×
Luis García Abusaíd
Luis García Abusaíd
ver +
E-mail: [email protected]

" Comentar Imprimir
24 Julio 2011 03:00:41
¿Revolución del siglo 21?
Cuentan que al encontrarse dos viejos guerrilleros, de los que en su momento expusieron sin miedo, su corazón para conquistar sus ideales, uno le dijo al otro: “Juancho, si tuviéramos que hacer la revolución hoy, ¿contra quién la haríamos?”. Y el otro le respondió, “Contra la nostalgia, Julio, contra la nostalgia”.

Abatida la nostalgia que yace entre los escombros del Muro de Berlín, ¿qué enemigo queda firme ante la utopía maltrecha? ¿Es otro mundo posible?, interrogo. El sociólogo y sacerdote Francois Houtart, de origen belga, que ha entregado su vida para luchar contras las injusticias desde Nicaragua hasta Sri Lanka revitaliza el sentido de la utopía a perseguir durante el siglo 21.

Ante el mundo que nos rodea, Houtart es puntual al afirmar que “no podemos ser otra cosa que revolucionarios”. Más aún, debemos utilizar el marxismo, no como ideología sino como metodología de análisis de los fenómenos económicos y políticos de nuestro tiempo. Tanto para “buscar otra manera de construir la sociedad, entender mejor las contradicciones de la sociedad actual e imaginar lo que podría ser otro tipo de sociedad”.

Para Houtart, este camino no implica transformaciones violentas o radicales, sino cambios graduales que, aunque pequeños, forman parte de un proyecto global más amplio. Lo importante, insiste él,  es que estas reformas graduales permitan construir, poco a poco, el otro mundo posible, sin aplicar remedos o parches al sistema capitalista actual. Porque “el capitalismo es salvaje cuando puede y ‘civilizado’ cuando quiere”.

El lugar de las luchas populares es la sociedad civil, con una aclaración subrayada por Houtart: no es la sociedad civil “de arriba” definida por el Banco Mundial, sino la sociedad civil “de abajo”, porque mientras la primera se reúne en Davos, Suiza, para hacer más funcional el sistema capitalista; la segunda se junta en Porto Alegre, Brasil, para construir otro mundo posible. El enemigo a vencer es uno: La globalización neoliberal amarrada por la acumulación capitalista, la militarización mundial y la depredación del medio ambiente.

Pues mientras “la globalización apuntala la reestructuración del capitalismo”, argumenta Houtart, “el neoliberalismo expresa una ideología y una sensibilidad que potencia la lógica unilateral del capital en desmedro de la fuerza laboral y de la legislación en la materia, que promueve una tecnocratización de la política y de la sociedad e impulsa un modelo de inserción en el mercado mundial sobre la vía de la apertura y la atracción de inversiones sin preocupación por la sustentabilidad del planeta”.
 
Esta globalización de corte neoliberal tiene su centro en los países ubicados al norte del mundo: Suecia, Noruega, Dinamarca, Alemania, Francia, Bélgica, Suiza, Austria, Italia, Inglaterra, Finlandia, Rusia, Estados Unidos, Canadá, China y Japón. Desde ahí derraman hacia los países del sur, “una espiritualidad destructiva, derrochadora y desesperanzada del sistema que amplifica la intolerancia hacia las diferencias culturales y las divisiones económicas y tecnológicas” entre los habitantes del norte y del sur. Finalmente, nos recuerda Helio Gallardo, esta es “una geopolítica mundial que garantiza la concentración de los beneficios en el centro del sistema y acentúa las condiciones de polarización mundial y local”.

Contra toda reivindicación de una nostalgia putrefacta, Francois Houtart se levanta para hermanarse con Eduardo Galeano, otro revolucionario de este siglo, y reconstruir juntos una utopía alternativa con estas palabras: Cuando “ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino 10 pasos y el horizonte corre 10 pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para qué sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar”.

Si esa es la utilidad de la utopía, entonces caminemos sin perder la esperanza de un mundo mejor.
23 Julio 2011 04:06:40
‘¿Revolución del siglo XXI?’
Cuentan que al encontrarse dos viejos guerrilleros, de los que en su momento expusieron sin miedo su corazón para conquistar sus ideales, uno le dijo al otro: “Juancho, sí tuvieramos que hacer la revolución hoy, ¿contra quién la haríamos?”. Y el otro le respondió, “contra la nostalgia Julio, contra la nostalgia”.

Abatida la nostalgia que yace entre los escombros del Muro de Berlín, ¿qué enemigo queda firme ante la utopía maltrecha? ¿Es otro mundo posible?, interrogo. El sociólogo y sacerdote Francois Houtart, de origen belga, que ha entregado su vida para luchar contras las injusticias desde Nicaragua hasta Sri Lanka, revitaliza el sentido de la utopía a perseguir durante el siglo XXI.

Ante el mundo que nos rodea, Houtart es puntual al afirmar que “no podemos ser otra cosa que revolucionarios”. Más aún, debemos utilizar el marxismo, no como ideología sino como metodología de análisis de los fenómenos económicos y políticos de nuestro tiempo. Tanto para “buscar otra manera de construir la sociedad, entender mejor las contradicciones de la sociedad actual e imaginar lo que podría ser otro tipo de sociedad”.
Para Houtart, este camino no implica transformaciones violentas o radicales sino cambios graduales que, aunque pequeños, forman parte de un proyecto global más amplio. Lo importante, insiste él,  es que estas reformas graduales permitan construir, poco a poco, el otro mundo posible, sin aplicar remedos o parches al sistema capitalista actual. Porque “el capitalismo es salvaje cuando puede y ‘civilizado’ cuando quiere”.

 El lugar de las luchas populares es la sociedad civil, con una aclaración subrayada por Houtart: No es la sociedad civil “de arriba” definida por el Banco Mundial, sino la sociedad civil “de abajo”, porque mientras la primera se reúne en Davos, Suiza, para hacer más funcional el sistema capitalista; la segunda, se junta en Porto Alegre, Brasil, para construir otro mundo posible. El enemigo a vencer es uno: La globalización neoliberal amarrada por la acumulación capitalista, la militarización mundial y la depredación del medio ambiente.

Pues mientras “la globalización apuntala la reestructuración del capitalismo”, argumenta Houtart, “el neoliberalismo expresa una ideología y una sensibilidad que potencia la lógica unilateral del capital en desmedro de la fuerza laboral y de la legislación en la materia, que promueve una tecnocratización de la política y de la sociedad e impulsa un modelo de inserción en el mercado mundial sobre la vía de la apertura y la atracción de inversiones sin preocupación por la sustentabilidad del planeta”.

 Esta globalización de corte neoliberal tiene su centro en los países ubicados al norte del mundo: Suecia, Noruega, Dinamarca, Alemania, Francia, Bélgica, Suiza, Austria, Italia, Inglaterra, Finlandia, Rusia, Estados Unidos, Canadá, China y Japón. Desde ahí derraman hacia los países del sur, “una espiritualidad destructiva, derrochadora y desesperanzada del sistema que amplifica la intolerancia hacia las diferencias culturales y las divisiones económicas y tecnológicas” entre los habitantes del norte y del sur. Finalmente, nos recuerda Helio Gallardo, esta es “una geopolítica mundial que garantiza la concentración de los beneficios en el centro del sistema y acentúa las condiciones de polarización mundial y local”.

¿Cómo impacta a nuestro país su inserción a este modelo económico neoliberal delineado desde los organismos financieros internacionales regidos por los países del norte? Entre otros impactos, debe abandonar los proyectos de desarrollo nacional mientras favorece el control de la inflación y el reordenamiento de las finanzas fiscales. Debe destruir el sindicalismo e informalizar la economía; y permitir la concentración considerable de las ganancias entre monopolios, mientras aumentan las desigualdades sociales. 

Ante “una apertura unilateral al comercio extranjero, la privatización de empresas estatales, la liberalización del mercado de capital, el ajuste fiscal y la reducción del gasto público” nuestro país debilitó su capacidad institucional para establecer pactos fundacionales o de transición democrática entre los distintos actores políticos, más allá, como insiste Gallardo, “de la demagogia, el personalismo, el militarismo y la corrupción”, como los sufridos durante los últimos nueve años.

Contra toda reivindicación de una nostalgia putrefacta, Francois Houtart se levanta para hermanarse con Eduardo Galeano, otro revolucionario de este siglo, y reconstruir juntos una utopía alternativa con estas palabras: Cuando “ella está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino 10 pasos y el horizonte corre 10 pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para qué sirve la utopía? Para eso sirve: Para caminar”.

Si esa es la utilidad de la utopía, entonces caminemos sin perder la esperanza de un mundo mejor. De otro mundo posible que será parido desde abajo, por la revolución del siglo XXI.
10 Junio 2011 03:00:56
México sin víctimas
La crisis económica cargada de pobreza y desempleo cataliza el surgimiento de un gobierno paralelo liderado por el narcotráfico y crimen organizado en nuestro país. ¿Dónde quedó el Gobierno federal durante este sexenio? ¿Cómo se desintegró? preguntan las 40 mil personas ejecutadas durante los últimos cinco años.

Enfrascado en una lucha desigual, de corte militar, sangrienta y frontal, con los narcotraficantes, Felipe Calderón perdió el control del país. Mientras los aparatos de seguridad se desfondan; los vínculos politicos de Calderón con diputados, senadores y gobernadores son intermitentes nunca estratégicos.

La permanencia de Genaro García Luna, la muerte de Juan Camilo Mouriño, el fortalecimiento de los cercanos a Calderón, y el uso del aparato de Estado para fines partidistas, confirman una tesis cual brutal metáfora: El amiguismo ligado a negocios familiares y a las elecciones de 2012 ha estado por encima de una visión de Estado de largo aliento. Felipe ha puesto los intereses personales y partidistas por encima de los intereses de la Nación.

Sus reformas, fiscal y energética fueron apabulladas por la ausencia de una política económica orientada al rescate del empleo y la capacidad adquisitiva de las grandes mayorías. Fracasaron también sus esfuerzos por paliar, ya no digamos disminuir, la pobreza milenaria que padecen 60 millones de mexicanos. Las reformas laboral y política quedaron entrampadas en dimes y diretes.

Educativamente, Calderón se ha quedó corto: Nuestros niños y jóvenes todavía ocupan el último lugar en la prueba PISA, dictaminada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que integra a México como uno de los países más industrializados del orbe.

Hoy nuestro México se debate sin conducción estratégica y firme, con desempleo y pobreza a la alza, y sin una alternativa educativa para mejorar la movilidad social y transformar el país. Por ello, este vacío de gobernabilidad calderonista es ocupado por el narcotrafico y el crimen organizado.

Qué hacer, se pregunta el mexicano común, cuando, en palabras de Eduardo Galeano, “caminar es un peligro y respirar es una hazaña. Pues quien no está preso de la necesidad está preso del miedo; unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen”.

Qué hacer cuando esta realidad fragmenta y divide a las personas. Y nos hace, de nuevo Galeano, “ver al prójimo como una amenaza y no como una promesa, nos reduce a la soledad y nos consuela con drogas químicas y con amigos cibernéticos”. En suma, “estamos condenados a morirnos de hambre, a morirnos de miedo o a morirnos de aburrimiento, si es que alguna bala perdida no nos abrevia nuestra existencia”.

A contracorriente de los hechos, la historia nos exige hoy como mexicanos rescatar lo humano del hombre, para desvivirnos por el otro hombre, a pesar del miedo que nos paraliza. Son tiempos de amor, fraternidad y solidaridad, en el que debemos llegar con la insistencia de Ernesto Sábato, tanto al interior de nuestras familias como al exterior, “al umbral de lo que está pasando en el mundo, de lo que nos está pasando a todos, para no morir en paz, domesticados en la obediencia a una sociedad que no respeta la dignidad del hombre”.

La consigna sabatiana es clara: Nos salvaremos si, y solo sí, ponemos nuestra vida en riesgo por el otro hombre, por nuestro familiar, prójimo o nuestro vecino, por la gente en extrema necesidad. Desde ahí, insiste Sábato, encontraremos las fuerzas para superar la crisis que nos agobia. Y utilizaremos el espacio de esa grieta para renacer cada día, y nos negaremos, hasta en el acto más cotidiano, a “asfixiar cuanto de vida podamos alumbrar”.

“No permitiremos que se nos desperdicie la gracia de los pequeños momentos de libertad que podemos gozar: una mesa compartida con gente que queremos, unas criaturas a las que demos amparo, una caminata entre los árboles, la gratitud de un abrazo. Un acto de arrojo como saltar de una casa en llamas. Éstos no son hechos racionales, pero no es importante que lo sean, (finalmente) nos salvaremos por los afectos”.

Sólo así, con esta actitud ciudadana, participativa –y plena de afecto solidario– podremos anhelar para nuestro querido país lo posible imposible: Un México sin víctimas que lamentar.
29 Mayo 2011 03:00:31
¿Y el estallido social?
¿Es verdad que la crisis económica devendrá en un estallido social? Políticos y analistas coinciden en señalar que: “México está enojado, al borde del estallido social”. E insisten, “Ya no es el riesgo económico, es el riesgo social. Es cuestión de minutos para que la pólvora se incendie”. Empero esta aseveración es falsa: México no estallará, pues ya explotó pero de manera silenciosa, estoica y abnegada. Dentro de esa docilidad y pasividad del nuevo mexicano, forjada, en palabras del politólogo Roger Bartra, por nuestro sistema político desde principios del siglo 20.

Cierto, hubo una revolución en el siglo pasado, pero fue la última. No habrá otra en 2010, como algunos agoreros lo afirman. El Sistema –apuntalado por las clases política y económicamente dominantes– no lo permitiría, so pena de sucumbir. Si existiese una revuelta popular, el Ejército intervendría para apagarla de golpe.

El protagonismo brindado por Calderón a las fuerzas armadas en la actualidad no las faculta, sin embargo, por razones históricas e institucionales, a dar un golpe de Estado para asumir el control del país. Nuestras fuerzas armadas poseen una vocación diferente al resto de los ejércitos latinoamericanos: Mientras México nunca experimentó un golpe de estado en el siglo 20; Argentina, Bolivia, Brasil, Guatemala, Nicaragua, Paraguay y Venezuela pasaron entre 45 y 50 años bajo un régimen militar. Al contrario de México, donde no hubo golpe de Estado alguno, en América Latina ocurrieron 327 durante el siglo 20 hasta 2002.

El Sistema tuvo la capacidad de triturar a los distintos movimientos sociales que emergieron durante la época posrevolucionaria hasta 1980, mediante la compra, la cooptación o la represión de los mismos.

De distinta manera fueron diluídos, por ejemplo, la caravana de mineros de Nueva Rosita, Cloete y Palau en 1951, el movimiento estudiantil del Politécnico en 1956, el de los ferrocarrileros en 1958, el de los maestros en 1960, el de los campesinos en 1962, el de los médicos en 1965, el de los estudiantes en 1968, el guerrillero en sus distintas expresiones y el campesino-popular (línea de masas y proletaria) en la década de los 70.

De igual manera, el sistema demostrará su capacidad hoy, para aplastar en su momento a los más de 30 grupos guerrilleros aparecidos durante las últimas dos décadas en México, llámense como se llamen: Ejército Armado del Pueblo, Movimiento Revolucionario Lucio Cabañas, Comando Jaramillista Morelense 23 de Mayo o Ejército Justiciero del Pueblo Indefenso.

Lo cierto es que en 2010, o después, no habrá revolución que transforme a México desde sus raíces; sin embargo, el descontento popular por la crisis económica y de seguridad pública encontrará una salida silenciosa dentro de esa docilidad y pasividad del mexicano, que continuará estallando, cual fuegos pirotécnicos, para transformarse en ingobernabilidad, inestabilidad e incertidumbre permanentes.

¿Cómo estallarán esos fuegos pirotécnicos? En el incremento de robos famélicos o de hambre, en las panaderías, carnicerías, tiendas de servicio y supermercados. En el aumento de robos a automóviles, domicilios, tiendas de autoservicio, farmacias o bancos. En los secuestros exprés. En las extorsiones o fraudes.

Esos fuegos estallarán en eventos de anarquía e irracionalidad de corte individual, como lo fueron el secuestro del avión de Mexicana o el asesinato de dos personas en la Estación Metro Balderas. O de corte colectivo, como lo sucedido en Atenco y Oaxaca.

Explotarán en la aparición de grupos guerrilleros en estados donde priva la pobreza extrema; y en su vinculación regional con los carteles que controlan el narcotráfico y crimen organizado en el país.

Esos fuegos iluminarán el país con la integración de generaciones de niños y jóvenes marginados a los ejércitos del narcotráfico y crimen organizado.

Esos colorearán el cielo a través del sabotaje estratégico de líneas de gas y petróleo. Con el crecimiento de la economía informal. Y la radicalización de la cultura de la ilegalidad.

Esos fuegos forzarán el blindaje de casas, colonias, espacios laborales mediante el uso de alarmas, cercas de púas o electrificadas y guardias privados; y exigirán la reducción del uso de espacios públicos y la eventual armamentización del país. En ese momento, criminalizaremos a nuestros niños y jóvenes pobres que se convertirán en “potenciales delincuentes’, y por ende, en una amenaza para la sociedad. Y el abismo entre pobres y ricos se profundizará aún más.

El estallido de estos fuegos pirotécnicos conlleva una autoflagelación que corroe al país desde sus entrañas, y que desmoronará al Sistema tarde o temprano. Para hundirnos todos, pobres, clasemedieros y ricos, a la vez.

Este es el momento de la política, para acabar “en este océano del desamparo, con las islas del privilegio”. Este es el momento para cambiar el Sistema sin revueltas populares o fuegos pirotécnicos de por medio. ¿Será posible?
28 Mayo 2011 04:00:08
‘La Izquierda ‘chic’
“La especialización de las imágenes del mundo se encuentra, consumada, en el mundo de la imagen hecha autónoma, donde el mentiroso se miente a sí mismo”. Guy Debord

Estos tiempos enfatizan la apariencia sobre la esencia; el simulacro sobre la substancia; la imagen sobre el original; el espectáculo sobre la vida misma.

Ludwig Fuerbach, filósofo pre-marxista, lo veía desde el Siglo XIX con lucidez extrema, al escribir estas palabras: “Y sin duda nuestro tiempo... prefiere la imagen a la cosa, la copia al original, la representación a la realidad, la apariencia al ser...lo que es ‘sagrado’ para él no es sino la ilusión, pero lo que es profano es la verdad.”

En este caso, cómo olvidar la sátira punzante de Tom Wolfe cuando desnuda al afamado conductor de orquesta, Leonard Bernstein.

y con éste a las celebridades, socialités y miembros de la clase alta por adoptar y promover causas políticamente radicales. ¿Su pecado? Substituir con banalidad y frivolidad el sacrificio y riesgo que implicaba asumir dichas causas; y utilizarlas para fortalecer su estatus social ante su comunidad; y apuntalar, así, el monopolio de la virtud ante el resto de la sociedad.

La consigna entre esos “radicales chic” era una: “Contra la moda, toda lucha es inútil” ¿Qué podemos hacer? ¡Válgame Dios!

¿Escuchar la música de la nueva trova, y en particular, de Silvio Rodríguez o Pablo Milanés, califica a una persona para ser de izquierda? O, quizá, el haber leído las biografías del Ché Guevara, u hojeado el extraordinario libro de fotografías de Albert Korda; o el haber visto la película “Diarios de Motocicleta”, y tener la recámara, o la oficina, plagada de posters del guerrillero heroico. ¿Es eso suficiente?

Qué tal, el citar de manera profusa, citas de Marx, Lenin, Trostky y Gramsci, fuera de contexto histórico y del debate político en los cuales ocurrieron. U apoyar de manera crítica los regímenes de Daniel Ortega en Nicaragua, Hugo Chávez en Venezuela, Rafael Correa en Ecuador y Evo Morales en Bolivia. ¿Con eso basta?

Puede pensarse ser de izquierda, sin hacerse la siguiente pregunta y comprometerse con su respuesta: ¿Cómo reconstruir una izquierda en México sin los vicios del autoritarismo y totalitarismo que sostuvieron a sangre y fuego a los regímenes de la Unión Soviética, China y sus respectivos países satélites?

O, cómo abrazar las mejores causas de la izquierda, sin ligar sus esfuerzos el movimiento internacionalista que desde esa posición –tanto partidista como ciudadana- impulsa la posibilidad de otro mundo, de otra sociedad posible; en el terreno económico, político, cultural, ético, religioso y medioambiental.

Frei Betto, teólogo de la liberación y asesor de Lula de Silva, ex presidente del Brasil, nos ofrece el siguiente decálogo “para mantenerse en la izquierda”; el mismo, ofrece pistas sólidas para encontrar la esencia, la substancia, lo original y la vida encapsuladas en esa experiencia de transformación social y personal.

Uno, mantenga viva la indignación. Dos, la cabeza piensa donde pisan los pies. No es posible ser de izquierda sin mancharse los zapatos allá donde el pueblo vive, lucha, sufre, se alegra y celebra sus creencias y sus victorias. Teoría sin práctica es hacerle el juego a la derecha.

Tres,  no se avergüence de creer en el socialismo. Cuatro, sea crítico sin perder la autocrítica.

Cinco, sepa diferenciar entre militante y “militonto”. Militonto es aquel que presume de estar en todo, participar en todos los actos y movimientos, actuar en todos los frentes. El militante profundiza sus vínculos con el pueblo, estudia, reflexiona, medita; valora sus vínculos orgánicos y los proyectos comunitarios.

Seis, sea riguroso en la ética de la militancia La izquierda actúa por principios, la derecha, por intereses. Siete, aliméntese con la tradición de la izquierda. Es importante “volver a las fuentes” para mantener encendida la mística de la militancia.

Ocho, prefiera el riesgo de equivocarse con los pobres, a la pretensión de acertar sin ellos. Un militante de izquierda jamás negocia los derechos de los pobres y sabe aprender con ellos.

Nueve, defienda siempre al oprimido, aunque aparentemente no tenga razón. Y, diez, haga de la oración un antídoto contra la alienación.

La sencillez, la modestia y la humildad de este decálogo, conforman el antídoto para mantenerse en la izquierda; más allá del radicalismo “chic”, o de la posibilidad de mentirse a uno mismo, en un simulacro permanente.
27 Mayo 2011 04:03:55
La izquierda ‘chic’
“La especialización de las imágenes del mundo se encuentra, consumada, en el mundo de la imagen hecha autónoma, daonde el mentiroso se miente a sí mismo”.
Guy Debord


Estos tiempos enfatizan la apariencia sobre la esencia; el simulacro sobre la sustancia; la imagen sobre el original; el espectáculo sobre la vida misma.

Ludwig Fuerbach, filósofo premarxista, lo veía desde el siglo 19 con lucidez extrema, al escribir estas palabras: “Y sin duda nuestro tiempo... prefiere la imagen a la cosa, la copia al original, la representación a la realidad, la apariencia al ser... lo que es ‘sagrado’ para él no es sino la ilusión, pero lo que es profano es la verdad”.

En este caso, cómo olvidar la sátira punzante de Tom Wolfe, cuando desnuda al afamado conductor de orquesta, Leonard Bernstein, y con éste a las celebridades, socialités y miembros de la clase alta por adoptar y promover causas políticamente radicales. ¿Su pecado? Sustituir con banalidad y frivolidad el sacrificio y riesgo que implicaba asumir dichas causas; y utilizarlas para fortalecer su estatus social ante su comunidad; y apuntalar, así, el monopolio de la virtud ante el resto de la sociedad.

 La consigna entre esos “radicales chic” era una: “Contra la moda, toda lucha es inútil” ¿Qué podemos hacer? ¡Válgame Dios!

 ¿Escuchar la música de la nueva trova, y en particular, de Silvio Rodríguez o Pablo Milanés, califica a una persona para ser de izquierda? O, quizá, el haber leído las biografías del Che Guevara, u hojeado el extraordinario libro de fotografías de Albert Korda; o el haber visto la película “Diarios de Motocicleta”, y tener la recámara, o la oficina, plagada de posters del guerrillero heróico. ¿Es eso suficiente?

 Qué tal, el citar de manera profusa, citas de Marx, Lenin, Trostky y Gramsci, fuera de contexto histórico y del debate político en los cuales ocurrieron. Un apoyar de manera acrítica los regímenes de Daniel Ortega en Nicaragua, Hugo Chávez en Venezuela, Rafael Correa en Ecuador y Evo Morales en Bolivia. ¿Con eso basta?

Puede pensarse ser de izquierda, sin hacerse la siguiente pregunta y comprometerse con su respuesta: ¿Cómo reconstruir una izquierda en México sin los vicios del autoritarismo y totalitarismo que sostuvieron a sangre y fuego a los regímenes de la Unión Soviética, China y sus respectivos países satélites?

O, cómo abrazar las mejores causas de la izquierda, sin ligar sus esfuerzos el movimiento internacionalista que desde esa posición –tanto partidista como ciudadana– impulsa la posibilidad de otro mundo, de otra sociedad posible; en el terreno económico, político, cultural, ético, religioso y medioambiental.

Frei Betto, teólogo de la liberación y asesor de Lula da Silva, ex presidente del Brasil, nos ofrece el siguiente decálogo “para mantenerse en la izquierda”; el mismo, ofrece pistas sólidas para encontrar la esencia, la substancia, lo original y la vida encapsuladas en esa experiencia de transformación social y personal.

Uno, mantenga viva la indignación. Dos, la cabeza piensa donde pisan los pies. No es posible ser de izquierda sin mancharse los zapatos allá donde el pueblo vive, lucha, se alegra y celebra sus creencias y sus victorias. Teoría sin práctica es hacerle el juego a la derecha.

Tres, no se avergüence de creer en el socialismo. Cuatro, sea crítico sin perder la autocrítica.

Cinco, sepa diferenciar entre militante y “militonto”. Militonto es aquel que presume de estar en todo, participar en todos los actos y movimientos, actuar en todos los frentes. El militante profundiza sus vínculos con el pueblo, estudia, reflexiona, medita; valora sus vínculos orgánicos y los proyectos comunitarios.

Seis, sea riguroso en la ética de la militancia La izquierda actúa por principios, la derecha, por intereses. Siete, aliméntese con la tradición de la izquierda. Es importante “volver a las fuentes” para mantener encendida la mística de la militancia.

Ocho, prefiera el riesgo de equivocarse con los pobres, a la pretensión de acertar sin ellos. Un militante de izquierda jamás negocia los derechos de los pobres y aprende con ellos.

Nueve, defienda siempre al oprimido, aunque aparentemente no tenga razón. Y, 10, haga de la oración un antídoto contra la alienación.

La sencillez, la modestia y humildad de este decálogo, conforman el antídoto para mantenerse en la izquierda; más allá del radicalismo “chic”, o de la posibilidad de mentirse a uno mismo, en un simulacro permanente.
22 Mayo 2011 04:00:17
¡Sorpresa! ¡Sobrevivimos!
Rodolfo Cortés Torres, el editor de la Sección Saltillo, donde este artículo aparece, me envió un correo electrónico preocupante: “Don Luis, no se preocupe en enviar su artículo editorial, porque a las 18:00 horas del 21 de mayo, este mundo ya no existirá”.

Pues bien, son las 6 de la tarde con tres minutos, de ese mismo día, y nada sucedió; a pesar de la profecía del predicador evangelista Harold Camping, quien amparado en la Biblia, sostiene que “todos los mortales moriremos después de un fuerte terremoto”.

El cálculo de Camping es preciso: “El 21 de mayo coincide con el día 17 del segundo mes del calendario bíblico actualizado; es decir, con el mismo día en el cual sucedió el diluvio universal”.

Son las 6 de la tarde con 6 minutos y la escala de Ritcher, en Saltillo –tierra de temblores-, no se ha movido un ápice. Ante esta situación de suyo anticlimática, surge este diálogo entre el predicador evangelista, quien en tono subido discute con otros grupos (Fatalistas, Pahanitas, Gochihritas, Ragnarokitas y Aztecas) que defienden otras teorías del fin del mundo.

Camping: Está bien méndigos, me equivoqué por 10 minutos, o por más, pero pongo la Biblia en mi corazón y siento el sordo rumor que emerge desde el centro de la tierra para acabar con ustedes, bola de incrédulos; hombres y mujeres de poca fe.

Jehú el fatalista: Te la bañas Harold. ¿Y tu? ¿Te salvarás? Yo no veo, por ninguna parte a los cuatro jinetes del apocalípsis cabalgando por los cielos; multiplicando la guerra, la hambruna, la pestilencia y la muerte. Pos’ (sic) ¿cuál Biblia leíste?

Camping levanta la Biblia con una mano, y con la otra señala a Jehú, con estas palabras: Por esas palabras te condenarás y arderás en los infiernos –después de que caiga ese pinabete, que está detrás de ti, sobre tu cabeza.

Jehú: GobiÉrnate Harold y voltea hacia las alturas: ¿Dónde están los tornados? ¿En qué momento empezará la lluvia de cometas que golpearán la tierra de manera incesante? Todavía no nacen las langostas que comerán las entrañas de los infieles. Mira los ríos y los mares: ¡Todavía no están cubiertos de sangre! 

Camping cae hincado al suelo y empieza a estirarse los cabellos de manera incontrolable.

Asustado, Kasskara el Pahanita, interviene:  En la tradición Hopi, a la cual pertenezco, el fin del mundo está cerca, porque la profecía de mis antepasados está a punto de finalizar: Las víboras de acero, las redes de arañas electrónicas y los ríos de cemento han poblado el mundo y contaminado los mares. Grandes pedazos del cuelo han caído a la tierra. ¿Qué falta? Esperar  la Gran Guerra en el desierto entre el hombre blanco y sus enemigos.

Camping, no escucha, terco pega su oído a la tierra para escuchar el estrecimiento del terremoto previsto.

Kasshara intenta ayudar a Harold, pero este rechaza su ayuda.

Enojado, Tlacaelel el Azteca, irrumpe con estas palabras: Harold, con todo respeto, pero eres un pendejo redomado, gastaste decenas de millones de dólares para publicitar una profecía fallida; si me hubieses preguntado nos hubiéramos ido 7 semanas a las playas de Sayulita, nosotros seis. Nos la hubiésemos pasado de poca madre; imagínate: Chelas, viejas y sol. ¿Qué más puedes pedir? Obvio (sic) tus afanes protagonistas –y tus insondables límites para hacer el ridículo, te acabaron. Ahora, ni dinero tienes para seguirle apostando a la quiniela de la profecía sobre el fin del mundo. ¡Eres un bruto!

Con rostro decepcionado, Artajerjes el Gochihrita comenta: Ustedes son puro pinche rollo, mis antepasados persas tienen razón: Un gran cometa de nombre Gochihr golpeará la tierra y hará que la raza humana, incluidos ustedes, bola de “flojonazos”, empiecen a comportarse “como una oveja que esta siendo atacada por un lobo”. Grandes oleadas de un santo metal fundido cubrirán la superficie completa de la Tierra. Sólo los que ayudaron a los pobres y a los viejos serán capaces de nadar a través de la lava ardiente como si fuera leche tibia. ¿Dónde quedarán ustedes? Me pregunto.

Harold llora inconsolablemente, mientras Thor el Ragnakorita le consuela con estas palabras: No te preocupes, nosotros los nórdicos somos gente de buena ley; y a pesar del oso vikingo que hiciste hoy, te salvaremos cuando el invierno dure tres temporadas; y el sol sea devorado por los lobos. Ese día, como bien sabes, el dios Loki se liberará de sus cuerdas hechas de los intestinos de su hijo y secuestrará una nave hecha de uñas de hombres muertos. Y Jormungandr, la Serpiente del Mundo se levantará de los océanos y esparcirá su veneno por toda la tierra.

Los dioses guIados por Odín lucharán contra los demonios liderados por Loki; y al final, el universo se destruirá, y la tierra se hundirá en el océano.

En voz baja, el Ragnakorita, le susurra a Harold: Nosotros nos salvaremos porque nos resguardaremos bajo la madera del árbol de la vida, Yggdrasil. No te preocupes.

En ese momento, el azteca Tlacaelel, brinca y abraza con desesperación al enorme Thor, y le dice al oído estas palabras: “No seas méndigo mi Thorito, sálvame a mi también. Pues con los 36 mil sacrificados que lleva Calderón el sol está rete (sic) contento, y ni madres que le preocupa eclipsarse de manera permanente para que empiecen a bajar de las estrellas los esqueletos a comernos las entrañas”.

Harold abraza a Thor, por la espalda, con Tlacaelel prendido al frente; mientras Jehú, Kasskara y Artajerjes los miran sorprendidos.
21 Mayo 2011 04:00:11
Hacia un reformismo radical
A Julio César y Alfonso

La izquierda en México se regocijó ante una fotografía de oportunidad, durante el arranque en la campaña de Alejandro Encinas por la gubernatura del Estado de México. En ella aparecen Cuauhtémoc Cárdenas, Andrés López Obrador, Marcelo Ebrard, Jesús Zambrano, Carlos Navarrete y el mismo Alejandro Encinas. ¿Es suficiente una fotografía para borrar el encono y el resentimiento acumulado a lo largo del tiempo entre ellos? ¿Cómo ignorar la carta pública de Cárdenas a la escritora Elena Poniatowska, en la cual asegura que López Obrador tiene en su círculo cercano de colaboradores a los que instrumentaron el fraude de 1988, e impusieron a Carlos Salinas de Gortari en la Presidencia de la República? ¿Cómo pasar por alto la existencia de dos bloques: El de los puristas que rechazan las alianzas con los panistas; y el de los pragmáticos, que las favorecen?

Sonrientes en la foto (todos dijeron whisky, nadie dijo Vodka); Andrés Manuel y Alejandro quedaron en el primer grupo; mientras Marcelo, Jesús y Carlos terminaron en el segundo, con un impasible e indescifrable Cuauhtémoc que hervía de emoción en su interior.

La fotografía habla bien de la capacidad de convocatoria de Alejandro Encinas; pero nada más. La fragmentación de la izquierda en México es profunda y difícil de sanar. Más allá de las diferencias que existen a su interior, respecto a cómo acceder al poder; su modelo de hacer política exige, de igual manera, cometer actos de corrupción y de clientelismo electoral para impulsar sus respectivas agendas.

¿Quién puede ignorar que Carlos Imaz y René Bejarano señalaron, en su momento, que Rosario Robles los había enviado a recoger el dinero de Carlos Ahumada (con todo y ligas)? ¿Cómo soslayar los contratos millonarios que Robles otorgó a éste ultimo (porque ambos mezclaron las hormonas con los negocios)?

¿Cómo voltear para otro lado, cuando el mismo Bernado Bátiz Vázquez, titular de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), la exoneró de toda averiguación previa sobre fraudes delegacionales? La cereza en el pastel la puso (con delicadeza), Amalia García Medina, entonces diputada federal y candidata del PRD a la gubernatura de Zacatecas, al sostener que “la decisión de Rosario Robles de renunciar al PRD, era muy valiente y de mucha determinación, porque con ella buscaba cuidar al PRD”.

¿Humor involuntario de Amalia? ¿Protección de género? Ni madre, años después ella misma estaría en el mismo hoyo: Terminada su administración ella fue acusada de comprar 3 mil 448 botellas de mezcal “Don Antonio Aguilar” por parte del DIF, sin motivo expreso; de pagar un salario exorbitante al ex secretario de Finanzas Jorge Miranda Castro por 250 mil pesos mensuales -por encima del salario del Presidente de la República, Felipe Calderón- y erogar 102 millones para conciertos populares con artistas como Juan Gabriel o Alejandro Sanz (etcétera: 25-11-10). Al final del día, a través de 23 auditorías, el gobierno zacatecano le encontró a Amalia irregularidades en pagos, facturas y contratación de créditos,  por un monto cercano a los mil 500 millones de pesos.

En el 2006, el académico Jesús Ramírez Cuevas ofrece un botón de muestra que vincula al PRD con el clientelismo electoral:

“En las recientes elecciones internas para elegir candidatos a legisladores y delegados en el DF, la Dirección General de Desarrollo Social de la delegación Coyoacán, encabezada por el perredista Miguel Bortolini, ofreció despensas a la población, en especial en la zona de Pedregales. A los interesados se les entregó un vale color amarillo canjeable por una despensa si mostraban el dedo marcado con tinta indeleble y entregaban copia de su credencial de elector”. “En la delegación Tlalpan, los funcionarios participaron, en horas de oficina, en la campaña del perredista Guillermo Sánchez y utilizaron los directorios de las personas que reciben apoyos económicos de la dirección Desarrollo Social para pedirles que fueran a votar por Susana Manzanares y por Sánchez. Se ofrecía a la gente darles algún tipo de beca si votaban por sus candidatos en la delegación”.

“Por si no bastara, los enlaces territoriales repartieron despensas en zonas de alta marginalidad, a los padres de familia en escuelas, kinders y primarias, a cambio de votar por Guillermo Sánchez. A los adultos mayores que tramitaron su CURP se les pidió copia de la credencial de elector y el compromiso de que votaran por Sánchez”.

“Eso para no hablar del duelo de despensas que libraron Clara Brugada y Horacio Martínez”.

Insisto, más allá de las diferencias ideológicas que enfrentan a puristas contra pragmaticos; la izquierda en México está preñada de corrupción y clientelismo electoral.

Esta situación compromete de manera puntual, el surgimiento de un nuevo perfil del militante de izquierda que impulsaría un partido de social demócrata en México con un marcado rostro priísta (continuará).
09 Abril 2011 04:08:22
‘¡Estamos hasta la madre!’
Murió Juan Francisco, el hijo del poeta religioso Javier Sicilia. En el momento de su muerte, Juan el Evangelista y San Francisco de Asís le tomaron la mano mientras una luz resplandecía su rostro. Javier había derrotado al jacobinismo de los liberales, la incultura de la Iglesia católica y al marxismo de los intelectuales para hacer de su palabra el retrato de su propia alma a través de la poesía. Javier no pudo, sin embargo, detener la bala colmada de desesperanza que asesinó a su hijo.

La poesía de Javier elevó, contra viento y marea, la conciencia espiritual de los hombres; pero no pudo transformar el corazón indiferente de los sicarios que ejecutaron a Juan Francisco, su hijo.
Quizá por ello, al enterarse de la muerte de su hijo, las palabras del propio Sicilia le amartillaron su alma: “El gallo mecánico ha cantado las seis; y yo sigo aquí; bajo la neblina del alba; porque es de noche; añorando lo que ya no he de añorar; escuchando el clamor del día que no responde; que no responde;

mientras tú te oscureces; y eres lodo y no fuente; porque es de noche; y te derramas como agua que nada contiene; y tus huesos están dislocados; secas tus entrañas; donde los perros rondan; y rasgan tu túnica; y la muerte es la muerte y nada más…”.

Esas palabras le amartillaron el alma contra el ataúd en el cual reposa, o se esconde el país que funde los intereses de los políticos, los empresarios, los policías y los líderes religiosos coludidos con el narcotráfico y crimen organizado.

A cada martillazo surgía la indignación de Javier; sumada a la de miles de padres que han visto caer a sus hijos en esta guerra sin sentido, para insistirnos con desgarradora lucidez: “Lo que hoy quiero decirles desde esas vidas mutiladas, desde ese dolor que carece de nombre porque es fruto de lo que no pertenece a la naturaleza -la muerte de un hijo es siempre antinatural y por ello carece de nombre: Desde esas vidas mutiladas, repito, desde ese sufrimiento, desde la indignación que esas muertes han provocado, es simplemente que estamos hasta la madre”. 

Su indignación tiene nombre y apellido: Los políticos y los criminales. “Estamos hasta la madre de ustedes, políticos -y cuando digo políticos no me refiero a ninguno en particular, sino a una buena parte de ustedes, incluyendo a quienes componen los partidos-, porque en sus luchas por el poder han desgarrado el tejido de la nación, porque en medio de esta guerra mal planteada, mal hecha, mal dirigida, de esta guerra que ha puesto al país en estado de emergencia, han sido incapaces -a causa de sus mezquindades, de sus pugnas, de su miserable grilla, de su lucha por el poder- de crear los consensos que la nación necesita para encontrar la unidad sin la cual este país no tendrá salida…”.

“De ustedes, criminales, estamos hasta la madre, de su violencia, de su pérdida de honorabilidad, de su crueldad, de su sinsentido”. 

“Antiguamente ustedes tenían códigos de honor. No eran tan crueles en sus ajustes de cuentas y no tocaban ni a los ciudadanos ni a sus familias. Ahora ya no distinguen. Su violencia ya no puede ser nombrada porque ni siquiera, como el dolor y el sufrimiento que provocan, tiene un nombre y un sentido. Han perdido incluso la dignidad para matar”.

El problema va más allá, Sicilia insiste, al subrayar que la conjunción de políticos y criminales más “la corrupción de las instituciones judiciales muestra el fracaso del Estado”, en el cual las posibilidades de vida son reducidas, a su mínima expresión; y por ello, ésta no (puede ser) protegida, pero si violentada, secuestrada, vejada y asesinada impunemente.

¿Cómo puede haber vida para un padre, cuando el México de hoy sólo conoce la intimidación, el sufrimiento, la desconfianza y el temor de que un día otro hijo o hija de alguna otra familia sea envilecido y masacrado?

El poeta concluye con estas palabras: “Estamos hasta la madre; los políticos, los criminales y las instituciones judiciales sólo tienen imaginación para la violencia, para las armas, para el insulto y, con ello, un profundo desprecio por la educación, la cultura y las oportunidades de trabajo honrado y bueno”.

¿Qué padre o madre no podría identificarse y multiplicar la indignación de Sicilia? ¿Qué hijo o hija, no podría hacerla suya? ¿Quién no podría gritar con el alma desgarrada?

“¡Estamos hasta la madre! ¡Exigimos otro país!”
08 Abril 2011 03:00:46
¡Estamos hasta la madre!
“¿Para qué lamentarme de lo que están matando sin remedio?

¿para qué abandonarme a una pureza humillada

y esperar lo que no ha de volver?”.

Javier Sicilia (Juan 18, 15-27)

Murió Juan Francisco, el hijo del poeta religioso Javier Sicilia. En el momento de su muerte, Juan el Evangelista y San Francisco de Asís le tomaron la mano mientras una luz resplandecía su rostro. Javier había derrotado al jacobinismo de los liberales, la incultura de la Iglesia católica y al marxismo de los intelectuales para hacer de su palabra el retrato de su propia alma a través de la poesía. Javier no pudo, sin embargo, detener la bala colmada de desesperanza que asesinó a su hijo.

La poesía de Javier elevó, contra viento y marea, la conciencia espiritual de los hombres; pero no pudo transformar el corazón indiferente de los sicarios que ejecutaron a Juan Francisco, su hijo.

Quizá por ello, al enterarse de la muerte de su hijo, las palabras del propio Sicilia le martillaron el alma: “El gallo mecánico ha cantado las seis; y yo sigo aquí; bajo la neblina del alba;

porque es de noche; añorando lo que ya no he de añorar;

escuchando el clamor del día que no responde; que no responde;

mientras tú te oscureces; y eres lodo y no fuente; porque es de noche; y te derramas como agua que nada contiene; y tus huesos están dislocados; secas tus entrañas; donde los perros rondan; y rasgan tu túnica; y la muerte es la muerte y nada más…”.

Esas palabras le martillaron el alma contra el ataúd en el cual reposa, o se esconde el país que funde los intereses de los políticos, los empresarios, los policías y los líderes religiosos coludidos con el narcotráfico y crimen organizado. A cada martillazo surgía la indignación de Javier; sumada a la de miles de padres que han visto caer a sus hijos en esta guerra sin sentido, para insistirnos con desgarradora lucidez : “Lo que hoy quiero decirles desde esas vidas mutiladas, desde ese dolor que carece de nombre –porque es fruto de lo que no pertenece a la naturaleza– la muerte de un hijo es siempre antinatural y por ello carece de nombre: desde esas vidas mutiladas, repito, desde ese sufrimiento, desde la indignación que esas muertes han provocado, es simplemente que estamos hasta la madre”. 

Su indignación tiene nombre y apellido: Los políticos y los criminales. “Estamos hasta la madre de ustedes, políticos –y cuando digo políticos no me refiero a ninguno en particular, sino a una buena parte de ustedes, incluyendo a quienes componen los partidos–, porque en sus luchas por el poder han desgarrado el tejido de la nación, porque en medio de esta guerra mal planteada, mal hecha, mal dirigida, de esta guerra que ha puesto al país en estado de emergencia, han sido incapaces –a causa de sus mezquindades, de sus pugnas, de su miserable grilla, de su lucha por el poder– de crear los consensos que la nación necesita para encontrar la unidad sin la cual este país no tendrá salida…”.

“De ustedes, criminales, estamos hasta la madre, de su violencia, de su pérdida de honorabilidad, de su crueldad, de su sinsentido”. “Antiguamente ustedes tenían códigos de honor. No eran tan crueles en sus ajustes de cuentas y no tocaban ni a los ciudadanos ni a sus familias. Ahora ya no distinguen. Su violencia ya no puede ser nombrada porque ni siquiera, como el dolor y el sufrimiento que provocan, tiene un nombre y un sentido. Han perdido incluso la dignidad para matar”.

El problema va más allá, Sicilia insiste, al subrayar “que la conjunción de políticos y criminales más la corrupción de las instituciones judiciales muestra el fracaso del Estado”, en el cual las posibilidades de vida son reducidas, a su mínima expresión; y por ello, ésta no (puede ser) protegida, pero si violentada, secuestrada, vejada y asesinada impunemente.¿Cómo puede haber vida para un padre, cuando el México de hoy sólo conoce la intimidación, el sufrimiento, la desconfianza y el temor, de que un día otro hijo o hija de alguna otra familia sea envilecido y masacrado? El poeta concluye con estas palabras: “Estamos hasta la madre; los políticos, los criminales y las instituciones judiciales sólo tienen imaginación para la violencia, para las armas, para el insulto y, con ello, un profundo desprecio por la educación, la cultura y las oportunidades de trabajo honrado y bueno”. ¿Qué padre o madre no podría identificarse y multiplicar la indignación de Sicilia? ¿Qué hijo o hija, no podría hacerla suya? ¿Quién no podría gritar con el alma desgarrada?

“¡Estamos hasta la madre! ¡Exigimos otro país!”
03 Abril 2011 04:00:11
Saramago y Vargas Llosa
José Saramago y Mario Vargas Llosa: Dos hombres de caminos diversos; de ideologías encontradas, se abrazan de manera entrañable en torno a la letra escrita, a pesar de sus diferencias para aprehender la vida a través de la literatura. Este diálogo imaginario –contrapunteado– surge de los discursos de ambos al recibir el Premio Nobel de Literatura; uno, el de Saramago, en 1998, y el otro, de Vargas Llosa, en 2010.

Saramago: El hombre más sabio que he conocido en toda mi vida no sabía leer ni escribir. Era mi abuelo Jerónimo Melrinho. Un campesino que criaba cerdos con mi abuela Josefa Caixinha.

Vargas Llosa: Aprendí a leer a los 5 años, en la clase del hermano Justiniano, en el Colegio La Salle, en Cochabamba (Bolivia).

Saramago: Vivían de esta escasez mis abuelos maternos, de la pequeña cría de cerdos que después del desmane eran vendidos a los vecinos de la aldea.

Vargas Llosa: Casi 70 años después recuerdo con nitidez cómo esa magia, traducir las palabras de los libros en imágenes, enriqueció mi vida, rompiendo las barreras del tiempo y del espacio y permitiéndome viajar con el Capitán Nemo, Veinte Mil Leguas de Viaje Submarino, luchar junto a d’Artagnan, Athos, Portos y Aramís contra las intrigas que amenazan a la Reina en los tiempos del sinuoso Richelieu, o arrastrarme por las entrañas de París, convertido en Jean Valjean, con el cuerpo inerte de Marius a cuestas.

Saramago: Ayudé muchas veces a mi abuelo Jerónimo en sus andanzas de pastor, cavé muchas veces la tierra del huerto anexo a la casa y corté leña para la lumbre, muchas veces, dando vueltas y vueltas a la gran rueda de hierro que accionaba la bomba, hice subir el agua del pozo comunitario y la transporté al hombro.

Vargas Llosa: La lectura convertía el sueño en vida y la vida en sueño y ponía al alcance del pedacito de hombre que era yo el universo de la literatura. Mi madre me contó que las primeras cosas que escribí fueron continuaciones de las historias que leía, pues me apenaba que se terminaran o quería enmendarles el final.

Saramago: En el invierno, cuando el frío de la noche apretaba hasta el punto de que el agua de los cántaros se helaba dentro de la casa, mis abuelos, Jerónimo Melrinho y Josefa Caixinha, recogían de las pocilgas a los lechones más débiles y se los llevaban a su cama. Debajo de las mantas ásperas, el calor de los humanos libraba a los animalillos de una muerte cierta. Aunque fuera gente de buen carácter, no era por primores de alma compasiva por lo que los dos viejos procedían así: lo que les preocupaba, sin sentimentalismos, ni retóricas, era proteger el pan de cada día, con la naturalidad de quien, para mantener la vida, no aprendió a pensar mucho más de lo que es indispensable.

Vargas Llosa: No era fácil escribir historias. Al volverse palabras, los proyectos se marchitaban en el papel y las ideas e imágenes desfallecían. ¿Cómo reanimarlos? Por fortuna, allí estaban los maestros para aprender de ellos y seguir su ejemplo. Flaubert me enseñó que el talento es una disciplina tenaz y una larga paciencia. Faulkner, que es la forma –la escritura y la estructura– lo que engrandece o empobrece los temas. Martorell, Cervantes, Dickens, Balzac, Tolstoi, Conrad, Thomas Mann, que el número y la ambición son tan importantes en una novela como la destreza estilística y la estrategia narrativa. Y estaban también Sartre, Camus, Orwell y Malraux para recordarme otras cosas.

Saramago: Y algunas veces, en noches calientes de verano, después de la cena, mi abuelo decía: “José, hoy vamos a dormir los dos debajo de la higuera”. En medio de la paz nocturna, entre las ramas altas del árbol, una estrella se me aparecía, y después, lentamente, se escondía detrás de una hoja, y mirando en otra dirección, tal como un río corriendo en silencio por el cielo cóncavo, surgía la claridad traslúcida de la Vía Láctea, el camino de Santiago, como todavía le llamábamos en la aldea. Mientras el sueño llegaba, la noche se poblaba con las historias y los sucesos que mi abuelo me iba contando: leyendas, apariciones, asombros, episodios singulares, muertes antiguas, escaramuzas de palo y piedra, palabras de antepasados, un incansable rumor de memorias que me mantenía despierto, el mismo que suavemente me acunaba.

Vargas Llosa: Estos autores, fueron los amigos más serviciales, los animadores de mi vocación, en cuyos libros descubrí que, aún en las peores circunstancias, hay esperanzas y que vale la pena vivir, aunque fuera sólo porque sin la vida no podríamos leer ni fantasear historias.

Saramago: Ese fue mi abuelo Jerónimo, pastor y contador de historias, que, al presentir que la muerte venía a buscarlo, se despidió de los árboles de su huerto uno por uno, abrazándolos y llorando porque sabía que no los volvería a ver.

Vargas Llosa: Mi salvación fue leer, leer los buenos libros, refugiarme en esos mundos donde vivir era exaltante, intenso, una aventura tras otra, donde podía sentirme libre y volvía a ser feliz. Y fue escribir, a escondidas, como quien se entrega a un vicio inconfesable, a una pasión prohibida. La literatura dejó de ser un juego. Se volvió una manera de resistir la adversidad, de protestar, de rebelarme, de escapar a lo intolerable, mi razón de vivir.

Saramago: Ahora soy capaz de ver con claridad quiénes fueron mis maestros de vida; mis abuelos y mis padres, los que más intensamente me enseñaron el duro oficio de vivir. Pues al pintarlos con tintas de literatura, transformándolos, de las simples personas de carne y hueso que habían sido, en personajes y de otro modo constructores de mi vida, estaba, sin darme cuenta, trazando el camino por donde mis personajes literarios surgirían; y acabarían haciendo de mí la persona en que hoy me reconozco: creador de esos personajes y al mismo tiempo criatura de ellos.

Este diálogo imaginario, tejido a base de contrapuntos, precisa un hecho: La literatura no exige condición de clase, pobreza económica o sufrimiento existencial para existir y serlo, y mostrar así, el amplio abanico de la condición humana, con sus abismos, sus heroísmos y sus desvaríos.
02 Abril 2011 04:08:56
‘¡El cumpleaños de Benedicto XVI!’
Los números de la Iglesia Católica muestran su lenta decadencia.  El pasado mes de febrero, Tarsicio Bertone, Secretario de Estado del Vaticano, y Fernando Biloni, Sustituto para Asuntos Generales, le presentaron al Papa Benedicto XVI el Anuario Pontificio 2011 que registra las estadísticas de la Iglesia Católica mundial.

Los porcentajes de su fortalecimiento institucional son mínimos: Existen  Mil 181 millones de católicos en todo el mundo: Sólo un 1.3 por ciento más que el año anterior.

Su presencia geográfica concentra en Europa (24%) y en América Latina (49.4%), con un 73.4 por ciento, la mayoría de los católicos. El restante 26.7 por ciento está en África (15.2%); en Asia (10.7%) y en Oceanía (0.8%). Este porcentaje lucha por sobrevivir ante la abrumadora presencia de las religiones islámica, hindú y budista son mayoritarias en esas regiones del orbe. También el número de sacerdotes aumentó de manera mínima: En los últimos 10 años pasaron de 405 mil 178 a 410 mil 593: Sólo 5 mil 415 más. Esta situación se repite cuando revisamos el aumento en el número de obispos: En igual período de tiempo pasó de 5,002 a 5,065: Sólo 63 más.

El incremento de estos porcentajes encuentra su reflejo en una estructura eclesial avejentada: La edad promedio entre los obispos es de 68 y 69 años; y cada uno tiene una media de 81 sacerdotes a su cargo.

El recambio generacional no está a la altura de este avejentamiento: Los seminaristas sólo aumentaron ligeramente: Pasaron de 117 mil 24 en 2008, a 117 mil 978 para marcar un incremento de 954 más. Y el número de candidatos al sacerdocio en el mundo decreció en un 0.82 por ciento.

El número de religiosas tuvo, por el contrario, una disminución: De 739 mil 68, en 2008, pasó a 729 mil 371: 9 mil 697 menos.

Benedicto XVI celebró la entrega del Anuario Estadístico como un regalo anticipado de su cumpleaños. ¿Reaccionó éste de manera cínica o ignorante? ¿Es su cumpleaños más importante que la gravedad de la crisis que enfrenta la Iglesia Católica Universal?

La cereza en el pastel del cumpleaños de Benedicto XVI es, sin duda, México, donde en la última década, los católicos disminuyeron, mientras que aumentó el número de personas protestantes y evangélicas, así como las que no pertenecen a ninguna creencia. El número de católicos pasó de 88 por ciento  en el Censo del 2000 al 83.9 por ciento en el 2010 (INEGI). El contraste es inevitable: El porcentaje de evangélicos y protestantes pasó del 5.2 por ciento del año 2000 al 7.6 del 2010 (INEGI). Con éste aumentó el porcentaje de los mexicanos que dijeron no pertenecer a ninguna religión: Del 3.5 por ciento al 4.6 por ciento (INEGI).

Éstos son sólo los números; faltaría agregar los fenómenos de pederastia, homosexualismo, alcoholismo, machismo, asistencialismo, clericalismo, falta de equidad de género y lejanía de la sociedad para dimensionar la crisis que recibió Benedicto XVI para celebrar su cumpleaños el próximo abril 16.

Leonardo Boff, el teólogo brasileño toca el corazón de este problema, cuando dice que la Iglesia católica “es la única monarquía absolutista monosexual, (compuesta) sólo de hombres en el mundo. Y se compagina muy bien con las dictaduras militares y (los grupos económicos) porque tienen una connaturalidad de estructuras”.

Entonces, Benedicto XVI no es cínico; o mucho menos ignorante. El asume una actitud conservadora para asegurar, más allá de la crisis por la cual pasa la Iglesia, un “estatus quo” basado en el poder de la Iglesia articulado “con otros poderes que nunca han hecho una alianza con los sin poder”, con los pobres, con los marginados: Con su fuerza histórica que les permite pensar, organizarse y cambiar la sociedad.

Boff apostilla con esta frase: “Benedicto es un Papa conservador y en ciertos puntos reaccionario, que intenta demoler todas las conquistas del Concilio Vaticano Segundo. Su proyecto es construir la Iglesia fuerte hacia adentro, apartada del mundo, porque tiene una lectura negativa del mundo y de toda la modernidad. Ve la modernidad como decadencia, como relativismo de la gran síntesis medieval”.

Finalmente, Boff pone el dedo en la llaga cuando argumenta que “Benedicto piensa que la salvación pasa solamente por la Iglesia y subraya mucho esa visión arrogante que fuera de la Iglesia no hay salvación, que las demás Iglesias no son Iglesias. Es un Papa que sigue siendo profesor, nunca consiguió ser pastor”.

Ante la estruendosa carcajada cumpleañera de Benedicto, la Iglesia Católica Universal va en picada; y mientras éste tiene los ojos vendados, y se apresta a apagar las velas de su pastel; la alta curia del Vaticano, los grandes empresarios, los poderosos políticos y los dictadores militares, aplauden emocionados, “¡clap, clap, clap!”, para rematar con esta porra “a la bio, a la bao, a la bim, bom, bam, su Santidad, su Santidad, ¡ra, ra, ra!”. 
01 Abril 2011 03:00:09
¡El cumpleaños de Benedicto XVI!
Los números de la Iglesia católica muestran su lenta decadencia. El pasado mes de febrero, Tarsicio Bertone, secretario de Estado del Vaticano, y Fernando Biloni, sustituto para Asuntos Generales, le presentaron al papa Benedicto XVI el Anuario Pontificio 2011 que registra las estadísticas de la Iglesia católica mundial.

Los porcentajes de su fortalecimiento institucional son mínimos: hay mil 181 millones de católicos en todo el mundo: sólo 1.3% más que el año anterior.

Su presencia geográfica concentra en Europa (24%) y en América Latina (49.4%), con 73.4%, la mayoría de los católicos. El restante 26.7% está en África (15.2%); en Asia (10.7%) y en Oceanía (0.8%). Este porcentaje lucha por sobrevivir ante la abrumadora presencia de las religiones islámica, hindú y budista que son mayoritarias en esas regiones del orbe.

También el número de sacerdotes aumentó de manera mínima: en los últimos 10 años pasaron de 405 mil 178 a 410 mil 593: sólo 5 mil 415 más. Esta situación se repite cuando revisamos el aumento en el número de obispos: en igual periodo de tiempo pasó de 5 mil 2 a 5 mil 65: sólo 63 más.

El incremento de estos porcentajes encuentra su reflejo en una estructura eclesial avejentada: la edad promedio entre los obispos es de 68 y 69 años; y cada uno tiene una media de 81 sacerdotes a su cargo.

El recambio generacional no está a la altura de este avejentamiento: los seminaristas sólo aumentaron ligeramente: pasaron de 117 mil 24 en 2008, a 117 mil 978 para marcar un incremento de 954 más. Y el número de candidatos al sacerdocio en el mundo decreció en .82 por ciento.

El número de religiosas tuvo, por el contrario, una disminución: de 739 mil 68, en 2008, pasó a 729 mil 371: 9 mil 697 menos.

Benedicto XVI celebró la entrega del Anuario Estadístico como un regalo anticipado de su cumpleaños. ¿Reaccionó éste de manera cínica o ignorante? ¿Es su cumpleaños más importante que la gravedad de la crisis que enfrenta la Iglesia católica universal?

La cereza en el pastel del cumpleaños de Benedicto XVI es, sin duda, México, donde en la última década, los católicos disminuyeron, mientras que aumentó el número de personas protestantes y evangélicas, así como las que no pertenecen a ninguna creencia. El número de católicos pasó de 88% en el Censo de 2000 a 83.9% en 2010 (INEGI). El contraste es inevitable: el porcentaje de evangélicos y protestantes pasó de 5.2% del año 2000 a 7.6 de 2010 (INEGI). Con éste aumentó el porcentaje de los mexicanos que dijeron no pertenecer a ninguna religión: del 3.5% a 4.6% (INEGI).

Éstos son sólo los números; faltaría agregar los fenómenos de pederastia, homosexualismo, alcoholismo, machismo, asistencialismo, clericalismo, falta de equidad de género y lejanía de la sociedad para dimensionar la crisis que recibió Benedicto XVI para celebrar su cumpleaños el próximo abril 17.

Leonardo Boff, el teólogo brasileño, toca el corazón de este problema cuando dice que la Iglesia católica “es la única monarquía absolutista monosexual, (compuesta) sólo de hombres en el mundo. Y se compagina muy bien con las dictaduras militares y (los grupos económicos) porque tienen una connaturalidad de estructuras”.

Entonces, Benedicto XVI no es cínico, o mucho menos ignorante. El asume una actitud conservadora para asegurar, más allá de la crisis por la cual pasa la Iglesia, un “statu quo”, basado en el poder de la Iglesia articulado “con otros poderes que nunca han hecho una alianza con los sin poder”, con los pobres, con los marginados: con su fuerza histórica que les permite pensar, organizarse y cambiar la sociedad.

Boff apostilla con esta frase: “Benedicto es un papa conservador y en ciertos puntos reaccionario, que intenta demoler todas las conquistas del Concilio Vaticano Segundo. Su proyecto es construir la Iglesia fuerte hacia adentro, apartada del mundo, porque tiene una lectura negativa del mundo y de toda la modernidad. Ve la modernidad como decadencia, como relativismo de la gran síntesis medieval”.

Finalmente, Boff pone el dedo en la llaga cuando argumenta que “Benedicto piensa que la salvación pasa solamente por la Iglesia y subraya mucho esa visión arrogante que fuera de la Iglesia no hay salvación, que las demás iglesias no son iglesias. Es un papa que sigue siendo profesor, nunca consiguió ser pastor”.

Ante la estruendosa carcajada cumpleañera de Benedicto, la Iglesia católica universal va en picada; y mientras éste tiene los ojos vendados, y se apresta a apagar las velas de su pastel, la alta curia del Vaticano, los grandes empresarios, los poderosos políticos y los dictadores militares aplauden emocionados, “¡clap, clap, clap!”, para rematar con esta porra “a la bio, a la bao, a la bim, bom, bam, su Santidad, su Santidad, ¡ra, ra, ra!”.







27 Marzo 2011 03:00:49
Los enanos y Gulliver
Existe la violencia que sangra, en torrentes, por las calles y las avenidas de muchas ciudades de nuestro país. Es la violencia parida por la irracionalidad de un enano que pensó derrotar a Gulliver con una resortera, como arma, y seis granos de arena cual munición.

Esta violencia se amplifica a través de los medios de comunicación; los cuales, en su gran mayoría, sin contemplación o rubor ético, han medrado económicamente con la situación. ¿Alguien sabrá la cantidad de cientos o miles de millones de pesos que éstos han obtenido, al ensangrentar sus páginas, sus pantallas o sus ondas radiofónicas?

¿Quién lleva la cuenta de ese afán mercantilista que ha cobrado la vida de inocentes; o catalizado la guerra entre distintos cárteles? ¿Cuántas veces, su propia voracidad, no ha puesto en riesgo de muerte a sus propios reporteros?

 ¿Quién habrá registrado los niveles de angustia y temor que provocan a los mexicanos sus encabezados estridentes, sus imágenes amarillistas o sus voces escalofriantes? ¿O alguien sabe de qué manera ponderaremos el impacto psicológico sufrido por los niños de esta generación?

Es cierto. La violencia, resultado de la guerra contra el narcotráfico y crimen organizado, estalla de diferente manera en Chihuahua, Durango y Sinaloa que en Veracruz, Campeche y Yucatán. Empero la violencia mediática nos apresa a todos los mexicanos por igual, para construir una percepción que fusiona a nuestras inteligencias y corazones: “Tememos, tarde o temprano, morir a la vuelta de la esquina. Si no fuera yo, será algún familiar o persona querida”.

Este tipo de periodismo genera “un espíritu de paralización de la capacidad humana para responder a los desafíos que presenta la construcción de un mundo donde deseamos, todos, vivir en igualdad de oportunidades y derechos”; y por ende, desprecia un periodismo sustentado en la investigación de soluciones; capaz de reinventar “la capacidad de comunicación y de información en cuanto a fuerzas movilizadoras de cambio”.

Este amplio espectro de medios de comunicación no puede abandonar, a la primera de cambios, su marcada tendencia a lucrar con la tragedia humana; y mucho menos, puede responder afirmativamente al llamado de Héctor Aguilar Camín, cuando enfatiza que éstos “necesitan ser capaces de decirle a la sociedad la verdad cruda de lo que pasa, sin volverse involuntariamente voceros de los intereses de la violencia criminal, uno de cuyos objetivos es aterrorizar”.

Ante este panorama, sorprende que el enano, nunca visible para Gulliver, aún en pose de ataque con el sexto y último grano de arena en su resortera, haya sugerido a esos dueños de medios de comunicación, también de corta estatura como él, a signar un acuerdo que busca “evitar que imágenes violentas, o de terrorismo, lleguen a los ojos y oídos de las familias mexicanas, y dañen la imagen del país”; y al mismo tiempo, intenta “garantizar la seguridad física de los reporteros que cubren día a día la información relacionada con actos del crimen organizado”.

Peor aún, en la mejor tradición liliputense, “el enano de la resortera” los invitó a hacer un decálogo; como los de “Seguridad Pública” y “Anti Crisis Económica”, que él mismo suscribió y fracasaron. 712 enanos firmaron el decálogo para la cobertura informativa de la violencia. Sólo cinco, de mayor estatura, se abstuvieron: SDPnoticias.com, La Jornada, Reforma, Proceso y MVS.

La intención del decálogo es obvia: Subrayar que el Estado no es culpable, o responsable, de la violencia que vive el país. Porque éste es un asunto de percepción que debe ser construida a partir de los intereses del mismo Estado. Por ello, los medios de comunicación deben disciplinarse a esta visión, so pena de ser castigados.

Sin embargo: ¿Quién va a seguir el susodicho decálogo, cuándo pone en riesgo la capacidad de lucrar económicamente con la violencia? ¿Cuál es el valiente que lo respetará cuando no existe en la mayoría de esos medios, un código de ética que regule sus coberturas informativas? O, mucho menos, un programa de protección a sus reporteros. ¿Quién le va a hacer caso al enano, cuando va de salida, y le queda sólo el último grano de arena para matar (pero de risa) a Gulliver?

El suelo está parejo; imposible dar saltos. El enano continúa en su misma pose, con rostro implacable y, por tanto, violento; mientras los otros 712 enanos hacen mano cadena para bailar alrededor de Gulliver y cantar, “a la víbora, víbora de la mar, de la mar…”.
20 Marzo 2011 03:00:15
¿Quién es el idiota?
¿Tiene la televisión capacidad para educar a sus televidentes? Esta pregunta clásica fue respondida por Alonso Lujambio, secretario de Educación Pública, de esta manera: “Las telenovelas son un instrumento importante para erradicar el analfabetismo y el rezago educativo”, toda vez que la “caja tonta puede ser la más lista”. ¡Bófonos!

Alonso, caracterizado como “Don Darvelio”, personaje de “Alegrijes y Rebujos”, no se quedó corto, y fue más allá para iluminarnos con esta frase: El productor de telenovelas, Juan Osorio (ex cónyuge de Niurka Marcos y cornudo de Bobby Larios) “dentro de sus novelas promueve el INEA. No sé cuántos valores podríamos estar promoviendo a través de las telenovelas que millones de personas ven, pero estoy seguro que Juan nos ayuda, y eso es valiosísimo”.

Mientras escuchan estas palabras, Niurka, Bobby y Emireth, la más reciente esposa de Osorio, aplauden y lloran enternecidos. Con el rímel corrido sobre su rostro, Niurka piensa para sus adentros: “Nunca me satisfizo sexualmente el desgraciado, le entraba duro al ‘polvo blanco’, y no paraba de tomar mojitos, pero al menos se convirtió en un prócer de la lucha contra el analfabetismo en México. Pinche Juanito, de todos los males el menor”.

En ese momento, Emireth recibe un twitter en su Black Berry, color rosa nacarado: “Dile mamacita a Lujambio, que escriba mil veces esta frase para entregarla el martes a primera hora en las oficinas de Elba Esther: ‘Una televisión cultural es una poderosa herramienta educativa’”.

Llegaba el momento, en el cual, Osorio agradecía las palabras de Lujambio, cuando éste recibió un mensaje en su BB, color banda presidencial: “Eit mi Loncho: ¿Desde cuándo la búsqueda del ‘rating’ incorpora valores morales o educativos? ¡No seas weeei! Emilio”.

Con rostro adusto, Lujambio no se inmutó al insistir que, “don Juan Osorio contribuye, sin fines de lucro personal, desde su propia convicción, a promover el INEA; y en algunas de sus telenovelas ha puesto a sus personajes a hablar: “Oye ¿por qué no vas al Instituto Nacional de Educación para los Adultos para que termine éste la primaria?”.

Larios, de lente oscuro, el famoso Bobby, en ese momento, ya le estaba transmitiendo al oído, de la risueña Emireth, sonidos inteligibles; mientras su traviesa mano se posaba en las redondas nalgas de la vedette.

La gente aplaudía. Era el final del evento, cuando Alonso recibió un twitter que decía así: “Estimado y honorable secretario de Educación Pública, nunca olvide que la televisión deshace por la tarde lo que la escuela hace por la mañana. Con respeto a su investidura. ¡Arriba y Adelante! Luis Echevarría Alvarez”.

Los aplausos continuaban cuando desde las bocinas surgió una potente grabación que enmudeció a los ahí presentes: Era la voz de Emilio Azcárraga Milmo, el mismo “Tigre”, que con encabronada voz decía: “La televisión está hecha para los jodidos, los que no pueden divertirse de otra manera, no para los ricos como yo que tenemos muchas posibilidades, ni para los que lean revistas de crítica política, sino para los jodidos, que no leen y que aguardan a que llegue el entretenimiento”.

Termina su alocución y entra la voz, en este caso de “lánguido pito”, de Emilio Azcárraga Jean, el llamado “Tigrillo”, para decir: “con la muerte de ‘mi papi’ dejamos de ser soldados del PRI, para estar a órdenes del rating. Esto es un negocio. Lo fundamental de esta empresa es la producción de entretenimiento, después de la información. Educar es labor del gobierno, no de Televisa” (Proceso, No. 1603-Marzo, 1997). “Es más, yo no creo que tener relaciones con personalidades de la política nos vaya a beneficiar en lo que importa. Yo creo en el rating”. ¡Bófonos!

Los participantes al evento se miraban confundidos. Lujambio trataba de sonreír, con rostro de galán de telenovela venezolana. Niurka abrazaba a Juanito; mientras, impasible, el Bobby continuaba acariciándole las rotundas nalgas a Emireth.

por ello pregunto: De todos los personajes aquí mencionados; ¿Quién es el idiota?
19 Marzo 2011 04:08:23
‘Tres viñetas’
I
Los sucesos recientes acontecidos en Japón parten nuestro corazón global en múltiples fragmentos. El calentamiento de nuestra tierra, producto de la acción humana, embraveció a la naturaleza que hoy blande una cimitarra sideral para decapitar nuestra omnipotencia. ¿Cuándo decidimos destruir esa dimensión de nuestra humanidad que nos liga indefectiblemente a la naturaleza? ¿Cuándo optamos por el progreso en detrimento del medio ambiente? ¿Cuándo pensamos que podíamos subyugar a la naturaleza bajo el dominio de la razón?

El reactor nuclear de la planta de Fukushima empezó a fundirse; la esperanza de prevenir su explosión es mínima. ¿Cuánto tiempo podrá retrasarse? Fukushima tiene cuatro o cinco veces más combustible nuclear que Chernobil, donde murieron 9 mil personas. Entonces, ¿debemos esperar de 45 a 50 mil muertos? ¿Quién nos protegerá de la radiación que se extenderá a muchas partes del mundo? Lo pregunto, porque luego deberemos presenciar, una vez más, el imprevisible vuelo de la cimitarra sobre nuestro cuello.

El indomable Japón, el sol naciente, sólo se doblega, u obscurece, ante las explosiones nucleares; al menos, por un tiempo. Los japoneses volverán, sin embargo: Su capacidad para resurgir es extraordinaria. Empero, ¿durará la tierra el tiempo suficiente para ser testigo de su resurgimiento?

En algún momento de la historia perdimos nuestra capacidad para ser humildes ante la naturaleza. Para reconciliarnos con ella, y abrazarla como parte nuestra. Hoy, es imposible. Nunca, podremos arrepentirnos lo suficiente.

II

Dentro del Estado Fallido en el cual vivimos, siempre me pregunto: ¿Hasta cuándo terminará esta guerra civil -de facto, qué los mexicanos nunca elegimos sufrir? Invoco a los 35 mil mexicanos sacrificados, quienes con muecas de terror me observan, cuando interrogo: ¿Tiene sentido mantener activas nuestras garantías individuales -cada vez más devaluadas- cuando malos y buenos se tirotean en todo lugar a cualquier hora del día?
El general en retiro, y ex director de Seguridad Pública de Torreón, Carlos Bibiano Villa Castillo responde afirmativamente a esta pregunta, con estas palabras: “Para rescatar Torreón hay que meterle huevos”. El personal militar está adiestrado para el combate. No se raja. Hemos tenido civiles que a la hora de los chingadazos se les frunce. Antes (ellos) correteaban a los policías, ahora ni madres, los correteamos a ellos y donde los alcanzamos los matamos. Aquí hay que romperle la madre al cabrón que ande mal”.

“Viste camiseta y pantalón azul marino, casco y chaleco antibalas. Empuña una pistola Mágnum 44, con la que duerme, y se la pone a la cintura. Toma su fusil de francotirador G3 recortado con culata retráctil calibre 7.62, capaz de penetrar blindaje. Agarra el radio y dos teléfonos celulares. Da la orden con un grito escueto: “Vámonos”, y se encamina al estacionamiento seguido por miembros de su guardia personal, compuesta por 114 militares”. (La Jornada: 13 marzo, 2011).

Esta estrategia de aniquilamiento, ¿contempla las muertes de torreonenses desvinculados a esta guerra? O simplemente las define como víctimas sacrificables, en aras de “un bien superior”; el cual es, de acuerdo a Felipe Calderón, “acabar con los malandros”? El punto central, es que las tácticas ramboescas de Bibiano -sin inteligencia estratégico-militar- sólo recrudecieron una guerra de antemano perdida. Bibiano se fue, tocando la lira como Nerón, dejando a Torreón en llamas.

La guerra civil continÚa en el país; mientras nuestras garantías individuales son pulverizadas y nuestro miedo crece exponencialmente. ¡Y claro! “Los Bibianos” se multiplican con nuestras posibilidades de morir a la vuelta de la esquina.

III
En México no parecemos entender los signos de la historia: “Mientras Alemania, Austria, China, Chile, Suiza y Venezuela han decidido revisar sus planes nucleares tras la crisis en Japón; funcionarios mexicanos insisten en construir entre dos y 10 nuevos reactores nucleares en los próximos 17 años, señaló Greenpeace”. (La Jornada: 17 de marzo, 2011).

La presencia de “Bibianos” desatados por doquier muestra desesperación e incapacidad por parte del gobierno calderonista: Quizá por ello, como lo confirman los siguientes WikiLeaks, el mismo Calderón está cediendo a los Estados Unidos el comando de la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. Veamos: “El Ejército se siente cómodo al dejar que cárteles hagan la guerra”. “El militar Julián Leyzaola Pérez, actual secretario de Seguridad Pública de Juárez, persiguió al Teo, por un acuerdo que estableció con el Cártel de los Arellano Félix”. Y para rematar: “Aviones de EU, no tripulados, vigilan en México”. Este WikiLeak lo confirma el mismo Felipe Calderón, presidente fallido del país, y Alejandro Poiré, secretario técnico del Consejo de (In) Seguridad Nacional.

En México, la muerte se acelera, y enloquece, entre estallidos nucleares y plomazos. ¿Es nuestro destino ser víctimas sacrificables?.
18 Marzo 2011 04:06:30
Tres viñetas
I

Los sucesos recientes acontecidos en Japón parten nuestro corazón global en múltiples fragmentos. El calentamiento de nuestra tierra, producto de la acción humana, embraveció a la naturaleza que hoy blande una cimitarra sideral para decapitar nuestra omnipotencia. ¿Cuándo decidimos destruir esa dimensión de nuestra humanidad que nos liga indefectiblemente a la naturaleza? ¿Cuándo optamos por el progreso en detrimento del medio ambiente? ¿Cuándo pensamos que podíamos subyugar a la naturaleza bajo el dominio de la razón?

El reactor nuclear de la planta de Fukushima empezó a fundirse; la esperanza de prevenir su explosión es mínima. ¿Cuánto tiempo podrá retrasarse? Fukushima tiene cuatro o cinco veces más combustible nuclear que Chernobyl, donde murieron 9 mil personas. Entonces, ¿debemos esperar de 45 a 50 mil muertos? ¿Quién nos protegerá de la radiación que se extenderá a muchas partes del mundo? Lo pregunto, porque luego deberemos presenciar, una vez más, el imprevisible vuelo de la cimitarra sobre nuestro cuello.

El indomable Japón, el sol naciente, sólo se doblega, u obscurece, ante las explosiones nucleares; al menos, por un tiempo. Los japoneses volverán, sin embargo: Su capacidad para resurgir es extraordinaria. Empero, ¿durará la tierra el tiempo suficiente para ser testigo de su resurgimiento?

En algún momento de la historia perdimos nuestra capacidad para ser humildes ante la naturaleza. Para reconciliarnos con ella, y abrazarla como parte nuestra. Hoy, es imposible. Nunca, podremos arrepentirnos lo suficiente.


II


Dentro del Estado Fallido en el cual vivimos, siempre me pregunto: ¿Hasta cuando terminará esta guerra civil –de facto, qué los mexicanos nunca elegimos sufrir? Invoco a los 35 mil mexicanos sacrificados, quienes con muecas de terror me observan, cuando interrogo: ¿Tiene sentido mantener activas nuestras garantías individuales –cada vez más devaluadas- cuando malos y buenos se tirotean en todo lugar a cualquier hora del día?

El general en retiro, y ex director de Seguridad Pública de Torreón, Carlos Bibiano Villa Castillo responde afirmativamente a esta pregunta, con estas palabras: “Para rescatar Torreón hay que meterle huevos”. El personal militar está adiestrado para el combate. No se raja. Hemos tenido civiles que a la hora de los chingadazos se les frunce. Antes (ellos) correteaban a los policías, ahora ni madres, los correteamos a ellos y donde los alcanzamos los matamos. Aquí hay que romperle la madre al cabrón que ande mal”.

“Viste camiseta y pantalón azul marino, casco y chaleco antibalas. Empuña una pistola Mágnum 44, con la que duerme, y se la pone a la cintura. Toma su fusil de francotirador G3 recortado con culata retráctil calibre 7.62, capaz de penetrar blindaje. Agarra el radio y dos teléfonos celulares. Da la orden con un grito escueto: ‘Vámonos’, y se encamina al estacionamiento seguido por miembros de su guardia personal, compuesta por 114 militares”. (La Jornada: 13 marzo, 2011).

Esta estrategia de aniquilamiento, ¿contempla las muertes de torreonenses desvinculados a esta guerra? O simplemente las define como víctimas sacrificables, en aras de “un bien superior”; el cual es, de acuerdo a Felipe Calderón, “acabar con los malandros”? El punto central, es que las tácticas ramboescas de Bibiano –sin inteligencia estratégico-militar– sólo recrudecieron una guerra de antemano perdida. Bibiano se fue, tocando la lira como Nerón, dejando a Torreón en llamas.

La guerra civil continua en el país; mientras nuestras garantías individuales son pulverizadas y nuestro miedo crece exponencialmente. ¡Y claro! “Los Bibianos” se multiplican con nuestras posibilidades de morir a la vuelta de la esquina.

III

En México no parecemos entender los signos de la historia: “Mientras Alemania, Austria, China, Chile, Suiza y Venezuela han decidido revisar sus planes nucleares tras la crisis en Japón; funcionarios mexicanos insisten en construir entre dos y 10 nuevos reactores nucleares en los próximos 17 años, señaló Greenpeace”. (La Jornada: 17 de marzo, 2011).

La presencia de “Bibianos” desatados por doquier muestra desesperación e incapacidad por parte del gobierno calderonista: Quizá por ello, como lo confirman los siguientes Wikileaks, el mismo Calderón está cediendo a los Estados Unidos el comando de la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. Veamos: “El Ejército se siente cómodo al dejar que cárteles hagan la guerra”. “El militar Julián Leyzaola Pérez, actual secretario de Seguridad Pública de Juárez, persiguió al Teo, por un acuerdo que estableció con el Cártel de los Arellano Félix”. Y para rematar: “Aviones de EU, no tripulados, vigilan en México”.

Este Wikileak lo confirma el mismo Felipe Calderón, presidente fallido del país, y Alejandro Poiré, secretario técnico del Consejo de (In) Seguridad Nacional.

En México, la muerte se acelera, y enloquece, entre estallidos nucleares y plomazos. ¿Será acaso nuestro destino ser las víctimas sacrificables?
06 Marzo 2011 04:00:44
Los desafíos de Humberto
Eran las 10 de la mañana. Margarita, “La Diosa de la Cumbia”, entonaba “El Rehilete”, desde el estacionamiento del Centro de Congresos en Querétaro; mientras los militantes priístas caminaban presurosos para ingresar al recinto en el cual Humberto Moreira Valdés rendiría protesta como presidente nacional del PRI. Sin embargo, era demasiado tarde: el auditorio estaba repleto desde las 8:30 de la mañana. Entre gritos y mentadas de madre, la policía estatal y sus perros amaestrados blindaron el evento.

El único que pudo entrar, por razones del todo inexplicables, fue “Juanito”, con la banda tricolor firmemente ceñida a su cabeza. La muchedumbre aplaudió su ingreso con estas frases: “Ése, mi Juanito, ¿dónde dejaste a Andrés Manuel?”. “Pinche Juanito, no vayas a chaquetear otra vez. El PRI es un partido serio”. “Juanito, Juanito, régresame el cuaderno donde me diste tu autógrafo”. Mientras esto sucedía, los clicks de los teléfonos celulares y las cámaras fotográficas no cesaban de parpadear.

Al filo de las 12:30, los priístas, unificados, abrazaron a Moreira y a Cristina Díaz Salazar, nueva secretaria general del PRI, de manera cálida y efusiva. No faltó nadie. Ahí estaban las cúpulas del partido, gobernadores, ex gobernadores, senadores, diputados federales y locales, presidentes municipales y los operadores políticos de la estructura partidista, a quienes el mismo Moreira definió como “los pilares del partido (porque) con su convicción y trabajo cotidiano hacen que el PRI sea el único partido con genuina presencia nacional”.

Finalizaba Moreira su discurso con estas palabras: “Porque el PRI es la fuerza de México. Y para que lo escuchen bien desde ahora: en el 2012 el PRI va a ganar la Presidencia de la República. Viva Querétaro. Viva el PRI. Viva el PRI. Viva el PRI. Viva México”; en ese momento me preguntaba sobre los desafíos “externos e internos– que deberá enfrentar para lograr tal objetivo.

Los retos externos son tres: Uno, la narcoviolencia que tiende a agudizarse en las distintas regiones del país; influirá, sin duda, en los siete procesos electorales a celebrarse en 2011 que definirán cinco gubernaturas, dos congresos locales y 104 presidencias municipales; y también en el 2012, en los 14 procesos electorales que decidirán seis gubernaturas, 583 cargos municipales, diputados y senadores; y la Presidencia de la República.

Dos, Humberto enfrentará una elección de Estado, ya definida por Calderón ante 10 mil correligionarios en el Auditorio Nacional de esta manera: “Hay muchas estructuras de lo viejo que hay que derribar” y, por lo tanto, “ese México opresivo nunca, nunca debe volver” (CNN: 30/11/2010).

Felipe, envuelto en la bandera blanquiazul, abanderará la campaña panista en 2011 y 2012 con un abanico de estrategias, como las siguientes: Utilización de recursos y programas federales para apuntalar las candidaturas panistas en los 21 procesos electorales; despliegue de una guerra sucia ilimitada.

Y tres, Calderón impulsará la política de alianzas o candidaturas comunes con el PRD para incrementar sus probabilidades de vencer al PRI. Sin embargo, éstas, en la mayoría de los casos, pueden ser inofensivas; siempre y cuando, el SNTE y su máxima dirigente, Elba Esther Gordillo, no las apuntalen o fortalezcan.

El objetivo principal al interior es claro: Mantener la unidad partidista de cara a los procesos electorales de 2011 y 2012.

La integración del CEN deberá reflejar el peso específico de los grupos políticos más representativos, tales como los de Peña Nieto, Manlio Fabio, Beatriz, Madrazo y Fidel. En esta sumatoria, Humberto debe añadir también, a los gobernadores priístas, e involucrarlos de manera significativa en las tareas del partido.

Seis retos se desprenden de esta unidad organizativa: Construir una candidatura de unidad para la Presidencia de la República. Asegurar que los gobernadores priístas vinculen de manera –eficaz y eficiente– su trabajo, al quehacer –organizativo y electoral– del partido, a nivel municipal, estatal y nacional.

Fortalecer la cercanía de los gobernadores con el campesino, el obrero, el colono, etcétera; y, por ende, su capacidad para resolver sus necesidades a través de distintos programas sociales. Profesionalizar las distintas tareas partidistas. Impulsar un recambio generacional con equidad de género y reforzar el orgullo del ser priístas. Y finalmente, construir un proyecto de nación que abandere el PRI bajo dos criterios: Combate a la pobreza y fortalecimiento de la educación.

Moreira Valdés tiene la capacidad para superar estos desafíos; con base en su militancia priísta, su experiencia política, su amor por la patria y su compromiso con los mexicanos más desposeídos; los olvidados por la historia y por la sociedad.

Con su llegada al PRI, los dados ruedan sobre el tapete para definir el futuro y la esperanza de nuestro país.

27 Febrero 2011 04:00:30
¡Y el Óscar es para…
Alejados del “glamour jolivudense” y de la alfombra roja ya lista en el Teatro Kodiak de Los Ángeles, California, nos disponemos a entregar “los oscares” de la política en nuestro país.

Los presentadores del premio a la mejor película del año son Marisol González y Cuauthémoc Blanco, quienes parecen nerviosos al centro del foro del California Dancing Club, en la Ciudad de México.

Los reflectores los capturan, sudorosos; cuando Marisol, con claro acento torreonense, enuncia: “Este premio honra a la película que provocó en nosotros sentimientos encontrados, de amor-odio, de beso-trancazo, de cuchi-cuchi-coscorrón o de abrazo-mentada de madre”.

“Claro”, introduce “el Temo”; “yo soy un claro ejemplo de ello, ji ji ji (nadie del auditorio secunda su risa, aunque el cácaro, que nunca falta, le grita desde gayola, cállate méndigo americanista, no seas mamilas), perdón, perdón (retoma sus líneas Cuauhtémoc); tienes razón Marisol, este premio celebra la major película del año, la que hizo vibrar los corazones de millones de mexicanos por su mensaje”.

Marisol retoma la palabra para continuar, cuando “el Temo” con disimulo le pasa una tarjetita; ella, sin embargo, no se inmuta y espeta: “Bien dicho Cuauhtémoc, las películas nominadas son:

“‘El Cisne Negro’ que narra la historia de una mujer con doble personalidad, llamada Josefina Vázquez Mota; una de ellas le reclama ser, como lo señala su libro titulado ‘Dios Mío Hazme Viuda Por Favor’, una mujer que cobra conciencia de su voluntad e inteligencia, y decide lanzarse por la Presidencia de la República. La otra le exige conformarse con la búsqueda de la Gubernatura del Estado de México.

“Mientras se debate entre ambas personalidades; se contonea cual ‘Cisne Negro’ en agonía. El coreógrafo que conduce los hilos de sus movimientos se llama Felipe y lo apodan “Kalderinsky” por su origen ruso-michoacano. Éste, de una manera u otra, lo único que pretende es ‘echarse a ‘Chepina’ al plato’”.

“‘Temple de Acero’ trata sobre la historia real de Humberto Moreira, quien recién llegado a un mundo salvaje, en el cual los principios políticos no valen nada, trata de preservar la unidad priísta para asegurar la llegada del PRI a la Presidencia de la República en 2012. Moreira muestra su temple para basar dicha unión en principios sólidos plasmados en una reingeniería partidista y un compromiso –no demagógico– con los mexicanos más necesitados.

“Ante el desconcierto de algunos de sus camaradas de partido, Humberto hace entender a Luis Donaldo Colosio, hijo, la importancia histórica que tiene su padre para el PRI; logra deshacer el entuerto entre senadores y diputados para resolver el tema del IVA, y saca una candidatura de unidad para 2012, con Manlio, Enrique y ‘Beacha’ tomados de la mano, en un final enternecedor y feliz”.

“‘El Peleador’ describe la historia de un boxeador que perdió la razón, a fuerza de golpes en su cabeza y en su corazón. Su nombre es Felipe ‘el Recluta’ Calderón quien rompe de fea manera con su mánager Carlos Castillo Peraza, para obtener la Presidencia de la República ‘haiga sido como haiga sido’.

“Desde ahí, este ‘fajador’, sin guía moral alguna, inicia una cruzada contra el narcotráfico y crimen organizado. La muerte de Juan Camilo, su hijo adoptivo, agrava su situación emocional, y ‘encorajinado con la vida’, en sólo cinco años logra ‘noquear de muerte’ a 35 mil mexicanos, la mitad de los esperados para el final de su sexenio. Las escenas de esta película son tan realistas que la sangre de los ejecutados salpica a los espectadores de la primera hasta la última fila. Nadie se salva”.

Marisol continúa hablando, y “El Temo”, quien nunca había callado por tanto tiempo, se muestra molesto e incómodo. Sin embargo, ella no se detiene y presenta la siguiente película.

“‘El Origen’ trata de un grupo de ladrones que se meten en los sueños, o teléfonos celulares, computadoras personales u oficinas gubernamentales para extraer información, y utilizar la misma para confundir a los electores.

“La perversidad, en este caso, no tiene límites; el espectador sale de esta película con síntomas de paranoia y persecución delirante, sólo para encontrar, al llegar a su casa, que lo presentido era realidad: pues recibe una llamada de un guardia de seguridad para decirle que ‘alguien’ entró a su oficina y se llevó ‘cierta información’; cuando busca su laptop personal para asegurar que la tiene resguardada, descubre que ésta desapareció y finalmente, cuando –al borde del infarto– intenta llamar a través de su celular escucha un eco raro, acompañado de tosidos y risitas lejanas”.

Esta película no es recomendable para hipertensos o personas afectadas del corazón.

En este momento, Marisol intenta continuar con “El Discurso del Rey”, “Los Chicos están bien”, “La Red Social”, “127 Horas”, “Toy Story 3” y “Winter’s Bone”, pero la televisora que produce el evento introduce un anuncio del producto milagro “Ambisexual”, con la promesa de que éste le permitirá a los mexicanos, en un corto plazo, romper con las falsas fronteras de la heterosexualidad para convertirlos en “ambisexuales” de tiempo completo.

Marisol aprovecha para leer la tarjetita que le había pasado “El Temo”, y la cual dice al calce: “Mamacita, no dejes de hablar porque me excitas”.


25 Febrero 2011 05:00:02
¡Ahora y nunca!
El Muro de Berlín caía en 1989, mientras sus restos se comercializaban como reliquias en los “shopping centers” del mundo globalizado; las ideologías de la guerra fría y las utopías románticas se derrumbaban. Entre los escombros yacía el juvenil sueño de Rimbaud quien, bañado de lluvia de estrellas, alguna vez profetizó: “Al amanecer, armados de una ardiente paciencia, entraremos a las espléndidas ciudades”. Triunfaban el capitalismo, el libre mercado y la democracia sobre el socialismo real, la economía estatizada y la dictadura del proletariado.

Ese año, la izquierda quedó huérfana de sentido y rumbo: Ante sus inteligencias y sus corazones caía de sopetón la imposibilidad de construir una nueva sociedad de acuerdo con los principios diseñados por Marx, y transformados históricamente por Lenin, Stalin, Mao y Castro, entre otros.

Durante esos momentos de vacío existencial, los izquierdistas se preguntaban: ¿Dónde quedó la izquierda? Norberto Bobbio, distinguido filósofo italiano, respondía con su natural lucidez a esta pregunta: “Dentro de un escenario post-socialista, los parámetros de la izquierda y la derecha permanecen y se definen en relación con dos ejes: el de la igualdad contra la desigualdad; y el de la libertad contra el autoritarismo. Una posición de izquierda refrenda la lucha por la igualdad y la libertad: mientas su opuesto, la derecha, sostiene la desigualdad y el autoritarismo”.

Estos ejes, nos dice el filósofo italiano, “deben actuarse dentro de los marcos propios de la vida democrática”. En esta línea de pensamiento, Jorge Castañeda insiste en que para encontrar sentido y rumbo, la nueva izquierda latinoamericana debe “democratizar la democracia”.

De acuerdo con este autor, tres son las tareas urgentes: Primera, “asumir una posición intransigente sobre la falta de democracia representativa y la existencia de violaciones a los derechos humanos, allí donde tengan lugar, cométanlos quién los cometa y por las razones que sean”. Segunda, “estar por encima de toda sospecha y ser inflexible en el combate a la corrupción”; y tercera: “enfrentar la cuestión de la democracia interna y poner en práctica procedimientos democráticos de toma de decisiones y de solución de disputas, no sólo en su seno sino también en el intersticio de la izquierda política y social”.

¿Tenemos en México una izquierda, en este caso representada por el PRD, que responda de manera positiva a estas tareas; sugeridas por Castañeda, al cual los perredistas quisieran quemar en leña verde por apóstata? Por el contrario, más allá de sus regresiones estalinistas; de sus antidemocráticas elecciones internas y de su caída en las preferencias electorales, empieza a cristalizarse una tendencia histórica: El PRD no posee la capacidad ideológica y organizativa para construir el nuevo paradigma de la izquierda en México. Sus vicios de origen, su fragmentación interna y su progresiva falta de representatividad electoral entre los mexicanos así lo confirman. Lo que sucede hoy en Estado de México es un pálido ejemplo.

Desde este vacío histórico que el PRD parece no llenar: ¿De dónde surgirá el nuevo partido de izquierda que México requiere? ¿Aparecerá de los integrantes del Frente Amplio Progresista? Muy difícil, sus conflictos internos los despedazarán.

La alternativa debe emerger, sin duda, de un PRI social demócrata, que nutre su planteamiento en la experiencia Coahuila, exitosa como partido político en lides electorales, y como gobierno que combina justicia social con desarrollo económico, preocupación por el medio ambiente y un buen gobierno para todos. Empero, el camino es largo, y a pesar de la urgencia, no se avizora todavía, plan de vuelo, o rumbo a seguir.

Mientras esto sucede, una pregunta espera ser respondida con la misma visión de un Rimbaud, envejecido pero nunca harto de imaginar la resurrección de la esperanza, plasmada ahora en la “democratización de la democracia”: ¿Dónde está la izquierda? Es la pregunta. Mientras una canción de Leonard Cohen, el extraordinario poeta canadiense, suena como fondo musical: “Todos sabemos que el barco se está hundiendo. Todos sabemos que el capitán mintió. Todos tenemos un sentimiento fracturado, como si hubiese muerto nuestro padre o alguien muy querido. Pero todos sabemos que es ahora o nunca”. ¡Ahora o nunca!
20 Febrero 2011 04:00:55
¡Chentadas! El decálogo
En el argot politico existe el término “chentadas”, para señalar, de manera elegante, las “pendejadas” que todo politico debe evitar. Lingüistas aseguran que Vicente Fox Quesada inauguró este concepto y, por ello, reclamó una estrella inscrita con su nombre, en el meritito piso del edificio que alberga a la Real Academia Española. 

Su argumento es contundente, e inconfundible: “¿Por qué nada más los grandes actores del cine ‘jolivudense’ pueden tener una estrella con su nombre en el Paseo de la Fama de ‘Jolivud’? Si esto no es posible, ‘de jodido’ permitánme poner las huellas de mis manos, de mi lengua, y de mi cerebro –en una tomografía”.

El término “Chentadas” ha sido tan prolífico que los politicos actuales –no panistas– han elaborado un decálogo para evitar incurrir en las mismas, so pena de arruinar su presente y futuro políticos.

1.- No tratar de manera condescendiente a las personas, so pena de infantilizarlos de por vida. Por ello es importante iniciar cualquier discurso o salutación con estas palabras: “Mexicanas y mexicanos, chiquillos y chiquillas”. 

2.- La mujer es el corazón por el cual respira la vida y, por ende, es el punto de partida de la transformación de una sociedad. Por ello es crucial evitar discriminarla, de manera sutil o descarada, como el mismo Vicente lo hizo al declarar que: “El 75% de los hogares de México tienen una lavadora, y no de dos patas, sino de dos piernas” (7 de febrero de 2006).

3.- Discriminar a una mujer es imperdonable, como también lo es adoptar actitudes racistas con nuestros compatriotas que, forzados a migrar a Estados Unidos, sobreviven en los márgenes de la sociedad norteamericana. En ese sentido, las malas palabras de Vicente no tienen desperdicio cuando asegura que “los mexicanos están haciendo trabajos que ni siquiera los negros quieren hacer” (13 de mayo de 2005), o cuando subraya que “en Guanajuato se preparan los mejores jardineros para que vayan a trabajar a Estados Unidos”.

4.- La chentada de tonalidades racistas puede llegar tan lejos, hasta afectar a personajes de la política internacional, como Evo Morales, presidente de Bolivia. En este caso, Vicente le recetó esta frase: “(Evo) no habla inglés, habla su dialecto porque es indígena” (octubre de 2007). Y para no quedarse corto, también le tundió a los más de mil 300 millones de chinos con esta “memorable frase”: “Nos tomaron el pelo como a viles chinos”.

5.- Es difícil separar estas actitudes sexistas y racistas de una actitud demagógica. Recordemos su grito de batalla durante su campaña presidencial: “Superaremos estos obstáculos y dejaremos atrás a alacranes, alimañas, sanguijuelas, tepocatas, víboras prietas y demás arácnidos que se atraviesen en el camino”. En ese momento no imaginó, como lo confirmamos a lo largo de su sexenio, y el de Felipe Calderón, que la nave blanquiazul estaba repleta de esos mismos arácnidos, que no incluían, por cierto, a “la araña reclusa parda” o “la araña del banano”, y a tres de las víboras más venenosas del mundo: “la Taipan”, “la Krait Comun” y “la Cobra Filipina”. Marthita era una de ellas.

Esta actitud colmada de frivolidad es reafirmada con las frases del todo conocidas: “Hoy, hoy, hoy” (23 de mayo de 2000) y “en 15 minutos lo arreglo” (27 de diciembre de 1999). Pura flatulencia, ciertamente ruidosa, pero inolora.

6.- ¿Qué actitud puede seguir al sexismo, al racismo y a la demagogia? La irresponsabilidad. Con el país desmoronándose ante sus narices, su respuesta fue inequívoca: “¿Y yo por qué?” (enero 2003). Dicen sus bienquerientes que sus bigotes no temblaron, como tampoco retumbó su cerebro aderezado de Prozac, cuando al tiempo de su partida espetó: “Ya hoy hablo libre... ya digo cualquier tontería... ya no importa... ya total, yo ya me voy” (octubre 2006).

7.- ¿Habrá algo después de la irresponsabilidad? Sí, la estupidez con filamentos de abismal ignorancia. Esta descripción se queda corta cuando escuchamos a Vicente aconsejar a la nación: “Yo por eso les digo que mejor no lean”. O cuando sostiene: “Pemex es igual a la Virgen de Guadalupe, (ambos) son símbolos para los mexicanos que deben manejarse con mucho cuidado” (marzo de 2000). O cuando dice, tapando la bocina del teléfono, y en voz baja para que no le escuchen: “Fidel, comes y te vas” (marzo de 2002).

La siguiente perorata –cantinflesca, erótico-cachonda– del buen Vicente es de antología: “Bueno, mi amor, (mi) compañero, es amplio y total por las dos o por los dos acuerdos de libre comercio, por el Mercosur y por el Alca, y si no existe ese amor o no existe ese sí a mi propuesta de matrimonio seguiré insistiendo y seguiré haciéndole más el amor al Mercosur y más el amor al Alca”. (5 de noviembre de 2005).

Hasta este momento, mis tres pacientes lectores quizá se preguntarán: “Y los tres puntos restantes del decálogo de la chentada ¿dónde están?”. La respuesta es sencilla: Vicente los escondió  dentro de la cabeza de camello disecada que tiene encima de la chimenea de la sala de su casa en San Cristóbal, Guanajuato. Lo hizo, no por pudor personal o público; lo hizo para que cuando redactara sus memorias no los fuera a olvidar.


19 Febrero 2011 05:04:57
‘¡Cerremos los ojos!’
El pensamiento mágico es territorio del mexicano. Este nos permite imaginar que controlamos la realidad que nos circunda -a través de esa metáfora infantil que nos obliga a pensar que si mantenemos los ojos bien cerrados, el peligro desaparecerá.

Si estamos obesos ingerimos un “Skinny Shot”, compuesto de nopal, Alóe, Yerba Mate y Palo de Arco; para disminuir nuestro apetito y perder peso. Y la dieta y el ejercicio: ¿Dónde están? Una por el rumbo de la avenida de la histeria; y el otro, sentado, exhausto, en la esquina de la calle del cansancio, con el callejón de la negación.

Si tenemos problemas para potenciar nuestra sexualidad y mantener la libido a tope, tomamos“Puassance” echo de Maca (sic), y entonces nos transportamos al paraíso del Viagra natural, del retraso de la eyaculación precoz, de la mejora e incremento de nuestros orgasmos, y por si eso fuera poco, también renovamos nuestra capacidad para producir y mejorar la calidad de nuestros espermas. Y los doctores especializados en estos temas: ¿Dónde se encuentran? Seguramente, están recetando “Puassance” a la población adulta del país.

Si andamos“agüitados”, “bajos de pilas” o medio “depres”; a nivel de imaginar que la crisis económica y de inseguridad que vive el país, es nuestra responsabilidad; entonces, tomamos “Malungaay”, porque este medicamento reforzará nuestra energía natural sin los “ups and downs” (sic) asociados a productos con azúcar o cafeínados.

De pasada, este producto no eliminará el acné, normalizará nuestra presión arterial, controlará los dolores de cabeza y migrañas y reducirá las inflamacion esartríticas o de úlceras que pudiésemos tener. Y los sicólogos o siquiátras, preocupados por nuestra salud mental: ¿Dónde están? Encerrados en el manicomio de la indiferencia, colgados del árbol de la Maringa del cual se desprende el medicamento de marras.

Si estamos preocupados pornuestra salud, en general, nada mejor que tomar “Charakani”; porque éste, al actuar desde nuestro sistema inmunológico, estabilizará y normalizará las funciones de nuestro cuerpo (sic); prevendrá los dolores de cabeza; eliminará nuestra fatiga y los dolores musculares; disminuirá nuestro apetito; bajará el colesterol malo; incrementará la oxigenación sanguínea; mejorará nuestro sistema circulatorio; regulará nuestra presión; reducirá el nivel de glucosa en la sangre; restaurará la función del páncreas; disminuirá el riesgo de alergias; reducirá la tensión nerviosa; y, lo mejor de todo, retrasará nuestro envejecimiento.

El “Skinny Shot”,el “Puassance” ,el “Malungaay” y el Charakani” son cuatro de los 13 productos milagroprohibidos para su venta por la Cofepris. Todos esos productos jugaron con el pensamiento mágico de los mexicanos para venderles “milagros”; alejados de la disciplina de la dieta o del ejercicio; o del pensamiento científico para consultar especialistas en salud, sexualidad reproductiva, o salud mental. Por ello, esos mexicanos tuvieron que sufrir la realidad del “milagro”, con náuseas, vómitos, dolores abdominales, mareos, colapsos, urticarias, fatiga, desórdenes en la eyaculación, disfunción eréctil y disminución de la libido.

Estos productos milagrosos eran anunciados en los más de 50 canales de televisión restringida, (la mayoría propiedad de Televisa); sin preocupación alguna por la salud de sus televidentes (Datos de Jenaro Villamil).
Empero, este negocio sí producía milagros: Las corporaciones que vendían estos productos -CV Directo, Asepxia y Cicatricure- tenían una inversión de 3 mil 50 millones de pesos (Datos de KP Alazraki). Y CV Directo tenía un nivel de inversión sólo por debajo de Bimbo, Kellogs, Nestlé, EsMásMóvil, Telcel y el Gobierno Federal (Datos de Jenaro Villamil).

Estos 13 productos se suman a los 250 que el Cofepris había retirado desde 2010. La multa para cada una de esas empresas que han bailado un jarabe tapatío sobre nuestra capacidad mágica para abrazar la vida, es de un millón de pesos. ¡Este sí que es unmilagro!

Con el retiro de estos 13 productos, nuestro pensamiento mágico sufre el síndrome de la abstinencia, mientras las corporaciones regresan con nuevos medicamentos –seudonaturales-, pero con diferentes nombres, a ilusionar, una vez más,nuestra capacidad infantil para fundirnos con la vida, y acercarnos más de prisa a la muerte.

¡Cerremos los ojos! no queda de otra.
18 Febrero 2011 03:59:59
¡Cerremos los ojos!
El pensamiento mágico es territorio del mexicano. Éste nos permite imaginar que controlamos la realidad que nos circunda, a través de esa metáfora infantil que nos obliga a pensar que si mantenemos los ojos bien cerrados, el peligro desaparecerá.

Si estamos obesos ingerimos un “Skinny Shot”, compuesto de nopal, alóe, yerba mate y palo de arco; para disminuir nuestro apetito y perder peso. Y la dieta y el ejercicio: ¿Dónde están? Una por el rumbo de la avenida de la histeria; y el otro, sentado, exhausto, en la esquina de la calle del cansancio, con el callejón de la negación.

Si tenemos problemas para potenciar nuestra sexualidad y mantener la libido a tope, tomamos “Puassance” echo de Maca (sic), y entonces nos transportamos al paraíso del Viagra natural, del retraso de la eyaculación precoz, de la mejora e incremento de nuestros orgasmos, y por si eso fuera poco, también renovamos nuestra capacidad para producir y mejorar la calidad de nuestros espermas. Y los doctores especializados en estos temas: ¿Dónde se encuentran? Seguramente están recetando “Puassance” a la población adulta del país.

Si andamos “agüitados”, “bajos de pilas” o medio “depres”, a nivel de imaginar que la crisis económica y de inseguridad que vive el país es nuestra responsabilidad, entonces tomamos “Malungaay”, porque este medicamento reforzará nuestra energía natural sin los “ups and downs” (sic) asociados a productos con azúcar o cafeínados.

 De pasada, este producto nos eliminará el acné, normalizará nuestra presión arterial, controlará los dolores de cabeza y migrañas y reducirá las inflamaciones artríticas o de úlceras que pudiésemos tener. Y los psicólogos o psiquiatras, preocupados por nuestra salud mental ¿dónde están? Encerrados en el manicomio de la indiferencia, colgados del árbol de la Maringa del cual se desprende el medicamento de marras.

Si estamos preocupados por nuestra salud, en general, nada mejor que tomar “Charakani”; porque éste, al actuar desde nuestro sistema  inmunológico, estabilizará y normalizará las funciones de nuestro cuerpo (sic); prevendrá los dolores de cabeza; eliminará nuestra fatiga y los dolores musculares; disminuirá nuestro apetito; bajará el colesterol malo; incrementará la oxigenación sanguínea; mejorará nuestro sistema circulatorio; regulará nuestra presión; reducirá el nivel de glucosa en la sangre; restaurará la función del páncreas; disminuirá el riesgo de alergias; reducirá la tensión nerviosa y, lo mejor de todo, retrasará nuestro envejecimiento.

El “Skinny Shot”, el “Puassance” , el “Malungaay” y el “Charakani” son cuatro de los 13 productos milagro prohibidos para su venta por la Cofepris. Todos esos productos jugaron con el pensamiento mágico de los mexicanos para venderles “milagros”; alejados de la disciplina de la dieta o del ejercicio; o del pensamiento científico para consultar especialistas en salud, sexualidad reproductiva, o salud mental. Por ello, esos mexicanos tuvieron que sufrir la realidad del “milagro”, con náuseas, vómitos, dolores abdominales, mareos, colapsos, urticarias, fatiga, desórdenes en la eyaculación, disfunción eréctil y disminución de la libido.

Estos productos milagrosos eran anunciados en los más de 50 canales de television restringida (la mayoría propiedad de Televisa); sin preocupación alguna por la salud de sus televidentes (datos de Jenaro Villamil).

Empero, este negocio sí producía milagros: Las corporaciones que vendían estos productos –CV Directo, Asepxia y Cicatricure– tenían una inversion de 3 mil 50 millones de pesos (fatos de KP Alazraki). Y CV Directo tenía un nivel de inversión sólo por debajo de Bimbo, Kellogs, Nestlé, EsMásMóvil, Telcel y el Gobierno federal (datos de Jenaro Villamil).

Estos 13 productos se suman a los 250 que el Cofepris había retirado desde 2010. La multa para cada una de esas empresas que han bailado un jarabe tapatío sobre nuestra capacidad mágica para abrazar la vida es de un millón de pesos. ¡Éste sí que es un milagro!

Con el retiro de estos 13 productos, nuestro pensamiento mágico sufre el síndrome de la abstinencia, mientras las corporaciones regresan con nuevos medicamentos –seudo naturales–, pero con diferentes nombres, a ilusionar, una vez más, nuestra capacidad infantil para fundirnos con la vida, y acercarnos más de prisa a la muerte.

¡Cerremos los ojos! no queda de otra.
13 Febrero 2011 04:00:35
¿Carmen Aristegui o el corazón roto?
Inicié este escrito con Carmen Aristegui en mente. Su beatificación reciente o martirologio gratuito, para algunos obligaba una reflexión, no sobre la libertad de expresión, sino sobre una doble ausencia: la falta de autorregulación ética de muchos periodistas y la carencia de códigos éticos en la mayoría de los medios impresos, radiofónicos y televisivos del país.

La ecuación se escribe fácil, pero es difícil comprenderla: sin ética no puede existir libertad de expresión. Sin embargo, ésta sí puede simular su presencia a través del escándalo, del amarillismo, de la rumorología y de la especulación.

Pregunto ¿qué importa si Felipe Calderón es alcohólico cuando existe evidencia empírica de su crueldad para acabar con nuestras clases medias y populares, de su perversidad para instaurar un régimen autoritario y de su malicia para desbaratar a nuestra incipiente democracia?

Privilegiar las respuestas a “las prácticas etílicas” de Calderón, por encima del debate de asuntos substantivos que tienen sumido a nuestro país en una profunda crisis, apuntalaría los signos de irracionalidad que nos gobiernan hoy en día.

Estos trazos moldean nuestra vida cotidiana a través de la emergencia de ciertos medios de comunicación, que blindados por una libertad de expresión sin ética, intentan controlar nuestro destino moral, económico y político, en menoscabo de las instituciones establecidas en nuestro país. Ésta es acompañada por la violencia que surge de la lucha del Gobierno federal contra el narcotráfico y el crimen organizado, y por el pragmatismo oportunista de la mayoría de los partidos políticos, que sin miramiento alguno por el ciudadano común, tienden a confundir o negar su esperanza en una vida democrática futura.

Divagaba por estos terrenos cuando recordé que 15 millones 600 mil mexicanos padecen del Síndrome del Corazón Roto, sin sentirse afectados por los signos de la irracionalidad antes mencionada. Ellos viven encerrados en la burbuja de su propia depresión.

Ellos, según la doctora Xóchitl Duque Alarcón, integrante de los Servicios de Atención Psiquiátrica de la Comisión de la Salud Mental del D.F., “son mexicanos que bajo estrés emocional por la pérdida de un hijo, pareja o un ser querido tienen hasta cuatro veces más de probabilidad de sufrir un evento cardiovascular, mientras su sistema inmunológico se deteriora y causa agotamiento, infecciones respiratorias e ideas de muerte”.

De esa cantidad, “menos del 20% (3.1 millones) pide ayuda; algunos tardan hasta 14 años en buscar atención; el 30% (4.7 millones) tiene intentos suicidas, principalmente mujeres; y 6% (936 mil) consuman el suicidio, sobre todo hombres con algunas adicciones”.

Esta tristeza de 15% de la población mexicana contrasta con las palabras de Alhaji Abubakar Bello Mazaba, nigeriano de 86 años que con ilimitada alegría declaró que “cualquier hombre con 10 esposas sufriría un colapso y moriría, pero mi propia potencia me la da Alá. Por eso he podido controlar a 86. Yo no las busco. Ellas vienen a mí”.

Este júbilo, quizá silvestre, pero afirmado en una vitalidad exuberante y en una profunda creencia en uno mismo, nos hace falta, mucha falta, para enfrentar la irracionalidad que nos aniquila y derrotar la tristeza que nos desmorona el corazón.
12 Febrero 2011 05:04:36
“Bye, Bye Beatriz”
El pasado domingo 6 de febrero, en las elecciones de Baja California Sur, Beatriz topó con pared. Ese día, las derrotas en Oaxaca, Puebla, Sinaloa, Guerrero se engarzaron a la de Baja California Sur para emitir un recordatorio a las huestes priístas: “Existe una alianza entre panistas, perredistas y tránsfugas priístas para derrotar al PRI en las elecciones por celebrarse este año en Coahuila, Estado de México, Nayarit y Michoacán; y el próximo, en las elecciones presidenciales”.

Esta alianza no escatimará recursos económicos, pérdida de identidad partidista, abandono de principios ideológicos o, si es preciso, toneladas de mierda aventadas a un ventilador industrial gigantesco para ensuciar al esqueleto rumbero que porta una banda color amarillo, negro, blanco y azul en su frente, como la del inolvidable Juanito, que dice –en letras grandes- “¡Viva la Democracia Mexicana!”, -y en letras chiquitas- aunque les pese a los pinches británicos del programa “Top Gear”.

Esta ominosa advertencia fue escuchada en todos los confines del país; con un fondo musical del Grupo Elefante que decía así: “Beatriz, Beatriz, deja que la casa se caiga, que se queme la sopa; y que el niño se haga pelotas, pero no te quedes callada…”; y en efecto Paredes no enmudeció y espetó: “En Guerrero y en Baja California Sur, ni ganamos, ni perdimos, porque no éramos gobierno en ninguno de esos dos estados”. ¡Bófonos!
Beatriz cometió tres errores estratégicos durante su mandato como Presidenta del CEN del PRI: el primero al establecer una alianza estratégica, no coyuntural con el PAN de Felipe Calderón. Con ello, olvidó un precepto básico en política: Las fuerzas progresistas –arropadas bajo cualquier signo ideológico- no pueden amarrar una relación de mediano, largo plazo, con aquellas fuerzas que representan a la derecha histórica del país.

¿Cuáles son los saldos favorables que restan para el PRI, cuando éste legitimó la presidencia –ilegítima para muchos- de Felipe Calderón? Muy pocos, casi ninguno. ¿Dónde está el respeto a los acuerdos públicos o privados? ¿Dónde está el avance conjunto de ambos partidos en las reformas estructurales que reclama el país? En ambos casos, el PRI –disfrazado de oso polar- tuvo que salir adelante por sí mismo.

Peor aún, ¿imaginó Beatriz, alguna vez, que el Calderón legitimado por el PRI, habría de regresar –ya como Presidente de la República- para asumir la conducción del PAN y arremeter contra el PRI para destrozarlo desde sus raíces –“haiga sido como haiga sido”?

El segundo error: Beatriz permitió que la correlación de fuerzas –entre el CEN del PRI nacional y los gobernadores- eligiera -más allá de cualquier precisión estadística o sentido común- a los candidatos a las gubernaturas que perdieron estrepitosamente en Oaxaca, Puebla, Sinaloa, Guerrero y Baja California Sur. ¿Por qué elegir candidatos priístas olorosos a derrota preestablecida de antemano?

¿Por qué Paredes permitió una decisión qué afectaría su legado personal y pondría en riesgo el arribo del PRI a los Pinos en 2012? Acaso ella nunca imaginó que estas derrotas electorales alborotarían la gallera al interior del PRI, y dificultarían el arribo de Peña Nieto a la Presidencia de la República.

El tercer error: Beatriz –fue comodina- pues nunca se preocupó por modernizar y profesionalizar la estructura politico-electoral del PRI –a nivel federal, estatal y municipal.

Hoy existen –y lo digo sin temor a equivocarme- 32 comités del PRI estatal, con 32 diferentes niveles de desarrollo político y organizacional; y casi todos, con excepción del Comité Estatal del PRI-Coahuila –ejemplo nacional a seguir- se activan solamente durante los periodos electorales.

Con la llegada de Humberto Moreira Valdés el próximo 4 de marzo, el PRI no establecerá alianzas estratégicas con la derecha; privilegiará los intereses del partido –mediante encuestas y sentido común- en la elección de candidatos a puestos de elección popular y, promoverá la modernización y profesionalización del PRI desde el comité municipal del PRI de Socosingo, Chiapas, pasando por el de Tecate, Baja California, el de Kanasín, Yucatán, el de Ahucatlán, Nayarit, hasta llegar al comité del PRI de la Delegación Hidalgo del Distrito Federal. Sin duda, estas acciones de Moreira Valdés marcarán el inicio del Nuevo PRI; y hablarán por sí solas para decir: “Bye, bye Beatriz”.
05 Febrero 2011 05:00:16
‘¡Oh! ¡Nuestra identidad nacional está herida! (again)’
Un vez más nuestra identidad nacional ha sido herida, mancillada y agraviada. Maltrecha, la misma, es abrazada por la cónclave de escritores y pensadores mexicanos que intentaron definirla sin éxito: Ahí están José Vasconcelos, Samuel Ramos, Santiago Ramírez y Octavio Paz apapachándola, mientras sollozan con ella. La cual, dejándose querer, entre pucheros alcanza a decir; “No le temo al futuro sino a su brevedad desde mis ojos. No sé si (algún día) habré de ver la paz, la serena confianza…” porque cualquier hijo de vecina siempre me atiza a la menor provocación.

Ante esta escena, tres británicos, sueltan la carcajada. ¿Quiénes son ellos? ¿De qué se ríen? ¿Por qué lo hacen? Ellos conducen un programa de la BBC de Londres sobre automovilismo, llamado “Top Gear”, que llega a 350 millones de televidentes en 90 países -incluido México. El pasado 30 de enero, al momento al momento de analizar un automóvil deportivo llamado Mastretta MXT, fabricado y diseñado por mexicanos, ellos emitieron juicios racistas y xenófobos sobre nuestro país.

Uno de los conductores utilizó este pretexto para señalar que “los autos mexicanos -como todos nosotros- serían flojos, irresponsables, flatulentos, con sobrepeso y se apoyarían sobre una valla dormidos mientras miran un cactus usando una manta con un hoyo en medio como abrigo”.

Posterior a esto, los presentadores se refirieron a la comida mexicana como “enfermedad refrita en un exceso de aceite”. Y para rematar, otro de ellos aseguró que “nadie se quejará de nuestros comentarios, porque seguramente el embajador está(ra) sentado allí con un control remoto en la mano como éste,” mientras fingía dormir sobre su asiento. Este comentario aludía a Eduardo Medina Mora, nuestro Embajador en el Reino Unido.

Ante estos comentarios ofensivos, existen tres alternativas: La primera consiste en aplaudir lo realizado por el embajador Eduardo Medina Mora; claro, con lágrimas de rabia e indignación en los ojos; y envueltos con la enseña tricolor, cual tamal de azúcar devorado el Día de la Candelaria.

Este ilustre hombre, solicitó, a través de una carta dirigida a los directivos de la BBC de Londres, una disculpa pública por los comentarios “vergonzosos, vulgares e inexcusables” dirigidos contra los mexicanos en la emisión del programa de televisión “Top Gear” emitido el pasado 30 de enero.

Esta alternativa tiene una variante: Unirse, aún con los ojos llorosos y la bandera deslavada, a Iris de la Torre, estudiante mexicana de 30 años que reside en Londres, y demandar a la BBC por 19 millones y medio de pesos (un millón de libras esterlinas).

Esta sería una elección patriótica y sentimental salpicada de un interés económico acompañado de 10 minutos de fama.

La segunda opción consiste en reírse a carcajadas de lo dicho por los comentaristas británicos; pues al igual que a nosotros, “a los alemanes les recuerdan constantemente el nazismo, a los franceses los acusan de oler a ajo, también han llamado tontos a los estadounidenses y tampoco se escapan los españoles, pues -los conductores insisten que- hasta ellos saben hacer “chistes de gallegos”.

Esta selección también tiene una variación: Adherirse al agradecimiento público que hace Carlos Sandoval, gerente de comunicación de Mastretta Cars, por la publicidad gratuita recibida por los comentaristas del programa “Top Gear”.

Esta sería, sin duda, una elección cínica, desparpajada, de corte globalizante; acorde a los valores inherentes del neoliberalismo actual.

La tercera disyuntiva nos exige reflexionar sobre los filamentos de verdad que existen en la basura expresada por estos conductores británicos.
04 Febrero 2011 05:08:33
¡Nuestra identidad nacional está herida!
Un vez más nuestra identidad nacional ha sido herida, mancillada y agraviada. Maltrecha, la misma, es abrazada por la cónclave de escritores y pensadores mexicanos que intentaron definirla sin éxito: Ahí están José Vasconcelos, Samuel Ramos, Santiago Ramírez y Octavio Paz apapachándola, mientras sollozan con ella. La cual, dejándose querer, entre pucheros alcanza a decir; “No le temo al futuro sino a su brevedad desde mis ojos. No sé si (algún día) habré de ver la paz, la serena confianza” porque cualquier hijo de vecina siempre me atiza a la menor provocación.

Ante esta escena, tres británicos, sueltan la carcajada. ¿Quiénes son ellos? ¿De qué se ríen? ¿Por qué lo hacen? Ellos conducen un programa de la BBC de Londres sobre automovilismo, llamado “Top Gear”, que llega a 350 millones de televidentes en 90 países –incluido México–. El pasado 30 de enero, al momento al momento de analizar un automóvil deportivo llamado Mastretta MXT, fabricado y diseñado por mexicanos, ellos emitieron juicios racistas y xenófobos sobre nuestro país.

Uno de los conductores utilizó este pretexto para señalar que “los autos mexicanos –como todos nosotros– serían flojos, irresponsables, flatulentos, con sobrepeso y se apoyarían sobre una valla dormidos mientras miran un cactus usando una manta con un hoyo en medio como abrigo.”

Posterior a esto, los presentadores se refirieron a la comida mexicana como “enfermedad refrita en un exceso de aceite”. Y para rematar, otro de ellos aseguró que “nadie se quejará de nuestros comentarios, porque seguramente el embajador está(ra) sentado allí con un control remoto en la mano como éste”, mientras fingía dormir sobre su asiento. Este comentario aludía a Eduardo Medina Mora, nuestro embajador en el Reino Unido,

Ante estos comentarios ofensivos, existen tres alternativas: La primera consiste en aplaudir lo realizado por el embajador Eduardo Medina Mora; claro, con lágrimas de rabia e indignación en los ojos; y envueltos con la enseña tricolor, cual tamal de azúcar devorado el Día de la Candelaria.

Este ilustre hombre, solicitó, a través de una carta dirigida a los directivos de la BBC de Londres, una disculpa pública por los comentarios “vergonzosos, vulgares e inexcusables” dirigidos contra los mexicanos en la emisión del programa de televisión “Top Gear” emitido el pasado 30 de enero.

Esta alternativa tiene una variante: Unirse, aún con los ojos llorosos y la bandera deslavada, a Iris de la Torre, estudiante mexicana de 30 años que reside en Londres, y demandar a la BBC por 19 millones y medio de pesos (un millón de libras esterlinas).

Esta sería una elección patriótica y sentimental salpicada de un interés económico acompañado de 10 minutos de fama.

La segunda opción consiste en reírse a carcajadas de lo dicho por los comentaristas británicos; pues al igual que a nosotros, “a los alemanes les recuerdan constantemente el nazismo, a los franceses los acusan de oler a ajo, también han llamado tontos a los estadounidenses y tampoco se escapan los españoles, pues –los conductores insisten que– hasta ellos saben hacer ‘chistes de gallegos’”.

Esta selección también tiene una variación: Adherirse al agradecimiento público que hace Carlos Sandoval, hyperlink “http://www.publimetro.com.mx/noticias/fabricantes-de-mastretta-agradecen-publicidad-gratis-de-bbc/mkbb%217dkvcquol48Y/” gerente de comunicación de Mastretta Cars, por la publicidad gratuita recibida por los comentaristas del programa “Top Gear”.

Ésta sería, sin duda, una elección cínica, desparpajada, de corte globalizante; acorde a los valores inherentes del neoliberalismo actual.

La tercera disyuntiva nos exige reflexionar sobre los filamentos de verdad que existen en la basura expresada por estos conductores británicos. Para ello requerimos una mezcla de mesura y frialdad al revisar las cifras que definen nuestro nivel educativo (último lugar en la OCDE –datos: OCDE); nuestra competitividad económica (lugar 60 de 98 países –datos: Foro Económico Mundial); nuestra tasa de obesidad (Primer lugar mundial –datos OCDE), y nuestra capacidad para ser racistas con nuestros hermanos indígenas, o de clase social baja o popular; y xenófobos con nuestros hermanos migrantes centroamericanos. ¡Ah! Sin olvidar, claro está, el torrente de aceite que derramamos sobre los huevos por la mañana, en la carnita por la tarde y en los taquitos por la noche.

Esta opción no tiene variante alguna. Esta es la elección del mexicano responsable y autocrítico, preocupado y comprometido con el futuro de nuestra nación. Esta es la decisión del hombre y mujer mexicanos que hacen suya la frase de José Ingenieros, cuando dice, que “los hombres y pueblos en decadencia viven acordándose de dónde vienen; (mientras) los hombres geniales y los pueblos fuertes sólo necesitan saber a dónde van”.
30 Enero 2011 04:00:05
¿Y los Carlos Fuentes?
Hace tiempo Carlos Fuentes vino a Saltillo; las crónicas relatan que presentose en el teatro Fernando Soler, donde su presencia enloqueció al público saltillense. Al disertar Fuentes sobre sus “hijos literarios”, la audiencia lo elogiaba embelesada; los cumplidos iniciaban con un simple “¡Oh, sublime maestro!”, continuaban in crescendo, y no se detenían ni para respirar.

Interrumpo los elogios para preguntar: ¿Por qué no hay un Carlos Fuentes originario de Saltillo o Torreón? ¿Por qué, como públicos culturales, vivimos la experiencia de su visita a nuestra ciudad, cual si fuese el descenso divino del intelectual que baja del DF a las provincias para iluminarnos con su saber?

La respuesta a estas preguntas es una: El centralismo cultural. Esta enfermedad histórica nos imposibilita generar como región, intelectuales o escritores de la talla de Carlos Fuentes; y a la vez, nos impregna de una mentalidad cultural periférica, que nos tiñe de tonos colonizados y dependientes respecto a todo lo proveniente del DF. Somos, siguiendo la metáfora de la colonización: Incapaces de gestar un conquistador, pero generosos en nuestra credulidad, acriticidad y disponibilidad. ¡Sí, para lo que mande usted señor don señor! Llámese Fuentes, Monsiváis o José Agustín.

¿Por qué no tenemos un Carlos Fuentes nacido en Coahuila? ¿Acaso es un problema de talento o inteligencia? No, en Saltillo y Torreón hay escritores talentosos e inteligentes. ¿Será que la clase social o el nivel educativo de nuestros escritores los limita a surgir como tales? Tampoco. Hay escritores e intelectuales defeños como Monsiváis, que pertenecen a una clase social media baja y nunca terminaron sus estudios universitarios. Entonces, ¿qué les falta a nuestros escritores para despuntar? Nacer o vivir en el DF para desarrollar las relaciones intelectuales y políticas precisas.

¿Por qué el DF y no Atizapán de las Tunas? Porque desde el DF se define el rostro cultural de la nación. De ahí se desparraman a las provincias los criterios estéticos e intelectuales para definir “lo culto” en el mundo del cine, la literatura, la pintura, la escultura, la danza y la fotografía. Ningún escritor saltillense o lagunero podrá aspirar a enfundarse la casaca Carlos-fuentesiana sin haber pasado por la criba de tales criterios; y más aún, por la aprobación intelectual y política de los grupos culturales defeños. O porteros que filtran la entrada de jóvenes prospectos a periódicos, suplementos, revistas culturales, consejos editoriales, casas publicadoras, programas de radio y televisión e instituciones culturales en el DF.

¿Por qué es así? Porque históricamente el poder cultural y político ha estado concentrado en el DF. De éste surge de la centralización de recursos culturales e institucionales que amarra las redes culturales de mayor poder político en el país. Por ello, si el DF, con sus redes de intelectuales e instituciones no valida y legitima la producción cultural, en este caso literaria, de las provincias, ésta es condenada a trascender sólo dentro de los límites locales o regionales. Por eso, los Carlos Fuentes están allá. Mientras acá sólo residen los prospectos.

Como reflejo, un tanto perverso, a este regaderazo de poder centralista defeño, surge la mentalidad cultural periférica de los públicos culturales de las provincias. Esta mentalidad subordinada tiene tres manifestaciones: Valora acríticamente toda producción cultural proveniente del DF; desprecia la producción citadina o regional; y no se preocupa por el desarrollo de proyectos culturales alternos de carácter regional.

¿Cómo desarrollar una actitud crítica respecto al centralismo cultural defeño sin dejar de cuestionar nuestra mentalidad cultural periférica? ¿Cómo avanzar desde las provincias opciones culturales e intelectuales que sean relativamente autónomas, en el contexto de centralismo cultural y democracia crujiente en que vivimos? ¿Cómo hacerlo sin caer en regionalismos chovinistas o antichilangos? Ésas son las preguntas.

¿Y los pasos a seguir? Tres: Descentralizar el uso de los dineros; federalizar las estructuras financieras y culturales por estados; y comprender analítica y críticamente la naturaleza histórico-institucional del centralismo cultural en México. Sólo así se desmantelará el enramaje institucional que lo procreó y reprodujo en nuestro país. Sólo así se transformará la mentalidad periférica de los públicos por una mentalidad autónoma y regionalmente definida; y sólo así se favorecerá la emergencia de voces desde las provincias con proyectos alternativos a los del DF.

¡Vaya tarea que resta para gestar los Carlos Fuentes desde las provincias!
29 Enero 2011 05:08:38
‘¡Larga vida al Tatic Samuel!’
Murió el Tatic Samuel Ruiz, padre de los indígenas y además monseñor, a los 86 años de edad. En silencio bajaron por miles, de las siete regiones de la diócesis chiapaneca, los indígenas católicos tzotziles, tzetzales, zoques, tojolabales, chamulas y choles.

En su corazón, estos indígenas, ya no considerados, como los olvidados de la tierra, llevaban prendidas en sus corazones y en sus inteligencias, las enseñanzas del Tatic Samuel, que son resumidas en estas palabras del obispo Raúl Vera: “Si no nos hubieras enseñado, si no hubieras seguido con nosotros, no sabríamos como defendernos. Gracias Tatic Samuel, porque nunca te dio miedo luchar contra los poderosos. Gracias por enseñarnos a luchar por la vía pacífica como lo hizo Jesús. Gracias por enseñarnos la Teología India y la Teología de la Liberación. Gracias por despertar nuestra conciencia para exigir el respeto a nuestros derechos humanos”.

En la Catedral de San Cristóbal, miles de indígenas miran postrado a su padre, en un sencillo ataúd, y lloran, e imploran; “no nos desampares ni de noche ni de día”, mientras le rezan y le cantan en diversas lenguas, “entre las que sobresalen, el chol, el tojolabal, el tzetzal, el tzotzil, el mame, el lacandón- lenguas todas emparentadas con las lenguas mayas de la península de Yucatán y de Centroamérica”.

Las pancartas y mantas colocadas dentro y fuera del templo son conmovedoras: “Tatic, tu ejemplo de vida nos acompaña por siempre. Tu lucha por la paz con justicia y dignidad florece cada día en nuestros corazones para edificar y plantar”. Entonces inicia la misa de cuerpo presente en la explanada de la Catedral de la Paz, con este llamado a la lucha; “Tatic vive, la lucha sigue”, y una puntual exigencia: “¡Queremos obispos al lado de los pobres!”.

Ahí estaban los representantes de los cacicazgos políticos y económicos de Chiapas, quizá asegurándose de que no pudiese ocurrir una posible resurrección del Tatic. La cual no era necesaria; porque el Tatic Samuel Ruiz vive a través de su ejemplo incondicional de lucha contra los poderosos, contra los opresores, contra los mercaderes del templo, en los corazones e inteligencias de esos indígenas que han sido vejados, humillados y explotados por más de 500 años. Ellos seguirán los pasos del Tatic, también llamado el Caminante, que aprendió a caminar con Fray Bartolomé de las Casas, cuando ambos decidieron venir a Chiapas a aprender “el humanismo en la tierra de los hombres verdaderos”.

Descansa en paz Tatic, que tu ejemplo continuará, palpitante y vivo. Entre las decenas de miles de hombres y mujeres que aprendieron contigo a responder afirmativamente a esa pregunta que “Dios nos hará al final de nuestra existencia y que ni los poderosos podrán eludir al final de sus vidas: ¿De qué lado estuvimos?, ¿a quién defendimos?, ¿por quién optamos?, ¿por nosotros mismos o por los pobres?”.

Tu opción fue clara Tatic Samuel, y por ello, tu ejemplo será eterno.
28 Enero 2011 04:00:07
¡Larga vida al jTatic Samuel!
Murió el jtatic Samuel Ruiz, padre de los indígenas y además Monseñor, a los 86 años de edad. En silencio bajaron por miles, de las siete regiones de la Diócesis chiapaneca, los indígenas católicos tzotziles, tzetzales, zoques, tojolabales, chamulas y choles.

En su corazón, estos indígenas, ya no considerados como los olvidados de la tierra, llevaban prendidas en sus corazones y en sus inteligencias, las enseñanzas del jTatic Samuel, que son resumidas en estas palabras del obispo Raúl Vera: “Si no nos hubieras enseñado, si no hubieras seguido con nosotros, no sabríamos cómo defendernos. Gracias jTatic Samuel, porque nunca te dio miedo luchar contra los poderosos. Gracias por enseñarnos a luchar por la vía pacífica como lo hizo Jesús. Gracias por enseñarnos la Teología India y la Teología de la Liberación. Gracias por despertar nuestra conciencia para exigir el respeto a nuestros derechos humanos”.

En la Catedral de San Cristóbal, miles de indígenas miran postrado a su padre, en un sencillo ataúd, y lloran, e imploran; “no nos desampares ni de noche ni de día”, mientras le rezan y le cantan en diversas lenguas, entre las que sobresalen, el chol, el tojolabal, el tzetzal, el tzotzil, el mame, el lacandón, lenguas todas emparentadas con las lenguas mayas de la península de Yucatán y de América Central.

Las pancartas y mantas colocadas dentro y fuera del templo son conmovedoras: “Jtatic, tu ejemplo de vida nos acompaña por siempre. Tu lucha por la paz con justicia y dignidad florece cada día en nuestros corazones para edificar y plantar”. Entonces inicia la misa de cuerpo presente en la explanada de la Catedral de la Paz, con este llamado a la lucha; “jTatic vive, la lucha sigue”, y una puntual exigencia: “¡Queremos obispos al lado de los pobres!”.

Ahí estaban los representantes de los cacicazgos políticos y económicos de Chiapas, quizá asegurándose de que no pudiese ocurrir una posible resurrección del jTatic. La cual no era necesaria; porque el jTatic Samuel Ruiz vive a través de su ejemplo incondicional de lucha contra los poderosos, contra los opresores, contra los mercaderes del templo, en los corazones e inteligencias de esos indígenas que han sido vejados, humillados y explotados por más de 500 años. Ellos seguirán los pasos del jTatic, también llamado El Caminante, que aprendió a caminar con fray Bartolomé de las Casas, cuando ambos decidieron venir a Chiapas a aprender sobre “el humanismo en la tierra de los hombres verdaderos”.

Descansa en paz jtatic, que tu ejemplo continuará, palpitante y vivo. Entre las decenas de miles de hombres y mujeres que aprendieron contigo a responder afirmativamente a esa pregunta que “Dios nos hará al final de nuestra existencia y que ni los poderosos podrán eludir al final de sus vidas: ¿De qué lado estuvimos? ¿A quién defendimos? ¿Por quién optamos? ¿Por nosotros mismos o por los pobres?”.

Tu opción fue clara jtatic Samuel, y por ello, tu ejemplo será eterno.
23 Enero 2011 04:00:37
Nunca, nunca lo olvides…
a Beatriz

¿De dónde surge el silencio que existe en México, en torno a las esposas de los gobernantes? ¿Por qué ellas desaparecen, como lo señala Sara Sefchovich, de esa historia, con mayúscula, que escriben los triunfadores?

Sefchovich, autora del libro “La Suerte de la Consorte,” busca pistas sobre las esposas de los gobernantes de México, y enfatiza tres razones para responder a esas interrogantes: “La primera, enfatiza un modo de pensar, según el cual, la historia sólo debe hacerse desde arriba, es decir, desde el poder y en los ‘grandes momentos’, como lo son las guerras, los descubrimientos, las construcciones, los sistemas, en los cuales las mujeres, por su situación y su condición social, no ocupan ningún lugar. Ellas ‘sólo’ cuidan del hogar y la familia, ‘sólo’ nutren, limpian, educan, consuelan y apoyan, nada de lo cual les parece importante ni significativo a quienes escriben esa historia.”

La segunda razón tiene que ver con “una idea de lo que debe ser la familia, a la cual se concibe como entidad cerrada a todas las miradas, en la que suceden y se guardan secretos y que por tanto se debe defender celosamente”. Existe una tercera razón relacionada con la manera como se concibe la política en una sociedad hecha a imagen y semejanza del hombre: La política divide la esfera de lo público, donde actúan los hombres políticos; del ámbito de lo privado u oculto, donde la mujer cuida a la familia.

El libro de Sefchovich tiene una virtud central: permite al lector mirar ciertos gajos de la historia del poder político nacional, a través de la mirada, entre otras, de Ana de Mendoza, Inés de Santa Anna, Laura de González, Josefina de Ortiz Rubio, Amalia de Cárdenas, Eva de López Mateos y Guadalupe de Díaz Ordaz. La autora reseña con prolijidad quiénes eran, de dónde venían, qué hicieron o no hicieron, cómo se comportaron y lo que su tiempo les permitió pensar.

Este estudio, valioso por ser un primer acercamiento a la historia de la mujer como grupo social vinculado al poder político a través del consorte, permite mirar con nuevos ojos dos situaciones: El papel que juega la esposa en la carrera política del marido; y la manera como se organiza la vida privada o familiar para sustentar su actividad pública como hombre público.

¿Dónde queda la mujer, cuando el esposo dedicado a los menesteres de la política, se vierte con otros hombres para articular, en palabras de Helena Béjar, un poder horizontal mutuo que les pueda llevar, no sólo a organizar, sino a fundar algo nuevo, más allá de su naturaleza mortal?

¿Dónde está la esposa, cuando el político participa en la construcción del gobierno y de las leyes que rigen la ciudad o el Estado?

En un plano más amplio, Sefchovich se preguntaría ¿si una mujer puede llegar a ser presidenta de México?

Finalmente, su libro permite mirar a nuestros políticos en toda su fragilidad humana. Porque cuando éstos inauguran importantes obras o forjan instituciones, su silenciada esposa probará, desde un rincón del hogar, que ella fue crucial para su éxito.

Por eso, mientras el político recita: “Confórmate mujer. (Porque) hemos venido a este valle de lágrimas que abate, tú como la paloma para el nido, y yo como el león para el combate”, su esposa bien le puede replicar: “Si eso piensas, entonces tú nunca olvides amado mío, que yo y nuestros hijos ‘pisamos huesos, sangre seca, restos e invisibles heridas’ para alimentar tu búsqueda de poder y servir al bien común. Nunca, nunca lo olvides”.
16 Enero 2011 05:08:31
¿WikiLeaks-Wiki filtraciones?
1.- México es el sexto país más violento del orbe porque presenta niveles de inseguridad similares a los de Somalia, Sudán, Irak, Afganistán y Pakistán. Nuestro país vive “un conflicto en el que la fuerza violenta se usa de manera organizada y sistemática, y produce destrucción masiva y de larga duración”. En 2006, México no aparecía en el Barómetro de Conflictos.

2.- El 10 de junio de 2010 México rompió un récord internacional: 85 asesinatos en 24 horas.

3.- 34 mil 612 personas han muerto en nuestro país en “el marco de la lucha contra el crimen organizado. El 50% de estos eventos se concentró en tres entidades federativas: Chihuahua, Sinaloa y Tamaulipas”.

4.- Durante los primeros 14 días de enero de 2011, han sido asesinadas 507 personas. Es decir, una persona cada 40 minutos.

5.- Las instituciones encargadas de combatir el narcotráfico y el crimen organizado no son efectivas: 96 mil efectivos del Ejército están en la calle, pero ahora se erradica y decomisa menos amapola, cocaína y marihuana que en 2003, y sólo a mil 359 detenidos por delitos contra la salud se les ha acreditado su pertenencia a algún cártel.

6.- Entre diciembre de 2006 y febrero de 2010, de esos mil 359 detenidos, sólo se dictaron 735 sentencias firmes por delincuencia organizada. La cifra contrasta con las 121 mil 199 personas detenidas –entre diciembre de 2006 y marzo de 2010– por presuntos vínculos con el crimen organizado, que el Gobierno federal informó a legisladores mexicanos el pasado mes de abril.

Las 735 sentencias firmes –que ya no se pueden apelar ante ninguna instancia judicial– apenas significan el 0.6% de las detenciones reportadas por la administración de Felipe Calderón.

7.- Los cárteles de la droga lavan entre 19 mil y 29 mil millones de dólares anuales, y la PGR, entre diciembre de 2006 y enero de 2010, sólo consignó dos averiguaciones previas por operaciones con recursos de procedencia ilícita o lavado de dinero.

8.- En Nuestro país se trafican entre 2 y 15 millones de armas cada año, y además, otorgamos entre 1972 y 2001 casi 5 millones y medio de licencias de portación de armas a connacionales.

A pesar de ello, mientras la Patrulla de Aduanas y Fronteras sólo incautó 70 armas que iban de EU hacia México en 2008, nuestras autoridades, de enero a diciembre de 2008, sólo incautaron 29 mil 824 armas en nuestro territorio.

9.- Nuestra salud mental, incluida la de nuestros hijos y nietos, sufrirá porque todos resultaremos afectados: los sobrevivientes directos de los hechos violentos, hombres, mujeres y niños que presenciaron tiroteos, perdieron familiares o abandonaron sus casas y tierras. Y aquellos que escucharon y leyeron en forma sistemática noticias sobre hechos crueles.

Nuestros hijos y nietos podrían vivir la pauta de crecimiento disfuncional, de niños y jóvenes colombianos, en la cual, los trastornos de atención aparecen a los 5 años. La fobia específica a los 7. La ansiedad de separación a los 8. El trastorno de conducta y el desafiante a los 10. La fobia social a los 14. La bulimia nerviosa a los 15. La agorafobia (miedo o angustia ante los espacios abiertos, como plazas, avenidas, etcétera) a los 16. La dependencia a drogas a los 20. Y la dependencia al alcohol a los 21.

Nota aclaratoria: Éstas no son noticias filtradas a través del sistema del WikiLeaks; no, éstas son del dominio público y fueron publicadas en distintos medios nacionales e internacionales.

¿Qué hubieramos dado para que fuesen filtraciones, y así poder ponerlas en duda?

Fuentes consultadas: Barómetro de Conflictos-Instituto de Investigaciones de Conflictos Internacionales de la Universidad de Heidelberg; Alejandro Poiré, vocero del Consejo de Seguridad Nacional; Grupo Reforma, Internacional Narcotics Control Strategy Report 2010, Contralínea, El Universal, Auditoría Superior de la Federación, Subprocuraduría de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo de la PGR, Colby Goodman, Instituto Nacional de Psiquiatría. Ministerio de la Protección Social-Colombia.
15 Enero 2011 04:20:48
‘¡O sea! Cero que ver…wei’
Imaginemos que Felipe Calderón y un grupo de seis chavos fresas se encuentran de “shopping” en una tienda exclusiva de la Quinta Avenida en Nueva York. ¿Qué le dirían éstos al Presidente de la República?

Oye, ¿no eres tÚ el presidente de Mexiquito? “Te pregunto porque tienes todo el tipo de ese Felipe Calderón...¡wei!” El Ejecutivo, con cara de sorprendido no alcanza ni a balbucear cuando Rodrigo Fresan le increpa alzando la voz:

“Oye wei, o sea. me molestó mucho la poca importancia que le diste al secuestro de mi tío Dieguito, pues lo trataste como si hubiese sido cualquier hijo de vecina de Ixtapalapa. En esos casos yo te sugiero que mejor ‘compres un cochinito y te ahorres tus comentarios’. Porque corres el peligro de que las masas de mexicanos te griten cuando vayas por la calle; ‘Felipillo  súbete a un árbol, hazte un capullo y madura…wei”.

Calderón no alcanza a salir de su estupor, cuando Cherry Cereza de la O, amiga de Rodrigo, le regaña con estas palabras: “¿Por qué mandaste al secretario de Sedesol federal a decir que ‘no es partidizando ni politizando el combate a la pobreza como lograremos mejores resultados’. Si no discutimos el tema de la pobreza y analizamos con detalle lo que has hecho, dentro de poco, mi papi no me permitirá turistear en las playas de México; pues yo veo toneladas de nacos, cholos, perrada, indiada, etecé, etecé, en Acapulco, Cancún, Ixtapa, Manzanillo, Vallarta y hasta en los Cabos –aunque éstos pobrecitos por el roce que tienen con las estrellas ‘jolivudenses’ están más bronceados y hablan inglés casi perfecto-”.

“Porfis, porfis, porfis, no permitas que Mexiquito se inunde con tanto pobre, porque se nos pueda pegar lo naco. Y no me fuerces a tenerte que decir, con mucha pena, ‘of course’, ‘¡O sea! Felipillo cómprate una vida y cárgala a mi cuenta’. Porque entonces para tu depre, “me taparé un ojo, me taparé el otro…¡y nada que ver!’ ‘O sea, ¿qué te cuesta ser buena onda, wei?”.

A lo lejos Felipe escucha el grito de Margarita, su esposa, la cual desde un vestidor le llama con estas palabras: “Felipe deja de perder el tiempo y vente a probar estas guayaberas de Armani”. Mientras éste piensa para sus adentros, “ya me salvé de esta horda de fresas salvajes”, pero para su mala suerte interviene Rocío Fresilla de manera abrupta para decirle: “O sea, que megaoso Felipillo, hablo en nombre de todos los juniors de México, ¿cómo puedes decir que le vamos ganando la guerra a los narcos?, cuando no podemos salir a los antros hasta la mañana del día siguiente; porque esos nacototes no respetan el apellido, y mucho menos el linaje de uno. Nosotros somos ‘nice’ como tu, Felipillo, defiéndenos de esa pelusa fuera de control. Si quieres conquistar tu sueño. ¡Activate! ¡Focalizate! Recuerda que tu vales 1,000. Nunca cambies. Tu eres otro ‘pex”.

Finalmente, Calderón bien encaboronado, con rostro furioso, alcanza a decir: “Dejen de molestarme, bola de fresas sin oficio ni beneficio”. Pero la respuesta de Rodrigo, Cherry, Rocío y sus tres amigos fue cortante: “¡O sea! ¡Que Grinch te viste Felipillo! Fresas, fresas, pero no para tu mermelada, viejo igualado. Es más, no te bajes del Titanic y húndete con todo y Mexiquillo; al cabo que nosotros vivimos con nuestros ‘papis’ en el extranjero. ¡O sea! Cero que ver...wei”.
14 Enero 2011 05:08:31
¡O sea! cero que ver…wei
Imaginemos que Felipe Calderón y un grupo de seis chavos fresas se encuentran de “shopping” en una tienda exclusiva de la Quinta Avenida en Nueva York. ¿Qué le dirían éstos al Presidente de la República?

“Oye, ¿no eres tú el Presidente de Mexiquito? Te pregunto porque tienes todo el tipo de ese Felipe Calderón...¡wei!”. El Ejecutivo, con cara de sorprendido, no alcanza ni a balbucear cuando Rodrigo Fresan le increpa alzando la voz:

“Oye, wei, o sea, me molestó mucho la poca importancia que le diste al secuestro de mi tío Dieguito, pues lo trataste como si hubiese sido cualquier hijo de vecina de Ixtapalapa. En esos casos yo te sugiero que mejor ‘compres un cochinito y te ahorres tus comentarios’. Porque corres el peligro de que las masas de mexicanos te griten cuando vayas por la calle: ‘Felipillo  súbete a un árbol, hazte un capullo y madura…wei’”.

Calderón no alcanza a salir de su estupor, cuando Cherry Cereza de la O, amiga de Rodrigo, le regaña con estas palabras: “¿Por qué mandaste al secretario de Sedesol federal a decir que ‘no es partidizando ni politizando el combate a la pobreza como lograremos mejores resultados’. Si no discutimos el tema de la pobreza y analizamos con detalle lo que has hecho, dentro de poco mi papi no me permitirá turistear en las playas de México, pues yo veo toneladas de nacos, cholos, perrada, indiada, etecé, etecé, en Acapulco, Cancún, Ixtapa, Manzanillo, Vallarta y hasta en Los Cabos –aunque estos pobrecitos, por el roce que tienen con las estrellas ‘joligudenses’ están más bronceados y hablan inglés casi perfecto–”.

“Por fis, por fis, por fis, no permitas que Mexiquito se inunde con tanto pobre, porque se nos pueda pegar lo naco. Y no me fuerces a tenerte que decir, con mucha pena, ‘of course’, ‘¡O sea! Felipillo, cómprate una vida y cárgala a mi cuenta’. Porque entonces, para tu depre, “me taparé un ojo, me taparé el otro…¡y nada que ver! O sea, ¿qué te cuesta ser buena onda, wei?”.

A lo lejos Felipe escucha el grito de Margarita, su esposa, la cual desde un vestidor le llama con estas palabras: “Felipe, deja de perder el tiempo y vente a probar estas guayaberas de Armani”. Mientras éste piensa para sus adentros: “Ya me salvé de esta horda de fresas salvajes”, pero para su mala suerte interviene Rocío Fresilla de manera abrupta para decirle: “O sea, qué megaoso, Felipillo, hablo en nombre de todos los juniors de México, ¿cómo puedes decir que le vamos ganando la guerra a los narcos, cuando no podemos salir a los antros hasta la mañana del día siguiente?, porque esos nacototes no respetan el apellido y mucho menos el linaje de uno. Nosotros somos ‘nice’ como tú, Felipillo; defiéndenos de esa pelusa fuera de control. Si quieres conquistar tu sueño ¡actívate! ¡focalízate! Recuerda que tu vales mil. Nunca cambies. Tú eres otro pex”.

Finalmente, Calderón bien encaboronado, con rostro furioso, alcanza a decir: “Dejen de molestarme, bola de fresas sin oficio ni beneficio”. Pero la respuesta de Rodrigo, Cherry, Rocío y sus tres amigos fue cortante: “¡O sea! ¡Qué Grinch te viste, Felipillo! Fresas, fresas, pero no para tu mermelada, viejo igualado. Es más, no te bajes del Titanic y húndete con todo y Mexiquillo, al cabo que nosotros vivimos con nuestros papis en el extranjero. ¡O sea! cero que ver... wei”.
08 Enero 2011 05:10:49
‘Los Moreira: Rompe-paradigmas’
“La historia no se sujeta a ningún método y pasa jugando desdeñosa por encima de toda ley”. Stefan Zweig

Los días 3 y 4 de enero la historia de Coahuila se comprimió de manera extraordinaria: El 4 de enero, Humberto Moreira obtuvo licencia para dejar la gubernatura y contender por la presidencia del PRI nacional. Un día después, el 5 de enero, Rubén Moreira ganó la candidatura del PRI estatal para luchar por la gubernatura estatal el próximo mes de julio.

Estos dos sucesos, en un solo relámpago comprimen dramáticamente las distintas etapas de la historia política de Coahuila para reescribirla con el sello Moreira, a partir de ahora. Humberto no sale por la puerta trasera, escondido entre las sombras, apuñalado por el oprobio y la calumnia. No, por el contrario, éste sale en hombros por la puerta grande, vitoreado y aplaudido por la gran mayoría de coahuilenses.

Rubén llega a la candidatura no por un accidente familiar, sino por méritos propios, que devienen de su experiencia como funcionario público, de su trabajo como estratega electoral exitoso, de su liderazgo para refundar y llevar al PRI Coahuila, como ejemplo nacional y de sus logros obtenidos como Diputado Federal.

Para reescribir la historia política de Coahuila, los Moreira tuvieron que romper con nueve paradigmas establecidos, o formas de pensar y actuar sedimentados a los largo de la historia, por los políticos que les precedieron. El primero, otorgaba el poder de la sucesión gubernamental a las cúpulas políticas y/o económicamente poderosas.

El segundo paradigma negaba, por tanto, a los integrantes de las clases medias –a las forjadas en la cultura del trabajo y del esfuerzo- la posibilidad de acceder a la gubernatura. El tercero, privilegiaba un ejercicio del poder político distante de las clases medias y populares, pero cercano a las cúpulas del poder empresarial.

El cuarto paradigma temía orientar el uso de los recursos públicos para erradicar la marginación social de los coahuilenses, en los ámbitos de servicios básicos, salud, educación, cultura y pavimentación. El quinto, generaba un modelo de desarrollo regional, desigual y desequilibrado entre los 38 municipios del estado.

El sexto paradigma, impedía incorporar a los jóvenes y a las mujeres para refrescar la sangre del partido y del gobierno estatal. El séptimo exigía indiferencia respecto al PRI, porque se pensaba que el voto duro debía ganar las elecciones de manera automática, e inclusive hasta con candidatos creados al instante sin raigambre popular.

El octavo paradigma asumía que el PRI debía operar sólo en coyunturas electorales. Y finalmente, el noveno, sugería construir una clase política coahuilense, parroquial y provinciana, sin aspiraciones de ligarse con los grupos políticos priístas y no priístas, de corte progresista, que definen el curso de la política nacional.

La pluma que permitió a los Moreira empezar a reescribir la historia política de Coahuila, y romper con estos nueve paradigmas pre-establecidos, moja su punta en el tintero del trabajo y del esfuerzo, y de una permanente cercanía con la gente –que incluye a las clases campesino-populares, medias y empresariales.

La pluma moja su punta en el tintero del compromiso profundo por erradicar la marginación social; del esfuerzo por edificar un desarrollo regional equilibrado, y orientado a disminuir las desigualdades sociales en los 38 municipios; y del recambio generacional en el gobierno estatal y el PRI Estatal.

La pluma moja su punta en el tintero de la preocupación por armar un PRI moderno, profesional, competitivo, incluyente, orgulloso de sí mismo y activo las 24 horas del día, los 365 días del año. Este PRI no admite candidaturas improvisadas o al azar.

Finalmente, esa misma pluma moja su punta en el tintero de la audacia y la determinación de los Moreira para establecer relaciones de corte coyuntural y estratégico con los grupos políticos más importantes del país.

Estos son los Moreira. Los escribanos que en un sólo relámpago empezaron a reescribir la historia política de Coahuila con su propio sello.
25 Diciembre 2010 05:00:34
Creo en una Navidad…
A Mafe, Regina y Luis Cristóbal

Creo en una Navidad que me abraza con el asombro de un niño que espera con los ojos bien abiertos el estallido del sol, sin inmutarse.

Creo en una Navidad que retiembla en el alma a tambor batiente, a pesar de su transacción por unas cuantas monedas de oro entre comerciantes que dicen ser fenicios.

Creo en una Navidad que nos libere de nuestra obsesiva necesidad de tener para ser; y del miedo a perder las cosas que tenemos.

Creo en una Navidad que me estruja para recordarme que estamos “en una bola de cristal llamada Tierra y, en la cual, su circunferencia es mi límite. Y me insiste, que en ella deberíamos caber todos porque nos hace iguales el ser distintos” (JEP).

Creo en una Navidad que me susurra al oído “que soy uno más, otro habitante infinitesimal de un grano de arena perdido entre millones de galaxias” (JEP).

Creo en una Navidad que aletea ante mis ojos para dibujar con una estela de fuego, el misterio de “ser yo y no tú, o tú y no yo”; para luego garabatear el enigma “de lo que sucederá mañana, o de lo que se oculta en la infinitud de nuestros pasados” (JEP).

Creo en una Navidad que nos enseñe a amar a la Madre Tierra –al Planeta– como a nosotros mismos, por ser la herencia que dejaremos a sus futuros pobladores.

Creo en una Navidad que huele a vida exprimida en agua sucia, pero siempre teñida de esperanza.

Creo en una Navidad que nos funde a la familia, a los amigos, para mitigar nuestra soledad primigenia y refinar nuestras imperfecciones personales.

Creo en una Navidad que rechaza a los que “desprecian la honestidad, castigan al trabajo, recompensan la falta de escrúpulos y alimentan el canibalismo” entre las personas (EG).

Creo en una Navidad que existe “en un océano de desamparo, y en el cual se alzan islas de privilegio, donde los poderosos sólo se encuentran con los poderosos y jamás pueden olvidar, ni por un ratito, que son poderosos” (EG).

Creo en una Navidad que no olvida a los niños y adolescentes latinoamericanos que viven en la miseria y son obligados a prostituir su corazón; malgastar su inteligencia; y vender sus sueños al mejor postor.

Son ellos, los niños y adolescentes parados en las esquinas, con pose de futuros sicarios; acurrucados sobre unos cartones bajo los puentes de las vías rápidas; ocultos en las redes del drenaje metropolitano; agachados entre los surcos de la tierra haciendo faenas agrícolas; o, empinados entre los basurales reciclando la basura de todos nosotros.

Son esos, los niños y adolescentes latinoamericanos que llevan tatuados en sus cuerpos el rencor, el resentimiento y la desesperanza; y como notas de pie de página, el sexo, la droga, la violencia y la muerte.

Creo en una Navidad que no los torna invisibles, y los incluye como un doloroso recordatorio de nuestra capacidad para ser injustos e inhumanos con nosotros mismos.

Creo en una Navidad que combata “el poder que practica la injusticia y vive de ella; el poder que transpira violencia por sus poros y vive de ella” (EG). Creo en una Navidad en la cual florezca el amor atropellado por la inmensa vida; sin pudor alguno, desbocado, electrizante e ilimitado para siempre.
25 Diciembre 2010 05:00:16
‘Creo en una Navidad…’
Creo en una Navidad que me abraza con el asombro de un niño que espera con los ojos bien abiertos el estallido del sol, sin inmutarse.

Creo en una Navidad que retiembla en el alma a tambor batiente a pesar de su transacción por unas cuantas monedas de oro entre comerciantes que dicen ser fenicios.

Creo en una Navidad que nos libere de nuestra obsesiva necesidad de tener para ser; y del miedo a perder las cosas que tenemos.

Creo en una Navidad que me estruja para recordarme que estamos “en una bola de cristal llamada Tierra y, en la cual, su circunferencia es mi límite. Y me insiste, que en ella deberíamos caber todos porque nos hace iguales el ser distintos” (JEP).

Creo en una Navidad que me susurra al oído “que soy uno más, otro habitante infinitesimal de un grano de arena perdido entre millones de galaxias” (JEP).

Creo en una Navidad que aletea ante mis ojos para dibujar con una estela de fuego, el misterio de “ser yo y no tu, o tu y no yo”; para luego garabatear el enigma “de lo que sucederá mañana, o de lo que se oculta en la infinitud de nuestros pasados” (JEP).

Creo en una Navidad que nos enseñe a amar a la Madre Tierra -al Planeta- como a nosotros mismos, por ser la herencia que dejaremos a sus futuros pobladores.

Creo en una Navidad que huele a vida exprimida en agua sucia, pero siempre teñida de esperanza.

Creo en una Navidad que nos funde a la familia, a los amigos, para mitigar nuestra soledad primigenia y refinar nuestras imperfecciones personales.

Creo en una Navidad que rechaza a los que “desprecian la honestidad, castigan al trabajo, recompensan la falta de escrúpulos y alimentan el canibalismo” entre las personas (EG).

Creo en una Navidad que existe “en un océano de desamparo, y en el cual se alzan islas de privilegio, donde los poderosos sólo se encuentran con los poderosos y jamás pueden olvidar, ni por un ratito, que son poderosos” (EG).

Creo en una Navidad que no olvida a los niños y adolescentes latinoamericanos que viven en la miseria y son obligados a prostituir su corazón; malgastar su inteligencia; y vender sus sueños al mejor postor.

Son ellos, los niños y adolescentes parados en las esquinas, con pose de futuros sicarios; acurrucados sobre unos cartones bajo los puentes de las vías rápidas; ocultos en las redes del drenaje metropolitano; agachados entre los surcos de la tierra haciendo faenas agrícolas; o, empinados entre los basurales reciclando la basura de todos nosotros.

Son Ésos, los niños y adolescentes latinoamericanos que llevan tatuados en sus cuerpos el rencor, el resentimiento y la desesperanza; y como notas de pie de página, el sexo, la droga, la violencia y la muerte.

Creo en una Navidad que no los torna invisibles, y los incluye como un doloroso recordatorio de nuestra capacidad para ser injustos e inhumanos con nosotros mismos.

Creo en una Navidad que combata “el poder que practica la injusticia y vive de ella; el poder que transpira violencia por sus poros y vive de ella” (EG).

Creo en una Navidad en la cual florezca el amor atropellado por la inmensa vida; sin pudor alguno, desbocado, electrizante e ilimitado para siempre.

*JEP: José Emilio Pacheco
*EG: Eduardo Galeano 
19 Diciembre 2010 04:00:49
Los tres retos de Humberto
Primer reto: La narcoviolencia, que tiende a agudizarse en las distintas regiones del país, influirá sin duda en los siete procesos electorales a celebrarse en 2011, que definirán cinco gubernaturas, dos congresos locales y 104 presidencias municipales; y también en 2012, en los 14 procesos electorales que decidirán seis gubernaturas, 583 cargos municipales, diputados y senadores; y la Presidencia de la República.

La delincuencia organizada podría manifestarse en estos procesos electorales mediante la filtración de sus candidatos a puestos de elección popular; a través del financiamiento de campañas con recursos de origen ilícito, o del asesinato de candidatos no afines a sus intereses.

La alianza estratégica que el PRI nacional establezca con la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales y el IFE será crucial para eliminar, o al menos, reducir a su mínima expresión este riesgo.

Segundo reto: Humberto enfrentará una elección de Estado, ya definida por Calderón ante 10 mil correligionarios en el Auditorio Nacional, de esta manera: “Hay muchas estructuras de lo viejo que hay que derribar” y, por lo tanto, “ese México opresivo nunca, nunca, debe volver” (CNN: 30/11/2010).

Felipe, envuelto en la bandera blanquiazul, abanderará la campaña panista en 2011 y 2012 con un abanico de estrategias como las siguientes: utilización de recursos y programas federales para apuntalar las candidaturas panistas en los 21 procesos electorales; despliegue de una guerra sucia, que contaría con el venezolano J.J. Rendón, ya utilizado con éxito por Calderón en su contienda con Andrés Manuel López Obrador en 2006.

La misma, entre otras tácticas, filtraría “información” sobre llamadas telefónicas o actos de corrupción de gobernadores, sobre su vida íntima o preferencias sexuales y, en algunos casos, los vincularía –en el mejor espíritu del “michoacanazo”– con el narcotráfico y el crimen organizado.

So pretexto de acabar con algún bastión de narcotraficantes, Felipe implementaría operativos militares masivos para desprestigiar a “x” gobernador, inhibir el desarrollo de las campañas y limitar la participación electoral de los votantes. Lo sucedido en Michoacán en fechas recientes es un ejemplo puntual de lo que puede suceder en 2011 y 2102. En este caso, sin proceso electoral de por medio, el camino a la gubernatura para Luisa María Calderón, hermana de Felipe, quedó despejado.

Calderón impulsará la política de alianzas o candidaturas comunes con el PRD para incrementar sus probabilidades de vencer al PRI. Sin embargo, éstas, en la mayoría de los casos, pueden ser inofensivas; siempre y cuando, el SNTE y su máxima dirigente, Elba Esther Gordillo, no las apuntalen o fortalezcan.

¿Cómo contrarrestar el uso indiscriminado de recursos para impulsar las candidaturas panistas? ¿Cómo responder a las provocaciones de “la guerra sucia”, sin caer en el estiércol que ésta producirá?

¿Qué tipo de política de alianzas –municipales, estatales, regionales y nacionales será necesario implementar para contrarrestar la fusión perredepánica? ¿Cómo establecer una relación estratégica con Elba Esther –que evite los escenarios electorales habidos en Durango Oaxaca, Puebla y Veracruz en 2010– sin provocar fricciones al interior del PRI? Humberto deberá responder de manera positiva a estas preguntas para salir avante en este reto.

Tercer reto: Todo indica que Humberto llegará a la presidencia del PRI nacional como candidato de unidad. La tarea inmediata es mantenerla de cara a los procesos electorales de 2011 y 2012.

La integración del CEN deberá reflejar el peso específico de los grupos políticos más representativos, tales como los de Peña Nieto, Manlio Fabio, Beatriz, Madrazo y Fidel. En esta sumatoria, Humberto debe añadir también, a los gobernadores priístas, e involucrarlos de manera significativa en las tareas del partido.

Seis metas se desprenden de esta unidad organizativa: construir una candidatura de unidad para la Presidencia de la República. Asegurar que los gobernadores priístas vinculen de manera –eficaz y eficiente– su trabajo, al quehacer –organizativo y electoral– del partido, a nivel municipal, estatal y nacional.

Fortalecer la cercanía de los gobernadores con el campesino, el obrero, el colono, etcétera; y, por ende, su capacidad para resolver sus necesidades a través de distintos programas sociales. Profesionalizar las distintas tareas partidistas. Impulsar un recambio generacional con equidad de género, y reforzar el orgullo del ser priístas.

La definición de estos retos exige un liderazgo como el de Humberto Moreira para remontarlos. Él los asume con seriedad, porque bien sabe lo que está en juego: Su reputación, su partido y su patria. Y los superará con creces, mientras no deje de tener el corazón en la cabeza; y no se olvide de tener sueños grandes para no perderlos de vista mientras los persigue, como Napoleón lo sugería.

18 Diciembre 2010 05:08:57
‘HMV: Derrotar sin luchar’
Sun Tzu, estratega militar chino del siglo II antes de Cristo, solía decir que “los generales que consiguen que se rindan los ejércitos sin luchar, son los mejores maestros de la guerra”.

Humberto Moreira demostró esta máxima al derrotar, antes del lanzamiento de la convocatoria a la presidencia nacional del PRI, a contendientes de la talla de Ulises Ruiz, ex gobernador de Oaxaca; Fidel Herrera, ex gobernador de Veracruz; Jesús Murillo Karam, senador por el estado de Hidalgo y actual secretario del PRI nacional; y al más poderoso de todos, Emilio Gamboa Patrón, actual dirigente de la CNOP nacional.

Ulises y Fidel llegaron sin fuerza a la contienda; el primero por la derrota electoral de Oaxaca y el segundo, por sufrir una tragedia climática que destruyó su trabajo sexenal, y obtener una victoria electoral en el filo de la navaja.

Murillo Karam y Gamboa Patrón, sin embargo, esperaban el momento de dar el zarpazo, bajo la tutela de Paredes y el cobijo de Beltrones, respectivamente.

Ruiz y Herrera, conscientes de su desventaja, se doblaron a las primeras de cambio. Jesús y Emilio, en cambio, fueron persuadidos a tomar una decisión pragmática en bien del partido. E hicieron bien: Los retos históricos que enfrenta el PRI exigen un cambio generacional y por tanto, una transformación en su liderazgo.

Humberto representa para el PRI la posibilidad de construir un partido abierto al cambio y las transformaciones sociales propias del siglo XXI, con una identidad ideológica socialdemócrata. Siempre cercano a la gente y capaz de defender su legado histórico y promesa de futuro ante quien sea necesario.

Moreira no humilló a sus adversarios al derrotarlos; por el contrario, enalteció su calidad moral y convicción partidista y los unificó en torno a un proyecto de unidad que aprende de las derrotas sufridas en 2000, con Francisco Labastida, y en 2006, con Roberto Madrazo.

Humberto no suma a los individuos como tales a su propuesta, sino a los grupos políticos a los que éstos pertenecen: De esta manera, fusiona los grupos de Roberto Madrazo, Beatriz Paredes y Manlio Fabio Beltrones al de Peña Nieto, del que emerge su candidatura a la presidencia del partido. De esta manera, amarra la unidad partidista de cara al 2011 y 2012, con un candado para hacerla más creíble: Eliminar la posibilidad de que el presidente o secretario general del CEN del PRI aspirasen a contender por la Presidencia de la República.

Moreira se adelantó a sus rivales potenciales para someterlos; sin embargo, nunca lo hizo arrebatado por estallidos de locura, pues siempre estuvo bien plantado en sus méritos obtenidos como gobernador y político: La transformación de Coahuila desde sus raíces le valió las más altas calificaciones como gobernador a nivel nacional en repetidas ocasiones; y los triunfos electorales obtenidos durante su mandato no fueron gratuitos. El PRI Coahuila es ejemplo nacional; y sus enseñanzas se han replicado en los triunfos electorales de Aguascalientes, Nuevo León, Zacatecas y otras entidades.

El campanazo de Humberto al interior del PRI tuvo repercusiones psicológicas y políticas en sus adversarios externos: El PAN y el PRD. Mientras el PRI edifica una candidatura de unidad sustentada en un cambio generacional y de liderazgo político, sus contrapartes se debaten en la fragmentación de sus intereses mezquinos y personales. Mientras el PRI visualiza el bosque, el resto, entre mentadas de madre, se abraza al único árbol que tiene enfrente. Increíble pero cierto: Moreira gana el primer round al PAN y al PRD sin ser todavía el presidente del CEN del PRI. Humberto, fiel a las enseñanzas de Sun Tzu, el estratega militar chino, trabajará de antemano para doblegar a sus contrincantes sin luchar, para conquistar a la oposición sin asediarla; y para derrocar al Gobierno federal sin una campaña prolongada. Y con ello, romperá una vez más, los paradigmas establecidos de la estrategia y del quehacer político –ya no en Coahuila, como lo hizo en 2005-, sino en el país.

Enhorabuena, que así sea.
17 Diciembre 2010 05:04:11
Moreira: Derrotar sin luchar
Sun Tzu, estratega militar chino del siglo II antes de Cristo, solía decir que ‎”los generales que consiguen que se rindan los ejércitos sin luchar, son los mejores maestros de la guerra”.

Humberto Moreira demostró esta máxima al derrotar, antes del lanzamiento de la convocatoria a la presidencia nacional del PRI, a contendientes de la talla de Ulises Ruiz, ex gobernador de Oaxaca; Fidel Herrera, ex gobernador de Veracruz; Jesús Murillo Karam, senador por el estado de Hidalgo y actual secretario del PRI nacional, y al más poderoso de todos, Emilio Gamboa Patrón, actual dirigente de la CNOP nacional.

Ulises y Fidel llegaron sin fuerza a la contienda; el primero por la derrota electoral de Oaxaca, y el segundo por sufrir una tragedia climática que destruyó su trabajo sexenal, y obtener una victoria electoral al filo de la navaja.

Murillo Karam y Gamboa Patrón, sin embargo, esperaban el momento de dar el zarpazo, bajo la tutela de Paredes y el cobijo de Beltrones, respectivamente.

Ruiz y Herrera, conscientes de su desventaja, se doblaron a las primeras de cambio. Jesús y Emilio, en cambio, fueron persuadidos a tomar una decisión pragmática en bien del partido. E hicieron bien: Los retos históricos que enfrenta el PRI exigen un cambio generacional y, por tanto, una transformación en su liderazgo.

Humberto representa para el PRI la posibilidad de construir un partido abierto al cambio y las transformaciones sociales propias del siglo 21; con una identidad ideológica socialdemócrata. Siempre cercano a la gente y capaz de defender su legado histórico y promesa de futuro ante quien sea necesario.

Moreira no humilló a sus adversarios al derrotarlos, por el contrario, enalteció su calidad moral y convicción partidista, y los unificó en torno a un proyecto de unidad que aprende de las derrotas sufridas en 2000, con Francisco Labastida, y en 2006, con Roberto Madrazo.

Humberto no suma a los individuos como tales a su propuesta, sino a los grupos políticos a los que éstos pertenecen: de esta manera, fusiona los grupos de Roberto Madrazo, Beatriz Paredes y Manlio Fabio Beltrones al de Peña Nieto, del que emerge su candidatura a la presidencia del partido. De esta manera, amarra la unidad partidista de cara al 2011 y 2012, con un candado para hacerla más creíble: Eliminar la posibilidad de que el presidente o secretario general del CEN del PRI aspirasen a contender por la Presidencia de la República.

Moreira se adelantó a sus rivales potenciales, para someterlos, sin embargo, nunca lo hizo arrebatado por estallidos de locura, pues siempre estuvo bien plantado en sus méritos obtenidos como gobernador y político: la transformación de Coahuila desde sus raíces le valió las más altas calificaciones como Gobernador a nivel nacional en repetidas ocasiones; y los triunfos electorales obtenidos durante su mandato no fueron gratuitos. El PRI Coahuila es ejemplo nacional; y sus enseñanzas se han replicado en los triunfos electorales de Aguascalientes, Nuevo León, Zacatecas y otras entidades.

El campanazo de Humberto al interior del PRI tuvo repercusiones psicológicas y políticas en sus adversarios externos: el PAN y el PRD. Mientras el PRI edifica una candidatura de unidad sustentada en un cambio generacional y de liderazgo político; sus contrapartes se debaten en la fragmentación de sus intereses mezquinos y personales. Mientras el PRI visualiza el bosque, el resto, entre mentadas de madre, se abraza al único árbol que tiene enfrente.

Increíble, pero cierto: humberto Moreira gana el primer round al PAN y al PRD, sin ser todavía el presidente del CEN del PRI. Y sus acciones hacen resonar, una vez más, las palabras de Sun Tzu, el estratega militar chino, cuando escribe que “los guerreros victoriosos vencen primero, y luego van a la guerra”.

Para dimensionar lo alcanzado por Humberto, debemos preguntarnos dos cosas: ¿Cómo, a pesar de que Coahuila tiene un peso electoral mínimo a nivel nacional, tiene a su gobernador a punto de tomar por asalto la presidencia del PRI nacional? O, ¿cómo es posible que Coahuila, sin tener políticos de peso nacional, integrados a un grupo sólidamente establecido a lo largo del tiempo, como el de Atlacomulco, por ejemplo, pueda tener hoy, en la figura de Moreira, al próximo presidente del PRI nacional?

Humberto, fiel a las enseñanzas de Sun Tzu, el estratega militar chino, trabajará de antemano, para doblegar a sus contrincantes sin luchar, para conquistar a la oposición sin asediarla; y para derrocar al Gobierno federal, sin una campaña prolongada.

Y con ello, romperá una vez más, los paradigmas establecidos de la estrategia y del quehacer político –ya no en Coahuila, como lo hizo en 2005–, sino en el país.

Enhorabuena, que así sea.

14 Noviembre 2010 04:00:37
¿Por qué Humberto Moreira?
¿Por qué Humberto Moreira es el candidato más fuerte para llegar a la presidencia del CEN del PRI? Sus credenciales saltan a la vista: Militante priísta de cepa, pagó derecho de piso desde su temprana adolescencia hasta su adultez.

Político eficiente; en 12 años Humberto recorrió dos delegaciones federales, una secretaría de gobierno y una alcaldía para llegar a la gubernatura del estado de Coahuila.

Gobernador de resultados; Moreira transformó Coahuila desde sus raíces en los rubros de marginación social, educación, salud, cultura e infraestructura vial y carretera.

Estratega electoral; Humberto arrolló a su contendiente en las elecciones por la Presidencia Municipal de Saltillo; ganó la elección para la gubernatura con una votación histórica; obtuvo “carro completo”, en las elecciones intermedias para el Congreso estatal y federal; y el PRI hoy gobierna al 98% de los coahuilenses que habitan en 33 municipios del estado.

Hombre popular; Moreira ha sido repetidas veces señalado como el mejor gobernador del país, por distintas encuestas realizadas por reconocidas empresas nacionales como Mitofsky, Covarrubias y Asociados y el Gabinete de Comunicación Estratégica.

En este momento, los gobernadores del país, sin importar su signo ideológico, miran a Coahuila y a Humberto con respeto y admiración.

Con estas credenciales puestas en el bolsillo izquierdo de su camisa, Moreira intenta tomar la presidencia del PRI nacional por fuera de las cúpulas partidistas que deciden los rumbos del partido.

No está solo en su empresa. Le acompañan la mayoría de los gobernadores priístas, los representantes de los distintos sectores y varios integrantes de la cúpula partidista. Su apoyo tiene sentido; ellos visualizan una revolución que transformaría al partido y, eventualmente, al país.

Con pasión, ímpetu y desenfado, Humberto hizo temblar a la “nomenclatura” priísta que absorbe los cambios con la lentitud propia de su enorme burocracia.

Esta “nomenclatura” sentada cómodamente sobre el sillón reposet de la burocracia, lo entiende bien: Moreira representa el cambio político, ideológico y generacional que requiere el PRI para ser un partido capaz de responder a los retos del siglo 21.

Sin embargo, lo miembros de esta “nomenclatura” no están de acuerdo en lo súbito y repentino del cambio. Ellos prefieren inducirlo de manera lenta, pero controlada, bajo el signo de las negociaciones cupulares; sin importar las exigencias de la historia o los reclamos del país.

Con Humberto no va un partido dirigido desde las alturas; temeroso del cambio y las transformaciones; y mucho menos, incapaz de defenderse ante su enemigo.

No va un partido sin identidad ideológica propia. Menos, un partido desgajado en feudos estatales, con distintos niveles de profesionalidad, y por tanto, de capacidad organizativa y operativa en el terreno político electoral.

Con Moreira no va un partido divorciado del sentir y pensar de las grandes mayorías; y en el cual su dirigencia desconozca el rostro, con nombre y apellido, de cada hombre y mujer del más pequeño municipio, que edifica con su esfuerzo cotidiano la reciedumbre y la fortaleza del partido.

Con Humberto no va un partido sólo capaz de funcionar durante las coyunturas electorales; un partido de hombres, en el cual las mujeres son residuales; o uno, en el cual, el militante pretende reducirlo a sus intereses personales.

Con la llegada de Humberto Moreira a la presidencia del CEN del PRI, la esperanza es una: Un partido abierto al cambio y las transformaciones; con una identidad ideológica socialdemócrata. Capaz de defender su legado histórico y promesa de futuro ante quien sea necesario.

Bajo su liderazgo, el PRI será un partido unificado, profesional, efectivo y eficaz en el terreno político electoral; con la fortaleza suficiente para trabajar los 365 días del año; con militantes de tiempo completo, entregados al partido por una convicción superior a sus intereses personales.

En su periodo, la equidad de género será una exigencia, al interior de la estructura organizativa del partido y, al exterior, en el terreno de las regidurías, las presidencias municipales, las diputaciones locales, las gubernaturas, las diputaciones federales y las senadurías. Su llegada, sin duda, inaugurará una renovación generacional largamente postergada.

Con Humberto, la cercanía con la gente será la savia y la razón de ser del PRI. En la cual, éste sabrá reconocer el rostro, con nombre y apellido, de cada hombre y mujer integrante de la estructura territorial del partido.

Por ende, la preocupación central de Moreira como dirigente nacional del PRI será impulsar una revolución que erradique la pobreza e ignorancia ancestrales de nuestra gente.

Por estas razones, y a pesar de “la nomenclatura”, el futuro del PRI es uno; y descansa en la visión y el liderazgo de Humberto Moreira Valdés.
13 Noviembre 2010 05:00:11
‘Con Humberto: Ya no más’
¿Por qué Humberto Moreira es el candidato más fuerte para llegar a la presidencia del CEN del PRI? Sus credenciales son evidentes: Militante priísta de cepa, pagó derecho de piso desde su temprana adolescencia hasta su adultez.

Político eficiente, en doce años, Humberto recorrió dos delegaciones federales, una secretaría de Estado y una alcaldía para llegar a la gubernatura del estado de Coahuila.

Gobernador de resultados, Moreira transformó Coahuila desde sus raíces en los rubros de marginación social, educación, salud, cultura e infraestructura vial y carretera.

Estratega electoral, Humberto arrolló a su contendiente en la pugna electoral por la Presidencia Municipal de Saltillo; ganó la elección para la gubernatura con una votación histórica; y obtuvo “carro completo”, en las elecciones intermedias para el Congreso Estatal y Federal; hoy, el PRI gobierna al 98 por ciento de los coahuilenses que, a su vez, habita 33 municipios del estado.

Hombre popular, encuestas de empresas nacionales, como Mitofsky, Covarrubias y Asociados y el Gabinete de Comunicación Estratégica, ubican a Moreira como el mejor gobernador del país.

En este momento los Gobernadores del país, sin importar su signo ideológico, miran a Coahuila y a Moreira con respeto y admiración.

Con estas credenciales puestas en el bolsillo izquierdo de su camisa, Humberto intenta tomar la presidencia del PRI nacional por asalto. Es cierto, Moreira busca dar el campanazo por fuera de las cúpulas partidistas que deciden los rumbos del partido.

Y no está solo: Le acompañan la mayoría de los gobernadores priístas, representantes de los distintos sectores E integrantes de las cúpulas partidistas. Su apoyo es preciso; bajo el liderazgo de Humberto, ellos visualizan una revolución que transformaría al partido y, eventualmente al país. Con su pasión, ímpetu y desenfado, Moreira puso a temblar a una “Nomenclatura” priísta que absorbe los cambios con la lentitud propia de su enorme burocracia.

Sus integrantes lo entienden bien: Moreira representa el cambio político, ideológico y generacional que requiere el PRI para ser un partido capaz de responder a los retos del Siglo XXI. Ellos coinciden con esta premisa, pero no están de acuerdo en lo súbito y repentino del cambio. Ellos pretenderían inducirlo de manera controlada y administrada, bajo el tenor de negociaciones en las alturas.

Sin embargo, con Humberto ya no más; un partido dirigido desde la alturas cupulares; temeroso del cambio y las transformaciones. Ya no más, un partido débil ante su enemigo.

Con Moreira, ya no más; un partido sin una identidad ideológica propia. Ya no más, un partido desgajado en feudos estatales, con distintos rumbos, con diferentes niveles de profesionalismo, y sobre todo, con desiguales capacidades organizativas y operativas en el terreno político y electoral.

Ya no más, un partido electorero que funciona únicamente en las coyunturas de lucha electoral. Ya no más, un partido divorciado del sentir y pensar de las grandes mayorías.

Ya no más, un dirigente nacional que desconoce el rostro, con nombre y apellido, de cada hombre y mujer del más pequeño municipio del país, que edifica con su esfuerzo cotidiano la reciedumbre y la fortaleza del partido. Ya no más, un partido de hombres, en el cual las mujeres son residuales.

Ya no más, un militante que confunde al partido con una agencia de colocaciones laborales; o que pretende reducir al partido a sus intereses personales.

Con la llegada de Humberto Moreira a la presidencia del CEN del PRI, la esperanza es una: Un partido abierto al cambio y las transformaciones; con una identidad ideológica socialdemócrata. Capaz de defender su legado histórico y promesa de futuro.

Bajo su liderazgo, el PRI será un partido unificado, profesional, efectivo y eficaz en el terreno político electoral; capaz de trabajar los 365 días del año; con militantes de tiempo completo, entregados al partido por una convicción superior a sus intereses personales.

La equidad de género será una exigencia, al interior de la estructura organizativa del partido y, al exterior, en el terreno de las regidurías, las presidencias municipales, las diputaciones locales, las gubernaturas, las diputaciones federales y las senadurías.

Con Humberto, la cercanía con la gente será la savia y la razón de ser del partido. En la cual, él reconocerá el rostro, con nombre y apellido, de cada hombre y mujer integrante de la estructura territorial del partido.

No en balde, su preocupación central como dirigente del PRI consistirá en impulsar una revolución que erradique la pobreza e ignorancia ancestrales de nuestra gente.

Sin duda. El futuro del PRI está en la visión y en el liderazgo de Humberto Moreira Valdés. Ya no más, para qué buscarle.
07 Noviembre 2010 04:00:50
Humberto Moreira: V Informe
Eran las 5:30 de la tarde. Un frío ligero se deslizaba entre el calor torreonense. Cientos de personas caminaban presurosas rumbo a una edificación circular, azul y anaranjada, llamada el Coliseo Centenario Torreón.

Los pasos eran cruzados por decenas de autobuses y centenas de automóviles aprisionados en los estacionamientos; mientras al menos, 10 aviones particulares cortaban el cielo en círculos para aterrizar. Acelerados, los integrantes de la Infantería y la Fuerza Aérea, concurrían al mismo evento: El V informe del gobernador Humberto Moreira Valdés.

Una vez dentro del Coliseo, la vista era abrumadora: Faltaban pocas de las 10 mil personas, según algunos diarios, que asistieron al informe. Alcé la mirada hacia arriba, desde el nivel más bajo del Coliseo, e imaginé la garganta del poder: Los círculos concéntricos así lo dibujaban.

En el más alto estaban integrantes de las cúpulas empresariales, políticas y artísticas; empresarios de alto nivel, gobernadores, gobernadores electos, ex gobernadores, senadores, diputados federales y locales, dirigentes sindicales, los altos jerarcas del PRI, los representantes de los poderes Judicial y Legislativo del estado, propietarios de medios de comunicación nacionales, artistas invitados y la representante de Gobierno federal.

Seguía, en un nivel intermedio, el círculo que contenía a las promotoras y coordinadores de promoción social de los 38 municipios del estado; la columna vertebral del proyecto social del gobernador Moreira; finalmente, a nivel de cancha, estaban los integrantes del Poder Judicial y del gabinete legal y ampliado. Al igual que presidentes municipales, empresarios, comerciantes, funcionarios públicos, dueños de medios de comunicación de los 38 municipios, y el segundo gobernador del estado, según palabras del mismo gobernador Moreira, el jefe de la tribu Kikapú, Chakoka Aniko.

El júbilo y la algarabía de las promotoras y coordinadores sociales ensordecía; sus gritos y porras focalizadas en Humberto Moreira elevaban los decibeles de ruido, más allá del nivel de tolerancia humana; el estruendo de ¡Moreira, Moreira, Moreira! bajaba a nivel de cancha donde rebotaba para subir al círculo concéntrico más alto, y luego volver a bajar y subir, repetidamente.

¿Cómo negarles esa alegría vital hermanada al proyecto social de un gobernador que conoce a cada uno de ellos por nombre y apellido?

¿Cómo pedirles no entregar sus corazones e inteligencias a un gobernador que fortaleció su dignidad y autoestima colectivas; y, transformó sus condiciones de vida material, educativa, cultural y de salud?

¿Cómo sugerirles que no expresen su alborozo y entusiasmo, cuando todas y todos ellos son “Moreira en sus colonias, en sus barrios y en sus comunidades?
¿Cómo pedirles que no tatúen en sus almas la imagen de un gobernador que les regresó, desde su marginación histórica y social, la posibilidad de la esperanza?

Tanto desborde. Tanto gozo. Tanto regocijo, sin embargo, presagiaban una despedida. Eran las 6:30 y el V informe no iniciaba; en ese instante, mi compañero de al lado me sorprendió con estas palabras: “Me acaban de “tuitear” que finalmente aterrizaron los aviones de Beatriz, Manlio y Peña Nieto, y vienen en camino; en 15 minutos arranca el informe”. Y, palabras de brujo, así fue.

Llegó el gobernador Moreira, pero los gritos y las porras le impedían iniciar su informe. Empezó a hablar y las cifras empezaron a caer, una por una, con sus primeros o destacados lugares en salud, educación, cultura, marginación social, obra pública, empleo e infraestructura vial y carretera.

En la medida que sus palabras absorbían a los asistentes al Coliseo, los distintos círculos concéntricos que simulaban la garganta del poder, lo abrazaban emocionados. Era evidente que él mismo había escrito su informe para abrazar a sus distintas audiencias.

Las salutaciones a sus invitados, por ejemplo, tocaron las fibras más sensibles, política y emocionalmente, de cada uno de ellos al invocar, con sutileza, la biografía de lealtad, gratitud y amistad construidas recíprocamente a lo largo del tiempo.

El momento culminante de esta biografía, fue cuando con voz emocionada dijo: “Mi mayor agradecimiento, el mayor de todos, es para las coordinadoras de promoción social, es para nuestras promotoras sociales, para nuestras coordinadoras y coordinadores de área, para los coordinadores de sector y de zona.

“Gracias, gracias de corazón a todos ustedes, a la estructura de este gran proyecto social de gobierno que juntos construimos”.

El gobernador Moreira terminó su informe con voz quebrada por las múltiples emociones que cruzaron por su corazón e inteligencia. La gente de los distintos círculos concéntricos, y de manera particular, el de las promotoras y coordinadores, lo abrazaba emocionada, con lágrimas en los ojos. No lo querían dejar ir, empero éste, con gran esfuerzo de voluntad, aunque dudoso y con los ojos vidriosos, logró finalmente separarse.

Era el difícil momento del adiós: Lo esperan el PRI nacional y México; desde donde, con el corazón e inteligencia bien plantados en Coahuila, hará la revolución que el partido y México se merecen para enfrentar los retos del siglo 21.
06 Noviembre 2010 04:08:23
‘Humberto y el fuego’
“El mundo es eso. Un montón de gente, un mar de fueguitos”. Eduardo Galeano


Cuando Humberto Moreira quiso ser gobernador; rompió con los paradigmas establecidos. Emergió desde la clase media, la llamada clase del esfuerzo, para desmoronar un acuerdo tácito que permitía a las cúpulas de poder político y económico intercambiarse el poder gubernamental entre sí, aquí en Coahuila.
Hijo de maestros, Humberto tenía claro su origen cuando llega al poder en 2005, y por ello lo ratifica de esta manera: “Mi convicción social hunde sus raíces en mi familia y, por tanto, en mi formación como integrante del magisterio, que a partir de su esfuerzo y de su trabajo cotidiano, ha estado siempre comprometido con las mejores causas de nuestro país:.

Ya como gobernador, Moreira opta, una vez más, por romper con los paradigmas tradicionales del quehacer gubernamental; y decide “favorecer a todos los coahuilenses, pero centrar sus esfuerzos en los más necesitados; en los marginados por la historia y la sociedad. Porque tenemos claro que lo social no es un complemento de nada, sino la base de todo”.

¿Qué otro gobernador, ya no digamos en Coahuila, en el país había realizado una opción preferencial por el más pobre, sin retórica o demagogia de por medio? Ninguno.

Después de 5 años de gobierno, Humberto cumplió este compromiso a cabalidad: Recibió el estado en 2005, con 6 municipios con media marginación, 16 con baja marginación y 16 con muy baja marginación. Hoy, en 2010, lo entrega con 5 municipios con baja marginación y 33 con muy baja marginación.

De esta manera, el 100 por ciento de las viviendas en Coahuila cuenta con energía eléctrica, piso de tierra y drenaje. 98 de cada 100 viviendas cuenta con agua potable; 82 de cada 100 viviendas tienen cuartos para evitar el hacinamiento; sólo 3 de cada 100 habitantes de 15 años o más es analfabeta; y 83 de cada 100 coahuilenses cuenta con la primaria terminada.

Gracias a estos resultados, Coahuila se sitúa como uno de los tres estados con menor marginación del país. Empero, la pregunta que deviene es la siguiente: Una vez superada la marginación de estos coahuilenses, ¿qué otras oportunidades abrió Moreira para ellos? Fortaleció su sentido de autoestima colectiva al pavimentar 34 mil cuadras en los 38 municipios y sus respectivas colonias urbanas y populares; y mejoró la vida de miles de campesinos al pavimentar mil 900 kilómetros de caminos rurales; mismos que redujeron el tiempo de traslado entre comunidades ejidales y el consumo de combustible, y a su vez, reactivaron la economía entre regiones.

Humberto estableció una red de 5 hospitales generales en las distintas regiones del estado; y acondicionó 8 más. Equipó y rehabilitó 122 centros de salud que funcionan los 365 días del año. Edificó 273 Farmacias de la Gente y 3 centros oftalmológicos gratuitos, éstos con ayuda del Gobierno cubano.

A la par de está infraestructura hospitalaria, hoy existen 19 unidades médicas de especialidades que tratan adicciones, sida, infecciones de transmisión sexual, diabetes, sobrepeso, riesgo cardiovascular y problemas de salud mental.

En el terreno de la educación, Moreira construyó 34 preparatorias; y entregó 836 mil becas, desde educación inicial hasta superior. Construyó o rehabilitó 10 mil espacios educativos. Distribuyó 2 millones 400 mil útiles escolares; un millón 500 mil uniformes y 550 mil vales para la compra de zapatos. Hoy tenemos 22 museos distribuidos en las distintas regiones del estado.

A 5 años de su gobierno, Humberto no traicionó sus raíces, menos sus ideales; pues cumplió a cabalidad con su opción preferencial por el marginado, por el más pobre de Coahuila. Y demostró que “lo social no es un complemento de nada, sino la base de todo”.

Eduardo Galeano nos dice que “el mundo es un montón de gente, un mar de fueguitos, en el que no hay dos fuegos iguales”. Si esto es cierto, entonces, Humberto Moreira “arde la vida con tantas ganas que no se puede mirarlo sin parpadear”, porque además, “quien se le acerca, se enciende” y se alumbra con el fuego de su vida y de su compromiso con los olvidados por la historia y la sociedad.
05 Noviembre 2010 04:06:07
Humberto y el fuego
“El mundo es eso. Un montón de gente, un mar de fueguitos”.
Eduardo Galeano


Cuando Humberto Moreira quiso ser gobernador; rompió con los paradigmas establecidos. Emergió desde la clase media, la llamada clase del esfuerzo, para desmoronar un acuerdo tácito que permitía a las cúpulas de poder político y económico intercambiarse el poder gubernamental entre sí, aquí en Coahuila.

Hijo de maestros, Humberto tenía claro su origen cuando llega al poder en 2005, y por ello lo ratifica de esta manera: “Mi convicción social hunde sus raíces en mi familia y, por tanto, en mi formación como integrante del magisterio, que a partir de su esfuerzo y de su trabajo cotidiano, ha estado siempre comprometido con las mejores causas de nuestro país:

Ya como gobernador, Moreira opta, una vez más, por romper con los paradigmas tradicionales del quehacer gubernamental; y decide “favorecer a todos los coahuilenses, pero centrar sus esfuerzos en los más necesitados; en los marginados por la historia y la sociedad. Porque tenemos claro que lo social no es un complemento de nada, sino la base de todo”.

¿Qué otro gobernador, ya no digamos en Coahuila, en el país había realizado una opción preferencial por el más pobre, sin retórica o demagogia de por medio? Ninguno.

Después de cinco años de gobierno, Humberto cumplió este compromiso a cabalidad: Recibió el estado en 2005, con seis municipios con media marginación, 16 con baja marginación y 16 con muy baja marginación. Hoy, en 2010, lo entrega con cinco municipios con baja marginación y 33 con muy baja marginación.

De esta manera, el 100% de las viviendas en Coahuila cuenta con energía eléctrica, piso de tierra y drenaje. 98 de cada 100 viviendas cuenta con agua potable; 82 de cada 100 viviendas tienen cuartos para evitar el hacinamiento; sólo 3 de cada 100 habitantes de 15 años o más es analfabeta; y 83 de cada 100 coahuilenses cuenta con la primaria terminada.

Gracias a estos resultados, Coahuila se sitúa como uno de los tres estados con menor marginación del país. Empero, la pregunta que deviene es la siguiente: Una vez superada la marginación de estos coahuilenses, ¿qué otras oportunidades abrió Moreira para ellos?

Fortaleció su sentido de autoestima colectiva al pavimentar 34 mil cuadras en los 38 municipios y sus respectivas colonias urbanas y populares; y mejoró la vida de miles de campesinos al pavimentar mil 900 kilómetros de caminos rurales; mismos que redujeron el tiempo de traslado entre comunidades ejidales y el consumo de combustible, y a su vez, reactivaron la economía entre regiones.

Humberto estableció una red de cinco hospitales generales en las distintas regiones del estado; y acondicionó 8 más. Equipó y rehabilitó 122 centros de salud que funcionan los 365 días del año. Edificó 273 Farmacias de la Gente y tres Centros Oftalmológicos gratuitos, éstos con ayuda del Gobierno cubano.

A la par de esta infraestructura hospitalaria, hoy existen 19 Unidades Médicas de Especialidades que tratan adicciones, sida, infecciones de transmisión sexual, diabetes, sobrepeso, riesgo cardiovascular y problemas de salud mental.

En el terreno de la educación, Moreira construyó 34 preparatorias; y entregó 836 mil becas desde educación inicial hasta superior. Construyó o rehabilitó 10 mil espacios educativos. Distribuyó 2 millones 400 mil útiles escolares; un millón 500 mil uniformes y 550 mil vales para la compra de zapatos. Hoy tenemos 22 museos distribuidos en las distintas regiones del estado.

A cinco años de su gobierno, Humberto no traicionó sus raíces, menos sus ideales; pues cumplió a cabalidad con su opción preferencial por el marginado, por el más pobre de Coahuila. Y demostró que “lo social no es un complemento de nada, sino la base de todo”.

Eduardo Galeano nos dice que “el mundo es un montón de gente, un mar de fueguitos, en el que no hay dos fuegos iguales”. Si esto es cierto, entonces, Humberto Moreira “arde la vida con tantas ganas que no se puede mirarlo sin parpadear”, porque además, “quien se le acerca, se enciende” y se alumbra con el fuego de su vida y de su compromiso con los olvidados por la historia y la sociedad.
31 Octubre 2010 02:00:47
Forrest-ismos
Cada vez se torna más común mencionar que vivimos tiempos de incertidumbre y, por ende, de mayor complejidad: Tiempos sin asideras o referencias claras. Se dice, “los valores éticos están en crisis, la educación y la familia también”. Sin embargo, preguntemos si lo que está en crisis son las cosas en sí mismas o nuestra manera de apreciarlas. 

Por ejemplo, cuando la Iglesia católica no retiene a sus feligreses; los padres de familia no comprenden a sus hijos, o los educadores no transmiten a sus educandos la pasión por aprender. ¿Qué se puede hacer? ¿Cuestionar “las cosas por ser como son”? O repensar a fondo los modelos mentales e institucionales mediante los cuales estamos acostumbrados a percibir e interpretar nuestras realidades cotidianas.
 
¿Están preparados nuestros modelos para enfrentar la incertidumbre y la complejidad? ¿Buscan éstos simplificar lo no simplificable, es decir, lo sutil e inasible de la vida? ¿Pretenden controlar, más que negociar? ¿O imponer sin comprender? Quizá éstos todavía conciben al universo como un cosmos mecánico, fijo e inmutable, en lugar de percibirlo como lo que tiende a ser: islas de estabilidad en un mar de caos. Por ello requerimos nuevos modelos de pensamiento que acepten y entiendan la estabilidad y el caos como parte de nuestras vidas cotidianas; siempre en relación dinámica, fluida y, por ende, cambiante.

Por desgracia, la respuesta a esta urgencia son libros de recetas preñados de una doctrina llamada del “potencial humano” cuyos sacerdotes son Cuahutémoc Sánchez, Alex Dey y Miguel Ángel Cornejo. Su objetivo es reducir la complejidad e incertidumbre de nuestros tiempos a su mínima expresión, pues “el potencial” individual permite trascender todo tipo de limitación y alcanzar su máxima realización de manera integral. Lo que pesa al final, según ellos, es el individualismo, la voluntad y la expresión radical del ser universal.

Estos autores son presa de un optimismo irracional sin fundamento científico que permita aprender la complejidad e incertidumbre existenciales del hombre y mujer contemporáneos; con una vocación no individualista, sino comunitaria; plenos de un optimismo racional no voluntarista y ubicados ambos de manera concreta en un enramaje histórico-cultural que les da significado y vida. 

Esta sobreexaltación del optimismo posee un elemento peligroso: la domesticación de la conciencia crítica que pudiese afirmar liderazgos carismáticos que ofrezcan proyectos de transformación, personal o social, de corte mesiánico; esta deificación de la irracionalidad es pastura fresca para el surgimiento de liderazgos o sistemas políticos inspirados en el fascismo y el autoritarismo, aún con fachada democratizante.
 
El objeto adoratorio de estos sacerdotes pudiese ser Forrest Gump: Quién a pesar de vivir al margen de acontecimientos históricos clave para su país, y armado sólo de su inocencia, simplicidad y honestidad, obtiene sólidos éxitos personales: jugador “all star” de futbol americano; héroe condecorado en Vietnam y millonario vendedor de camarones. 

¿Cuál es la moraleja? Confiar ciegamente en nuestra voluntad y determinación individual –sin importar obstáculos intelectuales o situaciones históricas– para culminar nuestros más caros sueños. Sin embargo, el sueño “Gumpiano” es un sueño autista, ensimismado, que soslaya la progresiva erosión moral y cultural de la sociedad norteamericana: la contraparte obscura del “sueño americano” que él se niega a mirar.
 
Contra el optimismo a toda prueba, inocente, irracional, simplista de Forrest se presenta el racismo, el imperialismo, la hipocresía, la corrupción y la antidemocracia. Contra el éxito individualista de Forrest se erige el fracaso de toda una sociedad que eventualmente pudiese ser la nuestra, pues nuestros cardenales de la doctrina del “potencial humano” aspiran a formar generaciones de jóvenes mexicanos inspirados en el modelo “Forrestgumpiano”, sin transformar sus modelos mentales para percibir o interpretar sus realidades cotidianas con la incierta complejidad, humana y política, que reclama nuestro país.
30 Octubre 2010 11:06:52
‘Tenemos miedo’
Tenemos miedo. Tenemos miedo de ser víctimas colaterales de una guerra que no nos pertenece. Tenemos miedo ir al pan o al supermercado; jugar en el parque con nuestros hijos o pasear a nuestros perros; caminar por las plazas o los centros comerciales. Tenemos miedo de ir al cine o los casinos, comer tacos o cenar fuera de casa. 30 mil víctimas, de 70 mil esperadas al finalizar este sexenio, nos lo recuerdan cada segundo que pasa.

Tenemos miedo de entintar los periódicos; de salpicar las ondas hertzianas de la radio, o de manchar las pantallas televisoras con nuestra sangre o la de nuestros seres queridos, porque tememos que algunos de ellos decidan vomitar su amarillismo sobre nuestros cuerpos. Tenemos miedo de perder el último hálito de dignidad ante la muerte. Tenemos miedo de morir acribillados por las balas de plomo y las esquirlas de las granadas mediáticas.

Queremos creer en nuestras autoridades federales pero somos desconfiados. Ellas no entienden que sentimos el miedo en nuestras vísceras, donde la razón no alcanza; y mucho menos, los discursos cargados de una racionalidad institucional mayormente preocupada por justificar “la guerra civil” que estamos padeciendo.
Tenemos miedo de saber que las instituciones encargadas de combatir el narcotráfico y el crimen organizado no son efectivas: 96 mil efectivos del Ejército están en la calle, pero ahora se erradica y decomisa menos amapola, cocaína y marihuana que en 2003 (Internacional Narcotics Control Strategy Report 2010); y sólo a mil 359 detenidos por delitos contra la salud, se les ha acreditado su pertenencia a algún cártel (Contralínea).

Entre diciembre 2006 y febrero 2010, de esos mil 359 detenidos, sólo se dictaron 735 sentencias firmes por delincuencia organizada; La cifra contrasta con las 121 mil 199 personas detenidas –entre diciembre de 2006 y marzo de 2010– por presuntos vínculos con el crimen organizado, que el gobierno federal informó a legisladores mexicanos el pasado mes de abril (Contralínea).

Tenemos miedo, cuando aprendemos que las 735 sentencias firmes –que ya no se pueden apelar ante ninguna instancia judicial– apenas significan el 0.6 por ciento de las detenciones reportadas por la administración calderonista.
Tenemos miedo, cuando sabemos que los carteles de la droga lavan entre 19 y 29 mil millones de dólares anuales (El Universal); y la PGR, entre diciembre de 2006 y enero de 2010, sólo consignó dos averiguaciones previas por operaciones con recursos de procedencia ilícita o lavado de dinero (Subprocuraduría de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo de la PGR). Tenemos miedo cuando nos enteramos que “en México se trafican entre dos y 15 millones de armas cada año” (PVEM); y además, otorgamos entre 1972 y 2001 casi cinco millones y medio de licencias de portación de armas a connacionales (Auditoría Superior de la Federación).

A pesar de ello, mientras la Patrulla de Aduanas y Fronteras (CBP, por sus siglas en inglés) sólo incautó 70 armas que iban de EU hacia México en 2008; nuestras autoridades, de enero a diciembre de 2008, sólo incautaron 29 mil 824 armas en nuestro territorio (Colby Goodman).

Tenemos miedo de sentir que nuestra salud mental, incluida la de nuestros hijos y nietos sufrirá porque todos resultaremos afectados: “Los sobrevivientes directos de los hechos violentos: hombres, mujeres y niños que presenciaron tiroteos, perdieron familiares o abandonaron sus casas y tierras. Y aquellos que escucharon y leyeron en forma sistemática noticias sobre hechos crueles” (Psiquiatra Luciana Ramos).

Nos aterra pensar que situaciones de tensión, angustia y depresión provocadas por la violencia incrementen las tasas de tristeza, de aislamiento, de soledad, de trastornos mentales y de suicidio.

Nuestro miedo nos eriza el alma cuando imaginamos que nuestros hijos y nietos puedan vivir la pauta de crecimiento disfuncional, de niños y jóvenes colombianos, en la cual, los trastornos de atención aparecen a los 5 años.
29 Octubre 2010 04:00:03
Tenemos miedo
Tenemos miedo. Tenemos miedo de ser víctimas colaterales de una guerra que no nos pertenece. Tenemos miedo de ir al pan o al supermercado; jugar en el parque con nuestros hijos o pasear a nuestros perros; caminar por las plazas o los centros comerciales. Tenemos miedo de ir al cine o los casinos, comer tacos o cenar fuera de casa. 30 mil víctimas, de 70 mil esperadas al finalizar este sexenio, nos lo recuerdan cada segundo que pasa.

Tenemos miedo de entintar los periódicos, de salpicar las ondas hertzianas de la radio o de manchar las pantallas televisoras con nuestra sangre o la de nuestros seres queridos, porque tememos que algunos de ellos decidan vomitar su amarillismo sobre nuestros cuerpos. Tenemos miedo de perder el último hálito de dignidad ante la muerte. Tenemos miedo de morir acribillados por las balas de plomo y las esquirlas de las granadas mediáticas

Queremos creer en nuestras autoridades federales, pero somos desconfiados. Ellas no entienden que sentimos el miedo en nuestras vísceras, donde la razón no alcanza y, mucho menos, los discursos cargados de una racionalidad institucional mayormente preocupada por justificar “la guerra civil” que estamos padeciendo.

Tenemos miedo de saber que las instituciones encargadas de combatir el narcotráfico y el crimen organizado no son efectivas: 96 mil efectivos del Ejército están en la calle, pero ahora se erradica y decomisa menos amapola, cocaína y marihuana que en 2003 (Internacional Narcotics Control Strategy Report 2010), y sólo a mil 359 detenidos por delitos contra la salud se les ha acreditado su pertenencia a algún cártel (Contralínea).

Entre diciembre 2006 y febrero 2010 de esos mil 359 detenidos sólo se dictaron 735 sentencias firmes por delincuencia organizada. La cifra contrasta con las 121 mil 199 personas detenidas –entre diciembre de 2006 y marzo de 2010– por presuntos vínculos con el crimen organizado, que el Gobierno federal informó a legisladores mexicanos el pasado mes de abril (Contralínea).

Tenemos miedo cuando aprendemos que las 735 sentencias firmes –que ya no se pueden apelar ante ninguna instancia judicial– apenas significan el 0.6 por ciento de las detenciones reportadas por la administración calderonista.

Tenemos miedo cuando sabemos que los cárteles de la droga lavan entre 19 mil y 29 mil millones de dólares anuales (El Universal), y la PGR, entre diciembre de 2006 y enero de 2010, sólo consignó dos averiguaciones previas por operaciones con recursos de procedencia ilícita o lavado de dinero (Subprocuraduría de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo de la PGR).

Tenemos miedo cuando nos enteramos que “en México se trafican entre 2 y 15 millones de armas cada año” (PVEM), y además otorgamos entre 1972 y 2001 casi 5 millones y medio de licencias de portación de armas a connacionales (Auditoría Superior de la Federación).

A pesar de ello, mientras la Patrulla de Aduanas y Fronteras (CBP, por sus siglas en inglés) sólo incautó 70 armas que iban de EU hacia México en 2008, nuestras autoridades, de enero a diciembre de 2008, sólo incautaron 29 mil 824 armas en nuestro territorio (Colby Goodman).

Tenemos miedo de sentir que nuestra salud mental, incluida la de nuestros hijos y nietos, sufrirá porque todos resultaremos afectados: “Los sobrevivientes directos de los hechos violentos: hombres, mujeres y niños que presenciaron tiroteos, perdieron familiares o abandonaron sus casas y tierras. Y aquellos que escucharon y leyeron en forma sistemática noticias sobre hechos crueles” (Psiquiatra Luciana Ramos).

Nos aterra pensar que situaciones de tensión, angustia y depresión provocadas por la violencia incrementen las tasas de tristeza, de aislamiento, de soledad, de trastornos mentales y de suicidio.

Nuestro miedo nos eriza el alma cuando imaginamos que nuestros hijos y nietos puedan vivir la pauta de crecimiento disfuncional, de niños y jóvenes colombianos, en la cual, los trastornos de atención aparecen a los 5 años. La fobia específica a los 7. La ansiedad de separación a los 8. El trastorno de conducta y el desafiante a los 10. La fobia social a los 14. La bulimia nerviosa a los 15. La agorafobia (miedo o angustia ante los espacios abiertos, como plazas y avenidas) a los 16. La dependencia a drogas a los 20. Y la dependencia al alcohol a los 21 (Ministerio de la Protección Social, 2003).

Tenemos miedo. Mucho miedo. Pero sabemos que no estamos solos, porque de manera paradójica compartimos nuestro miedo con las grandes mayorías de mexicanos, con los cuales, desde nuestros islotes amurallados de terror y pánico, hemos aprendido a construir la solidaridad del miedo.
23 Octubre 2010 04:00:49
‘Y México…¿dónde queda?’
Más allá de la fácil carcajada, ¿qué dicen los chistes que circularon por las redes sociales (facebook, twitter, myspace, tuenti, plurk, etc) respecto a la frase, “si los mineros chilenos hubiesen sido mexicanos”? Cito algunos como ejemplos que denotan nuestra pereza: “Los hubieran rescatado hoy porque ayer jugó México contra Venezuela” o “desde el 12 de octubre empezaría el maratón ‘Mineros-Reyes’”.

Otros enfatizan nuestra desconfianza respecto a los demás: “Conforme fuese saliendo cada uno, lo revisarían para que no se llevaran a su casa la herramienta”; “al final del rescate nadie sabría dónde quedó la cápsula. Y faltarían dos mineros”, o “los mineros estarían exigiendo el pago doble o triple de todas las horas extras que pasaron bajo tierra”.

Muchos hablan de nuestra desconfianza respecto a las instituciones:
En este caso, mientras “los diputados hubiesen subido el IVA al 18 por ciento para solventar los gastos del rescate”, “la PGR estaría esperándolos para procesarlos por haber explotado la mina”; y “el médico del IMSS, a la hora de la revisión médica, hubiera dicho: ‘Usted está bien, váyase a su casa’”.

“Napito, por supuesto, estaría esperándolos afuera de la mina para cobrarles sus cuotas atrasadas.” Y nuestro “Gobierno hubiera lanzado el programa ‘¡Rescata a los mineros, redondea tus centavos’! Y los mineros continuarían enterrados”. En síntesis: “Sí los mineros hubieran sido mexicanos, la gran mayoría creería que fue un montaje de los políticos para distraer nuestra atención”.

Entre la desconfianza también se asoma la intolerancia: El cardenal Juan “Sandoval Íñiguez hubiera dicho que seguro todos son jotos por haber estado tanto tiempo solos”. O en su defecto, “el primero en salir hubiese gritado: ‘Puuuutoooo el último’”.

La comercialización ligada al consumo mediático también dice presente con estos ejemplos: “Tecate hubiera hecho el comercial “por los que no tomaron el sol 70 días. Tecate ¡por ti!”; mientras algunos “venderían playeras con la leyenda: ‘Mi papá estuvo en la mina y sólo me trajo esta pinche piedra’”.

“La cápsula Fénix 2, todos lo hubieran observado, tendría el logotipo de Telmex, Maseca, Televisa, TV Azteca, Banamex y leche Lala”; a la vez que “SKY estaría cobrando el pago por evento, ‘El Rescate en Vivo’”. ¿Y por qué no? Televisa y TV Azteca estarían preparando la producción de una telenovela titulada ‘Dos mujeres un minero’, el programa dominical ‘Cavando por un Sueño’; y la Academia: ‘El Rescate de los Mineros’”.

¿Cómo no reírnos ante estos chistes que muestran nuestras miserias? La carcajada es inevitable. Constituye una explosión, un desfogue, una catarsis a las dificultades que enfrentamos como país. Ni siquiera reparamos en pensar en la percepción que tenemos de nosotros mismos; como perezosos, desconfiados de los demás y de las instituciones, intolerantes, machistas y atrapados en una comercialización que asfixia nuestras vidas de manera cotidiana.

En una dimensión más profunda, es imposible soslayar las palabras de Octavio Paz cuando escribe que “viejo, adolescente criollo o mestizo, general, obrero o licenciado, el mexicano se me aparece como un ser que se encierra y se preserva: máscara el rostro, máscara la sonrisa”.

¿Es la sonrisa o la carcajada, la máscara que protege nuestro rostro? Tanto así nos cuesta reconocerlo, como para ocultarlo en una mezcla de “desprecio, ironía y resignación”.

Acaso, como insiste Paz, estamos condenados a atravesar “la vida como desollado(s); (en lo que) todo puede herir(nos), (las) palabras y (la) sospecha de palabras”, con tal de no reconocer nuestro propio rostro, y hacer algo para redimirnos.

¿Usaremos siempre un lenguaje “lleno de reticencias, de figuras y alusiones, de puntos suspensivos”; y un silencio con “repliegues, matices, nubarrones, arcoiris súbitos y amenazas indescifrables” antes de aceptar quiénes somos, dónde estamos parados y adónde vamos?

Vivir amurallados ante la realidad, ¿es nuestro destino? Ser impasibles y lejanos del mundo, de los demás y de nosotros mismos, ¿es nuestra esencia?
Y México, ¿dónde queda?
22 Octubre 2010 04:08:35
“Y México… ¿dónde queda?”.
Más allá de la fácil carcajada, ¿qué dicen los chistes que circularon por las redes sociales (facebook, twitter, myspace, tuenti, plurk, etc) respecto a la frase, “sí los mineros chilenos hubiesen sido mexicanos”? Cito algunos como ejemplos que denotan nuestra pereza: “Los hubieran rescatado hoy por que ayer jugó México contra Venezuela” o “desde el 12 de octubre empezaría el maratón ‘Mineros-Reyes’”.

Otros enfatizan nuestra desconfianza respecto a los demás: “Conforme fuese saliendo cada uno, lo revisarían para que no se llevaran a su casa la herramienta”; “al final del rescate nadie sabría dónde quedó la cápsula. Y faltarían dos mineros”, o “los mineros estarían exigiendo el pago doble o triple de todas las horas extras que pasaron bajo tierra”.

Muchos hablan de nuestra desconfianza respecto a las instituciones.

En este caso, mientras “los Diputados hubiesen subido el IVA al 18% para solventar los gastos del rescate”; “la PGR estaría esperándolos para procesarlos por haber explotado la mina”; y “el médico del IMSS, a la hora de la revisión médica, hubiera dicho: ‘Usted está bien, váyase a su casa’”.

“Napito, por supuesto, estaría esperándolos afuera de la mina para cobrarles sus cuotas atrasadas.” Y nuestro “Gobierno hubiera lanzado el programa ‘¡Rescata a los Mineros, Redondea tus Centavos’! Y los mineros continuarían enterrados”. En síntesis: “Sí los mineros hubieran sido mexicanos, la gran mayoría creería que fue un montaje de los políticos para distraer nuestra atención”. 

Entre la desconfianza también se asoma la intolerancia: El cardenal Juan “Sandoval Íñiguez hubiera dicho que seguro todos son jotos por haber estado tanto tiempo solos”. O en su defecto, “el primero en salir hubiese gritado: ‘Puuuutoooo el último’”.

La comercialización ligada al consumo mediático también dice presente con estos ejemplos: “Tecate hubiera hecho el comercial “por los que no tomaron el sol 70 días.Tecate ¡por ti!”; mientras algunos “venderían playeras con la leyenda: ‘Mi Papá estuvo en la mina y solo me trajo esta pinche piedra’”.

“La cápsula Fénix 2, todos lo hubieran observado, tendría el logotipo de Telmex, Maseca, Televisa, TV Azteca, Banamex y Leche Lala”; a la vez que “SKY estaría cobrando el pago por evento, ‘El Rescate en Vivo’”. ¿Y por qué no? Televisa y TV Azteca estarían preparando la producción de una telenovela titulada ‘Dos mujeres Un Minero’, el programa dominical ‘Cavando por un Sueño’; y la Academia: ‘El Rescate de los Mineros’”.

¿Cómo no reírnos ante estos chistes que muestran nuestras miserias? La carcajada es inevitable. Constituye una explosión, un desfogue, una catarsis a las dificultades que enfrentamos como país. Ni siquiera reparamos en pensar en la percepción que tenemos de nosotros mismos; como perezosos, desconfiados de los demás, y de las instituciones, intolerantes, machistas y atrapados en una comercialización que asfixia nuestras vidas de manera cotidiana.

En una dimensión más profunda, es imposible soslayar las palabras de Octavio Paz, cuando escribe que “viejo, adolescente criollo o mestizo, general, obrero o licenciado, el mexicano se me aparece como un ser que se encierra y se preserva: máscara el rostro, máscara la sonrisa”.

¿Es la sonrisa o la carcajada, la máscara que protege nuestro rostro? Tanto así nos cuesta reconocerlo, como para ocultarlo en una mezcla de “desprecio, ironía y resignación”.

Acaso, como insiste Paz, estamos condenados a atravesar “la vida como desollado(s); (en lo que) todo puede herir(nos), (las) palabras y (la) sospecha de palabras”, con tal de no reconocer nuestro propio rostro, y hacer algo para redimirnos.

¿Usaremos siempre un lenguaje “lleno de reticencias, de figuras y alusiones, de puntos suspensivos”; y un silencio con “repliegues, matices, nubarrones, arcoíris súbitos y amenazas indescifrables” antes de aceptar quiénes somos, dónde estamos parados y adónde vamos?

Vivir amurallados ante la realidad, ¿es nuestro destino? Ser impasibles y lejanos del mundo, de los demás y de nosotros mismos, ¿es nuestra esencia?

Y, México, ¿dónde queda?
16 Octubre 2010 10:29:45
Si los mineros chilenos fueran mexicanos…
Los 33 mineros chilenos emergieron de las mismas entrañas de la muerte para dar vida a todos nosotros. Fue un parto de luz que cortó de tajo las miserias que nos dividen como seres humanos. Conforme emergía la cápsula nombrada “Fénix” y depositaba a los mineros en tierra,  nosotros salíamos de nuestro desencanto cotidiano, para percibirnos como seres humanos sin distinción. El evento nos capturaba el alma; cuando empezamos a sentirnos todos chilenos.

El suceso ocurrido en la mina de San José, cercana a la población de Copiapó, Chile, rebotó hasta la mina de Pasta de Conchos en Coahuila, lugar en el cual murieron 65 mineros atrapados en una explosión el 19 de febrero de 2006.

Ante la fuerza espiritual y esperanzada de los chilenos, el rebote hizo sangrar una profunda cicatriz no cerrada en la conciencia nacional: “Por eso nos duele aún más Pasta de Conchos, escribe el periodista Ricardo Rocha, porque nos restriega el recuerdo de lo que pudo haber sido y no fue”.

Rocha remata con estas palabras: “El rescate que nunca se intentó (tuvo cómplices): La enanez del grandote Fox. La estulticia del yunquista Salazar, secretario del Trabajo. La mezquindad del magnate Larrea, de Minera México. Y la indiferencia de muchos medios de comunicación que se limitaron a reseñar la inacción del no pasa nada porque todo está perdido”.

Algunos dirán, y con razón, que las condiciones de cada mina son diferentes, pues mientras la extracción de oro y cobre, en la mina San José, no genera gases explosivos, la de carbón en Pasta de Conchos, sí.

En San José, el derrumbe de la mina fue ocasionado por el colapso en las obras de la mina que permiten el acceso a los mineros a la mina. “En Pasta de Conchos hubo una explosión con altas emisiones de gas que bien pudo resultar, argumenta el experto Antonio Nieto, en una reacción encadenada de sucesivas explosiones de muy alta intensidad que habrían consumido el oxígeno de la mina y derrumbado sostenimientos, pilares y soportes, colapsando gran parte de la mina”.

La pregunta es obvia: ¿Puede esta apreciación técnica soslayar el desprecio mostrado por Vicente Fox, Francisco Javier Salazar, ex secretario de Trabajo, y Germán Larrea, presidente del Grupo México (propietario de la mina), ante la tragedia ocurrida en Pasta de Conchos? El colofón es necesario: Desde ese fatídico 19 de febrero de 2006, ¿han mejorado las condiciones laborales, de seguridad y laborales, de los mineros en nuestro país y, de manera particular, en nuestra Región Carbonífera?

Lo pregunto ante los responsables, ética y políticamente, de esta situación, a saber Felipe Calderón y Javier Lozano, actual secretario del Trabajo y Previsión Social, y Germán Larrea, el tercer hombre más rico del país, con una fortuna estimada en 9 mil 700 millones de dólares, y cuyo grupo empresarial, que cotiza en la bolsa, tuvo ventas tan sólo entre 2006 y 2007 de 14 mil 098 millones de dólares y una utilidad neta, en el mismo periodo, de 3 mil 452 millones de dólares.

La indiferencia y desprecio de estos hombres, desde las altas cúpulas del poder político y económico, es evidente, porque en los hechos parece decir: “Nosotros rescatamos mineros vivos, no muertos; y los vivos nos valen madres. Nos preocupa la extracción de minerales y nuestro enriquecimiento exponencial. Nada más”.

Ante esta situación de insensibilidad es difícil sorprendernos cuando surge la comparación entre las minas de San José y la de Pasta de Conchos, o cuando se acusa de homicidio industrial al Grupo México contra 65 mineros coahuilenses, o cuando se destapa la cloaca de intereses que fusiona al Grupo México con su proveedor Francisco Javier Salazar, ex secretario de Trabajo, y la Fundación Vamos México, de Martha Sahagún de Fox.

Por ello tampoco podemos asombrarnos cuando cientos de miles de cibernautas proyectan a través de las redes sociales, bajo el tópico “Si los mineros hubiesen sido mexicanos”, imágenes de nosotros mismos ligadas a la corrupción, a la desconfianza, a la pereza, al oportunismo, a la intolerancia y al desprecio institucional respecto de nuestro presente y futuro como mexicanos.

El extraordinario suceso acontecido en la mina San José, en Chile, sumió a nuestro país, un poco más, en la  ordinariedad de su desesperanza.

“Creo que tuve una suerte extraordinaria,
estuve con Dios y con el Diablo, y me agarré a Dios”.
Mario Sepúlveda
(minero chileno sobreviviente).

A Julio César, en su cumpleaños.


09 Octubre 2010 04:10:16
‘Se llamaba Jesús Alfonso…’
Se llamaba Jesús Alfonso y se apellidaba Arreola Pérez. Era maestro por vocación; que vivía cual apóstol social de los años 20’s. Tenía el alma de aquellos maestros normalistas rurales que impregnados del espíritu vasconcelista inundaron el país para salvarlo de las garras del analfabetismo. Ellos eran los promotores comunitarios, los misioneros culturales, encargados de integrar a las comunidades rurales a la cultura nacional.

Jesús Alfonso, el profesor, pensaba que el orgullo y la dignidad de México, en el presente y en el futuro,  descansaba en la educación. Su vida fue un claro ejemplo de esta premisa: Egresó de la Benemérita Escuela Normal del Estado y se especializó en Ciencias Sociales en la Escuela Normal Superior. Catedrático del Ateneo Fuente, de la preparatoria de la UAdeC, también fue diputado local, responsable del Programa de Educación Técnico Agropecuaria en el gobierno de Eulalio Gutiérrez, director de Educación durante el periodo del Gobernador Oscar Flores Tapia y Secretario de Educación Pública en el sexenio del Gobernador Eliseo Mendoza Berrueto.

El profesor Arreola Pérez fundó y presidió  el Colegio de Investigaciones Históricas; y creó los talleres de historia de Saltillo, Ramos Arizpe, Parras de la Fuente, Piedras Negras y Sabinas. Su experiencia concentrada en sabiduría la compartió con muchas personas a través de sus artículos editoriales, conferencias y libros publicados.

Hace años, acudí a buscar su consejo cuando iniciaba mis pininos como aprendiz del periodismo editorial; entonces su generosidad fue ilimitada. Cuando empecé mi aprendizaje en el complejo universo de la función pública, también me acerqué a él, y, en ese momento, me respondió con estas palabras: “Ante todo dignidad y fidelidad a sus creencias. Siempre”.

Murió el profesor; su corazón no le perdonó haberlo agotado en su entrega hacia los demás. Su muerte, sin embargo, fue acorde con su vida: Tranquila, en paz con el mundo y consigo mismo. Sus múltiples amigos lo abrazaron y despidieron con el alma. Su muerte no tuvo ribetes sensacionalistas o de escándalo. Tampoco tuvo cómplices mediáticos para amplificarla. Murió el profesor como un hombre bueno, a secas: Que deja una memoria labrada a través de un trabajo y de un esfuerzo de largo aliento; que entrañable germinará en los corazones de sus amigos, de sus conocidos y de las alumnas de los talleres de historia.

Ya fallecido, sin embargo, y pasados los homenajes; ¿podrá él profesor Jesús Alfonso Arreola Pérez aspirar a tener una cátedra con su nombre en alguna universidad pública reconocida? ¿Podrá inscribirse su nombre a una biblioteca, o al mismo Centro de Investigaciones Históricas que presidió hasta su muerte? ¿Podrá recordarse su labor en aras del interés público, cada año, a partir de su fallecimiento?

Quizá la modestia del profesor Arreola, le impediría escuchar las respuestas a estas preguntas; sin embargo, las realizo porque el sistema, al cual el mismo profesor entregó su vida, muchas veces se equivoca, y olvida honrar, u honra a las personas equivocadas.

En este caso, contamos con un gobernador, en la persona de Humberto Moreira, también profesor, que posee dos cualidades escasas en el mundo de la política: La nobleza de espíritu y el agradecimiento. Confiamos en que esas virtudes relucirán, una vez más, para honrar la memoria del profesor Jesús Alfonso Arreola Pérez como se merece. De esta manera, ambos rendirán homenaje a la amistad y la lealtad que ambos se profesaron a lo largo de tantos años.

Se llamaba Jesús Alfonso y era un profesor, cuya generosa vida, siempre será recordada, porque hoy la muerte, parafraseando a Cernuda, está más viva que la vida, porque tú, Jesús Alfonso, estás con ella.
08 Octubre 2010 04:00:27
Se llamaba Jesús Alfonso…
‘La muerte se diría/más viva que la vida/porque tú estás con ella...’ 
Luis Cernuda


Se llamaba Jesús Alfonso y se apellidaba Arreola Pérez. Era maestro por vocación; que vivía cual apóstol social de los años 20. Tenía el alma de aquellos maestros normalistas rurales que, impregnados del espíritu vasconcelista, inundaron el país para salvarlo de las garras del analfabetismo. Ellos eran los promotores comunitarios, los misioneros culturales, encargados de integrar a las comunidades rurales a la cultura nacional.

Jesús Alfonso, el profesor, pensaba que el orgullo y la dignidad de México, en el presente y en el futuro, descansaba en la educación. Su vida fue un claro ejemplo de esta premisa: Egresó de la Benemérita Escuela Normal del Estado y se especializó en Ciencias Sociales en la Escuela Normal Superior. Catedrático del Ateneo Fuente, de la preparatoria de la UAdeC, también fue diputado local, responsable del Programa de Educación Técnico Agropecuaria en el gobierno de Eulalio Gutiérrez, director de Educación durante el período del gobernador Óscar Flores Tapia y secretario de Educación Pública en el sexenio del gobernador Eliseo Mendoza Berrueto.

El profesor Arreola Pérez fundó y presidió el Colegio de Investigaciones Históricas; creó los talleres de historia de Saltillo, Ramos Arizpe, Parras de la Fuente, Piedras Negras y Sabinas. Su experiencia concentrada en sabiduría la compartió con muchas personas a través de sus artículos editoriales, conferencias y libros publicados.

Hace años, acudí a buscar su consejo cuando iniciaba mis pininos como aprendiz del periodismo editorial; entonces su generosidad fue ilimitada. Cuando empecé mi aprendizaje en el complejo universo de la función pública, también me acerqué a él, y, en ese momento, me respondió con estas palabras: “Ante todo, dignidad y fidelidad a sus creencias. Siempre”.

Murió el profesor; su corazón no le perdonó haberlo agotado en su entrega hacia los demás. Su muerte, sin embargo, fue acorde con su vida: Tranquila, en paz con el mundo y consigo mismo. Sus múltiples amigos lo abrazaron y despidieron con el alma. Su muerte no tuvo ribetes sensacionalistas o de escándalo. Tampoco tuvo cómplices mediáticos para amplificarla. Murió el profesor como un hombre bueno, a secas: Que deja una memoria labrada a través de un trabajo y de un esfuerzo de largo aliento; que entrañable germinará en los corazones de sus amigos, de sus conocidos y de las alumnas de los talleres de historia.

Ya fallecido, sin embargo, y pasados los homenajes; ¿podrá él profesor Jesús Alfonso Arreola Pérez aspirar a tener una cátedra con su nombre en alguna universidad pública reconocida? ¿Podrá inscribirse su nombre a una biblioteca, o al mismo Centro de Investigaciones Históricas que presidió hasta su muerte? ¿Podrá recordarse su labor en aras del interés público, cada año, a partir de su fallecimiento?

Quizá la modestia del profesor Arreola, le impediría escuchar las respuestas a estas preguntas; sin embargo, las realizó porque el sistema, al cual el mismo profesor entregó su vida, muchas veces se equivoca, y olvida honrar, u honra a las personas equivocadas.

 En este caso, contamos con un gobernador, en la persona de Humberto Moreira, también profesor, que posee dos cualidades escasas en el mundo de la política: La nobleza de espíritu y el agradecimiento. Confiamos en que esas virtudes relucirán, una vez más, para honrar la memoria del profesor Jesús Alfonso Arreola Pérez como se merece. De esta manera, ambos rendirán homenaje a la amistad y la lealtad que ambos se profesaron a lo largo de tantos años.

Se llamaba Jesús Alfonso y era un profesor, cuya generosa vida, siempre será recordada, porque hoy la muerte, parafraseando a Cernuda, está más viva que la vida, porque tú, Jesús Alfonso, estás con ella.
03 Octubre 2010 03:00:38
Fajardo=Esperanza (II)
Esta es la segunda parte de la entrevista imaginaria con Sergio Fajardo Valderrama, ex alcalde de Medellín (2004-2007) y ex candidato a la vicepresidencia de Colombia (2010), quien impartió conferencias en Torreón, Monterrey, Durango y Chihuahua durante los últimos siete días. Durante este periplo, 15 mil personas, en vivo y de manera virtual, tuvieron la oportunidad de escucharlo.

Pregunta: De manera resumida, ¿cuál es la fórmula que usted propone para erradicar la posibilidad de que niños y jóvenes entren al mundo del narcotráfico y crimen organizado?

Respuesta: La respuesta es menos violencia por más oportunidades a través de una nueva política.

Pregunta: ¿Cómo, las oportunidades, pueden cerrar la puerta de la violencia?

Respuesta: Primero, es importante explicar porqué los niños y jóvenes entran al mundo de la delincuencia. Ellos entran porque existe una amplísima falta de oportunidades ligada a una cultura que refuerza, y justifica, a través del consumo, del estatus y del poder dicha necesidad. Inician como bandas esquineras que pronto son cooptadas por los distintos cárteles que luchan por el territorio. Ellos profesionalizan su quehacer para transformarlos en criminales de oficio. De esta manera se institucionaliza la delincuencia y se fortalece, gracias a la corrupción y la impunidad imperantes en nuestra sociedad. Esta es la peor escuela posible.

En segundo lugar debemos preguntarnos, cómo podemos cerrar esa puerta. La única manera como la podemos cerrar es a través de la generación de oportunidades –económicas, educativas, culturales y sociales. Éstas deben surgir de una nueva política capaz de implementar en las zonas con menor desarrollo humano y mayor marginación, proyectos urbanos integrales, que sumen recuperación de espacios públicos, construcción de escuelas, centros de salud, y centros comunitarios, que incluyen centros de emprendimiento empresarial para instalar micro y pequeñas empresas en dichas zonas.

Estos proyectos exigen un esfuerzo arquitectónico sin paralelo, porque para nosotros es crucial construir los edificios más bellos para los más humildes. Los numerosos premios internacionales que recibimos así lo confirman.

Pregunta: Pero, ¿de dónde sacar los recursos necesarios para llevar a cabo esta tarea, al parecer, gigantesca?

Respuesta: El capital político más importante que tenemos es la confianza de la gente, la cual está cimentada en una premisa básica: Ella sabe que nunca robaremos sus impuestos, porque el dinero de las arcas municipales tendrá como fin, como así fue, hacer de Medellín la ciudad más educada de Colombia.

Pregunta: Sus comentarios parten del fundamento de rehacer o reconstruir la política. ¿Podría abundar sobre este tema?

Respuesta: El punto de partida de este nuevo paradigma es sencillo: El político debe recuperar la dignidad de las personas; y a través de ello, reconstruir la confianza esencial que debe existir entre ambos. Para ello, los principios son básicos, y por tanto, consustanciales, a esta nueva forma de hacer política.

La dignidad y la confianza deben ser refrendadas cada día, a través de una escrupulosa transparencia y rendición de cuentas; y de una participación continua de estos ciudadanos, en los distintos ámbitos de gobierno, a través de las veedurías sociales. Sólo así, puede construirse una institucionalidad indestructible e impermeable a la corrupción e impunidad.

Pregunta: ¿Cómo define esta nueva política la importancia de la seguridad?

Respuesta: Los principios que apuntalan dicha definición son seis: Primero, la seguridad es un derecho de toda la ciudadanía. Segundo, la seguridad se fundamenta en el respeto irrestricto a los derechos humanos. Tercero, la seguridad debe garantizar los demás derechos. Cuarto, la seguridad deber ser parte de la estrategia de desarrollo del país.

Quinto, la seguridad no sólo concierne a los militares, los policías y los jueces. Y sexto, la seguridad requiere del liderazgo de quienes gobiernan.

Pregunta: ¿Podría compartir con nosotros una última reflexión?

Respuesta: México necesita estudiar, con detalle empírico e histórico, lo sucedido en Colombia durante los últimos 30 años. En ese esfuerzo, éste podría encontrar pistas para quemar etapas que nosotros vivimos con profundo dolor e incertidumbre”.

Muchas gracias.
02 Octubre 2010 03:49:59
‘Fajardo=Esperanza (I)
Sergio Fajardo Valderrama, ex alcalde de Medellín (2004-2007) y ex candidato a la vicepresidencia de Colombia (2010), impartió conferencias en Torreón, Monterrey, Durango y Chihuahua durante los últimos siete días. Un número aproximado de 15 mil personas, en vivo y de manera virtual, tuvieron la oportunidad de escucharlo.

¿Quién es Sergio Fajardo? Es un académico vuelto político. Doctorado en lógica matemática, fundó y lideró un movimiento cívico ciudadano que a través de una candidatura independiente le permitió llegar a la alcaldía de Medellín con una votación histórica.

Mediante una política integral basada en la transparencia y rendición de cuentas, combinó una participación ciudadana en todos los ámbitos de gobierno, con la edificación de proyectos urbanos integrales y la construcción de oportunidades económicas, educativas, culturales y sociales entre los medellinenses que habitaban las zonas con menor desarrollo humano. Su objetivo último consistía en hacer de Medellín la ciudad más educada.

¿Por qué tanta avidez por escucharlo? Los éxitos de su gobierno responden a esa pregunta: En Medellín, tierra de Pablo Escobar Gaviria, el supremo capo, y gobernada por la violencia derivada del narcotráfico y crimen organizado, Fajardo logró reducir la tasa de asesinatos, secuestros y extorsiones a su mínima expresión. 

Las preguntas de esas 15 mil personas que lo escucharon seguramente eran: “¿Cómo un modelo de desarrollo urbano, educativo y social puede lograr estos objetivos? ¿Qué podemos aprender de la experiencia de Fajardo para aplicarla a nuestra realidad, tan similar a Colombia, con los matices y adecuaciones necesarios?”.
A continuación imagino una entrevista con Fajardo que integra en las respuestas, frases del mismo Sergio expresadas en distintas conferencias.

Pregunta: En su experiencia en Medellín, ¿qué relación observó entre la violencia y la desigualdad? 
Respuesta: “No. La violencia y la desigualdad son dos árboles que comparten las mismas raíces. No puede extirparse uno sin cortar de tajo el otro. La cultura de la ilegalidad, vista en la corrupción y la impunidad, es el fertilizante que permite crecer a ambos árboles”.

Pregunta: ¿Cómo se manifiesta esa fusión en la vida cotidiana?
Respuesta: Se expresa a través de una “bomba social que posee una enorme capacidad para destruir a la sociedad. Su explosión aniquila el ingreso legal por un trabajo realizado, a través de los ingresos ilegales obtenidos por la venta de drogas, el secuestro, los juegos clandestinos, la prostitución y las extorsiones.

Pregunta: ¿Cuáles son las respuestas de la gente ante el estallido de esta bomba social?

Respuesta: Muchas personas son apresadas por el miedo. “El miedo las encapsula; las encierra y las fragmenta. Entonces empiezan a surgir las bardas, las alambradas eléctricas, las rejas y los fraccionamientos cerrados. De esta manera, la desconfianza empieza a gobernar nuestras vidas. Mi sugerencia es que evitemos el miedo, con prudencia y determinación, so pena de vivir aprisionados en nuestras casas por el resto de la vida”.

Pregunta: ¿Qué pueden hacer los ciudadanos para exigirle a sus representantes una solución?

Respuesta: “Paradójicamente, los políticos y los partidos políticos están muy desprestigiados; sin embargo, ellos son los que toman las decisiones más importantes del país”.

“Entonces, hay que empezar por exigirles una mayor transparencia y rendición de cuentas en todos sus actos. Luego, hay que demandarles que enfrenten el problema del narcotráfico y crimen organizado como un asunto de Estado que requiere un sentido estratégico de unidad nacional”.

“El narcotráfico no es el problema de un alcalde o de un gobernador. Es el problema de un país; y como tal requiere ser enfrentado”.

 (Continuará).
01 Octubre 2010 04:00:58
Fajardo = esperanza (I)
Sergio Fajardo Valderrama, ex alcalde de Medellín (2004-2007) y ex candidato a la vicepresidencia de Colombia (2010), impartió conferencias en Torreón, Monterrey, Durango y Chihuahua durante los últimos siete días. Un número aproximado de 15 mil personas, en vivo y de manera virtual, tuvieron la oportunidad de escucharlo.

¿Quién es Sergio Fajardo? Es un académico vuelto político. Doctorado en lógica matemática, fundó y lideró un movimiento cívico ciudadano que, a través de una candidatura independiente, le permitió llegar a la Alcaldía de Medellín con una votación histórica.

¿Por qué tanta avidez por escucharlo? Los éxitos de su gobierno responden a esa pregunta: En Medellín, tierra de Pablo Escobar Gaviria, el supremo capo, y gobernada por la violencia derivada del narcotráfico y crimen organizado, Fajardo logró reducir la tasa de asesinatos, secuestros y extorsiones a su mínima expresión.

Las preguntas de esas 15 mil personas que lo escucharon seguramente eran: “¿Cómo un modelo de desarrollo urbano, educativo y social puede lograr estos objetivos? ¿Qué podemos aprender de la experiencia de Fajardo para aplicarla a nuestra realidad, tan similar a Colombia, con los matices y adecuaciones necesarios?”.

A continuación imagino una entrevista con Fajardo que integra en las respuestas, frases del mismo Sergio expresadas en distintas conferencias:

En su experiencia en Medellín, ¿qué relación observó entre la violencia y la desigualdad?

“No. La violencia y la desigualdad son dos árboles que comparten las mismas raíces. No puede extirparse uno sin cortar de tajo el otro. La cultura de la ilegalidad, vista en el corrupción y la impunidad, es el fertilizante que permite crecer a ambos árboles”.

¿Cómo se manifiesta esa fusión en la vida cotidiana?

“Se expresa a través de una bomba social que posee una enorme capacidad para destruir a la sociedad. Su explosión aniquila el ingreso legal por un trabajo realizado, a través de los ingresos ilegales obtenidos por la venta de drogas, el secuestro, los juegos clandestinos, la prostitución y las extorsiones.

“Sus esquirlas destrozan la cultura de la legalidad, al infiltrar la corrupción y la impunidad en los ámbitos de la política, la policía, la justicia, la cultura, la empresa y la comunidad. Finalmente, también deshace los cimientos sociales que generan las formas de vida tradicionales y las oportunidades de superación individual y familiar”.

¿Cuáles son las respuestas de la gente ante el estallido de esta bomba social?

“Muchas personas son apresadas por el miedo. El miedo las encapsula; las encierra y las fragmenta. Entonces empiezan a surgir las bardas, las alambradas eléctricas, las rejas y los fraccionamientos cerrados. De esta manera la desconfianza empieza a gobernar nuestras vidas. Mi sugerencia es que evitemos el miedo, con prudencia y determinación, so pena de vivir aprisionados en nuestras casas por el resto de la vida.

“Otras personas, las menos, es decir, las que pertenecen a las elites políticas o empresariales empiezan a crear grupos paramilitares para protegerse. A estos pocos les digo que tengan cuidado, porque los integrantes de esos grupos, a la vuelta del tiempo, serán sus verdugos.”

¿Qué pueden hacer los ciudadanos para exigirle a sus representantes una solución?

“Paradójicamente, los políticos y los partidos políticos están muy desprestigiados; sin embargo, ellos son los que toman las decisiones más importantes del país.

“Entonces, hay que empezar por exigirles una mayor transparencia y rendición de cuentas en todos sus actos. Luego, hay que demandarles que enfrenten el problema del narcotráfico y crimen organizado como un asunto de Estado que requiere un sentido estratégico de unidad nacional.

 “El narcotráfico no es el problema de un alcalde o de un gobernador. Es el problema de un país, y como tal requiere ser enfrentado”. (Continuará).
25 Septiembre 2010 03:10:05
‘Humberto Presidente’
Humberto Moreira busca la Presidencia del PRI nacional. ¿Quién podrá negar sus credenciales? Militante del PRI desde adolescente; pagó derecho de piso. Acomodó sillas en los eventos partidistas; pintó bardas, distribuyó volantes, participó en marchas, fue el estudiante más destacado del ICADEP nacional en su momento, ocupó puestos destacados en el partido, rindió respeto a los priístas de viejo cuño y aprendió de ellos lo más que pudo.

En la función pública Humberto cubrió en 16 años distintas posiciones de primer nivel: Fue delegado del Conafe,  delegado del INEA, secretario de Educación Pública, presidente municipal y actualmente es gobernador del estado de Coahuila.

Como gobernador, Moreira transformó Coahuila desde sus raíces, en infraestructura vial y carretera, educación, cultura y salud. Su inversión en obra pública no tiene precedentes históricos. También redujo los índices de marginación social y deserción educativa y puso a Coahuila en el candelero nacional. Hoy nuestro estado ocupa el primer lugar nacional en desempeño económico (INEGI).

Por estas razones, durante los últimos cinco años distintas encuestas lo han ubicado como el mejor gobernador del país. Cito las últimas dos: En el sondeo realizado por el Gabinete de Comunicación Estratégica, Humberto superó al resto de sus colegas por ser “una persona honesta, trabajadora, carismática, preparada, que cumple lo que promete y es tolerante a las distintas ideas que existen en México” (25 agosto, 2010).

Los coahuilenses, en los resultados de una encuesta elaborada por El Universal y publicados el día de ayer, le otorgan a Moreira la mejor calificación (8.34), en relación al resto de los gobernadores del país. Humberto tiene una cualidad más: Ha sabido ligar un buen gobierno con una alta rentabilidad electoral. El PRI Coahuila, ejemplo de lo que puede llegar a ser el PRI nacional, logró, mediante una reingeniería organizacional y política, multiplicar el trabajo de Moreira; y pudo reflejar este hecho en las elecciones intermedias para diputados locales y federales y en las elecciones para las presidencias municipales.

El PRI Coahuila arrasó en ambos casos: Ganó las diputaciones en juego, tanto locales como federales; y obtuvo 33 de las 38 alcaldías. Hoy el Congreso Estatal tiene mayoría priísta; los diputados federales son un bastión en la defensa de los intereses de nuestro estado; y el 97 por ciento de los coahuilenses son gobernados por el tricolor. Además de ser un político de resultados, Humberto Moreira tiene la experiencia y el carisma necesarios para revolucionar al PRI, y transformarlo en un partido político del siglo XXI; enraizado en una visión socialdemócrata y por tanto, comprometido –en cercanía permanente con la gente- con “el rescate social” de nuestro país.

La sensibilidad social de Moreira le permitirá, como lo hizo en Coahuila, poner en el centro del eje rector del PRI, “la lucha contra la desigualdad, la pobreza, la exclusión, la ignorancia y la enfermedad”. No como acto demagógico, sino como un hecho de justicia social, largamente postergada.

Con estas credenciales, ¿qué más necesita Humberto para ser el próximo presidente del PRI nacional?

Ganarse la mayoría de los gobernadores priístas y de manera particular, a Enrique Peña Nieto; persuadir a Beatriz Paredes y convencer a Manlio Fabio Beltrones de que él representa la mejor alternativa –fresca e innovadora- para dirigir y unificar al tricolor nacional rumbo al 2012.

Al día de hoy, Humberto tiene prácticamente la tarea terminada. Porque es imposible imaginar que un hombre tan metódico y cerebral como él, no hubiese tenido la tarea casi hecha antes de lanzar su candidatura. Si no, ¿cómo explicar el congelamiento de Fidel Herrera, Francisco Rojas, Emilio Gamboa y Jesús Murillo Karam? O la adhesión de tantos gobernadores priístas a su causa. Sólo resta esperar con paciencia las buenas nuevas para Coahuila y el futuro del PRI nacional.
24 Septiembre 2010 04:08:52
Humberto, presidente
Humberto Moreira busca la presidencia del PRI nacional. ¿Quién podrá negar sus credenciales? Militante del PRI desde adolescente; pagó derecho de piso. Acomodó sillas en los eventos partidistas; pintó bardas, distribuyó volantes, participó en marchas, fue el estudiante más destacado del ICADEP nacional en su momento, ocupó puestos destacados en el partido, rindió respeto a los priístas de viejo cuño, y aprendió de ellos lo más que pudo.

En la función pública Humberto cubrió en 16 años, distintas posiciones de primer nivel: fue Delegado del CONAFE,  Delegado del INEA, Secretario de Educación Pública, Presidente Municipal, y actualmente es gobernador del estado de Coahuila.

Como gobernador, Moreira transformó Coahuila desde sus raíces, en infraestructura vial y carretera, educación, cultura y salud. Su  inversión en obra pública no tiene precedentes históricos. También redujo los índices de marginación social y deserción educativa, y puso a Coahuila en el candelero nacional. Hoy nuestro estado, ocupa el primer lugar nacional en desempeño económico (INEGI).

Por estas razones, durante los últimos cinco años, distintas encuestas lo han ubicado como el mejor Gobernador del país. Cito las últimas dos: en el sondeo realizado por el Gabinete de Comunicación Estratégica, Humberto superó al resto de sus colegas, por ser “una persona honesta, trabajadora, carismática, preparada, que cumple lo que promete y es tolerante a las distintas ideas que existen en México” (25 agosto, 2010).

Los coahuilenses, en los resultados de una encuesta elaborada por El Universal y publicados el día de ayer, le otorgan a Moreira la mejor calificación (8.34), en relación al resto de los gobernadores del país.

Humberto tiene una cualidad más: ha sabido ligar un buen gobierno con una alta rentabilidad electoral. El PRI Coahuila, ejemplo de lo que puede llegar a ser el PRI nacional, logró, mediante una reingeniería organizacional y política, multiplicar el trabajo de Moreira; y pudo reflejar este hecho en las elecciones intermedias para diputados locales y federales, y en las elecciones para las presidencias municipales.

El PRI Coahuila arrasó en ambos casos: Ganó las diputaciones en juego, tanto locales como federales; y obtuvo 33 de las 38 alcaldías. Hoy, el Congreso Estatal tiene mayoría priísta; los diputados federales son un bastión en la defensa de los intereses de nuestro estado; y el 97% de los coahuilenses son gobernados por el tricolor.

Además de ser un político de resultados, Humberto Moreira tiene la experiencia y el carisma necesarios para revolucionar al PRI, y transformarlo en un partido político del Siglo 21; enraizado en una visión socialdemócrata y, por tanto, comprometido –en cercanía permanente con la gente– con “el rescate social” de nuestro país.

La sensibilidad social de Moreira le permitirá, como lo hizo en Coahuila, poner en el centro del eje rector del PRI, “la lucha contra la desigualdad, la pobreza, la exclusión, la ignorancia y la enfermedad”. No como acto demagógico, sino como un hecho de justicia social, largamente postergada.

Con estas credenciales, ¿qué más necesita Humberto para ser el próximo Presidente del PRI nacional?

Ganarse la mayoría de los gobernadores priístas, y de manera particular, a Enrique Peña Nieto; persuadir a Beatriz Paredes, y convencer a Manlio Fabio Beltrones de que él representa la mejor alternativa –fresca e innovadora- para dirigir y unificar al tricolor nacional rumbo al 2012.

Al día de hoy, Humberto tiene prácticamente la tarea terminada. Porque es imposible imaginar que un hombre tan metódico y cerebral como él, no hubiese tenido la tarea casi hecha antes de lanzar su candidatura. Si no, ¿cómo explicar el congelamiento de Fidel Herrera, Francisco Rojas, Emilio Gamboa y Jesús Murillo Karam? O la adhesión de tantos gobernadores priístas a su causa.

Sólo resta esperar con paciencia las buenas nuevas para Coahuila y el futuro del PRI Nacional.
18 Septiembre 2010 04:00:56
“¡Viva nuestro México!”
¿Cómo le fue estimado lector en la celebración del 15 de septiembre, en este caso, fecha del Bicentenario de nuestra independencia? Espero, como dice el periodista Raymundo Riva Palacio, que para gritar ¡Viva México! ¡Vivan los héroes que nos dieron patria! usted haya “anulado los cantos apocalípticos, que decían que no había nada que celebrar y evitado las loas oficialistas, que insistían que existía todo por celebrar”.

Existen dos celebraciones del bicentenario: La de las élites políticas intelectuales, sociales y mediáticas; y la de nosotros. Está la de las élites que configuraron la historia oficial con personajes esculpidos en bronce o mármol con mirada de prócer; y la de nosotros, que construimos “la otra historia”, con nuestra sangre, sudor y lágrimas. Imposible olvidarlo, cuando nosotros hicimos frente a más de 165 intervenciones extranjeras que sufrimos a lo largo de nuestra historia.

Existe la celebración de las élites que discuten sobre nuestra mexicanidad en banquetes y saraos de alta prosapia; y la de nosotros, que la encarnamos cada día, entre crisis económicas y de seguridad pública. Imposible negar que nosotros reflejamos nuestro pálido rostro en el fondo vacío de la canasta básica de alimentos; y cargamos sobre nuestras espaldas desempleadas los 29 mil cadáveres de mexicanos caídos en la guerra civil calderonista.

Las élites llevan el ser mexicanos en sus mentes extranjerizantes cruzadas de intereses políticos, olorosos a establishment y naftalina; mientras nosotros la llevamos atravesada en nuestro corazón. Pues cómo desmentir que hemos sido los protagonistas de las gestas que dieron cuerpo a nuestra patria; en las guerras de independencia, en las luchas por la reforma, en las batallas de la República restaurada y en los fogonazos de la Revolución Mexicana.

La celebración de las élites costó más de 3 mil millones de pesos e incluyó la contratación del francés Cristophe Bertonneau para los juegos pirotécnicos; y la del australiano Ric Birch para el espectáculo de luz y sonido del Zócalo. La nuestra, sin dejar de disfrutar la de ellos, fue más íntima, más modesta y menos espectacular.

Mientras ellos huelen a Clive Christian o Emporio Armani, nosotros olemos al “brusco () olor del azufre repentino, color verde del agua bajo el suelo. Bajo el suelo de México (donde) se pudren, todavía las aguas del diluvio” (José Emilio Pacheco). Mientras ellos flotan o levitan, nosotros estamos empantanados “en el lago, (y) sus arenas, movedizas atrapan y clausuran, (toda) posible salida” (José Emilio Pacheco).

Mientras ellos suspiran y embelesan con los paisajes de México transformados en imágenes televisivas; nosotros sabemos que “bajo el suelo de México verdean. Eternamente pútridas las aguas, que lavaron la sangre conquistada”. Y así mismo entendemos que “nuestra contradicción –agua y aceite-. Permanece a la orilla y aún divide. Como un segundo dios, todas las cosas. Lo que deseamos y lo que somos” (José Emilio Pacheco).

Existe la celebración de las élites y la nuestra: Celebremos con ellos, sin embargo, la construcción de nuestra nación y digamos con orgullo: México, nuestro México, “no hay vida o muerte, tan sólo tu presencia, inundando los tiempos, destruyendo mi ser y su memoria” (Octavio Paz). En el amor, México querido, “no hay formas sino tu inmóvil nombre, como estrella (mientras) en sus orillas cantan el espanto y la sed de lo invisible” (Octavio Paz).
¡Qué viva México! ¡Qué viva nuestro México!
17 Septiembre 2010 04:08:06
¡Viva nuestro México!
A Sergio Cisneros. En solidaridad.

¿Cómo le fue estimado lector en la celebración del 15 de septiembre, en este caso, fecha del Bicentenario de nuestra Independencia? Espero, como dice el periodista Raymundo Riva Palacio, que para gritar ¡Viva México! ¡Vivan los héroes que nos dieron patria! usted haya “anulado los cantos apocalípticos, que decían que no había nada que celebrar, y evitado las loas oficialistas, que insistían que existía todo por celebrar”.

Existen dos celebraciones del Bicentenario: La de las elites políticas intelectuales, sociales y mediáticas; y la de nosotros. Está la de las elites que configuraron la historia oficial con personajes esculpidos en bronce o mármol con mirada de prócer; y la de nosotros, que construimos “la otra historia”, con nuestra sangre, sudor y lágrimas. Imposible olvidarlo, cuando nosotros hicimos frente a más de 165 intervenciones extranjeras que sufrimos a lo largo de nuestra historia.

Existe la celebración de las elites que discuten sobre nuestra mexicanidad en banquetes y saraos de alta prosapia; y la de nosotros, que la encarnamos cada día, entre crisis económicas y de seguridad pública. Imposible negar que nosotros reflejamos nuestro pálido rostro en el fondo vacío de la canasta básica de alimentos; y cargamos sobre nuestras espaldas desempleadas los 29 mil cadáveres de mexicanos caídos en la guerra civil calderonista.

Las elites llevan el ser mexicanos en sus mentes extranjerizantes cruzadas de intereses políticos, olorosos a “establishment” y naftalina; mientras nosotros lo llevamos atravesado en nuestro corazón. Pues cómo desmentir que hemos sido los protagonistas de las gestas que dieron cuerpo a nuestra patria; en las guerras de independencia, en las luchas por la reforma, en las batallas de la república restaurada, y en los fogonazos de la Revolución Mexicana.

La celebración de las elites costó más de 3 mil millones de pesos e incluyó la contratación del francés Christophe Berthonneau, para los juegos pirotécnicos; y la del australiano Ric Birch, para el espectáculo de luz y sonido del Zócalo. La nuestra, sin dejar de disfrutar la de ellos, fue más íntima, más modesta y menos espectacular.

Mientras ellos huelen a Clive Christian o Emporio Armani, nosotros olemos al “brusco olor del azufre, repentino color verde del agua bajo el suelo. Bajo el suelo de México (donde) se pudren todavía las aguas del Diluvio” (José Emilio Pacheco). Mientras ellos flotan o levitan, nosotros estamos empantanados “en el lago, (y) sus arenas, movedizas atrapan y clausuran, (toda) posible salida” (José Emilio Pacheco).

Mientras ellos suspiran y embelesan con los paisajes de México transformados en imágenes televisivas; nosotros sabemos que “bajo el suelo de México verdean eternamente pútridas, las aguas que lavaron la sangre conquistada”. Y así mismo entendemos, que “nuestra contradicción –agua y aceite– permanece a la orilla y aún divide, como un segundo dios, todas las cosas. Lo que deseamos ser y lo que somos” (José Emilio Pacheco).

Existe la celebración de las elites, y la nuestra: Celebremos con ellos, sin embargo, la construcción de nuestra nación, y digamos con orgullo: México, nuestro México, “no hay vida o muerte, tan sólo tu presencia, inundando los tiempos, destruyendo mi ser y su memoria” (Octavio Paz). En el amor, México querido, “no hay formas sino tu inmóvil nombre, como estrella (mientras) en sus orillas cantan el espanto y la sed de lo invisible” (Octavio Paz).

¡Que Viva México! ¡Que Viva nuestro México!
11 Septiembre 2010 04:06:11
‘Felipillo y El Lobo Feroz’
El año pasado Felipe Calderón nos asustó con el petate del muerto para incrementar el IVA. El nos dijo, como en el cuento, con los mismos gritos de “Pedrito y el Lobo Feroz”; “¡Qué viene el lobo! Y nos va a comer, el país se encuentra una emergencia económica. El Gobierno Federal necesita recursos”.

“¡Qué viene el lobo!”, insistía Felipillo, “tenemos un boquete financiero que necesitamos tapar.“¡Qué viene el lobo!, el precio del barril de petróleo disminuirá y necesitaremos ingresos extras. ¡Qué viene el lobo! y nos tragará”, gritaba Felipillo, y ya enloquecido prometía “a los mexicanos reducir los gastos de la burocracia”.

Esos gritos de terror, encontraron respuesta en la fracción de diputados federales priístas de Coahuila, que se opusieron a ese incremento del 15 al 16 por ciento. Ellos no tuvieron miedo al muerto petateado, y prefirieron escudarse en su compromiso irrestricto con la defensa de la economía familiar.

Hoy en 2010, ese mismo grupo liderado por el diputado Federal Rubén Moreira Valdez, sumó al PRI y al PRD, y a grupos varios en el Congreso, para defender la propuesta de bajar el IVA del 11 al 10% en la frontera y del 16 al 15% en el resto del país.

Sin embargo, los alaridos de Felipillo, previniéndonos de la visita del lobo, se escucharon otra vez. En este caso, él nos berrea al oído para decirnos que bajar el IVA “es un ‘acto populista’ que generará endeudamiento y pobreza”. Y subraya que “esta reducción supondrá una pérdida de ingresos por 30 mil millones de pesos”. Para preguntarse sobre “las partidas que habrán de recortarse para compensar esta pérdida de ingresos.”

Vaya que Felipillo es desmemoriado. ¿Para qué quiere 30 mil millones de pesos, si su gobierno los va a desperdiciar? El boquete financiero del año pasado demostró ser el resultado de su incapacidad administrativa. Nada más.

Contrario al susto lobezno que nos quiso meter; El Gobierno Federal bajó su capacidad recaudatoria en 2009 y 2010. El precio del petróleo subió un 20 por ciento y generó un excedente de 16 mil 442 millones de pesos. Y por si fuera poco, el Gobierno Federal dejo de gastar, mediante distintos sub ejercicios, 110 mil millones de pesos, en dependencias como Pemex, Comisión Federal de Electricidad, IMSS, ISSSTE y distintos ramos administrativos.

¿Por qué Calderón nos espantó con el petate del muerto para obtener más ingresos el año pasado? ¿Por qué hoy, insiste en dejar el IVA como esta?
Porqué Felipillo no opta por mejorar la capacidad recaudatoria, la administración de los excedentes y la eficiencia del Gobierno Federal para ejercer el gasto público de acuerdo a la planificación acordada.

¿Por qué Calderón no evita dañar, aún más, la economía del mexicano más necesitado? ¿Para qué quiere 30 mil millones de pesos más?

Una razón salta a la luz: Cumplir con su obsesión personal por arrasar en las elecciones de 2011, en Estado de México, Guerrero, Nayarit, Coahuila y Baja California Sur; con miras de mantener al PAN en la Presidencia de la República en 2012.

El lobo feroz nunca existió en 2009, menos en 2010. Los gritos histéricos de Felipillo fueron simples distractores. El verdadero Lobo Feroz es él. No nos engañemos. Ni siquiera necesitamos una luna llena para reconocerlo. ¡AAHUUU, AAHUUU, AAHUUU!
10 Septiembre 2010 04:00:01
Felipillo y El Lobo Feroz
El año pasado Felipe Calderón nos asustó con el petate del muerto para incrementar el IVA. Él nos dijo, como en el cuento, con los mismos gritos de “Pedrito y el Lobo Feroz”; “¡Que viene el lobo! y nos va a comer! El país se encuentra una emergencia económica. El Gobierno federal necesita recursos”.

“¡Que viene el lobo!”, insistía Felipillo, “tenemos un boquete financiero que necesitamos tapar. “¡Que viene el lobo!, el precio del barril de petróleo disminuirá y necesitaremos ingresos extras. ¡Que viene el lobo! y nos tragará”, gritaba Felipillo, y ya enloquecido prometía “a los mexicanos reducir los gastos de la burocracia”.

Esos gritos de terror encontraron respuesta en la fracción de diputados federales priístas de Coahuila que se opusieron a ese incremento del 15 al 16%. Ellos no tuvieron miedo al muerto petateado y prefirieron escudarse en su compromiso irrestricto con la defensa de la economía familiar.

Hoy en 2010, ese mismo grupo liderado por el diputado federal Rubén Moreira Valdez sumó al PRI y al PRD, y a grupos varios en el Congreso, para defender la propuesta de bajar el IVA del 11 al 10% en la frontera y del 16 al 15% en el resto del país.

Sin embargo, los alaridos de Felipillo, previniéndonos de la visita del lobo, se escucharon otra vez. En este caso, él nos berrea al oído para decirnos que bajar el IVA “es un ‘acto populista’ que generará endeudamiento y pobreza”. Y subraya que “esta reducción supondrá una pérdida de ingresos por 30 mil millones de pesos”. Para preguntarse sobre “las partidas que habrán de recortarse para compensar esta pérdida de ingresos.”

Vaya que Felipillo es desmemoriado. ¿Para qué quiere 30 mil millones de pesos, si su gobierno los va a desperdiciar? El boquete financiero del año pasado demostró ser el resultado de su incapacidad administrativa. Nada más.

Contrario al susto lobezno que nos quiso meter; el Gobierno federal bajó su capacidad recaudatoria en 2009 y 2010. El precio del petróleo subió un 20% y generó un excedente de 16 mil 442 millones de pesos. Y por si fuera poco, el Gobierno federal dejó de gastar, mediante distintos sub ejercicios, 110 mil millones de pesos, en dependencias como PEMEX, Comisión Federal de Electricidad, IMSS, ISSSTE y distintos ramos administrativos.

¿Por qué Calderón nos espantó con el petate del muerto para obtener más ingresos el año pasado? ¿Por qué hoy, insiste en dejar el IVA como está?

¿Por qué Felipillo no opta por mejorar la capacidad recaudatoria, la administración de los excedentes y la eficiencia del Gobierno federal para ejercer el gasto público de acuerdo a la planificación acordada?

¿Por qué Calderón no evita dañar, aún más, la economía del mexicano más necesitado? ¿Para qué quiere 30 mil millones de pesos más?

Una razón salta a la luz: cumplir con su obsesión personal por arrasar en las elecciones de 2011, en Estado de México, Guerrero, Nayarit, Coahuila y Baja California Sur; con miras de mantener al PAN en la Presidencia de la República en 2012.

El lobo feroz nunca existió en 2009, menos en 2010. Los gritos histéricos de Felipillo fueron simples distractores. El verdadero Lobo Feroz es él. No nos engañemos. Ni siquiera necesitamos una luna llena para reconocerlo. ¡AAHUUU, AAHUUU, AAHUUU!
05 Septiembre 2010 03:00:12
‘La Pau’…destazada
La nota periodística publicada el sábado 4 de septiembre de 2010 dice al calce: “La cantante mexicana Paulina Rubio enfrentará un proceso judicial en Colombia por incumplir con el concierto que debió haber ofrecido el martes en la ciudad de Tunja, informaron hoy autoridades locales”.

Entre Calderolandia, el mundo irreal de Felipe, y la realidad brutal que enfrenta el resto del país, es decir, 105 millones 789 mil mexicanos, ¿a quién le puede importar una noticia como ésta?

Encontré estas sorprendentes respuestas en el Facebook (Feisbuk). Entre ellas, un grupo de cibernautas estableció una relación entre la noticia y las características personales o físicas de Paulina Rubio:

“The Ckraft K: Si ke bueno por perra...!!!

Diego Villaseñor: qué fea es. chale.

Anivdelarev Bicentenario: Por eso fue la acción penal, por fea.

Elchico Tenegro: Vieja antipatica cuerpo de calentador de agua.


Raul Rangel Escobar: JAJA... QUE PADRE..!

Laura De La Hoz: NI MODINGOS MI PAU..!!!! TE LA GANASTE.

Jebús Zamora Delgado: Que se vaya a Colombia… y que se quede ahí!!!”
Otro grupo destacó las características artísticas de la cantante, de esta manera:

“Luigi Torres: Si la mediocridad fuese delito… la deberían condenar a muerte. Tiene una voz asquerosa, un acento hispano pésimamente fingido y unos aires de grandeza que solo ella se lo cree. ¿Talento? ninguno. Pura mierda.. no.. mierda pura.

Rose Marley Cruz: Q la encierren para q no saque disco....

Gustaph Romerales: ya sabemos q no canta, ladra - pero no es para tanto...”


Un grupo más incisivo ata relaciones entre el mundo del narcotráfico, el crimen organizado y el mundo de la farándula. Surgen de manera puntual los vínculos de “La Barbie” con otras actrices.

“Joel Lito: Es q jugaba a la comidita con la “Barbie”, o será por lo malo de sus canciones?? Si es asi, q se cuide Dulce Maria, Anahi, Etc, etc.

JCarlos Gaytan: Para mi que le dio frío porque agarraron a la Berbie (sic), no vaya a ser la de la malas que la cachen también en su movida, con eso de que también le hace al coco, en una de esas y le descubren el negocio con la Barbiux…”

Un comentario remata la impunidad característica asociada al poder, en este caso, de las celebridades. Y la resalta al compararla cuando se castiga al ladrón que, muchas veces, roba por hambre:

“Violeta Martinez: jajajajajajaja como la corrupción se da en todo el mundo esta artistucha de quinta saldrá triunfante pero en cambio el que se roba un monedero en un mercado pasará varios años en un penal”.

Casi al final, aparecen los críticos de las personas que comentaron la noticia, y uno que critica a éstos:

“Tonatiuh A Ayala: tsss el mundo se esta undiendo en la vil mierda y a unos les preocupa mas que esta pinche vieja fresoide tenga problemas legales? que madreados estamos me cae…

El Soviético Tuxtleco: El Tonatiuh está en lo cierto. Comparto lo mismo que él, hay cosas muchísimo más preocupantes en este país.

John O’Connor: Bueno Tonatiuh, si el mundo se va a la mierda... ¿para que molestarse en vaciar palabras en una nota ‘irrelevante’?”.

Cosas de política en política, cosas de espectáculos en su sección.


Cierra este diálogo una persona que trata de encontrar un punto de equilibrio entre la noticia y su falta de relevancia:

“Arturo Perez Garcia: John Oconnor, yo siempre he criticado a quienes se la pasan leyendo la seccion de deportes, o la vida de ‘los famosos’ (que si las tetas de fulana o las nalgas de mengana son de silicona), o a quienes salen en la seccion de sociales (que si se caso una tipa y lucio vestido con tela de no se que chingaos y flores de no se que carajos). Pero ultimamente tanta noticia de violencia, descabezados, mutilados, muerte, sufrimiento y enfermedad... ahora pues esta noticia es mucho menos importante pero mucho menos negativa. No es bueno acostumbrarse a lo malo”.

Esta comunicación, aparentemente insulsa, devela distintos niveles de análisis y crítica: Personales, físicos, artísticos, vínculos de los artistas con el narcotráfico, impunidad asociada al poder y una autorreflexión sobre la importancia de discutir este tipo de noticias. Las redes sociales, en este caso el Facebook (Feisbuk), cumplen una función: Despertar la capacidad de opinar y compartir las ideas personales ante una comunidad más amplia de cibernautas.

Entre faltas gramaticales y ortográficas aparece, de manera paulatina, la ciudadanización de la palabra que ha permanecido presa de los partidos políticos y los medios de comunicación en la arena pública.

Esta ciudadanización implica catarsis, desahogo, banalidad, pero sobre todo, la construcción paulatina de un sedimento crítico que habrá de transformarse en una participación ciudadana virtual, y no virtual, en los futuros movimientos sociales por venir en nuestro país. Que escuchen los partidos políticos y los medios de comunicación, pues con todo y “la Pau”, y sus berridos, ahí está el futuro de la política.

Nota: Los diálogos descritos aquí fueron transcritos literalmente: Sin cambiar la sintaxis, la ortografía o la estructura gramatical.
04 Septiembre 2010 04:00:27
10 verdades de Calderón
Esta mañana Felipe Calderón presentó su cuarto informe a los mexicanos, o más bien, al grupo de personajes seleccionados por él mismo que define como “la nación”.  ¿Qué nos quiso decir, entre tantas palabras, este chapatín disfrazado de pitufo blanquiazul? Estas diez verdades:

Primera.- Los precios de la gasolina, el gas, el diesel y la luz continuarán incrementándose. Si usted hoy le mira alitas de paloma torcaza a la canasta básica y no la puede comprar, mañana le verá alas de ángel sideral que le impedirán hasta imaginarla durante los años por venir.

Segunda.- ¿Y la pobreza? No tengo nada que reportar excepto que es un mito genial inventado por los priístas. Los pobres son necesarios para ganar las elecciones mediante el uso electoral de los programas federales. Nada más. No vieron como éstos me ayudaron para dejar turulatos a Ulises Ruiz, Mario Marín y a Jesús Aguilar Padilla. Y para acalambrar también, a Fidel Herrera y a este muchachito Hernández Deras, cuyo nombre olvidé. No sabe Peña Nieto la sorpresa que le espera en 2011.

Tercera.- ¿Y la educación? Pregúntenle a Loncho Lujambio y a Elba Esther.
Estamos de lujo, mientras continuemos utilizando la Prueba Enlace para distraernos de los verdaderos problemas educativos del país. Estamos de perlas, si no pasamos del último lugar en las pruebas internacionales que miden a los 32 países más desarrollados del mundo. Estamos en la gloria, sí evitamos que la educación se convierta en un mecanismo preventivo que evite la inserción de nuestros niños y jóvenes en las filas del narcotráfico y crimen organizado.

Cuarta.- Por cierto. Derrotaré a los narcotraficantes. Isn’t it true Barbie, my darling? (¿Acaso no es cierto, Barbie querida?) Sólo espero que las pérdidas de vidas no alcancen un número mayor de 70 mil mexicanos, como mi asesor de cabecera, Joaquín Villalobos, me insiste y me recomienda antes de tomarme, en mi desayuno, mi juguito de toronja por las mañanas.Hasta el momento vamos bien. Sólo han muerto 29 mil mexicanos. Faltan 41 mil compatriotas. Mi guerrita civil tiene límites, aunque ni yo mismo lo crea en ocasiones.

Quinta.- Coincido con Onésimo Cepeda, el Obispo de Ecatepec: El Estado Laico es una jalada. La derechización de país es una bocanada de aire fresco. Espiritual. Salvadora. Milagrosa. ¡Vivan el fanatismo y la intolerancia! ¡Qué tiznen a su madre los que no piensen como nosotros! Es decir, las mujeres que abortan, los gays, solteros o casados, o preocupados por adoptar, los indios nativos mexicanos, los discapacitados, los integrantes de religiones seudo cristianas, los no panistas, y hasta los altos, los gordos y los feos.

Sexta.- Les recuerdo a mis enemigos, reales o imaginarios, que cobraré todos los agravios cometidos en contra mía. No olvidaré ninguno. Qué se cuiden porque donde quiera que se oculten los encontraré.

Séptima.- Decía mi mentor, Carlos Castillo Peraza, que “mi naturaleza era ser desconfiado hasta de mi sombra”, y tenía razón. No tengo la capacidad para confiar en nadie, y por tanto, no soy confiable. Eso quedó demostrado en dos casos: En la alta rotación de mi gabinete legal y ampliado; cuyos cambios continuarán hasta el final del sexenio. Y en la ruptura con la colaboración estratégica que mantenía con el PRI, partido que apoyó la legitimación de mi Presidencia en 2006.

Octava.- Seguiré olvidando la investidura presidencial que me obliga a ser el Presidente de todos los mexicanos, para actuar como el presidente de mi partido, el Partido Acción Nacional. Y actuaré en consecuencia, que no le quede duda a nadie. Lo sucedido en las pasadas elecciones, fue sólo una pequeña muestra de lo que soy capaz.

Novena.- No permitiré bajo ninguna circunstancia que el PRI llegue a los Pinos en 2012. Esa es mi obsesión: Y utilizaré todos los medios a mi alcance para evitar que eso ocurra.

Décima.- No tengo un delfín que me suceda en la Presidencia de la República, pero lo encontraré en algún lugar. Desde la muerte de Juan Camilo, “no he encontrado a mi alter-ego todavía”. Y sí es necesario clonarme, lo haré en beneficio de mi país, quien me aplaudirá agradecido hasta las lágrimas. Eso lo sé de corazón.
03 Septiembre 2010 04:00:39
Las 10 verdades de Calderón
Esta mañana, Felipe Calderón presentó su cuarto informe a los mexicanos, o más bien, al grupo de personajes seleccionados por él mismo que define como “la nación”. ¿Qué nos quiso decir, entre tantas palabras, este chapatín disfrazado de pitufo blanquiazul?

Estas 10 verdades: Primera.- Los precios de la gasolina, el gas, el diesel y la luz continuarán incrementándose. Si usted hoy le mira alitas de paloma torcaza a la canasta básica y no la puede comprar, mañana le verá alas de ángel sideral que le impedirán hasta imaginarla durante los años por venir.

Segunda.- ¿Y la pobreza? No tengo nada que reportar excepto que es un mito genial inventado por los priístas. Los pobres son necesarios para ganar las elecciones mediante el uso electoral de los programas federales. Nada más.No vieron cómo éstos me ayudaron para dejar turulatos a Ulises Ruiz, Mario Marín y a Jesús Aguilar Padilla. Y para acalambrar también, a Fidel Herrera y a este muchachito Hernández Deras, cuyo nombre olvidé. No sabe Peña Nieto la sorpresa que le espera en 2011.

Tercera.- ¿Y la educación? Pregúntenle a Loncho Lujambio y a Elba Esther. Estamos de lujo, mientras continuemos utilizando la prueba Enlace para distraernos de los verdaderos problemas educativos del país. Estamos de perlas, sí no pasamos del último lugar en las pruebas internacionales que miden a los 32 países más desarrollados del mundo. Estamos en la gloria, sí evitamos que la educación se convierta en un mecanismo preventivo que evite la inserción de nuestros niños y jóvenes en las filas del narcotráfico y crimen organizado.

Cuarta.- Por cierto. Derrotaré a los narcotraficantes. Isn’t it true Barbie, my darling? (¿Acaso no es cierto, Barbie, querida?) Sólo espero que las pérdidas de vidas no alcancen un número mayor de 70 mil mexicanos, como mi asesor de cabecera, Joaquín Villalobos, me insiste y me recomienda antes de tomarme, en mi desayuno, mi juguito de toronja por las mañanas.Hasta el momento vamos bien. Sólo han muerto 29 mil mexicanos. Faltan 41 mil compatriotas. Mi guerrita civil tiene límites, aunque ni yo mismo lo crea en ocasiones. 

Quinta.- Coincido con Onésimo Cepeda, el Obispo de Ecatepec: El Estado Laico es una jalada. La derechización de país es una bocanada de aire fresco. Espiritual. Salvadora. Milagrosa. ¡Vivan el fanatismo y la intolerancia! ¡Qué tiznen a su madre los que no piensen como nosotros! Es decir, las mujeres que abortan, los gays, solteros o casados, o preocupados por adoptar, los indios nativos mexicanos, los discapacitados, los integrantes de religiones seudocristianas, los no panistas, y hasta los altos, los gordos y los feos.

Sexta.- Les recuerdo a mis enemigos, reales o imaginarios, que cobraré todos los agravios cometidos en contra mía. No olvidaré ninguno. Que se cuiden porque donde quiera que se oculten los encontraré.

Séptima.- Decía mi mentor, Carlos Castillo Peraza, que “mi naturaleza era ser desconfiado hasta de mi sombra”, y tenía razón. No tengo la capacidad para confiar en nadie, y por tanto, no soy confiable. Eso quedó demostrado en dos casos: En la alta rotación de mi gabinete legal y ampliado; cuyos cambios continuarán hasta el final del sexenio. Y en la ruptura con la colaboración estratégica que mantenía con el PRI, partido que apoyó la legitimación de mi Presidencia en 2006.

Octava.- Seguiré olvidando la investidura presidencial que me obliga a ser el Presidente de todos los mexicanos, para actuar como el presidente de mi partido, el Partido Acción Nacional. Y actuaré en consecuencia, que no le quede duda a nadie. Lo sucedido en las pasadas elecciones, fue sólo una pequeña muestra de lo que soy capaz.

Novena.- No permitiré, bajo ninguna circunstancia, que el PRI llegue a los Pinos en 2012. Esa es mi obsesión: Y utilizaré todos los medios a mi alcance para evitar que eso ocurra.

Décima.- No tengo un delfín que me suceda en la Presidencia de la República, pero lo encontraré en algún lugar. Desde la muerte de Juan Camilo, “no he encontrado a mi alter-ego todavía”. Y si es necesario clonarme, lo haré en beneficio de mi país, quien me aplaudirá agradecido hasta las lágrimas. Eso lo sé de corazón.En su Cuarto Informe, Calderón utilizó 9 mil 462 palabras para decir una barbaridad de cosas. Empero, las 10 verdades que ese chapatín disfrazado de pitufo blanquiazul realmente quiso decir, son las que usted, amable lector, acaba de leer. Amarrémonos el cinturón de seguridad, entonces. No queda de otra. Aunque, en la madre, ¿quién le amarrará el cinturón al país?
29 Agosto 2010 04:00:17
Migrantes muertos ¿y nosotros?
A Francisco Xavier Rodríguez Trejo.

Un total de 58 hombres y 14 mujeres migrantes mueren asesinados en Tamaulipas. El acto de barbarie no es aislado: empieza a construirse un holocausto. Gota a gota. Cientos de sueños malparidos por las barras y las estrellas se marchitan en las selvas, en los automóviles, en las carreteras, en los vagones de ferrocarril, en los desiertos y en los tráilers sellados a presión.

La violencia ejercida contra los migrantes tiene varias dimensiones: Es estructural cuando la economía y la política de sus países los expulsa de su terruño. Es emocional cuando se desprenden de sus seres queridos, su comida, sus olores, sus calles, sus sabores y su cultura. Y es física cuando tienen que pasar hambre, golpes, violaciones, heridas, amputaciones y muerte para lograr su fin.

Los aparatos de Estado (ejército, policías federales, estatales y municipales) y particulares (terratenientes, agentes de seguridad privada, bandas pandilleriles o carteles de narcotraficantes) tienen el monopolio de dicha violencia. Ellos depositan el alma migrante en tambos enormes con ácidos varios, hasta que la disuelven. Después, con el mandil manchado de sangre y restos humanos, reposan cansados, se toman una cerveza, y ríen a carcajadas.

Un informe de la Comisión Nacional de Derechos Humanos de 2009 señala que “sólo en seis meses, alrededor de 10 mil migrantes fueron secuestrados en México por células de narcos o pandillas. Por su liberación, continua el Informe, deben pagar hasta 2 mil 500 dólares cada uno, dejando una ganancia a los delincuentes de cerca de 25 millones de dólares.” Si no pagan, son asesinados, o en el mejor de los casos, explotados laboral o sexualmente, o utilizados para fines ilícitos.

¿Y las autoridades mexicanas? Emilio Álvarez Icaza, ex titular de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) responde con claridad: “El Estado mexicano es incapaz de responder con justicia” ante la atrocidad cometida contra migrantes cada día. Todas las vejaciones ocurridas en su contra, quedarán impunes por la corrupción de las autoridades.

Cierto, el Estado es incapaz, por su podredumbre interna, pero no está solo, tiene un aliado: nosotros. Los que transformamos a los migrantes en estereotipos del miedo o en seres invisibles, parte de la escenografía urbana.

Claro. Nos escandalizamos con Paulina Rubio, Thalía y Anahí cuando aparece la Ley SB1070 en Arizona que discrimina a nuestros connacionales; pero cerrramos los ojos, callamos la boca y tapamos nuestros oídos al maltrato que sufren los migrantes centroamericanos, sudamericanos y mexicanos en nuestro propio país.

Un migrante queretano, refugiado en la “Casa del Peregrino” en Piedras Negras comprueba este punto con las siguientes palabras: “Fui objeto de maltrato físico en Torreón, Coahuila, la policía nos detuvo, nos subimos al tren y nos bajaron, llamaron a la policía de un tal Grupo Canino, un señor con grado de capitán, nos iba a pegar con un tolete, que nos iba a tumbar los dientes, y que llegando a la cárcel nos iban a violar, porque a ellos les valía madre todo lo de nosotros, que ellos estaban para obedecer órdenes, entonces le dijimos, sí señor capitán, pero nosotros no somos delincuentes, nosotros lo que queremos es viajar, llegar al otro lado, entonces llamaron a las  patrullas  y las patrullas nada más nos dieron vuelta una cuadra y nos pidieron dinero, no traemos dinero, les dijimos, entonces los policías nos dijeron, se los va a llevar la chingada, porque van a ir a la prisión, pero oiga ¿por qué? si no cometimos un delito, nos dijeron que  por allanamiento de morada, pero si nosotros no andamos asaltando trenes, y entonces el señor nos amenazó, y nos dijo que nos investigarían porque teníamos facha de delincuentes, ya ve que viene uno en el tren todo mugroso, mal aseado, y ya de ahí nos metieron a la cárcel, y el policía nos pidió $300.00” (Testimonio fechado el 16 de agosto de 2005).

¿Quién de nosotros se indignó ante estas palabras? ¿Cuánto tiempo nos tomará, como sociedad, digerir la sangre de los 72 migrantes que fueron colocados contra la pared, y luego obligados a quedarse con la cabeza agachada para ser fusilados con ráfagas de armas de alto poder, para al final, ser rematados con el tiro de gracia?
 
¿Cuánto tiempo, necesitamos para olvidar este suceso, y esperar ciegos, callados y sordos, el próximo asesinato masivo de migrantes? ¿Cuántas carnes asadas, juegos de futbol o beisbol, visitas al “Caliente”, idas al cine o al “mol”, o viajes de “shopping” a Laredo o McAllen necesitaremos? ¿Cuántas, interrogo, a pesar de saber que el holocausto de migrantes continuará sin parar?
 
Ante la falta de respuestas es imposible no terminar con otra pregunta: ¿Quiénes estamos más muertos, los 72 asesinados o nosotros?
28 Agosto 2010 04:08:53
‘Loncho, la Puerca y mi tía Tencha’
El viernes 20 de agosto será recordado como el día, en el cual, la puerca parió chayotes, o mejor dicho, el día, en el cual, Alonso Lujambio, secretario de Educación Pública, y mejor conocido como “el metrosexual del gabinete calderonista”, tuvo la ocurrencia de declarar que “la violencia que aqueja al país no se resuelve con educación”.

Lujambio tuvo esta ocurrencia en Saltillo, mientras la puerca gemía por razones obvias, minutos después de firmar un convenio con la SEP Estatal y Bancomer para restaurar y equipar las escuelas dañadas con el huracán Alex.

De haber estado ahí, segundos antes de que Lujambio abordáse su helicóptero para regresar al aeropuerto, mi tía Tencha, profesora ella y aguerrida como pocas, le hubiera increpado de esta manera: “Si no es con educación, entonces ¿con qué, ingrato?”.

La tía no esperaría respuesta y continuaría interrogándolo en tono encendido: “¿Dónde estuviste Loncho, metrosexual de la cuarta región, cuando entre 2008 y 2009 el 64.4 por ciento de las personas asesinadas por la cruenta guerra iniciada por tu jefazo, tenía entre 16 y 35 años de edad? (Datos de Raymundo Riva Palacio)”.

“Ese porcentaje corresponde en su mayoría, Lonchote, continúa mi tía Tencha, a jóvenes sicarios reclutados por el narcotráfico y crimen organizado, ante la falta de oportunidades educativas y laborales. ¿Qué has hecho tu por estos jóvenes? ¿Qué ha hecho el sistema que tu representas, por ellos? ¡Dímelo tu hijo del ITAM y de la Universidad de Yale?”.

“¿Sabías tu Loncho ‘Luser’ (sic), continúa enfurecida mi tía Tencha, qué sucederá, nada más en este año 2010, con los 7. 5 millones jóvenes en edad universitaria que no pudieron tener acceso a la educación superior; o, con los 2.4 millones de adolescentes que no pudieron ingresar al bachillerato? (Datos de Raymundo Riva Palacio)”.

“Conozco de tu banalidad, propia de cualquier metrosexual que se respete en las páginas de las revistas “¿Quién?”, “Caras” y “Hola”, y por ello estoy segura que responderás, sin hálito de asombro, ‘que esos diez millones de jóvenes mexicanos se transformarán en personas que no estudiarán’”.

“Por eso Loncho, ¿y luego?, y tu te lavarás las manos al decir; ‘a partir de ese momento ya no son responsabilidad del sistema educativo, y por ende, deberán ser absorbidos por el mercado laboral’”. “No entiendes nada, Loncho “hipermegaluser” (sic). Sólo en 2009, 917 mil personas entre los 18 y los 24 años no pudieron conseguir trabajo (Datos de Raymundo Riva Palacio)”.

La puerca empezó a parir chayotes, cuando el ocurrente Lujambio, declaró ese mismo día en Saltillo: Bueno, si ese es el caso, esos jóvenes “se convertirán en ni-nis, o sea en muchachos que ni estudian-ni trabajan, y por lo tanto, ellos estarán legitimados para incorporarse al crimen organizado, y entonces, ese será un problema no del sistema educativo, sino del sistema de seguridad pública”.

E interviene mi tía Tencha, frenética, con el azúcar a mil y casi infartada para gritarle, “total, méndigo Loncho “hiper-mega-recontra-luser” (sic), y tu responsabilidad, ¿dónde quedó? Es obvio, que eres un metrosexual sin madre, nacido por generación espontánea entre pañales de seda blanquiazul. Pero, ¿qué podemos esperar para nuestros hijos de un sistema educativo nacional incapaz de integrarlos a la sociedad para reducir la violencia derivada del narcotráfico y crimen organizado?”.

El recordatorio de su incapacidad es dramático, cuando leemos que 72 migrantes mueren asesinados en una fosa en el estado de Tamaulipas. ¿Qué hizo el sistema educativo de nuestro país, por esos asesinos?

Finalmente, concluiría mi tía Tencha, sedada y semi-inconciente,  rodeada de chayotes paridos por las ocurrencias de Loncho, “que a falta de educación, todo joven es un criminal en potencia que será perseguido y encarcelado por los aparatos policiales y militares del Estado mexicano. Lo que probará ser una sencilla verdad: ‘Ser joven, mexicano y pobre, es, gracias a educadores como Alonso Lujambio, Secretario de Educación Pública Federal, la mejor manera de morir siendo un criminal”.
27 Agosto 2010 03:00:51
Loncho, la puerca y mi tía Tencha
El viernes 20 de agosto será recordado como el día, en el cual, la puerca parió chayotes, o mejor dicho, el día, en el cual, Alonso Lujambio, secretario de Educación Pública, y mejor conocido como “el metrosexual del gabinete calderonista”, tuvo la ocurrencia de declarar que “la violencia que aqueja al país no se resuelve con educación”.

Lujambio tuvo esta ocurrencia en Saltillo, mientras la puerca gemía por razones obvias, minutos después de firmar un convenio con la SEP Estatal y Bancomer para restaurar y equipar las escuelas dañadas con el huracán Alex.

De haber estado ahí, segundos antes de que Lujambio abordase su helicóptero para regresar al aeropuerto, mi tía Tencha, profesora ella y aguerrida como pocas, le hubiera increpado de esta manera: “Si no es con educación, entonces ¿con qué, ingrato?”.

 La tía no esperaría respuesta y continuaría interrogándolo en tono encendido: “¿Dónde estuviste Loncho, metrosexual de la cuarta región, cuando entre 2008 y 2009 el 64.4% de las personas asesinadas por la cruenta guerra iniciada por tu jefazo, tenía entre 16 y 35 años de edad? (Datos de Raymundo Riva Palacio)”.

“Ese porcentaje corresponde en su mayoría, Lonchote, continúa mi tía Tencha, a jóvenes sicarios reclutados por el narcotráfico y crimen organizado, ante la falta de oportunidades educativas y laborales. ¿Qué has hecho tú por estos jóvenes? ¿Qué ha hecho el sistema que tú representas, por ellos? ¡Dímelo tú hijo del ITAM y de la Universidad de Yale?”.

“¿Sabías tÚ Loncho ‘Luser’ (sic), continúa enfurecida mi tía Tencha, qué sucederá, nada más en este año 2010,  con los 7. 5 millones jóvenes en edad universitaria que no pudieron tener acceso a la educación superior; o, con los 2.4 millones de adolescentes que no pudieron ingresar al bachillerato? (Datos de Raymundo Riva Palacio)”.

“Conozco de tu banalidad, propia de cualquier metrosexual que se respete  en las páginas de las revistas ‘¿Quién?’, ‘Caras’ y ‘Hola’, y por ello estoy segura que responderás, sin hálito de asombro, ‘que esos 10 millones de jóvenes mexicanos se transformarán en personas que no estudiarán’”.

“Por eso Loncho, ¿y luego?, y tú te lavarás las manos al decir; ‘a partir de ese momento ya no son responsabilidad del sistema educativo, y por ende, deberán ser absorbidos por el mercado laboral’”. “No entiendes nada, Loncho ‘hipermega luser’ (sic). Sólo en 2009, 917 mil personas entre los 18 y los 24 años no pudieron conseguir trabajo (Datos de Raymundo Riva Palacio)”.

La puerca empezó a parir chayotes, cuando el ocurrente Lujambio, declaró ese mismo día en Saltillo: Bueno, si ese es el caso, esos jóvenes “se convertirán en ‘ninis’, o sea en muchachos que ni estudian ni trabajan, y por lo tanto, ellos estarán legitimados para incorporarse al crimen organizado, y entonces, ese será un problema no del sistema educativo, sino del sistema de seguridad pública”.

E interviene mi tía Tencha, frenética, con el azúcar a mil y casi infartada para gritarle, “total, méndigo Loncho ‘hipermegarecontra luser’ (sic), y tu responsabilidad, ¿dónde quedó? Es obvio, que eres un metrosexual sin madre, nacido por generación espontánea entre pañales de seda blanquiazul. Pero, ¿qué podemos esperar para nuestros hijos de un sistema educativo nacional incapaz de integrarlos a la sociedad para reducir la violencia derivada del narcotráfico y crimen organizado?”.

El recordatorio de su incapacidad es dramático, cuando leemos que 72 migrantes mueren asesinados en una fosa en el estado de Tamaulipas. ¿Qué hizo el sistema educativo de nuestro país por esos asesinos?

Finalmente, concluiría mi tía Tencha, sedada y semi inconciente,  rodeada de chayotes paridos por las ocurrencias de Loncho, “que a falta de educación, todo joven es un criminal en potencia que será perseguido y encarcelado por los aparatos policiales y militares del Estado mexicano.

Lo que probará ser una sencilla verdad: ‘Ser joven, mexicano y pobre, es, gracias a educadores como Alonso Lujambio, secretario de Educación Pública Federal, la mejor manera de morir siendo un criminal’”.
07 Agosto 2010 04:08:11
“Medios y reporteros: En la mira”
A los reporteros.
Con respeto y admiración.



El periodismo entre fuego cruzado sufre, tiembla, su corazón se aprieta entre la militarización del país y la entronización del narcotráfico y crimen organizado. El pasado 26 de julio, cuatro periodistas fueron secuestrados en Gómez Palacio, Durango. Su desaparición ocurrió en el cruce de una batalla mortal entre varios carteles por asumir el control de una plaza estratégica para el trasiego de drogas. Por varios días los rehenes fueron los reporteros y sus respectivos medios de comunicación: Televisa y Multimedios.

Las sugerencias para proteger a los reporteros brotaron por doquier: Que usen cascos y chalecos antibalas, dijeron unos. Que reciban capacitación antisecuestros, comentaron otros. La PGR se atrevió a sugerir que cuando estuviesen en peligro, los reporteros “acudieran de inmediato a las autoridades locales”.

La función del reportero, que es de interés público, no será protegida adecuándola para que sobreviva bajo condiciones de una guerra militar.

Mucho menos, pidiéndole que se proteja en instituciones infiltradas por el mal que nos aqueja a todos. La pregunta es obvia; ¿cómo impedir la autocensura de los medios de comunicación ante la vulnerabilidad que experimentan los reporteros, columna vertebral de la tarea informativa?

¿Qué tipo de periodismo, podemos esperar? Bajo las condiciones de guerra civil que inicia Felipe Calderón en 2006, todas las libertades son restringidas –incluidas las garantías individuales, y por lo tanto, la libertad de expresión.

Bajo estas condiciones de violencia cotidiana, es impensable que los medios de comunicación cumplan con su tarea de informar lo que sucede sin acotamiento o restricción alguna. Vivimos en la frontera de un estado de sitio –militarizado- obcecado en ganar una guerra que no es nuestra. 26 mil víctimas así lo atestiguan.

El reto del periodismo es impedir que esos límites de expresión se reduzcan a su mínima posibilidad; para ello, es preciso resistir con el corazón apretado de temor e incertidumbre, y evitar convertirse en la nota de ocho columnas que anuncia una víctima más del narcotráfico y crimen organizado.

¿Cómo resistir, sin ser parte de las estadísticas de muerte que asolan a nuestro país? Primero: Los medios de comunicación deben vivir bajo un estricto código de autorregulación ética que les impida inflamar -o medrar con- la violencia derivada de la guerra civil que enfrentamos. Por ende, su posición editorial debe ser congruente con dicho código, y asumida por los reporteros a su cargo.

Segundo: Los medios deben ampliar y reforzar las garantías laborales de los reporteros. Tercero: Los medios y los reporteros deben evitar ser utilizados, ya como mensajeros o voceros, de las partes involucradas en esta guerra civil.
Cuarto: Los medios de comunicación deben adoptar un modelo explicativo de periodismo que contextualice y explique lo que ocurre en la realidad, más allá de recopilar el número de ejecutados o las declaraciones de los implicados. El periodismo no es un reflejo directo de lo que sucede en la realidad.

Quinto: Medios y reporteros deben abogar por un respeto irrestricto a los derechos humanos que no pueden ser violentados bajo ningún pretexto. La neutralidad o la imparcialidad no existen en estos casos.

Y sexto: Los reporteros deben generar formas de autoprotección gremial que les permitan validar y fortalecer su profesión –para cubrir con sentido ético y responsabilidad social el conflicto bélico que enfrentamos, e impulsar así, formas de vida democrática ligadas a una cultura de la paz.

De esta manera, poco a poco, con miedo pero con firmeza, medios y reporteros podrán resistir a esa hidra de mil cabezas que nos estrangula el corazón como sociedad.
06 Agosto 2010 04:08:57
Medios y reporteros: en la mira
El periodismo entre fuego cruzado sufre, tiembla, su corazón se aprieta entre la militarización del país y la entronización del narcotráfico y crimen organizado.

El pasado 26 de julio cuatro periodistas fueron secuestrados en Gómez Palacio, Durango. Su desaparición ocurrió en el cruce de una batalla mortal entre varios cárteles por asumir el control de una plaza estratégica para el trasiego de drogas. Por varios días, los rehenes fueron los reporteros y sus respectivos medios de comunicación: Televisa y Multimedios.

Las sugerencias para proteger a los reporteros brotaron por doquier: Que usen cascos y chalecos antibalas, dijeron unos. Que reciban capacitación antisecuestros, comentaron otros. La PGR se atrevió a sugerir que cuando estuviesen en peligro los reporteros “acudieran de inmediato a las autoridades locales”.

La función del reportero, que es de interés público, no será protegida adecuándola para que sobreviva bajo condiciones de una guerra militar. Mucho menos pidiéndole que se proteja en instituciones infiltradas por el mal que nos aqueja a todos.

La pregunta es obvia; ¿cómo impedir la autocensura de los medios de comunicación ante la vulnerabilidad que experimentan los reporteros, columna vertebral de la tarea informativa?

¿Qué tipo de periodismo podemos esperar? Bajo las condiciones de guerra civil que inicia Felipe Calderón en 2006, todas las libertades son restringidas –incluidas las garantías individuales– y, por lo tanto, la libertad de expresión.

Bajo estas condiciones de violencia cotidiana, es impensable que los medios de comunicación cumplan con su tarea de informar lo que sucede sin acotamiento o restricción alguna. Vivimos en la frontera de un estado de sitio –militarizado– obcecado en ganar una guerra que no es nuestra. 26 mil víctimas así lo atestiguan.

El reto del periodismo es impedir que esos límites de expresión se reduzcan a su mínima posibilidad; para ello, es preciso resistir con el corazón apretado de temor e incertidumbre, y evitar convertirse en la nota de ocho columnas que anuncia una víctima más del narcotráfico y crimen organizado.

¿Cómo resistir, sin ser parte de las estadísticas de muerte que asolan a nuestro país? Primero: Los medios de comunicación deben vivir bajo un estricto código de autorregulación ética que les impida inflamar –o medrar con– la violencia derivada de la guerra civil que enfrentamos. Por ende, su posición editorial debe ser congruente con dicho código, y asumida por los reporteros a su cargo.

Segundo: Los medios deben ampliar y reforzar las garantías laborales de los reporteros.

Tercero: Los medios y los reporteros deben evitar ser utilizados, ya como mensajeros o voceros de las partes involucradas en esta guerra civil.

Cuarto: Los medios de comunicación deben adoptar un modelo explicativo de periodismo que contextualice y explique lo que ocurre en la realidad, más allá de recopilar el número de ejecutados o las declaraciones de los implicados. El periodismo no es un reflejo directo de lo que sucede en la realidad.

Quinto: Medios y reporteros deben abogar por un respeto irrestricto a los derechos humanos que no pueden ser violentados bajo ningún pretexto. La neutralidad o la imparcialidad no existen en estos casos.

Y sexto: Los reporteros deben generar formas de autoprotección gremial que les permitan validar y fortalecer su profesión, para cubrir con sentido ético y responsabilidad social el conflicto bélico que enfrentamos e impulsar, así, formas de vida democrática ligadas a una cultura de la paz.

De esta manera, poco a poco, con miedo pero con firmeza, medios y reporteros podrán resistir a esa hidra de mil cabezas que nos estrangula el corazón como sociedad.
18 Julio 2010 04:08:42
‘Alex’: flashazos de vida
“Alex”, el huracán, trajo muerte que resucitó en vida. Nos mostró, como en la antigüedad, que la vida se prolonga en la muerte, pues en palabras de Octavio Paz, “vida, muerte y resurrección son estadios de un proceso cósmico, que se repite insaciable”.

Primer Flashazo: Nadadores.

En las tareas de rescate, el heroísmo y la solidaridad son evidentes. Entre cadáveres y restos de osamentas arrancados del cementerio de Sacramento, las cuadrillas de funcionarios públicos trabajaban arduamente en los ejidos Celemania y El Águila. El río Abasolo estaba desbordado. Flotaban entre el agua chocolatosa, botellas de plástico, mesas, estufas, colchones, latas abiertas, papeles, perros o cabritos momificados, girones de ropa y juguetes robados a la infancia de niños resguardados en albergues.

Entre el lodo y lluvia pertinaz, las cuadrillas rescataron gente, con maquinarias limpiaron las viviendas y sus calles, y eliminaron la basura agolpada en multitudes. Después entregaron artículos de limpieza para evitar enfermedades y tinacos para tener agua potable.

Luego iniciaron la distribución de paquetes de enseres domésticos (estufa, refrigerador y colchones), cemento y bloques de cemento. Cuando de repente, al filo de las 8:45 de la mañana empezó a llover de nuevo con insistencia. A distancia podían verse las avenidas caudalosas que bajaban de la sierra para llevarse de encuentro los esfuerzos de cuatro días de trabajo continuo.

En ese momento, había que sacar a la gente de sus casas; los rescatistas se dividieron de manera desarticulada entre ambos ejidos; sin escuchar los gritos de los responsables de Protección Civil de Nadadores, que exigían una salida inmediata del área.

Era el viernes 9 de julio de 2010.

Segundo Flashazo: Sabinas.

El domingo siguiente, casi a las 11 de la mañana, en el Cecytec de Sabinas, emerge ante mil rescatistas, la figura de Humberto Moreira quien los arenga a combatir la adversidad porque el carácter de los coahuilenses se crece, y se reconoce, en los momentos más difíciles.

Entre los presentes, se agiganta el liderazgo de un hombre forjado en el manejo y resolución de crisis, como las vividas en las explosiones de Pasta de Conchos, Takata y Celemania; y las inundaciones de Parras, Villa de Fuente, San Pedro y Francisco I. Madero.

Ellos saben, porque Humberto se los ha demostrado, que para modificar los signos de muerte que se han ensañado con Coahuila durante los últimos cinco años, es necesario liderar a los demás a través del ejemplo: Principio educativo básico, que todos, hombres y mujeres, pueden leer.

El ejemplo de Humberto, es voluntad prendida a las palabras de Fito Páez, cuando dice, “quién dijo que todo está perdido, yo vengo a ofrecer mi corazón”, pero también, es estrategia destinada a limitar la muerte de los coahuilenses en su dimensión estructural.

Humberto puede rescatar con sus brazos a una viejecita octogenaria, acurrucada en el piso, con miedo endurecido en su rostro, olvidada por sus familiares en una casucha de carrizo y lodo; mientras prefigura la construcción de siete presas rompepicos a lo largo y ancho de Coahuila, “para detener las aguas ‘broncas’ que provocan las inundaciones en nuestro estado”.

Con esa arenga y ese ejemplo de liderazgo y amor por los demás; los mil brigadistas salieron a construir la resurrección de los 5 mil 500 damnificados de Sabinas.

Tercer Flashazo: Nueva Rosita.

¿A qué horas llegará Calderón? preguntaban los rescatistas en el albergue. “Pues dijeron que a las cuatro”, respondió uno. “No, es a las cinco” terció otro. El reloj marcaba las 4:45 cuando llegó la instrucción de “arrancarse” para Rosita porque Calderón estaba a punto de llegar con Humberto a “La Rovirosa”, colonia popular ubicada en los márgenes del río Sabinas. Mientras la procesión de brigadistas se movía en tropel; un helicóptero con ambos personajes sobrevolaba las zonas afectadas.

A dos kilómetros de distancia de la plaza de “La Rovirosa”, lugar en el cual sería el encuentro, el Ejército retrasaba el arribo de nuestros rescatistas; al pedirles que bajaran de sus vehículos y pasaran dos filtros de seguridad; uno en la caseta de los bomberos, y el otro, a la entrada de “la Rovi”.

Cuando finalmente llegaron a la plaza, cansados, sudorosos, sucios por el trabajo acumulado entre basura y lodazales, se encontraron con una sorpresa: 12 delegados federales y sus huestes, que sumaban aproximadamente 70 personas, habían llegado primero y creado un cerco alrededor de Felipón y nuestro gobernador.

Era el lunes 12 de julio de 2010. Era la primera vez que, a 11 días del arribo de “Alex”, Felipe se dignaba aterrizar en Coahuila; sin imaginar que ésta ya había reafirmado su necesidad de vida e iniciado su resurrección.
17 Julio 2010 04:08:33
Alex: Flashazos de vida
Alex, el huracán, trajo muerte que resucitó en vida. Nos mostró, como en la antigüedad, que la vida se prolonga en la muerte, pues en palabras de Octavio Paz, “vida, muerte y resurrección son estados de un proceso cósmico que se repite insaciable”.

Primer Flashazo: Nadadores.

En las tareas de rescate, el heroísmo y la solidaridad son evidentes. Entre cadáveres y restos de osamentas arrancados del cementerio de Sacramento, las cuadrillas de funcionarios públicos trabajaban arduamente en los ejidos Celemania y El Águila. El río Abasolo estaba desbordado. Flotaban entre el agua chocolatosa, botellas de plástico, mesas, estufas, colchones, latas abiertas, papeles, perros o cabritos momificados, girones de ropa y juguetes robados a la infancia de niños resguardados en albergues.

Entre el lodo y lluvia pertinaz, las cuadrillas rescataron gente, con maquinarias limpiaron las viviendas y sus calles y eliminaron la basura agolpada en multitudes. Después entregaron artículos de limpieza para evitar enfermedades y tinacos para tener agua potable.

Luego iniciaron la distribución de paquetes de enseres domésticos (estufa, refrigerador y colchones), cemento y bloques de cemento. Cuando de repente, al filo de las 8:45 de la mañana empezó a llover de nuevo con insistencia. A distancia podían verse las avenidas caudalosas que bajaban de la sierra para llevarse de encuentro los esfuerzos de 4 días de trabajo continuo.

En ese momento había que sacar a la gente de sus casas; los rescatistas se dividieron de manera desarticulada entre ambos ejidos; sin escuchar los gritos de los responsables de Protección Civil de Nadadores, que exigían una salida inmediata del área.

Era el viernes 9 de julio de 2010.

Segundo Flashazo: Sabinas.

El domingo siguiente, casi a las 11 de la mañana, en el Cecytec de Sabinas, emerge ante mil rescatistas la figura de Humberto Moreira ,quien los arenga a combatir la adversidad porque el carácter de los coahuilenses se crece y se reconoce en los momentos más difíciles.

Entre los presentes se agiganta el liderazgo de un hombre forjado en el manejo y resolución de crisis, como las vividas en las explosiones de Pasta de Conchos, Takata y Celemania; y las inundaciones de Parras, Villa de Fuente, San Pedro y Francisco I. Madero. Ellos saben, porque Humberto se los ha demostrado, que para modificar los signos de muerte que se han ensañado con Coahuila durante los últimos cinco años, es necesario liderar a los demás a través del ejemplo: Principio educativo básico que todos, hombres y mujeres, pueden leer.

El ejemplo de Humberto es voluntad prendida a las palabras de Fito Páez cuando dice: “¿Quién dijo que todo está perdido?, yo vengo a ofrecer mi corazón”, pero también es estrategia destinada a limitar la muerte de los coahuilenses en su dimensión estructural.

Humberto puede rescatar con sus brazos a una viejecita octogenaria, acurrucada en el piso, con miedo endurecido en su rostro, olvidada por sus familiares en una casucha de carrizo y lodo; mientras prefigura la construcción de siete presas rompepicos a lo largo y ancho de Coahuila, “para detener las aguas ‘broncas’ que provocan las inundaciones en nuestro estado”.

Con esa arenga y ese ejemplo de liderazgo y amor por los demás, los brigadistas salieron a construir la resurrección de los 5 mil 500 damnificados de Sabinas.
Tercer Flashazo: Nueva Rosita.

¿A qué horas llegará Calderón? preguntaban los rescatistas en el albergue. “Pues dijeron que a las cuatro”, respondió uno. “No, es a las cinco”, terció otro. El reloj marcaba las 4:45 cuando llegó la instrucción de “arrancarse” para Rosita porque Calderón estaba a punto de llegar con Humberto a la Rovirosa, colonia popular ubicada en las márgenes del río Sabinas. Mientras la procesión de brigadistas se movía en tropel, un helicóptero con ambos personajes sobrevolaba las zonas afectadas.

Era el lunes 12 de julio de 2010. Era la primera vez que, a once días del arribo de “Alex”, Felipe se dignaba aterrizar en Coahuila, sin imaginar que ésta ya había reafirmado su necesidad de vida e iniciado su resurrección bajo el liderazgo de su gobernador.
11 Julio 2010 04:00:57
El tsunami que nunca llegó
Después de los resultados electorales del pasado 4 de julio, ningún priísta serio puede echar las campanas al vuelo. Los triunfos de 2009 envalentonaron a Beatriz Paredes, quien asumió de manera mecánica que éstos se repetirían en 2010. Las victorias electorales obtenidas el año pasado en Campeche, Colima, Nuevo León, Querétaro y San Luis Potosí anunciaban un tsunami tricolor que nunca arribó. El PRI decayó a tormenta tropical, nada más.

Oaxaca, Puebla y Sinaloa representan una pérdida para el PRI de 11.8 millones de gobernados; a pesar de recuperar Aguascalientes, Tlaxcala y Zacatecas, que integran a 3.6 millones de mexicanos.

El PRI resultó victorioso en Chihuahua, Tamaulipas y Quintana Roo; mientras espera ratificar su triunfo en Aguascalientes e Hidalgo, cuyos resultados serán impugnados por los aliancistas, y en Durango y Veracruz, donde éstos exigirán un recuento de votos.

De esta manera, los partidos de la alianza gobernarán a 11.8 millones de personas; mientras el PRI terminará gobernando, si mantiene Durango y Veracruz, a 22.7 millones, con una pérdida de 8.1 millones de gobernados hasta antes del 4 de julio (con datos de Raymundo Riva Palacio).

A nivel nacional, la adición de 9.5 millones de gobernados bajo administraciones del PAN y las alianzas tras las elecciones, les permitirá administrar a 31.3 millones de mexicanos (29% del total de habitantes del país), contra 54.9 millones gobernados por priístas (51% del total) (con datos de Raymundo Riva Palacio).

Esta mayoría cuantitativa priísta se resiente al perder tres bastiones de fuerte tradición tricolor: Oaxaca, Puebla y Sinaloa, y se preocupa al tener en grave riesgo a Veracruz.

¿Qué enseñanzas dejan estas elecciones para replantear las estrategias a seguir en 2011 en la lucha por las gubernaturas de Baja California Sur, Coahuila, Guerrero, Estado de México y Nayarit?

Mismas que serán útiles para contender en 2012 en Chiapas, Distrito Federal, Guanajuato, Michoacán, Morelos, Tabasco y Yucatán. Finalmente, éstas son batallas de posicionamiento, o el preámbulo para ganar la guerra final, y de esta manera obtener la Presidencia de la República.

Diez aprendizajes saltan de inmediato.

Primero: La autocrítica debe sustentar el replanteamiento de las estrategias a seguir, sin perder de vista la unidad partidista. Culpar a los demás de los propios errores siempre será contraproducente.

Segundo: El candidato a la Gubernatura, más allá de su afinidad con el gobernador saliente, debe garantizar el triunfo electoral sin cortapisas.
Tercero: Su posicionamiento deberá ser sólido en un sentido estadístico, profesional y político.

Cuarto: Su elección deberá unir, por necesidad, al priísmo estatal.

Quinto: El PRI y la sociedad deben ser uno, en constante actividad, en permanente movimiento, las 24 horas del día, los siete días de la semana, los 365 días del año. La cercanía, de manera particular, con la gente más necesitada, es esencial.

Sexto: El voto cultivado mediante la convicción ideológica probará ser el mejor blindaje ante las embestidas del Gobierno federal.

Séptimo: Las alianzas “perreánicas”, por su alta rentabilidad electoral, serán el enemigo a vencer en las batallas a nivel estatal y federal.

Octavo: Es una obligación desnudar el uso económico y político de la fuerza del Estado, representado por el Gobierno federal, para fortalecer dichas alianzas.

Noveno: Es importante diseñar un “mapa de riesgos políticos” para prever o evitar la siembra, por parte de Gobierno federal, de “problemas” que pongan en crisis la gobernabilidad estatal, o en riesgo los triunfos electorales.

Décimo: Es crucial entender que a partir de 2011 las batallas electorales serán de Estado, es decir, el Gobierno federal, sin escrúpulo o misericordia alguna, buscará ganar las gubernaturas en juego y, eventualmente, la Presidencia de la República. “Haiga sido como haiga sido”.

La depresión tropical priísta puede todavía convertirse en tsunami en 2011 y 2012. Veremos y diremos.
09 Julio 2010 04:08:52
Muerte y política: tres reflexiones
“La muerte me desgasta, incesante”.
Jorge Luis Borges
A Horacio


I

La política y la muerte están indisolublemente unidas. Porque la primera exacerba, a través del poder, o de su búsqueda, la sensación de inmortalidad. Y por ende, de soberbia ante los límites finitos, mortales, que nos ofrece la vida. Nicolás Maquiavelo, el escritor florentino, lo resume así: “Todo muere, sólo es cuestión de tiempo y paciencia”.

¿Cuánta soberbia puede existir en el hombre para retar con su poder a la muerte, cuando el mundo que le acoge es fugaz y breve? Cómo no arrepentirnos y conocer claramente que cuanto agrada al mundo es breve sueño, se pregunta Maquiavelo cuando cita a Petrarca; porque el mundo que no es breve es el del más allá, el otro mundo del espíritu, el mundo a donde uno entra en el momento de la muerte.

¿Cómo soslayar que, parafraseando al poeta Jaime Sabines, ese alguien que nos habla todos los días de nuestras vidas, al oído, despacio, lentamente y nos dice “¡vive, vive, vive!” es la muerte?

No es la riqueza o el poder el que nos susurra al oído; no, es la muerte “que está encima de nuestros hombros” todo el tiempo.
Es la sabia muerte que mira, sin cortapisas, más allá del poder, nuestra “alma desnuda y sola”. Ella es la que nos iguala a todos, ricos o pobres, súbditos o poderosos, en nuestra desnudez y soledad últimas.

II
Escribe Shakespeare que “cuando llega la desgracia, nunca viene sola, sino a batallones”. Humberto Moreira conoce esta frase en carne propia: La muerte de 65 mineros en Pasta de Conchos, las explosiones en la fábrica Takata de Monclova, y en Celemania; las inundaciones en Parras, Villa de Fuente, San Pedro y las provocadas ahora por el huracán “Alex” que han desgajado a nuestro estado.

Estas tragedias colectivas incluyen las sentidas muertes de dos colaboradores cercanos: Emilio Bichara Marcos Wong y Horacio del Bosque Dávila.

Humberto, sin embargo, ha enfrentado esta avalancha de signos de muerte, con singular entereza y templanza, sofocando su propio dolor en lo profundo de su corazón.
Él sabe bien que “jamás viene la fortuna a manos llenas, ni concede una gracia que no haga expirar con un revés”; y aún así, lucha con denuedo e intrepidez para evitar que la muerte siente sus reales entre los coahuilenses o la gente cercana a sus entrañas.

Humberto entiende sus limitaciones ante esta batalla, de antemano perdida; empero, nunca cejará de decir que esta aquí y ahora para reiterar en las palabras de Fito Páez, “quién dijo que todo está perdido, yo vengo a ofrecer mi corazón, no será tan fácil, ya sé qué pasa, no será tan útil como pensaba, como abrir el pecho y sacar el alma con una cuchillada de amor. Yo vengo a ofrecer mi corazón, como un documento inalterable, yo vengo a ofrecer mi corazón”.

Humberto conoce que existe “un mar, alrededor de la soleada isla de la vida, (desde el cual) la muerte canta noche y día su canción sin fin”. Sin embargo, él, cual versión moderna de Prometeo, buscará robar siempre, el fuego de la vida a la muerte.

III
Si “muerte es todo lo que vemos despiertos”, no olvidemos entonces que “cada instante de la vida es un paso hacia la muerte”, en esta “pequeña vida nuestra que está rodeada de sueños, porque nosotros somos del mismo material con el cual se tejen éstos”.

Al final, resignémonos a que, cuando “nuestra voz calle con la muerte, nuestro corazón continúe hablándole a la gente que nos quiere”. Nada más.
02 Julio 2010 04:00:53
Entre César y Patylu: Felipe
Cuando me enteré del romance de Patylu, intérprete de “La Vaca Tomasa”, y de César Nava, presidente del PAN, me interrogué sobre las razones de tal amor; y pronto ella dio la respuesta con estas palabras: “Es la persona más inteligente que conozco”.

Estas declaraciones desataron molestias entre personajes amigos de Patylu que habían recibido el mismo elogio por parte de ella, tales como el Profesor Memelovsky, Patas Verdes, Mimoso Ratón, Pistachón Zig Zag y el Ecoloco.

Cepillín, según cuentan, se encerró en un cuarto oscuro hace tres meses, abrazado a un poster de Patylu para escuchar “Gusy Gusano” sin parar. “Esto que me hizo no se vale”, fueron las últimas palabras del payasito de los niños, cuyas lágrimas hacían ver grotesco su maquillaje.

César entregó el anillo de compromiso a Patylu en Nueva York; y ambos cacarearon su futura boda en revistas de alta sociedad. Sin embargo, ahora Cesarín, también apodado “El Pinocho”, decidió no casarse con Patylu, porque de acuerdo a fuentes cercanas a Nava “su noviazgo con ella sólo trajo cosas negativas, entre otras, porque desfavorecía su imagen de político serio (sic)”.

Y ahora ¿qué va a hacer el país con una mujer enamorada, ilusionada pero traicionada como Patylu? La respuesta es muy simple: Nada. Excepto reiterar que los panistas en asuntos de amor y de política no son confiables.

Muere asesinado Rodolfo Torre Cantú, candidato priísta a la Gubernatura de Tamaulipas. ¿Qué hace Felipe Calderón? Convocar a todas las fuerzas políticas del país para discutir “el problema de seguridad pública en México para llegar a un acuerdo común a fin de enfrentar el problema de la delincuencia de forma colectiva”.

Ése es el guiño coqueto calderonista que intenta seducir, en una situación límite, a las distintas fuerzas del país para sumarlas a su visión militarista y autoritaria. Éste podría ser el momento del romance entre “El Pinocho” Nava y Patylu.

Empero, Raymundo Riva Palacio desnuda lo que realmente pretende Calderón: Primero, lucrar electoralmente con el asesinato de Torre Cantú, pues hizo “dos cadenas nacionales en vísperas de la elección del 4 de julio, no por razones de duelo sino para reforzar su discurso (electoral)”.

Segundo, deslindar su propia responsabilidad en la muerte de candidato priísta, pues “lleva más de tres años y medio en una guerra contra el narcotráfico –como él la bautizó– donde cada año hay más muertos y la violencia extendió sus brazos asesinos en contra del candidato a gobernador en Tamaulipas”.

Y tercero, involucrar como cómplices a los priístas, cuando “Calderón y los panistas han acusado al PRI de ser cómplices del narcotráfico y ahora quiere carta blanca y sumarlos a que respalden lo que él comenzó”.

Éste podría ser el momento en el cual “El Pinocho” Nava rompe su compromiso matrimonial con Patylu sin notificárselo.

¿Quién puede creerle a un Presidente partidista, como Calderón, que utiliza el aparato de Estado para mantenerse en el poder mediante la filtración de videos y llamadas telefónicas y el uso electorero de los programas sociales federales? ¿Quién puede aceptar a un Presidente traicionero, que como lo asegura Riva Palacio, pidió a “la PGR investigar al dirigente del PRD, Jesús Ortega, quien puso en juego su futuro político por respaldar la política de alianzas del PAN, y no sabe que hay una traición cocinándose a sus espaldas?”

De igual manera, y en un terreno más sentimental, ¿quién puede tragar al “Pinocho” Nava después de la trastada que le hizo a Patylu? Ella, sin duda, se esconderá en su casita de muñecas que le trajo Santa Claus cuanto tenía tres años. Ahí, en ese lugar mágico, llorará y desahogará su pena. Su ex prometido correrá al regazo de Felipe para sollozar, tres minutos, con glicerina en los ojos.

“El Pinocho” Nava traicionó a Patylu; pero no pasará nada. Sin embargo, Calderón traicionó a México cuando decidió ser Presidente de los panistas y no de los mexicanos.

Felipe desertó del país cuando hizo un uso irresponsable de las herramientas adecuadas para manejar la crisis económica. Calderón abandonó a los mexicanos cuando inició por voluntad propia, sin consenso alguno, una guerra civil contra el narcotráfico y el crimen organizado.

En esta ruptura política que nos afecta a todos, ¿dónde podemos escondernos para no ser víctimas de la crisis económica? ¿Dónde podemos enterrar nuestro pánico para no morir entre un fuego cruzado y llevarnos a la tumba el mote de “víctima colateral”? ¿Dónde podemos ocultarnos, pregunto, para lagrimear nuestra tristeza al sentir que el país se nos desmorona entre las manos?

¿Acaso podríamos todos caber en la casita de muñecas de Patylu? Digo, aunque se enoje el méndigo del “Pinocho” Nava.

" Comentar Imprimir
columnistas