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Seminario de Literatura Amparán
Seminario de Literatura Amparán
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En marzo de 2015 inició en Saltillo, Coahuila, el Seminario de Literatura Francisco José Amparán, coordinado por el escritor Julián Herbert y auspiciado por la Secretaría de Cultura del estado. Después de dos años de trabajo continuo, el seminario publicó la antología “Estos Son Mis Papeles”, que se presentó en Guadalajara, Saltillo y Monterrey, cerrando así su etapa institucional. Actualmente, el grupo de seminaristas está integrado por Aurora de Jesús Alvarado, Valdemar Ayala Gándara, Luis Fernando Bañuelos, Sylvia Georgina Estrada, Quidam Fierro, Christian García, César Gaytán, Elena Gómez, Jesús Humberto González, Juan Iván González, Iveth Luna Flores, Carlos Mata, Penélope Montes, Jorge Rangel, Nadia Salas, Aida Sifuentes, Miguel Servín y Elí Vázquez Sifuentes. Los miembros del seminario continúan reuniéndose los miércoles, en casa de Julián, para hablar de literatura y tallerear textos. Parte de su trabajo está en el blog http://variacionessobreuntema.blogspot.mx. Además cuentan con un grupo público en Facebook: Seminario de Literatura Francisco José Amparán.

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23 Octubre 2018 03:00:00
La visión fantástica de Italo Calvino
Por: Sylvia Georgina Estrada

El escritor italiano Italo Calvino consideraba que el cuento fantástico es uno de los productos más característicos de la narrativa decimonónica y él, como creador de historias en donde lo maravilloso entreteje su red de forma sutil y silenciosa, dio vida a una antología de los relatos que sedujeron a los lectores del siglo 19 y que colocaron los cimientos de la literatura fantástica contemporánea.

Antaño, hombres y mujeres vivían en villas solitarias sumidas en la oscuridad, la electricidad no existía y las travesías para llegar a las ciudades eran largas y peligrosas. No es de extrañar entonces que las historias que la anciana de la aldea contaba al calor del fuego tuvieran como protagonistas a entes que vivían entre las sombras, en la espesura de los árboles, acechando a los viajeros indefensos. Ogros, vampiros, duendes y brujas eran seres considerados reales en un tiempo en que los niños desaparecían engullidos por un bosque cargado de sonidos misteriosos, habitado por mujeres que utilizaban hierbas para realizar brebajes y pociones.

Son estos seres que hoy parecen imposibles bajo la luz incandescente de las farolas y el bullicio de la televisión y el Internet, los que apasionaron a este escritor italiano, famoso por libros como El Barón Rampante, El Vizconde Demediado y Los Amores Difíciles.

En la búsqueda de las creaciones literarias que tienen como fin causar asombro o rendir culto al ingenio y la magia, de textos que relatan sucesos increíbles en donde pululan bestias anormales, fantasmas, genios, espíritus y seres comunes inmersos en hechos extraordinarios, Calvino dejó sus Cuentos Fantásticos del Siglo XIX (Editorial Siruela), indispensables para los fanáticos de lo extraordinario.

El escritor italiano dividió su antología en dos volúmenes, ordenados cronológicamente: Lo Fantástico Visionario y Lo Fantástico Cotidiano. En el primero, Calvino marca como figura central a E. T. A. Hoffmann y señala que el cuento fantástico nace a principios del siglo 19 con el romanticismo alemán, aunque ya existían antecedentes de la novela gótica inglesa que circuló en las postrimerías del 18, corriente que exploró ambientes sórdidos, crueles y macabros que fueron retomados más tarde por los escritores del Romanticismo.

En el segundo volumen, el autor coloca cuentos más abstractos y mentales, donde el misterio y el miedo son componentes de la psique humana. Lo fantástico acecha en los salones de té, en las casas victorianas, en los muelles, en las construcciones, no en bosques umbríos o castillos medievales.

A lo largo de 620 páginas (que tienen juntos los dos tomos, aunque existe una edición especial de un solo libro de pasta dura), el lector puede encontrar en el primer volumen a escritores como Gérard de Nerval, Nathaniel Hawthorne o Nikolái Vasílievich Gógol; mientras que en el segundo destacan Edgar Allan Poe, Guy de Maupassant, Rudyard Kipling, Henry James y H. G. Wells.

¿Por qué en pleno siglo 21 hordas de lectores sucumben ante las obras creadas por J, K. Rowling o o Neil Gaiman? ¿Por qué surge una identificación inmediata con un niño mago o o una adolescente que trata de escapar de una criatura monstruosa? Tal vez la respuesta se encuentra en una frase dicha por Juan Marsé, el flamante Premio Cervantes 2008, quien declaró que la literatura ayuda a evadirse de un mundo que “a veces no te acaba de convencer y que te empuja a buscar un mundo alternativo”.

El ser humano, que convirtió en deidades a las fuerzas de la naturaleza en la historia primigenia, se siente seducido por estas narraciones a las que cataloga como la rebelión de lo inconsciente, de lo reprimido, de lo olvidado, de lo alejado de nuestra atención racional.

Vale la pena sumergirse en esta serie de cuentos recopilados por una de las grandes plumas de la literatura contemporánea, que muestran uno de los temas que ha seducido al hombre en todas las culturas y épocas: la fantasía exacerbada que mezcla el sueño, el ingenio y el horror.

11 Septiembre 2018 04:00:00
Así empieza todo
Por: Nadia Salas

Yo Fumaba muy Bien, es el título del cuento que me recomendaron leer en uno de mis intentos fallidos por dejar de fumar. Fue mi primera coincidencia con el autor chileno que narra con una simplicidad precisa qué le sucede a un fumador ante la obligación de dejar el "cigarrillo", porque los escritores escriben cigarrillo aunque la gente dice cigarro. Al contrario que Zambra, yo seguí fumando muy bien. Y seguí leyendo a Zambra. Sencillamente tenía que leer más, y de hecho no me conforme hasta llegar a conocer al autor. Quizá, tanto como conocerlo, no. En realidad me conforme con verlo comer ciruelas en el departamento de Julián Herbert. Pero eso no es importante para esta reseña. Lo importante es hablar de Bonsái.

Bonsai es una novela breve con bastante impacto emocional que explora la fragilidad de la vida y el amor a través de un tono idílico y suave. También hay un humor irónico integrado en la trama que evita que la narración caiga en el melodrama. Esta es una novela de amor, pero increíblemente Zambra logra que la literatura parezca el aspecto más importante de la vida.

“Al final ella muere y él se queda solo”, esta frase con la que Alejandro Zambra inicia esta pequeña novela, es el recipiente desde el cual la historia, crece y florece. Simple pero compleja en su estructura e implicaciones, Bonsái, es la historia de dos estudiantes aficionados a la verdad, dos jóvenes tristes que leen novelas juntos y que escuchan canciones que no son las mismas que prefieren por separado, y lo que les sucede una vez que se separan. Julio y Emilia, que no son exactamente personajes, que podrían ser dos personas que descubren “las afinidades emotivas que con algo de voluntad cualquier pareja es capaz de descubrir”, entran y salen silenciosamente dentro y fuera de la atmósfera de esta pequeña novela. Hay una dulce simplicidad y fluidez. El amor se encuentra y se pierde dentro de un párrafo, se hacen revelaciones y los personajes se pierden. Quienquiera que haya amado, amado y perdido, puede encontrar el encanto en el relato borroso que Zambra nos dibuja.

“La historia de Julio y Emilia continúa pero no sigue”. Es la lectura de Tantalia, el cuento de Macedonio Fernández, donde una pareja decide comprar una plantita para conservarla como símbolo del amor que los une, lo que pone pausa su relación y revela la mortalidad de ellos y de todas las relaciones. A su vez, Tantalia se convierte en el espejo del bonsái que planta en nosotros la idea de que Zambra escribió su novela en relación al cuento de Macedonio como Julio a la novela de Gazmuri. Pero Gazmuri no importa. El que importa es Julio, que consigue semillas y herramientas y lo hace. Hace un bonsái. Una réplica artística de un árbol en miniatura.

¿Y qué más pasa? Nada lo de siempre. Qué todo se va a la mierda


@hemingwayana
04 Septiembre 2018 03:30:00
Los otros rostros de la violencia
Leer a Emiliano Monge es asomarse por la cerradura de una puerta en un cuarto donde está ocurriendo un asesinato y no tener la certeza de que el muerto sea uno mismo.

Esa sensación está viva en los 11 cuentos de La Superficie más Honda (Literatura Random House, 2017), donde la incertidumbre se convierte en una acompañante silenciosa desde las primeras páginas, y no se va al terminar el libro. Al contrario, incrementa y hace volver al lector por otra dosis de realidad y extrañeza.

Los relatos son breves, poderosos e íntimos. Relatos construidos desde la violencia. Relatos con personajes atormentados, tomados por sorpresa e inmersos en conflictos no resueltos.

La manera en que está construido el libro es una metáfora en sí misma. Uno termina atrapado porque Monge construye escenarios sofocantes y con situaciones que en ocasiones parecen no ir hacia algún lugar en particular. ¿Lo más fascinante de esto? Que en todas las historias se deja ver, al mismo tiempo, que la deriva está ahí, acechando, lista para dejar a los personajes y al lector en medio de un cruel vacío: ellos mismos.

Ahora, es cierto que la realidad y la violencia marcan cada momento de los cuentos. Y es aquí donde el escritor capitalino saca a relucir otro elemento maravilloso: el contraste de los acontecimientos con una presencia omnipresente, invisible y desconocida. Esto da la impresión de que siempre hay una lucha entre una fuerza que lo desordena todo y otra que trata de recomponer el orden de las cosas.

Pero no por lo anterior quiere decir que la lectura sea sombría o complicada. El ritmo de las historias es tan bueno que los relatos son precisos y no tienen excesos. Cuando esto se mezcla con el humor tan peculiar de Monge, el libro alcanza un estado magnífico y macabro. Es decir, aunque los personajes no son particularmente graciosos, las situaciones dan la apariencia de estar envuelto en una broma que va a resultar mal de un instante a otro.

La evocación a Juan Rulfo y sus imaginarios es irremediable, pero más que estorbarle al compendio de ficciones, le ayuda a establecer sus bases y principios.

Eso sí, mientras que uno avanza rápido por títulos que bien pudieran pertenecer a Raymond Carver, hay pedazos de la trama que sólo puede completar el lector. Y eso se agradece siempre, que el escritor, además de respetar a su audiencia, la rete.

Hablar de un un texto de manera detallada le quitaría al posible lector ese gusto masoquista de enredarse una y otra vez en dichas historias. Pero si la pregunta fuera de qué trata La Superficie más Honda, diría que de angustias, de terrores humanos y de abismos que en vez de responder cuando se les habla se hacen más profundos.
21 Agosto 2018 03:41:00
Hambriento
Por Quidam Fierro

Bajo el sello de Editorial Planeta se publicó en 2017 Hambriento, el primer poemario del conocido rapero español Nach Scratch.

En los 92 poemas que conforman el libro es poco frecuente la estructura en rima o aliteración (la aliteración es el juego repetitivo de las mismas consonantes en diversas palabras durante un verso, o al final de estos en una estrofa; parecido a la rima, que se hace con vocales). Vemos los recursos esenciales en el rap empleados más sutilmente, como acelerones rítmicos dentro de poemas de estructuras más tradicionales y simples.

Empecemos por el final, en el epílogo Brindis se vislumbra esto: “A Doña Maruja, que tenía nombre de bruja / Don Ernesto que tenía nombre de maestro / Doña Carolina que me hizo amar las matemáticas una vez en la vida”. Esta formas poéticas promueven sensaciones distintas, Nach lo sabe y en este libro experimenta con algunos elementos muy lejanos a su acostumbrado rap.

El recurso poético mayormente usado es la anáfora, que consiste en repetir una palabra o frase durante el escrito como refuerzo y vuelta al punto de partida: “En ti/ la piel es una búsqueda antigua. En ti/ el sexo es un jardín ceremonial. En ti/ la boca es una fuente luminosa”.

Entre los poemas más cortos destacan varios aforismos: “Qué rara es la gente que llama raros a los demás”. Este es un juego paradójico pues llama “raros”, a los que a su parecer lo son -esto se traduce a que Nach, para sí mismo, es “raro”.

Y el segundo aforismo es este terceto que invita a plomearnos con sus letras: “Tengo en mi teclado un arma. Pero, si tus ojos o tus oídos no aprietan el gatillo, nunca será disparada”.

Nach busca su poética desarrollando visiones íntimas sobre temáticas como el universo, el tiempo, la muerte o el devenir humano en conceptos bastante digeridos ya. En el poema, Geometría Vital hace un juego pasando del macrouniverso al microuniverso, en el que se ve gran parte de estas temáticas en que se desenvuelven sus reflexiones:

“Dentro círculo del universo inmenso / está el minúsculo círculo de mis sistema solar / y a un lado de ese círculo, mi planeta / dentro de mi planeta hay 6000 trillones de círculos vitales / y uno de esos círculos soy yo/ dentro de mi círculo están mis poemas/ que es otro círculo con muchos círculos dentro: / el círculo de la soledad / el círculo de la esperanza / el círculo del miedo / el círculo del amor / el círculo de la muerte/ el círculo de la ausencia / el círculo de la pasión / el círculo del deseo / el círculo del tiempo / el círculo del olvido”.

En Hambriento, el poema que da título al libro, habla de un hambre metafórica, y precisamente por ello transpira en versos simples el vacío ideal, una de las posturas filosóficas en boga: el consumo exacerbado de “todo” lo que el cuerpo pueda digerir (circunstancias, emociones, personas, drogas) en busca de una supuesta vivencia más sustancial de lo común. Una búsqueda constante de aglutinamiento, que dé peso a la ligereza con la que se vive:

“Hambre/ maldita/ de vivir/ de abarcar/ de estar en todo/ al mismo tiempo/ Hambre/ avasalladora/ de amar, de consolar/ de lamerlo todo/ al mismo tiempo/ Hambre/ tierna/ de otorgar, de permanecer/ de serlo todo/ al mismo tiempo / (...) porque tengo poco tiempo / y mucha hambre / porque hay demasiadas esquinas / que no saben que me esperan.

Nach produce RAP en España desde el 94, con fama internacional. Casi todos los lectores del poemario son también sus escuchas, por eso cabe aclarar que aquí no encontraremos el juego verbal mantenido en largo aliento como en Palabras, Efectos Vocales o Tres Siglas, tampoco poemas historia como en Castillos de Cartón, El Hombre que Siempre Estuvo Ahí o Chico Problemático -canciones recomendadas a quien no las haya escuchado y le interese el trip.

Terminemos por el principio... El poema que debió fungir como prólogo es Papel, que transmuta el carácter directo, simple y crítico que notamos en su rap sin recurrir precisamente a la rima, y sobre todo porque se leen los estados anímicos que empujan la escritura del autor: “No vengo a este papel para alcanzar fama y fortuna / ni para que la inmortalidad llame a mi puerta, convencida/ ni porque mis pensamientos importen más que los tuyos / No vengo a este papel para relamerme el ego / ni para encandilar a quinceañeras con mis ocurrencias / ni porque el mundo merezca comprimirse en mi pluma / ni para excitarme haciendo fotos o firmando autógrafos / No vengo a este papel para que mamá se sienta orgullosa / ni para que me inviten a bares malditos y after hours/ (...) / ni para escapar de horarios, jefes, o trepas de oficina / ni porque necesite limosna para comer / Vengo a este papel porque es aquí y en ningún otro rincón donde escondo mis miserias y mis contenciones”. (Por economía acorté su extensión en diversas partes).

El libro es el vuelco del rapero sobre el amplio universo poético tradicional, de formas tanto simples como complicadas, y sobre todo, al reto de la palabra desnuda de un ritmo de tornamesa y entregada sólo a su propio ritmo. Aunque el RAP (acrónimo de Rhythm And Poetry) es ritmo y poesía, no olvidemos que una sola palabra es ya un determinado ritmo.

14 Agosto 2018 03:16:00
Delirios y realidades
“Esto no era un cuento infantil, no era literatura. Por lo mismo, sabía que estaba creando máquinas de matar y que aunque tuvieran algo parecido a eso, algo que pasara como un espíritu inmortal, lo iban a perder de inmediato”, dice Álvaro Bisama en Patria Automática, uno de los cuentos que conforma su libro de relatos Los Muertos (Ediciones B, 2012).

El autor, nacido en Valparaíso, Chile en 1975, puede resumir a sus personajes no como máquinas asesinas, sino más bien como máquinas que fueron creadas ya muertas en vida, o nacidas para morir en cada una de las situaciones que aparecen como delirios de la realidad en la que habitan.

Con una prosa breve, casi aforística, de oraciones cortas pero llenas de imágenes, Bisama relata en 12 cuentos las demenciales vidas de personajes cuya mente corroe la realidad, como si se estuvieran en un viaje de ácido en el que los alucinajes son destellos repentinos de la cultura pop, las películas de cine B, la literatura fantástica, las conspiraciones políticas y avistamientos OVNI.

En Los Muertos, el relato que da título al libro, el narrador cuenta la historia de un viejo periodista con el cual se relaciona por azares del destino.

El regreso a la oscura época chilena del golpe de estado que comenzó con el ataque al Palacio de la Moneda se ve reflejado en las crónicas que el reportero escribe. El tema de la memoria es una de las principales obsesiones de Bisama.

En Patria Automática, el narrador recurre de nuevo al recuerdo, ahora por medio de una entrevista a un viejo contador, último descendiente de una estirpe condenada a desaparecer, quien cuenta el llamado mito de su familia. La historia paralela de un tío abuelo, que había creado una serie de robots autómatas para librar una guerra en el Chile posterior a la Independencia.

“La mina me dejó, se fue hueón; no cachó que yo estaba hecho de alta fantasía”, así inicia La Dieta del Orco, cuento que relata la vida de un joven escritor y fanático de Tolkien, quien escribe su propia novela fantástica. Un reino que encuentra, a su vez, un paralelismo con la realidad en la que vive: Una relación amorosa que terminó, un país destruido por la violencia como en su obra y una madre que se evade en la televisión como él en la Tierra Media.

La Guerra de Vietnam está en su etapa más terrible y un fotógrafo es contratado para capturar con su lente el aspecto más crudo de la batalla, las víctimas humanas y la destrucción de una ciudad. Este es el argumento que Bisama plantea en Ho Chi Minh City, relato que habla, nuevamente sobre la memoria. Esos pasajes que se escriben con luz en un papel, y que pueden perseguir a quien los atrapó, exhiben una realidad que se oculta bajo las bombas y las guerrillas, como una serpiente que yace bajo la hierba.

Chica Nazi, por contra parte, es un relato sobre la relación que se da entre la hija de dos fanáticos de Hitler y un viejo profesor de Historia. Una narración que habla sobre el peso de la sociedad en la sordidez del delirante reino del amor.

Los Muertos es un libro que abreva de las influencias más cercanas de una época en el que el escape de la ficción es lo más importante para los seres que habitan una realidad que los supera. Los relatos construyen universos ficticios que están condenados a desaparecer en un abrir y cerrar de ojos como los seres que viven en ellos.

05 Junio 2018 03:59:00
Tres rosas amarillas
Por: Nadia Salas

El arrepentimiento y la mortalidad son temas recurrentes en Tres Rosas Amarillas, la última colección de cuentos del escritor estadunidense Raymond Carver publicada en 1988 en Gran Bretaña, poco después de su muerte.

Siete situaciones, narradas con una voz irónica, que Carver utiliza para apreciar el discernimiento, el humor extraño, la belleza y la tristeza del momento; el horror, nuestras vidas, que no se nos ofrecieron voluntarias. El libro tiene un tono cínico y pesimista, su periodo de creación fue de cinco años, el trabajo de un hombre moribundo.

Los cuentos están escritos con un estilo fluido y poético, lo que le ha dado a Carver el título de “Poeta de lo mundano”.

Cajas. Un hijo se despide de su abrumadora madre que se mueve constantemente por el país con la esperanza de encontrar la felicidad en el próximo departamento.
Quienquiera que hubiera Dormido en Esta Cama. Una pareja se despierta a mitad de la noche a causa de una llamada telefónica. Abandonan el sueño y sostienen una larga conversación sobre la inevitabilidad de los problemas de salud y la muerte.

Intimidad. “¿Sabes qué? Creo que si estuvieras en llamas, si de repente estallaras en llamas en este momento, no te arrojaría un solo balde de agua”. Un escritor se somete a la diatriba de una exesposa enojada.

Menudo. El protagonista de esta historia se encuentra junto a una ventana que refleja a las tres mujeres más importantes de su vida: su exesposa, su esposa y su amante.

Elelefante. La vida de un hombre se vuelve insoportable, al tener que rescatar continuamente a su familia de sus catástrofes financieras. Es una historia exhaustiva y maravillosa sobre el sufrimiento familiar y la redención a través de la aceptación.

Caballos en la Niebla. Un hombre encuentra una carta de su esposa en la que explica por qué lo abandona. Captura perfectamente la sensación de impotencia e incredulidad de una ruptura repentina.

Tres Rosas Amarillas. Escrito en tercera persona, el relato muestra a un Antón Chéjov negando su muerte, a pesar de los visibles signos de tuberculosis avanzada. Carver ganó un O. Henry y supuestamente este cuento fue escrito justo después de que su autor fuera diagnosticado con cáncer de pulmón.

Casi como si se internara en las esquinas de las habitaciones, Carver narra esa pequeña dosis de inquietud e inseguridad que toda vida, por más resplandeciente que pueda llegar a ser, posee. La historia final, sobre los últimos días del cuentista ruso, me pareció particularmente emotiva.

Sin embargo, hay una escena aún más conmovedora en Menudo, en la que, Hughes, el personaje principal, en un completo estado de desequilibrio, visita a uno de sus amigos y éste, al verlo, prepara un menudo para él.

Leer a Raymond Carver es una especie de voyeurismo literario, una sensación similar a caminar una noche por la calle y ver a una familia sentada a la mesa a través de una ventana iluminada. Pero el escritor va más allá: muestra la oscuridad latente dentro de esa casa.

Carver fue un famoso escritor en los Estados Unidos en los años 70 y 80. Falleció en pleno apogeo y reconocimiento de su carrera de escritor.

Aparte de varios libros de poemas, publicó cuatro libros de relatos, un género en el que ha quedado consagrado como uno de los grandes autores de las últimas décadas: ¿Quieres Hacer el Favor de Callarte, por Favor?, De Qué Hablamos Cuando Hablamos de Amor, Catedral y Tres Rosas Amarillas.
15 Mayo 2018 03:55:00
La broma infinita
Por Quidam Fierro

¿Cómo reseñar una novela de mil doscientas y pico páginas en poco más de una hoja?

Me vi tentado a hacer un poema por su capacidad para sintetizar enormidades, pero resultaría romántico y aunque valga enamorarse por todas las de la ley de esta grande obra, quizá el lector sospecharía de una fanfarria culterana. ¿Cuáles son “todas las de la ley”? Intentaré aclarar.

La Broma Infinita (Literatura Random House, 2011) es una radiografía ultra HD del modo de vida de casi toda urbe moderna. Está ubicada en la ONAN (Organization of Nort American Nations), un país mezcla de Estados Unidos, Canadá y México, con todo y su basurero tóxico de hamsters y bebés mutantes. Transcurre en un futuro inmediato, en que los años son subvencionados por las marcas, por ejemplo: año de la hamburguesa Whopper, Año de la ropa interior para adultos Depend, Año de la muestra del snack de chocolate Dove, etcétera.

Aparecen principalmente dos escenarios que se alternan constantemente: La Academia Enfield de Tenis y La Casa de Recuperación Ennet House, en Massachusetts.

Desde la Academia, donde los entrenamientos son casi esquizofrénicos, vemos a la familia Incandenza luego del aparatoso suicidio del padre de la familia: James Inc. Fundador de la Academia, genio oftalmólogo y director de cine de culto, metió la cabeza en un microondas modificado por él mismo hasta que estalló su cráneo, embarrando con partes humeantes gran parte de la cocina.

Cuando Hal Inc. (adicto a los sedantes y drogas experimentales), hijo intermedio y promesa tenística adolescente, llegó hambriento de entrenar, no podía esperar a entrar a la cocina y probar aquello que olía tan bien. Al llegar a comer vio la escena.

Algo así cuenta Hal a Orin, su hermano mayor, ex miembro de la Academia, seductor infalible bajo influencias edípicas y pateador de futbol americano; un contraste total con el hijo menor, Mario, quien sufre un extraño padecimiento de cuerpo enclenque, cabeza como calabaza gigante, y que siempre usa la silla de ruedas eléctrica que James Inc. le fabricó, además de un casco donde el patriarca pegó una cámara de video para que lo acompañara a sus grabaciones.
En la casa de recuperación Ennet House, Don Gately, ratero a casa habitación y asesino por accidente, es el exadicto que lleva la batuta de la narración en la que aparecen intensos debates internos sobre la fe que se fomenta en el lugar durante el proceso de ayuda. La sustitución de la droga por el del concepto de Dios.

En este lugar el autor incrusta los relatos sórdidos, realistas y desmesurados de los usuarios NA (Narcóticos Anónimos), como el de la cocainómana embarazada que pare un feto que apenas tiene formadas las comisuras de su boca y ojos. Cuando se le acaban las piedras de cocaína, la mujer vuelve a la realidad, siendo incapaz de aceptar el hecho de que su bebé ha muerto muerto. Así que lo envuelve en una manta Woolworth y, aún con el cordón umbilical uniéndolos, sale a buscar dinero a las calles del centro, pero el calor es alto y el olor que comienza a despedir hace que la gente cambie de acera. Se alerta a las autoridades y un grupo de señoras, de alguna asociación ética, enfundadas en sus trajes Channel, cazan a la callejera, le arrebatan la manta y descubren el producto nonato pudriéndose. Una institución de servicio familiar se hace cargo.
Relatos por el estilo relucen en la casa de recuperación Ennet House.

La novela toma el título La Broma Infinita de una mítica película de James Incandenza, una obra tan atrayente y satisfactoria como la mejor droga, una secuencia de imágenes que no puedes dejar de ver y al tiempo falleces. Durante la trama, un grupo de terroristas en silla de ruedas quiere hacerse de ella, para transmitirla en espacio abierto y así acabar con el régimen de la ONAN.

Quizá esta cinta subyace en los sótanos de la Academia junto con otros títulos del exdirector suicida: Diversión con Dientes, La Medusa Contra La Odalisca, Ceremonia del Té con Gravedad Cero, Acuerdo Prenupcial Entre la Tierra y el Infierno, y otras más.

Con una prosa lacónica, corrosiva, de precisión descriptiva milimétrica, hiperrealista, oscura, cargada de humor negrísimo y rojo, La Broma Infinita entabla un juego constante con el lector. En su estructura, aparte del bloc de notas al cual recurres constantemente ―ya sea para hallar la explicación extenuante de alguna droga, una broma, la extensión de algún personaje o incluso capítulos enteros―, durante las primeras 500 páginas los capítulos están escritos en figuras narrativas diversas que funcionan de gancho para tirarte el resto de esta historia, de las muchas historias. La Broma Infinita no puede acabar porque es inconmensurable.
08 Mayo 2018 02:58:00
Ucronía de la desesperanza
Por Christian García

Lutz Bassman ha muerto y con él el último portavoz del post-exotismo. Con esta premisa Antoine Voladine (Chalon-sur-Salone, 1950) comienza El Post-Exotismo en Diez Lecciones. Lección Once (Sur+, 2014).

A modo de novela, ensayo y manual, el francés inicia un juego metanarrativo en el que narrador, autor y lector se confunden en una historia de contracorriente literaria.

El libro cuentala historia de diversos escritores cuya obra se inscribe en el post-exotismo: Iakub Hajjbakiro, Ingrid Vogel y Erdogan Mayayo, entre otros, así como sus procesos de creación, su vida, su enfrentamiento contra el mundo en el que viven y, principalmente, sus obras.

Lanovelase desarrolla en un mundo corroído y decadente en un tiempo no especificado, que bajo el gobierno de un régimen totalitario, en el que la literatura oficial sirve para mantener al “enemigo” en paz, olvida los crímenes en contra de las personas y la naturaleza.

A través de una narrativa fragmentada por los saltos temporales y puntos de vista, el lector conoce la corriente del post-exotismo, rama de la escritura que se define como “una construcción relacionada con el chamanismo revolucionario y con la literatura, una literatura manuscrita o aprendida de memoria y recitada”.

En el universo de Volodine todos los escritores que se han unido al movimiento post-exótico han sido encerrados en la cárcel, donde, cautivos de por vida, tienen restringido el uso de pluma y papel. Así que la única manera de crear literatura es a través de la voz: poemas narrativos llamados “shaggas”, “romances”, “murmuraturas” y “nuvelas” o “entrehechizos”, hijos directos de los poemas y novelas conocidas, cuyo único escape se da por medio de la boca de los autores.

El libro de Voladine, además de incluir nuevos géneros literarios, juega con la perspectiva del lector. A lo largo de la obra, el “testigo” ―como el narrador llama al lector― se encuentra de frente con diversas voces, o mejor dicho heterónimos del francés; nombres como Ellen Dawkes y Elli Kronauer, cuyos retazos de sus obras se interceptan dentro de la novela como si se tratara de un juego de cajas chinas. Este cambio de voces se refleja especialmente cuando se habla de Maria Clementi, autora de Ángeles Menores, libro publicado en la realidad por Voladine, quien a su vez termina convertido en un personaje más del libro.

Estos seres que aparecen una yotra vez en los diversos libros escritos por Voladine, son criaturas enfermas y minimizadas por el encierro, pero poseedores de un enorme mundo interno que les sirve como trinchera de batalla contra un gobierno que ha eliminado la individualidad. Aún así, la desesperanza y el fallo de la revolución, es el sentimiento que prevalece en las páginas.

El Post-Exotismo en Diez Lecciones. Lección Once, es el legado de un mundo que jamás existió, pero que aun así vive en la mente de Voldine. Es la crónica del camino que esta rama literaria ha recorrido hacia el mundo de los muertos.
después de leer la explicación de cada uno de sus conceptos, de cómo se construyen las obras post-exóticas que se han mostrado al lector, la pregunta que impregna el viciado aire del universo es: ¿podré ser yo el siguiente portavoz del post-exotismo?
17 Abril 2018 02:46:00
Dos aviones en el corazón
Por: Aida Sifuentes

“Si esto fuera otro tipo de historia, te hablaría del mar […] pero eso sería otro tipo de historia y ya tengo bastante dificultad con esta”.

Junot Diaz a, través de los nueve relatos que componen su segundo libro de cuentos Así es Como la Pierdes, nos lleva en una desoladora travesía donde sus personajes –dominicanos residentes en Estados Unidos– no sufren a causa de la discriminación, las carencias económicas o la enfermedad (aunque son  aspectos que también se ven dibujados) sino que su principal preocupación es el desamor.

Junot Díaz nació en Santo Domingo, República Dominicana, en 1968 y desde los 8 años se mudó con su familia a Nueva Jersey. En 1996 publicó su primer libro Los Boys y en 2008 ganó el premio Pulitzer con la novela La Maravillosa Vida de Oscar Wao.

Cada uno de los personajes tiene un motivo distinto, pero todos sufren. El que está enamorado de la novia de su hermano. Al que atrapan en la infidelidad por haberla escrito en su diario, y se excusa inventando que es el manuscrito de su próxima novela. La mujer que sabe que es la amante y que la esposa se quedó en la isla, muy lejos del hombre que ambas aman. Aquella relación que se catapulta hacia el vacío y que no hay manera de salvar. El escritor reconocido que perdió al amor de su vida y sobrevive a la depresión.

Se nos ha dicho que el amor es un sentimiento universal, pero eso es falso. Cada quien ama de una forma particular. Lo que es universal es el dolor. Eso es lo que nos conecta y nos hace iguales.

Es fácil identificarse con los personajes de este libro, porque todos (al menos una vez) hemos sido quien se lamenta por echar a perder una relación, por un engaño o por el deseo de algo que no será posible nunca.

La maestría de Junot para narrar permite que sus cuentos estén cargados de una atmósfera donde las descripciones de los personajes, lugares y olores formen parte vital del relato:

“Ella se pinta los labios; siempre he creído que el universo inventó el color rojo exclusivamente para las mujeres latinas.

 “Estoy bien, les dices, pero con cada semana que pasa la depresión empeora. Tratas de describirla. Es como si alguien hubiera estrellado un avión en tu alma. Es como si alguien hubiera estrellado dos aviones en tu alma”.

Los cuentos de este libro tienen una voz narrativa masculina donde los personajes van describiendo los atributos físicos de sus parejas, la manera en la que la relación se derrumba o de cómo viven el duelo luego de perder al gran amor de su vida.

Sólo en Otra vida, Otra Vez, el narrador es una mujer que intenta construir una vida junto a un hombre que sabe, no le pertenece por completo. Este giro en la estructura del libro sirve como indicador de que, desde todas las perspectivas, todos sufrimos.  

El adolescente, el joven pobre, la mujer trabajadora, el escritor reconocido. Al final, no hay nadie que pueda escapar del avionazo que se estrella en tu alma y te parte el corazón.

Así es Como la Pierdes. Junot Díaz. Editorial Mondadori.208 páginas. Traducción de Achy Obejas. México. 2013.

10 Abril 2018 02:34:00
Clarividente Lucidez
Por Miguel Servin

En una prosa directa y contundente, Joseph Roth en su novela La Leyenda del Santo Bebedor (Anagrama, 1981) narra cómo a Andreas Kartak, un indigente, que vive bajo un puente del río Sena en París, le suceden una serie de acontecimientos que él considera como milagros.

El primero de estos milagros ocurre cundo un hombre anónimo entra al mundo de los indigentes y le da a Kartak 200 francos, una cantidad considerable para un indigente que solo esperaba 20 francos. Haciendo valer su sentido de la dignidad y del honor, solo los recibe a manera de préstamo, y el desconocido le dice que el dinero se lo pague a Santa Teresa dándolo como limosna en la capilla de Santa Marie. Y esa fue la única condición que se puso Andreas Kartak para aceptar esa cantidad. El indigente tenía la convicción de regresarlos, pero siempre se le atravesaron circunstancias que impidieron que ese dinero lo diera al padre de la capilla antes de finalizar la misa. En cada nueva situación imprevista está involucrada una persona de su pasado, los milagros y el alcohol. Cada vez que esta a puno de pagar la deuda auto impuesta, siempre ocurre una situación que evita que pueda cumplirla, y los domingos y los milagros se van sucediendo. En este transitar de la narrativa, conocemos más de este indigente que no siempre fue indigente y que debido a su pasado y al alcohol vive el día a día en las calles del París de los años 30´s de entre guerras.

El autor Joseph Roth, que es considerado uno de los narradores más trascendentes de Europa central, era judío converso y ciudadano del imperio austrohúngaro.Vivió el proceso de desaparición de su patria cuando después de la primera guerra mundial esta fue dividida en varios países. Después se convirtió en uno de los escritores del exilio tras el triunfo del nazismo. Fue amigo de Stefan Zweig desde 1930, con quien compartía una admiración mutua, la añoranza por el imperio austrohúngaro, el exilio y la persecución. Zweig apoyo a Roth cuando le era posible, porque Roth siempre estuvo lidiando con las deudas y el alcohol hasta que murió alcoholizado meses después de escribir La Leyenda del santo bebedor.

La leyenda del santo bebedor, es además, la ventana por cual asomarse a ese aspecto de la vida de Josep Roth, ese mundo de exilio, de vivir huérfano de patria, en el límite siempre de la sobriedad y la lucidez del estado alcohólico, sobre la línea de la embriagues y la resaca, en el punto de quiebre del delirio creativo literario y el delirium tremens. Andrea Kartak, el personaje de La leyenda del santo bebedor, es originario de las provincias orientales del imperio austrohúngaro, y es alcohólico, y con gran sentido del honor, y devoto a la discernimiento y clarividencia que provoca el alcohol en la manera de percibir el mundo, y como un elemento de consagración, y provocador del milagro cotidiano de sobrevivir de embellecer y hacer habitable el mundo de Andreas Kara. El alcohol es mediador de los encuentros con el pasado y con la ocurrencia de los milagros, un elemento permanente que es parte de un nuevo acontecimiento que aplaza el deber de cumplir con el honroso compromiso de cubrir su deuda contraída con una Santa teresa, que adquiere dimensiones humanas cuando se encarna en una jovencita que le permite, en los últimos momentos de su vida, cubrir su deuda y así encontrar la tranquilidad, y a modo de epifanía, la conciliación de su vida con el alcohol y con Santa Teresa.

“Así exhalo el último suspiro y murió. Denos Dios a todos nosotros, bebedores, tan liviana y hermosa muerte”. Así concluye la novela La leyenda del santo bebedor como un último acto de clarividente lucidez.
03 Abril 2018 04:00:00
Linaje al desnudo
Por: Aurora de Jesús Alvarado

¿Qué familia no tiene su propia historia?, ¿qué familia no tiene una historia oculta? Las familias perfectas no existen, y si hay alguna que pretenda lo contrario es porque hay algo que esconde a toda costa. Y tarde o temprano lo oculto comienza a emitir un olor desagradable, para manifestarse en alguno de sus miembros. Y cuando eso estalla (arde), a quien lo oculta no le queda más remedio que toser y desviar la mirada. Suele suceder. Fue lo primero que me vino a la mente después de cerrar el libro.

Arde Josefina (lITERATURA Random House, 2017) es una novela que envuelve al lector de forma sutil hasta la última página. El amor, el odio, la aberración y la locura se entretejen para conformar una historia sugestiva. En la mente del lector se descubren sin tapujos cada uno de sus personajes.

Arde Josefina es la primera novela de Luisa Reyes Retana, con la que obtuvo el Premio Mauricio Achar Literatura Random House 2017. Nacida en la Ciudad de México, la autora tiene un doctorado en Derecho Comparado por la Universidad de Berkeley, en California. En 2011 fundó Sicomoro Ediciones, editorial independiente que publica libros de arte y cocina.

Luisa Reyes Retana, a través de su protagonista, Josefina, lleva al lector a seguir las pesquisas y la trama hasta conocer su desenlace. La autora hace un juego entre el presente y el pasado, muestra escenarios tan palpables que ayudan a conocer las entrañas más recónditas de sus personajes. Nos abre la puerta al mundo de la sique humana y nos permite explorar las complejidades y las extrañas formas en que esta se manifiesta.

En el sicoanálisis se incita a escudriñar en el pasado, en la historia, en el origen, para saber los porqués. Muchas veces estos brotan sin entenderse, por lo que causan más enigmas. En la novela, los conflictos se agravan por el hecho de que los protagonistas prefieren no hablarse. En ella está en juego el deseo, un deseo que se origina en el padre, pero no basta.

“la fealdad se apoderó de nosotros desde muy pequeños y nos arrebató lo que pudo ser bueno”, declara Josefina.

¿Qué sucede en los hijos cuando en ellos aparece lo materno, pero carente de todo gesto de amor?, ¿qué pasa cuando la indiferencia se instala en el vínculo filial?, ¿qué desencadena el silencio del padre?, ¿cuál es el destino de un niño que lo único que hizo fue nacer, sin ninguna añadidura? Sin el ingrediente principal: el deseo, por lo tanto, sin aceptación. ¿Cómo puede ser un niño “normal”? Ante ello, la felicidad se busca en pequeñas parcialidades, como pagos en una vida que parece una deuda.

“Odio a Holly y a Jon y nada puede cambiarlo, pero debe haber algo que pueda hacer a modo de resarcimiento, de restitución, para que vivan en su propia piel lo que se siente perder algo que aman”.

Arde Josefina es una novela recomendable porque invita a encontrar las respuestas ante la realidad de una familia cimentada en la indiferencia. Se podría abordar como un caso clínico. Nos lleva a seguir, línea tras línea, la historia de dos hermanos nacidos en Manchester: Juan y Josefina Aspers. Ellos descubren dentro de sí mismos la forma de llevar una vida que se digiere bajo la sombra de la locura. Ambos son criados por la nana Ramona, la persona más cercana para ellos, aun bajo el mismo techo de sus propios padres británicos, Jon y Holly.

Ellos, con todas sus incógnitas, crecen en México y enfrentan esta vida siendo uno el apoyo del otro. Josefina es quien absorbe un doble destino, que la marcará para siempre.

*La autora forma parte del Seminario de Literatura Francisco José Amparán.

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