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José Cueli
José Cueli
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12 Marzo 2011 05:06:33
Gadafi siembra pánico
Libia como una figura lejana, átona, difuminada, colorea su cielo con bombardeos e impregna las investiduras corporales de los libios de manera muy honda y gravita cual fantasía cargada de violencia y testimonio de una introyección de destrucción. El dictador Gadafi bombardea Zawiya con artillería pesada, tanques y aviones contra opositores, los más pobres de ese país africano, casi sin armamento.

La euforia inicial dio una rápida victoria rebelde sobre las fuerzas del dictador que se bambolean día tras día, hasta volverse lo contrario, según los corresponsales Juan M. Muñoz y A. Caño, del periódico “El País”. La superioridad del Ejército sobre los grupos insurgentes, mal equipados, mal comidos y lo peor, mal organizados, impide cualquier avance rebelde hacia la capital Trípoli.
El dominio aéreo deja todo tipo de objetivos a merced de Gadafi, quien utiliza sus cazabombarderos para detener cualquier avance rebelde o para paralizar con amenazas las instalaciones petroleras. Sembrando el pánico en la población y obteniendo que muchos rebeldes deserten de las filas de opositores.

Ante la violenta situación, Estados Unidos y la Unión Europea discuten la opción de una intervención militar para frenar la matanza de civiles. En Bruselas la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) vigila el cielo libio con aviones radar y se prepara para actuar si recibe un mandato de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

En las precarias e inhumanas condiciones en que viven los libios, los actos traumáticos se eslabonan unos con otros en una incesante cadena de abigarrado tejido, en que día a día la crueldad no parece tener límite. Y sobre el potencial biológico ya menguado por la concurrencia de condiciones ya de por sí traumáticas, lógicamente emergerá un aparato síquico con serias fisuras desde su cimentación.

La indefensión y el desamparo originarios se acentuarán más en estos ciudadanos libios, rebeldes, portadores de depresiones crónicas y neurosis traumáticas por generaciones. No en balde el dictador lleva 40 años de crueldad con su pueblo, de pérdidas y duelos no elaborados.

Si he comprendido bien, la situación traumática en los libios actúa en dos frentes. En uno ataca desde el exterior. Pero en el otro, no menos traumáticos aparecen los influjos procedentes del interior, cargados de pánico que proviene del desamparo originario antes citado y que se mezcla con las presiones del exterior. Esto determina un efecto de potenciación que sobrecarga el aparato síquico restándole posibilidad de elaboración y simbolización. Simplemente es de observar las deserciones cada vez mayores de libios rebeldes apanicados.

Para el libio que actualmente vive en situaciones límite, no muy diferentes de las cotidianas, las carencias son múltiples. Lo mismo las internas que las externas. Las pérdidas cotidianas de todo tipo se suceden de una a otra y los duelos se tornan inelaborables. El medio externo en plena guerra civil es fuente constante de frustración para hombres con poca tolerancia para la misma frustración. Hombres violentamente silenciados y que por añadidura silenciarán a los suyos en forma violenta. Gritos entre sonidos de ametralladoras, de fusil, de bombardeos, acompañados de ecos terroríficos que emergen del vacío. Máscara de dolor y desencuentro, escenario del terror sin nombre. Duelos negros.

Las experiencias de los países africanos derrocando a los dictadores desbordan las explicaciones que se puedan dar. Problemas geopolíticos, económicos, sociales, sicológicos, entrecruzados, impidiendo apoyar al sufrido pueblo libio. Las opiniones se dividen y el mundo se alborota y entra en crisis.

La tragedia de la situación traumática como la que se vive en Libia es que parece ser que la única manera de elaborarla es la repetición compulsiva como forma de obtener un equilibrio síquico.

La necesidad de rencontrar lo perdido determina que el aparato perceptual se desvincule de la realidad externa y trate de centrar su atención en aquello que se perdió. Cada nueva pérdida resignifica las anteriores, ahonda todavía más la herida y desorganiza el aparato síquico.

Y mientras los libios se matan entre hermanos, el mundo discute y pelea sus intereses y de poder. ¿Estados Unidos y la Unión Europea opuestos a Rusia y China?

18 Septiembre 2010 03:00:43
Sueño improbable
Los ‘ninis’ mexicanos son jóvenes condenados

En el Panorama de la educación 2010, informe elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), se señala, como estadística espantosa, que “el 45 por ciento de los pobres de entre 15 y 19 años en México no estudian ni trabajan”.

El doctor José Narro Robles, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), convertido en auténtico portavoz de los universitarios, declaró al respecto: “Es una vergüenza que tengamos 7.5 millones de jóvenes en esta situación, fundamentalmente porque no hay oportunidades para ellos”.

Los “ninis” mexicanos son en efecto, jóvenes condenados, casi desde la cuna, a una existencia difícil, y muchas veces, miserable; jóvenes que se han acostumbrado a la violencia de mil rostros desde la más tierna infancia; jóvenes que piensan que la vida apenas es ira contenida sin llanto; jóvenes que no cuentan siquiera con una débil rendija de esperanza; jóvenes para quienes el tiempo es tan sólo una bala que conspira contra ellos; jóvenes que únicamente esperan que algún día se les entierre de forma gratuita.

Hace poco tuve la oportunidad y el placer de leer la conferencia que pronunció José Saramago en octubre de 2005 durante la inauguración del Foro Complutense. En este opúsculo (Democracia y Universidad, Editorial Complutense, Madrid, 2010) está la palabra viva, sincera y honrada del Nobel portugués, quien siempre hechiza a sus lectores.

Saramago advierte que “no hay solución para la Universidad, para sus problemas, si no se encuentran soluciones antes a los problemas de la enseñanza primaria y media... a la Universidad tendrían que llegar alumnos instruidos y educados.

“La función de la Universidad es algo más que enseñar un oficio”. El objetivo principal de la universidad es dar sentido de universalidad a los seres humanos que entran a sus aulas.

“La Universidad es el último tramo formativo en el que el estudiante se puede convertir, con plena conciencia, en ciudadano, es el lugar de debate donde, por definición, el espíritu crítico debe florecer.

“La Universidad necesita algo más que buenos profesionales porque debe educar efectivamente en los valores cívicos”. “No se trata sólo de instruir, sino de educar. Y, desde dentro, repercutir en la sociedad. Aprendizaje de la ciudadanía, eso es lo que creo sinceramente que falta. Porque, queramos o no, la democracia está enferma, gravemente enferma, y no es que yo lo diga, basta mirar el mundo”.

Después de escuchar a Saramago, estoy convencido de que los mexicanos debemos reflexionar continuamente en los problemas más graves que nos aquejan, y uno de los más urgentes es, sin lugar a dudas, la situación educativa nacional en todos los niveles.

Es necesario que las autoridades federales aumenten el presupuesto para educación, ciencia y tecnología. Si se invierten más recursos en estos renglones es posible promover el desarrollo individual y colectivo, y cambiar el presente sombrío de la patria. Sabemos que no van a desaparecer los agiotistas inmorales e inmisericordes de siempre, pero necesitamos todos un cambio de mentalidad.
17 Julio 2010 03:00:38
Sentimiento deprimido
¡Embrujado encanto el del viejo Madrid!
En el corazón del viejo Madrid se llevó a cabo una verbena para recibir a los héroes del equipo de futbol de España, campeones del mundo en el encuentro efectuado en Johannesburgo. Ese Madrid encantado en que aún parece palpitar con ritmos de los tiempos pasados, y cuyas calles semejan dormir un eterno sueño de leyenda los días de gloria del siglo 16, gallardo y español, sellado por el fulgurante resplandor de unos ojos color madera de mujer.

Empinadas calles madrileñas llenas de desconocidos ritmos de alegría y pasión en ese cielo intensamente azul y luminoso que hace vivir, hizo vivir, a los madrileños con la mágica maravilla de su luz y color como contexto de la recepción a unos futbolistas que iluminaron las pantallas televisivas del mundo, con la llamada “Furia Roja”, símbolo de la pasión de un pueblo que jugó a ganar o perder, pero después de prepararse intensamente para este encuentro.

¡Embrujado encanto el del viejo Madrid!, que dejó aprisionados a los futbolistas en los pliegues de los tiempos pasados de gloria, que hacen surgir de la noche contornos fantasmales de estas calles que los tiempos y las fantasías fueron envolviendo en hechizados ropajes de consejas de encanto y tradición.

En la quietud bruja de la noche, cuando la luz de las bombillas ilumina estos rincones con claridad de poesía y misterio, adquirieron las calles un encanto especial cuando el “todo Madrid” salió a cantar, vitorear, aplaudir y vivir romances a tono con la grandeza de una España en viaje regresivo provocado por la multitud a una época de grandeza del siglo 16.

Ante el mágico rechazo de estas horas de leyenda triunfalista y evocación, España pareció despojarse de los lazos que la sujetaban a la vida moderna y en su lugar cree ajustarse a las características de épocas pasadas y van naciendo a la luz de la fantasía, escenas de encanto y poesía, mientras un viejo reloj va lanzando sus campanadas lentas, graves, sonoras que hablan al espíritu de misterio.

La magia de los siglos vive en sus museos, edificios, bares, restaurantes, hoteles. El alma de los tiempos pasados renació en todo su esplendor y poesía en estas viejas calles madrileñas. Total el triunfo de un sentimiento nacionalista reprimido más allá de ideologías, disputas entre las comunidades, banderas, partidos, conseguidas por un equipo de futbol que resulto mago de la política. La “Furia Roja”.
10 Julio 2010 04:02:43
¿Y ahora qué sigue?
Inmerso en la masa, el individuo ‘anestesia’ el dolor
Ríos de tinta y cascadas de imágenes han recorrido el mundo entero en torno al Campeonato Mundial de Futbol en Sudáfrica que culminará este fin de semana. Durante más de un mes el mundo ha girado en torno a este fenómeno sui generis.

Millones de aficionados se han acunado (o aturdido) con el maremágnum de decibelios producidos por las vuvuzelas y los gritos de espectadores, cronistas, árbitros, vendedores, etcétera. De partido en partido y de pachanga en pachanga se han desbordado las emociones y se ha anestesiado a la razón.

Resulta ser un acontecimiento de masas muy atrayente y digno de un intento de comprensión más profundo. Sería muy reduccionista limitarse a decir aquello de “denle al pueblo pan y circo”.

En tiempos aciagos de severa crisis económica el pan escasea cada vez más y lo que hay es hambruna, y en lo que al circo se refiere, cabría hacer algunas precisiones.

En un brillante texto escrito en Viena, en 1921, Sigmund Freud realiza un análisis profundo de la sicología de las masas, el yo y el complejo proceso que se lleva a cabo en la sique humana cuando el individuo se encuentra ligado en una masa sicológica.

Introduce el texto diciendo: “En la vida anímica del individuo, el otro cuenta, con toda regularidad, como modelo, como objeto, como auxiliar y como enemigo, y por eso desde el comienzo mismo la psicología individual es simultáneamente psicología social, en este sentido más lato, pero enteramente legítimo”.

En los sujetos que conforman una masa sicológica se observa una conducta alterada, una alteración anímica. Agrega que hay ideas y sentimientos que sólo emergen cuando los sujetos están ligados en las masas. Emerge el inconsciente cuyo sustrato “incluye las innumerables huellas ancestrales que constituyen el alma de raza”. Inmerso en la masa, dice Freud, “queda sometido a condiciones que le permiten echar por tierra las represiones de sus mociones pulsionales inconscientes”.

La masa muestra el “predominio de la afectividad y de lo anímico inconsciente, la tendencia a la ejecución inmediata de los propósitos que van surgiendo, responde a un estado de regresión, a una actividad anímica primitiva, como la que adscribiríamos a la horda primordial”. No olvidemos que el hombre primitivo se conserva virtualmente en todo individuo. Nada se pierde en el inconsciente, y los vaivenes regresivos de la energía libidinal se dan a lo largo de toda la existencia. El desamparo originario y la incompletud corren paralelos con las fantasías inconscientes compensatorias de inmortalidad y completud, así como en la búsqueda recurrente del paraíso perdido.

Inmerso en la masa, el individuo “anestesia” el dolor inherente a la condición humana y asimismo logra sustraerse, transitoriamente, de la adversidad en el exterior.

Finalizará la euforia del Mundial y con ello terminará la anestesia transitoria, la masa y la euforia se desvanecerán y regresaremos a la asfixiante realidad nacional. ¿Y ahora qué?
26 Junio 2010 03:00:10
La tragedia de la marginalidad
Más depresión y desesperanza
Entre los marginados la principal preocupación es la sobrevivencia día con día, la muerte es una realidad que se hace presente a cada momento, ya sea por enfermedad o por violencia cotidiana y que se incrementa de manera escabrosa a lo largo y ancho de todo el país.

La experiencia familiar se vive como un medio de alcanzar cierta seguridad y cuando la aspiración de mejoramiento se ve frustrada, la energía se vuelca a la nueva generación, que inmersa en los mismos duelos, carencias y agresividad extrema no viene sino a empeorar las condiciones ya de por si precarias, angustiosas y violentas preexistentes. Más depresión y más desesperanza para el caldo de cultivo de la violencia.

Las transacciones entre los miembros parecen ser de “todo o nada”, no hay graduación en las respuestas. Hay un franco predominio del orden matriarcal y la desorganización y el hacinamiento tienen serias repercusiones en el aprendizaje de las actitudes sexuales, en el matrimonio y en la crianza de los hijos. Con mucha frecuencia los padres se encuentran inmersos en discusiones sin fin y sin meta, y los hijos son abandonados a sus propios recursos o bien se les imponen obligaciones que no corresponden a su edad.

La angustia es una constante en las familias marginadas tanto en el hogar, en la cuadra, en la vecindad. Surgen los problemas por la territorialidad generando violencia entre ellos con y sin intervenciones policiacas. Existe una irritabilidad extrema que se actúa sin control que se vuelve más peligrosa cuando median al alcohol y las drogas. Se responde aun sin provocación y las respuestas son cada vez más cruentas. Las adicciones se presentan como recurso para evadir el terror tanto en el exterior como el procedente del mundo interno.

Los niños, en virtud del hacinamiento, son expuestos a experiencias de escenas primarias de los padres alcoholizados que acompaña la actividad sexual con hostilidad y golpes originando con esto que la violencia y la farmacodependencia se institucionalicen como parte de la vida cotidiana. Inmersos en esta promiscuidad también en ocasiones son abusados sexualmente incluso dentro del propio hogar.

Con estas terribles circunstancias los niños marginados, al crecer, despliegan una vida sexual limitada a contactos meramente físicos, depletados del aspecto vincular y relacional con el otro, de la ternura y, por supuesto, de una genitalidad adulta.
19 Junio 2010 04:02:29
Marginalidad y violencia
Vienen al mundo en condiciones precarias extremas
En la experiencia de la marginalidad todo pareciera situarse en el margen, al margen, en las fronteras, en el exilio, en el silencio, en la exclusión, en la tierra de nadie, en el desarraigo, en la no pertenencia, en el “no ha lugar” de la ley, en la fragmentación.

Herederos usufructuarios de desnutrición, depresión, carencias de toda índole y duelos no elaborados, los niños marginados vienen al mundo en condiciones precarias llevadas al extremo: servicios médicos inaccesibles, escasa o nula atención prenatal (cuando no iatrogenia), alta incidencia de complicaciones perinatales, inadecuado aporte nutricional y para agravar aún más la situación, llegan a un hogar donde privan el ruido, el hacinamiento y la miseria.

La mayoría de ellos crecen entre una madre deprimida y un padre ausente, o bien con problemas de adicciones y violencia. Crecen en su mayoría en hogares de un solo padre, donde varias figuras sustitutas ejercen los cuidados, ya que la madre con frecuencia tiene que laborar fuera del hogar.

Hogares que se convierten en excelente “caldo de cultivo” para las neurosis traumáticas. Ruido, violencia, confusión de roles, hostilidad, falta de privacidad o intimidad, obediencia por imposición, relaciones incestuosas y vinculaciones primitivas matizadas por el sadomasoquismo condicionan la “huida” de los hijos, previa actuación, de un hogar sofocante.

La promiscuidad en los adolescentes condiciona embarazos no deseados y es el inicio de una nueva familia que vendrá a engrosar las filas de la marginalidad. En estas condiciones el nuevo niño nace cargado con la estafeta de “no deseado” y de fantasías filicidas. Crece entre el rechazo y la desconfianza, el reproche y el autodesprecio; aferrado a un narcisismo de muerte, a la omnipotencia (enmascaradora de impotencia), condenado a perpetuar vinculaciones de índole sadomasoquista, cargado de rencor y odio hacia los demás y hacia sí mismo y limitado severamente en sus capacidades cognoscitivas y en los procesos de simbolización.

Tal es el destino de los individuos condenados al hambre, al dolor y a la miseria. Violencia engendra violencia. Poco o nada queda entonces para la sublimación y la creatividad. La agresión se actúa, las fantasías sirven de refugio y mientras el país se descompone y las cifras de crímenes violentos son noticia cotidiana el país entero se mece en el sueño del futbol.
12 Junio 2010 04:02:07
Marginalidad y violencia
Su mundo es individual y anárquico
La marginalidad tiene múltiples causas y una sintomatología común que se observa con gran frecuencia en familias marginadas del Valle de México. Existen entre ellos elevados niveles de ansiedad y son portadores de neurosis traumáticas, debido a repetidas pérdidas que conllevan como consecuencia duelos inelaborables.

Las familias marginadas son, en su mayoría, de un solo padre, que se encuentran en condiciones muy precarias de desarrollo y excluidas del sistema productivo del país. El hecho fundamental es que estos individuos no comparten la simbología de la ciudad y por ello quedan excluidos del sistema. Su mundo es individual y anárquico, sin posibilidades de agrupamiento; están excluidos asimismo de posibles relaciones con instituciones de la comunidad, por lo que prácticamente nunca se integran a ellas, lo cual los conduce a la aceptación de empleos eventuales, por supuesto mal remunerados y sin garantía de ninguna especie; sin posibilidades de permanencia y/o pertenencia. Cada día se ven obligados a desempeñar un nuevo papel que no conocen, generándose una sensación de permanente fracaso.

En cuanto a las condiciones de vivienda, las familias marginadas viven inmersas en el hacinamiento, el ruido, el desorden y castigadas por la extrema pobreza. Con hambre, mucha hambre. Los altos niveles de ruido les acompañan a lo largo de su vida (camiones, Metro, la cárcel, la calle, las fiestas).

La cantidad de espacio de que disponen por persona es escaso en grado extremo, de ahí que sean un factor más generador de ansiedad extrema. En el ámbito de los valores se presenta una seria conflictiva: por una parte, la emigración de los habitantes del campo a la ciudad produce una excesiva carga para quienes emigran, pues desconocen los roles y, sobre todo, la simbología de las grandes ciudades.

Nuevas generaciones con esta carga a cuestas que repiten, inexorablemente la situación traumática. Estas dramáticas condiciones conducen a la desesperación y la violencia. El hambre grita desde una caverna muy honda.

¿No podrá la educación (pienso en el reciente encuentro de rectores universitarios) intentar modificar este funesto destino? Vale la pena intentarlo.
05 Junio 2010 04:02:02
Elección presidencial
Faltan más de dos años para la elección presidencial y poco más de uno para los “destapes” oficiales, pero algunos de los principales actores políticos determinan sus acciones en función de esta larga carrera en pos de la sucesión. A continuación la revisión semanal de avances y retrocesos de algunos de los más conspicuos “suspirantes”. (Altas y bajas sin previo aviso...).

MARCELO EBRARD
La duda

No fue buena semana para el Jefe de Gobierno luego del anuncio de la cancelación del proyecto de tranvía en el Centro Histórico, argumentando su alto costo no obstante que estaba en curso una oferta en subasta pública vigente. Desde Bonn, Alemania, califica de vandalismo la jornada de protesta en Tepito.

SANTIAGO CREEL
La duda

Agota su exposición mediática en llamados a no contaminar las alianzas electorales PAN-PRD en Hidalgo, Durango, Oaxaca, Puebla y Sinaloa con el caso “Greg” Sánchez; pide dejar en manos de las autoridades la investigación del candidato a gobernador.

BEATRIZ PAREDES
La duda

Confronta a la gobernadora de Zacatecas, Amalia García, a quien demanda “no cargar los dados” en los comicios locales y respeto a la legalidad. La Mandataria le reviró con una exigencia: que los gobernadores de Nuevo León, Coahuila y Edomex no operen en favor del candidato priísta.

ALONSO LUJAMBIO
La duda

El conflicto de la coordinadora magisterial que estalló el jueves repercute en la imagen del titular de Educación.

Muestra una faceta que no era públicamente conocida: la del secretario encolerizado. Acusa por igual a “vándalos” y policía del DF por daños al patrimonio cultural.

JAVIER LOZANO
La duda

Utiliza las redes sociales para entablar un duelo de cifras y descalificaciones con el diputado priísta Luis Videgaray, conocido por su cercanía con Enrique Peña Nieto. La intensidad del debate provocó que la Comisión Permanente del Congreso acordara llamarlo a comparecer para explicar las cifras oficiales de empleo.

JOSEFINA VÁZQUEZ MOTA
Lo bueno

Expresa su interés por buscar la candidatura presidencial.

Visitó Aguascalientes como enviada del presidente Calderón y se entrevistó con los candidatos a la Alcaldía capitalina y al Gobierno del Estado, Fernando Herrera y Martín Orozco, respectivamente.

ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR
Lo bueno

Con sus constantes descalificaciones al líder del PRD, Jesús Ortega, su nuevo libro “La Mafia que se Adueñó de México... el 2012”, establece los cimientos de su campaña por la Presidencia.

ENRIQUE PEÑA NIETO
Lo bueno

Sus giras de apoyo a los candidatos priístas a las gubernaturas le benefician por partida doble: se han convertido en una pasarela pre-presidencial dirigida a la militancia del PRI y le permiten acumular a su causa a más gobernadores agradecidos o en deuda

MANLIO FABIO BELTRONES
Lo bueno

Aunque su viaje a España redujo su protagonismo, el senador se hizo presente con la llegada de Marco Antonio Bernal a la presidencia de la Fundación “Luis Donaldo Colosio”. Una muestra de que continúa avanzando en el control de posiciones en el PRI.

FIDEL HERRERA
Lo bueno

Niega que aspire a la dirigencia del Revolucionario Institucional y fortalece alianzas con Beatriz Paredes, a quien calificó de “dirigente fuerte, sensible hacia la militancia y la sociedad”.

29 Mayo 2010 03:00:15
El olmo de la libertad
Las utopías individuales o colectivas pueden construirse con diálogo y voluntad

Hace unos días en la cortina metálica de un comercio de la avenida de los Insurgentes, descubrí un grafiti que decía: “México 2010, doscientos años sin pasado, doscientos años sin futuro”. Sentí tristeza al imaginar al joven que así se expresaba, porque sus palabras significan la muerte de la esperanza y el principio del fin.

El verdadero liberalismo político, nos ilustra el historiador Anselmo Carretero y Jiménez, tiene sus raíces históricas y semánticas en España. La palabra libertad surgió en efecto, en suelo español y durante la Edad Media se usó en Europa occidental con varias acepciones. En los siglos XVI y XVII, este adjetivo era sinónimo de dadivoso, abierto, generoso y, en tal sentido, lo empleó Cervantes. Significaba lo contrario de egoísmo. Como sustantivo político nació en las Cortes de Cádiz de 1810. Los que asistían a aquellas asambleas llamaban liberales a los defensores de la libertad y los derechos del hombre proclamados por la Revolución Francesa. De allí se extendió a todo el mundo. Así entendido, el liberalismo es un humanismo.

En unos pocos meses, México conmemorará el bicentenario de su andadura como nación independiente. Muchos hablarán, desde la tribuna del lugar común, de “los héroes que nos dieron patria y libertad”, pero pocos entenderán lo que realmente quiere decir el vocablo libertad.

Es cierto que México se ahoga en un vasto mar de pobreza, desempleo, desigualdad social, injusticia, narcotráfico y descomposición moral; pero a los jóvenes que descargan su ira y su frustración en los muros de las ciudades habría que decirles, con palabras de Novalis, que “la vida no es un sueño, pero puede llegar a ser un sueño”. A Borges le complacía repetir una sentencia de Carlyle: “la historia universal es un texto que estamos obligados a leer y a escribir incesantemente y en el cual también nos escriben”.

Creo sinceramente que las utopías individuales o colectivas pueden construirse con diálogo y voluntad. El hombre, decía Octavio Paz, “es el olmo que da peras increíbles”.
22 Mayo 2010 03:00:42
Rumbo a la sucesión presidencial
Faltan más de dos años para la elección presidencial y poco más de uno para los “destapes” oficiales, pero algunos de los principales actores políticos determinan sus acciones en función de esta larga carrera en pos de la sucesión. A continuación la revisión semanal de los avances y retrocesos de algunos de los más conspicuos “suspirantes”. (Altas y bajas sin previo aviso...)

Marcelo Ebrard
La duda

“Compra” el proyecto colombiano para “civilizar” a la ciudad; anuncia que a partir de junio se combatirán las conductas que atentan contra el medio ambiente y la convivencia social. En las últimas semanas aumentó sustancialmente la presencia de ambulantes en el primer cuadro de la ciudad.

Javier Lozano
La duda

Aunque de bajo impacto, la Secretaría del Trabajo mantiene abiertos dos frentes de batalla: el SME con su huelga de hambre y el conflicto en Cananea, que se mantiene en paro de labores.

Beatriz Paredes
La duda

Mantiene a nivel doméstico un discurso crítico hacia las acciones del Gobierno federal, pero en Washington aplaude y valida el discurso de Felipe Calderón ante los congresistas estadounidenses.

Alonso Lujambio
Lo bueno

Su activismo en distintos foros y giras de trabajo, que realiza a lo largo de la semana por varias entidades, lo consolidan como la “carta fuerte” del gabinete de cara a la sucesión presidencial.

Santiago Creel
La duda

Disminuye drásticamente su activismo en temas torales. Limita su actuación a manifestar su apoyo a las reformas estructurales que impulsa el Ejecutivo.

Josefina Vázquez Mota
Lo bueno

La ex secretaria de Educación y actual coordinadora de la bancada panista en San Lázaro asegura un puesto en el máximo órgano de decisión de su partido. A partir de hoy será uno de los 300 consejeros nacionales que elegirán al candidato presidencial.

Manlio Fabio Beltrones
Lo bueno

Plantea una estrategia de apoyo a las instituciones. Rechaza que exista protección a determinados cárteles y avala la necesidad de combatir frontalmente a la delincuencia organizada, “aunque hay que cambiar la fórmula”.

Enrique Peña Nieto
Lo bueno

La promoción de su eventual candidatura presidencial encontró eco en las redes sociales. En Facebook han aparecido diversas páginas en apoyo al Mandatario mexiquense. Cuenta con un canal de difusión en el popular portal YouTube.

Andrés Manuel López Obrador
Lo bueno

Establece en su tramado grueso los lineamientos de su futura campaña presidencial. Bajo las siglas del PT arranca con su estrategia mediática y de acercamiento con la ciudadanía, bajo la premisa de que “sólo el pueblo puede salvar al pueblo”.

Fidel Herrera
Lo bueno

Aumenta sustancialmente su estrategia mediática y aprovecha su visita a Brasil para reclamar reflectores nacionales.
15 Mayo 2010 03:00:19
Fuerzas ocultas
Dos poderes imperiosos: las pulsiones de vida y las de muerte

Sigmund Freud, como sabemos, mediante su vida y obra se dedicó a explorar la conducta humana y para ello se adentró como pocos en las profundidades del alma.

Muy pronto intuyó que en las profundidades de la psique se movían fuerzas ocultas y antagónicas que, o bien podían dar paso a los mayores y más loables logros humanos o bien podían conducirlo a los peores desastres y a las más descarnadas acciones contra los demás o contra sí mismo.

A esas fuerzas inexplicadas hasta entonces, él las denominó pulsiones. Y si bien hubo modificaciones teóricas a lo largo de su obra y pensamiento, concluyó que a la psique la constituían dos fuerzas imperiosas: las pulsiones de vida y las de muerte.

De esta concepción de la psique, que simplifico en extremo, dieron y han dado cuenta las investigaciones en el terreno clínico.

Su obra fundante, que data de 1895, el proyecto de una psicología para neurólogos plasma con sorprendente lucidez la condición marginal y de indefensión de los seres humanos. Señala allí el desamparo originario que nos acompaña a lo largo de toda la vida.

En sus ensayos sobre la guerra y la muerte vierte las palabras: “Arrastrados por el torbellino de este tiempo de guerra, informados tendenciosamente, sin distancia con respecto a los grandes cambios que ya se han producido o están empezando a producirse, y sin saber qué futuro está en proceso de formación, empezamos a sentirnos confusos (...)

“Nos parece como si nunca antes un acontecimiento hubiera destruido tantas preciosas posesiones comunes de la humanidad, confundido a tantos de los intelectos más sobresalientes, degradado de modo tan completo a los superiores”.

Más adelante, agrega: “Los antropólogos consideran necesario declarar al adversario inferior y degenerado; los siquiatras, proclamar el diagnóstico de su enfermedad mental o espiritual”. Considera entonces que ante tal confusión, la persona no directamente implicada en el combate y que no se ha “convertido de lleno en una pequeña partícula de la gigantesca máquina de guerra”, se siente azorada e inhibida.

La consecuencia predecible, a decir de Freud, es el desengaño y la desilusión. Esta primera gran conflagración, en palabras de Freud, había arrebatado a los hombres la ilusión de que la humanidad era originalmente buena.

Valdría la pena reflexionar sobre esto en los crispados momentos que estamos padeciendo.
29 Junio 2009 03:25:34
Cornada grave a Arturo Macías
Comentaba la semana pasada el pasaje de Don Quijote de la Mancha, en el que fue vapuleado y mal herido por un encierro de toros hacia Valladolid para ser lidiados por aristócratas, en las fiestas a celebrarse en honor del Rey Felipe III. De dicho pasaje reflexionaba, si no sería Don Quijote el primer torero en esperar a toros de cinco años, a pie firme, promoviendo la emoción de los que lo contemplaban.

Esta semana pasada se confirmaba la hipótesis, Arturo Macías fue lastimado fuertemente por un toro colombiano de El Capiro en la torista plaza de una provincia peruana llamada Chota, famosa por presentar toros cinqueños con fuerza y viveza. Arturo Macías, quien había triunfado con el primer burel de su lote, salió dispuesto a dar la nota fuerte y a aguantar a pie firme a su segundo toro, saliendo de tal trance seriamente lastimado, acercándose a las puertas de la muerte. Una cornada de dos trayectorias de 40 centímetros de extensión, de la corva al glúteo derecho que llegó a fisurar el hueso.

Al igual que en cada presentación, el torero cuando enfrenta el toro cinqueño, pese a la técnica y el oficio para lidiar ese tipo de toros, enfrenta la muerte y promueve la emoción de quien lo contempla y la suya propia. Porque no es lo mismo la emoción del novillito engordado a pesar de que puedan suceder cornadas, que la emoción que representa enfrentarse al toro con sentido y que sabe, a los cinco años, para qué sirven las cuernos y cómo utilizarlos para hacer daño.

Y la pregunta surge: ¿que tipo de personalidad "quijotesca", delitante, se necesita tener para enfrentar las fuerzas irracionales de la naturaleza, las demoniacas, a pie firme y sin pestañar? En última instancia por el sólo espíritu aventurero de cachondear a la muerte y ver de qué está hecha, a pesar de pagar la factura que cobran los toros cuando realmente lo son. Dígalo si no Arturo Macías, que además de esta reciente cornada, ha sido gravemente lastimado por los toros.
15 Junio 2009 03:21:02
Novilladas
La Plaza México presenta en el serial novilleril de este año la contraparte de las grandes tardes. Sólo se escucha, en el coso silencioso, el sonido de la banda y el olé inicial de las novilladas que sale automático a las cuatro en punto de la tarde, ni un minuto antes ni un minuto después. Rápido y alegre choca sobre el frío cemento, vibra, se aleja y se pierde en el rumor silencioso de los tendidos.

¿Saldrá esta temporada el novillero sensación que genere esas tardes de expectación? Esas tardes en que las mujeres con el espolazo de la sangre provocado por la fiesta del sol y la cercanía con la muerte, los labios entreabiertos, el rostro encendido, las arterias latiendo con celeridad, el giro de las caderas en el caminar y el vértigo en forma de visión, contemplen pasmadas el juego de la verónica cargando la suerte, representadas en todo su esplendor por la exuberancia de la vida y la pasión en el murmullo de los corillos después de lances expectación.

La Plaza México se queda sola y las corridas se vuelven temas nostálgicos. Misteriosas historias de ganaderos, toreros y aficionados que parecen desaparecer. Nuevos aficionados que a la sombra de tal influencia esperan el milagro de la resurrección de esa fiesta poeta y fatalista, alegre y trágica, fantástica y espiritual, atrevida y loca, deslumbradora y magnífica bajo el sol dominguero que la alumbra y el halito que la hace palpitar.

La plaza se queda silenciosa sin ese olé que nos diferenciaba por su son inacabable, y los cabales se refugian en los comedores vecinos del coso en espera de ese novillero, esos novilleros, esos novillos de encastada nobleza que enciendan la pasión y le vuelvan a dar vida a la plaza que parece sin vida.
04 Junio 2009 03:24:24
Los toros de Pahla
En las corridas llamadas toristas del final de la feria de San Isidro Madrid, la tradición se repite hace siglos, poetizada por el gran Lope de Vega. "Negro era el toro y de color tiznado/ erizado de cerro y humo altivo, corto de pies, de manos apartado/ los ojos grandes como fuego vivo/ a espeso remolino coronado/ de mirar espantoso y vengativo/ como un erizo levantando el vello/ de cuernos altos y levantando el cuello''.

Se fueron los toritos a modo ''juanpedros" y aparecieron las fieras a lo Lope; mansos o bravos, encastados o descastados, más con trapío y esa "sensación de peligro" que se transmitía al tendido. A estos toros las figuras no los ven, ni en fotografía. Y representan la oportunidad para matadores con oficio y técnica, pero sin sal en capote y muleta. De entre ellos destacó el torero murciano Rafael Rubio Rafaelillo, con los terribles animales de Dolores Aguirre. Al quinto le realizó un faenón; el toro lo buscaba, se colaba, se frenaba y el torero lo dominó con torería, Lástima que su estocada fue defectuosa. La ovación fue de lujo en las vueltas triunfales al ruedo.

Aparte de Rafaelillo, los toreros toristas no la hicieron. Ni con los descastados de los herederos del Conde de la Corte, ni los Cuadri, ni los de Adolfo Martín y menos con los bravísimos toros portugueses de Pahla, seguramente los mejores con encastada nobleza del serial.

Esta semana serán las corridas llamadas de aniversario del coso. Existe expectación por la reaparición del diestro colombiano César Rincón y el joven Alejandro Talavante, quien viene revolucionando el mundillo de los toros.
01 Junio 2009 03:26:02
Los toros de Palha, victoriosos en San Isidro
Los toros portugueses de Palha fueron cruz de sangre al aparecer en el ruedo de la plaza monumental de Las Ventas madrileña, en la parte final de la feria de San Isidro. El toreo, a pesar de los pesares no morirá, mientras salgan bureles como los que comento: toros de impresionante arboladura astifina, mirada fiera, musculosos, listos, bravos con los caballos, a los que embestían a la distancia junta y que llegaban a la muleta con encastada nobleza en busca de un matador poderoso que recreara el toreo de siempre: parar, templar y mandar.

Más las figuras no quieren ver estos toros ni en la televisión. Corridas que enfrentan toreros desesperados con aspiraciones de figurar y terminan en la enfermería del coso y de milagro no en el panteón. Dígalo, si no nuestro Mariano Ramos, que hace años enfrentó a estos temidos toros y salió del trance como pudo. Al terminar el festejo y ser entrevistado, un reportero le preguntó: "¿muy triste matador?" y respondió "Qué triste, ni qué triste ¡estoy vivo!" Frase que repiten lo aficionados españoles.

Los toros de Palha fueron premiados como los mejores del serial isidril por los cronistas madrileños, en la misma forma que Morante de la Puebla fue declarado triunfador del ciclo, la mejor faena y los mejores lances. La revelación de la temporada fue un mozo de apellido Luque que, aparte de valor, apunta el toreo de cauce lento.

La afición no se cansa de alabar las verónicas de Morante y su faena a modo de fresca palma, sombra a la pasión peregrina que busca una hora de reposo y calma. Lances encerrados en el infinito que a la fragilidad de la apariencia detuvieron el tiempo y el espacio. Para muchos de los cronistas los mejores lances que se han visto en la monumental de Las Ventas, independientemente del duende que llevaban.

En el festejo de triunfadores en la plaza La Florecita, de Ciudad Satélite, organizado ayer por la empresa encabezada por Fernando Servín, se lidió un encierro de Campo de Allende, fracción de Real de Saltillo, disparejo de presentación y de comportamiento que, sin embargo, permitió comprobar los niveles de actitud y de aptitud de los alternantes, todos con disposición y entrega; unos con más recursos e intuición que otros, y alguno hasta con posibilidades de actuar en la inminente temporada de la Plaza México.

Antes de que saliera el primero de la tarde hubo un homenaje a la brillante trayectoria artística del pintor taurino Reynaldo Torres por parte de la afición, las peñas taurinas Don Dificultades y Porra Libre, AC, del Distrito Federal, así como El Trincherazo, de Córdoba, Veracruz, y la propia empresa.

Caminando con lentitud pero con elegancia, el maestro tijuanense, quien hace unas semanas estuviera al borde de la muerte, agradeció en el centro del ruedo la sincera, cálida y prolongada ovación del público, levantando con la diestra la placa alusiva que acababa de recibir. ¡Vaya faena, Reynaldo!

Abrió plaza Bam bam, bien presentado pero manso. Gracias a un valeroso quite de José Miguel Parra por gaoneras, en el que fue cogido sin consecuencias; Pedro Núñez sacó la casta y respondió con saltilleras rematadas con la revolera. A ese novillo le colgó emocionante par el subalterno Tonatiuh Cruz, que aguantó en la cara una eternidad, dejó el par en todo lo alto y salió sin una zapatilla. En el tercio agradeció la ovación.

A su valor sereno, Pedro Núñez Chavalillo añadió cabeza torera frente a los arreones y gañafonazos del astado, ligando tandas de gran mérito con la derecha, ya que al retrasar la pierna de la salida y gracias al mando de su muleta logró darle más dimensión a los emocionantes muletazos. Dejó una estocada hasta las cintas, fue premiado con merecida oreja y recorrió el anillo. ¿Le valdrá esta hazaña para actuar en la México?

Triunfador fue un "bello rey de astas agudas", que dijera el poeta, hondo de caja y con calidad en su embestida, que correspondió a José Miguel Parra, quien veroniqueó con sabor y embarcó bien con la muleta, pero sin mandar lo suficiente en series por la derecha. Fue cogido en dos ocasiones, se ajustó en manoletinas y dejó una entera que bastó. Tuvo petición pero, con acierto, el juez no concedió la oreja. Dio la vuelta con fuerza.

Luis Conrado mantiene su valor incólume pero, como bien observó un aficionado, "o no le entra la letra o debe cambiar de escuela", pues la valentía sin criterio no es suficiente y el quietismo sin técnica, menos.

Jaime Adrián, luciendo una abultada coleta natural y una bella moza de espadas en el callejón, anduvo empeñoso y esforzado, logrando tandas por ambos lados a otro huidizo pero claro. Se repuso de impresionante voltereta y logró naturales largos y templados. Perdió la oreja por una estocada defectuosa y se retiró entre división de opiniones.

El espigado Carlos Peñaloza exhibió un toreo intuitivo, natural y gozoso, cubriendo con decoro los tres tercios y consiguiendo tandas con idea, temple y sello ante otro novillo serio y con recorrido. Ojalá conserve esa frescura cuando le "enseñen" la técnica. Por cierto, ¿se reunieron ya las fuerzas vivas de la fiesta brava de México?, ¿lograron algún consenso?, ¿fijaron metas comunes y calendarizaron objetivos?
15 Mayo 2009 03:24:29
Los toros
Los toros de Victoriano del Río llegaron a la monumental Plaza de las Ventas en calle madrileña de Alcalá, en la segunda corrida de la Feria de San Isidro, la más importante del mundillo taurino, y regresaron la emoción al ruedo. Los toros como los protagonistas del espectáculo.

Un primer burel de encastada nobleza con todo lo que debe tener un toro bravo. Presencia, trapío, galope, arrancaba a todo lo que se movía. El auténtico toro que transmitía su fuerza al coso todo. Bravo con los caballos, llegó entero a la muleta, pidiendo guerra.

Fue una pena que durante el transcurso de la lidia se soltara un vendaval. Sabrá Dios si para fortuna o desgracia de su matador, Luis Encabo, que pasó sin pena ni gloria. Se trató de desquitar en su segundo enemigo, más noblote y al que con su fino toreo, le cuajó algunos pases, mas no la faena que pedía el toro.

César Jiménez salió a hombros por la puerta grande, gracias a que cortó una oreja a cada uno de sus toros, al emocionar a los madrileños con sus redondos de rodillas. De cualquier forma sus faenas estuvieron por abajo de la encastada nobleza de sus enemigos.

Y si en Madrid la emoción llegó al ruedo con los toros de Victoriano del Río, en la Plaza México llegaron los toros de La Cardenilla y con su sola presencia la emoción llegó al ruedo, en el inicio de la minitemporada del toro con nueva administración.

Pero a diferencia de los astados de don Victoriano, sólo tenían presencia -la mayoría fueron aplaudidos de salida- no la casta que define al toro bravo; se salvó el sexto de la tarde que embistió con emotividad y le permitió salir triunfador a Ismael Rodríguez que puede caminar en el difícil arte taurino.
14 Abril 2009 04:23:46
Los toros descastados de Sevilla
Tras de una nube se guardó la agónica feria sevillana. Luego llovió y llovió tres días y la Real Maestranza de Caballería se colocó la capa y cubrió el ruedo amanzanillado en el revuelo de una verónica. Una feria caracterizada por el toro grande y cornalón de finas hechuras. Con mucha pose y posteriormente poco fundamento: los toros al aparecer por la vieja puerta de toriles develaban la pantalla: se tornaban toritos de juguete, descastados, débiles que incitaban lástima. De tan descastados algunas ocasiones se tornaban peligrosos.

Lo que sucedió en la torera feria de Sevilla se ha vuelto norma en la fiesta brava. Lo mismo en Sevilla y las provincias españolas que en la Plaza México y nuestra alegre provincia. La diferencia estaría que en las corridas de toros en México, los animales ni siquiera tienen la pantalla de su presencia. La última muestra fueron los novillines lidiados en la feria texcocana.

Este tipo de toro menos peligroso, más bobo, ha permitido que los toreros más carismáticos y mejor administrados se tornen “figuras”. Rápidamente aprendieron el modo de sacar pase tras pase a estos toritos inválidos. Los llamados pegapases. El toreo de capa a la verónica lentamente desaparece tarde tras tarde. El actor principal es el interminable “derechazo” aliviándose, hasta que los toritos no pueden dar un paso más.

Las ganaderías que se respetan Los Victorinos por ejemplo, no las quieren ver ni en pintura a las figuras. Lo mismo que a los famosos toros de Miura que representan el poder diabólico de la muerte entre las astas y que ayer cerraron la feria. Una feria que se llevó el rejoneador Diego Ventura, quien se perfila para darle la competencia a Pablo Hermoso de Mendoza. Ante la falta de toros de encastada nobleza y toreros que les puedan, los sevillanos se fueron a la feria de farolillos y venga cante y vino.
06 Abril 2009 03:47:20
Del anecdotario sevillano
Rafael Gómez El Gallo fue un torero del siglo pasado que sedujo, o más bien fue seducido por las mujeres y los toros. Él saboreó las glorias ruidosas de los héroes populares y sufrió las iras de las multitudes. En una de las ferias previas a la de Sevilla escuché en una tertulia esta anécdota que hablaba de su carácter.

Había sido Rafael invitado a cenar por rumboso ganadero (cuyo nombre me guardo por caballero) en su cortijo en las afueras de Sevilla. A la hora señalada llegó el torero vestido de andaluz y tocada con el airoso sombrero pavero sevillano, su puro Davidoff que encendió aún más el ambiente cálido de la ganadería. Fue recibido por la esposa del ganadero, mujer entrada en la madurez, vestida con sedas llenas de volantes de cuyos pliegues surgía el brazo bellamente torneado y el tetamen que se escapaba como racimo de uvas en el que caía el pelo negro brillante que cargaba el aire de sensualidad.

Pase usted don Rafael, le dijo, mi esposo ha tenido que marcharse a Madrid de urgencia y me ha suplicado que lo atendiera y si a usted no le importa lo acompañara a cenar. "El divino calvo" la miraba sin hablar, ¿qué le parece un poco de música y un chatito de manzanilla? Le susurró la ganadera, al tiempo que le servía la rubia bebida y una guitarra lejana empezaba a rasgar el aire de esa extraña agridulce y voluptuosa nostalgia que hay en el fondo del cante andaluz y es el secreto de su misterio.

Como Rafael no hablaba, la ganadera insistió en lo de su marido... nuevo silencio de Rafael que la miraba y la miraba a la mira y mira. El sudor escapaba en las palmas de las manos de la mujer. La garganta achicada con espasmo de liha húmeda, las pieles encendidas al rojo vivo.

Nueva insistencia de la ganadera sobre el viaje de su marido y nuevo silencio de El Gallo con la mirada penetrante que rejoneaba los pechos en puntas. La magia de la metamorfosis de la casta de un toro, tirando cornadas de gran belleza torera. El Gallo, como en sus tardes de triunfo, se irguió, dejó el sombrero en una silla y espetó como una estocada en todo lo alto: ¡Desnúdese!, y desnudos cenaron esa noche truchas salmonadas y saltarinas, de esas que proliferan en el río Guadalquivir.
12 Diciembre 2008 05:00:39
La pena de muerte
¿Por qué matar personas, que mata para mostrar que es malo matar gente? ¿Por qué hablar de la violencia en vez de la problemática del ser humano? ¿Por qué hablar actualmente en México de la pena de muerte? El compromiso del sicoanálisis y quizás Francisco de Goya, el genial pintor aragonés, me ayude a ejemplificar mis ideas sobre el tema.

El paisaje propio de Goya en el silencio. Lo mismo en los páramos aragoneses donde la naturaleza no concede ni el favor de un susurro, o en el silencio institucional cuando luchaba por imponer sus concepciones académicas, o en el silencio real cuando la enfermedad lo privó del sonido. Silencio en los que edifica el imperio de una mirada voraz e implacable que lejos del alcance de la palabra, se vierte por doquier y acoge la totalidad de lo visible, sin descansar en lo fenomenológico, sin detenerse en lo empírico.

La jerarquización de uno sobre el otro explica el carácter subversivo de todas las teorías y prácticas que intentan transgredir aquello que constituye el ser mismo del logos occidental. El carácter peligroso que tiene el salvaje, el indígena, el otro desplazado y marginado, el artista, (Goya, en mi ejemplo), la escritura interna. He ahí donde la violencia, la violencia del poder, otorgada a la voz y al poder. Es en esta línea que podemos tener acceso a la obra de filósofos como Nietzsche, Levinas, Deleuze, Foucault, Derrida y escritores como Kafka, Baudelaire, Poe y Mallarmé que se sitúan en el límite de la epistemología occidental.

Pero la grandeza de la pintura de los “fusilamientos del 13 de mayo”, no reside, sin embargo, en haber reflejado una realidad histórica, si no más bien lo contrario: haber trascendido la coyuntura, traspasado la superficie sociopolítica, para poner de manifiesto la realidad descargada de un conflicto sin nombres ni banderas.

No asistimos a una apología del pueblo español ni a la denuncia del invasor. Asistimos al drama humano de la violencia y a la lucha que acompaña a la condición humana, desde el Génesis al Apocalipsis: el instinto de muerte denunciado por Freud, y que no es frenado por ninguna ley más allá de su expresión institucional o colectiva.

Goya pinta también el drama de la realidad, la totalidad escindida, simbolizando el contraste entre la luz y la sombra en inigualable fuerza expresiva: en el que se enfrentan dos masas humanas en condiciones de radical desequilibrio. Escena de un fusilamiento masivo que presiente han quedado atrás. Los contrastes se expresan: el pelotón es heterogeneo en cuanto colorido, la expresión y el sentimiento.

En primer plano, la esquina inferior izquierda, se amontonan los muertos, cuerpos inertes bañados en sangre. El centro está ocupado por los que van a caer abatidos. Sobre ellos se concentra la atención del espectador, en especial sobre una figura que, arrodillada y con los brazos en cruz, recibe la luz y la mirada. Detrás de este grupo aguardan los que serán fusilados después. Una hilera cuyo final ni se ve ni se presiente. La parte derecha está ocupada por el pelotón de fusilamiento.

Frente a la heterogeneidad de un grupo, el otro ofrece uniformidad y orden, y aparece compacto y anónimo, sin individualidad ni expresión; no se ve ningún rostro, el orden no tiene cara (Orwell, 1984) la violencia que se ejerce es implacable y carece de semblante, de expresión y sentimiento, la fila de soldados se prolonga hasta el límite del cuadro, tal vez más, de poder omnímodo, ilimitado, sin términos.

No se denuncia la muerte, sino la producción política de la muerte, del desvalimiento del hombre –siempre mortal y moribundo– frente a la violencia unánime de un agresor sin rostro.

Contraste entre pasión y orden, luz y sombra. Necesidad de un pensamiento y una actitud que resuma la contradicción sin pretender hegemonía, sin pretender anular uno de los extremos en concordia.
14 Noviembre 2008 04:57:41
Verdadera vocación
Fernando Martínez Cortés ha recibido recientemente la distinción del doctorado honoris causa por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

En la ceremonia de entrega del reconocimiento, Fernando Martínez presentó un texto donde destaca cuatro puntos esenciales del “arte” de ser médico. A continuación citó textualmente un párrafo de su conferencia magistral:

“El médico de hoy que se dedique a la atención directa, personal del paciente, debe tener las cuatro características siguientes:

a) Tener la capacidad síquica y física para tratar directamente los problemas de salud, con el objeto de ayudarla a la mejor solución médica de dichos problemas. Desde el punto de vista vocacional, se trata, fundamentalmente, de sentir y poner en práctica lo que se ha llamado “amor médico” o bien “disposición afectiva” para ayudar a la persona con problemas de salud.

b) Poseer la ciencia y la tecnología que hacen de esta disposición una intervención médica profesional.

c) Guiar la atención del paciente según los principios de la ética médica.

d) Saber aplicar todo lo anterior en este acto central del ejercicio de la medicina llamado consulta médica.”

Fernando Martínez además de su pasión y entrega a la medicina a lo largo de su vida ha cosechado un interesante currículum académico. Es médico internista y alergólogo. Asimismo, fue director del Hospital General de México y profesor en la Facultad de Medicina y en el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Ha publicado 42 libros como autor y ha coordinado múltiples artículos científicos y de humanismo médico.

Es miembro titular de la Academia Nacional de Medicina, investigador en filosofía de la medicina en el Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina de la UNAM.

Su trayectoria como médico es extensa y muy completa. Una vida dedicada a la medicina en cuerpo y alma. Incansable clínico, investigador, escritor, maestro y buen amigo de sus amigos.

Todo un ejemplo a seguir para las nuevas generaciones de médicos a quienes rodean circunstancias difíciles en todos los órdenes.

El mensaje que nos brinda Fernando Martínez es el de la perseverancia y el amor a la profesión médica que últimamente con tanta tecnologización ha tendido a perder la esencia humana que debe tener como prioridad.

Enhorabuena por tan merecido reconocimiento a Fernando Martínez Cortés deseando que siga, por muchos años más, laborando con ese entusiasmo, entrega incondicional y amor a la profesión médica.
11 Octubre 2008 05:33:00
Futuro incierto
En el principio había sido el caos, más de pronto aquel lacerante sortilegio se disipó y la vida se hizo. La atroz vida humana”.

Así comienza José Revueltas su novela Los días terrenales. Hoy podría escribir que en el principio fueron las hipotecas basura y los bancos de inversión de Estados Unidos y, después, el caos se hizo para mayor desventura de los hombres en todo el orbe.

Es evidente que nunca aprendimos bien la lección de 1929. La crisis actual es fruto de políticas neoliberales tramposas que se dejaron correr durante mucho tiempo sin regulación alguna. El que siembra vientos, cosecha tempestades, dice el adagio popular; el que da alas al capitalismo salvaje, globaliza la pobreza, digo yo.

Hoy sólo tenemos una certeza: los gobiernos no saben cómo sacar al buey de la barranca y tampoco cómo ayudar a los gobernados. El plan Bush-Paulson, por ejemplo, no está diseñado para poner orden en la economía con un sentido social, sino para rescatar a unos cuantos delincuentes de cuello blanco que se hicieron ricos, muy ricos, mediante apuestas financieras locas o especulación inmobiliaria, y que mañana volverán a hacer de las suyas.

En este contexto, preocupa sobremanera la suerte de México ¡ay!, siempre tan cerca de Estados Unidos. ¿Qué nos ocurrirá cuando los precios del petróleo, la recaudación fiscal y las remesas de dólares sigan bajando? ¿Qué nos sucederá cuando los índices de desempleo, corrupción e inseguridad sigan subiendo? ¿Qué uso darán las autoridades federales a las reservas que guarda el banco de todos los mexicanos?

Si el miedo, hidra de mil cabezas, ha devaluado las monedas de todos los países de Iberoamérica y ha desplomado las bolsas internacionales, ¿qué hará con nuestras modestas vidas cotidianas?

“El miedo de los mayores produce pavor en los pequeños”, escribió Juan José Millás en su libro autobiográfico El mundo.

Pavor, miedo, incertidumbre y zozobra son sentimientos que por su intensidad y su cualidad resultan profundamente perturbadores para el yo. No sólo son desorganizantes, sino que sumen al sujeto en una situación regresiva donde la parte más primaria emerge y los mecanismos defensivos se ven quebrantados, inundando al yo de ansiedad.

¿Cuánta ansiedad puede tolerar un individuo que ve cómo se resquebraja la seguridad de su familia al perder los ahorros producto de un trabajo honesto de toda una vida a causa de la irresponsabilidad, deshonestidad y voracidad de unos cuantos que lejos de ser castigados por ello serán rescatados de la debacle y seguirán sus vidas como si nada hubiese sucedido?

¿Qué será de los ancianos que con una pensión de miseria, después de décadas de arduo trabajo quedarán a la deriva?

Me preocupan en extremo las nuevas generaciones. Los jóvenes que en la actualidad experimentan un vacío y una desesperanza brutal al ver que todo a su alrededor se desmorona.

En un país tan polarizado como el nuestro vemos los extremos entre riqueza desmedida (de unos cuantos) y miseria atroz en muchos millones. Lo único que estos jóvenes comparten es la sensación de vacío. Los pobres, en la calle malviven, inhalan cemento y terminan delinquiendo. Los ricos calman su desesperanza enmascarada por actitudes compulsivas con un tinte maniaco orientadas al consumo desmedido de satisfactores (que no satisfacen) y se embotan los fines de semana en el “precopeo” y luego en los “antros” de moda donde ingieren enormes cantidades de alcohol (y muchos de ellos drogas) para anestesiar el vacío.

En la crisis los hombres podemos hundirnos o reinventarnos. Deseo que la incertidumbre nos sea favorable, pero no soy demasiado optimista al respecto. Más bien soy escéptico, porque sé que a nuestros políticos les gusta más mimar a los grandes del dinero, que comprometerse verdaderamente con los desheredados de la tierra (Franz Fanon dixit).
03 Octubre 2008 03:30:00
El llanto de La llorona
De nuevo La llorona, impregnada su imaginación de una intensa melancolía, lanza una tempestad de tinta desleída sobre el sureste mexicano.

La llorona, vieja conocida de los moradores de este país, suelta en el sureste riadas de destrucción, mientras los rostros se humedecen de llanto y el alma de los damnificados se inunda de congoja.

La llorona en estos nublados días, con cielos encapotados, nos parece más honda, más negra, más dramática, tanto más cuando el agua, intempestiva y cruel, barre y destruye todo lo que encuentra a su paso. Todo parece llanto en gotas negras semicirculares, delineadas alrededor de sus ojos negros resaltando sus hondas pupilas sin exageraciones ni engaños, recreando lagos y ríos anegados de dolor, abandono y olvido.

Vivir oscuro, sin deseos, sin combinaciones, tan sólo angustia y desesperanza, sin que nadie se percate de nada, todos enlodados detrás de un “no se qué”, allí donde el soplo vital se extingue lentamente.

Después de mirar el conjunto del sobrecogedor cuadro resulta imposible reproducir con palabras lo visto y menos aún describir la desesperanza, tan sólo afloran descoloridos balbuceos, emociones sin posible conexión con las ideas que chocan con las desgarradoras imágenes que nos impactan y nos paralizan la razón, debido al sentimiento que provocan. La impresión de la muerte y la desesperación acechando esas comunidades es consternadora.

Las embestidas de La llorona y su amenaza aún no cesan y se ciernen sobre escombros y sombras con su estela de dolor.

Las aguas, con su desmedida voracidad siguen amenazando, la situación es aún crítica, y la incertidumbre y la zozobra aumentan proporcionalmente a la desesperación. Nos preguntamos cómo podrán enfrentarse las consecuencias de este desastre ante la grave situación que afecta el país en todos los ámbitos.

La realidad es que nos “llueve sobre mojado”. Este desastre se nos presenta cuando los mexicanos vivimos amenazados por todos los frentes. Crisis económica severa, inseguridad extrema, una violencia desmedida que acumula 3 mil 300 muertes en lo que va del año, y ahora hasta narcoterrorismo.

El panorama nacional pinta más negro que las ojeras de La llorona y sus lamentos se unen a la de millones de mexicanos que en la desesperanza extrema languidecen y se desesperan sin ver la luz al final del túnel. Todo se tiñe de incertidumbre y zozobra y aparecemos en los diarios del extranjero como una noticia preocupante en extremo con las patéticas imágenes de los cadáveres que se producen una y otra vez en los meses recientes. Ni qué decir del atentado terrorista de Michoacán.

Apenas abiertas las heridas de muchos de los miles de secuestrados con el lamentable y sonado caso de la familia Martí, sobreviene el hecho del 15 de septiembre, mientras aún el miércoles por la noche veíamos las imágenes de un secuestrador que escapó impunemente del hospital de Xoco, en tanto una de sus víctimas se encontraba aterrada al saber el peligro que en estas condiciones lo acechan a él y su familia.

Con la poca energía que nos resta y la desesperación que nos embarga, decimos todos los mexicanos ¡Ya basta!
26 Septiembre 2008 03:22:01
Miedo y zozobra
El miedo y la zozobra se han vuelto el pan nuestro de cada día, las imágenes de la marcha no se olvidan. No debemos olvidarlas. Como Freud enunció, hay que recordar para no repetir. Sin embargo, el problema es de una complejidad desbordante.

La principal preocupación entre los ciudadanos comunes es que esto no se olvide, que no se olviden las terribles injusticias y la violencia cotidiana. Otro sector, el de las personas realmente comprometidas con la causa, básicamente porque han sufrido en carne propia la violencia y las vejaciones, pide que las autoridades respondan con acciones legales justas y responsables lo más pronto posible.

A los dirigentes de diversos grupos les preocupa asimismo encontrar un marco de legalidad viable que satisfaga a todos.

De los políticos, supongo y espero que haya un sector que tome en serio las demandas, y si son conscientes de la magnitud de la problemática, que ya se les fue de las manos desde hace mucho tiempo, dirigirán sus acciones a un análisis sicológico, económico, político y jurídico de la situación.

Sin embargo, hay algo que estas disciplinas no contemplan y que está en el núcleo y en la raíz del problema. Me refiero al instinto de muerte. Entonces aquí caben algunas puntualizaciones necesarias.

Para empezar habría que distinguir, en el sentido freudiano, entre el concepto de instinto y el de pulsión. El instituto es algo fijo y pertenece exclusivamente al ámbito de lo biológico. La pulsión es aquello que surge cuando aparece un objeto hacia el cual se dirige esta energía, es decir, requiere de la presencia del “otro”.

Por tanto, introduce al sujeto a la dimensión síquica. Esto marca el nacimiento del sujeto como ser sicológico. De no ser así el individuo sería tan sólo un ser biológico.

Freud habla ya en su última teoría pulsional de dos tipos de pulsiones: la de vida y la de muerte. Ambas nos habitan, condicionan y matizan nuestros actos.

Delimitados (con fines de comprensión) los territorios de lo biológico y lo síquico podemos inferir que es más fácil tratar con algo medible, concreto, visible y objetivo. Pero, ¿cómo medir, objetivar y constatar algo tan abstracto como lo síquico? ¿Cómo pensar algo tan abstracto como la pulsión de muerte?

Esta pulsión es parte constitutiva tanto de la víctima como del victimario, es lo que conduce a éste, enceguecido, a infligir a la víctima el sufrimiento, la tortura y a privarlo de la vida, mientras que la víctima puede “mantener en sus cauces” esta parte pulsional sin atentar contra los derechos de los demás.

¿Qué circunstancias son las que condicionan que en algunos individuos la pulsión de vida (ligadora) predomine sobre la pulsión de muerte (desligadora)?

Los seres humanos no somos ni totalmente lobos ni totalmente corderos. En la clínica sicoanalítica vemos frecuentemente aquello que ya Freud había señalado en cuanto a la pulsión de destrucción.

Lo que pretendo destacar con esta reflexión es que no basta con legislaciones ni con marcos jurídicos, ni con debates sobre la legalización o no de la pena de muerte para intentar abordar un problema tan complejo como la violencia y la criminalidad.

Sería conveniente profundizar en la complejidad de la naturaleza humana y en esa fuerza oscura y silenciosa que es la pulsión de muerte.
19 Septiembre 2008 03:10:00
Instinto de muerte
En una época que se afana por prestigiar la investigación experimental, la tecnología de punta y la comunicación a través de los mass media, de los datos verificables y cuantificables, de las verdades absolutas (?), ¿cómo transmutar en análisis experimentales unas imágenes que no llegan a la conciencia y que la mágica sutileza del sicoanálisis no reclama de nosotros otra realidad que ha de vivirse transportando a otro campo que se nos va de las manos? ¿Cómo transmutarlo si es el sicoanálisis con su instinto de muerte un reactivo al revés, una inopinada visión retrospectiva de lo que es y no es?

Si el mundo se nos revela con ínfulas de urbanidad electrónica suprema, pero desmentido por las disonancia de una agitación estruendosa –guerras, hambre, terrorismo, crueldad, tortura, corrupción, violencia y desintegración familiar, desigualdad social, violación de los más elementales derechos humanos– que lo invade todo, que se diría ser una etapa masiva de cientificidad, que haga un hombre en trance de transformación y traslado, una partícula perfectamente hábil y anodina para el cumplimiento de unos propósitos que rebasan a la razón, pero lo “adaptan” a vivir en sociedad, cuya finalidad nadie penetra.

El instinto de muerte freudiano es anterior a este desmando crítico, perpetuamente tornadizo, apresado en garras de eternidad. Tratar de detener lo que se nos escapa, se nos va de las manos, en un laboratorio es cosa vana. ¿Es la materia la que queda o la que se va, la que se transforma, la que se traspone? ¿Y, las formas se pierden o, más bien, se repiten, se eternizan como anunciaba Freud en Más allá del principio del placer? ¿Qué da movimiento al instinto de muerte, a la crueldad, a la violencia y a la tortura?

Freud amplía la noción de psique y al lado opuesto de la razón encuentra el inconsciente, y en oposición al instinto de vida encuentra el de muerte, estableciendo de este modo la posibilidad de concebir, como parte constitutiva de lo humano, esa fuerza contraria a la razón, determinante para explicar lo que hasta entonces había quedado inaccesible a la ciencia.

Freud no es aceptado por la academia positivista propietaria de la ciencia, porque ésta es hija de la razón, y la razón no acepta al inconsciente, al no ser medible ni predecible ni verificable.

Fue el siglo XX, ¿y lo será el XXI?, la centuria de la ciencia de los hechos, el método experimental, el de intervenir en su conjunto, incluyendo al hombre dándole las formas más caprichosas. La estructura del universo se va descifrando por la actitud omnipotente del hombre que no considera límites físicos ni sociales ni morales a sus actos, pues cree que él mismo fue quien los inventó.

Sin embargo, tanto científicismo que deja de lado a la sicología de las profundidades de Freud no ha podido, sino por el contrario, frenar la descomposición social y la violencia y capacidad de la destructividad humana. No es ignorando al inconsciente y a la parte “negra” que nos habita y constituye como lograremos, si es que es posible, dar todavía esperanza al futuro de la humanidad.

De nada ha servido la ciencia medible, precisa y aséptica que ha dado paso a la creación de tecnología de punta para crear armamento complejo para matar y aniquilar.

Hartos estamos de escuchar discursos cargados de estulticia en los que se habla y actúa desde la prepotencia imperialista de “bombas inteligentes”, guerras, (léase) matanzas preventivas. Ya no cabe el engaño.

A pesar de la manipulación y el uso alevoso y perverso de los mass media, las imágenes de tortura no hacen sino constatar que hemos perdido el rumbo.

Quizá aún haya tiempo de enmendar tantos errores. Pero para ello habrá que estudiar con más profundidad la naturaleza humana.
01 Agosto 2008 04:54:01
El contexto y el tiempo
Se suele decir, y con fundamento, que Sigmund Freud modificó la manera de entender al hombre. Sus conceptos acerca del sujeto, objeto, tiempo y espacio, además del concepto de inconsciente (freudiano), escritura interna y la traducción, transcripción y transliteración de las huellas mnémicas han dado y siguen dando mucho que pensar.

Para Freud, el sujeto es, por así decirlo, un cúmulo inconmesurable de huellas mnémicas en constante movimiento, el objeto fundante y la huella primordial son algo irremediablemente perdido, el tiempo es el tiempo del inconsciente, por tanto, no es tiempo lineal sino atemporal.

Así, la vida impelida por las pulsiones (Eros y Tánatos) no es más que un constante diferir de huellas en el camino al retorno, a la muerte. Ya no hablamos, después de él, de vida y de muerte, sino de vida-muerte.

La técnica sicoanalítica, a decir de Freud, debe tratar de hacer emerger el inconsciente y con ello levantar la represión para poder hacer retornar las vivencias traumáticas del “allá y entonces” al “aquí y ahora” para poder elaborar los eventos traumáticos y el concomitante dolor que las acompaña. Teóricamente suena aparentemente sencillo, sin embargo, no es así.

Tanto que decimos, y es un tema que muchos todavía refutan, que la experiencia analítica no resulta transmisible. Es decir, aquello que se vive en la intimidad del encuadre es irrepetible, es fugacidad del instante, grito y silencio, torbellino de afectos, trastocamiento del tiempo.

Por tanto, encuentro casi indescriptible de dos inconscientes. El contexto, en realidad, nunca es el mismo.

Cabe aquí enlazar con el notable filósofo francés Jacques Derrida, severo crítico del sicoanálisis y verdadero exégeta del mismo que ha aportado escritos indispensables para mejor entender el pensamiento freudiano, tales como Freud y la escena de la escritura en su libro La escritura y la diferencia.

Si sabemos verlo, tanto Freud como Derrida han sido verdaderos deconstructores de la metafísica fonologocéntrica y, por tanto, encontramos coincidencias en ambos pensadores.

En cuanto al contexto, para ninguno de los dos es algo fijo e inamovible. Es más que eso, es una complejidad extrema.

Bennington, citando a Derrida, escribe: “Siempre se puede citar fuera de contexto. Es más, se cita siempre, por definición, fuera de contexto. Ninguna necesidad natural impide que cualquier enunciado sea sacado de (su) contexto e incorporado a otro.

“Una vez más es la escritura la que mejor ilustra esta propiedad general del lenguaje: lo que se escribe está, por definición, destinado a ser leído en un contexto diferente al acto de inscripción (...) lo escrito rompe de entrada con su concepto de (producción) y con todo contexto de recepción determinado.”

De aquí se desprende que no puede el contexto de producción, como único contexto pertinente, pasarse por alto la existencia de los contextos múltiples.

Al respecto, Bennington puntualiza: “Los estudios positivos sobre la recepción de tal o cual obra en tal o cual época, por muy iluminados y clarificadores que sean respecto a una insistencia anterior sobre el contexto de producción como único contexto pertinente, no pueden concebir la contextualidad en general que, en dichos estudios, funciona como un mecanismo cuya lógica se ha comenzado a esbozar (...)

“Un enunciado que no pudiera citarse en otro contexto no sería tal, porque un enunciado no existe más que por la posibilidad de repetición en la alteridad –la iterabilidad–, sobre la que ya se ha insistido para el signo en general.

“Se puede (citar en otro contexto), más que (citar fuera de contexto), para señalar que siempre hay contextos.”

Si seguimos la lógica de la huella no es posible pensar la idea de un signo fuera de contexto; sin embargo, lo que sí se posibilita es pensar en contextos muy abiertos, así como nosotros estamos en el lenguaje todavía antes de hablar.

Todas estas ideas son traspolables al pensamiento y al entendimiento de aquello que sucede en el ámbito del quehacer sicoanalítico.

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