×
José Sulaiman
José Sulaiman
ver +
Columna El Universal

" Comentar Imprimir
23 Mayo 2010 03:00:21
Gloria, pobreza y derrumbe en el boxeo
No puedo sustraerme a la conmoción y a la consternación que ha producido el secuestro de Diego Fernández de Cevallos. Imagino las condiciones en las que se encuentra su familia, a la que deberíamos dejar en paz, por el más elemental sentido de  respeto y solidaridad y que, protegidos por el silencio, pueda entablar negociaciones con los captores.

Mi familia también pasó un trago muy amargo  cuando, en la noche de un domingo aterrador, nuestra querida sobrina, hija de mi hermana, fue secuestrada también violentamente. No supimos de ella durante un año, seis meses y 12 días. Mi hermana sufrió tanto que no ha podido recuperarse nunca más; tampoco mi cuñado. Lo dejaron todo en ese tiempo de terror. Mi vida también cambió y, en fin, la de la familia toda.

Siempre agradecimos a los medios su absoluto silencio tras una crónica inicial natural de la noticia; creo que ese silencio evitó que no se perdiera la mesura de los captores y así ella pudiera regresar a casa viva, que era lo único que deseábamos. Nada más nos importó. Deseo profundamente que  el Jefe Diego vuelva a casa sano y salvo... Dejémoslos solos que, con la ayuda correcta —como nosotros la tuvimos—, vendrá la calma y él volverá.

Pensaba en lo dura e incomprensible que es la vida, pero, inevitablemente, también bonita para todo ser humano. Cuando ésta empieza muy difícil, para los más, especialmente para  quienes nacen en cunas humildes; pero los que nacen con puños de oro, un don especial, un deseo inquebrantable de ser alguien y un corazón de león, pueden alcanzar la gloria. Es el boxeo una mano amiga siempre extendida para darles el triunfo, para que puedan vivir dignamente y ser famosos.

Pero con la fama, en todos los aspectos de la vida, viene también el anzuelo de atracción para quienes los buscan para el bien o el mal.

Hay quienes pueden continuar alejados de las tentaciones —que son los menos— porque de sentirse abandonados como todos los pobres del mundo, quieren conocer la vida, toda, lo que nunca soñaron, y ahí vienen las tentaciones... La diversión, la bebida, las mujeres bonitas...

También viene el abuso de gente del negocio, que  los tratan como mercancía y no como seres humanos; que son vistos sólo como un objeto de drama para el público... O usados ya como un escalón para los que van para arriba, o que los lastimen sin recibir ayuda, hasta que con el tiempo se van minando.

También en la gloria se olvidan del pasado, de quiénes los formaron, de quiénes se sacrificaron y entregaron todo por ellos, y se van, como los perros de buen olfato, tras el olor del verde dinero y bajo esa influencia  arriban los sentimientos de despecho e ingratitud. Y también la traición, para luego empezar su largo descenso hacia la nada. Es la historia tan repetida del bolerito que conquista la gloria, lo saborea todo, y luego termina su vida otra vez como bolerito.

Al principio, alguien viene a su vida, lo educa, lo entrena, y alguien más viene para abrir las puertas de la promoción. Con ellos camina codo a codo... Hasta el triunfo. Pero es ahí cuando llega todo: la diversión y las garras de quienes, con dinero, lo hacen su propiedad y los ponen en manos de otros entrenadores, de otros promotores, de otro público y de otras garras del vicio. Empiezan a tirar su fortuna en los bares, centros nocturnos, explotadores, malos negocios y ya cuando conocieron todo, se les viene encima el cáncer de la sociedad moderna: las drogas...

Todos piensan que el gasto no importa, pues en la próxima pelea lo recuperan todo. Pero de repente se apagan las luces de la arena para ellos y ya no tienen nada. Sólo les queda la amargura contra los que los usaron y el repudio y la tristeza de aquellos a quienes traicionaron y pagaron con su abandono. Sólo los que tienen fuertes valores familiares se salvan... A todos los demás, que tuvieron todo, los olvidan cuando caen nuevamente en la pobreza y entonces son despreciados nuevamente por la sociedad.

En mi paso por el boxeo ha habido de todo: quienes no han sido muy corteses y otros que siempre están cerca de mí, como Julio César Chávez, Erik Morales, Ray Leonard, Roberto Durán, Marvin Hagler, Chiquita González, Muhammad Ali, Daniel Zaragoza, Mike Tyson, Rubén Olivares, Carlos Zárate, Pipino Cuevas, Rafael Herrera, Germán Torres, Kid Azteca, José Medel, Alfonso Zamora,  y tantos y tantos otros sin olvidar a quien fue casi mi hermano Raúl Ratón Macías.

Pero considero a todos los boxeadores como mis hijos y estaré con ellos siempre en las buenas como en las malas ; hemos tratado en muchísimas ocasiones de plantar sólidamente los escalones para el ascenso de sus vidas... Pero cuando viene a ellos “el cochino” dinero se alejan de quienes verdaderamente quieren ayudarlos y se encaminan hacia toda clase de tentaciones, inclusive las carnales, que, cuando caen de la gloria, también se van tan rápido como el viento.

El compromiso de la gente de boxeo de bien, es la planeación integral de la vida de un boxeador, sentando los fundamentos desde que comienzan, antes de que se los lleven el dinero y las tentaciones hasta que vuelven a la nada. Yo no podré sentirme satisfecho de mi paso por la vida hasta que se encuentre y ejecute algo que cambie la nostalgia del pasado de los que fueron grandes y ahora no tienen nada, por la tranquilidad de haber sido grande y conservar algo de ese pasado glorioso.   Y encontrar la forma de tirotear a los tiburones que tiran las tarascadas sólo a los boxeadores que ya están arriba, pero  no hacen nada para formarlos y llevarlos al éxito,  eso se lo dejan... a los de abajo.

Muchas gracias y hasta el próximo domingo.

Vea los Juegos Olímpicos mexicanos todos los días en internet: conade.suljos.tv  y/o suljos.tv.
09 Mayo 2010 03:00:09
El boxeo recupera terreno perdido
Hacía varios años que ningún boxeador me había embelesado con su excelencia boxística como Floyd Mayweather, quien lo hizo el sábado anterior, en Las Vegas, ante Shane Mosley.

Ahora no cabe la menor duda que el mejor libra por libra del mundo por su excelencia es Floy Mayweather, y el mejor y más bravo libra por libra del mundo, el único campeón mundial de Diamante, es Manny Pacquiao. Y es que ambos obligatoriamente se enfrentarán antes que muera el 2010.

Y el combate en Las Vegas del sábado pasado podría decir que es la mejor demostración de boxeo de Mayweather, en todos sus terrenos, que haya visto en muchos años. Fue como estar saboreando el más suculento postre; sin embargo, también me dio pena ver a Shane Mosley ya viejo, acabado, cansado y terriblemente frustrado por el “baile” que, salvo en el primer round, le dio Mayweather a lo largo de toda la pelea.

Pocos pueden comprender esa aplastante derrota, después de que en su anterior pelea  noqueó en gran demostración de poder, boxeo e inteligencia al ídolo mexicano Antonio Margarito.

Fue, sin duda, una de sus mejores exhibiciones en toda su carrera. Esto me confirmó que cuando un boxeador llega a la edad de Mosley —casi 39 años—  puede verse grandioso en una pelea y luego derrumbarse estrepitosamente en la siguiente, sin otra explicación que la edad, que a nadie perdona, ya lo alcanzó.

Ello me hizo recordar a uno de los más grandes pesos welter que jamás hayan existido. Hablo de José Mantequilla Nápoles, quien, tras derrotar en grande a Mando Muñiz en la revancha, cayó y fue lastimosamente dominado por el inglés John Stracey, en la plaza México de la capital. Esa fue la última pelea de mi compadre el Mantequilla Nápoles, quien fue, aunque  no lo crean, ídolo del ingeniero Carlos Slim,  ávido aficionado al boxeo.

Y a propósito de ese sábado uno de mayo, quedó demostrado, en forma increíble, hasta dónde ha llegado el boxeo actual en el corazón del pueblo mexicano: casi 10 millones de aficionados vieron por Televisa la función arriba mencionada, pero sin duda atraidos por la popularidad del Canelo Álvarez, quien pasó exitosamente su primera prueba internacional —de las varias a las que todavía debe someterse—. Por otra parte, casi cuatro millones vieron por TV Azteca la increíble hazaña del KO chulito Montiel, quien trajo a México el cinto verde y oro del CMB de peso gallo. El último campeón mexicano en esa división —¡hace ya 14 años!— fue Víctor Rabanales. Otro millón y medio vio por Cadena 3 a Tirado contra Johnny García por el título Fecarbox del CMB... El jueves anterior, unos 600 mil espectadores vieron las peleas del gran torneo Cinturón de Oro en Multivisión, con ya 16 años consecutivos de presentarlo...

O sea que, en poco menos de dos semanas, aproximadamente 16 millones de mexicanos vieron boxeo a través de la pantalla abierta, lo que me hace sentirme muy orgulloso de la importancia que en este momento le están dando al pugilismo las empresas importantes de televisión en México y a quienes debemos este auge que, sin duda, será el anzuelo para muchos nuevos ídolos potenciales de este tan popular deporte... Sustituirán a los ídolos que ya se fueron, o que están por irse.

Aquí me viene a la mente la extraordinaria unión que están por cerrar Ring Telmex, mediante su fundación deportiva, dirigida por el licenciado Arturo Elías Ayub; la Comisión Nacional del Deporte, con el profesor Bernardo de la Garza, y el Consejo Mundial de Boxeo.

Organizarán un gran torneo nacional de boxeo de aficionados de los barrios y clubes, de frontera a frontera y de costa a costa de nuestra patria —en categorías femenil, varones avanzados y varones novatos—. La finalidad es obvia:
sacar al boxeo mexicano de la condición actual, tan selectiva, para convertirlo en un deporte masivo. El objetivo es detectar a miles de peleadores, en lugar de los cientos que actualmente hay, y así colaborar con la Federación Mexicana de Boxeo de Aficionados... Resulta urgente sacar al boxeo mexicano amateur del marasmo en el que se ha sumido en las últimas dos décadas.

México necesita de la unidad de todos los ciudadanos en todos los ámbitos:

deportivo, social, industrial, financiero y gubernamental. Sólo así seremos dignos de la gran historia de nuestra patria, que ahora celebra el bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, que nos dieran —¡y qué fácil es decirlo!— libertad. Esta es la oportunidad de demostrarlo a través del boxeo mexicano; ojalá  que todos hagamos lo mismo.   Que así sea.

Muchas gracias y hasta el próximo domingo.

Le recuerdo: boxeo en vivo: wbcboxing.tv y suljosblog.com, sus noticias.

.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
11 Abril 2010 03:00:13
Semana triste en el boxeo
La semana pasada se llenó de tristeza el mundo del boxeo, por el fallecimiento de cuatro personalidades que han dejado una brillante marca de su paso por la vida y dentro del mundo de los puñetazos.

Uno de ellos es el más grande réferi que he visto: Arthur Mercante, originario de  Estados Unidos. Lo vi por primera vez en mi vida siendo todavía joven y recién incorporado al CMB, cuando vino a El Toreo a ser réferi de una de las más violentas y grandes peleas jamás presenciadas, entre Chartchai Choinoi, de Tailandia, y nuestro jalisquillo el Alacrán Torres, quien también falleciera en la semana, como si peleador y réferi se hubieran dado la mano para caminar juntos al más allá.

La segunda ocasión que vi a Arthur Mercante, cuando más me impresionó, fue en la primera pelea entre Muhammad Ali y Joe Frazier —la más deseada, más publicitada, más llena de estrellas—, allá por el año de 1971. Antes del combate hizo su aparición Frank Sinatra empujando en una silla de ruedas al extraordinario peleador, Bombardero café Joe Louis. La ovación para ambos personajes fue de pie. El Madison Square Garden estaba lleno hasta las lámparas y la tribuna la engalanaron   Jackie Kennedy —acompañada del laureado compositor Burt Bacharach—, la diva mexicana María Félix y tantas  estrellas como nadie se podría imaginar.

Esa noche Arthur Mercante floreció con su grandeza al manejar impecablemente a dos gigantes e inmortales del ring como fueron Ali y Frazier ante una apasionada multitud.

Arthur fue mi amigo del alma y participó durante muchos años como el presidente del comité de oficiales de ring del CMB... Lo extrañaré, aunque siempre vivirá entre nosotros... Fue un maestro de maestros y tan sencillo, como lo son todos los seres que verdaderamente tienen grandeza.

También falleció una de las grandes damas del boxeo como lo fue Lorraine Chargen, esposa y compañera de toda la vida del conocido promotor Don Chargen. Ellos hicieron carrera con la famosa promotora Eileen Eaton, tremenda rival, de por vida, del griego Parnassus.  Lorraine formó parte de ese equipo que promovió a grandes como Mando Ramos, Art Aragón, el propio, y gran peleador, Alacrán Torres, al ídolo Bobby Chacón, Vicente Saldívar y el Coloradito López, entre muchos más. Los esposos se distinguieron como promotores de muchos mexicano-estadounidenses. Como una demostración de su entereza y valor, Lorraine nos mandó a sus amigos una carta anunciando su pronta ida al otro mundo y pidiéndonos que no le enviáramos flores, sino un donativo dirigido a una institución de beneficencia.

Otro que se fue al mismo tiempo que Mercante, el Alacrán y Lorraine fue nuestro amigo de toda la vida y en especial durante nuestros primero pasos en el boxeo internacional, Enio Jacoponi, esposo de la dama del boxeo y del CMB, Enza Jacoponi, Secretaria General de la Unión Europea de Boxeo. Ambos formaron parte de un extraordinario programa para conservar y llevar adelante el boxeo europeo, cuna del pugilismo reglamentado.  Sólo podemos decir que quienes los conocimos y fuimos sus amigos deseamos que estén ya al lado del Creador descansando en paz y que Dios les brinde resignación a familias, a sus amigos y al boxeo mismo por tan profunda pena.

La parte final de los grandes del boxeo del siglo XX está  tomando el viaje a través del río, dejando a quienes los conocimos con profunda tristeza.

También es momento de reflexión para todos los que estamos cerca del adiós, para comprometernos a trabajar unidos, intensamente, con fe, determinación y con amor profundo a nuestra patria y a nuestro planeta y que, con nuestras últimas fuerzas continuemos tratando de servir a los demás, de hacerlo con el bien, con dignidad, siempre en lucha por la paz de nuestra sociedad. Sólo así dejaremos  huella de nuestro paso por la vida; quedarán solamente nuestros hechos, no nosotros, como ejemplo para nuestros hijos, nuestros nietos y para las futuras generaciones, como lo han hecho nuestros queridísimos cuatro personajes que se adelantaron de esta semana.

Muchas gracias y hasta el próximo domingo.

Wbc.boxing.tv; suljosblog.com y suljos.tv , ábralos en el internet.

.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
14 Marzo 2010 03:00:16
Remembranzas de discriminación en el boxeo
Tras una semana de intensa actividad en Tailandia —y también tras tantas horas de vuelo— decidí tomarme un par de días de descanso en Hong Kong. Además de dormir me la pasé contemplando por los ventanales de mi hotel la tranquilidad, la lentitud y el misterio que envuelve a las  barcazas que surcaban la bahía enmarcada por esos edificios multiformes.

Mi mente, urgida de algo de reposo, me hacía pensar solamente en los tiempos que he vivido en el deporte de mis amores: el boxeo, ese que siento como sangre de mi sangre... Y también en los más de un centenar de países que gracias a él, he tenido la oportunidad de conocer.

Ha sido una vida plena. Nada debo ni nada me deben, porque todo lo hecho me ha producido satisfacción. Y en ella quiero continuar con el entusiasmo de siempre. ¿Por qué? Porque todavía hay mucho que hacer en este deporte, que extiende a los pobres esa mano amiga que les abrirá la puerta de la vida. Uno de mis sentimientos es el de luchar por la igualdad y la dignidad humana en este deporte en el que laten corazones gigantes y asimismo, infortunadamente, con frecuencia se ve cómo se discrimina al que empieza y se le idolatra cuando llega a la cumbre. Porque favoritismo y discriminación siempre han jugado un rol importante, lamentablemente obvio en el pugilismo.

En este momento, y acompañado por muchos y famosos campeones, el Consejo Mundial de Boxeo solicitó respetuosamente al presidente estadounidense Barack Obama que otorgue el perdón póstumo al inolvidable Jack Johnson, el primer campeón mundial de raza negra en peso completo. Permítame, lector, contar esta breve historia:
Johnson era muy distinto a sus hermanos de raza. Le gustaba cultivarse. Su debilidad era la ópera. También le apasionaba la historia y sentía gran admiración por Napoleón Bonaparte. Vestía elegantes trajes confeccionados por un sastre exclusivo, y destrozó el tabú de que un negro no podía ser pareja de una mujer blanca. Siempre se rodeó de bellas rubias; casó dos veces, jamás con una negra.

El 18 de octubre de 1912, Johnson fue arrestado porque, al viajar por ferrocarril con Lucille Cameron violó el Mann Act por “sus relaciones amorosas con una mujer blanca”.  Cameron  se casó con él y acabó el problema. Pero al mes siguiente fue nuevamente arrestado con cargos similares, en esta ocasión con Belle Schreiber. Belle testificó en contra suya, y en 1913 un juez federal lo condenó a un año y un día en prisión. En realidad, el fondo de la sanción era mucho más profundo: “el envío de un mensaje a todos los negros de la Unión Americana”, como escribió el propio magistrado. La orden fue dictada más por la imperante discriminación racial que había en aquellos tiempos, a la que Jack Johnson enfrentaba siempre como un reto, pues no puede ser un acto de justicia una acción tan denigrante e inhumana.

Jack Johnson huyó del país. En Montreal se encontró con Lucille Cameron y vivieron en el exilio durante cinco años. El 20 de julio de 1920 Johnson decidió poner fin a su larga expatriación: cruzó la frontera mexicana donde vivía y se rindió ante agentes federales, que respetaron la sanción: Johnson pasó un año y un día en la prisión de Leavenworth. El llamado Gigante de Galveston falleció el 15 de diciembre de 1968.

Esperamos que una sentencia tan vil, tan sucia, sea reparada por el presidente de Estados Unidos, aunque sea tantos años después de la muerte de ese gran deportista —quien fuese ídolo del propio Muhammad Alí—. Tras el rechazo a la apelación dada por el Departamento de Justicia, Obama es  el único con autoridad legal para otorgar el indulto.

Pero los actos discriminatorios no se circunscriben sólo a dictámenes legales... El propio Muhammad Alí tiró al río su medalla de oro ganada en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964, cuando sintió que esa presea no lo liberaba de las limitaciones de esa sociedad para la que había conquistado el oro... O mi experiencia —ya narrada anteriormente en este mismo espacio— con aquel boxeador negro en Sudáfrica, increíblemente nombrado “blanco honorario” el día de su pelea contra un blanco, para luego ver cómo su ropa era sacada a los pasillos en el hotel donde se hospedaba.

Tampoco me es posible olvidar lo que sucedió —1982— en aquella pelea que despertó una gran expectación en el mundo entero: el caballeroso Gerry Cooney, peso completo de raza blanca, retó al campeón mundial Larry Holmes, de estirpe negra. La pelea, trepidante, se realizó en un hotel de Las Vegas y Holmes retuvo su título con una victoria por nocaut en 13 rounds. Al día siguiente, Holmes citó a una conferencia de prensa en la que acusó a la administración del hotel por la marcada preferencia que dieron a Cooney —hasta el grado de enviarle a su propia suite dos máquinas de juegos—, cuando a Holmes no le daban nada.

Al tomar mi vuelo de regreso al continente de América y al sentirme ya cerca del cielo, donde todos somos iguales, seguí pensando en mi deporte y en todos los esfuerzos que, dentro de nuestra extrema modestia, se han hecho para dar a todos los boxeadores los mismos derechos... Los esfuerzos para convencer a la televisión estadounidense —que siempre ha tenido arcas llenas— de que no sólo debían ser proyectados los pesos completos, medios y welters. Igual de atrayentes eran los combates en todas las otras divisiones. La gestión tuvo éxito y actualmente el público puede disfrutar, en la pantalla casera, todas las peleas titulares, peso por peso...

Pero, en fin, el mundo seguirá girando. Habrá bien y mal entre los humanos; continuaremos viendo ríos de sangre, bondades e injusticias, triunfos y derrotas, incluidas las malas decisiones y la lucha del tiburón contra los peces chicos —hasta en cuestiones de leyes—. Todo esto obligará, a toda la gente de bien, de la que hay mucha en nuestro boxeo, a luchar sin denuedo hasta lograr que los beneficios para los boxeadores sean mayores. Y también obligará a que las autoridades pugilísticas sigan bregando por reducir desigualdades y  traer siempre la mayor protección y bienestar al boxeador.

Que así sea...

Muchas gracias y nos leemos hasta el próximo domingo. Los invito al internet suljos.tv; wbcboxing.tv, y suljosblog.com. Les gustará.

.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
05 Marzo 2010 04:40:19
Nataciones escatológicas
José Sarukhán
Investigador del Instituto de Ecología de la UNAM
Agencia El Universal


Hace poco recibí un correo electrónico de mis colegas que me dejó atónito y me recordó algunas situaciones de nuestro país. La nota relataba un estudio realizado en India, donde se reportaba que cada día la población de ese país “deposita” al aire libre (en las calles, en los campos de cultivo, en las carreteras, etcétera) un poco más de 100 mil toneladas de excremento humano. Sí, leyó usted bien, diariamente. Toda esa materia fecal acaba convirtiéndose en aerosoles que flotan en el aire o acaban escurriéndose a los arroyos y ríos. La nota afirmaba que no hay un río que cruce alguna población de cierto tamaño que no esté irremediablemente contaminado con materia fecal humana o de ganado, el cual en los números que deambulan por todos lados, contribuyen con una cantidad adicional muy importante (y que desconozco) a la de los desechos humanos. La lectura de esta nota me trajo a la mente un cálculo que yo hice hace algunos años sobre la cantidad de deposiciones similares que ocurrían (y deben seguir ocurriendo) en el área de la zona metropolitana de la ciudad de México, basándome en el número de casas que no contaban (y aún no cuentan) con acceso a redes de agua potable y de drenaje. En la actualidad (usando datos de Conagua) alrededor de 700 mil personas no tienen otra opción que defecar al aire libre, lo cual representa unas 30 toneladas diarias de excremento, que acaba también desecándose y convirtiéndose en aerosol o siendo arrastrado por las lluvias y, en el caso de algunas regiones como Chalco, probablemente infiltrándose por las grietas profundas de terreno, hasta los acuíferos que proveen de agua a los habitantes de esta área. Por esos tiempos, e incluso antes, había una frase probablemente acuñada por el doctor Biaggi (algunos la adjudican a otros personajes) —que de tan repetida ya era casi lugar común— de que si el excremento humano fuese fosforescente, la ciudad no requeriría de alumbrado público en las noches.

Pero ahora ese problema ha adquirido una forma más líquida y más dañina en cuanto a su acceso a los mantos acuíferos. El recurrente desbordamiento del llamado canal de La Compañía representa tanto un daño patrimonial y personal para quienes viven por debajo de su cauce, como a la salud de quienes han tenido que nadar, casi cada año, en ese mar de excremento y tiene repercusiones poco evaluadas en cuanto a su efecto en los acuíferos de esa zona, profundamente modificada por los asentamientos que nunca deberían haberse realizado ahí. En la primera mitad de los años 70, el llamado Instituto Auris del estado de México, me solicitó hacer un estudio y una evaluación del impacto posible de los planes de desarrollo urbano del corredor Texcoco-Chalco. La recomendación que mi pequeño grupo de análisis hizo fue la de no transformar una de las zonas de suelos agrícolas de primera con rendimientos récord mundiales de alfalfa, que no se podrían reponer en ninguna parte del país para convertirla en una zona urbana densamente poblada. ¿El resultado de esa recomendación? Una enorme nueva ciudad, sedienta, que ha hundido los suelos de la región y generado grietas profundas en la arcilla expandible de esos suelos, previstas por estudios de Fernando Hiriart, Marcos Mazari y otros expertos mexicanos en mecánica de suelos e hidrología. Nadie ha hecho caso de esa información y esas sugerencias. Estamos “cosechando”, si así se le puede llamar, el resultado de los intereses especulativos urbanos y políticos impuestos a la razón y a la información seria, sólida y bien intencionada de expertos nacionales. Y no será la única área en la que sigamos “cosechando” resultados como éste en el futuro.


.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)


28 Febrero 2010 03:59:59
“El Alacrán” Torres, otra gran época que se va
Siguen los golpes en el ánimo de la gran afición mexicana, al ver que uno más de sus grandes ídolos se nos ha ido al más allá, como en esta ocasión ha sido el fallecimiento de uno de los más valientes y más bravos peleadores mexicanos de todos los tiempos, Efrén El Alacrán Torres.

Hace sólo unos meses haciendo un verdadero esfuerzo, dejó su Guadalajara querida para estar en el reconocimiento que el CMB brindara a don Carlos Slim, como el Hombre del Año, para compartir por última vez, quién lo hubiese dicho, con todos sus amigos, compañeros y algunos “enemigos” en el ring, en tan memorable fecha. Aunque el CMB siempre estuvo cerca de nuestro querido Alacrán, me quedo en deuda con él, en un homenaje de despedida que mucho se merecía en vida, además de alguna otra promesa incumplida... Algún día nos veremos por allá para expresarle mi profunda pena. Estas son las cosas que verdaderamente duelen.

Era prácticamente un novato en el boxeo internacional, cuando todavía no ocupaba ningún puesto ejecutivo en el CMB, cuando mi maestro y amigo, el profesor Ramón G. Velázquez, me nombró por primera vez representante del CMB en el Toreo de Cuatro Caminos, para esa gran pelea entre El Alacrán Torres y Chartchai Choinoi, de Tailandia, en donde me encuentro en estos momentos; fue ni más ni menos, la pelea más brava, más disputada, más dramática que haya jamás visto en un ring, y lo sostengo, a casi 35 años de mi primera elección como presidente del Consejo Mundial de Boxeo; el valor indómito de nuestro ídolo, tras un “toma y daca” impresionante en cada round, lo llevó al extremo de exponer su salud, cuando tenía un corte en el párpado, que hubiese hecho abandonar la pelea a cualquier otro boxeador, cuando el doctor Herrera Franyuti, recibía la presión del promotor don Pablo Ochoa para que no detuviese el combate, dado que El Alacrán estaba ligeramente arriba en la puntuación de los jueces, cuando forzado por el sentido humanitario y por nosotros en el ring, finalmente detuvo el combate en el round 13, para conceder la victoria a ese enorme tailandés Chartchai Choinoi, quien así conservó el título y al observar el final de la pelea, dictaminado por ese gran réferi Arthur Mercante, el mejor que mis ojos hayan visto jamás, corrió desde su esquina para arrodillarse ante El Alacrán abrazándolo por sus rodillas.

Ya en el vestidor, como parece ser costumbre en un perdedor, acompañado sólo por su mánager, el buen amigo Casillas, El Alacrán, sentado con profunda tristeza y en silencio, se veía en el espejo el “tajonazo” que tenía en su párpado, alcanzó todavía a decirme, lo sorprendido que estaba de que no hubiese sido detenido el combate antes. Ahí se escribía otra historia en mi vida, como muchas otras antes, para actuar al ser elegido presidente, en un cambio radical a todas las reglas de boxeo de entonces, para hacer de nuestro deporte, uno más humanizado y con el único objetivo de traer mucha mayor protección a todos los boxeadores.

Con nuestro Alacrancito se va otra gran etapa de una de las épocas de oro del boxeo mexicano, después del Ratón Macías y Joe Becerra y antes de Julio César Chávez, una época bohemia, cuando no había tanta luz para crear ídolos, cuando el deporte y la dignidad eran más importantes que el dinero, que ahora se ha convertido en algo que derrumba lealtades, que crea traiciones, y amnesia sobre quienes realmente fueron los arquitectos del boxeador y quienes ahora se ven desplazados por quienes tienen más labia y dinero.

Con el adiós de ese gran ídolo mexicano, no nos queda más remedio que vernos en el espejo de nuestra vida y entender que ahora, más que nunca, debemos entregarnos a una campaña nacional masiva de frontera a frontera y de costa a costa, para sacar otros que recojan la bandera de gloria del Alacrán y de todos los otros que se nos han adelantado en el camino, para sacar con brevedad, nuevos ídolos mexicanos del boxeo que continúen llevando el nombre de México con gloria y orgullo, como es el signo de distinción del deporte que le brinda su mano amiga a todos los pobres del mundo que nacen con el talento de usar los puños, en respuesta a su corazón valiente y su mente de triunfo.

Y cambiando de tema por uno de futbol, que raros somos los mexicanos con ese doble sentido de valores y de moral; no nos cansamos de referirnos a un México que pasa sus momentos de crisis social, que insistimos en hablar del crimen y la violencia, y que quieren meternos en la cabeza que es el único México que existe, pero que cuando uno de nosotros lo hace, nos mochan la cabeza, ¿verdad Javier Aguirre?

Pero esperémonos a que vengan los triunfos mexicanos, como estoy seguro que vendrán, y entonces, don Javier, volverá a ser el ídolo que siempre ha sido. Así es la vida y así somos los mexicanos, ni modo.

Muchas gracias y hasta el próximo domingo.

Espero que estén “cliqueando” wbc.boxing; suljos.tv y suljosblog.com
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
14 Febrero 2010 04:00:06
Nelson Mandela, 20 años después
Esta semana se cumplieron 20 años desde que, tras casi tres décadas en prisión, Nelson Mandela dejó la cárcel para convertirse en presidente de Sudáfrica, en una de las personalidades más grandes del siglo XX, principios del XXI y quizá de la historia universal.

Como líder máximo de su patria, tras 27 años en la cárcel, actuó con absoluto respeto hacia todas las razas y religiones, como “un ícono mundial de la reconciliación”, al transformar sin rencores a un país desgarrado por tantos años de abuso social del blanco sobre el negro. Un ser humano que sacrificó su vida desde la juventud temprana y se lanzó contra la perversidad humana, que señalaba a la raza blanca como superior. En su propia tierra, la raza negra era sometida a la esclavitud.

En su juventud se distinguió como un boxeador aficionado de peso medio del más alto nivel, y al mismo tiempo, un destacado estudiante de leyes, materia en la que se graduó estando ya en la cárcel. En ese tiempo se transformó, como dije antes, en un “Quijote” moderno de piel oscura. Trepó a caballo y recorrió todos los caminos de su patria en lucha tenaz contra la discriminación y en busca de sus ideales de libertad social, en la constitución política de su país llamada apartheid: perversión que no permitía unión o reunión entre blancos y negros.

Hace algunos años, todavía como secretario general del CMB, compartí un vuelo de París a Johannesburgo con un boxeador negro de peso completo. En su hotel, sólo podía comer a través del room service y después de la pelea le sacaron su ropa fuera del cuarto: había firmado un contrato en el que se especificaba que era de raza negra, pero blanco honorario, el día de su combate; en la arena había sectores para blancos, los preferenciales; las tribunas eran para los aficionados negros.

Regresé asqueado, aunque en mi temprana juventud, como estudiante en Estados Unidos, me tocó la época de discriminación racial práctica y legal y sí, también allá, los blancos eran la raza superior y los negros los esclavos, aún cuando el norte ganó al sur la guerra civil. Recuerdo como si fuera ayer, mis largos viajes en los autobuses Greyhound desde Laredo hasta Massachusetts —estado donde radicaba la familia de mi padre— y veía con mucha tristeza y coraje cómo, sin excepción, las personas de color eran enviadas a la parte trasera del autobús.
En las centrales camioneras había baños para negros y baños para blancos. Siempre me metí a los de los negros, aunque en la primera ocasión, lo hice sin saber de esa despreciable condición racista. Lo viví en carne propia y quizá por ello, es que me uní modestamente por largos 19 años a la lucha contra el apartheid.

En 1982 recibí uno de los reconocimientos que mayor valor tienen en mi vida. 
Fue en los salones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York.
¿Motivo? El liderazgo del CMB en el deporte mundial en la lucha que inició en 1969, contra el apartheid y en favor de la dignidad y la igualdad humanas. Pocos años después, Mandela —ya presidente— me escribió una de las cartas que más emoción me ha causado. El líder formidable reconocía los esfuerzos de nuestro organismo.  La conservo como uno de mis más preciados documentos.

Nelson Mandela es un gran aficionado al boxeo, por supuesto. Ya como presidente de su país, de su oficina me fue enviada una invitación para asistir a la primera visita que hacía a las Naciones Unidas, pero me pedían que me hiciera acompañar por Mike Tyson, Sugar Ray Leonard y Don King. Cuál sería mi sorpresa que, al entrar a la sala, Mandela fue a saludar personalmente a sus ídolos del boxeo, a donde estábamos sentados. Años después, inauguró la Convención Mundial del CMB en África y, cuando salí a despedirlo, me puso el brazo izquierdo sobre mi hombro derecho, como lo hacen los cuates en la juventud.  Con todo esto, ya podrán imaginarse la enorme admiración y la idolatría que le tengo.

Mi sentimiento profundo de igualdad humana, en el que no veo a un rey para arriba ni a un bolerito para abajo, ha nacido de mis entrañas de mexicano; aquí no conocí discriminación alguna.  Muchos de raza negra han sido nuestros ídolos, porque amantes somos del deporte. Los beisbolistas Roy Campanella, Martín Dihigo y Lázaro Salazar, eran héroes de inconmensurables dimensiones.  Pelé ha sido el ídolo de ídolos y a muchos, con tocarlo, basta. Muhammad Alí, la estrella más fulgurante. Desde mi adolescencia, grandes amigos míos fueron los boxeadores, tan dignos y tan humildes.  Naciendo tan pobres y viviendo de la nada, con el corazón valiente, siempre suben al ring a ganarlo todo, para después salir por los caminos del mundo y llevar con humildad, gloria y orgullo, el nombre de México por todos los cuadriláteros y los mapas del mundo. Ahora son mis hijos.
Así los veo a todos.  Y sigo, como siempre, admirando su gran corazón de mexicanos.  Son nuestro orgullo, aunque no puedo omitirlo, siguen siendo el patito feo del deporte mexicano.

Me despido, dedicando esta columna a uno de mis más grandes ejemplos, uno de los más grandes héroes: Nelson Mandela, a 20 años de su liberación en este 2010, que se empata con el bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución Mexicana, que también dieran a nuestra Patria libertad.

Muchas gracias y hasta el próximo domingo.

Nos vemos el 20 de febrero en Mérida y en suljos.tv, suljosblog.com gran campeonato mundial.

.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
24 Enero 2010 04:00:32
El boxeo en la celebración de los centenarios
Me da pena y desilusión ver la frialdad con la que las autoridades han iniciado el año 2010, en el que celebramos el Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, así como la falta de entusiasmo para mover a los mexicanos con el respaldo de las comunicaciones mediante la calurosa divulgación de un programa especial brillante con la participación de todos los sectores de la sociedad para festejar en grande y honrar a todos los héroes que nos dieron patria, tierra y libertad;  y no es que me meta en política, que estoy muy lejos de ello, pero parece que el ya muy aburrido e ininterrumpido pleito entre los partidos políticos nos ha bajado ya el interés a los mexicanos,  hasta el grado de olvidar los momentos épicos de la historia de México sobre aquellos escogidos por el destino para darnos libertad.

Parece que a algunos medios y a un cierto público les importa “una pura y dos con sal” tal celebración, porque ahora sólo importa el Mundial  en Sudáfrica, y si ahora finalmente podemos pasar al famoso quinto juego; 2010 es el año de los verdaderos mexicanos, los que quieren y trabajan para ser dignos mexicanos, los que no son indiferentes a la historia de nuestra gran patria, los que no viven bajo el celo, la envidia, los intereses creados, México es del pueblo, vaya, de ese mismo que ama el deporte del boxeo.

La familia del pugilismo mexicano sí desea celebrar con entusiasmo para hacer de 2010 un año de gloria deportiva y que siga colocando a nuestro país en el tope de todos los países del mundo, como es un hecho indiscutible hasta hoy por el resultado de los dos últimos años. El “patito feo” del deporte mexicano, el boxeo, gracias a un grupo de gobernadores que han entendido que el goce del pueblo es parte importante de su mandato, así como nuestros promotores y boxeadores, es el que día tras día le da al pueblo el orgullo y la pasión de sentirse mexicano; el boxeo, mismo que consiguió un lleno en el Estadio Azteca con más de 136 mil espectadores con el súper ídolo Julio César Chávez; en la Plaza México con 55 mil y el Ratón Macías; el Campeón de Diamante Manny Pacquiao con 21 puntos de rating de televisión en México; Kameda y Naito con el increíble 51 puntos de televisión en Japón; y todos los llenos producidos por los grandes del pasado que han ganado el cariño del pueblo, que es el que vota y compra, como el Púas Olivares, Sal Sánchez, Saldívar, El Chango Casanova; El Toluco López; Carlos Zárate, Eric Morales, Marco Antonio Barrera, La Chiquita González, Pipino Cuevas, Lupe Pintor, Zaragoza y tantos y tantos otros ídolos mexicanos, que ahora se juntarán para que el boxeo celebre con gran entusiasmo esa libertad que nos dieron nuestros héroes de la Independencia y la Revolución.

El boxeo pretende atraer los ojos del mundo hacia nuestro país;, toda la familia boxística participará con el alma en honor de todos aquellos hombres que demostraron ese mismo corazón valiente, tradicional de los mexicanos en las luchas por la patria. Por ello se quiere conducir en este mismo año a conquistar un título mundial a un Julio César Jr., al Canelo Álvarez, los campeones Azteca, Daniel Estrada, Carlos Cuadras, el Vikingo Terrazas, Blanquet, Sanabria, Huicab, Niño de oro Ayala y al propio Édgar Sosa, gran peleador, otra vez al cetro del orbe.

También se desea mostrar en algunas peleas de boxeo las bellezas y cultura mexicanas, como las maravillosas Pirámides, base de nuestra cultura, localizadas en las zonas de Tulum, Teotihuacán, traer los ojos del mundo a una función boxística en un crucero de Cozumel a Cancún.

Hablando de este programa de boxeo, no debo dejar de reconocer el entusiasmo y determinación de la guapa y talentosa gobernadora de Yucatán, Yvonne Ortega Pacheco, quien nos extendió la cortesía de recibirnos en Mérida, en donde ella está albergando, bajo la promoción de Pepe Gómez, la defensa del campeón Elio Rojas, de la República Dominicana, contra el mexicano Guty Espadas, quien tratará de recuperar un título mundial que fue suyo.

El tradicional pesaje se hará en un lugar en donde las cámaras puedan captar a la distancia esa histórica pirámide de Chichén Itzá, catedral de los mayas y recientemente designada como una de las nuevas Siete Maravillas del mundo.
Líderes como la joven gobernadora Ortega, quien realiza un ejemplar programa de cercanía con la niñez más necesitada y a quien las niñas se dirigen con un “hola, Yvone”, son las que México necesita para marchar siempre adelante, la gobernadora Ortega quiso llevar a la tierra de los mayas, su terruño, la oportunidad para que su pueblo pueda disfrutar la actuación de uno de sus hijos predilectos, el Kukulcán Espadas, quien frente a sus propios paisanos yucatecos estamos seguros que entregará lo mejor de él mismo arriba del ring.
Muchas gracias y hasta el próximo domingo.

Wbcboxing.tv pasará la pelea en vivo en internet para el extranjero.
10 Enero 2010 04:00:24
El circo del boxeo y algunos recuerdos
Las noticias de la semana confirmaron lo que ya antes habíamos opinado en esta columna, respecto a que la pelea entre Manny Pacquiao y Floyd Mayweather Jr. no se celebraría en marzo como se estaba anunciando; de acuerdo con mi experiencia, no era posible que una pelea de tal magnitud pudiera promoverse en sólo 60 días, como Pacquiao lo deseaba, pues estará en campaña para buscar una posición en la Cámara de Diputados de las Filipinas y precisamente cerrará la misma en mayo. Lo que es verdaderamente penoso es haber visto la forma tan circense de los negociadores, que hicieron un circo del boxeo que es tan dramático, lastimando también al circo, que fue el más querido espectáculo en mi niñez y juventud, y lo sigue siendo.

Todos los pasos tomados fueron un verdadero desastre; primero entre dos grupos antagónicos con egos estratosféricos; enseguida, buscando otras plazas para terminar en lo de siempre del boxeo moderno, los CASINOS en Las Vegas; luego, las discusiones de mala muerte por exámenes requeridos sobre consumo de drogas en las que Mayweather Jr. exigía evaluaciones periódicas de drogas a Pacquiao, quien nunca ha dado positivo en un examen, y Manny, en lugar de simplemente dar un paso adelante y decir “¡aquí estoy, me los hago, pero ya!”,  decidió demandar a Mayweather Jr. y no hacerse los exámenes. Ambos tienen derecho a exigir condiciones para discutirse y aceptarse o no;  las negociaciones se llevaron a cabo entre dos promotores en el aire, sin la participación de algún organismo boxístico internacional, como si los que le han dado estructura al boxeo moderno ya no sirvan para nada, sólo sirvieron para darles oportunidades al menos por el último cuarto de siglo para sus promociones, en donde se han enriquecido; ello pudo al menos traer un espíritu serio, deportivo, necesario y cierta respetabilidad; finalmente, todo terminó en reuniones sin conclusión alguna, con majaderías y echándose la culpa uno al otro, como ya parece ser lo que siempre ocurre.

Esa pelea DEBE hacerse; el público mundial la quiere; se trata de dos peleadores del más alto reconocimiento mundial y de seguro dos inmortales; Mayweather es un extraordinario boxeador invicto en 40 combates, con 25 nocauts, y habiendo ganado cinco títulos mundiales auténticos e indiscutibles, en diferentes divisiones dentro del organismo más reconocido en el mundo, el CMB; sus triunfos, salvo la primera pelea con el mexicano José Luis Castillo, fueron de indiscutible claridad, inclusive derrotando al ídolo Oscar de la Hoya, quien prácticamente no lo pudo tocar.  Pacquiao, por su parte, es reconocido por el mundo como el mejor boxeador del momento, también con su carrera hecha en el CMB, con tres grandes títulos, en donde se encumbró hasta llegar a tocar el cielo con sus manos.  Esa pelea no puede cancelarse definitivamente, ya volverán las negociaciones para hacerse por allá de septiembre, ya lo veremos; hay muchos, pero muchos millones de por medio, más de 50 millones de dólares como para que ambos se retiren a rascarse el abdomen en una hamaca, y vivir en la música y el espectáculo por el resto de sus días.

Cambiando de tema, el CMB partió la rosca de los Reyes Magos con los amables periodistas que se reúnen martes tras martes durante el café semanal para hablar de boxeo con el presidente del organismo; todos gente buenas, de boxeo, cuyas crónicas conservan nuestro deporte en el más alto lugar de popularidad, al menos durante los dos últimos años con la extraordinaria resurrección del boxeo mexicano.  Muchas remembranzas vinieron a mi mente recordando a plumas inmortales, quienes con su escritura, su experiencia, su inspiración, ingenio, análisis le dieron un lugar importante al boxeo en la bibliografía deportiva de nuestra patria; un Antonio Huerta, gigante director del Esto; Fray Nano, fundador de la Afición y maestro de maestros; Antonio Andere, el más grande cronista de televisión junto con el también inmortal Sony Alarcón; Jacobo Morett, entregado a la mística del periodismo para información de la verdad; Víctor Cota, director de información y estadística del CMB desde mi primera elección y una Biblia del boxeo; Javier Zea Salas, quizá el más conocedor, el más picante, el más pueblerino e imaginativo de todos; Antonio Hernández, verdadero experto y permanente detractor y atacante mío hasta el final de su vida, pero esto no obsta para que conste mi reconocimiento a un muy buen periodista; y Paco Malgesto, el rey del toreo, pero quien desde hace 60 años le sacó al Ratoncito Macías la inmortal frase “todo se lo debo a mi mánager y a la Virgencita de Guadalupe”, que todavía se dice... Flavio Zavala Millet, todo un súper estrella de la pluma; mi admirado maestro del idioma español y gran hombre de boxeo, José Luis Valero; José Octavio Cano, Ramón Márquez, René Chambón, todos ellos grandes entre los grandes y si le sigo, me llevaría varias páginas con los nombres de quienes han escrito la historia del deporte del pueblo y de nuestros amores. Que quede esta página como un homenaje a quienes a través de sus columnas llenaron mi vida de conocimientos, de motivación, de entusiasmo, de coraje, a veces de desconcierto, pero todos ellos como parte de mí mismo y quienes dejaron una luz fulgurante de su paso por la vida como plena justificación de haber nacido y vivido en esta gloriosa y querida tierra mexicana.

Muchas gracias y hasta el próximo domingo.

Consulte las páginas suljosblog.com y a suljos.tv para ver boxeo.

.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
27 Diciembre 2009 04:00:08
Feliz Navidad y las drogas en el boxeo
Espero que todos los amables lectores de EL UNIVERSAL y toda la familia del boxeo de México y el mundo, hayan pasado la reciente Navidad llenos de felicidad, pensando en el mensaje de paz, de amor y de servicio a los demás, que trajo al mundo el nacimiento de un niño que luego salió a difundir la palabra de Dios a la humanidad y quien después de ser sacrificado, dejó un mensaje, una palabra y un amor a Dios que ahora, 2009 años después, es más grande que jamás en la historia.

En días recientes se ha escrito mucho sobre supuestas drogas en el boxeo, especialmente en el caso de Julio César Chávez Jr., y ahora también sobre exigencias que pide Floyd Mayweather, que pienso no debieron hacerse públicas, sobre el que Pacquiao se someta a exámenes periódicos de laboratorio tradicionales como lo usa el COI, para que él acepte su duelo en el ring, debido a las dudas que algunos técnicos tienen, según él, sobre un boxeador, quien ganó su primer título del CMB como peso mosca, para luego vencer claramente a los grandes Óscar de la Hoya, Ricky Hatton y Miguel Coto.

Debo decir que Manny Pacquiao es un boxeador cuyas pruebas antidopaje han salido invariablemente negativas y se le conoce como un atleta limpio; pero también Mayweather tiene la libertad de poner condiciones a quienes deseen pelear con él, lo que cualquier boxeador de alto nivel en el mundo,  incluido Pacquiao,  deben aceptar en cualquier día y a cualquier hora, por ser atletas limpios, como lo prueba el hecho de que en el boxeo sólo 11 pruebas  antidopaje han salido positivas en peleas del CMB desde 1971, cuando el organismo aplicó por primera ocasión esta examen. De las 11, una fue de   Muhammad Alí, quien ingirió una medicina para bajar 50 libras contra Larry Holmes; otro fue Gilberto Román (qepd), mariguana, cuya dosis fue tan baja, que el mismo laboratorio indicó la posibilidad que hubiese estado en una fiesta con ese humo en el aire; Happy Lora, quien tomó una medicina para la gripe y que el pequeño laboratorio de la Combox californiana confundió por una droga, para después ser clarificada por los laboratorios oficiales del CMB en la UCLA; menciono sólo a tres, con razones perfectamente claras y aceptadas por el Comité Antidrogas del CMB.

El Consejo instituyó en 1971 las pruebas antidrogas, tras una pelea en Maracaibo, Venezuela, cuando se confiscó una “luego muy famosa” botellita amarillenta de la esquina de Erbito Salavarría durante su pelea contra Betulio González, que resultó con anfetaminas, que es un fuerte estimulante, que es la principal droga que prohíbe el organismo, por tratarse de un deporte de pobres y de entrenadores sin sofisticación alguna; es aquí donde está la diferencia entre el deporte profesional del boxeo y el Comité Olímpico Internacional que debe ser estricto, como lo es, contra todo atleta que trata de drogarse para superar, no sólo a sus rivales, si no también a las marcas impuestas, la drogadicción en todas las formas atinadamente impuestas por el COI, es el resultado de tantos entrenadores y preparadores físicos a quienes sólo les importa ganar medallas para llevarlas a sus países y justificar políticamente sus puestos, y que son la causa para que el COI ejerza toda su autoridad para que los vencedores lo hagan en forma natural y no favorecidos por ingerir químicos. El diurético que ingirió Julio Jr., tras una enfermedad en la que subió de peso, no es una droga, sino una medicina, que el COI tiene prohibida sólo porque puede disfrazar otras drogas en los instrumentos de laboratorio.

El CMB prohíbe principalmente todo estimulante en cualquier forma, ya que influye en la mente del boxeador, que no puede medir los límites de la resistencia humana y que además lo lanza a una desenfrenada actividad física en su boxeo. Otras drogas o medicinas , excepto el EPO, no han tenido  la importancia como el deporte amateur, porque no se usan, porque no se conocen bien en el ambiente, porque son caras y porque a nadie le interesa, los estimulantes fuertes como la cocaína y otros, no se usan en el boxeo para ganar, sino que el atleta cae en ese cáncer de la sociedad humana, del que después ya es difícil salir.

Leí también que el promotor Arum estaba feliz porque la Comisión de Box de Nevada se había ofrecido como responsable de los análisis, lo que está muy bien y acertado, pero me gustaría aconsejarles, que de hacerse la pelea, no se envíen al laboratorio que usa esa Comisión, porque no está aprobada por la WADA, que es el único laboratorio antidopaje mundial aprobado por el COI y otras instituciones deportivas. Hace un tiempo, ese laboratorio decretó al mexicano Omar Niño como culpable de violar las leyes antidopaje, pero cuando el CMB ordenó una revisión a petición del propio boxeador, el prestigiado laboratorio de UCLA no encontró muestra positiva tras el examen de su cabello, el que conserva cualquier droga o medicina hasta por seis meses.

Lo que sí es importante para el boxeo en el CMB, es hacer una revisión profunda de drogas prohibidas para este deporte, así como el de los procesos, para conceder la oportunidad de defensa a todos los boxeadores y así evitar confusiones y resultados erróneos, de los que ha habido muchos.

Mi invitación para “cliquear” en el internet suljos.blog y suljos.tv
13 Diciembre 2009 04:00:58
Discriminación racial en el boxeo
La primera decisión que tomé en 1975, al ser elegido presidente, fue la expulsión de Sudáfrica del CMB, por el vergonzoso y despreciable uso del apartheid, discriminación racial, cuando mi héroe y amigo, Nelson Mandela, todavía estaba en sus 18 años de encarcelamiento por su lucha contra él.

Ya había yo probado en 1973 esta abominable práctica social, cuando volé a ese país y venía a boxear un peleador de raza negra, quien firmó un contrato que era “blanco honorífico” por un día, precisamente el día de la pelea; noté que en la arena habían entradas y ubicaciones diferentes para aficionados morenos y blancos. Fue algo que me hizo vomitar, porque aprendí de niño en mi Tamaulipas y mi México queridos, que todos somos iguales.

Tras 19 años de entrega absoluta vino el triunfo con Mandela saliendo de la cárcel y convirtiéndose en presidente de ese país, donde ahora se celebrará la Copa Mundial de Futbol en 2010, ya cuando el apartheid ha sido borrado de la constitución política de ese país.

Uno de los recuerdos más queridos para mí, es precisamente una carta de Mandela, que guardo como un tesoro, en la que con palabras y sentimientos profundos agradece nuestro primer paso y liderazgo en el deporte mundial contra ese abominable golpe a la dignidad humana.

Todo esto me vino a la mente cuando me enteré que el diputado Peter King y el senador John McCain, ambos de Estados Unidos, habían recibido una respuesta negativa del Departamento de Justicia para el perdón póstumo que solicitaban para el extraordinario ex campeón mundial Jack Johnson, de raza negra, quien fue encarcelado hace casi 100 años por una sentencia del juez: “por sus relaciones románticas con una mujer blanca y para enviar un mensaje a los hombres negros sobre sus relaciones con mujeres blancas”.

Jack Johnson fue el primer campeón mundial negro en ganar un título de peso completo, cuando venció en Sydney, Australia, en 1908 al más chaparro peso completo de la historia, pero gran peleador, Tommy Burns; la policía tuvo que subir al ring para detener la pelea en la que el réferi no hacía nada y Johnson le estaba dando a Burns una paliza.

Las mujeres blancas tenían un especial gusto por Johnson, quien lucía un cuerpo escultórico y a él le gustaba ir a las fiestas acompañado por una de ellas, para rabia de los hombres de otro color. Jack Johnson fue todavía más odiado por “los blancos” de aquellos tiempos, cuando el inmortal e invencible campeón James Jeffries, volvía al boxeo tras cinco años de haberse retirado invicto. Johnson conmocionó al mundo cuando noqueó al ídolo Jeffries en el round 15, pues en su esquina ya no lo dejaron continuar.

En 1915, siete años después de conquistar el titulo mundial, Johnson se enfrentó a otro gran peleador, Jess Willard, en el estadio del Cerro de la Habana, Cuba, perdiendo por nocaut en el ¡round 26!, Willard llevó siempre como estigma el hecho de que Johnson se había dejado vencer al aparecer en la foto en la lona con un brazo arriba cubriéndose los ojos del ardiente sol cubano que caía sobre el ring durante la pelea... Pero esa foto fue rebatida, al decir que fue tomada en el momento que Johnson giraba su cuerpo, tras caer a la lona para la cuenta final.

Misterios del boxeo, que nunca podrán ser descifrados. Yo fui testigo allá por el fin de los 40 y 50 de esa costumbre social de nuestros vecinos del norte, de repudio a la gente de color, cuando en mis años universitarios veía con tremendo desencanto cómo los ubicaban siempre en los asientos traseros de los autobuses Greyhound que yo usaba para trasladarme desde Laredo hacia el norte de Estados Unidos.

Nadie puede objetar ahora que esos años de discriminación racial en la sociedad estadounidense han desaparecido, cuando por primera vez en la historia, un hombre negro, Barak Obama, ha sido elegido presidente del país más poderoso del mundo y quien cuenta con la esperanza y el respeto de acercar nuevamente a Estados Unidos al resto del mundo, como lo hiciera el inolvidable John F.

Kennedy, quien junto con Mandela, son dos de mis más grandes ídolos.

El Consejo Mundial de Boxeo se une a los respetados políticos King y McCaine en la solicitud al presidente Barak Obama, para extenderle el perdón póstumo a uno de los más grandes campeones de peso completo que jamás hayan existido, el hombre que en su tiempo era invencible, cuyo único pecado cometido era que le gustaban las mujeres blancas y era correspondido. 

Sé por boca del más grande de todos, mi querido amigo Muhammad Alí, que Jack Johnson era su ídolo desde sus tiempos de Cassius Clay, y pienso que quizá el mismo Johnson fue su inspiración en su cambio de nombre, sucedido en aquellos años de la revuelta estudiantil en Estados Unidos en búsqueda de la igualdad humana.

Ojalá y que el presidente Obama acceda a extender el perdón a Jack Johnson, ya en el más allá, para regresarle el honor y la dignidad que su nombre merece, extendidos al deporte que le dio la oportunidad de conquistar la gloria. El boxeo estadounidense y mundial tendrían un gran día de celebración por borrar de la historia esa mancha indigna de una sociedad de cualquier tiempo, especialmente del siglo 21.

En México, nunca probé discriminación alguna, salvo en estos días que recuerdo mi adolescencia en la Huasteca potosina y tengo en mi mente los tantos y tantos compadritos que entre los indígenas huastecos, mi padre tenía, y quien era más “majacano que el zacahuil y el mole”.

Recuerdo que ellos caminaban todo el sábado en la noche con su huacal colgado de su cabeza para venir a misa y luego extender sobre el piso de la plaza, la mercancía que venían a vender. Ellos, los indígenas, son los únicos verdaderos mexicanos a quienes se les tiene prácticamente abandonados.  Muchísimos boxeadores mexicanos son indígenas puros, El Cuyo Hernández le decía “indio” al Toluco López; lacandones son Romeo Anaya y Rabanales; Marcos Villasana, Guty Espadas, maya puro.

Espero que algún día, los gobiernos mexicanos, el presidente Calderón, los gobernadores de todo el país, los alcaldes  y el pueblo mismo, se unan para darles a todos los indígenas de México lo que merecen y que siempre se les ha escatimado como los auténticos dueños del querido suelo mexicano. México es de ellos, no hay que darles limosnas, hay que darles tierras, escuela de oficios y agricultura, medios para trabajar y una auténtica nacionalidad de verdaderos dueños de la patria y no de ciudadanos arrumbados en las sierras y campos de nuestro suelo, que así sea.

Muchas gracias y hasta el próximo domingo. Los invito a hacer “click” en suljos.tv y suljosblog.com.
29 Noviembre 2009 04:00:18
Cosas del boxeo
En esta ocasión me siento triste y desilusionado, no puedo ocultarlo; primero, por la bárbara fractura triple de nuestro querido campeón Édgar Sosa tras su pelea reciente con Rodel Mayol en Chiapas, pero también por observar cómo los intereses creados quisieron hacer una tragedia nacional deportiva depositándola sobre mis hombros.

Yo no soy escritor, y sólo me expreso en esta columna por la petición de un querido amigo a quien tengo en alta estima, para que yo tuviera un foro en donde exponer mis recuerdos, experiencias y opiniones  que quisiera compartir con los pocos que me lean de la afición mexicana sobre el boxeo, deporte de mis amores, a través de mis 60 años en el mismo y 34 años, tan largos y tan cortos, como presidente del Consejo Mundial de Boxeo.  He tratado de hacerlo apegándome estrictamente a la mística del periodismo de buscar la verdad entre todas las partes para así expresarla y me ha entusiasmado y honrado hacerlo todos los domingos en este gran diario como lo es EL UNIVERSAL.

Cuando las críticas vienen de una persona a quien yo he tenido en la más alta estima y respeto durante toda la vida, duelen mucho, pero cuando lo hace basado en mentiras, desconocimiento y mala información, duelen más.  Este es el caso de un viejo y respetado amigo como Alfredo Domínguez Muro, quien dijo en la radio que la pelea había sido en Villahermosa, cuando fue en Tuxtla Gutiérrez. También dijo que el rival de Sosa era tailandés, cuando es filipino.

Posteriormente escribió en un diario que leo desde joven, que me quede calladito ante un descarado robo no del réferi, sino de los jueces, cuando la pelea terminó en el segundo round por nocaut. Luego dice que Sulaimán es cómplice de la trampa para crear la revancha con otra promoción de muchos millones y la enorme comisión que se lleva el Consejo a la buchaca.

Bueno, don Alfredo aparentemente no sabe que el CMB no es promotor, y que nuestra comisión de esta pelea fue de tres mil dólares para el campeón y mil dólares al retador, que todavía no se cobran. Vaya que es “enorme” la comisión que se lleva el CMB, y por último dice que aunque no podía yo cambiar la decisión durante la pelea, porque eso pertenece a los oficiales de ring, que debería haber invalidado de inmediato el resultado.

O sea que me vio cara de Fidel Castro, de Porfirio Díaz, de José Stalin, Nerón, Adolfo Hitler o Benito Mussolini, para brincarme las trancas, pisotear las leyes, los reglamentos y tomar una decisión de “mucho macho”, para que la afición al boxeo en todo el mundo gritara a los cuatro vientos las arbitrariedades dictatoriales de un directivo mexicano.

Pienso que si he durado 34 años como presidente del CMB, con nueve reelecciones aun cuando he nominado otros candidatos para que me sustituyan, se debe en parte, porque no he permitido que nacionalidad alguna, ni la mía, sustituya leyes y reglamentos, que la única forma de dirigir a un organismo es el respeto absoluto a las mismas como medio de justicia. También me apego a los más estrictos principios de democracia en la administración del CMB, no se da un paso sin la aprobación de las mayorías.

Nuestra justicia se ha dado al elegir al gran boxeador mexicano Édgar Sosa como campeón mundial emérito, que sólo otros seis grandes boxeadores internacionales lo han conseguido en nuestros 48 años de existencia; así como dejar en libertad a Édgar Sosa de tomar la revancha con Rodel Mayol, cuando regrese al boxeo activo tras su lesión, o pelear directamente por el campeonato de peso mosca, si ya le es peligroso seguir en el peso semi mosca, que es lo él debe ya evitar.

Seguiré teniendo en alta estima a  Alfredo Domínguez Muro, pero le aconsejaría que se buscara mejores medios de información o asesores sin líneas negativas, recomendación que no le hago como periodista, que definitivamente me falta mucho para serlo, sino como amigo y lector suyo que siempre he sido.

El Consejo Mundial ratifica a Rodel Mayol como campeón minimosca del CMB porque esa fue la decisión emitida por la comisión de box de Tuxtla Gutiérrez, por documentos expedidos por los oficiales de ring exclusivamente designados para esa pelea, en la que el CMB fue sólo supervisor.

Esa decisión vino tras un cabezazo, señalado correctamente por el réferi, pero decretado como accidental. Con el examen médico pudo continuar después del faul, con el descuento de un punto al agresor. Como lo marca el reglamento. La fractura y el relajo vino al día siguiente tras conocerse el dictamen médico de que existía fractura. Así he sido, así soy y así seguiré siendo hasta que muera, siempre con fe en Dios y respeto absoluto a lo que debe ser correcto.

Muchas gracias y nos leemos hasta el próximo domingo.

Wbcboxing.tv ya está pasando boxeo los sábados, cliquee suljosblog.com, muy interesante.
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
15 Noviembre 2009 04:00:35
Mike Tyson, la pelea y el cinturón de diamante
Al llegar a Los Ángeles de mi vuelo desde Tokio me encontré con el nuevo arresto por horas de Mike Tyson, quien a pesar del largo tiempo que tiene desde que se retiró del ring, es acosado por los medios que siempre lo atacaron.

Un fotógrafo independiente, de los que buscan fotos de escándalo para venderlas a lo medios, lo acosó a tal grado que cuando estaba por abordar un avión que lo conduciría a Londres, Tyson tuvo que deshacerse de él con un empujón y desde luego, el escándalo y la demanda no podían faltar.

Es verdaderamente penoso que el celo y la amargura de un sector del país del norte, no puedan aceptar que un hombre de color pueda ser famoso y rico. Recordemos cómo fue tratado el rey del pop Michael Jackson en vida. Mike Tyson conquistó el título mundial cuando apenas cumplía 20 años, para convertirse en el boxeador más joven en ganar el cetro del orbe de todos los pesos en los 300 años de historia del deporte, para ser el más taquillero de sus tiempos y de todos los anteriores, al grado de haber ganado más de un millón de dólares por cada uno de los 37 segundos que duró su pelea contra Michael Spinks. Claro que horas después fue dejado en total libertad y el paparazzi fue uno más que intentó embolsarse dinero contra él. Así es el abarrote, como decimos en mi pueblo.

Ya en La Vegas, a donde vine para atestiguar la pelea entre Manny Pacquiao y Miguel Cotto y siendo portador del cinturón de diamante del CMB que disputaron ambos, me era casi imposible caminar con éste, ya que muchas personas querían una foto con el cinto, lo que demostró que al ponerlo el CMB como premio permanente para el ganador de esa pelea, atrajo un interés mucho más especial a este combate, que agotó el boletaje y para el que se esperó una compra de tv pago por evento, por ahí de 1.5 millones de casas en Estados Unidos, que sería el segundo o tercero más alto de la historia de la tv. El boxeo está en una época de transición en la que los ídolos del pasado ya se fueron, o están por irse, lo que hace a Pacquiao y a Cotto calificados en estos tiempos para haber contendido sin duda por ese cinturón de diamante.

Me vienen a la mente; sin embargo, una hilera de nombres que hubiesen sido en sus tiempos y lo son todavía, fulgurantes estrellas más dignos de haber peleado por ese cinto, como Muhammad Alí, Mike Tyson, George Foreman, Larry Holmes, Lennox Lewis, Ray Leonard, Roberto Durán, J.C. Chávez, Marvin Hagler, por mencionar muy pocos, pero a quienes no hubo necesidad de ofrecerlo porque ellos siempre pelearon por un título mundial, que era su honor y su sueño y no las invenciones de hoy, de lo que llaman ahora catch weights, o pesos acordados. Pacquiao y Cotto firmaron por una pelea donde ninguno puede exceder las 145 libras de peso, cuando la división welter tiene un límite reglamentario histórico de 147 libras. O sea que el peso límite de 145 libras ha sido inexistente en ninguna división jamás en el boxeo, por lo que no me cabe la menor duda que sin el cinto de diamante, que ambos boxeadores desean ganar, el interés mundial nunca hubiese sido igual, pues no hubiese sido lo mismo, “ni yendo a bailar a Chalma”, una pelea simplemente para ver quién ganó de los dos, como fue el caso de Mayweather y Márquez, a quien llevaron a un sacrificio para ser demolido por un boxeador de más peso, más estatura, más alcance y más boxeo.

En cuanto a la pelea, que se realizó anoche y escribiendo antes de los hechos, pienso que Cotto sabía que sólo saliendo a arrollar, a ir tras él como toro, sin dejarle salidas, podría obtener el título y sin dejar respiro a Pacquiao, especialmente en los primeros rounds;  de otra manera, veríamos a un Pacquiao con el estilo de sus últimos tiempos, yendo para adelante con sus rápidas y fulgurantes combinaciones variadas de golpes, para luego salir y no quedarse al contragolpe, o al cambio de golpes,  estilo que se le pudo indigestar a Cotto por la rapidez de su rival. Las apuestas estuvieron claramente en favor de Pacquiao el día de la pelea, son dos estilos diferentes, pero ambos aguerridos, de hombres valientes; Pacquiao, muy rápido, de combinaciones de golpes de todos calibres, inteligente, que entraría con ráfagas para luego salirse;  Cotto, muy fuerte, sólido, peligroso, aunque más lento.  Ambos boxeadores motivados y honrados con el amor y confianza de sus pueblos, el de Puerto Rico y el de Filipinas, que estuvieron en Las Vegas por montones, ambos países grandes del boxeo internacional.

Se esperaba una buena pelea, eso sí, el ganador sería quien impusiera su estilo. Muchas gracias y nos vemos hasta el próximo domingo.

Los invito a que visiten suljosblog.com, como siempre.

.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
26 Julio 2009 03:00:33
Llamados a mejorar la seguridad para los boxeadores
El fallecimiento del joven Marco Antonio Nazareth, tras una brava batalla contra Omar Chávez, obliga a todos los comisionados de boxeo no sólo a supervisar, sino también a profundizar en las investigaciones para seguir encontrando las normas que traigan una mayor seguridad para los boxeadores. Desgraciadamente el boxeo es el anzuelo más codiciado por la prensa del mundo en cuanto a fatalidades, ya que cuando ocurre una, se hace una gran exposición, cuando en otros deportes que son más peligrosos como el futbol americano, por mencionar sólo uno, no profundizan más allá de la noticia.

No quiero decir con esto que los medios de comunicación estén actuando exageradamente, porque tienen como obligación informar al público de lo que sucede en el deporte.

Este nuevo accidente me llama la atención para ahondar en la actuación de prevención de accidentes en las peleas preliminares, porque la mayoría de las comisiones de box del mundo lo hacen más en las peleas estelares.

El boxeo es como cualquier deporte que necesita de la ciencia médica para protegerse y mejorarse y ya no se puede aceptar que continúe lo que sucede en toda América, que para las peleas menores a ocho rounds se escogen contendientes de última hora; muchas veces suben a pelear boxeadores que no habían sido anunciados. En otras palabras hay cierta falta de precaución con estos jóvenes, a quienes debe de protegérseles tanto o más que a los estelaristas, porque éstos cursan una etapa de preparación y acondicionamiento físico con los altos profesionales, mientras que a los preliminaristas no se les pone esa atención y muchas veces los ayudantes son los que se encargan de ello.

Me viene a la mente que es necesario proponer como medio para intentar prevenir los accidentes, que se tenga un minucioso cuidado en el peso que tenía el boxeador cuando fue firmado para pelear; si tuvo esfuerzos excesivos para reducir el peso; si tuvo accidentes personales o en los gimnasios, así como estar en una excelente revisión médica general, porque los preliminaristas son tan seres humanos como los estelaristas y debe de cuidárseles antes, y no solamente durante la función.

Voy a proponer a las comisiones de boxeo de la República Mexicana que se reúnan en un congreso nacional en el que participen todos los municipios de la república que tengan una comisión de box, desde luego con el apoyo de sus gobiernos, porque el boxeo es profesional y los comisionados son nombrados precisamente por esos gobiernos municipales o estatales, y aquí entra fuerte la Federación de Comisiones de Box de la República Mexicana para tratar de hacer esta reunión en no más de 90 días y tras haber efectuado todas las investigaciones para fines positivos que se pueda.

México, país líder del boxeo mundial profesional y deporte de todo el pueblo mexicano, está obligado a sentar las bases de una investigación constante, sin parar, para llegar al óptimo nivel de protección a los boxeadores.

Yo lo siento muchísimo por Omar Chávez, porque estoy seguro que tanto él como su familia deben estar terriblemente deprimidos y especialmente cuando algunos atacan a Omar, quien no hizo otra cosa más que subir al ring para enfrentarse a quienes sus promotores le escogieron.

Yo quisiera solicitar a toda la gente de bien del boxeo de México, que son los más, que compartan el profundo pesar por el que este jovencito Omar Chávez está pasando en este momento. Yo lo conozco desde que era un niño, cuando subía al ring y su padre lo cargaba sobre sus hombros; un jovencito que quiere ponerse la camiseta de su papá, que es demasiado pesada, porque el público le exige que sea como su padre y no les perdona nada, ni a Julio Júnior ni a Omar, con quienes yo estaré hasta el último momento.

Tienen un padre cuyo récord es muy difícil encontrar en la historia de 300 años de boxeo profesional. Estuvo 14 años y medio sin perder jamás en el ring, y 10 años y medio como campeón del mundo sin perder una sola pelea, y sobre ello tuvo 37 peleas de título mundial que para poder comprender su dimensión se necesita ver que el famoso inmortal de peso completo, el “Bombardero Café” Joe Louis, es el siguiente en el récord, pero sólo con 27 peleas de título mundial, lo que pone a Julio César con 10 peleas más que el propio Joe Louis.

Este récord de Julio César Chávez no lo ha conseguido nadie en la historia del boxeo y es una marca muy difícil de superar, no sólo para Omar Chávez, su hijo, sino también para cualquier boxeador de México y del mundo. Es un paquetazo.

El boxeo es el deporte de los pobres; es la mano amiga extendida para sacarlos de la nada y darles un lugar en su vida para vivirla con decencia, con idolatría y ser el orgullo y pasión de los países de donde salen. No es solamente el deporte peligroso en el que el atleta arriesga su salud. Ha habido decenas de miles de peleas en el mundo en la historia del boxeo, y seguirá habiéndolas mientras haya hambre en nuestro mundo.

Esta es una tragedia que sólo la gente del boxeo podemos sopesar en toda su magnitud, porque aun cuando el boxeo ha dado y seguirá dando tanto a tantos, es un deporte en el que cada boxeador sabe a lo que sube cuando entra a un ring.

No nos queda más que enviar nuestras más sentidas y profundas condolencias a la familia del infortunado Marco Antonio. Deseo expresar mi respeto a su padre por la forma tan humana, tan comprensiva como se expresó en sus declaraciones.

Muchas gracias; hasta el próximo domingo y no se les olvide conectarse a Suljosblog.com y a Suljostv.com
19 Octubre 2008 03:52:11
La grandeza del boxeo en Alemania como en Japón
Durante mi reciente gira alrededor del mundo del que todavía no vuelvo a mi patria, México, y tras casi tres largos años de controversia y enfrentamientos al más alto nivel entre los de pantalones largos, en la disputa del campeonato mundial de boxeo del CMB, en donde desfilaron Monte Barret, Hasim Rahman, James Toney, Jamil McLine, Oleg Maskaev y Samuel Peter, en la famosa pelea Historia en Cancún, se llegó finalmente a la pelea final obligatoria entre el devastador noqueador y campeón mundial Samuel Peter, de Nigeria, y Vitali Klitschko, de Ucrania, quien volvía al boxeo después de cuatro años de haberlo dejado por lesiones, con los problemas legales terminados minutos antes de la función, cuando finalmente se entregaron los contratos firmados por todas las partes. Klitschko había sido atacado sin misericordia por la prensa norteamericana acusándolo de intento inútil de volver y de volver a sufrir lesiones para suspender otra pelea más.

Klitschko dio la sorpresa, para muchos, ante una arena estrenada con un lleno a toda su capacidad y con un público enloquecido por el dominio que con maestría y lujo de facilidad hacía el ucraniano ante un toro embravecido, pero totalmente frustrado para el tercer round quien lejos de conectar sus mandarriazos , él los recibía en pleno tras una de las más brillantes exhibiciones de poder y gran boxeo que he visto en muchos años en la división, de un Klitschko que demostró con mucho ser el auténtico e indiscutido campeón mundial de todos los pesos, convirtiéndose en el primer boxeador de peso completo en recuperar su título después de haberse retirado como campeón mundial.

En la historia de 300 años del boxeo reglamentado muchos ex-campeones de peso completo habían intentado recuperar un título que ya había sido suyo, entre ellos los inmortales Jack Dempsey, Max Schmeling, Joe Louis, Joe Walcott y Sony Liston, entre muchos otros, sin haberlo logrado nunca, hasta que vino Floyd Patterson a recuperarlo del sueco Ingemar Johanson, quien antes lo había noqueado. Después, ya en el último cuarto de siglo otros lo lograron como Muhammad Alí, Mike Tyson, Lennox Lewis, pero nadie, absolutamente nadie se había retirado del boxeo para regresar y reconquistarlo, hasta que llegó Vitali Klitschko el pasado 11 de octubre para hacerlo por primera vez en la historia, y así una vez más queda probado que los records se implantan para algún día ser superados, es la ley de la vida, y nuevamente ¡el rey ha muerto, viva el rey!

Continuando nuestro viaje llegamos a Tokio para sancionar la defensa que de su título mundial pluma hacía el mexicano Oscar Larios ante el peligroso y favorito retador japonés Aoh, también ante una arena llena a toda su capacidad que presenció una de las peleas más bravas del año ante un campeón que cayó fulminado en el tercer round estando a punto del nocaut y además con una muy seria herida en una ceja por un cabezazo del retador. Larios capoteó como pudo el tercer round para ser salvado por la campana cuando ya nadie daba un cinco por su triunfo. Con la experiencia que dan los años, con un corazón de león y con un jab rápido y punzante que el retador nunca se pudo quitar, el campeón fue recuperando terreno para terminar con una muy cerrada pelea ganando por decisión dividida. Hubo protestas y señalamientos, pero la verdad es que Larios ganó como ganan los grandes campeones, cayendo seriamente lastimado para que con su corazón de león mexicano, se levantó para volver a la pelea y defender su título como sólo lo hacen los grandes. El retador japonés Aoh es sin duda un joven gran prospecto y candidato seguro de volver a pelear por el título y ganarlo.

Entre Japón y México ya ha habido una gran rivalidad deportiva, entre boxeadores que se distinguen por su bravura y gran corazón de pelea. México ha vencido a Japón en peleas de título mundial en 47 ocasiones, mientras que los triunfos japoneses han sido 25, con los más grandes peleadores mexicanos habiendo pasado por las bravas lonas del boxeo japonés como Rubén Olivares, Vicente Saldívar, Carlos Zárate, José Medel, Miguel Canto, Daniel Zaragoza, Carlos Palomino, Lupe Pintor entre otros, dejando un recuerdo imborrable de grandes batallas entre los guerreros mexicanos y los no menos bravos peleadores del Sol Naciente, Japón. Pero, lo sobresaliente en esta gira es para mí observar el extraordinario comportamiento del público caballeroso de Japón, que guardó con ejemplar y respetuoso silencio las notas del himno nacional mexicano para soltar una clamorosa ovación al término del mismo, y yo pensé, que daríamos muchos porque todos los públicos fueran así. Me quito el sombrero ante nuestros amigos japoneses, quienes muestran con claridad no sólo su simpatía por nuestra patria mexicana, sino que también la demostración de respeto y paz entre los pueblos del mundo a través del deporte.

" Comentar Imprimir
columnistas