ya existentes y que se amplíe la deducibilidad, vía apoyos fiscales, en favor de las micro, pequeñas y medianas empresas, que constituyen el 99.8% del total de unidades económicas y aportan el 52% del Producto Interno Bruto y el 72% de los empleos formales.

El tema de combate a la corrupción lo seguiremos impulsando, seguramente apoyados por una nueva legislación de obras, adquisiciones y arrendamientos del sector público, que blindará los contratos de malos manejos, lo que complementará al Sistema Nacional Anticorrupción que aprobamos recientemente. Creemos que la transparencia debe ser, sin duda, el distintivo del quehacer público.

Tampoco podemos perder de vista que debemos estimular las asociaciones público-privadas para inversiones en infraestructura, pues el Gobierno no cuenta con los recursos suficientes para financiar muchas de las obras que se requieren en la búsqueda por mejorar los niveles de vida de la población. No obstante, dadas las condiciones de la economía nacional y las finanzas públicas, estamos comprometidos a plasmar y ordenar, en el paquete que discutiremos y aprobaremos en la Cámara de Diputados, un ejercicio de racionalidad, pues las necesidades sociales se multiplican y los recursos disponibles se reducen.

Por ello, coincidimos con la instrucción que dio el presidente Enrique Peña Nieto al secretario de Hacienda de mantener la estabilidad macroeconómica, asegurar que los ingresos sean mayores a los egresos, continuar las medidas de responsabilidad fiscal y garantizar que será el Gobierno el que se ajustará el cinturón para proteger los bolsillos de las familias mexicanas. “En suma: presentar al Congreso de la Unión un paquete económico responsable, con sensibilidad social”.

Presidente de la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados.
12 Febrero 2016 04:00:05
SAS detonará el crecimiento de Pymes
Luego de que el Pleno de la Cámara de Diputados aprobó por 428 votos a favor y sólo uno en contra la minuta con proyecto de decreto de reformas a la Ley de Sociedades Mercantiles, que hará posible la apertura de micro y pequeñas empresas en sólo 24 horas y a cero costo, comparto algunas reflexiones que hice desde la tribuna más alta de la Nación:

Quiero resaltar que este dictamen ya había sido aprobado por unanimidad en el seno de la Comisión de Economía, que me honro en presidir. La principal característica es la creación de la Sociedad por Acciones Simplificada (SAS), que podrá constituirse por uno o más accionistas, quienes externarán su consentimiento bajo los estatutos sociales que la Secretaría de Economía ponga a disposición, mediante un sistema electrónico de constitución y todos los accionistas deberán contar con un certificado de Firma Electrónica Avanzada, mejor conocida como la FIEL.

Con estas sociedades se establecerá un mecanismo de constitución administrativa, con todos los efectos legales, para empresas con ventas anuales de hasta 5 millones de pesos; se permitirá opcionalmente la intervención de los fedatarios públicos y se instituye un nuevo régimen societario constituido por uno o más accionistas, personas físicas, sin tener que comprobar un capital mínimo.

Esta modalidad trae beneficios tanto para las empresas como para el Gobierno. Para las empresas, porque permite su constitución administrativa en menos de 24 horas. El procedimiento es por medios electrónicos, lo que ahorra tiempo y recursos. Se podrá cumplir con los trámites federales en un solo portal, tanto ante el IMSS, como ante el SAT, el Fonacot e Infonavit, y se podrán direccionar y obtener apoyos federales tanto de Nacional Financiera como del propio Instituto Nacional del Emprendedor.

De acuerdo con el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, el uso de las nuevas tecnologías de la información y una mejora regulatoria integral que simplifique los trámites que enfrentan los individuos y las empresas, permitirá detonar un mayor crecimiento económico.

De acuerdo con un estudio del portal tuempresa.gob.mx, Facilidad y Rapidez en la Creación de Empresas en México, realizado por la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) y la Secretaría de Economía, hasta antes del lanzamiento del portal tuempresa.gob.mx el proceso para abrir una empresa en México era complicado, había que cumplir con numerosos trámites para obtener los permisos, las autorizaciones y los documentos necesarios.

En cuanto a los beneficios para el Gobierno, se fomenta la formalidad en la creación de nuevos negocios y, por ende, de nuevos empleos, que es lo que demandamos todos los mexicanos. Se disminuye el tiempo de la puesta en operación de las empresas. Vamos a impactar positivamente y a mejorar en el ranking del Doing Business sobre apertura de nuevas empresas y además se podrá contribuir a la atracción de inversiones.

Por todo lo anterior, considero que ha llegado la hora de elevar la competitividad de nuestro país, por lo que reformas como ésta son las que por años han esperado los emprendedores y pequeños empresarios. Enhorabuena a todos los que la apoyaron, por México, por sus emprendedores y por los empleos que, estoy seguro, se van a generar.

Presidente de la Comisión de Economía de la H. Cámara de Diputados.
13 Noviembre 2015 05:07:40
¡El Buen Fin llegó para quedarse!
Durante el primer semestre del 2011, en ese entonces, en mi calidad de presidente de la Concanaco Servytur México, durante una reunión de planeación estratégica, les propuse a mis compañeros de la Confederación la necesidad de llevar a cabo un programa nacional de ofertas, en el que involucráramos a todas las organizaciones empresariales de carácter nacional y al sector público (en sus tres niveles de Gobierno); con el objetivo de construir un programa de descuentos generalizados al consumidor final durante un fin de semana y con esto tratar de reactivar el mercado interno, fomentando el consumo y llevando beneficios a las familias mexicanas.

Obviamente, en un principio, no todos mis compañeros estuvieron de acuerdo, ya que argumentaban que el programa era demasiado ambicioso y sería muy difícil alinear los intereses de todas las organizaciones empresariales.

Planteé entonces que, de aplicarse mi propuesta, estaríamos beneficiando a las empresas formalmente establecidas, y combatiendo la informalidad, pero para lograr lo anterior, nos tendríamos que poner a trabajar de inmediato para reunir los consensos de las confederaciones y cámaras empresariales hermanas, integrantes del Consejo Coordinador Empresarial, así como instancias de los tres niveles de Gobierno y los más importantes medios de comunicación de nuestro país.

La idea agradó y fue bien acogida por mi equipo: consejeros, vicepresidentes y representantes regionales de las más de 255 cámaras de comercio que existían en el país: reuniríamos los consensos de la mayor cantidad de empresas, de asociaciones y organizaciones públicas y privadas, con la finalidad de lograr un círculo virtuoso durante el tercer fin de semana de noviembre, en beneficio de la economía nacional.

Se trataba de efectuar el Buen Fin, previo al “Black Friday”, sin duda la mayor fiesta de compraventa en Estados Unidos, que se celebra el último fin de semana de noviembre desde hace muchos años, y de paso festejar la conmemoración de la Revolución Mexicana.

Con ello (además de reactivar el mercado interno en todo el territorio nacional, con ofertas excepcionales, que incluían descuentos desde el 10 hasta el 80% en productos y servicios y otros beneficios, en las más diversas ramas de la economía) se podría atraer a los consumidores de ambos lados de la frontera con el vecino país del norte, para que las mayores ventas se quedaran con nosotros.

Pusimos manos a la obra y echamos a andar el programa, con resultados que a todas luces fueron positivos para nuestra economía: desde la edición de 2011 a la fecha, año con año se han venido superando los resultados obtenidos y estoy seguro de que en esta edición 2015 no será la excepción.

Para la tercera edición del Buen Fin, en 2013, le planteamos al presidente de la República, Enrique Peña Nieto, y al secretario de Hacienda, Luis Videgaray, la realización del sorteo del Buen Fin (y recibimos el apoyo incondicional de ambos), consistente en premiar a los consumidores que durante el Buen Fin adquirieran productos en los establecimientos formales, con la retribución de sus compras hasta un límite de 10 mil pesos por persona, con el fin de beneficiar a la mayor parte de la población.

Durante el 2013, este estímulo fue por un monto de 250 millones de pesos y en la edición 2014 fue de 500 millones de pesos. Estoy seguro de que en la edición del 2015, el sorteo beneficiará aún más a la economía familiar.

Adicionalmente, la mayoría de las dependencias gubernamentales y un gran número de empresas de la iniciativa privada ya anticipan parte del aguinaldo a sus colaboradores, para que durante el Buen Fin puedan hacer las compras que requieran, de manera planificada.

La suma de pequeños programas como el Buen Fin, con planes consensuados entre todos los actores económicos, políticos y sociales, son los que requiere nuestro país para seguir creciendo y prosperando.

Más que el éxito económico, la aportación más valiosa de el Buen Fin es que este programa nos permite demostrar que cuando logramos alinear esfuerzos de todos los actores de los sectores económicos, gubernamentales, laborales, sociales, públicos y privados y logramos trabajar en equipo, se pueden alcanzar grandes objetivos, en beneficio del país.

Hay que estar conscientes de que aún falta mucho por hacer y mucho por perfeccionar para que este programa en cada edición beneficie a un mayor número de mexicanos.

Mi reconocimiento a todos aquellos que han confiado en este noble esfuerzo, principalmente a los medios de comunicación, ya que sin la amplia difusión que le han dado a nuestros mensajes no sería posible el rotundo éxito del Buen Fin, que llegó para quedarse.

*Presidente de la Comisión de Economía de la H. Cámara de Diputados

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