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Carlos Fernández-Vega
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09 Junio 2013 03:00:21
PND: promesas vs hechos
Por todos es conocido, y padecido, el sonoro fracaso del Gobierno que a los mexicanos prometió vivir mejor. En los hechos, lo único que logró Felipe Calderón como inquilino de Los Pinos fue que los habitantes de este país vivieran mucho peor que en tiempos del ahora priista mariguanero Vicente Fox, quien a su vez consiguió deteriorar aún más el de por sí precario nivel de bienestar heredado por la administración zedillista, y ésta de la salinista, y etcétera, etcétera.

La Cámara de Diputados realizó un interesante ejercicio comparativo entre lo que Calderón prometió en su Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012 (PND), y lo que en realidad concretó en dicho periodo, con el consabido resultado: fracaso rotundo en prácticamente todos los renglones de la actividad económico-social (sin olvidar los 70 mil muertos), con el consecuente deterioro para la mayoría de los mexicanos.

De dicho ejercicio se toman los siguientes pasajes: el PND calderonista prometió promover las políticas de Estado y generar las condiciones de mercado laboral que incentiven la creación de empleos de alta calidad en el sector formal. En los hechos, se acumuló un déficit de 2 millones 310 mil 222 de empleos formales (sin considerar rezago histórico). Creció el desempleo y la ocupación informal. Por si fuera poco, el ingreso de los trabajadores tampoco mejoró: el promedio real por cabeza alcanzó 5 mil 283 pesos mensuales en el cuarto trimestre de 2012, mientras que en el segundo trimestre de 2007 (su nivel máximo) fue de 6 mil 167 pesos, es decir, que en poco más de cinco años el ingreso mensual promedio de los trabajadores se redujo 14.3 por ciento.

En el sexto y último Informe de Ejecución del Plan Nacional de Desarrollo 2007-2012, el texto oficial asegura que con el tal Jelipe en Los Pinos se mostraron avances significativos en todos los ámbitos de la vida nacional (cerró el sexenio con alrededor de 60 millones de mexicanos en pobreza, contra 45 millones al inicio), y en el ámbito económico se observa la consolidación de una economía en crecimiento (el promedio anual de crecimiento en el sexenio fue de 1.86%, el peor resultado en cinco lustros, desde Miguel de la Madrid).

Prometió aumentar el ingreso de los mexicanos y reducir precios, pero en los hechos lo único que aumentó para ellos fue la carga fiscal. Sobre el particular, apunta la Cámara de Diputados: “aunque en el periodo 2007-2012 hubo tres ejercicios en los que no se planteó reforma fiscal por parte de Ejecutivo, en este periodo se dio la creación del IETU, el IDE (a los depósitos en efectivo) y el IEPS aplicable a telecomunicaciones, bebidas energetizantes y juegos con apuestas y sorteos.

No quedó allí la cosa. Incrementó las tasas de diferentes impuestos: ISR de 28 a 30%, IVA de 15 a 16, de 110 a 160 en el caso del IEPS a tabacos, añadió una cuota fija de 35 centavos por cigarro, el de la cerveza pasó de 25 a 26.5, el de las bebidas alcohólicas de 50 a 53 y el de los juegos con apuestas y sorteos de 20 a 30%. A pesar de la creación de nuevos impuestos y el aumento de las tasas impositivas, los ingresos tributarios no se incrementaron de manera significativa manteniéndose en niveles inferiores a 10% del PIB.

Durante el periodo 2007-2012, precisa la Cámara de Diputados, el número de contribuyentes se incrementó 69%, pero no fue suficiente para impactar de forma directa en (el aumento de) la recaudación de ingresos tributarios, siendo que éstos mostraran un crecimiento de 14% en términos reales en dicho periodo, lo que indica que los contribuyentes no aportaron en la medida de lo esperado a la recaudación o que los (nuevos) contribuyentes incorporados obtuvieron ingresos bajos por lo que no deben pagar impuestos.

México registró importantes retrocesos. Tomando en consideración el Índice de Desarrollo Humano (IDH) elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, las condiciones de vida de los mexicanos tampoco registraron mayores avances respecto de los esfuerzos realizados por otras naciones, pues entre 2007 y 2012 México retrocedió una posición en su clasificación mundial.

El PND 2007-2012 se propuso como uno de los objetivos potenciar la productividad y la competitividad de la economía mexicana. En la última edición del Índice Global de Competitividad del Foro Económico Mundial nos encontramos rezagados en el ámbito laboral (lugar 102) y en el funcionamiento de las instituciones públicas (lugar 92). Adicionalmente, el país presentó importantes retrocesos. Y así por el estilo, entre los grandes logros del calderonato.

11 Junio 2011 03:50:48
Carstens en pos del FMI
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twitter.com/cafevega

En Los Pinos y en la Secretaría de Hacienda están locos de contento, porque el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, acumula "apoyos estratégicos", como les llaman, para ocupar la silla principal en el Fondo Monetario Internacional. A su vez, el doctor "catarrito" hace pública su emoción y modestia al confesar que es el "candidato idóneo de los países emergentes", toda vez que "tengo las características, los méritos y la experiencia para ocupar este puesto".

¡Felicidades!, pero, onanismo aparte, Calderón, Cordero y el propio Carstens confunden la magnesia con la gimnasia: lo que cuenta en el FMI a la hora de elegir director-gerente no es el arrasador carisma que sin duda alguna tiene el doctor "catarrito" ni el número de países que apoyen la causa, sino el poder de voto de las naciones que lo integran, o si se prefiere el peso específico que tienen a la hora de tomar decisiones (y éstas se toman con base en el circuito de dependencia al que pertenezcan), y en este sentido México y sus "apoyos estratégicos" están infinitamente lejos de siquiera rozar el porcentaje requerido, independientemente de que el guiso parece estar cocinado para la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde.

Agustín Carstens no se equivoca cuando recuerda que las llamadas "economías emergentes" no están muy lejos de representar el 50 por ciento del PIB mundial y que, por lo mismo, deben "tener mayor voz" en el organismo financiero, pero si lo hace al suponer que esta característica resulta más que suficiente para, en su representación, entronarse en el Fondo Monetario Internacional, no sin anotar que la idílica llegada del actual gobernador del Banco de México a la silla principal del FMI representaría un gran salto hacia atrás para los intereses de esas mismas "economías emergentes", pues el doctor "catarrito" es infinitamente más fundamentalista que el cachondo Dominique Strauss-Kahn, en lo que a tesis económicas se refiere.

Días atrás, la Secretaría de Hacienda emitió un eufórico comunicado, por medio del cual informaba a sus súbditos mexicanos que el multicitado doctor Carstens "sumó el apoyo de 12 países de América Latina que, en el marco de la asamblea de la Organización de Estados Americanos, dieron su respaldo a su candidatura" para dirigir el FMI. También se mostró complacida, porque "España ha definido que lo apoyará, en tanto Estados Unidos reconoció el talento del candidato mexicano al que ubica como creíble para encabezar el FMI" (léase una palmadita en la cabeza del susodicho”.

Qué bárbaro: 12 países latinoamericanos apoyan al doctor "catarrito". Maravilloso. Lástima que su poder de voto no alcance ni para el menor de los cargos en la estructura del FMI. Ese número de países apenas representa 6.5 por ciento del total de naciones con asiento en el FMI, y el 2.57 por ciento de la votación. Belice, Bolivia, Colombia, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela han comprometido su voto (siempre según la Secretaría de Hacienda) en dicho sentido.

Aun en el supuesto de que Argentina, Brasil y Chile se sumaran a la candidatura del doctor "catarrito", nada se lograría, pues estos tres países, junto con los que supuestamente ya se pronunciaron a su favor, elevarían, por decirlo así, el poder de voto a 5.53 por ciento. Y en el caso que España pasara del dicho al hecho aumentaría a 7.16 por ciento. Obvio es que hay que agregar la propia participación de México (1.47 por ciento), con lo que el total idílicamente pasaría a 8.63 por ciento. Esa es la realidad, no el eufórico pronunciamiento de la Secretaría de Hacienda. Ya entrados en gastos, si América Latina y el Caribe votaran en bloque por la candidatura del susodicho, acumularían 8.05 por ciento del poder de voto.

México ocupa la segunda posición latinoamericana en poder de voto, con 1.47 por ciento. Brasil es el número uno, con 1.72 por ciento, y en el tercer escalón se encuentra Venezuela, con 1.09 por ciento (4.28 por ciento en total), pero todo indica que el gobierno de Dilma Rousseff tiene planes propios.

Carstens, igualmente eufórico, viajó a India para intentar el apoyo de ese país a la hora de elegir director-gerente del FMI. Como en el caso de Estados Unidos, allá también le dieron su palmadita en la cabeza. Nada amarrado, pero aún en el lejano caso de que esta nación le brindará su apoyo el poder de voto conjunto (todas las naciones citadas en pos del doctor "catarrito") llegaría a 10.97 por ciento.

Estados Unidos no sacrificará su relación con la Comunidad Europea para sacar adelante la candidatura del modesto gobernador del Banco de México. Ni de lejos. Por muchas sonrisas de Hillary y apapachos de Obama –ambos igualmente ficticios–, los vecinos del norte mantienen, más sólida que nunca, su tesis del patio trasero. Así, 16.78 por ciento del poder de voto que tiene el gobierno estadunidense (y Canadá a su lado, con 2.56 por ciento) no será para el doctor "catarrito". (Si algún ocioso se interesa por saber qué poder de voto tiene cada uno de los países que integran el FMI, favor de consultar
http://www.imf.org/external/np/sec/memdir/members.aspx).

Ayer concluyó el plazo de inscripción de candidatos para ocupar la plaza vacante de director-gerente del Fondo Monetario Internacional. Al finalizar junio el organismo divulgará el resultado, mismo que no será precisamente favorable para Agustín Carstens. El único riesgo que corre la ministra Christine Lagarde (con el apoyo de la Comunidad Europea, Estados Unidos, China, más sus respectivos satélites) es que el aparato de justicia de su país decida iniciar una investigación en su contra por presunto abuso de poder. En el caso de que eso suceda, la señora tendría que dedicarse a otras cosas, pero ello no es sinónimo de que el doctor "catarrito" llegue a la silla principal del FMI. Y no es que lo diga un mortal, sino que así aplican las naciones altamente desarrolladas su democrático peso e influencia en los organismos internacionales por ellos creados.

Las rebanadas del pastel

En fin, Calderón, Cordero y Carstens son felices jugando a la pirotecnia sin pólvora, pero dentro del país no desperdician ni un minuto de su tiempo, porque a partir del primer segundo de este sábado se oficializó el sexto gasolinazo consecutivo del año. Lo mejor del caso es que el Banco de México celebra que en México se registra "una caída histórica de precios".
30 Diciembre 2010 05:00:45
Presumir empleos miserables
Grandes consorcios mexicanos acumularon inversiones por más de 42 mil mdd en Sudamérica

Con tal de presumir, como sea, la creación de empleo en el sector formal de la economía a lo largo de 2010, al inquilino de Los Pinos se le olvidó” detallar la desastrosa calidad de las plazas oficialmente generadas: son pocas respecto del tamaño de la demanda real, y el grueso de ellas (67.2% del total) apenas ofrece un ingreso de entre uno y dos salarios mínimos, es decir, de 56 a 112 pesos diarios, antes del majestuoso incremento al miningreso (2.3 pesos, también promedio, para 2011) aprobado el pasado 18 de diciembre por el Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos.

Haiga sido como haiga sido, se jacta Felipe Calderón, a lo largo de 2010 se ha generado empleo formal. En este contexto, el más reciente (noviembre pasado) Informe de la Dirección Técnica de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (presumiblemente utilizado como “base” para acordar el incremento 2011 al miningreso) da cuenta de la cantidad y calidad de dichas plazas, con corte estadístico hasta el décimo mes del presente año. Así, detalla que en el periodo comprendido entre octubre de 2009 e igual mes de 2010 se observó que los mayores aumentos en la población cotizante correspondieron a trabajadores con percepciones de más de uno a dos veces el salario mínimo (475 mil 779 personas), lo cual significa que 67.2% de los que se incorporaron en ese lapso obtuvieron un ingreso de 56 a 112 pesos diarios, en el mejor de los casos. Le siguieron en importancia los incrementos que reportaron los estratos de más de dos a tres y de más de tres a cuatro veces el salario mínimo, con 77 mil 243 y 52 mil 535 trabajadores, respectivamente. Por su parte, el segmento de los trabajadores que percibieron un salario mínimo disminuyó su población cotizante en 5 mil 887 trabajadores.

A pesar de ello, el documento referido asegura que la información del IMSS permite observar la evolución de los trabajadores que cotizan con un salario mínimo a ese instituto. Así, en octubre de 2010, ese grupo de trabajadores se integró por 405 mil 858 cotizantes, cifra menor a la de un año antes, en 5 mil 887 asalariados (1.4%); asimismo, su proporción respecto del total de cotizantes fue menor a la del mismo mes del año anterior, al pasar de 3.1 a 2.9%. La población que cotiza con ingresos de más de uno y hasta dos veces el salario mínimo mostró un incremento de 10.7%, lo que significó 475 mil 779 cotizantes más en este rango de ingreso; su participación respecto del total se ubicó en 35.1%, es decir, 1.7 puntos porcentuales más que en el año anterior. Por su parte, los cotizantes con percepciones de más de dos veces el salario mínimo acusaron un crecimiento de 2.8% en el periodo interanual que se menciona y en términos absolutos significó 237 mil 591 trabajadores más; no obstante, su proporción respecto del total descendió 1.5 puntos porcentuales.

Entre octubre de 2009 y el mismo mes de 2010, en 12 entidades federativas se reportó un aumento en el número de trabajadores perceptores de un salario mínimo; entre las que sobresalieron con los mayores crecimientos absolutos están: Distrito Federal (4 mil 662 cotizantes de un salario mínimo más), Tamaulipas (2 mil 480), Veracruz (mil 597), Baja California (mil 314) y Chihuahua (mil 113). En cambio, los estados que destacaron por registrar los descensos absolutos más relevantes fueron: Campeche (3 mil 809 trabajadores de salario mínimo menos), Nuevo León (2 mil 597), Guanajuato (2 mil 378), Quintana Roo (mil 917) y San Luis Potosí (mil 724).

En 2010, grandes consorcios mexicanos acumularon inversiones por más de 42 mil millones de dólares en Sudamérica, como si en casa sobrara. Entre ellos aparecen Telmex, Cemex, Bimbo, Coca-Cola Femsa, Grupo México (el de Pasta de Conchos), Vitro, ICA, Protexa y Pinfra (antes Tribasa). Sus dueños firmaron (2005) el llamado “pacto de Chapultepec”, por medio del cual se comprometieron (ante todo el “bien de México”), a “impulsar el desarrollo del país, incrementar la inversión interna y aumentar la generación de empleo”. Qué rápido “olvidaron” estos solidarios empresarios.

29 Diciembre 2010 04:00:37
El cuentacuentos, vía Twitter
Calderón: ¿algo de qué presumir?

Imbuido por el espíritu navideño, al inquilino de Los Pinos no se le ocurrió mejor puntada –vía Twitter, desde luego– que presumir uno de sus cuentos más sobados: el del bajo” desempleo”, aderezado con “cifras históricas” en generación de plazas laborales en el sector formal de la economía. Una y otra vez repetido a lo largo de su estancia en la residencia oficial, todo indica que el susodicho cree que los mexicanos le creen.

Recién escribió en Twitter: “A pesar del fuerte incremento de la población en edad de trabajar, el desempleo en México es de alrededor de 5 por ciento. En Estados Unidos de 10%, en España de 20 por ciento… De enero a noviembre se crearon en México 962 mil nuevos empleos formales, ya descontadas las bajas. La cifra más alta en la historia… La cifra es neta, es decir, a los empleos nuevos registrados se descuentan bajas y renuncias y resultan 962 mil nuevos empleos”. Un poco más y lo publica el día de los inocentes.

De entrada, durante su estancia en Los Pinos, la tasa oficial de desempleo abierto (INEGI) se ha incrementado 47.5% (hasta noviembre pasado); no aclara que de sus “cifras históricas” en generación de empleo en el sector formal de la economía casi 4 de cada 10 corresponden a plazas eventuales y mayoritariamente de uno a dos salarios mínimos, y que, en fin, los 962 mil puestos presumidos son, prácticamente, los únicos generados a lo largo de sus cuatro años en la residencia oficial, de tal suerte que los resultados son igual de mediocres que los reportados por sus antecesores e igual de insuficientes para atender la demanda real de la población. ¿Algo de qué presumir?

Para dar una idea, en los últimos 15 años se generaron oficialmente 4.8 millones de empleos en la economía formal, registrados por el IMSS. En igual periodo, la demanda real de plazas laborales en dicho sector se estima entre 15 y 18 millones, de tal suerte que en el mejor de los casos sólo uno de cada tres mexicanos en edad y condiciones de laborar logra colocarse en el mercado formal. ¿Y el resto? Desempleo, informalidad, narco o exilio económico.

Como se ha comentado en este espacio, la especialidad de los gobiernos panistas es presumir “logros” inexistentes, especialmente en lo que a empleo se refiere. En el calderonato ha sido cosa de todos los días. Pero, ¿cuál es la situación real en materia de desempleo en el país?

El Centro de Análisis Multidisciplinario (CAM) de la Facultad de Economía de la UNAM (Empleo y desempleo durante el desgobierno de Felipe Calderón 2006-2010 señala: “Si en mayo pasado el Gobierno federal califica como el mayor logro en 17 años la recuperación, hasta ese momento, de 382 mil plazas de entre 701 mil perdidas, ¿cómo habría de calificarse que en lo que va del sexenio sólo en el subsector informal de los hogares el empleo se haya incrementado en un millón 444 mil 329 personas, lo que representa un aumento de 11.24%?

“Entonces, ¿cómo es posible que México, con una tendencia de la tasa de crecimiento del PIB que difícilmente ha rebasado el 3% en los últimos años, tenga una tasa de desempleo menor que la mayoría de los países miembros de la OCDE? Considerando que para el crecimiento y desarrollo de una economía es fundamental la creación de nuevos y mejores empleos, el mayor crecimiento del PIB permite generar mayores empleos”. La realidad muestra que el comportamiento del desempleo existe independientemente de la estadística y de su manipulación”.

Pero el inquilino de Los Pinos es feliz y vive en el éter, y ninguna realidad, por cruda que sea, le borrará la sonrisa.

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12 Noviembre 2010 04:00:44
Karam vs Karam
El IMSS al garete resbalón tras resbalón

Daniel Karam, otra vez. Todo en poco más de un año y medio en el cargo (el 3 de marzo de 2009 fue designado por el inquilino de Los Pinos como director general del Instituto Mexicano del Seguro Social en sustitución del inefable Juan Molinar Horcasitas). Va de resbalón en resbalón: desde el abominable caso de la guardería ABC, de Hermosillo, sin olvidar el desaseado informe sobre el privatizado sistema de estancias infantiles de la institución a su cargo y el asunto de la mutilación del límite superior de pensiones, hasta –lo más reciente –el caótico panorama financiero del IMSS el cual, según él mismo, tan sólo se prolongó una semana.

El 5 de junio de 2009, 49 niños murieron y más de 70 resultaron con heridas severas en una guardería ubicada en Hermosillo, Sonora, subrogada por el IMSS a familiares y políticos de los gobiernos federal y estatal que “cumplía con los lineamientos en materia de seguridad” (declaración matutina), y “aparentemente estaba dentro de lo que señala la normatividad correspondiente” (declaración vespertina), por mucho que no contara con salidas de emergencia, rutas de evacuación ni extintores, en la que “no se registraban irregularidades”, según declaraciones del flamante director del IMSS, Daniel Karam, 24 horas después del incendio en dicha estancia infantil, cuando aseguró que “los menores lesionados recibirán atención especializada porque son la prioridad”, al tiempo que prometía que “este asunto” no quedaría impune. Diecisiete meses después los padres de los fallecidos y lesionados siguen en espera de que se haga justicia.

El 8 de julio de ese mismo año, Daniel Karam finalmente entregó a los integrantes de la Comisión Permanente del Congreso la solicitada relación de guarderías subrogadas por el IMSS y el nombre de sus beneficiarios, entre ellos muchos familiares de políticos, así como una familia de destacado narcotraficante sinaloense. Más de un mes tardó en “encontrar la información” que, se supone, debería estar sistematizada y actualizada, por mucho que su compromiso de entrega a los legisladores fue “de inmediato”. Lo que en realidad divulgó entre los legisladores fue un desorganizado paquete de 70 mil hojas, que, revueltas, incluían los “nombres, representantes legales, los propietarios iniciales y los propietarios actuales, contratos, actas constitutivas y perfiles profesionales de las directoras” de cada una de las casi mil 500 estancias infantiles privatizadas por el Instituto a lo largo y ancho de la República.

En julio de 2010 se hizo público que el IMSS, con Karam al frente, promovió un pleito judicial contra el ordenamiento legal que fija el límite superior de las pensiones por vejez, muerte, cesantía en edad avanzada e invalidez de los trabajadores que cotizan bajo el régimen previsto en la Ley del Seguro Social de 1973, y lo ganó: la Suprema Corte de Justicia de la Nación decidió mutilar (de 25 a 10 salarios mínimos) tal límite, con lo que alrededor de un millón 200 mil mexicanos próximos a su jubilación fueron asaltados por la SCJN y por la institución del Estado mexicano encargada, por ley, de proteger los derechos de –entre otros– los jubilados y pensionados del país. Conocida la sentencia y resuelto el “pleito” promovido por el IMSS a su favor, Daniel Karam declaró que “aunque se ha generado mucha inquietud al respecto, los pensionados pueden estar seguros que en ningún momento está en riesgo su pensión, ni hoy ni después; esto es bien importante señalarlo, que tengan la tranquilidad los pensionados que hoy reciben su pensión que la seguirán cobrando en los mismos términos.

El pasado 3 de noviembre, Daniel Karam (quien fungió como director de Finanzas del Instituto con Molinar Horcasitas como director general) describió un panorama aterrador: el IMSS “enfrenta una amenaza a su existencia y funcionamiento debido a que el gasto por servicios médicos y los pagos que realiza a los trabajadores pensionados y jubilados han llegado al punto de que los recursos disponibles sólo alcanzan para financiar pensiones y prestaciones hasta el año 2012. La situación (financiera) es la más delicada de toda su historia, pues el monto de los pasivos de la institución son equivalentes a 56% del Producto Interno Bruto… el Régimen de Jubilaciones y Pensiones de los propios trabajadores del Instituto –contratados antes de 2008– implica una presión financiera equivalente a casi 11 puntos porcentuales del PIB.

Pero ¡sorpresa! Tan sólo una semana después, el panorama se transformó diametralmente según el mismo Karam, que había descrito el caótico panorama financiero del IMSS. En riguroso autodesmentido, pero achacado a terceros, el director general dijo: “quiero hacer algunas precisiones con respecto a algunos comentarios que se han hecho a los señalamientos y anuncios que se dieron en el marco de la asamblea general, particularmente con la situación financiera por la cual vive el Instituto… Quiero expresar de manera inequívoca que el IMSS está respaldado por el Estado mexicano y en esta lógica esto garantiza, que aún a pesar de las dificultades financieras que hemos comentado, el Instituto no puede desaparecer ni colapsarse. La institución seguirá prestando sus servicios bajo la consigna de una misión primordial en la calidad y la atención a nuestros derechohabientes, como lo hemos hecho en los últimos años; particularmente… quiero decirle a todos los jubilados que sus ingresos no están en riesgo… Los trabajadores del IMSS no son parte del problema, son parte de la solución… El IMSS se fortalece…”

Las rebanadas del pastel y de cereza, la corrupción en la compra-venta de medicinas, de la que Karam no estaba enterado, según dice. ¿Hacia dónde lleva este personaje al IMSS?
10 Noviembre 2010 04:00:53
Gasto público y combate al crimen
Casi medio billón en cuatro años; no hay presupuesto que aguante

A más tardar el próximo lunes deberá quedar aprobado el presupuesto de egresos de la federación (PEF) para el ejercicio fiscal 2011. Así lo determina la ley respectiva, aunque los creativos diputados inventaron, con la decidida participación de Beatriz Paredes allá por 2002, lo que llaman reloj legislativo” (detener o reiniciar el tiempo de los mortales de acuerdo con sus necesidades) que manipulan a placer para, según ellos, cumplir con el respectivo marco legal, aunque sea 48 horas después, como sucedió en noviembre del año pasado.

También como todos los años el presidente en turno de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados (en esta ocasión el priísta Jorge Carlos Ramírez Marín) afirma que se cumplirá en tiempo y forma en lo que al presupuesto 2011 se refiere, y que ningún puente vacacional, como el que se aproxima, “impedirá los trabajos legislativos”, lo que no quiere decir que los inquilinos de San Lázaro sacrifiquen el citado puente, toda vez que según ellos aprobarían el PEF para el próximo año el viernes entrante, a más tardar.

Entre las novedades en torno al armado del PEF para el próximo año, ayer la Comisión de Defensa Nacional de la Cámara de Diputados “avaló un aumento de 13 mil 300 millones de pesos en el presupuesto 2011 de la Secretaría de la Defensa Nacional para comprar armamento y contratar a 10 mil nuevos elementos” (El Universal). Así, de aprobarse, tal presupuesto superaría los 64 mil millones de pesos, un monto ciento por ciento superior al autorizado para esta dependencia en el primer año de calderonato.

En efecto, a lo largo de la estancia de Felipe Calderón en Los Pinos, el presupuesto público para el conjunto de instituciones que participan en primera línea en el autodenominado combate al crimen organizado (las secretarías de la Defensa Nacional, Marina y Seguridad Pública Federal, más la Procuraduría General de la República) ha crecido como la espuma, al mismo ritmo de muertes asociadas a esta actividad. A tal grado que de 2007 a 2011 por cada peso destinado a la Secretaría de Desarrollo Social el gobierno calderonista habrá canalizado un peso con 55 centavos al susodicho aparato de seguridad, como le llaman, es decir, que las erogaciones por este último concepto se han incrementado 55% por arriba de las destinadas a la Sedesol.

Así, de 2007 a 2011 el presupuesto conjunto de la Sedena, Semar, SSPF y PGR (incluido el concepto de previsiones salariales y económicas (que incluye incremento en las percepciones y creación de plazas) acumula 485 mil 778.93 millones de pesos (contra 313 mil 212.1 millones de la Secretaría de Desarrollo Social, una diferencia de 55% favorable al primer paquete de instituciones), de tal suerte que en el balance y en el lúgubre juego de los promedios cada muerto (de los 30 mil que oficialmente se reconocen) en el “combate al crimen organizado” le ha costado a la nación cerca de 16.2 millones de pesos, todo un récord internacional en la historia de las guerras, con el agravante de que en otras partes del planeta éstas se ganan.

Sin considerar las 10 mil nuevas plazas que, aparentemente, autorizaría el Congreso para 2011, la Sedena cuenta con 207 mil 794 elementos (información del Presupuesto de Egresos de la Federación para ese año); la Semar con 57 mil 656; la SSPF con 54 mil 69, y la Procuraduría General de la República con 25 mil 951, es decir, un total de 345 mil 470 personas dedicadas a los menesteres descritos líneas arriba. La Secretaría de Desarrollo Social apenas si reúne a 17 mil, aunque también tiene sus logros (6 millones adicionales de pobres entre 2007 y 2008; faltan los números del “catarrito”).

Nominalmente, el presupuesto destinado a la Secretaría de la Defensa Nacional se ha incrementado 100% de 2007 a 2011 (si se aprueban los citados 13 mil 100 millones, y todo indica que así será); 67% el de la Marina; 162% el de la SSPF y 31% el de la Procuraduría General de la República.

Para 2011 la propuesta del inquilino de Los Pinos es que el presupuesto de la Secretaría de Desarrollo Social sea inferior, en términos nominales y reales, al ejercido en 2010.
31 Octubre 2010 03:00:23
Percepción generalizada
Con la novedad de que no sólo entre los insensibles mexicanos de a pie existe la percepción (Calderón dixit y recontra dixit) de que México transita sobre peligrosas arenas movedizas, algo que ni de lejos registran el discurso oficial y sus jilgueros, para quienes el país avanza velozmente por la supercarretera de la imaginación. Resulta que los estudiosos de la Cámara de Diputados (existen, aunque parezca increíble; pocos, pero hay) también están “ensimismados en el desaliento”, y su lectura de la realidad nacional “refleja una cosa distinta” de los “datos de franca recuperación” cacareados desde Los Pinos. A qué mexicanos tan bueyes, que de realidad nada entienden por estar acostumbrados a vivir en el paraíso.

En tiempos no lejanos, a lo largo de su sexenio otro genio blanquiazul de la supercarretera de la imaginación (quien calificaba de “amarillista” a todo aquel que le llevara la contraria en eso del “gran crecimiento” de la economía mexicana”) no dejó de insistir en que todo caminaba de maravilla, porque “así lo demuestran los datos duros”, cuando lo único que tenía duro era la cabeza. El resultado fue por todos conocido y padecido: una tasa promedio anual de 2% en crecimiento. Ahora, perteneciente al mismo corral, el inquilino de Los Pinos insiste en que los que vienen en sentido contrario son los ensimismados 108 millones de mexicanos, mientras él y su gabinetazo transitan “por el camino correcto”, mientras se avizora una tasa promedio anual de 1.2% de crecimiento durante su estadía en la residencia oficial, si bien va. Geniales.

En vía de mientras, el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados divulgó su más reciente análisis sobre el panorama económico, en el que advierte que son claras las evidencias de la desaceleración, especialmente en la economía de Estados Unidos con el consecuente impacto en la mexicana, cada día más dependiente del vecino del norte, de tal suerte que sólo en Los Pinos observan los signos de recuperación.

El CEFP señala que de los indicadores dados a conocer en México sobresale el hecho de que tanto las ventas como las compras y el empleo en los establecimientos comerciales hayan aumentado durante el mes de agosto; sin embargo, las remuneraciones reales continuaron disminuyendo, con lo que la llamada recuperación económica se está llevando a cabo en un contexto de baja calidad en el empleo. De acuerdo con el INEGI, se observa que en agosto de 2010 en los establecimientos comerciales al mayoreo las ventas, las compras y el empleo aumentaron 4.24, 6.86 y 1.5%, respectivamente, en relación con el mismo mes del año anterior; mientras que las remuneraciones medias reales en este tipo de establecimientos disminuyeron 1.85 por ciento.

Esto implicó que, a pesar de que hay una mejoría en las ventas y la contratación de personal, los establecimientos pagan menos a sus empleados. En los establecimientos comerciales al menudeo las ventas, las compras, el empleo y las remuneraciones pagadas aumentaron 4.44, 4.20, 1.41 y 1.92%, en ese orden. “Se observa que a pesar de los resultados positivos en los establecimientos comerciales, esta evolución no ha sido suficiente para superar sus caídas observadas en el año pasado; más aún para el caso de las remuneraciones medias reales pagadas en los comercios al mayoreo. Así, los niveles de los índices continúan ubicándose aún por debajo de sus máximos vistos antes de la crisis económica.
22 Septiembre 2010 03:00:34
Poiré debería vivir en Juárez
Bien haría el vocero en materia de seguridad, Alejandro Poiré, si deja las declaraciones para mejor ocasión y pasa a los hechos, porque la ostentosa incapacidad gubernamental, la falta de respuesta real al reclamo ciudadano suele terminar en patéticas justificaciones como las divulgadas por el citado funcionario en torno al editorial (“¿Qué quieren de nosotros?”) publicado por “El Diario” de Ciudad Juárez el pasado domingo: “no cabe en modo alguno que algún actor pueda pactar, promover una tregua o negociar con los criminales, que son justamente los que provocan la angustia de la población, los que generan los secuestros, los que extorsionan, asesinan y envenenan”.

Eso dijo, en nombre del Gobierno federal, Alejandro Poiré, para quien el angustiante llamado (“ya no nos maten…”) de los integrantes del rotativo juarense al crimen organizado, amo y señor de esa ciudad, es sinónimo de “negociación”. Por eso, lo procedente no es reprender, sino enseñar con el ejemplo, de tal suerte que tal funcionario en lugar de lanzar encendidas declaraciones patrioteras desde un edificio federal perfectamente protegido, como él mismo lo está, de inmediato debería hacer maletas, mudarse a esa localidad fronteriza, con todo y familia, sin aparato de seguridad, sin camioneta blindada, sin arcos detectores, y desde allí –al igual que los periodistas de la región– abiertamente arriesgar el pellejo para realizar su chamba como vocero del Gobierno federal en materia de seguridad, y asumir las consecuencias”.

A la velocidad de la luz lo mismo tendría que hacer el inquilino de Los Pinos, acompañado por el procurador Chávez, el actor García Luna, los secretarios de Gobernación, de la Defensa y de Marina, el Gobernador del estado y, en fin, todo aquel funcionario dedicado a combatir al crimen organizado desde un cómodo escritorio rodeado de guaruras. Cada uno de los integrantes de este ramillete de funcionarios que “no negocia” con el crimen organizado cuenta con un impresionante aparato de seguridad (comenzando por Felipe Calderón y sus, oficialmente, mil 800 guardias del Estado Mayor Presidencial, más las aportaciones de la Sedena y la Semar); despacha en edificios y residencias seguras; realiza sus recorridos en verdaderos búnkeres móviles por aire, mar y tierra; un mundo de distancia los separa de la zonas de guerra, y tiene la boca muy grande, cada día más.

¿Estaría dispuesto el vocero Poiré a despachar en tales condiciones en aquella zona de guerra del norte mexicano, y arriesgar su vida, la de su familia, porque él “no negocia” con el crimen organizado? ¿Lo harían todos los demás? Difícilmente, porque entonces cada uno de ellos tendría que asumir las terribles consecuencias de ser ciudadano de a pie, como los periodistas de “El Diario de Juárez”, a quienes el crimen organizado ya les cobró dos vidas, y cuya solicitud se limita a “no nos maten más”. El citado vocero aseguró ayer que “es deber de todos los actores de la sociedad y del Gobierno federal combatir (al crimen organizado), por ser el responsable del clima de inseguridad”.
05 Septiembre 2010 04:00:50
Digitalización electorera
¿Tienen algo que ver las telecomunicaciones con la (autodenominada) política social del gobierno calderonista? ¿La recién anunciada transición de la televisión analógica a la digital tiene como objetivo combatir la pobreza en el país? ¿Al digitalizar la televisión y depositar la analógica en el basurero de la historia, se reducirá el número de depauperados en esta heroica República?

La respuesta lógica sería un rotundo no, pero como Felipe Calderón de lógica no entiende nada, entonces la contestación oficial es un terminante sí, porque dicha transición arranca justamente en año electoral (el primer objetivo es el Estado de México; el segundo Los Pinos) y, por lo mismo, la Secretaría de Desarrollo Social, la misma que califica de esquezofrénicos” a los jóvenes, formará parte activa del cambio tecnológico: con el padrón de Oportunidades en la mano entregará “apoyos” entre los beneficiarios de ese programa clientelar para que aprovechen el cambio de una tele a otra.

Lo anterior, de acuerdo con los lineamientos establecidos en el “decreto por el que se establecen las acciones que deberán llevarse a cabo por la administración pública federal para concretar la transición a la televisión digital terrestre”, publicado en el Diario Oficial de la Federación el pasado jueves y firmado por el inquilino de Los Pinos y seis secretarios de despacho, de los que tres nada tienen que ver con dicha transición (los de Gobernación, Educación Pública y Desarrollo Social) por tratarse de un asunto meramente tecnológico, pero que son vitales en eso de los manejos clientelares y extralegales de los procesos electorales (de 2011 y 2012).

Como si fuera relevante en el combate de la pobreza, el citado decreto subraya, en su artículo décimo primero, que “la Secretaría de Desarrollo Social difundirá entre la población con acceso a sus programas sociales, la terminación de las transmisiones de televisión analógica en los Estados Unidos Mexicanos, así como información sobre los apoyos (económicos) que se destinen para impulsar la recepción de señales de la televisión digital terrestre, y coadyuvará con la Secretaría de Economía a efecto de asegurar que los mismos sean entregados”.

En casi cuatro años de estadía en Los Pinos, el gobierno calderonista y su cabeza visible han sido muy efectivos en eso de la pobreza: en el primer bienio (en el que oficialmente no hubo crisis) incrementaron en casi 6 millones el número de depauperados en el país; en el segundo, según estimaciones preliminares, otro tanto similar de mexicanos habrían caído en tan lamentable situación. Miles y miles de millones de pesos se han ejercido (de acuerdo con el machacón discurso de ya saben quién) en el programa Oportunidades y otros afines para disminuir, según dicen, la pobreza, aunque en los hechos el efecto ha sido exactamente el contrario. Es terrible el balance de cuatro años de “política social”, pero ahora idearon que “repartir apoyos” para “impulsar la recepción de señales de la televisión digital terrestre” es una forma eficaz y contundente para disminuir la pobreza.

Para los fines señalados, el decreto dispone la creación de la “comisión intersecretarial para la transición digital, cuyo objeto será coordinar las acciones necesarias para concretar (sic) la transición a la televisión digital terrestre”, integrada por los secretarios de Comunicaciones y Transportes (el inefable Juan Molinar Horcasitas, quien la preside), Gobernación (Francisco Blake), Hacienda y Crédito Público (Ernesto Cordero, el delfín del inquilino de Los Pinos), Economía (el capellán Bruno Ferrari), Educación Pública (Alonso Lujambio de Gordillo) y, metido con calzador, Desarrollo Social (el creativo Heriberto Félix Guerra). Por allá perdido, a lo último, aparece el impuesto presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Mony de Swaan), organismo éste al que debería corresponder, íntegramente, la responsabilidad de concretar la citada transición.

¿Qué hace el titular de la Sedesol metido en este merengue tecnológico? No tiene la menor idea de cómo reducir el número de pobres ni de qué forma evitar que millones de mexicanos caigan en tal condición, pero está en primera línea para digitalizar la tv en el país y dar los “apoyos necesarios”. Lo mismo Blake y Lujambio, aunque para evitar murmuraciones el decreto calderonista explica científicamente por qué forman parte de todo esto: A) “la Secretaría de Gobernación coordinará que, a través de las campañas de comunicación social, el público tenga conocimiento del proceso de terminación de las transmisiones de televisión analógica” y B) “la Secretaría de Educación Pública instrumentará la difusión en las escuelas del proceso de terminación de las transmisiones de televisión analógica en nuestro país, así como de información sobre los apoyos que se destinen para impulsar la recepción de señales de la televisión digital terrestre”. Más claro, el engrudo.
27 Julio 2010 04:00:28
El cacicazgo de Elba Esther Gordillo
La calidad de la enseñanza en el país va de mal en peor

Cada que se presenta la ocasión –y no son pocas las oportunidades–, el discurso oficial resalta los grandes logros” en materia educativa (todos, desde luego, producto de la genialidad del inquilino de Los Pinos en turno) y el “sostenido avance” en la materia, medido éste no por la calidad y alcance, sino por el volumen de alumnos supuestamente atendidos en un sistema escolar público cedido a y regenteado por la “lideresa” Elba Esther Gordillo a lo largo de los últimos cuatro sexenios a cambio de favores político-electorales.

Pasan los años, se incrementa el número de discursos y la calidad de la enseñanza en el país va de mal en peor, a pesar de los miles y miles de millones de pesos (la mayoría canalizados a nómina y otras menudencias extra educativas) que el Gobierno dice inyectar a este “bien público, uno de los pilares fundamentales de los derechos humanos, la democracia, el desarrollo sostenible y la paz” (Alonso Lujambio dixit), que juega un papel fundamental para el futuro de la nación. Elba Esther ha sobrevivido cuatro sexenios al hilo (de Salinas a Calderón), ha manejado a nueve secretarios de Educación Pública (el de Fox, Reyes Tamez Guerra, hoy diputado y “líder” de la bancada del partido político propiedad de la profesora) y ha impuesto récord de cacicazgo, que deja a sus antecesores (Carlos Jonguitud Barrios y Jesús Robles Martínez) como meros aprendices de grillos.

Mientras esa sea la norma de la educación pública en el país, el rezago será permanente y nada positivo obtendrá la nación. Por ello, vale tomar algunos pasajes del “Informe regional sobre desarrollo humano para América Latina y el Caribe 2010”, elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, que pone sus ojos en este delicado asunto. Por ejemplo, destaca que “el Gobierno mexicano es heredero de una revolución social”, pero no ha logrado enfrentar con éxito el problema de la desigualdad, que persiste por décadas independientemente de que el gasto social ha aumentado de manera constante en México desde 1990. En el contexto actual, el análisis de la desigualdad en este país requiere examinar las diferencias que se observan en materia de enseñanza.

A pesar de su reconocido valor como instrumento capaz de promover la igualdad de oportunidades de las personas, los logros mexicanos en el ámbito educativo han sido insuficientes en las últimas décadas. El problema no es la falta de recursos, sino la forma en que éstos se invierten. En muchos casos, el objetivo central del sistema de enseñanza parece ser evitar los conflictos con los maestros en lugar de promover las oportunidades educativas de la población. Por ejemplo, en México aún no se dispone de un padrón preciso de la nómina magisterial. Asimismo, en diversas entidades los pagos a los profesores todavía se realizan en efectivo, práctica que fomenta la corrupción y la falta de control administrativo. En este contexto, una mayor asignación de recursos no necesariamente representaría mejoras en la calidad educativa.

Los ejemplos que dan cuenta de la capacidad del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación para obtener beneficios corporativos, independientemente de la calidad de los servicios prestados, son diversos. Los líderes del SNTE controlan la estructura que está encargada de supervisar el trabajo de sus agremiados e influyen en la distribución de gran parte de las prestaciones laborales. Además, el SNTE, a través de diversos mecanismos, ha logrado incidir en el proceso legislativo en pos de los intereses de la organización.

En México, el incremento del gasto en enseñanza contribuyó a ampliar la cobertura, pero el problema de la baja calidad persiste. De acuerdo con los resultados de estudios realizados por el Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés), de la OCDE, México presenta un nivel de desempeño educativo muy bajo. Los datos muestran que sólo tres de cada mil estudiantes del grupo de 15 años de edad lograron obtener una puntuación superior al nivel avanzado (más de 625 puntos) en el examen de matemáticas, resultado muy desfavorable si se compara con los índices de desempeño observados en otras naciones como Corea, donde 182 de cada mil superaron el nivel avanzado, y Eslovaquia, donde 94 de cada mil alcanzaron ese índice.

La ausencia de una cultura basada en el mérito, sumada a la gran influencia que ejerce el SNTE, hace que resulte muy difícil ejecutar los recursos públicos de forma eficiente en el campo educativo.

Los datos disponibles para el caso de la enseñanza en México revelan que el fracaso de los programas orientados a disminuir la desigualdad educativa se debe, en cierta medida, a la captura de estos programas por los aparatos burocráticos y sindicales, así como al hecho de que estos grupos han sido tradicionalmente utilizados por los sucesivos gobiernos como instrumentos de control, en un proceso por el cual los agremiados obtienen beneficios particulares a cambio de lealtad política.
22 Julio 2010 04:00:29
Otra vez: IVA a medicinas y alimentos
De plano no les da para más, carecen de visión, o simplemente alcanzan un grado de cinismo verdaderamente superlativo. Es la misma cantaleta, los mismos buscapiés, cada que se aproxima la presentación, revisión y, en su caso, aprobación de la Ley de Ingresos: IVA generalizado, con especial enfoque a medicinas y alimentos, y la “posibilidad” de que ciertos productos de primera necesidad queden exentos del gravamen (el aire, tal vez). Son los mismos de siempre, con la cereza del momento: La empresa privada Chuchos, S.A., disfrazada de partido político, se sube a la intentona calderonista de matar de hambre al grueso de la población, erradicar cualquier vestigio de lo que alguna vez fue la clase media mexicana y consolidar (ampliar de ser posible) el paraíso fiscal para los barones y sus grandes corporativos.

No tienen llenadera. El paso calderonista por Los Pinos se ha caracterizado, más allá de la costosísima incapacidad de reflotar el barco y la ostentosa cuan onerosa falta de resultados, por saquear los de por sí frágiles bolsillos de la mayoría de los mexicanos, por la vía de la expoliación fiscal. Nunca hay dinero para las urgencias nacionales; no obstante, la creación de nuevos impuestos y el incremento de los existentes. Enorme cucharón para mantener el boato de palacio y su corte (partidos políticos incluidos) y minúsculo gotero -casi siempre obturado- para salpicar algunas monedas para dar la impresión que se atienden los problemas del país.

En contrapartida, manga ancha fiscal para los barones, con exenciones por doquier, subsidios a manos llenas, crecientes deducciones, consolidación, cancelaciones de créditos con cargo al erario, y demás gracias propuestas por el Ejecutivo y avaladas por el Legislativo, que no sólo permanecen intocadas (¡ni Dios lo permita!), sino que en cada Ley de Ingresos -esto es, cada año- le aumentan un piquito para que los grandes señores del México privatizado se mantengan en pleno goce de su paraíso y, de pasadita, no se pongan bravos ni roñosos a la hora de entrarle al financiamiento de las campañas electorales, especialmente aquella que por destino tiene Los Pinos.

Resulta verdaderamente grotesco, ahora con el plus de una “nueva izquierda” de pacotilla, denominada Chuchos, S.A., aliada con la ultra derecha y trepada al carro de mátenlos en caliente, por medio de la expoliación tributaria, y en defensa del gran capital.

Cada año el erario deja de recibir, en promedio (cifras oficiales, de la Secretaría de Hacienda), algo así como 500 mil millones de pesos por ese cúmulo de exenciones, subsidios, deducciones, consolidaciones y conexos, sin considerar la cancelación de créditos fiscales, mayoritariamente a favor de los grandes consorcios, una política de saqueo totalmente atentatoria al interés nacional, pero muy conveniente para los intereses de los partidos políticos y sus candidatos, los que, de conseguir el hueso, de inmediato autorizan nuevas fórmulas para que los barones evadan gustosamente el fisco como pago del financiamiento de sus campañas electorales.

Como cada año, ahora en el escarceo para la Ley de Ingresos 2011, la Coparmex brinca a la palestra para -¡oh, creatividad patronal!- “proponer” que el IVA se cobre a todos y a todo, salvo a una canasta “realmente básica” y de “primera necesidad”, amén de promover la desaparición del IETU e ISR y en su lugar aprobar un impuesto “único” de 25 por ciento “parejo”. Gerardo Gutiérrez, cabeza visible de esa organización, se mostró satisfecho, porque los partidos políticos “ya están formulando sus propuestas en materia tributaria”.

Este personaje de la farándula empresarial, lo que busca ese organismo y los demás que conforman el Consejo Coordinador Empresarial no es otra cosa que “dar certidumbre, que haya más equidad, que eliminen la tasa cero… somos pocos los que pagamos impuestos, la gran mayoría no lo hace; tampoco queremos que cada año nos cambien las reglas del juego”. Obviamente su propuesta -mucho menos la de esos partidos- ni de lejos incluye la más mínima posibilidad de tocar los privilegios fiscales de los barones.

Eso por el lado de los empresarios. Por el de San Lázaro, en el jaloneo interno de lo que queda del PRD, unos van por gravar con IVA medicinas y alimentos (el “pacto fiscal”, como le llaman, que cocinan los Chuchos, con Guadalupe Acosta como vocero y en plena negociación con los panistas para una “alianza” electoral en Nayarit, en la que, casualmente, él resultaría el candidato, y Jesús Ortega echando cuentas del jugoso negocio que para él es apoyar a Calderón y a sus huestes), y otros (con Alejandro Encinas a la cabeza) que asegura que “bajo ninguna circunstancia” los legisladores del cascarón aprobarán tal medida.

No apoyarán ningún proyecto ni pacto fiscal que fortalezca los privilegios fiscales de las grandes empresas”.
02 Enero 2010 04:00:41
Alza constante, signo del sexenio
Buenos deseos para Calderón de las familias de los bebés quemados en la ABC

Calderón inicia su ‘cuarto año’ con la cuarta alza consecutiva en productos básicos

Concluye 2009 tal cual comenzó el calderonato: con escalada de precios, promesas incumplidas, deterioro del poder adquisitivo, caída del nivel de vida de los mexicanos, avance sostenido de la pobreza, inseguridad, violencia creciente y, como cereza del pastel, el peor resultado económico en ocho décadas. Nada para presumir, mucho menos “para vivir mejor”, como en campaña ofreció el actual inquilino de Los Pinos, quien, dado el éxito registrado, goza de merecidísimas vacaciones.

Calderón inicia su cuarto año de “gobierno” (así le llama) con la cuarta alza consecutiva en productos básicos, estimulada –como en 2006– por la brillante decisión de su impuesto delfín en la Secretaría de Hacienda (léase el carismático Ernesto Cordero) de “adelantar el ajuste” de precios en los combustibles con el fin de “no hacer tan pesada” la cuesta de enero. Pues bien, con ese magnífico criterio lo único que provocó fue “adelantar” la escalada de precios y hacer aún más difícil la cuesta de enero.

Nada nuevo bajo el sol. En 2006, Calderón se sentó en Los Pinos luego de acordar con Fox el aumento masivo de precios, entre los que sobresalieron los de la leche popular (28%), tortilla, maíz, pan, gas, electricidad, gasolina, transporte, educación, tarifas en general, cigarros, refrescos y lo que se quede en el tintero, al tiempo de reforzar la política de topes salariales nunca mayores al crecimiento inflacionario oficial. Parte del acuerdo fue (15 de noviembre de 2006) el “sobreprecio” de 29 centavos por litro a la gasolina Premium y de 16 centavos al diesel, más IVA, alza adicional a 37 y 25% de incremento, respectivamente, para los mismos productos a lo largo del sexenio del “cambio”. Ésa fue la despedida del “cambio” y la llegada de la “continuidad”. Tan sólo un mes después de la llegada del “nuevo gobierno”, se registró el primero de la “continuidad” (enero de 2007), y a lo largo del primer año de estadía en Los Pinos le concatenaron tantos aumentos de precios como puedan imaginarse.

Ésa fue la primera respuesta calderonista al “para vivir mejor” que ofreció en campaña. Sin embargo, un mes antes de meterse por la puerta de atrás para instalarse en Los Pinos pactó con su antecesor otro “paquete”: a finales de octubre y principios de noviembre de 2006 todavía no se procesaba el 23% de aumento en el precio de la tortilla (de 6.5 a 8 pesos kilogramo), cuando Liconsa decretó un incremento de 28.57% al precio de la leche popular (de 3.5 a 4.5 pesos), mientras la Secretaría de Hacienda (Gil Díaz-Carstens) autorizó alzas de 3.66 y 2.86%, más IVA, a los precios de la gasolina Premium y el diesel, respectivamente, que se sumaban a las que mes tras mes se aplicaban a tarifas eléctricas (17% en aquel año) y al gas, precios que afectan a toda la cadena productiva.

Entonces, como ahora, los siempre ágiles legisladores brincaron por los aumentos (especialmente los de tortilla y combustibles), quienes “exhortaban” a Calderón para que pusiera en marcha “un programa urgente” que frenara los aumentos en productos básicos, y en un acuerdo “de urgente y obvia resolución” y “por unanimidad” le pedían (como si el Legislativo no tuviera instrumentos legales para actuar por iniciativa propia) “instruir a los secretarios de Economía y de Agricultura (Eduardo Sojo y Alberto Cárdenas Jiménez, en ese entonces); así como al procurador federal del Consumidor, Antonio Morales de la Peña, que en tanto se establecen los precios de los granos, se implemente los mecanismos provisionales para evitar que los incrementos en los precios de la tortilla, huevo, leche, pollo, carne de res y de cerdo, afecten la economía de los más necesitados”.

Hasta allí llegaron los legisladores, porque el resultado concreto fue que en el primer año de calderonato los precios de la canasta básica se incrementaron 35%. Pero no, la fiesta no concluyó. En septiembre de 2007 los muchachos de San Lázaro aprobaron la propuesta de Felipe Calderón de aplicar un nuevo impuesto a las gasolinas, el llamado gasolinazo (5.5% adicional al precio del combustible), que entró en vigor el primer día de 2008, aunque su simple aprobación (septiembre de 2007) constituyó un acicate para el incremento de precios.

Llegó 2008, con la misma dosis del año anterior: a pleno galope los precios de alimentos básicos, de la mano del incremento a tarifas eléctricas (para los consumidores domésticos) y gasolinas –que se mantuvo a lo largo del periodo–, lo que repercutió en toda la cadena productiva. Y la crisis ya en acción, cobrándose en empleo, salario y en pequeñas y medianas empresas, por mucho que en el discurso oficial la ubicaran a miles de kilómetros de las fronteras nacionales, porque “es externa, nosotros tenemos finanzas públicas sólidas y contamos con un navío de gran calado”, presumía el sonriente inquilino de Los Pinos junto a su doctor “catarrito”.

Lo que sucedió en 2009 todos lo saben y lo padecen, y a pesar de los cruentos sucesos al calderonato no se le ocurre mejor idea que asfixiar a los mexicanos por la vía fiscal y “adelantar” el aumento a los combustibles y, con ello, dar el banderazo de salida a la cuarta escalada consecutiva de su estadía en Los Pinos, aderezada con nuevos impuestos e incrementos a los existentes, sin olvidar el avance de precios de bienes y servicios públicos (federales, estatales y municipales). ¿Y los siempre combativos legisladores, “representantes y defensores del pueblo”? De nueva cuenta en ejercicio de la política del “exhorto” y la “urgente convocatoria”, aunque decidan posponer la discusión del más reciente gasolinazo y su efecto inmediato en el tortillazo, porque en esta época las bellas playas son inevitables.

LAS REBANADAS DEL PASTEL

Y mientras el premiado doctor “catarrito” Agustín Carstens se apresta a “tomar las riendas” del Banco de México, los 49 niños muertos en la guardería ABC de Hermosillo desean un feliz año y mejores sueños al inquilino de Los Pinos, a la familia Zavala, al ex gobernador Bours y su parentela...
29 Octubre 2009 04:00:52
¡16% temporal!
Que siempre sí se la dejarán caer a los mexicanos, pero nomás tantito; que una vez más la puñalada fiscal será “transitoria”; que siempre “en defensa de las mayorías”, los aguerridos tricolores y comparsas de otras tonalidades aprobarían el incremento de un punto porcentual en la tasa del IVA (del 15 a 16 por ciento), pero “sólo por un año”; que, en fin, los senadores resultaron tan bocones como gobierno y diputados, y que ninguno de ellos respetó, ni por aproximación, los compromisos asumidos con la ciudadanía en tiempos de campaña electoral, los cuales -cuando menos en materia tributaria- fluyeron en riguroso sentido contrario al que hoy están dispuestos a transitar.

Lo anterior sin considerar que los aumentos a otros impuestos aprobados por los muchachos de San Lázaro fueron ratificados por los inquilinos de Xicoténcatl (el alud de IEPS), en espera de hacer lo propio con el ISR y demás “contribuciones”, amén de los aumentos en precios y tarifas del sector público y sus consecuencias en lo mismo, pero del sector privado. Parece que el único rechazo (limitado) es el que hasta ahora los senadores han brindado al impuesto a las telecomunicaciones. Lo demás adelante, pero nomás tantito. Entonces, mucho rollo, más grilla, para llegar al punto de partida: Más impuestos, haya sido como haya sido; un fardo adicional a las de por sí deterioradas finanzas de los mexicanos, a cambio de nada: Sin crecimiento económico, sin empleo, sin bienestar social, pero eso sí con una burocracia cada día más obesa, ineficiente y voraz, y un gran capital cada vez más libre de hacer lo que le venga en gana sin consecuencia alguna y, lo más sabroso, sin pagar un solo centavo de impuestos.

Y si este panorama fuera novedoso, bueno, cuando menos habría que festejar que algo fresco se registra en el acontecer nacional, pero lamentablemente la de las “medidas dolorosas, pero necesarias” es una historia que en los últimos 30 años se ha repetido hasta la náusea (año tras año, paquete económico tras paquete económico), siempre ondeando la bandera de que “ahora sí retomaremos la senda del crecimiento y el desarrollo”, con el resultado por todos conocido y padecido.

Ésta sería la tercera vez en 26 años (1983-2009) que la tasa del IVA se incrementa “temporalmente”: La primera, en el arranque del gobierno de Miguel de la Madrid, cuando aumentó de 10 a 15 por ciento; la “temporalidad” se prolongó ocho años (1983-1991), cuando la regresaron a su nivel original (10 por ciento); el gusto sólo duró un cuatrienio, pues, por imposición de Zedillo, en marzo de 1995 los diputados y senadores retomaron el camino de la “temporalidad” y dicha tasa regresó a 15 por ciento, medida “transitoria” que persiste hasta nuestros días (14 años más tarde). Ahora, con la neurona desatada (creatividad ante todo) al gobierno calderonista y a los legisladores no se les ocurrió mejor idea que ponerle nueva “temporalidad” a la tasa del IVA: de 15 a 16 por ciento “sólo por un año” (aunque es obvio que su calendario no es precisamente el gregoriano).

Pero no sólo lo “temporal” y “transitorio” en materia fiscal se ha hecho eterno. También la “argumentación” de Gobierno y legisladores para justificar el asalto a los mexicanos de siempre. Un repaso por el sesudo “razonamiento” y el profundo “análisis” que Gobierno y legisladores (algunos de ellos de nueva cuenta instalados en San Lázaro) utilizaron 14 años atrás para justificar el aumento a la tasa del IVA nos da una idea de lo mucho que han avanzado, del sustancial paso histórico por ellos dado en “beneficio de las mayorías” y, desde luego, “sin fines recaudatorios” (cualquier parecido con lo que hoy arguyen no es mera coincidencia).

Va pues: “No ignoramos ni podemos soslayar la reacción social ante el impuesto. A nadie le gusta que se aumenten los impuestos, menos cuando se trata de un gravamen que afecta a todas las capas de la población, que enfrenta circunstancias de desempleo, reducido poder de compra y reprimida actividad económica… Ahora bien, el pueblo ha demandado que los sacrificios deben ser parejos para todos los elementos de la sociedad, por ello se han exigido dos condiciones: La primera, que el Gobierno también se sacrifique, que reduzca su gasto y que se supervise, que el dinero no se dilapide, que los recursos no se desvíen por funcionarios corruptos. Que no se diga que sólo se va por más impuestos, el Gobierno había decidido recortar su gasto en 10 por ciento. Pero sobre todo, se propone suprimir cuatro secretarías de Estado: Reforma Agraria, Energía, Turismo, Contraloría, sin desde luego suprimir aquellas funciones importantes que éstas realizan. Esto es adicional a una drástica reducción de gasto.

“Se piensa erróneamente que esto es para beneficiar al Gobierno y no al pueblo. Esto es falaz, más ingresos permiten gasto social, inversión pública y sostenimiento de empleos. Algo que no se ha reconocido es que el aumento del IVA fortalece las finanzas de estados y municipios, significa un incremento de participaciones (…) que se pueden aprovechar localmente para inversión, sostenimiento de empleo”.
15 Octubre 2009 04:00:29
Fábula: Príncipe contra dragones
Estaba el inquilino de Los Pinos duro que te dale con aquello de que la extinción de Luz y Fuerza del Centro fue una decisión que “se pospuso y pospuso no sólo durante años, durante décadas”, cuando alguien de su círculo íntimo le dijo: “Espérate, Felipe, que tu también tienes tu historia”. Pero estaba tan contento y realizado con sus amigochos de la tele y de la radio, que no escuchó la advertencia y siguió: “… con ese espíritu que antepone el interés de la nación, que el Gobierno federal, a mi cargo, tomó la muy difícil, pero indispensable decisión, de extinguir la empresa LyFC el pasado domingo…. teníamos que resolver un problema, y un problema grave que había sido pospuesto durante mucho tiempo y que había llegado a niveles verdaderamente insostenibles en los últimos años… en la medida en que sepamos los mexicanos enfrentar y no evadir nuestros problemas, por muy difíciles y por muy costosas que sean las soluciones y sus consecuencias, en esa misma medida nuestro querido México será un país mejor”.

Y otra vez, jodón, el del círculo íntimo al oído: “Felipe, bájale, que como secretario de Energía nada hiciste para anteponer el interés de la nación y enfrentar y no evadir los problemas de Luz y Fuerza del Centro, y menos como inquilino de Los Pinos, con todas las herramientas a la mano. Si como titular de la SENER supiste cuál era la situación y qué tan profunda era la bronca, ¿por qué no actuaste cuando, con Fox, presidías la Junta de Gobierno de LyFC? Y, ya instalado en Los Pinos, con el expediente en la mano, ¿por qué tardaste casi tres años?” Pero el aludido nada respondió, atrapado por el desinteresado aplauso de sus amigochos de la tele y la radio.

¡Ah!, qué fábulas tan bonitas. Pero más allá de los cuentos de valerosos cuan entrones príncipes carismáticos que destruyen feroces dragones de 45 mil cabezas, si fuera cierto lo que ayer dijo a los representantes de la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión, entonces no cabe duda que seis años atrás Felipe Calderón tendría que haber renunciado a la Secretaría de Energía por posponer lo que “otros” habían pospuesto y “no responder a los intereses de la nación”. Ya como inquilino de Los Pinos, de inmediato debió resolver el problema que “otros” pospusieron y pospusieron.

Tampoco fue así, y menos renunció: Esperó casi un trienio para proceder, y sólo lo hizo en una coyuntura política para él desastrosa, con el barco a medio hundir, y nada más contra una de las partes del conflicto, “olvidando” que, por ley, Luz y Fuerza del Centro tenía una Junta de Gobierno, su máximo órgano de administración, que entre sus obligaciones estaba “fijar las políticas administrativas y de organización que le permitan alcanzar una gestión eficiente, productiva, rentable y autosuficiente, acordes con las necesidades de los usuarios, en su ámbito de influencia. Lo anterior, sin perjuicio de las atribuciones que le confieren los distintos ordenamientos legales que resulten aplicables” (Artículo 5 del Estatuto Orgánico de LyFC, vigente hasta el pasado 11 de octubre). Todo ello, “en cumplimiento del programa sectorial en cuanto a la prestación del servicio público de energía eléctrica” (ídem).

Además, entre otras “atribuciones indelegables”, la Junta de Gobierno de LyFC establecía “las políticas generales”; definía “las prioridades a las que deberá sujetarse el organismo relativas a producción, productividad, comercialización, finanzas, investigación, desarrollo tecnológico y administración general”; aprobaba “los programas y presupuestos del organismo, así como sus modificaciones, en los términos de la legislación aplicable”; fijaba y ajustaba “los precios de bienes y servicios que produzca o preste el organismo, con excepción de los de aquellos que se determinen por acuerdo del Ejecutivo federal”; y aprobar anualmente “los estados financieros y autorizar la publicación de los mismos”.

Entonces, más allá del dragón de 45 mil cabezas y la mítica espada de Felipe “El Rabioso”, la primera que tendría que haber sido fulminada por no corregir los “niveles verdaderamente insostenibles” en LyFC, se llama Georgina Kessel, Secretaría de Energía del calderonato y presidenta de la Junta de Gobierno de la paraestatal defenestrada, y de su mano el director general de Luz y Fuerza del Centro, Jorge Gutiérrez Vera, quienes “pospusieron y pospusieron” y no se animaron a “anteponer el interés de la nación” para resolver el entuerto. Junto a ese par, de tiempo atrás un ejército de funcionarios tendría que haber sido dado de baja. El artículo 6 del citado Estatuto precisa: “La Junta de Gobierno (de LyFC) se integra por el secretario de Energía, quien la presidirá, y por sendos representantes de las secretarías de Hacienda y Crédito Público; de Desarrollo Social; de Economía; del Medio Ambiente y Recursos Naturales, por conducto de la Comisión Nacional del Agua; asimismo, por el director general de la Comisión Federal de Electricidad, y tres representantes del sindicato titular del contrato colectivo de trabajo que rija las relaciones laborales en el organismo. La Junta de Gobierno designará a su secretario. Los integrantes de la Junta de Gobierno nombrarán a sus respectivos suplentes y en ausencia del secretario de Energía la Junta de Gobierno será presidida por el director general de la Comisión Federal de Electricidad… (además) el representante que al efecto nombre la Secretaría de la Función Pública, y su respectivo suplente”.

Todos ellos, dice Calderón, se doblegaron ante el dragón de las 45 mil cabezas. Sin embargo, como se constata, el SME sólo ocupaba 3 sillas en la Junta de Gobierno, y el Gobierno federal las 7 restantes, pero -según el inquilino de Los Pinos- ese tercia de asientos “se imponían a la operación de la empresa en el contrato colectivo, obligaban a la misma a ponderar en sus decisiones administrativas, más que las necesidades de los usuarios, las exigencias de los líderes sindicales”. Entonces, con mayor razón, los pusilánimes representantes gubernamentales en LyFC se ganaron a pulso el despido, pero se “pospuso y pospuso”.
26 Septiembre 2009 04:00:44
Cuenta regresiva
Las hojas del calendario caen velozmente, la crisis de las finanzas públicas se agudiza, prácticamente todos los actores han rechazado el paquetazo 2010 (partidos políticos, legisladores, organismos empresariales, académicos, analistas, calificadoras internacionales y, para no ir más lejos, hasta un Premio Nobel de Economía), y ante este panorama la actitud oficial resulta parsimoniosa: “El gobierno (de Calderón) no tiene un plan alternativo en caso de que el Congreso deseche su propuesta fiscal”.

Simple y sencillamente, “no hay plan B”, dice el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, y no existe, porque “vamos a estar insistiendo en nuestro plan y a esta altura estamos señalando sus ventajas”.

Hasta donde se sabe, los citados actores no son sordos ni están ciegos, o lo que es lo mismo, han escuchado y han visto las argumentaciones y los números del paquetazo calderonista, y por lo mismo, luego de riguroso análisis, lo han rechazado, de tal suerte que todo apunta a que las carencias visuales y auditivas se registran en los que proponen y defienden el “plan A”.

Ocho años atrás (2001), en una circunstancia similar, aunque de mucho menor intensidad, los voceros del “cambio” dijeron exactamente lo mismo que hoy anuncia el doctor “catarrito”. Vicente Fox hizo pública su “reforma fiscal” (que no tenía mayor alcance que el IVA en medicinas, alimentos, libros y todo lo que en el país se consumiera) y consideró que para lograr su aprobación resultaba más que suficiente el machacón discurso oficial, en el sentido de que “los pobres se beneficiarán con la nueva Hacienda redistributiva” (como pomposamente le llamó). Ante lo evidente (no sería aprobada por el Congreso), la entonces portavoz presidencial, la grata y simpática Martita, dijo: “No hay plan B”. Y el gobierno de la lengua larga y las ideas cortas carecía de él (siempre según este personaje) por una simple razón: “en México no hay crisis, ni emergencia, ni contradicciones, ni desaceleración económica”, ergo, no lo necesitaba.

Ese año la economía cayó: El producto interno bruto registró una contracción de 0.3 por ciento (cifras oficiales) y se cancelaron 270 mil empleos formales (ídem). Ante lo evidente, nunca apareció un “plan B”. La misma línea sigue el actual inquilino de Los Pinos, pero el problema se agudiza cuando se conoce que en 2009 el desplome de la economía mexicana sería 27 veces más profundo que en 2001, que en los últimos doce meses (agosto 2008-agosto-2009) se han cancelado alrededor de 550 mil empleos formales y que la tasa oficial de desempleo abierto alcanza una proporción no registrada en décadas. Pero para qué un “plan B” si, como decía Martita, “en México no hay crisis, ni emergencia, ni contradicciones, ni desaceleración económica”.

Así es, no hay “plan B” y por lo visto tampoco “plan A”. Felipe Calderón y el gobierno de la lechera comprometieron 5 por ciento de crecimiento y un millón de empleos por año, entre su enorme inventario de promesas. Casi tres años después, el resultado económico y social es devastador.
24 Septiembre 2009 04:00:14
En busca de la economía
Enfrentados a una variedad de problemas nacionales (crimen, drogas, corrupción, crisis económica, entre otros), los mexicanos, “de manera aplastante”, están insatisfechos con el rumbo del país y la forma en la que sus gobernantes lo dirigen (78 por ciento, 10 puntos porcentuales más que un año atrás). Con respecto a la violencia relacionada con las drogas que afecta sobremanera a México, la mayoría considera al crimen (81 por ciento) como un gran problema, seguido del narcotráfico (73 por ciento), la economía (75 por) y la corrupción de los líderes políticos (68 por ciento).

Lo anterior contrasta con algunos balances (color de rosa, en no pocas ocasiones) que se divulgan en el país sobre el sentir de los mexicanos en torno a la realidad nacional. Se trata del más reciente reporte elaborado por Pew Research Center (Pew Research Center’s Global Attitudes Project, 23 de septiembre, 2009), en el que se subraya que el 33 por ciento de los mexicanos encuestados no dudaron al decir que si tuvieran los medios y la oportunidad para irse a vivir a Estados Unidos lo harían sin mayor consideración, y más de la mitad de ellos procedería incluso sin autorización del Gobierno de aquel país, es decir, ingresarían al vecino del norte de forma indocumentada.

El sondeo del Pew Center arroja interesantes resultados, de los que aquí se registran algunas muestras: Muchos de los entrevistados creen que la vida es mejor en Estados Unidos. Cerca del 57 por ciento considera que los mexicanos que emigran a ese país disfrutan una vida mejor, contra 51 por ciento en 2007. La información respectiva muestra un descenso en años recientes en el flujo anual de inmigrantes mexicanos a Estados Unidos. Esta baja puede ser resultado, en parte, de la caída económica estadounidense, que se ha traducido en menores trabajos para los inmigrantes. El 40 por ciento de los mexicanos encuestados dijo conocer a alguien que partió a Estados Unidos, pero regresó por no encontrar trabajo, aunque 47 por ciento reportó que el retornó fue producto de la deportación por parte de la Patrulla Fronteriza.

Algunos de los encuestados consideraron ver un crecimiento de las oportunidades en la economía mexicana, aunque 69 por ciento de ellos dijo que la situación económica actual es mala, y empeorará en el futuro; 61 por ciento manifestó esperanza en que la economía nacional mejore en los próximos doce meses, y el 14 por ciento de plano consideró que empeorará.

La estrecha liga entre la gente en Estados Unidos y México se refleja en las respuestas de la encuesta, anota el Pew Center: 39 por ciento de los mexicanos reconoció tener amigos y/o parientes en Estados Unidos; cerca del 18 por ciento que recibe dinero de ellos (remesas), aunque el monto presenta ahora una ligera disminución en comparación con lo obtenido en 2007, cuando el 23 por ciento dijo que recibían dinero de afuera.

Los resultados 2009 (Pew Research Center’s Global Attitudes Project, entrevistas cara a cara con mil adultos mexicanos entre mayo 26 y junio 2 del presente año, una muestra es representativa de población adulta, con un margen de error es de más-menos 3 puntos porcentuales), no dejan duda en torno a que un gran porcentaje de mexicanos emigraría a Estados Unidos si tuviera los recursos y la oportunidad de hacerlo, y la mayoría de ellos se inclinaron por vivir y trabajar allá sin autorización. “Ésta es, quizá, la poco sorprendente pero aplastante mayoría de mexicanos que tiene amigos o parientes en Estados Unidos, a quienes regularmente comunican sus objetivos, y muchos mexicanos consideran que esos amigos y parientes tienen mejor nivel de vida que en México”.

Al mismo tiempo, los mexicanos tienen una mezcla de puntos de vista sobre los efectos de la migración en su país. Cerca de la mitad de los encuestados consideró que es mala para México, porque muchos de sus ciudadanos viven en el país del norte. Un poco menos de esa proporción considera que es una buena cosa, porque implica ingreso de recursos para las familias y el país, amén de constituirse en una “salida” al grave problema laboral que reporta México.

La mayoría de los encuestados (62 por ciento) reconoció que en este momento, dada la crisis, no se movería a Estados Unidos aún cuando tuviera los medios y la oportunidad para hacerlo. Sin embargo, una “voluminosa minoría” (33 por ciento) lo haría si pudiera. Y dentro de este último segmento, 55 por ciento se pronunció por hacerlo sin autorización legal.
De acuerdo con el Pew Hispanic Center, el 55 por ciento de los mexicanos inmigrantes actualmente en Estados Unidos no cuentan, en los hechos, con autorización legal para su estancia y el grueso los hizo en la última década en tal sentido. El 57 por ciento de los encuestados (51 por ciento en la encuesta de 2007) dijo conocer gente que se ha ido de México a Estados Unidos y que el efecto ha sido que su nivel de vida es mucho mejor allá; 14 por ciento que peor (21 por ciento en el levantamiento anterior) y 22 por ciento que el tema no les importa (23 por ciento en la pasada). Aquellos mexicanos de mayores ingresos que viven en Estados Unidos son los que más presumen entre amigos y parientes que viven mejor y que alcanzaron sus objetivos en aquel país: 77 por ciento en este nivel y 73 por ciento en los de mediano ingreso, comparado con el 59 por ciento de los de menores ingresos.
21 Septiembre 2009 04:00:45
Al fin te conocí
¿En qué momento se rompió la magia? ¿En cuál su país se le convirtió en calabaza?, porque del discurso de la “solidez” interna, del cuerno de la abundancia, del nos pela los dientes la crisis, del “salvamos al mundo” y del futuro venturoso permanente, agresiva, soezmente pregonado desde el micrófono oficial.

¡Zaz!, en un abrir y cerrar de ojos, el siempre feliz inquilino de Los Pinos se dio cuenta que el delicado zapato de plano no embona ni a empujones, en el grotesco cuan deforme pie de su México de mentiritas y pasó a describir un México dramático, sumido en la precariedad absoluta y a utilizar, de nueva cuenta, la política del miedo y el chantaje para ver si así alguien le hace caso: Se acabó el petróleo, las finanzas públicas están en shock, los tijeretazos presupuestales están a la orden del día, el futuro nos alcanzó y para colmo, regresa la influenza y “no hay dinero para las vacunas”.

¿Qué haría un estadista ante una delicada situación como la que implica la nueva ola de influenza? De entrada, saldría a decir exactamente lo contrario: como sí hay dinero para las vacunas, como sí lo hay para generar empleo y sacar del hoyo a la economía; para recuperar a la industria petrolera, para crecer económica y socialmente, para impulsar la educación, para desarrollar a este país, entonces se pueden ir al carajo las exigencias financieras de todos los demás (clase política, los privilegios fiscales para los de siempre, el alquiler de imagen, los grandes salarios y prestaciones, la compra de votos, el corporativismo, la credencialización y el millón de etcéteras que atrofian a esta nación), porque antes no hay más que los mexicanos, el pueblo al que representó y dirijo.

Pero como Calderón ni en sueños será estadista y mucho menos representa a los mexicanos, entonces gasta más en su ajada imagen, en la compra de votos y apoyos; no deja de gastar en su proyecto de credencialización, no deja de soltar dinero a partidos y clase política en general, mantiene intocados los privilegios fiscales al gran capital y las prebendas al corporativismo. Entonces, obvio es que así no alcanza para las vacunas, ergo no alcanza para los mexicanos.

Del inagotable cuento de la lechera, pasó al chantaje descarado. Leemos en La Jornada (Claudia Herrera Beltrán): “Felipe Calderón apeló a la responsabilidad del Congreso para que apruebe su paquete fiscal, ahora con el argumento de que su gobierno no dispone de recursos para comprar vacunas contra la influenza A/H1N1. En el segundo día que hace campaña en los estados en favor de esta iniciativa (…), demandó dinero no sólo para erradicar la pobreza, sino también para enfrentar ´eventualidades catastróficas´; por ejemplo, para construir un blindaje sanitario. Lejos de la postura oficial expresada hasta hace poco de que México estaba preparado y contaba con fondos suficientes para enfrentar un nuevo brote de influenza, ahora el michoacano expuso que la compra de vacunas ´implica recursos económicos que no tenemos´ y debemos ´generarlos entre todos los mexicanos´”.
En realidad, lo que no tenemos y debemos generar entre todos los mexicanos es un estadista y no lo que vive en Los Pinos.

LAS REBANADAS DEL PASTEL:
Otra historia de terror, en la que, como siempre, el cliente de todas, pierde todas: “mi esposa y por consiguiente la familia, estamos siendo presa fácil de la inseguridad económica y de la voracidad de los bancos. Mi asunto empezó en junio de 2006. Debíamos a una tarjeta de crédito a nombre de mi esposa la cantidad de 28 mil pesos; unos meses antes, en febrero, se me ocurrió llamar por teléfono -solo así puede uno entablar asuntos con estas personas-; convine una reestructuración, y lo que trajo consigo no podría habérmelo imaginado, para nuestra desgracia.

En julio del mismo año pude hacer un trabajo el cual me redituó un dinero que utilice para, inocentemente, pagarles el TOTAL del adeudo (tenemos el comprobante del pago del mismo, 28 mil y tantos pesos) creyendo que así terminaríamos con esa deuda. No fue así y craso error, no dimos de baja la mentada tarjeta. Después de olvidarnos de este asunto (error) y creyendo que ya terminábamos con el mismo, continuamos nuestra vida (ya que después de esto ya no hubo estados de cuenta enviados por el banco) sin pensar más. A principios de 2008 fuimos notificados por un despacho jurídico que lleva los asuntos de adeudos de tarjetas de crédito que debíamos 3 mil pesos; nos comunicamos y nos arguyeron que era porque DEBÍAMOS la reestructuración convenida en el año 2006, total que no hubo más que decidirnos y llevar nuestro caso a la Condusef con el resultado pronosticado (están de parte de los bancos) de que teníamos que pagar por no haber dado de baja la tarjeta y por el adeudo de la reestructuración.
19 Septiembre 2009 04:00:44
Decisiones
En la semana que concluye, un diputado tricolor recurrió a lo dicho por un feroz (ex) crítico del sistema para que el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, registrara lo extremadamente limitado que resulta el recorte al gasto burocrático propuesto por el inquilino de Los Pinos, y tomara nota del verdadero objetivo del paquetazo económico 2010. El legislador citó al referido (ex) critico del sistema: “Para que el Gobierno cuente con suficientes recursos para enfrentar la crisis económica, es necesario un recorte de 30 por ciento a los gastos asignados a todas las secretarías de Estado…

El aumento de impuestos y de precios y tarifas del sector público, muy por encima de los incrementos salariales anunciados, indica que el Gobierno ha optado por cargar el peso del sacrificio fiscal en los contribuyentes y en los trabajadores”.

Pues bien, se desconoce si Agustín Carstens se dio por enterado, pero lo que sí se sabe es que el (ex) crítico del sistema citado por el legislador tricolor dijo lo que dijo casi tres lustros antes (14 de abril de 1995), y que no fue otro que el actual inquilino de Los Pinos, Felipe Calderón Hinojosa, el mismo que ahora procede exactamente en sentido contrario de lo que tanto cuestionó en aquella ocasión, actitud que, por lo demás, se ha convertido en norma, y el paquetazo 2010 da puntual cuenta de ello, pero no sólo en su caso, sino en el del partido político al que dice pertenecer.

La historia es canija, y casi quince años después la señora regala una oportunidad de oro al Partido Acción Nacional para que reivindique lo que tanto defendió (cuando menos en el micrófono) luego de que el entonces presidente Ernesto Zedillo presentó su iniciativa de incrementar la tasa de IVA en un modesto 50 por ciento (de 10 a 15 por ciento), y la mayoría priísta la aprobó, con la roqueseñal de cereza en el pastel.

¿Quince años atrás qué decía y qué defendía el PAN en aquellos momentos en los que abiertamente rechazaba la propuesta zedillista de más impuestos? Va un rápido recuento, no sin antes advertir que las coincidencias entre aquellos tiempos y los actuales no son meras casualidades. Va pues:

“Acción Nacional ha rechazado invariablemente la política económica del Gobierno tanto en su modelo como en sus programas, que ya han generado una crisis recurrente que ha afectado al pueblo de México, inhiben la posibilidad de un desarrollo humano y justo, y que por el contrario ha provocado un gran costo social. Hoy existe solamente una realidad, querámosla o no, el ingreso personal de la inmensa mayoría de los mexicanos es muy bajo; el desempleo abunda; la carestía nos castiga; la micro, pequeña y mediana empresa está en quiebra o a punto de cerrar. Tenemos una mayor carga tributaria, tasas de interés altísimas, un gasto público sin ajustarse y todo esto derivado de una política errática y aún indefinida.

“La situación que hoy se pretende corregir por parte del Gobierno, se generó a partir de un proyecto económico equivocado, que más que fomentar una economía sana, floreciente y generadora de desarrollo, ha ocasionado una economía lesiva que ha puesto en grave crisis a la planta productiva nacional. El costo de la crisis ya no puede ser trasladado a la sociedad como hasta hoy, debe corresponder al Gobierno absorber la mayor parte de ella. En este modelo que nos propone el Ejecutivo no vemos el sacrificio del sector público, únicamente observamos el sacrificio del pueblo y subrayamos que entre más se empobrece el pueblo, en sentido inverso o directamente proporcional, el gobierno también se debilita. La modificación fiscal afecta con mayor rudeza, desproporción e iniquidad a las clases marginadas... es inflacionaria, disminuye el poder adquisitivo del pueblo, provoca un desorden en la regulación de precios… Hoy todos los sectores sociales sienten y viven los efectos de esta crisis hasta llevarnos a una situación de emergencia.
14 Septiembre 2009 04:01:22
Malas decisiones
Una sola virtud tiene el paquetazo calderonista para 2010, y hay que reconocerla: El consenso, un artículo de lujo en este México del disenso. En efecto, más tardó el inquilino de Los Pinos en hacerlo público que los mexicanos en rechazarlo. A lo largo de casi tres años, Felipe Calderón afinó su innegable habilidad para consensuar posiciones entre los que habitan este heroico país, porque a estas alturas todos los sectores lo impugnan, lo alucinan, por mucho helio que inyecten a las encuestas oficiales.

Partidos políticos (no se considera al PAN, porque hace mucho que dejó de serlo), organizaciones empresariales, agrupaciones obreras y campesinas, académicos, mexicanos de a pie y hasta la sacrosanta cuan tradicionalmente entregada Iglesia S.A., se manifiestan en contra del autodenominado plan económico de Calderón, toda vez que su aplicación hundiría aún más al país y, desde luego, a quien lo habita.

Aún así, el rechazo generalizado a la susodicha propuesta económica se ha centrado en la genial idea de “crear” un impuesto de 2 por ciento (a todas luces un IVA disfrazado) aplicable a todo y a todos, comenzando por alimentos y medicinas, con el fin –dicen en Los Pinos- de “combatir” la pobreza. Tan genial resulta, que hasta los pobres lo tendrían que pagar para salir de la pobreza (versión oficial). Ese es el quid del rechazo, pero no hay que perder de vista que en el paquetazo 2010 se incluye el incremento a las tasas de muchos gravámenes existentes, lo que no sólo aumentaría la carga fiscal a los consumidores, sino a los menguados sectores productivos en plena recesión, de tal suerte que la intentona calderonista pretende “reactivar” a la de por sí raquítica economía nacional, con su miserable generación de empleo, con el freno de mano a todo lo que da.
Qué bueno que lo rechacen, pero el riesgo que se corre –por mucho que públicamente defenestren la propuesta en su conjunto- es que con bombos y platillos, como acostumbran, los partidos políticos y sus legisladores no avalen el citado impuesto de 2 por ciento, pero silenciosamente palomeen las alzas en los demás tributos, con lo que de todas maneras el país se hundiría aún más. Política y clientelarmente les resulta muy productivo un riguroso NO a la nueva carga fiscal “para combatir la pobreza”, pero más allá de eso, si la intención es encontrar la ruta de salida (a la crisis actual y al aletargamiento económico que va para tres décadas), entonces la negativa debe ser generalizada.

Elemento fundamental de esa ruta de salida es una reforma fiscal verdadera, de fondo, que amplíe la base de contribuyentes, que comience con los regímenes tributarios especiales, que incorpore a los sectores financiero y bursátil. Es injustificable mantener el paraíso para un grupúsculo de empresas y empresarios, pero también lo es exprimir aún más a los causantes cautivos. Se requiere sacudir a la economía, al aparato productivo, pero no con puñaladas fiscales a los de siempre, sino con inversión, producción y empleo, y el mejor camino para lograrlo no es, desde luego, el paquetazo 2010, cuyo único fin es aumentar la recaudación para que todo lo demás se mantenga tal cual. Y el tal cual a punto está de cumplir 30 años. ¿Qué energúmeno puede recomendar a los millones de pobres que sobreviven en este país, en la peor crisis en ocho décadas, que consuman menos agua y energía eléctrica para “ahorrar” y salir de la pobreza? Calderón, obvio es, y si esa “solución” es aberrante, más lo incluido en el paquetazo.

Se niegan a tocar al gran capital, y la historia no es que se repita: Simplemente es igual. El 1 de septiembre de 1982, el entonces presidente López Portillo denunció que “en unos cuantos, recientes años, ha sido un grupo de mexicanos (…) el que ha sacado más dinero del país que los imperios que nos han explotado desde el principio de nuestra historia… Conservadoramente podemos afirmar (…) que de la economía mexicana han salido ya, en los dos o tres últimos años, por lo menos 22 mil millones de dólares; y se ha generado una deuda privada no registrada, para pagar hipotecas pagar mantenimiento e impuestos, por más de 20 mil millones de dólares (44 mil millones en total)… Ya nos saquearon (…) No nos volverán a saquear”.

Pero el saqueo ha sido permanente: Veintisiete años después de aquella denuncia, se documenta que “los depósitos de ciudadanos y empresas mexicanas en bancos de Estados Unidos llegaron a 60 mil 729 millones de dólares (mayo 2009), el monto más alto entre los países latinoamericanos e incluso superior al de naciones desarrolladas como Francia, indicó información del Banco de la Reserva Federal estadounidense” (La Jornada, Roberto González Amador). Pues bien, entre una fecha y otra, el monto de los capitales mexicanos depositados en el vecino del norte resulta 40 por ciento superior, sin considerar que a estas alturas los bienes inmuebles de los que habló JLP están más que amortizados.

LAS REBANADAS DEL PASTEL:
Sobre esa quimera llamada (la mala) educación en México: “Además de los recortes a la educación y en particular el muy insuficiente presupuesto destinado al nivel superior, lo que complica todo el panorama y desalienta a los jóvenes y a los padres de familia es que los egresados se enfrentan a un presente y a un futuro francamente desoladores, porque lo que se ofrece como recompensa al esfuerzo de concluir una carrera universitaria es el desempleo o en el mejor de los casos la oferta de plazas con salarios miserables e indignos y por lo tanto ofensivos. Mientras las autoridades y la sociedad toda no acepten esta dramática realidad y ofrezcan soluciones, veremos crecer los índices de reprobación y deserción y sólo podemos esperar como país ser el convidado de piedra al banquete de las naciones desarrolladas.

Mientras la economía nacional no se reactive al cien por ciento -y esto no ocurrirá en el corto tiempo- algunas propuestas tienen que discutirse ya porque alentarían la eficiencia terminal, y éstas son la adopción de un seguro de desempleo exclusivo para profesionistas titulados, programas específicos de servicio social remunerado por las industrias y empresas privadas, masificar los programas de becas para posgrado, aunque al final los egresados acaben prestando sus servicios en otras naciones, y esto es lo de menos. Siempre será motivo de orgullo ver a algún mexicano triunfando como astronauta o a cualquier otro profesionista nacional compitiendo en las grandes ligas. Lo más triste es que sigamos quedándonos atrás viendo alejarse de nosotros al tren del progreso” (Feliciano Hernández,
07 Septiembre 2009 04:00:00
Finanzas sociales
Consciente del lamentable estado que guardan las finanzas públicas y la grave enfermedad social que registra el país, la siempre propositiva e innovadora iniciativa privada nacional, por medio de sus órganos de representación, le toma la mano al gobierno calderonista y, junto a él, concluye que para salir del hoyo y cambiar “lo que haya que cambiar” no existe mejor fórmula que no cambiar nada.

Así es: Los que “promueven el cambio” se niegan a cambiar, y tras el tercer “informe” la alternativa de cambio es dejar exactamente las cosas tal cual, y de nueva cuenta pasarle la factura a los de siempre, porque “las cosas no pueden seguir igual” (Calderón dixit, con ovación de fondo de la cúpula empresarial).

Madre de todas las “reformas” habidas y por haber en este país (el padre tiene varias caras: Banco Mundial y FMI, entre ellas), el empresariado cúpula presume neurona y, micrófono en mano, propone “universalizar IVA y desaparecer secretarías” del Ejecutivo, como fórmula mágica para salir del hoyo, dejar las cosas tal cual están, evitar a toda costa que les desaparezcan los privilegios fiscales, quitarse de encima engorrosas cuan inútiles dependencias públicas y de pasadita presentarse como salvador de la patria.

Al grito de “que paguen los jodidos, nuevamente”, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado -dependiente del Consejo Coordinador Empresarial, el mismo que tres años atrás inventó aquella frase de “apostar a algo distinto sería retroceder”- le pone la cereza al pastel de su propuesta: Que el pago generalizado de IVA “se compense con programas sociales el gravar con 15 por ciento medicinas y alimentos”, además de exigir la revisión “a fondo de subsidios y eliminar dependencias”.

Tan novedosa propuesta no es otra que el famoso “pilón” que, por la misma vía, prometió Vicente Fox cuando dormía en Los Pinos; idéntica a la promesa aquella del señor de la lengua larga y las ideas cortas, en el sentido de que gravar alimentos y medicinas (y libros, y transporte, y todo lo que se mueva) “es la solución y en nada afecta a los sectores más desfavorecidos” (léase a los jodidos).

Lo más llamativo de la “propuesta empresarial” es que deja a un lado la única salida real que tienen las finanzas públicas para lograr su oxigenación en el corto plazo: erradicar del mapa a los regímenes tributarios especiales que a la nación le cuesta 500 mil millones de pesos anuales, en promedio, y a los empresarios cupulares les significa miles de millones en utilidades.

La nación, vía exportación petrolera, durante muchos años cubrió lo que ese tipo de empresarios dejó de pagar al fisco, pero resulta que la gallina de los huevos de oro negro a punto está de sucumbir, porque en la intentona privatizadora –que apunto está de cumplir dos décadas- a ningún genio gubernamental se le ocurrió invertir para que la susodicha gallina tuviera un futuro más prometedor. Agotóse el petróleo -ergo se acabó el dinero para financiar fiscalmente a los ricos- , de tal suerte que hay que exprimir aún más a los exprimidos: Que paguen IVA en medicinas y alimentos, que total se los regresan con “pilón” marca Fox-Calderón (derechos reservados), toda vez que “se podrían aplicar medidas compensatorias a través de programas como Oportunidades”. Imaginativos, sin duda.

Que otros sean los que paguen, porque los privilegiados empresarios de siempre de plano se niegan a hacerlo. Y se les podría obligar, como lo establece la ley, aunque para proceder en tal sentido lo primero que debe existir es un gobierno, no una gerencia con oficina principal en Los Pinos, y un Sistema de Administración Tributaria que hiciera su trabajo (ampliar la base de contribuyentes, combatir la evasión y elusión fiscales, acabar con el aberrante régimen de consolidación, etcétera, etcétera). Lamentablemente México carece de eso, de tal suerte que la pelota está en la cancha legislativa, que tampoco garantiza.

Mañana martes se despejarán las dudas -si existen- sobre el rumbo a seguir propuesto por el inquilino de Los Pinos, con el fin de que nada cambie en este país al que le urge cambiar, según su propio comercial.

Por ley, el 8 de septiembre vence el plazo para que el Gobierno federal presente su programa económico (2010, en este caso), que incluye criterios generales de política económica, miscelánea fiscal, proyecto de Ley de Ingresos y proyecto de presupuesto de egresos.

Se supone que en el marco de ese paquete se propondrá la desaparición de algunas secretarías del Ejecutivo y la fusión de otras. Entre las primeras, estaría la de la Función Pública, creada por el auto denominado gobierno de la “renovación moral”, el de Miguel de la Madrid, y originalmente denominada Secretaría de la Contraloría General de la Federación (que estrenó Francisco Rojas, actual “líder” de la bancada tricolor en San Lázaro, para la ridícula pretensión de “supervisar, desde el Gobierno, al Gobierno mismo), la cual nunca cumplió con el objetivo planteado, convirtiéndose no sólo en un onerosísimo elefante blanco dentro de la de por sí ineficiente administración pública, sino en tapadera de las corruptelas y excesos del presidente en turno, con toda la banda que lo compaña.
05 Septiembre 2009 04:00:07
Sin resultados
Las finanzas nacionales están en shock y su perspectiva resulta “verdaderamente preocupante”, subraya el renovado discurso oficial. Bien, pero ¿en qué momento se dio cuenta Felipe Calderón de tal circunstancia? ¿Cuándo llegó a esa conclusión, a la que, desde mucho tiempo atrás, prácticamente llegaron todos los que de esto saben un rato? La duda, porque a lo largo del último año, cuando menos, el inquilino de Los Pinos no perdió oportunidad para destacar uno de los más evidentes logros de su administración: Finanzas nacionales sanas, sólidas, robustas, según decía.

Machaconamente insistió en que esa quimera era una “gran verdad”. Pero, de repente, de la noche a la mañana y en pleno show del tercer “informe” de gobierno, reconoció la gravedad del asunto y el lamentable estado de las finanzas públicas, el cual, dice, “es verdaderamente preocupante”. Valga, pues, un rápido tour por el discurso calderonista sobre el tema, para conocer el desarrollo de los acontecimientos –versión Los Pinos- que lo llevaron a darle la vuelta a la “gran verdad”.

A finales de septiembre del año pasado, Calderón, reunido en Nueva York con empresarios del Economic Club, aseguraba que “en general se dice que cuando a Estados Unidos le da la gripe, en México a la gente le da pulmonía, pero éste no es el caso hoy en día. Ahora estamos sufriendo naturalmente los impactos de la situación aquí, pero los datos nos demuestran que México es mucho más capaz de superar esta situación difícil... la fortaleza de las finanzas públicas en el país evitará una crisis como las que solía sufrir en el pasado y que llevaría a empresas a la bancarrota… en México se ha avanzado a través de tener no sólo finanzas públicas sanas, sino de instrumentar diversas reformas como la fiscal, que permite captar un mayor nivel de recursos... México tiene una de las economías más sólidas del mundo las finanzas públicas de nuestro país son ahora más fuertes que nunca; tenemos bases económicas sólidas… las finanzas públicas de nuestro país son ahora más fuertes que nunca; tenemos bases económicas sólidas”.

Dos semanas después presentaba en sociedad el llamado Programa para Impulsar el Crecimiento y el Empleo, y subrayaba que “a pesar de este entorno internacional tan adverso y de las consecuencias negativas para nuestro país, quiero decirles a todas las mexicanas y a todos los mexicanos, que el Gobierno hará frente a esta situación con diversos instrumentos de política económica. Afortunadamente, en los últimos años, México ha hecho la tarea de fortalecer sus finanzas públicas y estabilizar su economía. Por ello, si bien es cierto que tendremos impactos negativos en crecimiento y empleo en el país, también es cierto que la fortaleza de las finanzas públicas y de la economía mexicana evitará una crisis como las que solíamos sufrir en el pasado y que condujeron al país a la banca rota… Hoy vemos que la responsabilidad rinde frutos.

Gracias a las políticas económicas responsables seguidas en los últimos años, hoy, en vez de vernos obligados a recortar el gasto público, somos capaces de proponer medidas para estimular la inversión y así mitigar el impacto negativo de la turbulencia financiera internacional. De no hacer nada el impacto de la situación económica produciría pérdida de empleos y un aumento de la pobreza de la gente…
saldremos adelante porque tenemos fortaleza en las finanzas públicas…” (En el último trimestre de 2008 la economía comenzó el pronunciado desplome económico y la pérdida de empleos formales).

Para iniciar bien el 2009, presentó en sociedad el Acuerdo Nacional en favor de la Economía Familiar y el Empleo, y en su discurso destacó: “A diferencia de lo que había ocurrido en crisis anteriores, hoy México está mejor preparado para enfrentar la adversidad.
24 Agosto 2009 04:00:34
Gastos y muchos faltantes
De por sí escasos, los recursos que el erario destina a la educación superior registrarán un nuevo tijeretazo, porque “no hay dinero”. El recorte a las 128 instituciones públicas de educación superior afiliadas a la ANUIES (“sólo 1 por ciento”, según el atinadísimo comentario de Alonso Lujambio) representa 800 millones de pesos menos para esas casas de estudio, y es una acción “necesaria” –versión calderonista-, toda vez que las arcas nacionales “están vacías” y el “shock” de las finanzas gubernamentales es el peor en tres décadas.

Con esa primitiva visión, el inquilino de Los Pinos, junto a su “muy eficiente equipo económico, tal vez el mejor”, marca las prioridades gubernamentales, como si la educación pública fuera una mercancía más y no una inversión más que necesaria para el país. Que “no hay dinero” y, que por lo mismo, el tijeretazo se hace obligado, pues “todos estamos llamados a trabajar juntos” (otro acertado comentario del ex consejero del IFE, que hoy despacha en la SEP).

Pues bien, es necesario subrayar que los 800 millones de pesos que el gobierno calderonista ha tenido a bien recortar a las citadas instituciones de educación superior, apenas representan el 1.5 por ciento de los poco más de 50 mil millones de pesos que tan sólo en el segundo trimestre de este caótico 2009 el propio Gobierno federal gastó por concepto de “prestaciones a los servidores públicos” (que no incluyen sueldos y “compensaciones garantizadas”), un monto que anualizado supera los 200 mil millones de pesos en un país en profunda crisis y con un gobierno que “no tiene dinero”.
Sin duda es cuestión de prioridades, y a todas luces las del calderonismo no son las del país. Así, por “prestaciones a los servidores públicos” el Gobierno federal gastó algo así como 555 millones de pesos diarios a lo largo del segundo trimestre de 2009 (el de mayor desplome económico de las últimas ocho décadas), de tal suerte que el anunciado recorte a las instituciones públicas de educación superior equivale a un día y once horas de las erogaciones realizadas por el concepto referido, lo que da puntual referencia de que el tijeretazo fácilmente era evitable.

Ya que “no hay dinero” público, el gobierno calderonista rápidamente (algo inusual en él) podría cancelar los jugosos seguros de gastos médicos mayores que otorga a sus funcionarios de “primer nivel” (así les llaman) y el pago por servicios médicos para el mismo personal, con lo no sólo ahorraría un gasto verdaderamente improcedente (algo así como mil 600 millones de pesos por los conceptos referidos), sino que, lejos de recurrir al recorte, podría darse el lujo de incrementar, en la misma proporción, los recursos nacionales destinados a la educación superior.

De igual forma podría recurrir la Cámara de Diputados, quien autoriza, modifica o desecha la propuesta presupuestal que año con año le envía el inquilino de Los Pinos. Y está justo a tiempo, porque recibirán el paquete 2010 a más tardar el próximo 8 de septiembre, y en la revisión correspondiente fácilmente los diputados (en el entendido de que “todos estamos llamados a trabajar juntos” (Lujambio dixit), en un republicano acto de austeridad, se auto cancelarían los cerca de 200 millones de pesos que en 2009 se gastarán en seguros, y los más de 360 millones en remuneraciones “adicionales y especiales”. Lo anterior, con copia al Senado de la República (317 millones sólo por seguro de gastos médicos).

Con el mismo espíritu republicano actuarían los consejeros electorales, los de la CNDH, los partidos políticos, los gobiernos estatales y municipales, los congresos locales, los integrantes del Poder Judicial y los que falten por mencionar, con el fin de hacer una limpia en sus pantagruélicas facturas que la pasan a la nación por concepto de sueldos, prestaciones y demás gastos “especiales” que ni de lejos corresponden (olvídense ya los resultados) a un país en profunda crisis.

Dice Lujambio que el “ajuste” (léase recorte) a las instituciones públicas de educación superior “es francamente menor”. Qué bueno que lo piense así, porque entonces bien podría hacer un esfuerzo para alcanzar un “ajuste francamente mayor” en la propia secretaría –la Educación Pública- supuestamente a su cargo, la cual en el segundo trimestre de 2009 se “engulló” algo así como 3 mil 350 millones de pesos en “prestaciones a servidores públicos” (sólo en el “sector central”), de acuerdo con el reporte de la Secretaría de Hacienda.

Más claro que el agua, el Gobierno federal “exige” a otros lo que él no está dispuesto a hacer. El recorte presupuestal a las instituciones públicas de educación superior equivale al 9.5 por ciento de lo que la SEP se “come” en prestaciones. Para dar una idea, por concepto de “el día del maestro” el “sector central” de esa dependencia erogó 256 millones de pesos, un monto equivalente al 32 por ciento del “ajuste” presupuestal a las citadas instituciones públicas de educación superior, y 28 por ciento mayor al recorte en la UNAM. Además, 6 millones por el “día de la madre”, lo que hace suponer que hay mucho que celebrar por los primeros y muy por las segundas.
17 Agosto 2009 04:00:50
Carstens y sus ovejitas
El secretario Carstens anda de gira artística por los estados de la República en los que los panistas hacen negocios... perdón “gobiernan”, con el fin de “sensibilizar” a los mandatarios blanquiazules (y éstos a sus diputados), en torno a la “estrategia” económica 2010 que el calderonismo propondrá al Legislativo -a más tardar el próximo 8 de septiembre- para superar el shock de las finanzas públicas, “estrategia” que se limita recortar el gasto, incrementar la deuda y aplicar nuevos impuestos y/o ampliar los existentes (por ejemplo IVA a medicinas y alimentos, entre otros), más una buena dosis de aumentos a precios y tarifas del sector público (sin considerar la acostumbrada cuesta de enero, con el característico racimo de incrementos en bienes y servicios del sector privado, sin mayor movimiento de salarios).

Como parte de dicha excursión, el pasado sábado el doctor “catarrito” comió y bebió a sus anchas en el estado de Morelos, en donde el gobernador (panista, obvio es) organizó y pagó -no precisamente de su bolsillo- una encerrona con las nuevas ovejitas blaquiazules que a partir del primer día de septiembre, y como parte de la LXI Legislatura, se verán en la oprobiosa necesidad de defender a capa y espada la citada “estrategia” económica del mariachi de Los Pinos. En esa gran comilona el secretario de Hacienda aseguró a los colegiados que en materia fiscal “por el momento el Gobierno federal no ha tomado una conclusión con respecto a la posible implementación de nuevos impuestos”, pero en este sentido, dijo, “nos vemos el 8 de septiembre”.

Pues bien, Calderón y Carstens pueden definir y proponer lo que se les ocurra: Desde nuevos impuestos y/o la ampliación de los existentes (IVA a medicinas y alimentos, por ejemplo) hasta el pago por tenencia de perro, gato o perico; total, han dado pruebas contundentes de que la explosiva situación social poco les interesa (6 millones de pobres adicionales en tiempos de “fortaleza económica” dan cuenta de ello). De igual forma podrán maicear o amenazar a sus ovejitas en San Lázaro, pero por mucho que se esfuercen por seguir deteriorando a los mexicanos, no pasarán de ser propuestas, pues corresponde a la Cámara de Diputados y a la mayoría de sus inquilinos decidir cuál es el camino a seguir para enfrentar el shock de las finanzas públicas y el lúgubre 2010 que se avecina.

Por ejemplo, Carstens ha sido insistente en que el IETU “ha sido muy exitoso” (en realidad ha partido en dos a micro, pequeñas y medianas empresas) y que en 2010 este impuesto “será fortalecido”, pero el doctor “catarrito” parece obviar que la nueva mayoría legislativa -de la que no forman parte las citadas ovejitas- se ha pronunciado abiertamente y desde ahora que de los dos impuestos (ISR y el IETU) sólo uno permanecerá vigente (y todo apunta para el debut y despedida del IETU), que el IVA en alimentos y medicinas es una agresión al pueblo de México y que será ella la que tome la decisión, no el gobierno calderonista, el cual podrá proponer impuestos a ventanas y puertas (como en su tiempo lo hizo Antonio López de Santa Anna), tributo al día y a la noche o lo que perversamente se les ocurra, pero la decisión está en San Lázaro. Entonces, a estas alturas el gobierno zombi de Calderón no tiene mayor posibilidad de imponer nada, a menos que esa mayoría se eche para atrás, en una suerte de zedillazo a la inversa.

Lo que queda claro es que no será en Los Pinos en donde se tomen las decisiones económicas para el próximo año (permitirlo sería por demás temerario), porque más allá de la disparatada “estrategia” dibujada por el doctor Carstens, el shock de las finanzas públicas confirma, por si hubiera dudas, que Calderón mintió permanentemente sobre la magnitud de la crisis interna. Tal vez lo mejor que podría hacer el Legislativo, más allá de desechar, por infame, la propuesta económica calderonista, sería revisar detalladamente los mecanismos legales que permitieran reducir a la mitad el sexenio del actual inquilino de Los Pinos, para que el michoacano se retire ahora, cuando, si bien el daño está hecho, aún es tiempo de tomar medidas de emergencia para intentar sacar al país del profundo hoyo en el que se encuentra.

El “súbito” reconocimiento del “shock de las finanzas públicas, el más grandes de los últimos 30 años” (Carstens dixit), contrasta con el terco discurso de Calderón, que fluye en sentido contrario de la realidad económica nacional. Así, como botones, no sólo presumió que “tenemos finanzas públicas sólidas”, sino que “ante una tormenta por fuerte que se avecine, tenemos un navío de gran calado que tiene una enorme estabilidad”, porque “hemos hecho la tarea, tenemos el trabajo hecho, e independientemente de si se confirma o no un pronóstico recesivo, nosotros estamos preparados para cualquier escenario” (enero, 2008).

En Nueva York (25 de septiembre de ese mismo año), Calderón se reunió con empresarios del Economic Club, a quienes aseguró: “En general se dice que cuando a Estados Unidos le da la gripe, en México a la gente le da pulmonía, pero éste no es el caso hoy en día. Ahora estamos sufriendo naturalmente los impactos de la situación aquí, pero los datos nos demuestran que México es mucho más capaz de superar esta situación difícil... la fortaleza de las finanzas públicas en el país evitará una crisis como las que solía sufrir en el pasado y que llevaría a empresas a la bancarrota”. Dos semanas después, el “plan anti crisis” y la devaluación.
15 Agosto 2009 04:00:51
Recuentos
Señal inequívoca de que “lo peor ya pasó” es el balance (oficial) que en materia de empleo y sobre el primer semestre de 2009 divulgó ayer el INEGI, y del cual sobresalen los siguientes resultados: De junio de 2008 a igual mes del presente año, el desempleo en el país se incrementó 48.44 por ciento, una proporción equivalente a casi 772 mil mexicanos que se sumaron al ejército de reserva para totalizar 2.4 millones de personas en tan precaria situación; alrededor de 232 mil empleadores causaron baja, lo cual equivale a una caída de 10.7 por ciento; la tasa de subempleo llegó a 11.1 por ciento de la población ocupada, 61 por ciento más que doce meses atrás; dos de cada tres mexicanos ocupados (64 por ciento) no tienen acceso a las instituciones de salud, y, para redondear el escenario, la tasa de ocupación en el sector informal de la economía llegó a 28.12 de la población ocupada (12.2 millones). Si a lo anterior se añade el triste panorama que se vislumbra para 2010, entonces queda claro que la célebre cuan repetitiva frase del inquilino de Los Pinos, citada al inicio de estas líneas, no es más que una rotunda tomadura de pelo.

Mientras el desafinado Calderón le hacía al mariachi en Montevideo, el INEGI divulgaba los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo al segundo trimestre de 2009, de la que se toma la siguiente información: En ese lapso, la (población ocupada sumó 43.3 millones mexicanos (27.1 millones hombres y 16.2 millones mujeres), monto inferior en 522 mil personas con relación al reconocido en el mismo trimestre de 2008 cuando se ubicó en 43.9 millones. Más de la mitad de la población ocupada (53.1 por ciento) se concentró en las ciudades más grandes del país (100 mil y más habitantes); en localidades rurales (menores de 2 mil 500 habitantes) el 19.2 por ciento; en asentamientos de 15 mil y menos de 100 mil habitantes (urbano medio) el 14.6 por ciento, y el resto de los ocupados (13.1 por ciento) en localidades de 2 mil 500 a menos de 15 mil habitantes (urbano bajo).

Por sector de actividad, 5.6 millones de mexicanos (13 por ciento del total) se ocuparon en el sector primario; 10.4 millones (24.1 por ciento) en el secundario o industrial, y 27 millones (62.2 por ciento) en el terciario o de los servicios. El restante 0.7 por ciento no especificó su actividad económica. Los montos correspondientes que se presentaron en el periodo abril-junio de un año antes, fueron de 5.8, 11.2 y 26.6 millones de personas, en el mismo orden.

Si se considera a la población ocupada en función de la posición que tiene dentro de su trabajo, el balance es que más de dos terceras partes del total (66.1 por ciento), esto es, 28.6 millones, son trabajadores subordinados y remunerados; 10 millones (23 por ciento) trabajan por su cuenta, sin emplear personal pagado; 2.8 millones (6.4 por ciento) son trabajadores que no reciben remuneración, y 1.9 millones (4.5 por ciento) son propietarios de los bienes de producción, con trabajadores a su cargo.

En el segundo trimestre de 2009 la población desocupada en el país se situó en 2.4 millones de personas y la tasa de desocupación equivalente fue de 5.2 por ciento, contra 3.5 por ciento en igual lapso de 2008. En las zonas más urbanizadas del país (100 mil y más habitantes) la tasa de desempleo abierto llegó a 6.4 por ciento, mientras que en las de 15 mil a menos de 100 mil habitantes fue de 4.5; en las de 2 mil 500 a menos de 15 mil se ubicó en 4.2 y en las rurales de menos de 2 mil 500 habitantes se estableció en 3. Cifras desestacionalizadas, indican que la tasa de desempleo a nivel nacional se incrementó 0.70 puntos porcentuales con relación a la del trimestre inmediato anterior (5.56 contra 4.86).

Por otra parte, las entidades que durante el segundo trimestre de 2009 registraron las tasas de desocupación más altas fueron: Querétaro (8.1 por ciento de la PEA), Coahuila (7.8), Aguascalientes, Chihuahua y Nuevo León (7.2 cada una), Estado de México (7.1), Distrito Federal (6.9), y Tamaulipas y Tlaxcala (6.4 en cada caso). Y con “menor” desempleo: Guerrero (1.6), Chiapas (1.9), Oaxaca (2.3), Veracruz (2.7), Yucatán (2.8), Campeche (3), Morelos (3.2), Nayarit (3.4) y San Luis Potosí (3.6).

Las rebanadas del pastel:
Otra marca al tigre: “Solicité un crédito-nómina a Santander y la ejecutiva me lo condicionó a la compra de un seguro de convalecencia. El contrato especifica que en los primeros tres meses a partir de la compra del seguro no debo presentar la enfermedad, en este caso el tumor. En marzo de 2006 empiezo con zumbidos en el oído, acudo a hospitales del sector salud y particulares, me revisan los otorrinolaringólogos y sólo me recetan pastillas. Es hasta julio de 2006 que a sugerencia de una especialista el médico me pide los estudios de resonancia magnética, y allí aparece el “bicho”.

Después de la operación los estudios de patología indican que es un tumor benigno. En convalecencia me enjaretaron un seguro. Lo reviso y entonces veo que el tumor benigno sí entra en la cobertura del seguro. Intentar cobrar el seguro ha sido un peregrinar. En la Condusef la persona “conciliadora” antes de yo pudiera replicar lo dicho por el abogado de la aseguradora corto la reunión, me dio un documento que yo no entendía para que lo firmara, y enojada me dice “va a firmar o qué, porque estamos perdiendo el tiempo”. Y pues no lo firme. Mapfre-Tepeyac argumenta preexistencia porque la sordera ya existía antes de la contratación del seguro, pero en las cláusulas se especifica que preexistencia es “cuando se ha diagnosticado la enfermedad, se ha hecho algún gasto en medicamentos, existen evidencias, etcétera”. Y en mi caso es hasta que me toman las placas que el médico se da cuenta que es tumor y después hasta que patología entrega el estudio del “bicho” que es benigno” (Ángel Santos García Z., .(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo))...

Una más: “Hace quince años contraté un crédito hipotecario en Udis con Banamex. El importe original fue de 100 mil pesos, y me dijeron que en 10 años, máximo, quedaría saldado. Empecé pagando más o menos mil 300 pesos mensuales, y ahora pago 3 mil 300, con el agravante de que ahora mi saldo es de casi 400 mil pesos, es decir una deuda impagable (como la de nuestro país) y menos tratándose de una persona como yo que he llegado a los 75 años de edad.

Por más que he tratado de razonar con Banamex ha sido imposible que “se compadezcan” (estoy soñando) y me propongan algo que me permita pagar una cantidad razonable antes de que pase a mejor vida, o sea de que “fenezca”. Según mis cálculos he pagado más de 3 veces la suerte principal, y sin embargo ahora debo casi cuatro veces más del préstamo inicial” (Gabriel Gardea Villegas, .(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)).

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13 Agosto 2009 04:00:08
Fracasos económicos
El Gobierno mexicano, junto al modelo económico al que se ha aferrado durante tres décadas, quedó como el perro de las dos tortas: Desmanteló la infraestructura productiva del Estado para entregársela al capital privado a precio de remate, dilapidó los recursos por la venta de garaje y tiró al bote de basura el ingreso del “boom” petrolero. Treinta años después, no tiene un clavo, nada que vender y enfrenta “el shock financiero más grande en 30 años” (Carstens dixit).

Treinta largos años, con pavorosos resultados económicos y sociales, para llegar al punto de asfixia que muchos advirtieron desde el arranque mismo del modelito puesto en marcha desde tiempos de Miguel de la Madrid y con el acelerador a fondo desde los de Carlos Salinas de Gortari. Lo peor del caso es que el S.O.S. lanzado por el pasado martes por el secretario de Hacienda no tiene otro propósito que encontrar un poco de oxígeno para continuar en la misma línea del fracaso, para volver a treparse a la cima y de nueva cuenta caer al vacío.

Se aferran al fracasado modelo económico, justo cuando el llamado internacional va en sentido contrario, cuando organismos internacionales y no pocos gobiernos insisten en retomar el papel rector del Estado en las cuestiones económicas. Léase, por ejemplo, el más reciente llamado de la Cepal, por medio de su secretaria ejecutiva, Alicia Bárcena: “El futuro se construye con ideas, con visiones estratégicas de largo plazo, con grandes acuerdos políticos y sociales que hagan viables los caminos del desarrollo y que den gobernabilidad democrática a nuestros países. La actual crisis financiera global pone fin a la ilusión –vigente en las últimas tres décadas- de que el mercado todo lo resuelve y abre nuevos senderos para el debate económico, social y ambiental. La región debe buscar un nuevo equilibrio entre Estado, mercado y ciudadanía y, por ende, la creación y reinvención de instituciones públicas, privadas, solidarias y comunitarias.

Detrás de esta tarea subyace la construcción de un Estado más fuerte, a partir de un pacto fiscal más sólido, que permita construir acuerdos políticos acerca del nivel, composición y tendencia del gasto público y de su financiamiento. Recalco la importancia del gasto social en tiempos de crisis: Mientras tomó 12 años recuperar el nivel de indicadores de crecimiento observados antes de la crisis de 1980, pasaron 24 años para que la región alcanzara los niveles de pobreza que exhibía antes de la crisis de 1980”. Sin modificaciones de fondo, sin dejar a un lado el fracasado modelo económico al que se aferra la tecnocracia, ¿cuántos años transcurrirán para que México retome el crecimiento y el desarrollo?

Carstens se queja amargamente de que México enfrenta el “shock financiero más grande en 30 años”, y advierte que vendrán “decisiones difíciles, porque asignaremos recursos limitados a una gran cantidad de objetivos”. Pero antes de él, aunque de la misma escuela, otros se quejaron por lo mismo y prácticamente con las mismas palabras: “No se descarta la posibilidad de elevar impuestos, readecuar subsidios e incluso realizar un nuevo ajuste al presupuesto; el nivel de recaudación fiscal es insuficiente y precario, y este año el ingreso federal llegará a los niveles más bajos en los últimos 18 años; si se mantiene así de deprimido, no vamos a lograr que el Estado construya la infraestructura necesaria (ni) el desarrollo que requiere el país para que las demandas sociales más urgentes de la población se atiendan” (subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, agosto de 1998) ¿ Déjà vu, o muestra de que el modelito económico lleva años muerto?

Pero no sólo en la Secretaría de Hacienda se repite el discurso. En los Pinos ya lo tienen grabado en piedra: “Evitamos que la crisis financiera causara la quiebra masiva del aparato productivo y la consecuente pérdida, no sólo de miles, sino de millones de empleos. Para lograrlo se tomaron medidas indudablemente drásticas e impopulares, pero indispensables para evitar que la emergencia nos impusiera un costo social mucho mayor al de por sí muy doloroso que vivió entonces la población”. Ya lo dijo Felipe Calderón hace un par de días, pero el entrecomillado pertenece a Ernesto Zedillo, cuando lo reprodujo en su segundo informe de gobierno, el 1 de septiembre de 1996. Y en ninguno de los casos el discurso correspondió a la realidad.
Si no hay cambio de modelo, lo que hoy vive el país será de risa en comparación con lo que no mucho más adelante puede suceder.

LAS REBANADAS DEL PASTEL:

Muchos ilusos creen que ayer “triunfaron los mexicanos” con el 2-1 de la “selección nacional” de futbol. Pero en realidad los grandes ganadores son Televisa y TV Azteca (en ese orden), pues con el resultado en el coloso de Santa Úrsula garantizaron un negocio cercano a mil millones de pesos (70 por ciento para la fábrica de sueños y 30 por ciento para el de los “abonos chiquitos”) por la participación de los ratoncitos verdes en el Mundial Sudáfrica 2010.

¡Felicidades! “afición”… Y más rápido que una saeta Calderón saldrá a presumir, micrófono en mano, que el resultado del Tri “es muestra inequívoca de que lo peor ya pasó, que hay signos alentadores y que en 2050 México será la cuarta potencia económica mundial”… Ahora que si de buenas ideas y cara dura se trata, allí está la nueva Pájara Peggy de Los Pinos, César Nava, “augurando el triunfo panista en la elección presidencial de 2012”.
10 Agosto 2009 04:00:23
Recorte de personal en Bancomext
* Recorte de personal en Bancomext
* Austeridad: 600 mil en vinos y tequila


A las cifras alegres que sobre “la creación de empleo” divulga el gobierno calderonista, habrá que restar la defunción de plazas laborales en el castigadísimo Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), una institución otrora impulsora del crecimiento económico y el comercio exterior de productos nacionales, la cual se mantiene en la mira de las destructoras manos neoliberales.

Creado en 1937 para fomentar el fortalecimiento económico del país e incentivar la participación de productos mexicanos en el mercado internacional, Bancomext ha sido víctima de los caprichos, amistades y negocios sucios del inquilino en turno de Los Pinos (desde tiempos de Salinas y Zedillo, sin olvidar a la dupla Fox-Calderón, la institución carga con onerosos “rescates”, como por ejemplo los del WTC, Gutsa y Juan Diego Gutiérrez Cortina, con todo y familia, así como inversiones privadas de mexicanos en telefonía cubana, y carreteras en Chile, propiedad de inversionistas mexicanos, y las aerolíneas, entro otros), de los que, con recursos propios, a duras penas a salido airoso. A pesar de ello, desde las principales oficinas de la Secretaría de Hacienda lo señalan como “ineficiente”, lo que aunado a “la falta de recursos” lo han puesto a merced de la trituradora neoliberal de empresas del estado.

Calderón ha hecho lo suyo y, como Fox, no quita el dedo del renglón: Acabemos con Bancomext y fusionémoslo con Nacional Financiera. El Legislativo, en varias ocasiones, ha logrado posponer la masacre, pero no el capricho. Ahora el sindicato de trabajadores de ese banco del estado informa que “ante el fracaso de la iniciativa presidencial para dar la puntilla al Banco Nacional de Comercio Exterior y fusionarlo con Nafin, frenada a finales de abril por el Senado de la República, las autoridades han resuelto proseguir el desmantelamiento de la institución por la vía de los hechos, y ya anunciaron otro recorte de 18 por ciento en la plantilla de personal. Desde el inicio del gobierno del empleo en 2006 hasta el cierre de 2008, según datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, el personal del Bancomext disminuyó casi 40 por ciento, proporción que sube a 66 por ciento si se consideran los recortes ejecutados durante el gobierno foxista. El recorte previsto implicaría la salida adicional de unos 100 trabajadores y funcionarios, con lo que la sangría de personal llegaría a 50 por ciento en la primera mitad del sexenio calderonista y a 72 por ciento desde el año 2000”.

Hacienda insiste, y hay que subrayar que “ninguna otra institución de banca de desarrollo ha sufrido embate igual. Además de unilateral y excluyente, para el Sindicato de Bancomext la acción gubernamental es a todas luces irresponsable, ante la nueva composición de la Cámara de Diputados que por mucho no garantiza fusión alguna. El ajuste laboral en puerta entraña, en consecuencia, un franco desdén hacia los acuerdos del Congreso de la Unión, sumado a una grave irresponsabilidad oficial al ahondar el debilitamiento del Bancomext en aras de un proyecto de fusión más que discutible e incierto. Tampoco se toma en cuenta el notable repunte de la posición financiera y la actividad crediticia de la institución, con un superávit operativo de 281 millones de pesos en el primer semestre de 2009, ni su importancia clave en las propias políticas contra cíclicas gubernamentales y las tareas mayores de fomento productivo, mediante la entrega de crédito directo y de largo plazo a las empresas mexicanas”.

De acuerdo con la versión oficial, Bancomext es “ineficiente” y “no existen recursos para sostenerlo”. Lo primero es discutible, pues de otra manera los “rescates” privados con dineros públicos por medio del banco no habrían sido posibles (los casos más recientes son Comercial Mexicana y Cemex, por ejemplo), mientras que lo segundo es difícil de aceptar dada la evidencia disponible. ¿Cómo la directiva de una empresa del estado carente de recursos puede destinar tantos a la indiscriminada adquisición de chácharas, viajes, alcohol, fiestas, celebraciones, playeras y conexos para propios y extraños?

¿En serio Bancomext carece de recursos, o en realidad los que tiene los destina a lo que no debe? El IFAI nos ayuda a despejar esta duda: Tan s olo en el primer año de gobierno calderonista (los registros no están actualizados), esta institución pública, entonces a cargo de Mario Laborín, cachorro del Grupo Monterrey, destinó dinero a manos llenas a, por ejemplo, los siguientes renglones:

Cerca de 3 millones de pesos a Héctor Reyes Retana Dahl (ex director de Bancomext con Fox) para “servicios de asesoría para la creación de un organismo promotor de exportaciones”, que no era otro que Proméxico (el que se supone debe “sustituir” a Bancomext en la promoción del comercio exterior) ¿Y quién fue el encargado de darle cuerpo a Proméxico? Pues Héctor Reyes Retana Dahl, es decir, que Bancomext pagó para que le organizaran su sepelio.

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27 Julio 2009 04:00:49
Documentar la memoria
En las recetas fondomonetaristas y la práctica de recortar permanentemente el gasto público, los últimos cuatro inquilinos de Los Pinos creyeron encontrar la piedra filosofal para “alcanzar el desarrollo nacional”. Y tijera en ristre actuaron en consecuencia: “Recortemos, por el bien de la patria”. Casi 30 años después, el resultado ha sido desastroso, y el maltrecho jinete en turno -el obediente hijo desobediente- va por el mismo camino.

Recortar, según el Diccionario de la Lengua Española, significa “cercenar lo que sobra de algo”. Lo paradójico del caso que nos ocupa es que siendo el gasto público notoriamente insuficiente para atender las urgencias nacionales, los cinco inquilinos de Los Pinos dicen creer en aquello de la piedra filosofal, a pesar de que en los hechos son los responsables del periodo histórico (1983-2009) con menor crecimiento económico y nulo desarrollo en el México institucionalizado.

“Ahorros” por aquí, “guardaditos” por allá y recortes a diestra y siniestra han sido la constante en las últimas tres décadas, mientras el país cae, cae y cae, y su población junto a él. Eso sí, nunca, por ningún motivo, hablan de recortar, sino de “ajustar” el presupuesto, y entre “ajuste” y “ajuste” han hecho la hombrada de que México “crezca” menos que Haití, que en ese sentido la economía mexicana ocupe la última posición en América latina y que en 2009 se coloque, si bien va, en el escalón número 141 de 152 posibles en el ámbito internacional. Pero no quitan el dedo del renglón, y el doctor Carstens recién anuncia otro “ajuste” presupuestal, que volverá a pasar factura al bienestar de los heroicos sobrevivientes de esta nación.

Tras el “hallazgo” de la piedra filosofal, según su propia presunción, ha sido tal el éxito del taller gubernamental de recorte y confección, que la tasa promedio anual de “crecimiento” económico en casi 30 años a duras penas, con esfuerzo sobrehumano, llegaría a 2 por ciento, una proporción tres veces menor a la que México registró antes del susodicho descubrimiento de tan preciada roca.

Entre los resultados evidentes de la fábrica neoliberal y sus cinco gerentes destaca el voluminoso ejército de pobres, al cual, paradójicamente, las recetas fondomonetaristas y la política de recorte presupuestal amenazaban con reducir a su mínima expresión “en unos cuantos años”. Al cierre de 2008, más de 50 millones de mexicanos (según información oficial; 80 millones de acuerdo con cifras más certeras) se mantienen en espera de que alquimia gubernamental les aporte algún resultado. En vía de mientras, deberán renovar su esperanza y esperar a diciembre de 2012, porque el Calderón va que vuela para sumarse al ya grueso inventario de sexenios perdidos en lo que ha desarrollo se refiere, como en tantas otras cosas.

Los cinco gerentes, palabras más o menos, han dicho lo mismo para justificar su recetario y sus consecuentes recortes presupuestales. Para documentar la memoria, va un breve paseo por la retórica neoliberal, en el entendido de que los resultados son por todos sobradamente conocidos y padecidos. Comienza con Miguel de la Madrid, para quien el “combate de la crisis requería un ajuste económico drástico, que inevitablemente tendría un costo social, pero hubiese sido mucho mayor y mucho más doloroso si el Gobierno no hubiese tomado la iniciativa. Ello podría haber conducido a una situación de caos y retroceso. Estos ajustes son dolorosos pero necesarios para evitar nuevos desequilibrios en las finanzas públicas. Había que tomar medidas duras, a veces amargas, pero necesarias. El desafío, instrumentar estas medidas con equidad para distribuir con justicia el costo social del ajuste, evitando que el peso del combate a la crisis recayera sobre los grupos más desfavorecidos”.

Y el “modernizador” de México, Carlos Salinas de Gortari, festejaba: “Pocos países han realizado un ajuste de tal magnitud en unos cuantos años. Con todo, constituimos ya un México diferente que empieza a cosechar la siembra de su propia transformación. Los mexicanos (…) sabemos que las cosas se hacen ya de manera diferente y que esos cambios toman tiempo y pasan por ajustes que significarán, más pronto que tarde, bienestar para todos, mayores espacios de libertad y democracia, de respeto y esperanza. Así me lo han dicho los miles de compatriotas con los que he dialogado en mis giras semanales por el interior del país. Así lo ratifican las encuestas de opinión a nivel nacional y regional… Estos resultados sientan las bases para dar paso definitivo a la estabilidad… La reforma nos permite una nueva perspectiva económica, sin agobio de deuda, inflación o déficit; un nuevo horizonte de equidad social, sin iniquidades crecientes”.

Mister Fobaproa, Ernesto Zedillo, celebraba: “Entre más rápido crezca la economía, más pronto se podrán alcanzar las metas para el bienestar social. Por eso, la política económica de esta administración ha tenido el propósito de alcanzar y preservar las condiciones que permitan a la economía nacional no sólo crecer en el corto plazo, sino hacerlo firmemente a lo largo del tiempo… En los tres ajustes (presupuestales en 1998) prevaleció el criterio de afectar en la menor medida posible el gasto social, lo que afortunadamente ha permitido mantener vigentes las principales metas de los programas en apoyo de quienes más lo necesitan. De no habernos ajustado ahora suficiente y oportunamente a las nuevas circunstancias, más pronto que tarde habríamos pagado un costo mucho mayor en términos de pérdida de crecimiento económico y empleo, inflación e inestabilidad financiera. Dejaremos atrás los traumas económicos que se han dado alrededor del cambio sexenal de gobierno desde hace casi un cuarto de siglo”.
25 Julio 2009 04:00:29
De entuertos y denuncias
El pasado martes en este espacio se publicó una denuncia ciudadana en contra del Consejo de Evaluación del Desarrollo Social del Distrito Federal, por “incumplimiento de la normatividad”, la “incorporación de criterios adicionales para determinar la asignación de los proyectos originalmente no establecidos en la convocatoria” y otras “inconsistencias”.

Lo anterior provocó la inmediata atención del caso por parte del referido organismo, y su petición de incluir en México SA las “aclaraciones” hechas a la parte ofendida. Paralelamente, recibimos una nueva queja sobre el particular, con idéntica solicitud. Van, pues, en ese orden.
Del organismo, en carta dirigida al primer ofendido, con firma de su director general, Pablo E. Yáñez Rizo: “El Comité de Evaluación y Recomendaciones de este consejo no asignó la evaluación de la política hacia los jóvenes a una organización no registrada en el directorio de evaluadores, tal como puede constatarse en la página electrónica del consejo, en la que aparece la Asociación Civil Iniciativas para la Identidad y la Inclusión (INICIA, AC), registrada bajo el número de incorporación 019/08.

“Tanto la convocatoria para la inscripción en el directorio de evaluadores externos en su párrafo antepenúltimo, así como el inciso primero del artículo 34 de nuestro estatuto orgánico, establecen que la inscripción al directorio está abierta de manera permanente, por lo que resulta insostenible su afirmación en el sentido de que “aún después de haberse cerrado el plazo para el registro en el Directorio de Evaluadores el pasado 6 de julio de este año… siguieron apareciendo en la página de internet decenas de inscritos más, entre ellos el de Saúl Escobar, a quien se le asignó la evaluación de las políticas de apoyo al empleo y promoción del trabajo...” pues Escobar solicitó su incorporación y quedó registrado (3 de julio) antes de que la recepción de las propuestas se hubiera cerrado.

“Teresa Incháustegui Romero fue incorporada (después de analizar su solicitud y habiendo dejado su encargo ciudadano de consejera el 30 de abril del 2009) en el Directorio de Evaluadores Externos bajo el número de folio 056/09, al haber cumplido con todos los requisitos señalados en la convocatoria y no estar en ninguno de los supuestos que lo impidieran. Así, con su incorporación al Directorio de Evaluadores no se violentó ninguna normatividad al respecto”.

“Para evitar cualquier conflicto de intereses, el Comité de Evaluación y Recomendaciones durante la cuarta sesión ordinaria 2008 y con relación a las propuestas recibidas relativas a la convocatoria 001/2008, resolvió establecer como criterio de exclusión para la asignación de las evaluaciones a quienes hubieran sido funcionarios o asesores del Gobierno federal o del DF en los últimos cinco años, o a organizaciones civiles o sociales de los que precedente que se vería reflejado tanto en los términos en los que fue expedida de la convocatoria 001/2009, como en el tercer párrafo del artículo 32 del Estatuto Orgánico del EVALÚA- DF (Gaceta Oficial del DF del 15/06/09).
“Con relación a su solicitud de conocer los resultados y conclusiones de las evaluaciones externas realizadas en el 2008, me permito recordar que de acuerdo a los señalado por el artículo 42 –párrafo sexto- de la Ley de Desarrollo Social y el 46 del Estatuto Orgánico del EVALÚA-DF, las mismas se harán públicas una vez que las recomendaciones del Consejo tengan el carácter de definitivas... EVALÚA-DF no tiene atribuciones de órgano auditor de los programas sociales, sino que la atribución (...) para este Consejo es la de la realización, como facultad exclusiva, de la evaluación externa de la política social y los programas sociales”.
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24 Julio 2009 04:00:42
Tijeretazo al Gobierno
Agarraos, mexicanos heroicos, que los “catarritos” y las “gripes” ya le agarraron cariño al país, mientras sus brillantes “conductores” sólo saben responder de una forma: Con la tijera en la mano, justo cuando lo que el país requiere es inversión para echar a caminar el maltrecho motor económico, reactivar la moribunda actividad productiva y generar algo de empleo.

Ayer, el doctor “catarrito” atacó de nuevo y, tijera en mano, anunció otro recorte al gasto público como mágica “solución” a la caótica situación económica que registra el país: 50 mil millones de pesos, que se suman a los 35 mil millones previos (mayo pasado), en un ejercicio practicado con singular alegría desde los tiempos de Miguel de la Madrid, con los resultados que, desde entonces, todos los mexicanos conocen y padecen.

Lo anterior, aderezado con un informe del INEGI sobre el desplome del sacrosanto sector exportador (“la solución definitiva para el México moderno”, según reza la versión oficial, también desde tiempos de MMH) y el reconocimiento (como si fuera necesario y en sentido contrario de lo asegurado por el inquilino de Los Pinos) de la Secretaría de Hacienda de que “continuará la caída del empleo” y la advertencia del Banco de México sobre el incremento en los indicadores de morosidad en tarjetas de crédito como consecuencia del creciente desempleo, lo que adelanta un plácido 2010 en lo económico y en lo social.

Para mejor ocasión dejó el doctor Carstens el repetitivo discurso sobre el “blindaje económico”, la “solidez de las finanzas públicas” y demás “virtudes” y maravillas sólo vistas en Los Pinos y zonas aledañas, y ayer consideró que “es indispensable reducir el gasto público en 85 mil millones de pesos (50 mil más 35 mil de mayo) a lo largo de todo el año, por los menores ingresos tributarios y petroleros”, los cuales, dicho sea de paso, llevan meses en franco deterioro y números color rojo fuego.

En los hechos aquello de “la solidez en las finanzas públicas” no trascendió el eslogan propagandístico, pues el propio Carstens reconoció -también como si fuera necesario- que en 2009 el erario contará con 480 mil millones de pesos menos de lo presupuestado, pero, dijo, la compensación provendrá de recortes del gasto, las coberturas por precio petrolero y los fondos de estabilización. De esa caída en el ingreso público, alrededor de 211 mil millones corresponden a petróleo y el resto a ingresos tributarios.

Bien. ¿Y en qué se va a recortar? Según el inspirado titular de la Secretaría de Hacienda, de los 50 mil millones de pesos que la tijera recortará el 78 por ciento corresponderá a gasto corriente y el 22 por ciento restante a “gasto de bienes muebles e inmuebles” y obra pública.

Lo primero es dudoso que suceda, lo segundo probable, pero lo tercero no sólo real sino lamentable. El inquilino de Los Pinos también deberá borrar de sus frases aquélla de “presidente de la infraestructura”, como de tiempo atrás eliminó las relativas a empleo, seguridad y bienestar social, entre tantas otras. Entonces, según el funcionario, el recorte es más que recomendable, pues “hay que cumplir con el objetivo de balance presupuestario establecido por la Ley Federal de Presupuesto”.

Que la “estrategia anticíclica ha funcionado y ha funcionado bien”, presume el inquilino de Los Pinos, y el anuncio de Carstens lo demuestra: Menos gasto público, menos empleo, menos crecimiento económico, con una perspectiva peor para 2010, por mucho que por todas partes él vea “signos alentadores”. Y para demostrarlo decide recortar los dineros a una de las áreas que mayor empleo aporta: La de infraestructura, la obra pública. Queden para la fábula y/o sexenios posteriores las “grandes obras que inauguraremos durante mi administración”.

Lo anterior complica el de por sí complicado panorama de las finanzas estatales. La original cuan solitaria denuncia de un gobernador por el recorte de aportaciones federales a estas alturas se ha convertido en coro de mandatarios de las 31 entidades de la República, más el distrito Federal, a las que la tijera afecta de tiempo atrás. Las finanzas federales desfallecidas y las estatales en plena inanición, en un país en el que la crisis le hacía los purititos mandados (versión oficial), porque “es externa”.

Para redondear el panorama, el INEGI informó que en el primer semestre de este caótico 2009 las exportaciones mexicanas se desplomaron 30.2 por ciento. En el desglose, los envíos petroleros al mercado internacional se redujeron 55.6 por ciento, mientras que las ventas foráneas no petroleras lo hicieron en 24.3 por ciento, destacando las manufactureras con una caída superior a 25 por ciento. Cifras preliminares indican que el erario dejará de captar alrededor de 25 mil millones de dólares a lo largo del año por caída en precio y volumen de las exportaciones de oro negro. En sentido contrario, las importaciones totales se desplomaron 30.6 por ciento. Las de bienes de consumo lo hicieron en 38.8 por ciento, de las de bienes intermedios en 30.4 y las de bienes de capital 21.3 por ciento.
LAS REBANADAS DEL PASTEL:

El Club de Periodistas de México invita a su LIV foro “¿Centralismo o Federalismo?; Entre la fragilidad política y el control de fuerza”. Participan César Garizurieta, Genaro Rodríguez Navarrete y José Manuel Orozco Garibay. Modera Celeste Sáenz de Miera. La cita, como siempre, es a las 18:00 horas en Filomeno mata número 8, Centro Histórico.
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20 Julio 2009 04:00:13
Tratar de vivir mejor
Por si alguien tuviera dudas, va un éxito más del gobierno calderonista: En los primeros dos años de estancia en Los Pinos, casi 6 millones de mexicanos obligadamente se sumaron a la pobreza. En ese lapso, el porcentaje y el número de mexicanos pobres se incrementaron sustancialmente en comparación con los indicadores que recibió (el 1 de diciembre de 2006), lo que en este sentido representa un retroceso a los niveles observados en 2004 en cuanto a porcentajes y a 2002 en lo que a número de mexicanos se refiere.

Así, “para vivir mejor”, 50.5 millones de paisanos se encuentran en condición de pobreza patrimonial; 26.76 millones en pobreza de capacidades y 19.5 millones en pobreza alimentaria. Y ese resultado lo obtuvo en un bienio en el que oficialmente no había crisis.

Más de 50 millones de mexicanos hundidos en la pobreza ejemplifican lo resultona que ha salido la política económica en el país, no sólo con Calderón sino a lo largo de los años. Sirva de referencia que en 1992, cuando el país se insertaba en el primer mundo (según el discurso oficial) el número de pobres ascendió a 46.14 millones, equivalente en ese entonces al 53.1 por ciento de la población total; en 2002 se había incrementado a 50.4 millones, igual al 50 por ciento de la población total, y en 2008 a 50.55 millones, equivalente al 47.4 por ciento de esa misma población.

En 2006, el 42.6 por ciento de los mexicanos era pobres (44.67 millones); dos años después, en 2008, el porcentaje se incrementó a 47.4 y el número a 50.55 millones. Casi 6 millones más, antes de la crisis oficialmente reconocida (la de 2009). Lo mejor del caso es que el balance, la medición, las cifras, no provienen de alocados organismos internacionales “que no entienden lo que pasa en el país”, ni mucho menos de “enfermizos opositores al régimen”. No: La fuente es el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (Coneval), una institución pública descentralizada, que basa su análisis en la reciente Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2006-2008, levantada por el INEGI.

De acuerdo con las cifras oficiales (INEGI y Coneval), de 2006 a 2008 nacieron un millón 896 mil 53 mexicanos; en ese mismo periodo 5 millones 872 mil 205 paisanos fueron obligadamente incorporados a la pobreza, de tal suerte que Calderón condenó a la miseria a todos los nacidos en el primer bienio de su administración y entre las patas se llevó a otros 3 millones 976 mil 152 que arribaron a este heroico país entre 2001 y 2005, lo que confirma lo bien que hace las cosas y el éxito de su “política social”, cuyos “operadores” han sido la actual senadora por Yucatán Beatriz Zavala Peniche (hasta enero de 2008) y (desde entonces) el actuario Ernesto Cordero Arroyo.

Y para entender cómo se divide el pastel, van las definiciones: Pobreza de patrimonio, es la insuficiencia del ingreso disponible para adquirir la canasta alimentaria, así como para realizar los gastos necesarios en salud, vestido, vivienda, transporte y educación, aunque la totalidad del ingreso del hogar sea utilizado exclusivamente para la adquisición de estos bienes y servicios; pobreza de capacidades: insuficiencia del ingreso disponible para adquirir el valor de la canasta alimentaria y efectuar los gastos necesarios en salud y en educación, aun dedicando el ingreso total de los hogares nada más para estos fines; y pobreza alimentaria: Incapacidad para obtener una canasta básica alimentaria, aun si se hiciera uso de todo el ingreso disponible en el hogar para comprar sólo los bienes de dicha canasta.

LAS REBANADAS DEL PASTEL:
De la lectoría: “La entidad cuenta con el Instituto de Seguridad Social del Estado de Guanajuato (ISSEG), sin duda uno de los primeros golpes al ISSSTE. Inicialmente sólo se encargaba de acumular los fondos para las pensiones de los trabajadores del Gobierno estatal. Hoy, éstos aportan tanto al ISSSTE como al ISSEG. La atención médica a los trabajadores del Gobierno estatal se les debe brindar en el ISSSTE, que en la entidad no ha incrementado su infraestructura ni su capacidad de atención, (pero) en sólo tres años los derechohabientes se han duplicado.

Los trabajadores obtienen del ISSEG préstamos para casa, préstamos a corto plazo, el ISSEG es dueño de una cadena enorme de farmacias con presencia en Michoacán y San Luis Potosí, cambia dólares, tiene también diversos estacionamientos (Irapuato, San Miguel, León), participa en el proyecto del puerto interior de Guanajuato, proyecta hacer las oficinas que luego le rentará al Gobierno, tiene supermercados y centros comerciales. La población trabajadora del Gobierno se podrá quejar de la carencia de atención médica (aunque tienen una Red Médica de clínicas particulares que dicen les paga la universidad; sin embargo, pues la pagamos todos porque es una red que opera con recursos públicos que nunca son auditados), pero no hemos reparado en el boquete que en la atención médica estatal le ha abierto, a mi parecer, el negociazo de seguridad social estatal llamado ISSEG, al utilizar las aportaciones (que además este año subió el porcentaje de aportación y nadie se inconformó) en la ampliación de infraestructura comercial.

De la atención médica se pueden encargar las clínicas privadas y los hospitales del DF que han establecido sus franquicias en esta entidad. No es fácil ni rápido tener la información que nos muestre cómo ha crecido el número de negocios particulares llamados clínicas, a la sombra de subsidios entregados directamente a los pacientes que luego de endrogarse y tras la emergencia de salud (los accidentados caen a las clínicas particulares, y ya luego pues no hay para pagar pero el Gobierno les paga) recurren a una oficina de Gobierno donde luego de hacer un trámite y demostrar que no tienen para pagar la deuda hospitalaria, el Gobierno paga directamente a la clínica. Así, la gente va creyendo que el estado funciona, porque el Gobierno a unos les paga su deuda con clínicas; los burócratas viven felices, porque sus aportaciones les dan estacionamientos (en los que además deben pagar), y el ISSSTE continúa su decadencia, pero el ISSEG ni por equivocación entrará a la atención médica, en cambio los fraccionamientos ponen el costo de las casas, curiosamente, en lo que puede obtener un trabajador de Gobierno como crédito.

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18 Julio 2009 03:39:26
Ceses tardíos en el IMSS, ¿son para dar impunidad?
Pide médico del ISSSTE a la alta burocracia atenderse en éste, el IMSS o Seguro Popular

Que siempre sí fue corresponsable de la tragedia en la guardería ABC de Hermosillo en la que murieron 48 niños y más de 40 resultaron gravemente lesionados; que siempre no fue suficiente la experiencia como gerente del restaurante guanajuatense El Gallo Pitagórico, ni su conocimiento como diseñadora de interiores para desempeñar un cargo que obtuvo por mera amistad con el grupo que toma decisiones (aunque sean desastrosas); que siempre sí Carla Rochín Nieto causa baja como coordinadora nacional del sistema de guarderías del IMSS, porque tratándose de sobrevivencia política el funcionario grande se come al chico, como no hace mucho esta "muy amiga" de Margarita Zavala se engulló a los más pequeños que ella, y antes de pasar por el proceso digestivo de alguien por arriba de él, Daniel Karam procedió a defenestrarla.

Cuarenta y tres días después de la tragedia en la ABC de Hermosillo y sin mediar denuncia penal alguna –es decir, en sentido contrario de como procedió Karam con los burócratas expiatorios de la Delegación Sonora–, ayer la pitagórica señora Rochín Nieto dejó de ser la "coordinadora" nacional del sistema de guarderías del IMSS, un cargo que, por lo demás, nunca debió ocupar. Pero así "funcionan" las cosas en este país: resulta más que suficiente ser amigo de alguien que de la nada se encumbra políticamente, para roer hueso de oro, y en este sentido el gabinetazo calderonista es fuente inagotable de ejemplos.

Se va la Rochín, pero se cae para arriba. Oficialmente le quitan el puesto para protegerla, más que para responsabilizarla. Libre de cualquier tipo de proceso judicial, recibirá suculenta liquidación, la mandarán pitagóricamente a vacacionar una temporada y después decidirán qué nuevo hueso roerá. El mismo irresponsable que la designó –que hoy juega a los avioncitos– como coordinadora nacional de guarderías del IMSS, ahora la retira de la plaza pública para que la impunidad y la enclenque memoria colectiva hagan el resto.

Es la misma diseñadora de interiores que a mediados de agosto de 2008 presumía la privatización de la seguridad social: "la necesidad de abrir más espacios (subrogados) es por la demanda de las madres trabajadoras, que tienen la necesidad de que cuiden de sus pequeños con calidad y calidez para que ellas puedan laborar", como las de Hermosillo.

Junto a ella, otro pez más pequeño que Karam. Al igual que la Rochín –con jugosa liquidación y libre de proceso penal alguno–, el hasta ayer director nacional de Prestaciones Económicas y Sociales del IMSS, Sergio Antonio Salazar, gozará de cómodas cuan obligadas vacaciones, mientras algo le encuentran en otro lugar y tiempo. La duda es: si siempre fueron corresponsables, ¿por qué tardaron tanto en darlos de baja? O si se prefiere, ¿si "nada tuvieron que ver" en la tragedia de Hermosillo –como señalaba la versión oficial–, por qué los separan del cargo?

Habrá que ver en qué medida le sirve a Karam este nuevo "muro de contención", porque el nivel de coprolitos sube y engulle, con lo que los peces grandes se convierten en chicos en la cadena alimenticia de la política nacional.

Las rebanadas del pastel

De los lectores, sobre el desbarajuste en el ISSSTE: “soy médico internista en el ISSSTE Zacatecas. Sugiero que la alta burocracia (presidente de la república, gobernadores, ministros, legisladores, etcétera), con sus respectivas familias, se afilien al Instituto, el IMSS o el Seguro Popular para que se den cuenta de lo que sufre la gente de a pie, a ver si de esa forma les da por verdaderamente invertir en la mejora de las instituciones de salud. Sí, existe personal (médico, paramédico, enfermería, administrativo de confianza etcétera) con poca sensibilidad hacia los derechohabientes, y si se le busca encontraran todo tipo de anomalías (robo de medicamentos, venta de los mismos, cobrar por adelantar una cita y/o cirugía etcétera), pero es injusto que a todos se nos tilde de la misma manera (…) También hay de otros: quienes nos dedicamos a trabajar y a veces a hacer milagros con lo poco que tenemos de material, con el exceso de pacientes, ya que los problemas de este tipo se originan por la carencia de insumos y la burocracia institucional. A veces sí hay insumos, pero cuando se requieren por las noches, madrugadas o fines de semana éstos se encuentran guardados o almacenados. Si no hay medicamentos, equipos adecuados, qué ganamos con tener el conocimiento de saber utilizarlos sino existen o no se encuentran dentro del cuadro básico. Ejemplo: una persona que acudió a nuestra institución requería un marcapaso definitivo, como se supone que es un procedimiento que en teoría no se realiza en nuestro hospital se tiene que enviar al hospital de referencia que le corresponde, en este caso Guadalajara; si lo reciben fue muy afortunado, si se obtiene negativa se hace a México la misma solicitud y si nuevamente dan negativa se comienza la tramitología para la compra del mentado marcapaso, y una vez que llega es instalado por el cardiólogo de nuestra institución. ¿No es mucha pérdida de tiempo? Esta paciente estuvo esperando más de dos semanas dichos trámites, y mientras tanto tenía colocado un marcapaso transitorio con los riesgos que eso conlleva (el tener un catéter vascular por periodos prolongados lo predispone a infección: endocarditis). Pero claro, si el paciente es influyente, familiar o recomendado de alguien así, entonces se mueve cielo mar y tierra para que todo sea inmediato. El único y verdadero hospital de alta especialidad a nivel ISSSTE es el 20 de Noviembre; los regionales muchas veces no tienen todo lo necesario o se encuentran saturados de pacientes, por lo que sigue siendo centralizada la atención medica de alta especialidad. No he sabido que construyen nuevos hospitales del ISSSTE: son los mismos desde hace varios años con múltiples carencias. No todo radica en la atención médica, existen responsabilidades a otros niveles, pero siempre se acusa al personal médico de lo malo de las instituciones. Si un paciente en estado crítico o con enfermedad grave sale adelante, aún con las limitaciones que comento, entonces fue ‘gracias a dios’, pero donde se complique, y no necesariamente por negligencia como tanto se menciona, ahí si la culpa fue del médico… También a nosotros nos descuentan quincenalmente el servicio médico, el ISR que con el gobierno de Calderón aumentó (excepto el salario); pagamos impuestos de otro tipo, por lo que los sueldos de cualquier trabajador federal también corren por nuestra cuenta, y no sólo los de los prestadores de servicios del ISSSTE. Si llegan a revisar el sueldo base de un médico especialista, comparado con el de otro tipo de burócratas, se darían cuenta de la desproporción existente” (se omite el nombre del remitente, no vaya a causar baja).

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11 Julio 2009 04:00:29
Narcoguarderías
Dada la manga ancha con que se otorgan y el criterio meramente mercantil a la hora de autorizarlas, ayer mismo en este espacio se planteaba la posibilidad de que, más temprano que tarde, el narcotráfico incursionara en el jugoso negocio de las guarderías subrogadas por el IMSS y las transformara en excelentes lavanderías de dinero.

Así es: Narcoguarderías infantiles, porque al final de cuentas (gobierno calderonista dixit) a la hora de concesionarlas “no importa” quién se las quede, sino quién “ofrece los mejores servicios y costos”. Y para eso el narco se pinta solo.

Pues bien, la posibilidad es realidad desde cuando menos ocho y medio años atrás, por cortesía del gobierno de Vicente Fox (con Santiago Levy instalado en la oficina principal del IMSS) y generosa ratificación de Felipe Calderón (con Juan Molinar Horcasitas en la Dirección General del Seguro Social), de acuerdo con la información oficial que el pasado miércoles hizo pública el actual director del instituto, Daniel Karam.
En la revisión de nombres que contiene el padrón de beneficiarios de guarderías subrogadas por el IMSS (el que difundió Karam el pasado miércoles) ya brotó la primera narcofamilia (Zambada, del Cártel de Sinaloa) felizmente dedicada a este productivo negocio, la cual de inmediato agregó un área especializada en lavado de dinero. A cargo de la guardería autorizada aparecen no sólo familiares del capo, sino algunos de sus principales operadores financieros.

Lo sugerente de este “descubrimiento” es que desde el 17 de mayo de 2007 (ésa es la fecha oficialmente reconocida) el gobierno calderonista fue detalladamente informado por el Departamento estadounidense del Tesoro sobre la presencia y actividad de este núcleo narcofamiliar, no sólo en la industria regular y legalmente inscrita, sino en el jugoso negocio de la subrogación de guarderías del IMSS, en el que participa por medio de la estancia infantil Mundo Feliz, S.C. (número 1127, de acuerdo con el catálogo del Seguro Social) en Culiacán, Sinaloa, la cual fue autorizada -por adjudicación directa, desde luego- en el los primeros meses de gobierno de Vicente Fox y entró en operación el 22 de noviembre de 2001.

Debajo de Fox y de Santiago Levy aparecen dos funcionarios del IMSS como responsables de la autorización por adjudicación directa: Rogelio Quiñones Rodríguez, delegado del Instituto en Sinaloa (quien se mantuvo en el cargo hasta el final del sexenio foxista y, cuando menos, hasta el primer día de septiembre de 2008), y Dora García Kobek, coordinadora (nacional) de Guarderías del organismo público, a quien al parecer habría correspondido autorizar la “revisión” y dar “visto bueno” a la supuesta revisión que en 2005 se practicó en la guardería ABC de Hermosillo, sobre todo en la relativa a la “seguridad” del establecimiento concesionado, obvio es que por adjudicación directa, a los familiares y amigos de las familias Bours y Calderón, hoy prófugos.

El 1 de diciembre de 2006 arribó el gobierno calderonista y su nuevo director del IMSS, Juan Molinar Horcasitas, prácticamente de entrada refrendó la autorización a la estancia infantil Mundo Feliz, de la familia Zambada. La firmó el primer día de febrero de 2007 y la prolongó hasta el 12 de diciembre de 2009. El registro anota que esta guardería da cupo a 209 niños, con un costo unitario de dos mil 299.4 pesos. Así, de las arcas del IMSS mensualmente salen 480 mil pesos para la familia Zambada, con un anualizado cercano a seis millones de pesos.

El 17 de mayo de 2007, el Departamento estadounidense del Tesoro, por medio de su oficina de la OFAC, notificó al gobierno calderonista sobre “el descubrimiento de seis compañías y 11 individuos en México que actúan como prestanombres de Ismael Zambada García, el líder de una organización de narcotraficantes con en base en Sinaloa y uno de los más poderosos traficantes de droga de México, fugitivo de la justicia”.
10 Julio 2009 04:00:09
Grotesco mercantilismo de la clase política nacional y su parentela
Las únicas dos cosas que dejó en claro el director general del IMSS, Daniel Karam, en su comparecencia ante legisladores fueron: El grotesco mercantilismo de la clase política nacional y su parentela -lo que ya se sabía-, y que el calderonato ni por asomo tiene la intención de modificar el ruin esquema de utilizar a los niños como simple mercancía para armar jugosos negocios privados con las guarderías que son responsabilidad y obligación del Gobierno.

Por el contrario, considera que el tráfico de influencias es algo normal, incluso deseable, porque al final de cuentas lo único importante no es quién cobre el cheque, sino que lo haga “en una operación transparente”.

Ante tan cínico reconocimiento, sólo queda una sopa: Si los legisladores no meten la mano, toman decisiones y cambian el estado de cosas, el tráfico de influencias y la corrupción asociadas a la subrogación de guarderías del IMSS (como las del ISSSTE y demás instituciones públicas que deben garantizar este servicio a las madres trabajadoras) se fortalecerán aún más, mientras la educación, formación y seguridad de los niños se mantendrá en picada y siempre dependiente de la lógica mercantilista, no de la social. Así, de no actuar rápida y consecuentemente, por el inventario de beneficiarios de la subrogación de guarderías podrán pasar los que quieran, hasta los narcos -si es que aún no lo hacen-, pues tienen con qué participar exitosamente en cualquier “licitación”, y un negocio de esta naturaleza resulta excelente lavandería.

Qué Calderón ya “modificó” el esquema; que desde 2008 ya no es por adjudicación directa, sino por “licitación”. ¿Y? De cualquier suerte las guarderías del Estado quedan en manos privadas. La mayoría de estos negocios (otrora una obligada prestación social) fue armada mediante adjudicación directa (por instrucciones de un “importante”), cuya vigencia fue ratificada y extendida por el IMSS en 2007, con Juan Molinar Horcasitas al frente, se supone, de la institución. Aquí, los diputados de la siguiente Legislatura (la LXI) tienen un buen filón: El grueso de los contratos vence el 31 de diciembre de 2009. Ofrecerían una muestra contundente de que, según dicen, “ya es tiempo de trabajar por el país”, con lo que el 1 de enero de 2010 el país podría amanecer con el grato regalo de que los niños dejaron de ser mercancía y las guarderías del Seguro Social regresan al Estado.

No hay que olvidar que el modelo propuesto por el inquilino de Los Pinos y febrilmente defendido por Daniel Karam para las guarderías es el mismo que aplicaron las pasadas cuatro administraciones públicas a la hora de organizar la venta de garage y desmantelar el aparato productivo y social del Estado, algo que, por lo demás, también hace Calderón. “Como no hay dinero para atender las necesidades sociales, es necesario privatizar, y lo haremos al mejor postor”. Pues bien, a la hora de la hora los “mejores postores” en las “más transparentes licitaciones” gubernamentales resultaron ser los parientes, amigos y compadres de quienes toman las decisiones. Ese fue el caminito andado por la banca, los ingenios azucareros, las paraestatales del acero, la aviación y los ferrocarriles, las carreteras y demás sectores estratégicos. Y cinco minutos después, una vez exprimidos los negocios cedidos, los “mejores postores” exigen ser “rescatados” por el erario.

Momento dorado el que se les presenta a la “nueva” camada en San Lázaro. El problema es que también de parientes, amigos y contlapaches de diputados y senadores está rebosante el inventario de nombres privados asociados con guarderías públicas. Esos legisladores deben intervenir y cancelar la subrogación, aunque para ello primero deberán hacer una limpia entre la parentela enquistada en el presupuesto. El grueso de los contratos respectivos vence en diciembre de 2009, de tal suerte que los recientemente electos tienen a su favor casi seis meses para hacer la chamba, lo cual, desde luego, no pasas de ser un sueño guajiro.

Que “no hay dinero” dicen en el IMSS y que por lo mismo subrogan (no sólo guarderías), pues “sale más barato”. Muy bien, pues, siendo así, que el Gobierno cumpla en materia de empleo, cobren las cuotas patronales, incrementen el padrón de contribuyentes a la seguridad social, destinen los recursos a donde deben hacerlo, olvídense de los suculentos “convenios” con los patrones que sólo benefician a los empresarios y demeritan las finanzas del Instituto, redúzcanse los generosos sueldos y jugosas prestaciones que cobran, eliminen el séquito de huele suelas a su disposición, civilicen a su personal, combatan la corrupción y el tráfico de influencias, fumiguen a las parentela de los políticos, a los amigos, a los compadres, y, en síntesis, hagan su chamba.

¿Qué cambia la decisión de cancelar la adjudicación directa de guarderías, para privilegiar la licitación de las mismas, cuando al final de cuentas ninguna de las dos “fórmulas” altera el hecho de que los niños son considerados como una vil mercancía para hacer jugosos negocios privados con dineros de la nación? ¿En serio “no importa”? quién se las quede, siempre y cuando “ofrezca los mejores servicios y costos”? Pues la ABC de Hermosillo demuestra exactamente lo contrario, y a un doloroso cuan elevadísimo costo.

Habrá que ver si la Suprema Corte de Justicia de la Nación verdaderamente le entra al asunto de las guarderías subrogadas, porque parecen agotadas las instancias, y a estas alturas nadie resulta responsable, todos firmaron de mentiritas y cada quien tiene un pretexto para pasar la pelota, siempre en espera de que el escándalo se enfríe, que otro lo supla y que la falta de memoria colectiva haga lo demás.

Y lo nombres que aparecen relacionados en la mañosa información entregada por el director del IMSS sólo son rayas al tigre: Priístas, perredistas, panistas y los otros; presidentes y ex presidentes de la República, sus respectivas “primeras damas”; gobernadores y ex gobernadores; senadores, diputados (federales y locales), presidentes municipales; funcionarios de los tres niveles de Gobierno, actuales y pasados, gringos (como en Baja California Sur, la guardería 026), y demás fauna que exprime al país, aunque en lo suyo no de pie con bola.
06 Julio 2009 04:00:27
Concluyó la millonaria “fiesta” del voto ¿Qué sigue?
* Concluyó la millonaria "fiesta" del voto ¿Qué sigue?
* ¡Ciudadanos, favor de retirarse, estamos en pleno reparto del pastel!... ya los convocaremos en tres años


Concluyó la multimillonaria “fiesta” del voto, y los mexicanos regresan a la cruda realidad, si es que la dejaron a un lado para ejercer su derecho de ir a las urnas. Bien, ¿qué sigue? De entrada, sean los electores tan amables de olvidar el voluminoso catálogo de “compromisos” -notariado o no- y tirar al cesto de la basura el inagotable inventario de “promesas asumidas” por los “candidatos” a lo largo de sus “campañas”, porque ya con la constancia de mayoría en el bolsillo los “triunfadores” sólo ratificarán su condición de sordos, ciegos y mudos ante las urgencias nacionales, pues difícilmente la clase política habrá entendido el mensaje de hartazgo de los ciudadanos.

¿Qué sigue? Reacomodos en las dirigencias de los partidos políticos, de acuerdo con los respectivos resultados concretos (by by Germancito), en medio de una minoritaria participación ciudadana, la cual, tal vez, sea histórica; jaloneos, “negociaciones”, reacomodos y reparto de la cobija en el seno del IFE y bajo la siempre imparcial supervisión del TRIFE; dos meses de limbo en la Cámara de Diputados, hasta la instalación de la LXI Legislatura, cuya primera chamba será el presupuesto de egresos 2010, todo indica que con “reforma fiscal”, en plena sacudida económica y social; y, por supuesto, tres años más de calderonato, con una perspectiva verdaderamente famélica, pero, eso sí, con muchos discursos.

Felicidades, pero ¿qué sigue? Bueno, conocer el detalle, tras los resultados definitivos, de cuál fue el costó económico para los ciudadanos por cada voto depositado (si el cálculo de 70 por ciento de abstención fue correcto, entonces cada sufragio costó algo así como 522 pesos; si fue del 50 por ciento, el precio baja a 307 pesos, en números cerrados, sin considerar spots en medios electrónicos y otras gracias, lo que en cualquiera de los casos resulta terriblemente oneroso).

También qué candidatos perdieron y cuáles ganaron, amén de conocer, un poco más adelante, quiénes serán los nuevos coordinadores de las bancadas en San Lázaro, la mayoría de ellos, por no decir todos, diputados por la vía plurinominal, no por elección ciudadana. Por si fuera poco, nos enteraremos que, lo más seguro, alrededor de 55 millones de mexicanos decidieron no ir a las urnas y que sólo 23 millones sufragaron, o lo que es lo mismo 3 de cada 10; conoceremos cuántos de estos últimos anularon el voto, qué rebanada de los sufragios emitidos se llevó cada uno de los partidos políticos participantes y los nombres de los que mordieron el polvo y quedaron fuera de la cobija presupuestal, al perder el registro.

Muy bien, la numeralia será interesante e ilustrativa, pero ¿qué sigue? Claro, algo muy creativo: Que precisamente el miércoles 8 de julio de 2009, a las 17:00 horas, justo en medio del conteo de votos con miras a los resultados definitivos, el jaloneo, las mentadas entre los partidos, los alegatos de fraude en uno u otro distrito, las denuncias sobre las violaciones a la ley, de las solicitudes para anular casillas, y demás etcéteras en el caliente circuito postelectoral, ante los legisladores comparecerá el director del Instituto Mexicano del Seguro Social, Daniel Karam, para dar su versión, con un mes de retraso, sobre lo sucedido en la guardería ABC de Hermosillo y, eventualmente, hacer público el inventario (quizá con un buena maquillada) de los beneficiarios con la subrogación de este tipo de establecimientos, originalmente concebidos como parte fundamental de la política social del Estado, y ahora convertidos en simples negocios privados, preferentemente de familiares y amigos de los que hoy se ocupan y preocupan de cómo quedó el pastel electoral.

Obvio, pero resultón, es el truco -marca “manos limpias”- de reacomodar tal comparecencia (originalmente calendarizada para el jueves 16), para que lo dicho por Karam se “pierda” entre el conteo del y los zarandeos en el IFE y lo dicho por el flamante funcionario (defensor, claro está, de Juan Molinar Horcasitas y de la amiga de Los Pinos Carla Rochín Nieto) pase a un lejano segundo plano, pues el espacio principal se lo llevará el tradicional zafarrancho poselectoral y los números definitivos del reparto del pastel entre la clase político. Y cómo no recordar que en dicho reacomodo varios legisladores tienen mucho que ver. Total, qué son 48 niños muertos. ¿Habrán registrado la marcha del pasado sábado?

Pues bien, como si el país no registrara uno de los más peligrosos capítulos de su historia, con una sociedad harta de la falta de resultados y enfrentando un capítulo más de la sempiterna crisis mexicana, parece que, en efecto, lo anterior es lo único que sigue para la clase política, de hecho lo único que le interesa. Es la segunda parte de su fiesta y de su pastel, la más bonita y jugosa, mientras la realidad corroe a los mexicanos y ninguna “autoridad” se da por enterada. Entonces, después de las elecciones, ¿hay alguien allí? ¿Existe algún plan para reflotar al traqueteado “navío de gran calado” y hacerlo operativo? ¿Quién se ocupa de, cuando menos, hacer el intento? Más allá del reparto del pastel, ¿a alguno de ellos le preocupa lo que suceda?

¡Albricias! Concluyó “el día de los ciudadanos” (Calderón dixit, en una de sus brillantes intervenciones dominicales), ergo ya no se les requiere, así que favor de retirarse que estamos en pleno reparto. Ya los convocaremos dentro de tres años para que gocen otro “día de los ciudadanos”, si es que sobreviven después de preguntarse ¿qué sigue?

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29 Junio 2009 04:00:06
Juventud descarriada
¡Alabado sea el señor, que él será generador de empleos, educación, desarrollo, seguridad y bienestar social para la hereje cuan descarriada juventud de este país! Ya lo dijo su representante personal en México, el apóstol San Felipe de Jesús Calderón Hinojosa (quien lamentablemente despacha en un gobierno constitucionalmente laico): Los jóvenes se drogan, porque no creen en Dios. Ora pro novis.

Y por si hubiera dudas, el predicador de Los Pinos remató, con su correspondiente sic: “Una juventud que por sus condiciones sociales, familiares, educativas, por falta de oportunidades, tienen pocos asideros trascendentes, que tienen poco que creer, que no creen en la familia, que no tuvieron; que no creen en la economía o en la escuela, que no creen en Dios, porque no lo conocen. Que no creen en la sociedad, ni quien la representa.

Esta falta de asideros trascendentales hace, precisamente, un caldo de cultivo para quienes usan y abusan de este vacío espiritual y existencial de nuestro tiempo”.

Esa es la realidad de las cosas, la neta del planeta, no es que la juventud mexicana sea una las grandes víctimas de un modelo económico depredador, de una clase político-empresarial corrupta y voraz ni de un gobierno mediocre e ineficaz. No, hermanas y hermanos, si los jóvenes mexicanos están jodidos es por su falta de fe, por su conducta hereje, “porque no creen en Dios”. ¡Aleluya!

Apóstata irredimible, la juventud mexicana paga el precio de su osadía. Y para demostrarlo, va la numeralia que lo sustenta: al cierre del primer trimestre de 2009, alrededor del 60 por ciento de los desempleados en México tienen entre 14 y 29 años, es decir cerca de un millón 280 mil personas, de acuerdo con el INEGI; de este total, alrededor de 870 mil con edades que van de 20 a 29 años. La mayor parte de la población económicamente activa es joven y el 56 por ciento de ella obtiene un ingreso de entre uno y tres salarios mínimos, al tiempo que 64 por ciento carece de seguridad social. De enero a marzo de 2009, el año del “catarrito”, alrededor de 200 mil jóvenes de entre 14 y 29 años perdieron su empleo. Desde que el citado predicador se instaló en Los Pinos, más de 300 mil mexicanos en las edades referidas han perdido su plaza laboral, sin considerar los que en el periodo se incorporaron por primera vez al mercado laboral y muchos de ellos lo consiguieron, pero en Estados Unidos.

El Banco Mundial advierte que “el desempleo en México crecerá en 2009, y es una tragedia la cantidad de jóvenes que año con año se incorporan al mercado laboral y sufren por la falta de un campo o lugar donde puedan ejercer su carrera. Pobreza, informalidad y crisis económica son altamente preocupantes, y el país debe fijar una meta en la creación de empleos para atender la demanda de los 900 mil jóvenes que terminan su carrera esperando crecer laboralmente y que son rechazados”.

De acuerdo con los datos del último Censo General de Población y Vivienda, (2000) de casi 10 millones de mexicanos con edades de entre 15 y 19 años, casi 54 por ciento no asistía a la escuela, es decir, alrededor de 5.4 millones de jóvenes. Se registraron entidades con mayor cantidad de jóvenes fuera del sistema educativo: Zacatecas (70 por ciento), Guanajuato (65), Michoacán (64), Chiapas (62) y Puebla (60). De los que logran incorporarse al sistema educativo, 35 por ciento termina desertando por motivos económicos.

El mismo Censo arrojó el siguiente resultado: 88 por ciento de los jóvenes se declaró católico; 4 por ciento protestante; 3 por ciento cristiano y 5 por ciento ateo. El 89 por ciento declaró “creer en la existencia del alma”; 88 por ciento “en la Virgen de Guadalupe”; 66 por ciento “en el infierno”; 26 por ciento “en el horóscopo” y 21 por ciento “en amuletos”. Uno de cada cinco jóvenes “consideró que sus creencias religiosas influyen en su actitud hacia el trabajo, hacia los problemas sociales o hacia la sexualidad”, y 8 por ciento “que tiene efectos en sus preferencias políticas”.

Según la Encuesta Nacional de Juventud 2005, los jóvenes de entre 18 y 29 años realizan principalmente actividades de estudio y/o trabajo, siendo más común que los de 18 a los 24 años se dediquen solamente al estudio, y los de los 25 a los 29 años, solamente al trabajo. En ambos casos existe un 30 por ciento que no estudia ni trabaja. Alrededor de 38 por ciento de los jóvenes abandonan los estudios entre los 15 y los 17 años, seguidos de quienes tienen una edad de entre 18 y 20 años (26 por ciento), y en tercer lugar los de 12 a 14 años (22 por ciento). El primer motivo de abandono de los estudios es la necesidad trabajar (43 por ciento), intento que en la mayoría de los casos fracasa, y cuando milagrosamente no es así lo encuentran en el sector informal con ingresos ínfimos.

En efecto, con qué verdad habló el predicador de Los Pinos (marca Torquemada), pues como se constata, los agudos y crecientes problemas económicos y sociales de los herejes y descarriados jóvenes mexicanos se dan por un solo factor, aunque de un peso incuestionable: “No creen en Dios”.
25 Junio 2009 03:42:25
“Catarrito” de a millón
* "Catarrito" de a millón
* Trenecitos monopólicos
* ¿Y los nombres?


Como "ya pasó lo peor de la crisis", pues a ésta tampoco le pide permiso, el inquilino de Los Pinos abiertamente puede festejar, entre tantos otros, los "logros" laborales obtenidos en su más reciente año de estadía en la residencia oficial, a la par que presumir por doquier la precisión de su diagnóstico sobre el "catarrito" que registraría México por la "pulmonía" estadunidense.

En el marco de la festividad, y para que nadie pierda detalle, Felipe Calderón podría recurrir a la cadena nacional en horario triple A (como lo hizo con el caso de Florence Cassez), y presentar el balance de los referidos logros, a él que tanto le gusta el micrófono, por mucho que lo pierdan los hechos: de mayo de 2008 a igual lapso de 2009, alrededor de un millón de mexicanos engrosaron las filas del desempleo abierto, para acumular poco más de 2.4 millones al cierre del quinto mes del año; el desempleo urbano se incrementó 75.5 por ciento; la desocupación entre los hombres creció 77 por ciento y 44 por ciento entre las mujeres; y el número de subempleados se duplicó, al pasar de casi 3 millones de personas (6.5 por ciento de la PEA) a cerca de 6 millones (13.2 por ciento).

Todo en tan sólo un año, lo que pocos pueden presumir, y lo mejor del caso es que las cifras referidas provienen de la estadística oficial, la del Inegi, organismo que ayer divulgó los resultados de su Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo correspondiente a mayo de 2009. Entonces, si con la contundente tesis del "catarrito" se llevó la palma, ahora que pretende convencer a propios y extraños que "ya pasó lo peor de la crisis" no habría que adivinar mucho para saber qué es lo que se llevará.

En mayo de 2008, cuando el inquilino de Los Pinos y su equipo económico ("probablemente uno de los mejores del mundo", según él mismo) minimizaban el efecto de la crisis en la economía mexicana y hablaban de "gripas" y "catarritos", el desempleo abierto en el país afectaba a 3.24 por ciento de la población económicamente activa, según las cifras oficiales. Doce meses después, tal indicador llegó a 5.31 por ciento, o lo que es lo mismo un incremento de 64 por ciento en el periodo, es decir, 936 mil personas más al desempleo, para sobrepasar, al cierre del quinto mes de 2009, los 2 millones 400 mil mexicanos en esa condición.

Por aquellos no lejanos días, la tasa oficial de desempleo urbano involucró a 3.92 por ciento de la población económicamente activa; 12 meses después se incrementó a 6.88 por ciento (en 1995 ese indicador llegó a 6.3 por ciento), lo que implica un crecimiento de 75.5 por ciento en el periodo. Por si fuera poco, se duplicó el número de subempleados: de casi 3 millones (6.3 por ciento de la PEA) pasó a cerca de 6 millones de mexicanos (12.5 por ciento).

Sobre este tema, el Inegi intenta matizar y señala: "el incremento suscitado en la población subocupada en los dos últimos meses refleja el impacto que tuvieron sobre la población ocupada los paros técnicos en los que han incurrido las empresas como una medida para evitar en lo posible el despido de personal dada la situación económica, y las medidas preventivas para evitar la propagación del brote de Influenza A/H1N1 en la última semana de abril y los primeros días de mayo".

Los "logros" referidos pueden ser peores, si se atiende la advertencia de la OCDE (cuyo secretario general, José Angel Gurría, también decretó que para México "ya pasó lo peor de la crisis"), en el sentido de que la economía mexicana podría reportar un desplome de 8 por ciento en el presente año, una proyección distante a 5.5 por ciento estimado por el "muy buen equipo económico" del calderonato y de 5.8 por ciento calculado por el Banco Mundial. De cualquier suerte, las cifras actualizadas del organismo indican que con el "presidente del empleo" en Los Pinos, la tasa de desocupación abierta en el país reportaría un incremento de 116 por ciento entre el primer día de 2006 y el último de 2010, un motivo más para celebrar el bicentenario y el centenario.

En vía de mientras, la citada encuesta del Inegi aporta la siguiente información adicional: en sector servicios se concentró 42.5 por ciento de la población ocupada en el país; en el comercio 19.6; en la industria manufacturera 14.8; en las actividades agropecuarias 13.2; en la construcción 8.1; en "otras actividades económicas" (que incluyen la minería, electricidad, agua y suministro de gas) uno por ciento, y el 0.8 restante no especificó su actividad. Según su posición en la ocupación, 66.9 por ciento de los ocupados se identificó como trabajador subordinado y remunerado; 22.6 como trabajador por cuenta propia; 6.2 como trabajador sin pago, y 4.3 agrupó a los empleadores.

Y en otro caso extraordinario, resulta que cacharon a Carlos Slim y Germán Larrea en pleno juego de monopolio, pero no en el tradicional (telefonía y minería, respectivamente), sino en el de los trenecitos. La Comisión Federal de Competencia informó ayer que, "por prácticas monopólicas absolutas en ferrocarriles", impuso multas por 419.1 millones de pesos, "el monto máximo previsto en la ley", a Grupo Carso, Grupo México, Sinca Inbursa, Ferromex y Ferrosur.

La CFC precisó que "resolvió en definitiva sancionar por la realización de prácticas monopólicas absolutas a las empresas Ferrocarril Mexicano (Ferromex) y Ferrosur, así como a las empresas tenedoras de sus acciones de manera directa e indirecta, entre ellas Grupo Carso, Grupo México y Sinca Inbursa, con lo que se agota el procedimiento de investigación iniciado en agosto de 2007, dirigido a establecer si las dos empresas ferroviarias intercambiaban información con el objeto de determinar conjuntamente los precios que cobran por sus servicios, en violación del artículo 9 de la Ley Federal de Competencia Económica".

En noviembre de 2005, Ferromex y Ferrosur notificaron a la CFC su intención de fusionarse, "y al día siguiente de la notificación habían realizado la operación, sin esperar la autorización de la Comisión. En junio de 2006, el pleno de la CFC resolvió no autorizar la operación, dado que su realización habría arrojado una concentración excesiva en el mercado de transporte ferroviario de carga, en detrimento de la eficiencia de este mercado y, por lo tanto, en perjuicio de los consumidores de este servicio".

Las rebanadas del pastel

Y en el impúdico jaloneo electoral que se traen los estatales de Bours con los federales de Calderón, los nombres de los beneficiarios de la subrogación de guarderías siguen "sin aparecer".

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22 Junio 2009 04:00:09
Más hambrientos y desempleados
* Más hambrientos y desempleados
* Ingrato paseo por la pobreza


De por sí complicado el panorama, la “nueva crisis” (en realidad un capítulo más en el desmoronamiento del modelo económico neoliberal) profundiza la desigualdad y deteriora aún más los precarios niveles de bienestar social en el mundo.

Para el caso de América Latina, un primer efecto, de los muchos que se observan, es el aumento en el número de hambrientos: 6 millones de personas sólo en 2009, 12.3 por ciento más que en 2008, para afectar a 53 millones al concluir el presente año, de acuerdo con las proyecciones de la FAO.

Dicho capítulo “ha puesto al mundo ante una perspectiva prolongada de aumento del desempleo y agudización de la pobreza y la desigualdad. Por regla general, en otros casos, la recuperación del empleo sólo se ha alcanzado varios años después de la recuperación económica. En algunos países, la simple recuperación de los niveles de empleo anteriores a la crisis no bastará para contribuir efectivamente a construir unas economías fuertes, ni para hacer realidad el trabajo decente para las mujeres y los hombres”, según advertencia de la Organización Internacional del Trabajo.

A pesar de todo, lo anterior no resta alegría a los gobiernos y sus sonrientes voceros salen a decir que esta dramática situación “es pasajera”, que es un “natural reacomodo de los mercados” y que “lo peor ya pasó”. Si lo vivieran en carne propia, probablemente no serían tan felices ni tendrían la cara dura de afirma que “lo peor ya pasó”, pero en vía de mientras el Banco Mundial (determinantes de las desigualdades regionales de bienestar al interior de los países de América Latina) nos obsequia un ingrato paseo por la pobreza en algunos países de la región, la cual tiende a empeorar, si es que eso es posible.

En el caso mexicano, señala que al analizar la pobreza al interior de sus regiones, el sureste del país (el Pacífico Sur, el Golfo y las regiones del Caribe) tiene niveles de vida sustancialmente más bajos que los del norte, el centro y la Ciudad de México. En ésta (2005) se reportó una tasa de pobreza del 32 por ciento (muy por debajo de la media nacional), mientras que los tres estados del sur, Guerrero, Oaxaca y Chiapas, tenían una tasa del 72 por ciento. El ingreso per cápita en la Ciudad de México es más de cinco veces que el de los estados del Pacífico Sur. Sin embargo, “esto sugiere que la distribución del ingreso es significativamente más desigual en la Ciudad de México. Las áreas rurales son apreciablemente más pobres que las urbanas. Las diferencias entre unas y otras son significativas en casi la totalidad de las variables empleadas y los coeficientes de bienestar son consistentes y sustancialmente más bajos en las áreas rurales”.

En Brasil, las tasas de pobreza varían considerablemente, tanto al interior como entre las regiones, pero es claro que la pobreza es más alta en las áreas rurales y más baja en las áreas metropolitanas. En el agregado, las tasas de pobreza rural (41 por ciento) representan más del doble de las tasas de pobreza urbanas (18 por ciento). En términos de población, 67 por ciento de la pobreza de Brasil reside en las áreas urbanas y 33 por ciento en las rurales. En las regiones, el patrón de pobreza es similar para las áreas metropolitanas, urbanas y rurales: El Norte y Noreste tienen, consistentemente, las tasas de pobreza más altas en cada una de las áreas, mientras que el sur tiene las más bajas. Las tasas de pobreza en la ruralidad del Noreste están estimadas en 55 por ciento.

Las tasas de pobreza de Colombia en las seis regiones varían de manera importante, de 37 por ciento en las áreas urbanas de la región del Valle, a 72 por ciento en las áreas rurales de la región Pacífico (las regiones más ricas y más pobres del país). No obstante, aunque la región Pacífico tiene las tasas globales y rurales más altas, las tasas de pobreza urbana (más del 60 por ciento) se encuentran en la región de Antioquia. Las áreas rurales en Colombia son sustancialmente más pobres, comparadas con las áreas urbanas dentro de la misma región.

Sin embargo, cuando observamos las regiones, algunas áreas urbanas, tales como la Central y Antioquia, tienen tasas de pobreza más altas que algunas áreas rurales tales como Valle, Bogotá y Oriente.

Ecuador presenta diferencias dramáticas en las tasas de pobreza entre las áreas urbanas y rurales al interior de cada una de las tres regiones de Sierra (altiplano), Costa y Oriente (Amazonas). Las diferencias más pequeñas en las tasas de pobreza entre las áreas urbanas y rurales se dan en la región de la Costa, donde la tasa de pobreza en las áreas rurales es alrededor del 51 por ciento, mientras que en las áreas urbanas está ligeramente por encima del 24 por ciento. En Oriente, la región más pobre de Ecuador, la tasa de pobreza en las áreas rurales es 4 veces mayor que la tasa observada en la áreas urbanas (68 por ciento versus 16 por ciento).

Al analizar las nueve regiones de Bolivia, separando las áreas urbanas de las rurales, los hogares en el área rural de Potosí enfrentan las mayores desventajas estructurales regionales cuando se comparan con otras áreas. La tasa media de bienestar baja en un 28 por ciento para el área rural de Potosí con respecto a otras regiones rurales.
15 Junio 2009 03:17:30
Niños mexicanos obligados a trabajar
* Millones de niños mexicanos obligados a trabajar
* Circulan datos de presidentes de casilla nombrados por el IEDF



Un estudio elaborado por la Cámara de Diputados casi 15 años atrás advertía sobre el preocupante incremento del trabajo infantil en México, aunque aducía "razones de crisis" y el consecuente impacto en el ingreso familiar para justificar tal alza, pues el terremoto económico-financiero de 1995-1996 elevó a 3.9 millones el número de menores de edad en esa condición. Una vez "superada la crisis" (versión oficial) de aquellos años, la situación "regresó a la normalidad", aunque con la "economía de nueva cuenta funcionando" el número de niños explotados apenas "se redujo" a 3.5 millones.

Tres lustros después, ya con una nueva crisis a cuestas, la Organización Internacional del Trabajo reporta que "en México, 3.6 millones de niños, niñas y adolescentes entre los 5 y 17 años de edad están trabajando de acuerdo al Módulo sobre Trabajo Infantil de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2007, lo que equivale al 12.5 por ciento de la población infantil nacional de este mismo rango de edad. De ellos, 1.1 millones son menores de 14 años; es decir, no han cumplido la edad mínima para laborar marcada por la Ley Federal del Trabajo", lo que da cuenta de que en el país, con crisis oficialmente reconocida o sin ella, la realidad social va de mal en peor, por muchas sonrisas y discursos floridos que divulgue la propaganda gubernamental.

En el detalle, la OIT señala que en el país los niños trabajadores entre 5 y 17 años superan por casi el doble en número a las niñas que trabajan: 67 por ciento son niños (2 millones 441 mil), 33 por ciento niñas (un millón 206 mil). “Sin embargo, este no es el mismo caso para los quehaceres domésticos –los cuales no son considerados como parte de las actividades económicas, de acuerdo con el marco conceptual de la citada encuesta– y donde la incidencia de la participación es notoriamente diferente entre niños y niñas en este mismo rango de edad: casi 60 por ciento de todos los niños participa en este tipo de actividades (8 millones 812 mil), frente a más de 72 por ciento de las niñas (10 millones 496 mil; las cifras corresponden a 2007, un año oficialmente sin crisis).

A millones de niños que deberían estudiar y desarrollarse con un mínimo de garantía y estabilidad les imponen pesadas cargas laborales y les cancelan cualquier posibilidad de gozar su edad biológica. Obvio es que más allá del discurso y los "logros" virtuales, la labor gubernamental en este contexto ha sido un rotundo fracaso, y el problema se agudiza cuando los organismos internacionales se limitan a "exhortos" y "llamadas de atención" que en la práctica no sirven de mucho.

Por ejemplo, en este caso concreto “la OIT y Unicef hacen un llamado a autoridades, empleadores, sindicatos y a toda la sociedad civil a redoblar esfuerzos en el combate al trabajo infantil en general y contra la discriminación de las niñas en su acceso a la educación, salud y tiempo libre para la recreación en particular. La OIT y Unicef reafirman su compromiso de seguir colaborando con los esfuerzos del país para combatir y erradicar el trabajo infantil, que ningún niño o niña se vea obligado a trabajar y que todos tengan garantizado su derecho a ser protegidos de la explotación y a desarrollar plenamente su potencial. La Convención sobre los Derechos del Niño establece "el derecho del niño a estar protegido contra la explotación económica y contra el desempeño de cualquier trabajo que pueda ser peligroso o entorpecer su educación, o que sea nocivo para su salud o para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social". El convenio número 182 de la OIT sobre las peores formas de trabajo infantil reconoce que proteger a las niñas y a los niños requiere respuestas integradas que incluyen empleos y trabajos decentes para sus padres y medidas de protección social que les ayuden a mantener a las niñas y a los niños en la escuela”. Muy bien, pero nada garantiza.

De hecho, ante la contundencia de las cifras divulgadas por la citada organización no faltará la respuesta de algún cínico funcionario, en el sentido de que México está muy bien en este renglón, porque si bien en el país suman 3.6 millones los niños explotados laboralmente, en el planeta la cifra supera los 216 millones, de tal suerte que "nosotros registramos una de las tasas más bajas". Lo cierto es que la OIT revela que en el mundo existen unos 216 millones de niños que trabajan, y de ellos 100 millones son niñas, 53 por ciento de las cuales realizan "trabajos peligrosos" que ponen en riesgo su asistencia a la escuela, perjudican su salud o su integridad física y moral. Adicionalmente, gran parte de su trabajo permanece oculto, dado que se realiza en hogares de terceros o en apoyo económico a algún familiar, particularmente en los campos agrícolas. La agricultura es en general uno de los sectores más peligrosos, en términos del número de muertes, accidentes, enfermedades y lesiones de origen profesional.

Tal vez para 2011 se conozca en detalle cuántos niños más fueron obligados a laborar en condiciones de explotación en 2009, porque independientemente del retraso en la información, el presente sí es un año de crisis, y brutal, por mucho que el gobierno pretenda ubicarla allende nuestras fronteras.

Las rebanadas del pastel

De la lectoría y el proceso electoral: "fui nombrada presidente de casilla por el consejo distrital 30 del IEDF para la Casilla 591-B correspondiente a la sección electoral 591. El pasado jueves 11 recibí una invitación telefónica de parte de una empresa de investigación de mercado para asistir a una sesión dirigida sólo a presidentes de casillas para evaluar el proceso de capacitación y atención que había recibido por el IEDF y por mi asistencia recibiría 200 pesos en vales de despensa. Decliné la invitación ya que me comuniqué al IEDF y se me informó que no existía ningún convenio con ninguna empresa encuestadora para tales fines. Los datos que me fueron proporcionados fueron el lugar de la cita y organizadores. La llamada fue hecha por Claudia Mejía, con el teléfono 5230-0781, de TNS Investigación de Mercado, y debía presentarme en Calle Blas Pascal 205 4to piso, colonia Los Morales Polanco, entre Horacio y Homero, el sábado 13 de junio a las 10 am, con una duración aproximada del evento de dos horas. ¿Por qué sólo presidentes? ¿Cómo obtuvieron los datos de cada uno de ellos para tal efecto si no existe convenio? ¿Puedo denunciar los hechos ante alguna autoridad incompetente?, ya que después de Hildebrando ya sabemos que nunca pasa nada" (Verónica López Núñez, (.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)).

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08 Junio 2009 04:00:10
La anulación del voto sí cuenta
* La anulación del voto sí cuenta, la abstención no
* El IFE debe convocar, no influir


La ciudadanía está entrampada. El sistema electoral mexicano está armado de tal manera que los votantes salgan raspados, cualquiera que sea su decisión, pues la “democracia” se extingue cuando la papeleta ingresa al cajón dispuesto para tal fin. A partir de ese momento, se acabó la “supremacía ciudadana”, mientras los candidatos “triunfadores” velozmente pasan de la constancia de “mayoría” al incumplimiento de sus pomposas “promesas de campaña”, y de allí a sus “estilos personales de gobernar”, que nada tienen que ver con las urgencias e intereses de los electores.

La ley electoral otorga todas las garantías y ofrece múltiples salidas a los partidos políticos y a sus candidatos, así como a las autoridades del ramo; a los ciudadanos, quienes financian a unos y otros, ni una sola: No pueden condicionar o revocar el mandato, no se reconoce legalmente el plebiscito, y si quieren reclamar por el incumplimiento y desviación de aquellos que obtuvieron “constancia de mayoría” la respuesta oficial es mágica: “Háganlo dentro de tres años, en las próximas elecciones, y cóbrenles con el voto”. Para ser una “democracia”, la ausencia de alternativas para los votantes más huele a un pasado que supuestamente quedó atrás.

Si anulas el voto, “permites que otros decidan por ti”. Si sufragas por alguno de los candidatos impuestos por los partidos políticos, de todas maneras decidirán por ti. Si anulas el voto, de todas maneras llegarán al hueso; si avalas con tu voto a cualquiera de los candidatos, de todas maneras llegarán al hueso; si anulas el voto para protestar por la mafia del sistema político nacional, de todas maneras se queda la mafia, y si votas a favor de alguien, de todas maneras se queda la mafia. Espléndida “democracia ciudadana”, en la que la ley no contempla ningún mecanismo correctivo para partidos políticos voraces ni candidatos incumplidores, e igual de voraces. ¿Qué hacer, entonces?

Como la espuma ha crecido un movimiento virtual sin nombres ni membretes (no muchos, cuando menos) que abiertamente propone la anulación del voto (no la promoción del abstencionismo, que suena igual, pero no es lo mismo) al que muchos ciudadanos se suman cotidianamente. En un principio la indiferencia y la burla fueron las “respuestas” de la clase política, pero según se aproximan los comicios del 5 de julio, la preocupación y nerviosismo de “autoridades”, partidos y candidatos crece más rápido que dicho movimiento, tanto que el IFE se sacó de la manga la realización de un “foro para que los grupos (contendientes) y analistas (algunos de ellos al servicio de aquellos) discutan escenarios como el abstencionismo o las campañas para anular el voto”, pero sin presencia ciudadana (only members del establishment), sin otras voces que no sean las suyas, es decir el sistema responde con la misma falta de creatividad y sensibilidad que ha motivado y facilitado el surgimiento y rápido avance de la ola (que puede ser tsunami) en su contra.

El IFE está obligado a promover el voto, que los ciudadanos acudan a las urnas y expresen su voluntad, cualquiera que ésta sea. Se supone que al Instituto Federal Electoral no le importa si los ciudadanos votan a favor o en contra de uno u otro partido, de una u otra coalición; le, importa, sí, que voten, pero parece olvidar que anular el voto es participar, pronunciarse y decidir, amén de que es un derecho, y así lo establece el Cofipe y lo garantiza la Constitución.
Entonces, ¿cómo está eso de que el IFE y sus consejeros “sugieren” a los medios electrónicos “no alentar el voto en blanco”?, porque hacerlo no sólo es violar la ley, la Constitución y el derecho de los mexicanos a decidir, sino censurar una de las alternativas que la propia ley permite y avala, la misma que el Instituto dice defender. Es como si “sugiere” a la televisión y a la radio que no aliente el voto a favor de uno u otro partido político, porque le aterran los resultados. Igual derecho tienen los mexicanos de votar por el partido o coalición que decidan, que hacerlo en contra de todas las “opciones” partidistas presentadas en los comicios mediante la anulación del sufragio.

Es obligación del IFE despejar cualquier duda que la ciudadanía manifieste sobre la realización de los comicios y sus consecuencias legales. Tiene que ser puntual en esto, pero en estos días en los que el “nerviosismo” del sistema crece a paso redoblado, el consejero presidente del IFE, Leonardo Valdés Zurita, asegura que la anulación del voto “no tiene consecuencia jurídica en la elección”. Pero algún peso debe tener, cuando en su artículo 295 (inciso d, numeral II) el Cofipe especifica: “El consejo distrital deberá realizar nuevamente el escrutinio y cómputo cuando (…) el número de votos nulos sea mayor a la diferencia entre los candidatos ubicados en el primero y segundo lugares en votación”. ¿Que es difícil llegar a una situación de esa naturaleza? Probablemente, pero no imposible, en especial cuando rápidamente crecen las voces a favor de dicha anulación, ergo, sí tiene consecuencias jurídicas en la elección. Esa es la diferencia que no se menciona: La anulación del voto sí cuenta; la abstención no, por arrolladora que ésta sea.
01 Junio 2009 04:00:46
El peor desempeño
La semana pasada la Organización Internacional del Trabajo reconsideró al alza su propia estimación sobre el fatal impacto de la crisis en la mortandad de empleo existente, y subrayó, con todos los elementos en la mano, que 2009 marcará el peor desempeño global en la historia en términos de creación de empleo.

De por sí terrible la advertencia, este organismo de las Naciones Unidas se anima a ponerle la cereza al pastel en el arranque del sexto mes del año: Con alarmante velocidad, la economía transita de la crisis del empleo a la recesión social, dinámica que si no se revierte terminará por convertirse en una crisis política de proporciones mucho mayores.

Muchos discursos, consultas y reuniones de alto nivel para enfrentar la crisis se han registrado desde el inicio formal de la sacudida, pero nada de nada. Hasta ahora los gobiernos no han trascendido la retórica, mientras se agudiza el deterioro de las condiciones económicas y el desempleo crece a paso galopante, de tal suerte que la conclusión de la OIT (la citada cereza) es una severa llamada de atención para quienes dicen representar a los pueblos del mundo, si es que pretenden conservar el mando que dicen tener.

Va, pues, el ingrato paseo por cortesía de la OIT: Si no es controlada, la crisis mundial del empleo y de la protección social que afecta a los trabajadores, sus familias y las comunidades locales terminará por convertirse en una crisis política de proporciones mucho mayores. El tenaz fermento de la recesión social ya está en acción. Estas tensiones acrecientan la gran inquietud provocada por los precios persistentemente altos de los alimentos, las grandes disparidades de ingreso entre ricos y pobres y el debilitamiento de las clases medias.

En el último trimestre de 2008 y el primero de 2009 se ha registrado una rápida y sincronizada caída de inversión, consumo, producción y comercio en todo el mundo, lo que ha dado lugar a pérdidas masivas de empleo en prácticamente todo el planeta. En 2008, el desempleo a nivel mundial aumentó en 14 millones, y la tendencia actual apunta a un continuo y grave deterioro de la situación. En los Estados miembros de la OCDE (México entre ellos) más de 7 millones de personas pasaron a engrosar las listas del desempleo entre enero de 2008 e igual mes de 2009, y la tendencia es de mayor deterioro.

Los países subdesarrollados se ven especialmente afectados por las pérdidas de empleo en las industrias de la economía formal, en su mayor parte orientadas a la exportación. Estas pérdidas de empleo tenderán a aumentar el número de trabajadores de la economía informal, con inclusión de la agricultura, exacerbando así la competencia entre las ocupaciones de bajos ingresos. En América Latina, el desempleo aumentó de un promedio del 7.5 por ciento en 2008 a 8.5 en el primer trimestre de 2009.

En anteriores crisis financieras, transcurrieron en promedio entre cuatro y cinco años después de iniciada la recuperación económica antes de que se volvieran a alcanzar los niveles de empleo registrados antes de la crisis. Cuatro años después de la crisis asiática de 1997-1998, las tasas de desempleo seguían situadas por encima de los niveles anteriores a la crisis. En Tailandia, los salarios reales del sector manufacturero permanecieron deprimidos durante varios años después de la crisis de agosto de 1997. La desigualdad salarial aumentó en varios países de Asia y Estados miembros de la Comunidad de Estados Independientes tras la crisis de 1997-1998. En Estados Unidos, transcurrieron 35 meses antes de que el empleo volviera a alcanzar el nivel anterior a la recesión de 2001. Tras la recesión de 1990-1991 en Finlandia, pasaron 18 años antes de que la tasa de desempleo volviera a registrar el nivel anterior a la crisis.

En enero de 2009, la OIT consideró tres hipótesis con respecto al aumento del desempleo y la pobreza de los trabajadores como resultado de la crisis económica. La peor de ellas sugería que, en comparación con 2007, a finales de 2009 podía haber un aumento del desempleo mundial de más de 50 millones y que unos 200 millones de trabajadores podían verse sumergidos en una situación de extrema pobreza. La evolución reciente de la crisis y el seguimiento continuo de los mercados de trabajo indican que las tendencias actuales se sitúan en el orden de las peores previsiones. A finales de marzo pasado, la OCDE estimó una tasa de desempleo de dos dígitos para 2010 en los países de esa la zona.

Los regímenes de protección social de los países en desarrollo suelen proteger sólo a quienes tienen empleo en el sector formal de la economía, si bien la mayoría de la población trabaja en el sector informal. Como consecuencia de la recesión mundial, el empleo informal se está incrementando en muchas partes del mundo. Con el fin de compensar la disminución de los ingresos, se justifica la aplicación de medidas complementarias destinadas a prestar apoyo a los ingresos y protección social a los trabajadores y las familias que se encuentran excluidos de las prestaciones de seguridad social, toda vez que la tendencia apunta a niveles elevados y persistentes de desempleo y pobreza.

La propia FAO recientemente advirtió sobre cuán lejos está el mundo de alcanzar el objetivo del milenio de reducir a la mitad la proporción de personas malnutridas para 2015, en el contexto de una recesión económica que está agravando los efectos de la crisis alimentaria, lo que ha elevado el número total de personas que padecen hambre a casi mil millones. Al mismo tiempo, se prevé que disminuya la renta per cápita en los países que representan las tres cuartas partes de la economía mundial. El Banco Mundial estima que 53 millones de personas más serán empujadas a la pobreza (es decir, deberán subsistir con menos de 1.25 dólares diarios) como resultado de la crisis tan sólo en 2009, lo que representa un importante revés para los esfuerzos mundiales encaminados a reducir la pobreza.
26 Mayo 2009 03:27:21
Minusvalías, no pérdidas
* Minusvalías, no pérdidas
* Ni triunfo ni catástrofe
* La felicidad de Hacienda


La Secretaría de Hacienda está feliz porque "en México el valor total de los recursos operados por las Afore apenas disminuyó 10 por ciento", entre mayo y noviembre de 2008. Con ese criterio, la dependencia a cargo del doctor "catarrito" invita a los que aquí sobreviven a mostrar una enorme sonrisa de satisfacción y cantar aleluya, porque el producto interno bruto "apenas" se desplomó 8.2 por ciento en el primer trimestre de 2009.

Pero más allá del derecho que tiene la SHCP de ser feliz, aunque sea con noticias ingratas, en 2008 el ahorro de los trabajadores que obligadamente debe ser "administrado" por un selecto grupo de empresas financieras privadas (que nunca reporta "minusvalías" como prefieren llamar a las pérdidas), registró uno de los peores rendimientos anuales desde la creación de las Afore, en 1997: poco más de 4.4 por ciento, contra una inflación de 6.53 por ciento.

Allá por junio de 2008, cuando el saldo del ahorro de los trabajadores "administrado" por las Afore reportó una caída superior a 50 mil millones de pesos, las autoridades financieras se esforzaron al máximo para decir que, primero, no eran pérdidas, sino "minusvalías" y, segundo que en esto del ahorro a futuro los movimientos al alza o a la baja a corto plazo no deben verse como "catástrofe" o "triunfo", pues los resultados concretos los obtendrá el ahorrador de aquí a dos décadas, o un poco más.

Cuando la caída de dicho ahorro se daba era en picada, ni "triunfo ni catástrofe", decían, pero ahora que se reporta una raquítica "ganancia" en el ahorro de los trabajadores, la Secretaría de Hacienda la quiere presentar como una victoria arrasadora. Celebra la SHCP: "mucho se ha especulado acerca de los efectos de la crisis en los fondos para el retiro de los trabajadores. Los efectos de la turbulencia (léase crisis) financiera global sobre los fondos de pensiones han variado de país en país. Entre mayo y noviembre de 2008, por ejemplo, el valor de los fondos de pensiones en Chile descendió más de 40 por ciento, mientras que en Argentina se registraron descensos hasta de 45 por ciento. En México, el valor total de los recursos operados por las Afore apenas disminuyó 10 por ciento en ese entonces" (el dato de diciembre brilla por su ausencia).

Y va más lejos: “desde otra perspectiva comparativa, el rendimiento de los fondos de pensiones en México resultó el menos negativo entre los países miembros de la OCDE. A pesar de la volatilidad (léase especulación) reciente de los mercados financieros nacionales e internacionales, el valor de los ahorros para el retiro en México al día de hoy continúa aumentando. En efecto: entre abril de 2008 y abril de 2009 el valor de los recursos para el retiro administrados por las Afore aumentó más de 133 mil millones de pesos, 8.5 por ciento en términos reales. En Chile, por el contrario, el valor de los ahorros para el retiro reportó descensos reales anuales de 14.8 y 13.1 por ciento en marzo y abril pasados, respectivamente.

Concluye la celebración con lo siguiente: "tan sólo en los primeros cuatro meses de este año se registró una plusvalía acumulada de 36 mil 20 millones de pesos. Al 30 de abril de 2009 los recursos administrados por las 19 Afore (incluyendo PensionISSSTE, con algo así como 53 mil millones de pesos) ascienden a más de un billón de pesos, la cifra más alta en la historia del SAR, monto equivalente a 8.3 por ciento del PIB, 6 por ciento mayor a lo reportado en diciembre pasado" (7.5 por ciento, según la Amafore).

Hasta allí la fiesta y las fanfarrias. Pues bien, las Afore "administran" 39.2 millones de cuentas (de ellas, sólo 14.6 millones están activas, es decir, el 37 por ciento del total). Si se reparte el pastel que tanta felicidad provoca en la Secretaría de Hacienda, nos encontramos con los siguientes resultados, los cuales obviamente no provocan la misma reacción entre los ahorradores.

Dice Hacienda: "entre abril de 2008 y abril de 2009 el valor de los recursos para el retiro administrados por las Afore aumentó más de 133 mil millones de pesos". Bien, se ve aparatosa la cifra, pero si se prorratea entre los trabajadores obligadamente afiliados a las Afore el resultado es para llorar: a cada uno de ellos le tocó la fortuna de incrementar en 9 pesos con 29 centavos diarios sus haberes, para totalizar casi 3 mil 393 pesos en todo 2008, algo así como dos salarios mínimos a precios de 2009, o si se prefiere dinero suficiente para comprar, cotidianamente, un kilogramo de tortilla y el papel para envolverlo, a precios de 2008.

En cambio, las Afore encargadas de "administrar" sus ahorros (las que nunca registran "minusvalías", aunque los trabajadores sí) se embolsaron varios miles de millones de pesos, con todo y crisis, el 56 por ciento de los cuales se quedó en las alcancías de cuatro de esas empresas financieras: Banamex, Bancomer, ING y Profuturo GNP, las mismas que manejan cerca de 50 por ciento de las cuentas. De que hay buenas noticias, sin duda, pero no necesariamente para los propietarios de los dineros "administrados".

Hacienda sigue la fiesta con la información correspondiente a enero-abril de 2009, periodo en el que "se registró una plusvalía acumulada de 36 mil 20 millones de pesos". Una vez más el prorrateo: en ese cuatrimestre, cada uno de los obligados ahorradores vio la luz al saber que su respectiva Afore le rendimiento diario de 7 pesos con 65 centavos (ni siquiera para un kilogramo de tortilla cada 24 horas, y olvídense del papel para envolverlo), lo que hace un total de 918 pesotes en ese lapso, o lo que es lo mismo, una quincena y un pilón de salario mínimo.

Con ese criterio, fácilmente se entiende la causa por la que el afamado doctor Carstens calificó de "catarrito" la hecatombe económica que se dejaba venir al país, y con base en qué asegura que lo peor de la crisis, con sus respectivas "minusvalías", van "quedando atrás".

Las rebanadas del pastel

Asegura el secretario de Gobernación, el abogado corporativo Fernando Gómez Mont, que el inquilino de Los Pinos "no está solo, pues lo apoya la sociedad". Así es, pero ¿para qué reiterar lo que de siempre se sabe?: a Felipe Calderón lo apoya la Sociedad Anónima.

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14 Mayo 2009 03:58:03
Tras los escándalos, sólo impunidad
* Tras los escándalos, sólo impunidad
* La "fragilidad" de MMH


Escándalo tras escándalo, lo único que queda claro no es la sempiterna corrupción de la clase política mexicana, sino su impunidad. Uno tras otro, y se denuncie lo que se denuncie, nada sucede, nadie es tocado y el presunto ilícito cometido se mantiene fuera de las investigaciones. Aún no se apaga el ruido causado por el libro de Carlos Ahumada, cuando surge el promovido por el maratonista de lujo Roberto Madrazo, el cual Miguel de la Madrid no dejó florecer por su propia denuncia en contra de Carlos Salinas de Gortari y sus hermanos, embarrados todos por robo al erario, tráfico de influencias y el narcotráfico.

Ex presidentes, candidatos a la silla de Los Pinos, funcionarios, legisladores, partidos políticos (en el "gobierno" y en la "oposición"), empresarios triple A (antes priístas de hueso colorado, ahora panistas ídem) y demás cómplices y personeros aparecen salpicados en las declaraciones de Miguel de la Madrid a Carmen Aristegui. Son prácticamente los mismos que han sido embarradas en denuncias y publicaciones anteriores. Y nada pasa. Lo involucrados se mantienen impunes.

La llamada "oposición" se lava las manos en cada escándalo (cuando uno de los suyos no está involucrado), y se limita a "exigir" que "se investigue" el ilícito denunciado (que de cualquier suerte ya era de dominio común), sin importarle si alguna autoridad le hace caso. Tampoco se moviliza para ser ella misma la que presente la querella respectiva. Sólo le interesa que los medios registren tal "exigencia", que aparezca la nota, y si es en la portada qué mejor.

Que nadie tiemble ni se entusiasme: se apagará el escándalo provocado por Miguel de la Madrid, como sucederá con el de Carlos Ahumada y el de Roberto Madrazo, tal cual sucedió con el de Lino Korrodi, los Amigos de Fox, el Pemexgate, el niño verde, los hijos de Marta, el de la pareja presidencial, el del rancho en San Cristóbal, las ligas de Bejarano, el de "haiga sido como haiga sido", el "gober precioso", Elba Esther, Carlos romero Deschamps, los empresarios involucrados en el trasiego de Raúl Salinas de Gortari, y los que faltan mencionar en este rosario de impunidad acumulado en décadas.

Y se apagará no sólo porque no tarda en surgir un sustituto, sino, especialmente, porque nadie actúa, nadie va más allá de la declaración que amerite el escándalo en turno, sin comprometer un milímetro más, y ninguna autoridad justifica su existencia. Uno tras otro, y no pasa nada, salvo lo común: que los públicamente exhibidos se mantengan en el gobierno, cogobernando, en el asalto a la nación o recibiendo "doctorados" en universidades extranjeras, por citar algunos casos.

La denuncia de Miguel de la Madrid sólo confirma, por si hubiera duda, que una de las urgencias de la República es la renovación integral de su clase política. La actual (panistas incluidos, y si no que lo reclame Diego), lleva años, muchísimos, saqueando al país, y junto a ella –de hecho, como parte de ella– la elite empresarial (la cual no sólo apoyó a Carlos Salinas y participó en los jugosos negocios del hermano ahora más incómodo que nunca, sino que ha hecho lo mismo con "cambio" y "continuidad"), a la que tampoco nadie toca.

Ya en el exceso, en este nuevo sainete de la "renovación moral" el primero en recular ha sido el propio denunciante. Al filo de las 18:30 horas del miércoles, por medio de un comunicado (difundido en la edición electrónica de El Universal), Miguel de la Madrid asegura que sí dijo lo que dijo, pero que "carece de validez", porque "me encuentro convaleciendo de un estado de salud que no me permite procesar adecuadamente diálogos".

Más tardó el ex mandatario en soltar al perro, que su hijo Federico de la Madrid Cordero (con amplios y jugosos antecedentes en eso de los escándalos ligados al tráfico de influencias en el sexenio de papá, y en el siguiente con el tío Charly) en amarrar a progenitor y can. El vástago firma como "responsable" del comunicado que se menciona, en el que asegura que su padre no está en condiciones de hablar en público, por lo que hace decir a MMH que "la fragilidad" de su estado de salud "se constata en las grabaciones difundidas por la señora Aristegui, en las que mi tono de voz se escucha débil y confuso; dejo en claro que después de haber escuchado la entrevista con la señora Aristegui, mis respuestas carecen de validez y exactitud".

Un sainete similar, aunque con menores decibeles, se armó allá por marzo de 2002, cuando el ex presidente Carlos Salinas acusó a su sucesor de lo mismo que ayer lo acusó Miguel de la Madrid (ahora "arrepentido", según el comunicado de Federiquito). En aquel entonces, el hijo predilecto de Agualeguas, Nuevo León, denunció a Ernesto Zedillo por "haber recibido dinero de mi fondo secreto".

Por aquellos no lejanos ayeres comentamos en este espacio que en sus respectivos gobiernos y por medio de la llamada partida secreta –que de secreta no tenía nada porque estaba consignada en el presupuesto de egresos de cada año– ambos personajes –pertenecientes a la misma cueva– tuvieron acceso a miles de millones de pesos del erario y discrecionalmente hicieron uso de ellos como si fueran propios, considerándolos depósitos en sus chequeras personales. Por medio de tal asignación (sólo por el programa de erogaciones contingentes del ramo 23 del Presupuesto de Egresos de la Federación asignado al jefe del Ejecutivo e independiente de los recursos presupuestales canalizados a la Presidencia de la República), Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo dispusieron –en sus respectivos sexenios– de alrededor de 12 mil 500 millones de pesos del erario, aunque aproximadamente 84 por ciento (10 mil 500 millones) correspondieron a Salinas y el 16 por ciento restante (cerca de 2 mil millones) a Zedillo.

La partida secreta alcanzó su máxima expresión en 1993, con Salinas en Los Pinos: alrededor de 600 millones de dólares, al tipo de cambio de entonces, y cierto es que Zedillo se benefició de ella, como Salinas de la que ejerció Miguel de la Madrid, y éste de la que correspondió a José López Portillo, y junto a ellos su respectivo "grupo compacto". Así, ¿quién tiene calidad moral para aventar la primera piedra?

Las rebanadas del pastel

El ganón de este sainete podría ser Luis Téllez, a quien Calderón corrió de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes por afirmar que Salinas se "robó la mitad de la partida secreta". Entonces, el osito puede reclamarle a Felipe y exigirle la devolución del hueso. Así dejaría la presidencia de la BMV, y los bolsistas podrían elegir a quien ellos decidan.

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09 Mayo 2009 03:12:39
Catastrofistas de efecto retardado
Desde el arranque formal de la crisis económica quedó claro que uno de los países más afectados sería México. Lo advirtieron organismos nacionales, regionales e internacionales, públicos y privados; académicos y grillos, sabios y novatos en el arte de sortear este tipo de sacudidas, de las que los gobiernos neoliberales destacan como empedernidos coleccionistas. Todos, pues, menos el inquilino de Los Pinos y su "excelente equipo económico, uno de los mejores del mundo" (Calderón dixit).

De hecho, desde enero pasado –tres meses antes de la emergencia sanitaria– el propio gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz, confirmó que el país "ya está en recesión", una aseveración que a Felipe Calderón le amargó momentáneamente su plácida estancia, por aquellos días, en el paradisiaco Davos, Suiza, donde departió con "el amigo" Ernesto Zedillo y juntos rieron por la desvergonzada "travesura" del Fobaproa.

No era la primera advertencia, pero ante lo obvio, la recesión, el inquilino de Los Pinos sacó su libreta de frases de ocasión para "responder" a Guillermo Ortiz: “yo creo que tan malo es generar expectativas sobradas o infundadamente optimistas (verbigracia, la teoría del "catarrito"), como generar expectativas cada vez más negativas y deterioradas que también pueden carecer de fundamentos sólidos”. De hecho, dijo, "el propio Banco de México ha variado frecuentemente sus propias estimaciones de crecimiento económico". Y tenía razón: de "crecimiento cero" en 2009, la llevó a una caída de 1.8 por ciento del PIB en enero, y de allí a un desplome de 4.8 por ciento, al cierre de abril pasado.

Con ese sólido "fundamento", Calderón y su "excelente equipo económico, uno de los mejores del mundo", reforzaron la "estrategia" de fingir demencia ante lo evidente: el cada día más pavoroso tiradero provocado por la crisis y su enorme costo social, mientras desde Los Pinos sólo emitían versiones "infundadamente optimistas" hasta el ridículo. Agotado el esquema, que no el acto de fingir demencia, se abrazaron de la emergencia sanitaria para "justificar" que, "ahora sí", la economía mexicana está en recesión.

Pero algunos adelantados lo advirtieron desde meses atrás. Por ejemplo, Carlos Slim a comienzos de febrero pasado: “no quiero ser catastrofista, pero viene lo peor; ante el colapso económico el producto interno bruto se va a desplomar; va a haber desempleo como no lo hemos visto desde los años 30; van a quebrar muchas empresas chicas, medianas y grandes, van a cerrar comercios, se verán locales cerrados por todos lados, los inmuebles estarán vacíos. Será una situación muy delicada. No quiero ser catastrofista, pero hay que prepararse para prever, y después no estar llorando… No cabe duda que el PIB mexicano se va a desplomar, se va a caer, va a ser negativo, ya desde el último trimestre del año pasado, no sabemos cuánto dure, pero va a ser muy fuerte el efecto. Ahí es donde yo digo: el producto interno bruto va a ser negativo, va a ser sustancialmente negativo por la caída del petróleo y de la exportación, entre otras cosas, y las consecuencias también internas”.

Y la respuesta de Calderón a esos adelantados fue: “lo importante no es ver quién genera el pronóstico más grave o quién es capaz de infundir el mayor temor entre los mexicanos, sino qué es lo que cada quien, desde su trinchera y desde su responsabilidad, desde su capacidad de acción, puede hacer por México… No pregunten qué puede hacer el país por ustedes, pregúntense qué pueden ustedes hacer por su país (Kennedy dixit)… Y me parece que hoy mismo debemos preguntarnos qué es lo que podemos hacer por México… La crisis de 1995 provocó una caída de 7 por ciento de la economía, destruyó más de 10 por ciento del empleo formal del país y redujo más de 40 por ciento el poder adquisitivo del salario, pero esta turbulencia no será tan grave”. Lo dijo justo en pleno terremoto cambiario, que desplomó el tipo de cambio del peso frente al dólar, con la economía en la lona, la cancelación de 750 mil empleos en 2008 y la mayor tasa de desocupación abierta en el país.

Lo mismo sucedió en marzo y abril (a la vista de todos, el profundo deterioro económico y social), pero de igual forma "reaccionó" el inquilino de Los Pinos y su "maravilloso equipo económico". Los indicadores cayeron y cayeron, pero la risita calderonista se mantuvo. Muchos meses desperdiciados con discursos fatuos e "inyecciones de confianza" para una sociedad de por sí incrédula y hastiada de sus "gobernantes".

Mucho tiempo de deterioro acumulado, de indicadores a la baja, de pérdida masiva de empleo, de inflación al alza, de crisis profunda y deuda social creciente. Pero aquí no pasa nada (versión oficial). Y de repente… ¡zas!, explota la emergencia sanitaria, que el inquilino de Los Pinos y su "maravilloso equipo económico" utilizan como chivo expiatorio, para, en 15 días, culparla de ser la causante de que, ahora sí, la economía mexicana entró en recesión. Qué vodevil tan rascuache.

¡Y Fox juraba que los mexicanos "me van a extrañar"!
07 Mayo 2009 04:00:02
Optimismo ramplón
Del pánico absoluto el Fondo Monetario Internacional decidió pasar a un desbordado optimismo ramplón: “América Latina y el Caribe está mejor preparada para superar la desaceleración y salir de la crisis financiera antes que las economías avanzadas”, o, lo que es lo mismo, la región “sufrirá menos” que en pasadas situaciones similares.

El organismo basa su eufórico pronóstico en “el hecho”, según dice, que la economías latinoamericanas “se contraerán 1.5 por ciento en 2009 y experimentarán una tasa positiva de crecimiento de 1.6 por ciento en 2010”, lo que al final de cuentas en el bienio el crecimiento real sería de cero por ciento. Si eso es “positivo”, como lo asegura, entonces al FMI puede catalogársele como un organismo anti neoliberal.

Sonrisas ficticias aparte, un detallado análisis que sobre el mismo firma José Antonio Ocampo, ex secretario ejecutivo de la Cepal y ex ministro de Hacienda y Crédito Público de Colombia, concluye que si bien “las economías latinoamericanas llegan a la crisis actual con mayores fortalezas que en el pasado, ellas son más modestas de lo que se ha subrayado en algunos estudios optimistas sobre la gestión del auge económico reciente”. Los efectos negativos más generalizados para la región más desigual del planeta son “la caída del volumen de comercio internacional y el marcado deterioro de los términos de intercambio de los productos básicos. Además, queda por delante una etapa de financiamiento externo privado muy restringido”.

Así, la “fortaleza” cacareada por el Fondo Monetario Internacional se restringe “fundamentalmente al menor endeudamiento público externo y al elevado nivel de reservas internacionales, pero ello sólo servirá para mitigar en parte las repercusiones de la peor coyuntura económica mundial desde la gran depresión de los años treinta”. Pero ese es, precisamente, el detalle fino que tanta felicidad provoca al FMI: Que aunque las economías regionales se paralicen, que los precios de sus productos de exportación se desplomen y que los latinoamericanos mueran de hambre es lo de menos, porque los gobiernos regionales no sólo deben menos, sino que tienen capacidad de pagar lo que adeudan.

De cualquier suerte, subraya Ocampo, “la economía mundial experimenta la peor crisis financiera que se haya producido desde la gran depresión de los años treinta del siglo XX. Aunque el mundo industrializado puede evitar una contracción de la actividad productiva tan profunda como la de ese entonces, también es evidente que atraviesa por la recesión más intensa desde la Segunda Guerra Mundial. Por lo demás, los límites entre una ‘recesión’ y una ‘depresión’ nunca se han aclarado del todo. La crisis está llegando a todos los rincones del planeta”.

En el caso latinoamericano, la coyuntura “marcadamente favorable” del periodo 2003-2007, basada en una combinación inusual de auge financiero, bonanza excepcional de precios de los productos básicos y nivel elevado de remesas de los trabajadores migrantes, también ha llegado a su fin. “Ya a lo largo de 2008 varias economías de la región experimentaron una desaceleración importante, entre ellas Colombia, México, República Bolivariana de Venezuela y casi todas las economías más pequeñas de Centroamérica y el Caribe. La abundancia de financiamiento se redujo desde el tercer trimestre de 2007, coincidiendo con la primera fase de la crisis financiera en Estados Unidos. A su vez, desde mediados de 2008 se inició la baja de precios de los productos básicos. Pero fue el colapso financiero mundial de mediados de septiembre de 2008 lo que desencadenó los cambios más profundos, al paralizar el crédito, elevar marcadamente los márgenes de riesgo, convertir la caída de los precios de los productos básicos en un desplome y desencadenar una profunda recesión en el mundo industrializado. Incluso las economías latinoamericanas que habían mantenido un alto y aún creciente dinamismo hasta el tercer trimestre de 2008, como Brasil y Perú, se estrellaron contra la pared”.

Visto en retrospectiva, apunta, “lo peculiar del mundo en desarrollo fue su relativa capacidad de aislarse de la primera fase de la crisis, gracias a la renovada bonanza de precios de los productos básicos, la relativa seguridad que representaba para los capitales externos el altísimo nivel de las reservas internacionales y el dinamismo persistente de las grandes economías asiáticas. Esto dio lugar a la tesis, difundida entre otros por el Fondo Monetario Internacional, de que el mundo en desarrollo se ‘desacoplaría’ de las tendencias adversas del mundo industrializado. Pero, ese ‘veranillo’ (Calvo dixit) fue sucedido por el ‘vendaval’ que desencadenó la crisis financiera mundial de septiembre de 2008. Entonces, se hizo evidente que la tesis del ‘desacople’ no era más que una ficción”, aunque no por ello el FMI deje de difundirla.

Para Estados Unidos, ésta es la tercera crisis bancaria de las últimas décadas. “La primera fue la crisis latinoamericana de la deuda, hábilmente manejada a fin de que América Latina pagara los costos, e incluso no quedara registrada como lo que también fue: Una quiebra de los principales bancos estadounidenses. La segunda fue la crisis del sistema de ahorro y crédito de Estados Unidos a fines de los años ochenta, y la tercera es la que se experimenta. A ello podrían agregarse los grandes colapsos bursátiles, incluidos el lunes negro de octubre de 1987 y el estallido de la burbuja de títulos tecnológicos de comienzos del actual decenio, así como tres episodios de marcada caída del dólar, el último de los cuales ya se venía registrando hasta que la crisis de septiembre invirtió el fenómeno de manera transitoria”.
06 Mayo 2009 04:00:07
Ajustes al presupuesto
Allá por noviembre del año pasado la clase política nacional se congratulaba por lo bien que había hecho su trabajo de corte y confección en materia de gasto público para el siguiente ejercicio.
Una vez aprobadas las modificaciones a la segunda versión del presupuesto federal de egresos 2009, tanto el inquilino de Los Pinos (“es el más alto de la historia”) como los legisladores (“con él enfrentaremos correctamente la coyuntura económica”) celebraron que en tiempo y forma armaron el paquete económico para el año en curso, y subrayaron el “aumento sustantivo en los recursos destinados a infraestructura: Carretera, hidráulica, hospitalaria, educativa, deportiva, ferroviaria y para seguridad pública”, aunque obviaron reconocer que en renglones electoral y políticamente no tan vendibles ni vistosos como los citados, pero sí de enorme relevancia para los mexicanos, la norma fue sacar la tijera y recortar donde el filo cayera.

El motivo de la fiesta fue que el presupuesto de egresos de la federación para 2009 sumaba poco más de 3 billones 045 mil millones de pesos, un incremento cercano a 200 mil millones respecto del primer paquete económico presentado por el gobierno calderonista antes del estallido oficial de la crisis, la cual de tiempo atrás había sido registrada por prácticamente todos, menos por lo que oficialmente deberían ser los primeros en enterarse. En este contexto, por ejemplo, entre reasignaciones y reacomodos el inquilino de Los Pinos y los legisladores acordaron un incremento real de 10.9 por ciento en el presupuesto 2009 del sector salud, lo que sin duda es una noticia para celebrar, aunque a la hora de conocer el detalle tal crecimiento se concentró en infraestructura hospitalario, lo que si bien es positivo descobijó a otras áreas de salud igualmente relevantes, algo que lamentablemente se comprobó en los hechos durante la presente emergencia sanitaria.

De todos es padecido que nuestra heroica clase política sólo puede concentrarse -es un decir- en una crisis a la vez. Exigirle que atienda la problemática nacional en su conjunto sería un acto infame de los mexicanos, quienes a estas alturas parecen no comprender cabalmente las limitaciones extremas de quienes la integran. Así, esa clase política se abocó -también es un decir- a la crisis de seguridad, que la llevó a obviar la crisis económica, aunque ambas fueron dejadas a un lado por la crisis sanitaria, la cual dejó para mejor momento el combate al narcotráfico y la medicación del “catarrito”.

Como “está por superarse” la emergencia sanitaria, según la versión oficial, probablemente alguien se acuerde de las crisis económica -potenciada por la epidemia- y de seguridad. Pero en vía de mientras, lo que la influenza rebautizada dejó en claro es que el país reporta peligrosas carencias en salud y prevención de enfermedades, por mucho que se incremente el presupuesto hospitalario.

Cifras de la Cámara de Diputados revelan que, tras reacomodos y reasignaciones, los dineros públicos que se destinarán en 2009 a los proyectos de infraestructura social de salud resultan 600 por ciento mayores a los que para el mismo fin se canalizaron en 2008 (asegura la Cámara de Diputados que “9 mil 282.3 millones son para salud, de los que 6 mil 168 millones serán para la construcción, ampliación y rehabilitación de infraestructura de salud en las entidades federativas”), y que los aprobados para los programas de atención a familias y población vulnerable y a la atención de personas con discapacidad 27.7 y 31.4 reportan aumentos de 27.7 y 31.4 por ciento, respectivamente.

Una buena decisión, sin duda, pero el problema es que más allá de esos tres renglones prioritarios, los demás fueron recortados o en el mejor de los casos no se modificaron con respecto al año anterior. Por ejemplo, llama profundamente la atención ciertos tijeretazos presupuestales pactados por el inquilino de Los Pinos y los diputados, especialmente cuando se conoce la presencia regular de ciertas epidemias. Así, para 2009 Ejecutivo y Legislativo decidieron reducir 3.5 por ciento, en términos reales y respecto a 2008, el presupuesto destinado a la vigilancia epidemiológica, algo que, como ha quedado demostrado, es un renglón de salud pública sino de seguridad nacional. A tal fin a lo largo del presente año se tienen considerados (cuando menos hasta antes de la emergencia sanitaria) tan sólo 836.5 millones de pesos, o lo que es lo mismo, un monto equivalente al 4.8 por ciento de los 17 mil 400 millones que ayer anunció el doctor “catarrito” como “apoyos económicos emergentes para enfrentar el brote de influenza” (nótese que dice “brote”, no epidemia, como debe ser) y así “apuntalar la actividad económica.

Lo anterior recuerda los casi 20 mil millones de pesos que Fox y Calderón han canalizado a las grandes empresas privadas (nacionales y extranjeras) disfrazados de “subsidios a la investigación y el desarrollo tecnológico”, dineros públicos utilizados por Sabritas, Bimbo o las trasnacionales automotrices, por citar sólo esos ejemplos, que debieron ser invertidos en dichos renglones pero en beneficio de la nación. ¿Qué sería de la investigación y la vigilancia epidemiológica en el país si a sus escasos haberes le sumaran esos 20 mil millones? Sin duda Sabritas, Bimbo y las demás tendrían que gastar de su dinero para mejorar sus productos, pero los mexicanos tendrían recursos para y certidumbre en el combate de las epidemias. Pero como la clase política todo lo hace al revés, los consorcios privados mejoran sus productos con dineros de la nación, mientras los mexicanos constatan que “no hay dinero” ni certidumbre.

Otras víctimas del tijeretazo presupuestal 2009 en el sector salud son los siguientes programas (todos son porcentajes negativos): Investigación y desarrollo tecnológico en salud, 2.8; fortalecimiento de las redes de servicios de salud, 3; asistencia social y protección del paciente, 6.8; calidad en salud e innovación, 2.8; 4.1; caravanas de la salud, 0.3; cooperación internacional en salud, 0; formación de recursos humanos especializados para la salud, 1.6; comunidades saludables, 3; protección y desarrollo integral de la infancia, 1.2; protección contra riesgos sanitarios, 2.3; reducción de enfermedades prevenibles por vacunación, 3.7; sistema integral de calidad en salud, 4.8.
LAS REBANADAS DEL PASTEL:

Otro dato aportado por la Cámara de Diputados: En México el gasto público en salud como proporción del PIB ronda 2.7 por ciento; en Kenia el 2.1, por ejemplo.
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05 Mayo 2009 03:38:44
Sistema financiero complejo y opaco
Suponer que la crisis económico-financiera que vive el planeta se superará sin alterar el estado de cosas ni corregir las causas que la originaron es sentarse a esperar el estallido de una nueva crisis, de proporciones aún mayores de las hasta ahora registradas; que el voraz aparato especulativo armado por las cada día menos reguladas instituciones bancarias y bursátiles quede incólume, junto con los gobiernos que no sólo lo consienten, sino lo estimulan, sólo garantiza que en un futuro no muy lejano la siguiente sacudida sea de proporciones inimaginables. Con tal de no alterar el modelo, a lo largo de las últimas tres décadas muchos han sido los "paliativos" aplicados por gobiernos y organismos internacionales con el fin de "superar la crisis" (la que esté en turno), aunque en los hechos el único "logro" ha sido incrementar geométricamente la virulencia de la sucesiva.

El sistema financiero-bursátil –fundamentalmente el estadunidense, con sus ramificaciones a lo largo y ancho del planeta– no puede quedar inalterado tras el estallido de la crisis, porque en unos cuantos años más de nueva cuenta explotarán "burbujas", "activos basura", "derivados chatarra" y demás gracias producto de la voracidad de los barones del dinero. En este sentido, el ex secretario general de la Cepal, José Luis Machinea (La crisis financiera internacional: su naturaleza y los desafíos de política económica) aporta un dato aterrador: “nunca hubo un sistema financiero más complejo y más interconectado que el desarrollado en la etapa de la globalización financiera. Una manifestación de ello es que a mediados de 2008 la dimensión del mercado de derivados alcanzaba los 500 billones de dólares, o sea, nueve veces el producto mundial. Además, nada puede igualar la opacidad que caracterizó al sistema financiero en los últimos años. Cada vez fue más difícil entender los distintos ‘vehículos’ y derivados; el vocabulario utilizado se hizo cada vez más enigmático y se convirtió en una jerga de especialistas. Ello contribuyó a que la transparencia de las operaciones fuera cada vez menor”.

En el citado estudio el autor subraya que "la crisis comenzó en 2007 y se profundizó en 2008" (un elemento fundamental para aquellos que todavía dicen, como el inquilino de Los Pinos y el doctor "catarrito" entenderán, que la sacudida "llegó sin avisar", pues "nadie se dio cuenta") y entre los factores causantes hace hincapié en “la inestabilidad propia del sistema financiero, que se agudizó en los últimos años a causa de las políticas de desregulación excesiva; el instrumento adecuado para corregir la exuberancia del sistema y sus efectos en el mercado de activos no es la tasa de interés, sino las regulaciones financieras. En el futuro, los cambios en la regulación financiera deberán enfrentar a grupos de presión que en poco tiempo tenderán a querer hacer ‘olvidar’ los efectos de la crisis o a poner la responsabilidad en otros actores”.

Los gobiernos de los países desarrollados destinan miles de millones de dólares al "salvamento" del sistema financieras que reventó a la economía internacional; los de naciones más modestas canalizan crecientes reservas internacionales y piden créditos "especiales" para alimentar a los insaciables especuladores y "rescatar" a los voraces empresarios que apostaron mal en el mercado de derivados, pero los sectores productivos cada día se hunden más y junto a ellos los empleos.

Así, el ex secretario de la Cepal subraya la necesidad de contar con "redes de seguridad" en los ámbitos global y regional, "de manera que los países en desarrollo tengan más posibilidades de implementar políticas contracíclicas. Ello requiere una restructuración del Fondo Monetario Internacional, desde su gobernabilidad, con mayor presencia de los países en desarrollo en el directorio, hasta la flexibilización del acceso al crédito, especialmente en contextos como el actual", toda vez que la carencia de financiamiento es, y será, uno de los grandes impedimentos de estabilización.

Sobre los requerimientos crediticios de 2009 y 2010, explica Machinea, "la ausencia de financiamiento internacional puede condenar a América Latina a un ajuste desproporcionado. Suponiendo cierta normalización del crédito privado, se requiere con urgencia un financiamiento neto de al menos 70 mil millones de dólares anuales (en términos brutos alrededor de 90 mil millones) provenientes de los organismos crediticios o de los países desarrollados. La falta de financiamiento internacional adicional afectará las reservas internacionales, el tipo de cambio real y el nivel de actividad económica. Es decir, dicha falta podrá ser compensada, parcialmente y por un tiempo limitado, con una disminución de reservas, pero si no alcanzan vendrán devaluación y disminución de la actividad económica", lo que ya se observa. El incremento del costo del crédito, o su virtual "desaparición" en ciertas circunstancias, dificulta las políticas fiscales contracíclicas. La situación es bastante heterogénea. México y Brasil, por ejemplo, tienen posibilidad de endeudarse, pero a tasas bastante más elevadas que las de los últimos años.

Para complicar la situación se prevé una fuerte caída de la inversión extranjera directa. En la hipótesis menos pesimista, la IED neta sería equivalente a 1.6 por ciento del PIB regional, lo que se traduce en una necesidad de financiamiento externo de 91 mil a 138 mil millones de dólares, 68 por ciento de los cuales se concentran en México y Brasil.

Las rebanadas del pastel

Mientras el impuesto presidente de la BMV, el osito Téllez, toma hoy posesión de su nuevo cargo, y los ilusos zacapoaxtlas todavía creen que le ganaron la partida a los extranjeros, la lectoría comenta sobre la banca de desarrollo: “hay un montón de créditos no pagados en la panza de Bancomext, que a su vez heredó de Banrural (Bandidal); estos sinvergüenzas no apresuran los cobros porque se benefician de eso, de no cobrar. La mayoría de los créditos de Banrural (en liquidación) tienen garantía hipotecaria. ¿Por qué no ejecutan esas hipotecas vencidísimas? El departamento legal de Banrural y el de Bancomext tienen en su mano la forma de recoger muchos cientos de millones de pesos, sin mayor problema, solamente ejerciendo la recuperación de las garantías dejadas por los acreditados. Claro que en muchos casos se vería que la tal garantía era sin ningún valor, pero en muchos casos la garantía sí es verdadera” (Carlos B. Ortiz, .(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)).

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27 Abril 2009 04:00:15
Salvar a las empresas
Por demás expedito y generoso ha sido el Gobierno federal en atender las urgencias de las grandes empresas altamente endeudadas en dólares o con vencimiento de corto plazo en divisa foránea. Por instrucciones del inquilino de Los Pinos, en línea con lo ordenado por sus antecesores, todo el aparato financiero del sector público ha sido puesto a disposición de tales urgencias.

Miles de millones del erario se han puesto al servicio de tal fin; voluminosas cantidades han sido negociadas en calidad de “línea de crédito” con el FMI o “swaps” con la Reserva Federal de Estados Unidos. Y como lo dijo el gobernador del Banco de México, por si alguien dudará de tales recursos, el propósito es claro: “Proveer financiamientos a participantes del sector privado que enfrenten presiones para obtener recursos en dólares a plazo”, en el entendido que las necesidades de los mexicanos pueden esperar aún más.

Pues bien, el problema es que al dadivoso cuan veloz gobierno calderonista se le juntó roto con descocido, falta de agua con sequía: A la crisis financiera (aquel idílico “catarrito”, según versión oficial) se suma una emergencia sanitaria de gran proporción, que tiende a ser nacional, que afecta sanitaria y sicológicamente a la población en su conjunto, que trata de ser “atenuada” con la misma fallida “estrategia” utilizada para efectos de la sacudida económica, y para la cual no hay recursos con qué responder, porque todo se lo quemaron en el más reciente “rescate” de los de siempre.

Más allá de los voluminosos créditos que la banca de desarrollo (del Estado) otorgó a esas selectas empresas para librar las primeras complicaciones, en primera instancia el Banco de México puso a disposición del gran capital 4 mil millones de dólares de la “línea swap” para satisfacer sus urgencias de dólares, independientemente de “apoyos” fiscales, facilidades, cortesías y conexos. Todo para las necesidades privadas.

Para las urgencias sociales, las propinas, si bien va. Así, como el gobierno calderonista ya no tiene un peso, porque todo se lo dio a los de siempre, debió negociar un crédito con el Banco Mundial: 25 millones de dólares, de desembolso inmediato, para la “compra de medicinas, suministros médicos y equipo epidemiológico” para detectar y diagnosticar la influenza porcina en México. Adicionalmente, 180 millones de billetes verdes, que se entregarán a mediano plazo “para tratar los aspectos operacionales y capacidad institucional” relativas a dicha enfermedad, según detalló en Washington el secretario de Hacienda, Agustín Carstens (además anunció otro por mil 500 millones de dólares para desarrollo social).

El balance resulta espeluznante: Alrededor de 54 mil millones de pesos, en un primer tramo, para evitar la quiebra o moratoria de las grandes empresas, y el 0.6 por ciento (cerca de 337 millones, en crédito otorgado por institución externa) de esa cantidad para enfrentar la emergencia sanitaria que se extiende por el país. Todo, en medio de un discurso oficial que contradice las razones por las cuales el Banco Mundial otorgó el citado crédito, porque el inquilino de Los Pinos asegura que “tenemos en México los medicamentos suficientes para atender los casos que se puedan presentar. Esto es muy importante; la enfermedad es curable y tenemos los medicamentos para ello”, mientras Carstens sostiene que el financiamiento del BM será, precisamente, para “comprar medicinas, suministros médicos y equipo epidemiológico” para detectar y diagnosticar la influenza porcina en nuestro territorio.

Y todo ello se da en el marco de un alarmante cuan peligroso decreto del inquilino de Los Pinos, publicado el sábado en el Diario Oficial de la Federación, que utiliza la emergencia sanitaria como pretexto para violentar la Constitución y ordenar, sin mayor trámite, “el ingreso a todo tipo de local o casa habitación para el cumplimiento de actividades dirigidas al control y combate de la epidemia”, no sin antes advertir que evitará “congregaciones de personas en cualquier lugar de reunión, incluyendo la clausura temporal de locales o centros de espectáculo”.
Tal proceder trae a la memoria aquella película del cine mexicano (El año de la peste, 1978), dirigida por Felipe Cazals, con guión de Gabriel García Márquez y Juan Arturo Brennan, basado en la novela Diario del año de la peste (1722) del inglés Daniel Defoe, y diálogos de José Agustín y los propios García Márquez y Brennan, cuya síntesis más o menos es así: “En una ciudad mexicana se presenta un brote epidémico, sin que las autoridades hagan caso de las advertencias de los especialistas. Ante la magnitud de los daños, el gobierno decide controlar la información y organizar brigadas represivas disfrazadas de grupos de fumigación, entre otras medidas para distraer la atención y evitar el pánico entre la población. Por su parte, la sociedad finge que no pasa nada, mientras la ciudad se llena de cadáveres” (cinemexicano.mty.itesm.mx/front.html).

No vaya a ser la de malas que, más allá de demostrar que de nueva cuenta lo agarraron con los dedos en la puerta, el gobierno calderonista le tome gusto a ese tipo de prácticas.
LAS REBANADAS DEL PASTEL:
Para berrinche de Germán Larrea y pianista que lo acompaña, los mineros sindicalizados informaron ayer que el juez segundo de distrito en materia laboral en el Distrito Federal “resolvió conceder suspensión definitiva para el efecto de que no se ejecute el ilegal laudo dictado el 14 de abril, que pretendía terminar la relación de trabajo, colectiva e individual, de los trabajadores con Mexicana de Cananea, como parte de la irracional y empecinada persecución política que el gobierno mantiene hace tres años contra nosotros. Por tanto, las declaraciones de la Secretaría del Trabajo, que auguraban que ello no ocurriría, vuelven a ser desafortunadas, por decir lo menos. La huelga sigue vigente y fue declarada legal. Los mil 200 trabajadores sindicalizados están bien protegidos legalmente, y ninguna fuerza federal o estatal puede desalojarlos, so pena de violar la suspensión otorgada hasta en cinco ocasiones por diversos jueces, en una de ellas de manera definitiva. En esas condiciones, y aun cuando un importante número de elementos de la PFP se retiraron de Cananea, al país le ha costado una fortuna mantenerlos ahí para intentar desalojar a los trabajadores, en vez de dedicarlos a atacar la delincuencia. Es un gasto absurdo cuando el país se encuentra en crisis de seguridad y económica” (y epidemiológica).
21 Abril 2009 04:00:52
Bancomext, sacrificado
Con más prisa que inteligencia, el Senado de la República a punto está de aprobar la “reforma de la Banca de Desarrollo” recientemente enviada por el inquilino de Los Pinos, la cual comienza (y concluye, todo indica) con la fusión de Nacional Financiera (Nafin) y el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), dos instituciones del Estado creadas para fines distintos en 1934 y 1937, respectivamente.

¡Sorpresa! Los mismos partidos políticos y sus representaciones en el Legislativo que hoy apuran la citada fusión, cinco años atrás se pronunciaron exactamente en sentido contrario, cuando la anterior intentona se dio en el sexenio foxista (el de las ideas muy cortas y la lengua extremadamente larga le llamó “proceso de reinvención total” de la banca de desarrollo en México, aunque el objetivo fue exactamente el mismo que hoy pretende la “reforma” calderonista). A mediados de 2004, los integrantes de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, con la salvedad panista, rechazaron tajantemente la propuesta foxista (operada por el entonces secretario de Hacienda Francisco Gil Díaz, hoy empleado de trasnacional telefónica) por considerarla “una solución inadecuada que lesiona aún más la capacidad del Estado mexicano y del sistema financiero para apoyar el desarrollo sostenido y equitativo de México... El Congreso estima que preservar estos dos bancos es un imperativo nacional, dado que la banca extranjera no apoya a la planta productiva. Liquidarlos o fusionarlos es privar al país de instrumentos eficaces de política”.

Pues bien, en el “olvido” quedó tal rechazo y advertencia, y ayer la Junta de Coordinación Política del Senado de la República acordó aprobar la referida “reforma”, con lo que la fusión de Nafin y Bancomext parece un hecho consumado, de tal suerte que esos mismos partidos políticos que en 2004 tajantemente la impugnaron hoy están muy cerca de “privar al país de instrumentos eficaces de política”, como ellos mismos lo subrayaron a quien fuera director de Nacional Financiera durante el sexenio foxista, Mario Laborín (quien permaneció en el puesto hasta el 31 de diciembre de 2008), un distinguido delfín del otrora Grupo Monterrey y ex directivo de Bancomer, el mismo personaje que pasó la estafeta a otro ex directivo de Bancomer (también ex presidente de los banqueros en México y del Consejo Coordinador Empresarial), Héctor Rangel Domene, ahora encargado de “cuidar los intereses” de la banca del Estado. Todo un poema para el harakiri que muy cerca está de cometerse.
De cualquier forma el gobierno foxista (como el actual) se empeñó en desaparecer por la vía de los hechos al Bancomext, retirándole todo tipo de asignación presupuestal y trasladándole la responsabilidad de voluminosos empréstitos a empresas privadas autorizados por Los Pinos, más por razones políticas que financieras. Así, de 1994 a 2005 el crédito de esta institución se desplomó 60 por ciento y la cartera vigente 63 por ciento, mientras se desmoronaban las utilidades hasta acumular 146 millones de dólares en pérdidas. Como siempre, a los trabajadores de la institución se les pasó la factura: la plantilla de personal se redujo 42 por ciento. Con Fox se aplicaron cuatro recortes. Además, se cerraron consejerías en el exterior, módulos comerciales y centros de operación en diversos estados de la República, debilitándose el capital humano y la infraestructura de apoyo integral a la cadena producción-exportación.

Como bien lo ha denunciado el sindicato del citado banco, “el gobierno federal obligó a seguir ese camino, pero nunca se preocupó por resolver el quid del asunto: La ausencia de una política industrial y de competitividad sistémica, combinada con la creencia de que, por razones de costos, era conveniente fusionar o desaparecer al Bancomext. Esta creencia derivó en acciones y omisiones que redujeron sensiblemente la histórica contribución de la banca pública al desarrollo económico”.
Así, el impulso de la actividad exportadora se vio mermada por un gobierno que presumía lo “fuertes que somos” en este renglón. De 1994 a 2005 el financiamiento de la banca comercial al sector privado, como porcentaje del PIB, se desplomó de 43 a 8 por ciento, pero sus utilidades netas -especialmente a partir de 2000- crecieron como la espuma. Por si fuera poco, ya con Calderón, el gobierno asignó recursos presupuestales a otras entidades del sector público para programas y acciones de promoción del comercio exterior, como en el caso de la Sagarpa y la Secretaría de Economía (2 mil 400 y mil millones de pesos, respectivamente, en “apoyos” y “gastos” relacionados con la promoción del comercio exterior), mientras a la institución que por ley está encargada de tales funciones se le retiró todo recurso fiscal para ese fin.

Desde tiempos de Salinas y Zedillo, sin olvidar a la dupla Fox-Calderón, el Bancomext carga con onerosos “rescates” (WTC, Gutsa y Juan Diego Gutiérrez Cortina, familia incluida, así como inversiones privadas de mexicanos en telefonía cubana y carreteras chilenas, por ejemplo) por capricho del inquilino de Los Pinos en turno. A pesar de ello, de muchos de estos “rescates” el citado banco logró salir airoso con recursos propios. Eso pasó ayer, y pasa hoy. Financieramente asfixiado por los alegres compromisos del inquilino de Los Pinos en turno, Bancomext es calificado de “ineficiente”, cuando las demás instituciones financieras del Estado son pertrechadas con recursos presupuestales. Por instrucciones presidenciales, en todas las crisis este banco del Estado debió “rescatar” a los empresarios cercanos al poder.

Y sigue en ello. De la crisis actual, va un rápido balance de algunos senadores del PT y PRD: “el Gobierno federal, a través de Nafin y Bancomext, instrumentó un (nuevo) Fobaproa Empresarial… El total de este programa de ‘garantías bursátiles’ contempló 50 mil millones de pesos, y hasta el momento lo único que se sabe es que son 10 las grandes empresas que acudieron al esquema, entre ellas Coppel con mil 491 millones de pesos de Bancomext; Cemex, mil 420 millones de Nafin; y Soriana, mil 50 millones de Bancomext… (también) se conoce que se ha apoyado a 8 empresas por 14 mil millones: Vitro, mil millones de Bancomext, además de Comercial Mexicana, 3 mil millones de Nafin”, ambas instituciones públicas a cargo de un ex presidente de los banqueros privados y del Consejo de Administración de BBVA-Bancomer.
10 Abril 2009 04:00:30
El agua y los jaloneos políticos
Una de las ciudades más grandes, pobladas y hacinadas del mundo, la capital mexicana, una vez más enfrenta la carencia de agua. Junto a ella, muchos municipios conurbados del Estado de México, que deberán sortear durante varios días la carencia.
Es “una dificultad temporal” (tanto como la sempiterna ausencia en Iztapalapa, por ejemplo), aseguran quienes de un lado y otro manejan el abasto del líquido, en medio del peloteo y de una feroz guerra electoral (albercas incluidas) que entre las patas se lleva a la ciudadanía. Sin embargo, el problema de fondo es que sólo cuando revientan este tipo de situaciones, que provocan quejas por doquier, se habla de “tomar medidas urgentes y definitivas”, aunque superada la “coyuntura”, tales acciones brillan por su ausencia en este cada vez más delicado asunto de seguridad nacional.

Al ritmo que va el consumo, pero especialmente como opera la disparatada autoridad en la materia, tarde que temprano el problema del agua nos rebasará, y entonces sí esto se pondrá color de hormiga deshidratada. De la cultura del “me vale madres, porque para eso la pago” a la ausencia total del líquido sólo hay un paso, y éste es cada día más corto. El abasto, un asunto prioritario en cualquier país, no puede dejarse en manos de grillos de octava, ni mucho menos manejarse con criterios de política electoral. No sólo constituye un delito legal, sino uno de lesa progenitora.

En el peloteo, Marcelito y Pepe Luis se culpan mutuamente, pero tan irracional y derrochador es hacer albercas de temporada (sobre todo en estiaje), como dedicarse a la grilla y olvidar para qué fueron oficialmente designados (ídem). Al final de cuentas, los únicos que pagan por los jaloneos del poder son los ciudadanos, y gane quien gane de todas maneras se quedarán sin agua Por ello, vale recordar qué tan bien ha funcionado la Comisión Nacional del Agua, responsable, a nivel federal, del abasto y cuidado del líquido, de acuerdo con el más reciente recuento que sobre el particular elaboró la Auditoría Superior de la Federación.

De entrada, la ASF documentó que en 2007 la Conagua reportó “subejercicio en la aplicación de los recursos presupuestarios de actividad prioritaria”, a pesar de que el organismo “requería realizar los estudios faltantes para la publicación de la disponibilidad de las aguas subterráneas de los acuíferos del país”. A pesar de ello, la respuesta institucional a cada una de las observaciones de la Auditoría fue: “No se hizo por carecer de recursos suficientes”. La Comisión informó en la Cuenta Pública 2007 que solicitó una ampliación neta a su presupuesto para cubrir un déficit en el pago de energía eléctrica por mil 500 millones de pesos; “sin embargo, esa ampliación se destinó indebidamente para pagar un anticipo por los consumos de 2008”.

En términos generales, subraya la ASF, Conagua “no cumplió con las disposiciones normativas aplicables en relación con el propósito de preservar las aguas nacionales en cantidad y calidad; al 2007 la entidad fiscalizada no había publicado los estudios de disponibilidad del recurso en 371 de los 653 acuíferos del país, lo que representó el 56.8 por ciento del total; y no realizó la actualización de 188 estudios de 202 acuíferos en los que se debió atender esta obligación. En 2007, la Comisión otorgó 5 mil 29 títulos de concesión de aguas subterráneas sin asegurarse de contar con la disponibilidad efectiva del recurso; se registró sobreexplotación en 125 acuíferos de los 653 existentes, en los que se reportó un déficit de agua de 5 mil 515.5 millones de metros cúbicos, y en el caso de las aguas superficiales, en 53 de las 722 cuencas, con un déficit de 5 mil 385.8 millones”.

Respecto del objetivo de preservar el agua con calidad, “se determinó que con base en la medición del indicador de Sólidos Suspendidos Totales, se reportaron niveles de contaminación fuera del rango aceptable en el 7.3 por ciento de las aguas superficiales del país; en el indicador de Demanda Bioquímica de Oxígeno, el 8.2 por ciento; y en el indicador de Demanda Química de Oxígeno, se registró un volumen de agua contaminada de 22.1 por ciento”.

La ASF constató que “la Conagua carece de instrumentos para la medición de los niveles de agua en 401 acuíferos, el 61.4 por ciento de los 653 existentes en el país; y en 82 cuencas, el 11.4 por ciento de las 722. Asimismo, se determinó que la Comisión no tiene instalados sitios de monitoreo para evaluar la calidad del agua en 562 acuíferos, el 86.1 por ciento del total; y en 596 cuencas, el 82.6 por ciento”. Además, de acuerdo con el balance hídrico anual de las aguas nacionales en las regiones y cuencas hidrológicas, “se concluye que la Comisión ha otorgado títulos para el uso o aprovechamiento de aguas subterráneas sin asegurarse de que las concesiones y asignaciones de agua estén fundamentadas en la disponibilidad efectiva del recurso que correspondan.

La Conagua “no tiene elementos para explicar la diferencia de 66.93 por ciento entre el volumen anual concesionado o asignado a los usuarios de las aguas nacionales y el volumen que utiliza el usuario, debido a que no registra, ni verifica los volúmenes de las aguas nacionales concesionadas o asignadas en los títulos correspondientes en incumplimiento de las disposiciones de la Ley de Aguas Nacionales; tampoco verifica la medición de los medidores de agua que deben instalar los usuarios dentro de los 45 días siguientes a la recepción del título respectivo”.

La Auditoría subraya que en 2007 Conagua “desconoce el volumen que se extrae de las cuencas y acuíferos al amparo de 415 mil 116 títulos de concesión o asignación del uso de las aguas nacionales del país, porque la dependencia cuenta en promedio con 5 servidores públicos para verificar la medición y registro de 9,678.63 millones de m3 en 12 de los 13 organismos de cuenca que declararon utilizar y pagar 7 mil 114.3 millones de pesos por concepto de derechos de agua.

Para redondear, internacionalmente México ocupa el lugar 90 en lo que a disponibilidad de agua por habitante se refiere, y uno de los más bajos en América Latina. En poco más de medio siglo, en el país se redujo la disponibilidad de agua per cápita en más de 4 veces. Además, en cuanto a calidad del agua México ocupa la posición 106 en el mundo, de 122 posibles, muy cerca de Zambia, y apenas por arriba de Benín, Uganda y Etiopía (Haití la 101), y el último de América Latina.

LAS REBANADAS DEL PASTEL

De ese tamaño es el “problema temporal”.
08 Abril 2009 04:00:22
Va de nuevo: El erario al servicio de la IP
Por decisión del inquilino de Los Pinos será la empresa privada y no los grandes centros de investigación y desarrollo de tecnología del Estado la que reciba recursos del erario para tal fin, en un intento de disfrazar el rotundo fracaso que para el país, no para la IP, significó el invento foxista de un Comité Interinstitucional (integrado por representantes del Conacyt y de las Secretarías de Hacienda, Economía y Educación Pública) “para la aplicación del estímulo fiscal a los gastos e inversiones en investigación y desarrollo de tecnología, equivalente al 30 por ciento de los gastos e inversiones realizados en un ejercicio dado por los conceptos referidos”, por medio del cual el fisco sacrificó alrededor de 20 mil millones de pesos entre 2001 y 2008.

Como se trata de hacer lo mismo que Fox, pero (mal) disfrazado, ayer el inquilino de Los Pinos detalló el “nuevo” mecanismo por medio del cual las arcas nacionales seguirán pagando la investigación y el desarrollo de tecnología a la iniciativa privada, nacional y extranjera, que opera en el país.

En lugar de que tales dineros se destinen a la UNAM, el Instituto Politécnico Nacional y demás universidades y centros de investigación del Estado, con el subsecuente beneficio para México, el michoacano insiste en que sea el capital privado el que “encabece” tal esfuerzo, por más que las ganancias, económicas y científicas, sean exclusivamente para el propio capital privado y no para la nación.

Así, ya no será a través de “estímulos fiscales” a las empresas privadas, sino por medio de “estímulos directos” a las mismas como pretende “impulsar” la investigación y desarrollo de tecnología (IDT) “en beneficio del país”, según dice y Fox contradice. Para tal fin, en 2009 del erario saldrán otros 2 mil 500 millones de pesos para que la iniciativa privada desarrolle tecnología para sus propios fines, haciendo a un lado, una vez más, a los grandes centro de investigación propiedad de la nación, como en el caso de la UNAM, institución a la que el año pasado el gobierno calderonista descaradamente exigió recortar su presupuesto para atender los caprichos del inquilino de Los Pinos (obvio es que la respuesta puma fue mandarlos a recolectar a otra parte).

Dijo ayer el “innovador” inquilino de Los Pinos que “transformamos el esquema de estímulos fiscales en un sistema de estímulos directos para impulsar con mayor fuerza la investigación científica, el desarrollo tecnológico y la innovación en las empresas mexicanas; se trata de un mecanismo de incentivos más eficiente, más focalizado, que en estos momentos beneficia, especialmente, a las empresas con problemas de liquidez. Concretamente, a partir de este año los fondos que estamos aplicando presupuestalmente permiten a través de tres fondos específicos fomentar la innovación empresarial con una inversión, no recuperable para el Gobierno, de dos mil 500 millones de pesos que no tiene precedente”. De hecho, sí hay precedente, y no es otro que el citado Comité Interinstitucional y los cerca de 20 mil millones de pesos que para el mismo propósito y con idénticos beneficiarios autorizó su antecesor, Vicente Fox.

Una vez más, pues, el dinero de la nación no para ésta y quienes la habitan, sino para fines particulares, y si son de cúpula qué mejor. Por decisión del Señor de Los Pinos (en turno) el erario no sólo “rescata” negocios y paga deudas privadas, sino que también financia la investigación y el desarrollo de tecnología de las empresas particulares que explotarán en su propio beneficio, en un país en el que la inversión en este prioritario renglón a duras penas roza el 0.4 por ciento del PIB, por mucho que desde hace cinco administraciones gubernamentales el “compromiso” ha sido incrementarla a uno por ciento.
En julio de 2008 (los días 4 y 5) México S.A. documentó las empresas privadas a las que los gobiernos foxista y calderonista (en su primer bienio) autorizaron subsidios fiscales cercanos a 20 mil millones de pesos. Va un rápido recorrido, en el entendido que la mayoría de esas empresas son famosas, entre otras tantas cosas, por sus elevadísimas utilidades y su raquítica contribución al fisco. En fin, las siguientes, que no son todas pero sí las principales, recibieron (y seguirán recibiendo) “subsidios fiscales” (ahora “estímulos directos”) para investigación y desarrollo de tecnología, según la versión oficial:

Bachoco (propiedad de la familia Bours, la del gobernador de Sonora); Banco Azteca, de Ricardo Salinas Pliego; Bimbo y su subsidiaria Barcel (de la siempre pía familia Servitje); las trasnacionales automotrices General Motors, Daimler-Chrysler, Volkswagen, Nissan y Ford Motors Company; Arca, uno de los grupos embotelladores de Coca-Cola en México; Cadbury Adams; Laboratorios Astrazeneca; Bayer; Bombardier Transportation; Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma, de FEMSA, uno de los ex propietarios del “rescatado” y extranjerizado Bancomer; Du Pont; Abbott Laboratories; Grupo Gamesa y Sabritas, subsidiarias de Pepsico; Grupo Posadas (que compró Mexicana de Aviación); Banamex-Citigroup (que se quedó con Aeroméxico y se benefició con la ilegal decisión de Calderón-Carstens); Teléfonos de México y Televisa, entre otras.

Las empresas más importantes del país, las de multimillonarias utilidades y gigantescos beneficios del SAT, ¿realmente necesitan “subsidios fiscales” para investigación y desarrollo de tecnología? Desde luego que no, aunque, por meras casualidades de la vida y del régimen, muchas de ellas (con sus dueños en primer plano) aparecen inventariadas en un sin fin de “rescates”, “salvamentos”, “apoyos”, “subsidios”, “créditos fiscales”, “líneas de crédito” y demás “contribuciones” del erario, a la par que como grandes “aportantes” a ciertas campañas políticas, con los resultados que “haigan” sido.
07 Abril 2009 04:00:03
Crisis, migrantes y remesas
A los gobiernos latinoamericanos la crisis les ha alterado el funcionamiento de una de las principales “soluciones de doble vía” aportada por el modelito económico: La expulsión de mano de obra, de ida y el envío de remesas, de regreso.

En el caso mexicano, por una parte, la obligada salida de alrededor de medio millón de connacionales por año le “ahorra” al Gobierno reconocer poco más de un punto porcentual en el índice oficial de desempleo abierto; por la otra, el generoso ingreso de alrededor de 160 mil millones de dólares en remesas durante los últimos nueve años, según las cifras del Banco de México.

La “doble vía” les funcionó perfectamente durante mucho tiempo, pero ahora la crisis tiende a desestabilizar ese leonino “equilibrio”: Por un lado ha moderado el ritmo de expulsión de mano de obra, y por el otro la captación de dólares enviados vía remesas. Para el caso mexicano, en 2008 este último indicador reportó una caída de 3.6 por ciento, y en el primer bimestre de 2009 el descenso fue cercano al 15 por ciento.

Aun así, el modelito todavía funciona, pues los expulsados de su tierra mantienen, a duras penas, el envío de dinero a sus familiares. El Banco Interamericano de Desarrollo, el BID, revela que tras casi una década de crecimiento, las remesas a América Latina y El Caribe declinarían en 2009, por primera vez desde que la propia institución comenzó a medir estos flujos, en 2000. “El cambio de tendencia ocurrió en el cuarto trimestre del año pasado. Los envíos de dinero realizados por trabajadores latinoamericanos emigrados son una fuente de ingresos clave para millones de familias en la región. En 2008 enviaron alrededor de 69 mil 200 millones de dólares a sus países de origen, 0.9 por ciento más que en 2007”.

La tendencia primero se estancó, para luego modificarse a la baja después del primer semestre de 2008. Tras un tercer trimestre sin crecimiento, en el cuarto los flujos de dinero cayeron a 17 mil millones de dólares, 2 por ciento menos que en un año atrás. “Para los pocos países que han reportado la información correspondiente a enero de 2009, las caídas han sido hasta de 13 por ciento. Si bien es demasiado temprano para proyectar en cuánto podrían reducirse las remesas en 2009, ésta es una mala noticia para millones de personas en nuestra región que dependen de estos flujos para cubrir sus necesidades básicas. El cuadro se ha vuelto más complejo, dado que hay más factores en juego. El mundo enfrenta su peor crisis en décadas. El desempleo está aumentando en los países industrializados. El ambiente contra la migración se está tornando más inhóspito. Incluso las fluctuaciones cambiarias están incidiendo más que en el pasado”.

El organismo financiero apunta que luego de muchos años de crecimiento sin pausa, las remesas a América Latina y El Caribe comenzaron a “resentirse” en 2008 a medida que los principales países fuente de estos recursos (Estados Unidos, España y Japón) cayeron en recesión. La crisis castigó especialmente a industrias que empleaban a muchos trabajadores extranjeros, como la construcción, las manufacturas, hoteles y restaurantes. “Las personas que envían remesas y sus familiares en sus países de origen también sufrieron las consecuencias de las alzas de precios de los alimentos y los combustibles. Sumado a ello, las fluctuaciones de las tasas cambiarias comenzaron a tener mayores efectos que en el pasado, particularmente en países que experimentaron devaluaciones o que tienen grandes colonias de emigrados en Europa”.

El peso mexicano y el real brasileño han perdido amplio terreno frente al dólar estadounidense, y por ello las remesas enviadas desde Estados Unidos “rinden más”, en moneda nacional, lo que compensa, al menos en parte, el menor volumen de envíos. Los países andinos, que reciben grandes cantidades de remesas desde España, se vieron beneficiados por la fortaleza del euro durante la primera mitad de 2008, pero desde entonces han sido golpeados por la caída del valor de la divisa europea. Las naciones centroamericanas, que están dolarizadas o cuyas monedas están ligadas al dólar, están más protegidos de las fluctuaciones de las tasas de cambio.

A pesar del panorama sombrío, el BID asegura tener “poca evidencia” de que los migrantes estén preparándose para regresar a sus países de origen. En España, donde viven más de cinco millones de trabajadores extranjeros, un plan del Gobierno para pagar beneficios sociales a aquellos que regresen a sus patrias ha suscitado poco interés. “Los migrantes han demostrado que el regreso a casa es la última opción”.

Los tres primeros lugares en lo que a recepción de remesas se refiere son México (25 mil 145 millones de dólares en 2008), Brasil (7 mil 200 millones) y Colombia (4 mil 842). En el primero de los países los receptores son mayoritariamente mujeres (2 a 1) de ingresos moderados y niveles de educación bajos (casi 60 por ciento ha completado la secundaria o menos). El factor principal que empuja la emigración “parecen ser” (BID dixit) los problemas económicos del país. El 18 por ciento de la población adulta recibe remesas de forma regular, siete veces al año y 190 dólares por cada recepción, en promedio.

De Brasil revela que cerca de la mitad de las remesas proviene de Estados Unidos, 31 por ciento de Europa y el 19 por ciento restante de Japón. Y de Colombia, que en el último lustro casi un millón de ciudadanos emigró a Estados Unidos, España o Costa Rica, entre otros países. Las remesas representan 74 por ciento de sus ingresos por exportaciones petroleras. Más de la mitad de receptores de remesas son mujeres, que tienden a tener niveles de educación altos -más del 85 por ciento ha terminado sus estudios secundarios-.
06 Abril 2009 03:56:23
Senadores de Vacaciones
Usuarios de tarjetas de crédito, relegados mientras legisladores se doran la piel

Los senadores se fueron de vacaciones y junto con ellos el dictamen para regular las tasas de interés y las comisiones bancarias que ahogan a los usuarios de las instituciones financieras que operan en México. La prioridad, pues, queda más clara que el agua: más importante resulta el asueto legislativo que la solución del gravísimo problema del agio bancario, el cual, eventualmente y si descansaron lo suficiente, sería retomado por los inquilinos de Xicoténcatl una vez concluida la denominada "semana santa", tras un cúmulo de retrasos, "atorones", pretextos dilatorios y mano negra panista.

Mientras ellos juegan al peloteo, las víctimas de los voraces banqueros siguen sometidas por el agio de los barones del dinero. Mientras los legisladores se doran la piel, los tarjetahabientes deben hacer frente al creciente pago de intereses, comisiones y conexos que indiscriminadamente les cobran los emisores de dinero plástico, que resultan hasta 10 veces superiores a las que cargan a su clientela en sus naciones de origen. A lo anterior se añade los feroces ataques de los perros (léase tinterillos) contratados por los bancos para que acosen a la clientela morosa.

En fin, mientras los legisladores, tirados en la playa, piensan qué van a hacer, si es que finalmente hacen algo, va la numeralia que sobre el asunto de la voraz banca que opera en México y sus tarjetas de crédito elaboró el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, cuyos inquilinos también se fueron a dorar la piel:

De entrada, advierte que la estructura del sistema bancario mexicano presenta rasgos de un oligopolio, debido a que existen múltiples competidores en este mercado, pero los servicios financieros están concentrados en pocas firmas bancarias. “Con el objetivo de maximizar sus utilidades, ha introducido dos factores que ponen en riesgo el sistema crediticio del país: el otorgamiento indiscriminado de esos plásticos y, como consecuencia, el incremento de la cartera vencida.

El análisis del otorgamiento de crédito bancario del mercado de las tarjetas de crédito nos revela que las familias y las empresas del país no han gozado de los beneficios de una eficiente intermediación financiera, porque el diferencial entre la tasa de captación del ahorro y la tasa de colocación del crédito permanece en niveles altos, comparados con los observados internacionalmente, es decir, son incompetentes.

El mercado de las tarjetas de crédito opera bajo una estructura de mercado oligopólico, que favorece la concentración de la colocación de este tipo de crédito en pocas instituciones de banca múltiple… Adicionalmente, por el factor riesgo, el mercado de las tarjetas de crédito mantiene tasas de interés altas, incompetentes internamente y en comparación con las existentes en el mercado internacional…

La barrera a la entrada de nuevos competidores es un factor que también explica la razón por la cual el mercado de las tarjetas de crédito opera con tasas de interés altas e incompetentes, en comparación con las observadas en el mercado hipotecario…

La banca es la única que puede emitirlas, porque goza de mucha protección. Si bien existen plásticos de cadenas comerciales, el ámbito de participación vis à vis las bancarias difiere. Esto ayuda a explicar por qué el margen de intermediación financiera de este servicio ha permanecido muy por arriba de los estándares internacionales”.

Así, en 2006 el sistema bancario que opera en el país obtuvo utilidades promedio en el mercado de las tarjetas de crédito, como producto de la intermediación financiera, estimadas en 46 mil 778 millones de pesos; en diciembre de 2008 se incrementaron a casi 59 mil millones. La estructura oligopólica del sistema bancario en México es un factor que explica la alta concentración de esta actividad en pocas firmas bancarias. El proceso de intermediación financiera es realizado mayoritariamente por siete bancos grandes, de los que Bancomer y Banamex son dominantes, al concentrar casi 40 por ciento de la captación total de la banca múltiple y más de 42 por ciento de la asignación del crédito total.

En materia de tasas de interés, en el periodo 2006-enero de 2009 los bancos obtuvieron una utilidad neta promedio de 28.5 por ciento por el proceso de intermediación financiera en el mercado de las tarjetas de crédito. Esta situación implica que los bancos cobran por el crédito al consumo vía tarjetas 470 por ciento más que lo que pagan por captar el ahorro de las familias y los hogares.

Asimismo la tasa de interés promedio cobrada por los bancos por las tarjetas de crédito es 23.7 por ciento superior al cobrado en el mercado hipotecario; esta situación implica que el crédito otorgado al consumo vía dinero de plástico es 290 por ciento más caro que el hipotecario.

En el periodo citado, el sistema bancario mexicano otorgó 277 mil millones de pesos anuales en promedio para el mercado hipotecario, y 212 mil 428 millones para el de tarjetas de crédito, lo que significa que por cada 100 pesos otorgados al segmento de esos plásticos, concedió 130 pesos para crédito hipotecario. En el análisis por institución bancaria se observa que cuatro bancos grandes concentraron 83.26 por ciento de la asignación total de este crédito (dinero de plástico) en febrero de 2009; de los cuales los dos bancos dominantes, Bancomer y Obamamex, concentraron más de 56 por ciento. Los dos bancos grandes no dominantes (Santander y HSBC) concentraron 27.11 por ciento.

Durante enero-marzo de 2006 circularon alrededor de 17 millones de dichas tarjetas; tres años después, casi 26 millones, 53 por ciento de incremento. El otorgamiento indiscriminado de dinero de plástico ha traído como consecuencia el crecimiento de la cartera vencida. Durante el periodo 2006 a enero de 2009, la cartera vencida en el mercado hipotecario fue de 7 mil 628 millones de pesos en promedio anual, mientras el mercado de las tarjetas de crédito prácticamente lo duplicó, al ascender a 16 mil millones. Por medio del índice de morosidad (Imor) en el mercado de las tarjetas mencionadas se concluye que en enero de 2009, por cada 100 pesos otorgados por la banca comercial para créditos al consumo vía tarjetas de crédito, 10 pesos eran incobrables.

Entonces, a ver qué sucede, si sucede, cuando regresen (ídem) de la playa.

Las rebanadas del pastel

Pues nada, que al pastel de México SA hoy le ponemos su octava velita. Un abrazo a la afición.

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