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Mabel Zertuche
Mabel Zertuche
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Arquitecta de formación e idealista de nacimiento. Escribo de lo que observo en la calle y en la ciudad con una mirada artística. Me interesa todo lo que es diseño, desde pequeños objetos hasta proyectos de grandes escalas, pero sobre todo creo en la arquitectura y el urbanismo como activismo social para mejorar nuestro entorno. Escriba a: [email protected]

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19 Enero 2019 03:55:00
Se debe hacer algo con el Mirador
Mirador: lugar elevado y bien situado desde el que es posible contemplar un paisaje extenso. Oxford Diccionaries.

Una intervención en un sitio como el Mirador tiene mucho potencial; para aprovechar la vista privilegiada que tiene, para detonar más actividades en el Centro Histórico, para mejorar la seguridad de los barrios aledaños, para conocernos a nosotros mismos y de dónde venimos y, sobre todo, para enseñar a dónde vamos con un proyecto inclusivo y que no segregue a sectores de la sociedad que no tendrán acceso.

Como urbanista me duele ver cuando se hacen proyectos como el de la Torre en el Mirador, sin la participación de expertos y sin participación ciudadana. El Centro Histórico de Saltillo tiene concentrado actividades culturales, comerciales y de esparcimiento, si tan solo pudiéramos multiplicar estas actividades y dinámicas hasta el Mirador entonces tendríamos un equipamiento urbano y turístico mucho más robusto. La creación de nuevos espacios públicos es casi nula en nuestra ciudad, por lo que debemos cuidar los que actualmente tenemos.

¿Porqué no se rediseña la Plaza México haciéndola más confortable y atractiva al mismo tiempo que provee de más equipamiento urbano? Con proyectos así no podemos perder la oportunidad que significa tratar con un pedacito de ciudad, para mejorarla, para brindar dignidad a un barrio problemático.

¡Una torre en el mirador le daría en la torre a la identidad del mismo, sobre todo cuando la vista ya se tiene! Si se coloca la torre en la parte frontal del promontorio taparía la vista de la misma Plaza México para todos aquellos ciudadanos que no quieran o puedan subir los seis mareadores pisos de escaleras de caracol sin descansos (esto descifrado de los renders, ya que una propuesta arquitectónica o ejecutiva no se ha presentado públicamente a los ciudadanos) mientras se topetean con la gente que baja. El actual “proyecto” de la torre en lugar de resolver una problemática de olvido y mantenimiento crean un problema más, ¿quién va a pagar el mantenimiento de la torre, del supuesto show de luces/videomapping que es equipo delicado?

No dudo que una torre pueda atraer gente inicialmente al Mirador, pero ya pasada la novedad, ¿qué te va a hacer regresar ahí? Lo ideal sería mejorar el espacio público de tal manera que no sea una visita de una vez, sino un lugar al que puedas ir muchas veces, porque es bonito, porque es diverso, porque cada vez que vas le descubres algo nuevo. En diferentes ciudades del mundo las nuevas atracciones turísticas son parques y plazas rescatadas, lugares que dan la posibilidad de regresar, donde no se hace fila, donde te sientes a gusto, donde te identificas.

Si a esto le sumamos la ventaja de tener una vista privilegiada de la ciudad, hay muchísimas posibilidades de que sea un lugar exitoso, querido y porque no, hasta muy instagrameable.Debería ser una intervención bien hecha y bien pensada, haciéndola más verde y fresca con plantas nativas mientras mitigamos el efecto isla de calor urbana, con materiales que integran el paisaje natural y urbano y sobre todo la identidad del sitio. Tampoco es hacer algo nuevo que parezca antiguo, esto sería hacer una escenografía, pero hay formas de combinar materiales tradicionales y contemporáneos aceptando la historia mientras se arraiga en el presente.

Hemos visto que un buen diseño deja frutos, y más aún cuando se toma en cuenta la historia del lugar, los materiales regionales, las idiosincrasias del sitio. Tan sólo ver cuántos concursos ha ganado Il Mercato, edificio que logra conjugar lo contemporáneo e industrial del norte de México, con nuestro arte local del ladrillo, con lo sentimental a través de los dibujos y antiguas pertenencias familiares… de esta manera Saltillo se ha visto representado en páginas de prestigiosas revistas.

Por otro lado, en Nueva York lo que empezó como un proyecto que transformaba unas vías de tren en desuso, el High Line, se ha convertido en uno de los mayores atractivos turísticos de la ciudad llegando hasta 7 millones de visitas anuales; también se ha revalorado todo en la zona, disminuyó el crimen y el proyecto se volvió un ícono del diseño. Y aunque no estamos en Nueva York, con una propuesta adecuada se puede llevar a cabo la rehabilitación del sitio para que sea funcional en el aspecto turístico y social. Mientras que el Mirador atrae visitantes y se suma a la oferta turística de la ciudad, el parque ofrece actividades de esparcimiento, recreación y de comercio, logrando una cadena de beneficio económico, social, cultural y turístico.
11 Octubre 2011 03:00:44
México a la vanguardia; El hotel flotante
Con una exposición programada para el 20 de octubre en el Museo MARCO en Monterrey, el arquitecto Richard Meier consolida su participación en el mundo arquitectónico mexicano. En la segunda parte de esta entrevista el arquitecto encargado del proyecto, Guillermo Murcia de Richard Meier & Partners nos habla del futuro hotel W Retreat Kanai.

¿Cuál fue la primer idea, impresión para el Hotel W en la Riviera Maya?

“Para Kanai sabíamos por las fotos que iba a ser algo increíble y teníamos unas ideas muy interesantes que queríamos desarrollar. Nos dimos cuenta que había manglares distintos al resto de la zona, manglares bajos. Generalmente los manglares son altos, por lo que para ver al océano hay que ir a la playa. Este terreno tiene vistas al horizonte infinitas y propusimos algo completamente diferente, no cabañas, sino un edificio, también porque el programa requería algo distinto. Un hotel W es un poco más vanguardista en ese sentido, no se van por lo tradicional, sino por algo que sobresalga y que fuera auténtico, pero que al mismo tiempo estuviera bien integrado a la geografía y al contexto.

“Antes de ver el solar, las regulaciones y las normativas te hacen pensar en las posibilidades que hay. Cuando se va al terreno las cosas pueden cambiar mucho, en este caso más que cambiar las ideas que llevábamos, fue expandirlas un poco más; fue como decir, sí va a funcionar lo que tenemos en mente, al mismo tiempo que se iban generando muchos más conceptos e ideas.

“La decisión fue de hacer un proyecto muy lineal, muy geométrico, donde todas las habitaciones del hotel y espacios públicos como zonas de esparcimiento, piscinas, spas, estuvieran elevados a nivel superior de los manglares, por lo que el edificio se ve flotando por encima de esta alfombra de manglares.

“El volumen parece levitar porque está sostenido en pilotes para que el manglar pueda sobrevivir y el agua pueda fluir de un lado para otro. El hotel va a estar construido como una especie de isla sobre estos pilotes que bajan hasta el terreno, pero quiere hacer un homenaje a la belleza natural de terreno que está ahí, que es bastante impresionante e impactante.

“Por su cercanía, hicimos referencia a las pirámides prehispánicas en Tulum, no muy literalmente, pero queríamos evocar a la cultura maya, por eso es que el hotel está terraceado en diferentes maneras y muchas de las amenidades, restaurantes, bares, discos, piscina, salas de juego, y otros espacios se sacaron del edificio principal y se colocaron fuera, como elementos de paisajismo tratando de evocar a éstas ciudades mayas, generando senderos y caminos que hacen un juego de elementos donde las cosas están interconectadas a través de espacios públicos.

“Es un proyecto muy bien integrado al contexto. Es muy importante tratar de no destruir lo que existe, porque es un sitio tan impresionante y bello y uno lo quiere dejar intacto, pero se tiene que hacer el proyecto, entonces se hace lo menos destructivo y lo más responsable posible”.

“El proyecto se trata de manera local, con estucos y piedras accesibles al mercado y cultura mexicana. Estos materiales hacen referencia al contexto, por ejemplo los estucos en México son tradicionales de la arquitectura de Barragán y Legorreta. En Kanai probablemente se use una combinación de estos estucos con piedras locales o algún tipo de concreto prefabricado”.

¿Cómo lidian las estructuras blancas con la necesidad de la sociedad mexicana por el color?

“En el caso del hotel en Kanai es súper evidente que el blanco hace que todo alrededor se vea más vibrante y resalte más a la vista por el contraste. Cuando uno ve los renders, uno se da cuenta que el blanco no se usa como un color neutral, el verde del manglar resalta una cantidad y va a pasar lo mismo con cualquier elemento que se ponga dentro de los espacios interiores, o los decks de la piscina, el color de la piscina, el color del agua… todo eso resalta muchísimo y refuerza la idea del color”.
04 Octubre 2011 03:00:16
México a la vanguardia; descubrir espacios
Dos ubicaciones en México tendrán el privilegio de contar con diseños de Richard Meier: la Ciudad de México y la Riviera Maya. Liberty Plaza, el primer encargo en México del galardonado con el premio Pritzker fue comisionado por el grupo hotelero Starwood, “tendrá certificación LEED e incorporará sistemas de consumo eficiente de energía y agua, de gerencia de proyecto y materiales y mejorará el confort del usuario de manera ambientalmente consciente”.

En entrevista con el encargado del proyecto, el arquitecto Guillermo Murcia de Richard Meier & Partners, habla de lo que es diseñar con México en mente.

¿Cuándo les dieron los proyecto para México, cual fue la primera idea?

“Específicamente en Liberty Plaza (en la Ciudad de México), que fue el encargo inicial, la primera visita al terreno con Richard Meier fue muy importante. Él vio exactamente las condiciones del sitio y le pareció que era muy apropiado para el proyecto, no solamente por la ubicación, sino por cómo está orientado el terreno hacia el sur y por las vistas sobre el valle de la Ciudad de México. Estas premisas fueron determinantes para el concepto del proyecto, no hicimos conceptos con base en textos o influencias de artistas o arquitectos mexicanos, pero si en la parte narrativa, especialmente en la parte del hotel, porque el proyecto es de usos mixtos, tiene dos torres de oficinas y un hotel.

“En la parte conceptual de los interiores tiene mucho que ver con la cultura mexicana. Relativo al sitio y cómo se adapta al contexto, se ha analizado mucho qué tipo de aspectos históricos y culturales de México pueden ser relevantes. Para el hotel W se hicieron conceptos con base en la idea de la época de la colonia. Tiene que ver con la idea de descubrir un sitio nuevo. La idea del hotel es que sea un hotel único en la zona de Santa Fe y, en la narrativa, se quiere que sea un espacio que se descubra, que los huéspedes o gente del bar o restaurante tengan una experiencia de descubrimiento de cosas, similar a lo que pasó cuando vinieron los conquistadores, el tema del descubrimiento de espacios.

“En cuanto a arquitectura, para nosotros lo más importante era el contexto físico, la proximidad de los terrenos aledaños, la iluminación natural, las montañas, las vistas a la ciudad, las vistas a los volcanes (…) Frente al terreno en Santa Fe hay una reserva natural, donde no se va a poder construir nada, es una zona verde muy bella y eso es importante para nosotros. Queríamos que el proyecto mirara hacia esa reserva, que tomara elementos y referencias a ésta reflejadas algunas zonas dentro del edificio donde haya zonas verdes. Entonces, tanto el hotel como las oficinas tienen ciertos elementos verdes en pisos altos en las torres y se da prioridad a esa zona con las vistas, y al sur que es por donde entra la iluminación natural.

“Otro punto importante del terreno es que tienen que ser tres torres y no sólo un edificio, es una de la ideas de Meier el crear espacios, no tanto el objeto en sí, sino crear espacios urbanos donde la gente pueda caminar y que haya lugar de esparcimiento... En ese sentido las torres independientes son muy importantes porque entre los tres generan este espacio urbano. Las dos torres de oficinas independientes se quería que estuvieran vinculadas, hay unos puentes en el segundo y tercer piso del edificio donde se conectan estas dos torres y generan una entidad, una unidad en las 2 torres de oficinas, pero el conjunto se sigue viendo como un conjunto de tres pisos con muchas zonas verdes alrededor y espacios públicos de esparcimiento… eso es la narrativa del proyecto arquitectónico de Santa Fe”.

¿Cómo lidian las estructuras blancas con la necesidad de la sociedad mexicana por el color?

“Es una de las premisas de Richard. El blanco es muy importante porque cualquier cosa que se pone contra el blanco sobresale, cualquier color. Por ejemplo si tienes un espacio totalmente blanco por dentro en un día muy soleado, en un atardecer espectacular cuando la luz entra las paredes empiezan a cambiar de color automáticamente, no hay que pintar las paredes ni nada, la luz natural hace que el color blanco tenga diferentes grados de tonalidades a medida que el sol va cambiando de intensidad.

“Siempre es así en los interiores de los proyectos que hemos hecho, a las 5 de la tarde la luz interior es muy distinta que los colores que se dan a otra hora del día, o cuando uno prende la luz artificial, se ve muy distinto.

“En ese sentido no es que esté en contradicción con el colorido de la cultura mexicana. El hecho que haya una reserva natural enfrente significa que ese verde va saltar mucho más que, si digamos, le pusiéramos al edificio muros rojos y verdes y amarillos, no es que estén mal, sino que es el sello de la firma, como el color blanco hace que los demás colores resalten”.
27 Septiembre 2011 03:00:13
Última mirada a Saltillo
De norte a sur recorro un gran tramo de la ciudad a gran velocidad pasando por puentes y pasos a desnivel, para después verme interrumpida por una sucesión de semáforos sincronizados, pero sincronizados para los rojos. Me pongo a pensar que fácil y barato sería programarlos correctamente y de esa manera agilizar el tráfico, en comparación a la construcción de grandes puentes y vialidades que cuestan mucho dinero y esfuerzo. Así, reflexiono acerca de lo que me estoy llevando de Saltillo, cosas que quiero recordar y otras que quiero olvidar.

Lo que tengo muy presente de Saltillo, ahora que no estoy ahí y no estaré por un tiempo, son las mismas cosas que tengo presentes cuando me ausento por tiempos cortos. De alguna manera extraño lo que siempre ha estado ahí: orientarme con el Cerro del Pueblo o la imagen del Centro Histórico visto desde el mirador, el fresco de las noches después de un día de sol intenso…

De sus sabores ya extraño los tacos Julios con muchísima salsa verde, los Tostitos preparados de La Mazorca, las papas con arrachera de la Placita, que ni siquiera se encuentran en el menú, el olor del pan de pulque en el centro, que hasta el menos indulgente disfruta al hacer mandados.

Mientras sigo recorriendo la ciudad me entristece pasar por la plaza La Nogalera que, ni con la multa del millón de pesos pudieron rescatar a los árboles moribundos ni conservar con vida los que aún tenían fuerzas.

Del otro lado de la ciudad, en la salida a Monterrey me asusta el intento municipal de “culturizar/adornar” las vías colocando unas figuras disonantes de colores tipo Play-Doh, de las cuales mucha gente me pregunta, ¿Quién las puso ahí?¿Por qué? ¿Quién las diseñó? ¿Qué querían hacer? Mientras que en el oeste contemplo con esperanza y algo de ingenuidad el antiguo horno de Zincamex, casa del nuevo Biblioparque, y realmente espero sea mejor diseñado que su hermano sureño y que, con seriedad, se tome en cuenta su entorno tanto natural como social.

Por eso prefiero llevarme lo bueno, los recuerdos de los bares rockeros del Centro Histórico, los atardeceres montando a caballo en la Aurora, las pizzas de la Terraza Romana y claro está, el cariño que me mandan los que me quieren.
30 Agosto 2011 03:00:15
Ya era hora
En las ciudades del futuro las bicicletas no se ven como un artículo de esparcimiento o de ocio, sino como una alternativa de transporte a la vez individual y masivo. Secundaria al ocio y al transporte está la mejoría en la condición física de quienes la usan.

Recientemente son cada vez más las organizaciones civiles que promueven y defienden el uso de la bicicleta. Organizaciones mexicanas como Pueblo Bicicletero, Bicitekas, Pueblica, BiciVerde, Colectivo Pedalea y muchas otras han hecho que poco a poco los políticos contemplen con optimismo a este transporte.

La ruta inaugurada por la Presidencia Municipal de Saltillo la semana pasada que va de oriente a poniente, por ahora está destinada a los 9 mil ciclistas que hay en la ciudad, aunque esta cifra con seguridad irá en aumento. Cuando a la obra física, en este caso la ciclovía, se le agregan programas como “en Saltillo mejor salte en bicla” para enseñar a los ciudadanos el uso correcto de las bicicletas, y la instalación de centros de préstamos de bicis, es mucho más fácil que el programa sea un éxito, aunque claro está que hacen falta otras medidas que soporten el uso de la bicicleta, como un reglamento de tránsito que incluya a ciclistas, colocación de más centros de préstamos, mobiliario urbano para aparcarlas, y expandir y conectar los bicicarriles.

La próxima ruta proyectada es de norte a sur (de un Biblioparque a otro) y seguramente contribuirá a un gran incremento en el número de ciclistas, con la posibilidad de crecer exponencialmente luego de vivir los beneficios y placeres de esta actividad, porque como lo decía Andrés Lajous en su artículo La arrogancia del ciclista para la revista “Nexos”:

Al moverse en bici… se ve la ciudad que parecen haber olvidado los que hacen más ruido. La que tiene edificios antiguos venidos a menos aunque bonitos... La de colores, la que todavía tiene mosaicos y nichos cerca de las ventanas. La que tiene parques habitados por indigentes y parques que efervescen con niños al atardecer. La de las tienditas que han sobrevivido la presión de los supermercados de bodegón. La ciudad que tiene jardineras y árboles…

Mientras aquí inauguraban la ciclovía, en el DF el locutor Ángel Verdugo decía al aire respecto a los ciclistas:

“Voy a hacer una invitación a todos los automovilistas conscientes de este Distrito Federal ante lo que yo llamo la nueva plaga que está a punto de causar daños severos… Los conmino a que, si ven esta nube de langostas, láncenles el vehículo de inmediato, no les den oportunidad de nada, aplástenlos para ver si así entienden”.

Quizás es la tendencia verde o la respuesta de la comunidad artística, pero Grupo Imagen anunció que Verdugo fue suspendido y no podrá estar al aire. Pudo influir también la presentación del libro en Mexico del líder de Talking Heads, David Byrne, acerca de la vida urbana descubierta principalmente en sus trayectos en bicicleta.

A los ciudadanos que llevan abogando por esta causa muchos años en nuestra ciudad, les damos las gracias, y ¡a subirse a la bici!
23 Agosto 2011 03:00:00
‘¿Cuánta tierra necesita un hombre?’ -León
La tierra se puede arar, cultivar, comercializar, con ella se puede especular o de ella se puede vivir. México es un país donde a pesar de sus ciudades semidensas de concreto y asfalto, existe en la población un apego a poseer un pedazo de tierra. Más que una construcción en sí, ese apego a la tierra es lo que hace que las casas de interés social en las periferias se sigan vendiendo.

No es el mismo sentido de la propiedad, del que tanto habla John Galsworthy en su libro Los Forsyte como motor del ser humano, cuando hablamos de una posesión en tierra, que una propiedad “en el aire” como lo sería un departamento en un piso de un edificio.

Quizá sea por nuestros ancestros rurales o por los relativamente pocos años que nuestros antepasados llevan viviendo en ciudades, el punto es que queremos tierra, aunque muchas veces vaya en detrimento de nuestro estilo o nivel de vida, porque en realidad, ¿quién quiere transportarse una hora o más para ir a trabajar? ¿Quién quiere usar siempre el carro para ir a la tienda o la escuela? Ésas son las consecuencias de nuestras ganas de poseer tierra en ciudades grandes como las nuestras, acentuadas en casos extremos en las megaciudades donde el tráfico es de los mayores causantes de problemas sociales o ambientales.

Hay que reconocer que la característica más importante de poseer una vivienda en un pedazo de tierra es la posibilidad de crecimiento. Ilustrada en las “varillas de la esperanza”, esas varas de fierro expuestas y sobresalientes muestran las ganas de mejorar, desarrollar y expander las posesiones. Reflejan el optimismo de las familias por un futuro segundo piso.

Como nuevas generaciones debemos seguir adaptándonos al entorno; es la base de la supervivencia. Debemos aprender que somos criaturas urbanas y aunque nuestros abuelos añoren el campo o los pequeños pueblos tenemos que aceptar que la manera en la que ellos vivían no es posible ahora, y no es necesariamente la mejor manera de vivir.

¿Por qué nos seguimos aferrando a la tierra? Quizás porque la usamos como ancla en un mundo donde todo es volátil (especialmente ahora, la economía volátil, nuevos países, nuevos gobiernos, viejos problemas y conflictos…), no obstante, desde hace más de un siglo Marx nos decía en su Manifiesto Comunista “todo lo que es sólido se desvanece en el aire”. Ahora entendemos que “todo lo que la sociedad construye, lo construye para derribarlo” (Berman, 1988).

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09 Agosto 2011 03:00:10
El foco que nunca se apaga
¿Podríamos imaginar un mundo donde los focos no se tienen que cambiar, o donde un camión o carro pasa por nuestro lado de manera silenciosa y sin llenarnos de humo?

La ciudad, su arquitectura y su ambiente están directamente relacionados con el capitalismo, las nuevas tecnologías y las decisiones hechas muchas décadas atrás. Las luchas de patentes, nuevas compañías para nuevos mercados, inventores y emprendedores enfrentándose o aliándose dan paso a explicaciones fuera de lo común causales de nuestra forma de vivir hoy.

Una muy interesante es la Lightbulb Theory, o la teoría de la bombilla incandescente. Las primeras se desarrollaron a principios del siglo 19, pero su comercialización y estandarización sucedió hasta el siglo 20 en la década de los 20’s (cuando la obsolescencia planeada fue desarrollada al analizar hasta los más pequeños detalles de la producción masiva para asegurar una demanda continua de productos). Del año 1924 hasta 1939 el cartel Phoebus, compuesto por Osram, Philips y General Electric, controlaban la manufactura y venta de focos incandescentes. Los creyentes de esta teoría notan que antes de 1924 la vida útil de una bombilla era de 2 mil horas, y después de ese año hasta el 1939 la vida útil de estos mismos focos fue bajando gradualmente hasta las mil horas, por lo que acusan a este extinto cartel de acordar usar materiales de baja calidad y métodos de producción inadecuados para acortar el tiempo de vida de las bombillas.

Aparte de estas medidas tomadas relativas a la producción, se encuentran otras más oscuras y sanguinarias para mantener a la sociedad comprando más y más focos. En 1975 el relojero Dieter Binninger inventó una lámpara incandescente con una expectativa de uso de 150 mil horas! Cuando encontró quién lo manufacturara en 1991, Binniger murió en un accidente de avioneta. ¿Y su patente? Olvidada y/o perdida.

Existe en Livermore, California, una bombilla en la estación de bomberos de Livermore- Pleasenton, donde tiene 110 años funcionando constantemente (son contadas y documentadas las veces que se ha apagado intencionalmente). Está listado en el Libro Guinness de Récords Mundiales y en Ripley ¡Aunque Ud. no lo Crea!

Lo mismo que sucedió con los focos sucedió con el carro eléctrico. En 1990 El Consejo de Recursos del Aire de California pasó el mandato ZEV, Vehículo de Cero Emisiones, obligando a 7 mayores armadoras en estados unidos ofrecer vehículos eléctricos para poder seguir vendiendo carros de gasolina en California. GM, Toyota, Ford, Nissan, Honda y Chrysler diseñaron y manufacturaron 5 mil automóviles que posteriormente fueron donados a museos o destruidos, sin implementar a gran escala ninguna de las tecnologías creadas por una supuesta falta de interés de los mercados. En el documental “¿Quién Mató al Carro Eléctrico?” se plantea lo mismo: grandes compañías, en este caso compañías petroleras y automotrices y el Gobierno americano en un gran complot, por mantener el estilo de vida (y fortunas) de la última mitad del siglo 20 dependiente del petróleo.

Verdaderas o falsas, el hecho es que la historia ya está escrita. ¿Pero qué podemos hacer para contrarrestar estas medidas ambiciosas, capitalistas o gubernamentales? Caminar a la tienda de la esquina, hacer viajes con compañeros de escuela, ir al trabajo en bici y apagar los focos cuando no los estemos usando.
02 Agosto 2011 03:00:18
La ciudad pública: instrucciones de uso
Las personas contamos con pequeñas posesiones materiales que hacen una gran diferencia en la manera en que nos presentamos unos a los otros. Un cepillo, jabón, champú, perfume… ¿cómo estaríamos sin ellos?

Así como estos objetos permiten que estemos limpios y presentables, la ciudad también depende de cierto equipamiento para su condición física y estética. Este es el mobiliario urbano.

El mobiliario urbano se define como “el conjunto de objetos y piezas de equipamiento instalados en la vía pública para varios propósitos” y pueden ser objetos como buzones y bancas hasta pequeños espacios arquitectónicos como paradas de autobús.

¿Qué pasa cuando este equipamiento es inconsistente? La ciudad sufre algún deterioro. Por ejemplo, en la Ciudad de México se instalan muchísimos vendedores ambulantes que generan una gran cantidad de basura, muchas veces no hay un basurero cerca o son insuficientes, por lo que los espacios alrededor de estos puestos sufren un deterioro tanto en su condición física como estética cuando la gente tira basura en la calle.

En México, otro tipo de inconsistencias son las limitantes que las autoridades imponen en el uso de este mobiliario urbano. Existen en muchos espacios públicos prohibiciones como No sentarse o No Pisar el Jardín (como en el mismo edificio del Biblioparque Sur).

Es intrínseca en la naturaleza humana la necesidad de refugio, aunque sólo sea un lugar donde sentarse con sombra, quizá sea por nuestra poca tolerancia física a estar de pie sin movernos (en paradas de camión o esquinas donde se toma algún transporte público y hay que esperar unos minutos si no hay donde sentarse el primer instinto es recargarse en cualquier pared disponible y doblar uno de los pies) o que por instinto tratemos de guardar energía para un futuro o simplemente por la primera ley de Newton, donde ya en un estado de reposo vamos a perseverar por mantenernos en esa posición, a menos que una fuerza nos haga cambiar esa situación (si llega el camión por ejemplo). De la misma forma un humano va a escoger siempre el camino más corto para ir de un lugar a otro (a menos que sea alguien paseando), esto significa recorrer su propio camino a través de los espacios públicos aunque éstos no estén necesariamente trazados y atraviesen por el zacate.

El equipamiento urbano puede hacer una gran diferencia en la forma en que se presentan los espacios al público. Un parque con reja o barda y un horario definido no exhibe lo mismo que uno completamente abierto y transparente, como en el parque al lado del Museo Capilla Landín, donde por cuestiones de seguridad se optó por una mezcla entre barda y reja y donde antes había una gran cantidad de niños ahora no va nadie.

¿Y qué decir del precioso y escaso pasto en nuestros parques? Es un pasto para contemplar no para disfrutar, como si en el pasto mismo se encontraran los secretos de la condición humana. En su novela “Bajo el Volcán” de Malcolm Lowry, el personaje del cónsul reflexiona al observar “las letras negras del cartel:

“¿Le gusta este jardín?

“¿Qué es suyo?

“¡Evite que sus hijos lo destruyan!”.

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26 Julio 2011 03:00:49
Una estela de problemas
Uno de los trabajos más importantes de todo arquitecto es conciliar. Conciliar los intereses del cliente con las aspiraciones creativas del arquitecto, con las limitaciones de las leyes de física y también con las restricciones del presupuesto.

El arquitecto Cesar Pérez Becerril siempre lo ha sabido, pero eso no significa que tenga que cargar la responsabilidad de los millones de pesos desviados en la construcción del monumento Estela de Luz del Bicentenario.

Lo que iba a simbolizar el pasado, presente y futuro de los mexicanos a través de una torre decuarzo translúcida de gran altura que representa el anhelo humano, un espacio conmemorativo público con un subsótano recubierto de obsidiana inspirado en el inframundo de las culturas mesoamericanas, acaba representando lo peor de nosotros: la corrupción que ha perdurado a través de demasiados años.

El arquitecto egresado de la UNAM hizo lo que tenía hacer, presentó un proyecto representado en más de 300 planos, un catálogo de conceptos, especificaciones y un presupuesto inicial avalados por el Colegio de Arquitectos; fueron problemas de anticipos, proveedores y la constructora los que han causado no sólo el retraso escandaloso en la construcción de la obra, sino también el escandaloso encarecimiento del monumento.

En una carta del Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México y de la Sociedad de Arquitectos Mexicanos dirigida al presidente Calderón y a varios secretarios, incluyendo al de la SEP Alonso Lujambio, el gremio manifiesta “preocupación e inconformidad” por las irregularidades en el Parque Bicentenario, el Palacio de Bellas Artes, la sede del Senado de la República, entre otros, por no recurrir a licitaciones públicas a pesar de las dimensiones de los proyectos, pero principalmente porque: “La ejecución de los proyectos se realiza sin la participación de sus autores en la dirección arquitectónica, y en su caso, en las modificaciones que fuera necesario realizar para que el proyecto se ajuste a condiciones específicas del sitio. Un proyecto donde el autor no participa en su ejecución, puede resultar en un objeto o edificio totalmente distinto a lo que el artista o arquitecto crearon, mutilando parcial o totalmente su propósito y mensaje, y seguramente, incrementado de manera injustificada sus costos de ejecución.

En ninguno de los casos se convocó a las organizaciones gremiales afines, lo que nos impide dar cumplimiento a una de nuestras tareas, señaladas en la Ley Reglamentaria del Artículo Quinto Constitucional que es precisamente la de coadyuvar con las autoridades en la transparencia y certidumbre de estos procedimientos …”.

El pasado 19 de julio el diputado federal Pablo Escudero Morales entregó la documentación que atestigua el desvió de recursos en la construcción del proyecto de Pérez Becerril “Estela de Luz del Bicentenario”.

Los ciudadanos esperamos que este caso en especial no pase a engrosar la lista de situaciones de corrupción, desvío de recursos e impunidad que tanto afectan al estado de la arquitectura mexicana, como podemos apreciar en el truncado proyecto de Becerril donde lo que se está

construyendo es una violación al proyecto inicial (sic).

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19 Julio 2011 03:00:18
Arquimúsica
La relación de la arquitectura con la música ha fascinado tanto a músicos como a arquitectos. Esto se percibe no solo en los nombres de bandas famosas Bauhaus, Architecture in Helsinki, o en canciones como “Thru These Architect´s Eyes” de David Bowie o “Here I Dreamt I was an Architect de Decemberists”, o en la iconografía en las portadas de discos, sino en la evolución de la música en sí misma y en su mutua influencia. Para el arquitecto Daniel Libeskind, lo que las une a estas dos disciplina es el elemento del tiempo y las matemáticas.

Peter Zumthor el ganadOR del Premio Pritzker dice en su libro “Pensar la Arquitectura”: “La arquitectura es siempre una materia concreta; no es abstracta, sino concreta. Un proyecto sobre el papel no es arquitectura, sino únicamente una representación más o menos defectuosa de lo que es la arquitectura, comparable con las notas musicales. La música precisa de su ejecución. La arquitectura necesita ser ejecutada. Luego surge su cuerpo, que es siempre algo sensorial.”

Desde hace mucho tiempo, la música ha influido a la arquitectura. En el monasterio de La Tourette diseñado por Le Corbusier en Francia, los grandes ventanales divididos por parasoles de concreto verticales y travesaños horizontales fueron hechos por el músico Xenakis para crear “ritmos musicales de cristal”.

La casa Stretto de Steven Holl en Texas, está basada en” Música para cuerdas, percusión y celesta” de Béla Bartok. La residencia, igual que la orquestación, se divide en cuatro partes y se caracteriza por la superposición de temas pesados y ligeros.

En 1979 la banda Pink Floyd en su gira The Wall utilizó un escenario que abordaba el problema del creciente abismo entre el artista y el público. ¿Cómo lo hicieron? En lugar de tratar de integrar a la audiencia al show, se les marginó, al construir poco a poco un gran muro entre ellos y los espectadores . Al terminar el concierto sólo quedaba un pequeño agujero donde únicamente se alcanzaba a ver al vocalista. El concierto concluía con el derrumbe de esa pared.

De otra manera la arquitectura también influye en la música. El guitarrista de la banda Talking Heads, David Byrne habla de la evolución de ésta a través del tiempo y de los espacios donde se escucha. Se pregunta: ¿Debo escribir para escenarios específicos?, ¿debo tener en mente un lugar, un ambiente cuando escribo, creamos obras con un lugar, un contexto, en mente?

En África prevalecen percusiones y ritmos intricados, no hay eco y los instrumentos se pueden escuchar sin amplificación. En una catedral gótica las notas son largas, casi no hay ritmo y no se cambia de clave, esta música es perfecta para estos lugares, por su resonancia y por los ecos que crean. Bach, al componer en una iglesia más pequeña que una gótica puede escribir piezas más complejas y cambiar la clave musical sin generar disonancias profundas. Posteriormente Mozart componía y tocaba en salas de dimensiones reducidas con mucho menos eco, por lo que pudo crear música sofisticada. Wagner aumentó el tamaño del foso de orquesta de su teatro para acomodar a un grupo más numeroso de músicos y lograr que sus obras fueran grandiosas y elocuentes.

Anteriormente en los teatros, el público se involucraba gritándose entre sí, comiendo y gritando a la gente en el escenario. Después se instauraron reglas donde el público tenía que estar callado. Esto propició la creación un nuevo tipo de música para diferentes condiciones de escucha. Por ejemplo, se podían oir las partes suaves que antes habrían sido ahogadas por todos los murmullos y los gritos ocasionales.

La música sigue cambiando tanto por la tecnología y por los lugares donde se presenta. Con la llegada del micrófono parecía que tenías al cantante a un lado de ti, susurrando. Después en los salones de baile y discotecas los ritmos cambiaron y se adaptaron perfectamente para que la música fuera suficientemente fuerte para escucharse sobre las personas conversando, bailando y tomando.

Los conciertos masivos en vivo se tocan en los peores lugares acústicamente hablando: estadios y arenas deportivas. Aquí lo que queda son ritmos medios, como baladas de velocidad media. Lo que se vive en ellos es más una situación social que una situación musical. En cierto modo, la música que se escribe para tocarse en estos lugares funciona perfectamente.

Casualmente, Michel Rojkind, uno de los arquitectos mexicanos más famosos actualmente, tuvo una larga carrera como baterista de Aleks Syntek.

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12 Julio 2011 03:00:39
Sabor agridulce
Con un acervo de 12 mil libros aproximadamente (no todos catalogados), salas de lectura, ludoteca, sala de cine, aulas de computadoras y de atención psicológica, una concha acústica, canchas de futbol, basquet, el Biblioparque Sur es un gran proyecto.

La oferta deportiva es un éxito. Desde su inauguración, a la cual asistió el famoso ex jugador de futbol americano Joe Montana, el Biblioparque destacó su preferencia al deporte. Con un promedio de 2 mil 500 entradas diarias hay muchísimas clases y deportes al aire libre. Por otro lado, la biblioteca, se encuentra en una situación complicada. La presencia de un escritor reconocido el día de la apertura hubiera equilibrado ambas vocaciones (de 3 mil 300 entradas diarias totales, sólo 750 ingresan al área de biblioteca). Aunque la biblioteca cuenta con talleres de lectura, asesorías de materias, actividades interactivas, clases de computación, tiene un problema: su arquitectura.

En una miniencuesta que llevé a cabo en las redes sociales, 8 de 8 maestros y arquitectos de escuelas en México, Ecuador y Chile reprobarían a un alumno que presentara un proyecto de una biblioteca en forma de libro literal como el del Biblioparque Sur (a menos que estuviera en Las Vegas y fuera de Robert Venturi). El problema en sí no es la estética de la figura, sino las consecuencias de ésta. El rojo brillante, el beige institucional y el verde limón, la estructura y la evidente forma de libro hablan de una arquitectura casi infantil, que segrega a los adultos y jóvenes que de por sí son altamente vulnerables a las presiones sociales, provenientes de hogares donde probablemente no haya un solo libro. La conexión que debería propiciar el edificio con este sector de la sociedad no existe. No hay abstracción, ni una segunda lectura. Por otra parte, en una zona donde habitan muchos adultos mayores, según me comentó una de sus encargadas, la arquitectura en sí misma no los invita a involucrarse.

Otros problemas menores es la mala o nula aplicación de sistemas pasivos en el edificio. La mayor fachada de vidrio está orientada a la peor orientación para climas como los nuestros: al poniente. En las horas de la tarde la sensación de resolana en el interior del edificio es bastante fuerte. Imagino la gran cantidad de electricidad gastada en poder enfriar el edificio, y aún así la sensación de pesadez se mantiene. No existe una ventilación cruzada, ni de chimenea, ni espejos de agua a la sombra que ayuden a aclimatar. No se aprecian materiales de la región y no cuenta con sistemas de captación de agua pluvial. No sólo el edificio no es sustentable ecológicamente sino tampoco socialmente. Los Parques Biblioteca en Medellín, Colombia, fueron proyectos cuyo diseño fue concursado y parte de los jueces eran los vecinos de las áreas a intervenir. Me pregunto, ¿quién propuso este proyecto y qué opinaron los vecinos de la zona?

En la última década muchos de los edificios más hermosos construidos han sido bibliotecas: la Vasconcelos de Alberto Kallach en el DF como un arca del saber; la Alejandrina de Snøhetta en Egipto, que alude a su precedente y también al Faro de Alejandría; o la biblioteca al aire libre en Madgeburg, Alemania, de KARO Architekten dotada de 20 mil libros que aportaron los vecinos, construida con materiales reciclados.

Todos estos edificios albergan en su interior espacios capaces de acomodar diferentes públicos y funciones. Sus exteriores están pensados para atraer gente, para deslumbrar y para demostrar que una biblioteca no es obsoleta, al contrario, demuestran que la lectura no es algo que pierde vigencia, perdurará como Borges deseaba: “iluminada, infinita… armada de volúmenes preciosos”.

*La Biblioteca de Babel. Ficciones
28 Junio 2011 03:00:22
Un recibo de luz millonario
¿Cómo nos imaginamos una ciudad sustentable? ¿Con grandes edificios high-tech, paneles fotovoltaicos y aerogeneradores por todos lados? Desgraciadamente, a menos que estemos en las futuras eco ciudades de China, la sustentabilidad no se dará de esa manera.

Las ciudades deben tener la capacidad de adaptarse y de ser versátiles para incluir nuevas tecnologías, comunidades e interacciones sociales, tipologías de construcciones. Aunque la ciudad en sí es un conjunto de edificios y pueden generar su propia energía, limpiar el aire, aprovechar y tratar sus aguas, etc, éstos no pueden hacer todo el trabajo. ¿Por qué? Como casi siempre, el problema es el económico. En lugares como Asia, Latinoamérica y África donde se están urbanizando grandes extensiones de terreno simplemente no hay cabida dentro de los costos iniciales para estas tecnologías sustentables.

Hay cifras que muestran que el 50% de la energía generada en el mundo es consumida por edificios que requieren aires acondicionados, calefacción, luz, etc. Toda esta energía gastada para que estemos en un estado de confort en construcciones que no están preparadas para hacer eficiente el uso de ésta. Si tan solo tomáramos en cuenta los sistemas pasivos (orientación, ventilación, materiales) al momento de construir, esta cifra disminuiría de manera significativa. Los expertos están revalorando el trabajar con el clima y no contra el clima. Por ejemplo, en los desiertos necesitamos gruesos muros con gran inercia térmica para conservar el frío o calor dependiendo de la temperatura exterior y no materiales que no tienen la capacidad de retenerlos, por ejemplo las telas sintéticas usadas en las tiendas de campaña temporales de las tropas norteamericanas.

La semana pasada salió la noticia del gasto gubernamental estadounidense de 20 mil millones de dólares en aire acondicionado para las tropas en Irak y Afganistán. ¡Si, 20,000,000,000! Eso es más que el presupuesto entero de las Naciones Unidas. Más que la inversión inicial de 15 mil millones de dólares del Príncipe Mohammed bin Zayed al-Nahayn hacia la iniciativa Masdar para hacer una ciudad sustentable para 50 mil personas (diseñada por Norman Foster). Más que la ayuda prometida a Egipto y Túnez del G-8.

El problema es el uso del aire acondicionado en las citadas tiendas de campaña que poseen muy baja inercia térmica, por lo que estos equipos que funcionan con combustible tienen que estar prendidos todo el tiempo. A su vez, el combustible generalmente es transportado más de mil 200 kilómetros en 18 días a través de un país en guerra donde los ataques a convoys son frecuentes y aunque las temperaturas llegan a los 50 grados Celsius no justifican las muertes de más de mil soldados que han caído mientras transportaban combustible para refrigerar sus campamentos. Aunque han hecho experimentos exitosos con espuma de poliuretano espreado que, incluso han implementado en algunos campamentos, muchos de los altos mandos militares piensan que no es su campo de acción (según Steven Anderson, general retirado).

Conclusiones: 20 mil millones de dólares que se fueron en aire, literal.

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21 Junio 2011 03:00:48
En busca del sosiego
“Vivir de prisa no es vivir, es sobrevivir”

Todos lo sabemos, el tiempo vale oro. En ese afán de querer hacer todo rápido, lo hacemos todo a medias. Hemos llegado a tal grado que ya hay movimientos anti-prisas, como el encabezado por el inglés Carl Honoré, autor del libro “Elogio de la Lentitud”, quien nos dice que “hay que evitar vivir por inercia” y así como debemos disminuir el consumo actual de los recursos finitos del planeta para evitar la degradación del medio ambiente, también debemos disminuir nuestro ritmo de vida para no degradarnos nosotros mismos.

Cuando Honoré habla de ser esclavos de los horarios, el consumo, las hipotecas, parece que estuviera hablando de ser esclavos de una ciudad grande, porque es ahí donde el ritmo de vida es mucho más rápido.

La relación del lugar donde habitas y la vida que llevas es bastante obvia. Existe una red de ciudades que luchan en contra de esta inercia voraz. Para poder ser denominada Cittá Slow las poblaciones deben poseer ciertas características como tener menos de 55 mil habitantes, reducir la presencia de coches, apostar por comercios y agricultura locales y sobre todo no dejarse llevar por ambiciones urbanísticas para recuperar la ciudad para el ciudadano y hacer la vida más placentera.

El movimiento de la lentitud sigue en expansión. Así como hay ciudades lentas, también hay comidas lentas (Slow Food), esas que luchan contra el consumismo globalizado apresurado, o asociaciones que buscan desacelerar el tiempo buscando la piedra filosofal (sic), o las que rayan en el anarquismo como Decadent Action que proponen establecer los lunes como “día de llamar al trabajo y decir –Estoy enfermo”.

En la arquitectura, también existe esta corriente. Para algunos es vivir en casas más chicas y usar lo que tienes, cultivar para consumir y construir poco a poco armonizando con la naturaleza y reduciendo la huella de carbono. Para otros, la arquitectura lenta es aquella que no te muestra todo de una sola vez. Es una arquitectura que tiene secretos, que debe ser recorrida para que éstos sean revelados. Es la que cada vez que la observas o vives descubres algo diferente, porque cada vez tú eres diferente. Tiene relación con la calle, el paisaje y el entorno, pero también con el pasado. Es aquella que te incita a contemplar y reflexionar, estimula los sentidos, se gozan los detalles y hace que desaceleremos nuestros movimientos, acciones y pensamientos. Sobre todo, es donde el paso del tiempo no se plasma como un deterioro, sino como un ensueño. Lo que para unos es un movimiento, para otros fue, es y sigue siendo una filosofía. Barragán, Zumthor, Khan, Soto de Moura, Aalto, Wright y otros poseedores de esta sensibilidad nos enseñan a su manera lo mismo que Voltaire aconsejaba a todo ser humano: cultivar un jardín.
14 Junio 2011 03:00:15
La casa soñada de Brad Pitt
Un 8 de junio de 1867 nació Frank Lloyd Wright. Han pasado 144 años y su arquitectura sigue siendo referencia hoy en día. Tan sólo ver el Museo Soumaya de Fernando Romero en la Ciudad de México uno puede percibir la referencia al Guggenheim de Nueva York de este arquitecto.

Su vida fue intensa y compleja. Podría hablar de su arquitectura orgánica y de sus casas de la pradera o tal vez de su vida social y amorosa o de sus múltiples recorridos por el mundo. Quizás podría tratar de los extraños sucesos de su estudio Taliesin, el incendio y los asesinatos de siete miembros de esa comunidad, pero parecería un recuento de un episodio de “Criminal Minds” o de “Viernes 13”. Otra opción sería abordar la intensidad y lealtad absoluta de Wright respecto a su profesión y de cómo pudo haber inspirado a Ayn Rand para su libro “El Manantial”, pero mi espacio es corto.

Mejor, contaré una de las leyendas/historias que rodean a Wright, la del diseño de una de sus obras más emblemáticas, la llamada Fallingwater o Casa de la Cascada. Al estar en la casa de campo de Edgar Kaufmann en La Tourelle, el arquitecto le comentó: “Edgar, esta casa no es digna de tus padres” con toda la intención y volumen de voz para que los aludidos oyeran. Así, se ganó la comisión de diseñar una casa de campo con vistas a la cascada que se encontraba en el terreno en un hermoso bosque en Pensilvania.

Fecha: Noviembre de 1934. Wright fue a ver el terreno y la cascada Bear Run. Por nueve meses estuvo asimilando el terreno, cada roca, cada peñasco y la cascada misma. Durante estos meses, nunca hizo un boceto, esquema ni plano relacionado con el proyecto. Fue hasta septiembre de ese mismo año, cuando el cliente oriundo de Pittsburgh avisó que iba a ir a su despacho en Wisconsin a revisar los avances de la obra que Lloyd Wright realizó el primer bosquejo y a partir de ahí, los demás planos en una “sentada”. Lo que los Kaufmann nunca se imaginaron fue que la casa no tenía vistas a la cascada, sino que estaba sobre la cascada misma “...diseñada para la música de la cascada...para quien le gusta oírla”.

Desde que fue abierta al público ha recibido 4 millones de visitas (incluyendo la de Brad Pitt donde cumplió su deseo de conocer el lugar cuando Angelina Jolie lo llevó en su cumpleaños). Lo más impresionante de la residencia son los grandes volados sobre la cascada misma, que albergan la sala de estar, terrazas y balcones. Esta es una obra de fluidez, tanto de espacios interiores como de espacios exteriores, donde se transita de la naturaleza a la arquitectura sin ningún problema, reflejando un equilibrio entre el hombre y el entorno. En su interior, cada elemento fue cuidadosamente diseñado por Wright, para que fuera una obra integral.

Han pasado 74 años y sigue intacta, quizás no estructuralmente, sino en su hermosura. Pocas construcciones se podrían comparar con ella. Qué mejor homenaje a Frank Lloyd Wright que reconocer su inmortalidad a través de sus obras.
07 Junio 2011 03:00:57
Mirada al Ártico
El pasado sábado 5 de junio fue el Día Mundial del Medio Ambiente. Quiero creer que cada año damos cada vez más importancia no sólo a este día en sí, sino a las cuestiones ecológicas, porque sólo de esta manera nos podremos enfrentar a los escenarios ambientales que hemos venido generando. Desde 1950 hasta el 2002 se ha quintuplicado el consumo de combustibles fósiles, triplicado el del agua y las emisiones de dióxido de carbono han crecido en un 400%, según la SME.

Justo durante este fin de semana, mientras habitantes y políticos se dieron a la tarea de sembrar árboles, limpiar arroyos o promover desarrollos sustentables, otros estaban siendo arrestados por sus acciones para proteger el medio ambiente de intereses económicos.

Los sucesos ocurrieron así. El domingo 29 de mayo, dos activistas de Greenpeace se engancharon a la plataforma petrolera Leiv Eiriksson de 53 mil toneladas dentro de una cápsula de supervivencia para que esta fuera incapaz de continuar sus operaciones en el Ártico. Aunque la noche del miércoles fueron arrestados, el viernes, 18 activistas más abordaron la plataforma petrolera logrando nuevamente el cese de las perforaciones de exploración (para ser detenidos posteriormente).

De momento, lo único que Greenpeace ha solicitado es el plan de repuesta en caso de un derrame; documento técnico que detalla cómo la empresa Cairn Energy limpiaría la zona en caso de que ocurriera un derrame. Como no ha sido presentado, sólo confirma aún más lo que los expertos han dicho por meses: Cairn no sería capaz de limpiar un derrame de crudo.

Aunque el parlamento de Groenlandia ya ha sido informado de esta inconsistencia respecto a las obligaciones de transparencia de esta petrolera, no ha tomado medidas. Como reflejo de los tiempos globalizados, la escocesa Cairn Energy ha llevado a los ambientalistas registrados en Ámsterdam a la corte danesa por sus acciones en la región autónoma de Groenlandia. En estos momentos se está decidiendo si la ONG debe pagar 2 millones de euros por cada día que se interrumpa la perforación de dos agujeros de 900 metros de profundidad a 185 kms de Nuuk (multa que los llevaría a la bancarrota).

Si en las costas de Luisiana, con climas benignos y gran cantidad de empleados y protocolos a su disposición, British Petroleum tardó 153 días en controlar el derrame del año pasado en el Golfo de México, donde se esparcieron 800 millones de litros de petróleo y 7 millones de disolventes químicos, ¿Qué pasaría en un lugar como en el remoto e inhóspito “Pasillo de los Icebergs” donde las temperaturas sólo superan los 0 grados Celsius tres meses al año? ¿Qué sucederá cuando expire la vigencia de la Convención sobre el Derecho del Mar de la ONU en el 2014 y países como Estados Unidos, Rusia, Canadá, Noruega, Finlandia, Islandia, Suecia y Dinamarca quieran su rebanada del pastel?

En una semana 45 mil personas junto con Greenpeace han mandado emails a Cairn pidiendo el plan de respuesta. Todos los días debe se debe hacer algo.

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31 Mayo 2011 03:00:45
Arquitectura para la memoria
La historia de una sociedad no se encuentra solamente en los libros. Se encuentra en la ciudad misma, representada de diversas formas y accesible para todos aquellos que la viven.

Influida por la política, la historia puede ser también una memoria colectiva, pero es su representación lo que hace que perdure. Los egipcios creían que se debía conservar el nombre a través de los siglos para asegurar la inmortalidad. Borrar sus nombres en los jeroglíficos era privarlos de su inmortalidad.

Últimamente, los espacios para la memoria han adquirido cada vez más protagonismo. Aunque siempre han existido los monumentos dedicados a personas, batallas, gestas heroicas, la representación de éstas seguían los patrones tradicionales como obeliscos, columnas, arcos triunfales, estatuas. Ahora los memoriales han roto estos esquemas y ya no se hacen a los gobernantes en el poder, sino a grupos sociales afectados por guerras, discriminación, persecución, etcétera.

Uno de ellos es el del Memorial del Holocausto, del arquitecto Peter Eisenman y el ingeniero Buro Happold en la ciudad de Berlín. Sobre un campo de 19 mil metros cuadrados con inclinación suave se diseñó una retícula de estelas de concreto con alturas que van desde los 0.2 m a los 4.8 m y cuyo propósito es que el paseante sienta “una atmósfera incómoda y confusa, donde el conjunto escultórico busca representar un sistema supuestamente ordenado que ha perdido contacto con la razón humana”.

El proyecto “Ausencia Reflejada” de Peter Walker y Michael Arad aborda de manera diferente la existencia brutalmente cesada. El proyecto ganador compitió con 5 mil propuestas. Los arquitectos, inscritos en un master plan general de la Zona Cero, logran que la gente extrañe a las Torres Gemelas, cómo? Acentuando su ausencia. En lugar de crear un monumento per se de gran tamaño, hicieron un gran bosque interrumpido por 2 espejos de agua donde antes estaban las torres. En una ciudad de rascacielos el contraste es impactante.

Otro memorial que en poco tiempo se ha convertido en uno de los favoritos del pueblo norteamericano es el de los veteranos de Vietnam en Washington. Dividido en tres partes, la Memorial Wall de la arquitecta Maya Lin, ganadora del concurso a los 21 años, es un muro negro en escuadra incorporado al paisaje del lugar con los 58 mil 175 nombres de los soldados que murieron o desaparecieron en esa guerra.

Aquí en Coahuila, un memorial que está en construcción es el de los Caravaneros de Nueva Rosita, que alude a la trágica Caravana del Hambre. La obra del arquitecto David Dainitín consta de un arco en cuyo techo se pueden leer los textos de un diario de uno de los caravaneros y contemplar grabados de Leopoldo Méndez. Al hacer esto se mira al cielo, recordando el destino de los mineros. Asimismo la cubierta tiene huecos en forma de huellas, que por su orientación oriente-poniente dejan pasar el sol, proyectando en el suelo el recorrido sobre las diferentes ciudades que atravesaron.

Es una lástima que actualmente en México son demasiados los que podrían ser recordados con un memorial: las muertas de Juárez, los estudiantes asesinados, las víctimas de las múltiples matanzas de indígenas o de accidentes mineros, o los miles de muertos de la guerra contra el narco.
24 Mayo 2011 03:00:03
La tercera necesidad humana: ‘juntarnos’
Las ciudades, como nosotros cambian constantemente y los lugares donde nos juntamos también. Según el psicólogo Abraham Maslow, creador de la teoría de la jerarquía de las motivaciones humanas, nuestras motivaciones se pueden representar en una pirámide. En la mitad de ésta se encuentra la tercera fase: la necesidad de pertenencia, a través de la amistad e intimidad; las interacciones sociales. Cuando nos reunimos en algún lugar, ¿por qué lo escogemos, o por qué se pone de moda? En teoría un buen espacio para convivir o un espacio público de buena calidad tiene una diversidad visual, acomoda usos múltiples, es accesible de diferentes maneras, tiene una identidad propia, brinda una sensación de seguridad, fomenta el uso y la interacción de los diferentes usuarios y refleja el carácter de la comunidad.

Pero, ¿cómo se sabe esto? Se sabe por las características de estos espacios públicos a través de la historia. En un crash course de estos lugares empezamos por el ágora en Grecia. Fue uno de los primeros espacios públicos formales. Era el corazón de la ciudad y todo mundo iba ahí, a comprar o vender materiales o comida y sobre todo a discutir de política o filosofía. Después estos espacios fueron retomados por los romanos: los foros, rodeados de las corte y otros edificios públicos, el espacio cuadrado quedaba libre para representaciones teatrales o batallas de gladiadores.

En el medievo perdieron la simetría y se emplazaron de distintas formas siguiendo el trazo orgánico (o de “plato roto”) de la ciudad. Estaban generalmente contiguas a mercados, mientras que en el Renacimiento recuperaron la simetría y el orden. Lo que en un principio se creó por autoridades para demostrar su poder a través de monumentales plazas, fue contraproducente después ya que se convirtieron en espacios de protesta y revolución, como la Place de la Concorde en Paris o la plaza del Senado en San Petersburgo. Posteriormente en los regímenes socialistas y nacionalistas diseñaron espacios gigantescos vacíos, para poder juntar a miles de personas e infundirles un sentido de orgullo nacional.

Tanto ciudadanos como autoridades, reconocen las capacidades que estos espacios pueden otorgar, a veces para bien y otras para mal. Actualmente parece que negamos cualquier relación con ellos, y los empezamos a sustituir por estacionamientos (pero ese es otro tema).

Una interacción social en mi adolescencia se dio en un espacio que no era público, pero tampoco era privado en sí: la explanada y escaleras de los cines Hoyts. De aproximadamente 250 metros cuadrados, este espacio, a pesar de no contar con un atractivo especial, fue muy popular los domingos en la tarde por un par de años a finales de los 90. En lugar de verse como una oportunidad brindando productos para jóvenes de esa edad (imaginémonos un puesto de nieves o tapiocas o conchitas preparadas), éramos un problema. Pasó lo mismo con otras generaciones y por la confusión de estos espacios públicos de propiedad privada se nos prohibió juntarnos ahí.

Parece que la sociedad tiene desde hace muchos años miedo a las agrupaciones de personas, ya que las generaciones hemos pasado por un sinfín de lugares para juntarnos sin quedarnos en alguno, desde los Chamorindos en la calle Hidalgo y varias plazas en la colonia República y Latino, hasta los Hoyts, Coffee Station y diferentes Oxxos, en el transcurso creando a veces un caos vial y una preocupación para Protección Civil.

Antes se daba la vuelta los domingos para llegar a algún punto de reunión, ahora es una actividad nómada sin ningún ancla. Podemos repensar cómo interactuamos y qué necesitamos de nuestros espacios públicos. Aprovechar para revalorarlos, diseñarlos con calidad, y sobre todo apropiarnos de ellos; finalmente son de todos nosotros.
17 Mayo 2011 04:00:22
Densidad y algo de pop culture
Al ver un episodio de la quinta temporada de “Two and a Half Men”, Charlie Harper, el personaje anteriormente interpretado por Charlie Sheen ahora reemplazado por Ashton Kutcher, fiel a sus hábitos y costumbres, deja abandonados a su hermano y sobrino en el mall para irse con una mujer. En la serie se da por entendido que la familia vive en un suburbio en la playa de Santa Bárbara, zona conocida por su “urban sprawl” y tiene que usar la Pacific Coast Highway para ir a cualquier lado. Cuando los personajes finalmente se reencuentran en la casa, Alan reclama a su hermano Charlie el haberlos abandonado, y se queja de haber tomado dos autobuses y caminado una milla en hora pico por la Pacific Coast Highway, donde no existen banquetas.

ESTE CÓMICO escenario me hizo pensar cuáles son los factores que influyen en esta condición y cuáles son las ventajas tangibles de las ciudades caminables, aunque quizás el término que debería utilizar es “comunidades caminables”.

DE UNA FORMA general, lo que hace que un barrio o comunidad sea “caminable” es que en poca distancia puedas llegar a muchos lados o hacer muchas cosas. Estas áreas por lo general cuentan con un centro, cuadras cortas, tráfico lento, alta o media densidad que provea de clientes a los negocios y de usuarios al transporte público con circulación frecuente, usos mixtos y rentas de todo tipo sin excluir actividades económicas, presencia de espacios públicos para convivencia y equipamientos como escuelas y oficinas, así como diseños a escala humana y riqueza visual.

caminar la ciudad, podríamos decir, depende de las condiciones geográficas o climáticas, pero no es excusa suficiente. En Ámsterdam donde la mayoría de la población camina o se mueve en bicicleta y llueve un promedio de 214 días al año; en Sevilla los veranos se sienten normalmente a 40 grados y en lugares como San Francisco nadie se queja por la inclinación severa de la mayoría de sus calles, sus caminantes hacen diario más pierna que los pocos que suben al Mirador aquí en Saltillo.

El principal factor de esta condición depende en gran medida de la densidad habitacional de las áreas. Ésta hace una gran diferencia en la sustentabilidad de las ciudades, para disminuir la emisión de gases invernadero y en casos extremos para dejar más áreas abiertas o cultivables.

una ciudad peatonal está preparada para enfrentar el alza de los precios de energía y transporte del futuro (este sábado experimentamos el quinto “gasolinazo” del año). En los ámbitos sociales y políticos el gobierno puede ofrecer más servicios y equipamientos, incrementando las actividades públicas y activando la economía, como se muestra en estudios publicados por el Instituto Sightline, donde señala que por cada 10 minutos que una persona pasa en su coche yendo al trabajo, el tiempo pasado en actividades comunitarias baja 10%. Los mismos habitantes benefician su salud al intercambiar al causante del cambio climático por otro método de transporte que, aparte ¡quema calorías! En algunos lugares, la diferencia del promedio de peso de residentes de zonas pedestres vs residentes de suburbios de expansión es de ¡3 kilos! (en Coahuila uno de cada tres niños es obeso, y en general el porcentaje de niños diabéticos a causa de la obesidad pasó de 1% a 9%, México es el país de América Latina que más gasta en tratamientos para esta enfermedad…). Irónicamente Jake, la mitad de “Two and a Half Men” tiene algo de sobrepeso.

El flujo de peatones de un área tiene un impacto directamente proporcional en el mercado inmobiliario. Entre más personas caminan por un lugar, mayor es su valor por metro cuadrado.

sin Embargo, el cambio no se puede dar de un día para otro. Quizás se logre poco a poco alentados por motivos egoístas, como perder peso y verse mejor. Tal vez nos demos cuenta que el cambio ya está aquí si vemos a Ashton Kutcher tomando alcohol orgánico vitaminado, ligando en bici y mudándose al downtown.

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10 Mayo 2011 03:00:56
Tendencias en pareja
“Los lugares nos arrastran hacia ellos por razones más allá de los sentimientos derivados de los cinco sentidos... algún reconocimiento profundo actúa a través de una inextinguible sensibilidad animal.” Peter y Alison Smithson.

Siempre la moda es cíclica. Tal vez porque no se puede inventar el hilo negro, pero la verdad es que siempre se ve al pasado para inspirar o reinventar. Algo muy parecido pasa con la arquitectura. Existen tendencias que siguen ciertos movimientos y cada uno evoluciona o se reinventa hasta que llega una tecnología que se vuelve parteaguas. Como la biblioteca de Santa Genoveva de Henri Labrouste, en París, donde se usó por primera vez el hierro aparente estructural, o en San Francisco el edificio Hallidie, el primero en tener un muro-cortina.

No sólo se reciclan o retoman estilos sino también principios. En los libros de Vitrubio encontramos los primeros preceptos de sustentabilidad, así como los cinco puntos de arquitectura de Le Corbusier siguen siendo referencia hoy en día. Sin embargo, hay otras teorías que aunque novedosas en su creación no causaron demasiado impacto, no obstante, parecen haberse adelantado a su época ya que actualmente para el gremio representan no solo una referencia obligada, sino un ideal. Una de estas corrientes es la propuesta de los arquitectos ingleses Peter y Alison Smithson.

Las preocupaciones de los arquitectos hoy en día son muy similares a las de los Smithson hace 50 años. Desde su primera obra construida, la escuela Hunstanton, los arquitectos se interesaron por explotar lo práctico y barato de materiales prefabricados y producidos en masa así como por la pureza de líneas y formas. Siempre hicieron construcciones específicas para un lugar y un propósito, por ejemplo para diseñar el edificio de oficinas del periódico “The Economist”, en Londres, realizaron toda una investigación de los hábitos laborales de los periodistas.

Las visiones de Alison Smithson tenían algo de proféticas, como las de Julio Verne. Su diseño para una casa modelo en 1956 era una estructura de plástico que podía ser producida completamente en masa e incluía características como esquinas fáciles de limpiar, regaderas autolavables y algo desconocido en la época: controles remotos para la televisión e iluminación.

Su estilo se conoció como Brutalismo y podría describir algunas tendencias actuales donde destaca la claridad de formas, fachadas estructuradas, materiales sin recubrir o pintar, instalaciones expuestas, y en general una honestidad constructiva que no da lugar a fraudes o falsas apariencias. Aunque muchos de estos edificios pueden ser llegar a ser fríos, los Smithson siempre consideraban a los moradores y sus futuras experiencias en el espacio proyectado.

Finalmente no debemos olvidar la labor de los Smithsons en el campo del urbanismo. Cuando en el CIAM (Congreso Internacional de Arquitectura Moderna) del 53 se exponía que las ciudades debían estar divididas en áreas específicas para vivienda, trabajo, ocio y transporte, Peter y Alison con otros miembros del Team X mostraron su inconformidad en el Manifiesto de Doorn. En este escrito una ciudad ideal combina diferentes actividades en las mismas áreas y se alienta a los residentes a tener un sentido de pertenencia e identidad, ya que la visión obsoleta expuesta en ese congreso traería como consecuencia ciudades estériles, desprovistas de un espíritu comunitario y caracterizadas por el aislamiento individual.

No es casual que padecemos de aquello de lo que se quejaron en el 53. Lo que el matrimonio Smithson se dio cuenta en aquella época es que “La pertenencia, es una necesidad emocional básica. Desde la pertenencia – Identidad – recurrimos al enriquecimiento del sentido de vecindario.”
03 Mayo 2011 03:00:01
La guerrilla verde
Las guerrillas son tácticas que hostigan a un enemigo determinado en su propio terreno con ataques rápidos e inesperados y destacamentos desiguales.  En una guerrilla ecológica, ¿cuáles son las armas y contra quién pelean? Las bombas verdes por supuesto, que combaten los vacíos urbanos descuidados.

Las granadas verdes toman diferentes formas que permiten colocar semillas en lugares inaccesibles o abandonados por la sociedad, pero invadidos por  el  urbanismo. Son fáciles de usar y de manejar, y pueden alcanzar lugares insólitos en un solo movimiento de brazo.

Las presentaciones de estas armas de gran alcance ecológico son variadas, desde las contenidas en esferas de navidad o cáscaras de huevos, las de plástico estilo Nueva York o las más  usuales, las de arcilla. Los ingredientes más comunes son semillas, abono y tierra.

Este movimiento armado se basa en la esperanza de que con algo de lluvia y suerte se desatarán micro ecosistemas al otro lado de las vallas o bardas ciclónicas, o más allá de las banquetas.

El  punto subversivo  de este  activismo radica en el hecho de que se intervienen o cultivan predios sin el permiso del dueño legal, que por lo general tiene sus propiedades abandonadas  o en deterioro.

Actualmente existe este movimiento en ciudades como Calgary, Londres, Copenhagen, Honduras, Melbourne, Utah, Manchester. En ellas nació como un movimiento político más que de horticultura, como lo expresaron los miembros de The Land is Ours en su manifiesto de principios al protestar por “el aterrador mal uso de las tierras urbanas, la falta de vivienda de interés social y el deterioro del entorno urbano”.

Otro de los primeros casos de la jardinería de guerrilla fue el creado por Liz Christy en el 73, en la esquina Bowery-Houston en Manhattan, donde se transformó una parcela abandonada dentro de una zona conflictiva de la ciudad en un jardín y huerto que revitalizó el paisaje urbano. Tuvo tanto éxito que ahora es mantenido por voluntarios y avalado por el gobierno.

En momentos de crisis como los que estamos viviendo con los incendios en el norte de nuestro estado y la inevitable deforestación,  es momento de recurrir a la innovación y la creatividad.

Justamente los primeros indicios de “reforestación aérea”  tuvieron lugar  en los años 30, cuando después de grandes incendios en las montañas de Honolulu se esparcieron semillas por medio de aviones para que éstas llegaran a zonas inaccesibles en las montañas.

sin embargo, quien le dio formalidad a este método fue el agricultor y microbiólogo Masanobu Fukuoka en los 70 con su sistema “La Senda Natural del Cultivo”. Por  primera vez hizo estas bolas de semillas sin herbicidas que no necesitan tierras aradas.

UN MOVIMIENTO DE ESTE TIPO PODRÍA hacer una gran diferencia en la calidad de nuestras ciudades, que poseen demasiados espacios descuidados, o podría representar una esperanza para los ecosistemas recientemente arrasados por las llamas en los municipios de Muzquiz, Ocampo y Acuña.

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19 Abril 2011 03:00:25
Vivir afuera
Todos los días vemos noticias referentes a vivienda de interés social: las modificaciones a la ley de Infonavit, una entrevista a un miembro de la Canadevi, o lo que es más evidente, nuestras ciudades se encuentran tapizadas de panorámicos que promocionan estos desarrollos habitacionales, o spots en la radio, comerciales en la televisión, stands en los centros comerciales o en los partidos de futbol.

Pocas veces se habla de la “mancha de aceite” del desparrame urbano.

Ahora en vacaciones que salimos de la ciudad, podemos comprobarlo: desarrollos habitacionales en las periferias por doquier. Al mismo tiempo, mientras estamos siendo bombardeados de información respecto a la adquisición de estas viviendas, hay un gran número de casas en venta o renta en el centro.

Cuando estos desarrollos son nuevos, a la distancia parecen juegos de legos, o casitas de muñecas, idénticas unas tras otras. Cuando ya tienen tiempo, este patrón se pierde, para dar paso a un sistema de estructuras muy parecidas, pero ya no son viviendas solamente, pasan a ser barrios complejos con tiendas, comercios, expendios de bebidas, etc. con una personalidad propia. Poco a poco han conseguido los equipamientos y servicios necesarios, pero éste fue un proceso lento y duro.

Lo que puede causar más shock es el hecho de que en México hay 5 millones de casas abandonadas, según lo afirmó el presidente del INEGI, Eduardo Sojo, ¡casi el doble de la población de Coahuila!

Las estrategias implementadas para rescatar estas viviendas de la inseguridad que las rodea son prometedoras, siempre y cuando se considere por qué fueron abandonadas. En primer lugar: ubicación, ubicación, ubicación.

Nos dimos cuenta demasiado tarde que, a la larga, el transporte cuesta más que la vivienda.

Pero entonces ¿qué hacer? ¡Volver a la ciudad! Actualmente arquitectos como Teddy Cruz, José Castillo y Saidee Springall de Arquitectura 911 estudian cómo los barrios autoconstruidos fueron creciendo y cómo funcionan.

El guatemalteco Teddy Cruz, residente en California, es también un activista de los derechos de los inmigrantes. En el 2007 fue contratado para hacer un plan para redesarrollar un barrio a las orillas del río Hudson en Nueva York, su inspiración: las chabolas de Tijuana. Cruz aprecia al barrio como lugar de producción cultural, y ve a la nacionalidad como un acto creativo que reconfigura espacios. Como muchos otros, cree que uno de los mayores errores en sociedades como las nuestras es seguir el sueño americano, es decir, tener una casa con patio enfrente y lugar para carros.

Estos son tiempos para reutilizar espacios, reconocer la eficiencia de la arquitectura informal y adoptar el reciclaje como una forma de economía.

Por otra parte, el mexicano José Castillo nos alienta a repensar en los instrumentos que se necesitan para conseguir la ciudad que queremos. ¿Qué pasaría si no existiera la zonificación de áreas? ¿Cómo funcionarían las ciudades?

Es crucial revitalizar y activar zonas muertas de la ciudad, repensando la movilidad, y haciendo proyectos de ocio y consumo como parque, bibliotecas, hoteles, vivienda, restaurantes y bares para activar la idea de confort y placer de una zona.

Como dice Castillo, una mejor ciudad lleva a una mejor ciudadanía, y una mejor ciudadanía lleva a una mejor ciudad.
12 Abril 2011 03:00:30
‘Prohibido Bañarse en la Acequia’
Imaginemos que estamos en el desierto, rodeados de kilómetros y kilómetros de arena. A lo lejos se ve una montaña y desde ahí baja un riachuelo bordeado por vegetación. Unas franjas de ese riachuelo están sombreadas por la misma montaña, en otras no se puede ver el horizonte por la cantidad de carrizos, más allá se forman pequeñas albercas naturales, mientras otras están protegidas por hileras de palmeras.

Esta imagen no es una descripción PARALELA de Cuatrociénegas o nuestros desiertos coahuilenses, sino una realidad en Arabia Saudita . Es la obra ganadora del Premio Aga Khan 2010 de arquitectura musulmana que el año pasado no fue otorgado a un gran edificio en sí, como las Torres Petronas en el 2007, sino a un proyecto mucho más sutil: la revitalización de los nuevos humedales de Wadi Hanifa en Riyadh, Arabia Saudita diseñados por los arquitectos Buro Happold y Moriyama & Teshima.

AUnQUE la película “LAWRENCE OF ARABIA” fue filmada en Marruecos, Jordania y España, sabemos que los paisajes de Arabia Saudita consisten de dunas y montañas desérticas que hacen ver nuestros desiertos como una selva. Sin embargo tanto allá como acá, en cuestión de la preservación del medio ambiente, lo que importa es el agua, este proyecto revitalizador así lo demuestra.

En algunos municipios de nuestro Estado, se prohíbe el paso en las riveras de los ríos y riachuelos, un gran letrero se puede leer en Lamadrid: ”prohibido bañarse en la acequia”. Si consideramos la temperatura de 40 grados en esos pueblos durante la mayoría de los meses del año, se comprenderá que resulte un tanto absurda y hasta cómica esa recomendación.

tANTO EN AQUELLAS REGIONES DE ARABIA Saudita como en las zonas coahuilenses, el agua es un poderoso atractivo turístico, aunque sean pequeños escurrimientos de los grandes cauces destinados a empresas, maquiladoras o como en el caso saudí, refinerías.

En Riyadh se restableció el paisaje natural desértico y funciona tanto como un espacio público natural de gran belleza como una continuación de la planta tratadora que provee de agua a la ciudad. Se adaptaron diferentes zonas para distintos públicos, de manera que hay áreas semicerradas para familias, para jóvenes, pistas y recorridos, lugares abiertos para picnics, zonas de cultivo de dátiles, etc. Junto a toda esta oferta de esparcimiento y diversión, se construyeron también diques y sistemas de compuertas para lidiar y almacenar las lluvias torrenciales que se presentan una vez al año.

ES INEVITABLE, DESPUÉs de conocer la obra que obtuvo el reconocido Premio Aga Khan 2010, no pensar en las pozas de Cuatrociénegas y el bellísimo paisaje que las rodea. ¿estaremos a tiempo aún de salvarlas y disfrutarlas?

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05 Abril 2011 03:00:01
Ya se supo
Por medio de una filtración en el portal http://www.scalae.net se difundió anticipadamente el nombre del ganador del Pritzker 2011: Eduardo Soto de Moura. La manera en la que se publicó el mensaje causó gran enojo en la Fundación Hyatt, responsables del premio, sin embargo, lo importante sigue siendo el arquitecto, como lo expresan los integrantes del jurado.

“A lo largo de tres décadas Eduardo Souto de Moura ha producido un compendio de obras que pertenecen a nuestro tiempo, pero que también tienen una fuerte conexión con las tradiciones arquitectónicas.

En su aparente simplicidad formal, los edificios de Souto de Moura entretejen complejas referencias a las características de la región, al paisaje, al sitio y a una amplia historia arquitectónica. Ha creado espacios que son a la vez consistentes con su historia y modernos en su concepción. Su capacidad única para asumir la realidad mientras emplea la abstracción crea un lenguaje arquitectónico que transforma lo físico en metafísico. (…)

La arquitectura de Eduardo Souto de Moura no es obvia, frívola o pintoresca. Está imbuida de inteligencia y seriedad. Su trabajo requiere un intenso encuentro, no una rápida ojeada. Y, como la poesía, es capaz de comunicarse emocionalmente con aquellos que se toman el tiempo para oír.

Sus edificios tienen una capacidad única para implicar características aparentemente opuestas: poderío y modestia, énfasis y sutileza, contundente autoridad pública y sentido de la intimidad.

“Por hacer arquitectura que expresa naturalidad, serenidad y simpleza, y por el cuidado y la poesía que permea cada proyecto, Eduardo Souto de Moura recibe el Premio Pritzker de Arquitectura 2011”.

La serenidad ha pasado a ser un atributo cada vez más buscado en la arquitectura, y evidentemente el galardonado lo ha encontrado. Probablemente lo aprendió de su maestro Álvaro Siza, el otro único galardonado portugués (1992), quien dijo acerca de la arquitectura portuguesa: “El sentimiento que transmite esta arquitectura es de serenidad. Sin embargo, y por unos instantes, se revela casi insólita”, mientras que el mexicano ganador del Pritzker (1980), Luis Barragán, fue el arquitecto de la serenidad y poesía por excelencia y la consideraba el “antídoto contra la angustia y el temor”.

Aunque en sus principios era descrito como una arquitecto miesiano, actualmente su arquitectura va mas allá, principalmente por los grandes escalas o proyectos urbanos que ahora maneja donde la “caligrafía miesiana deja de servir”. Ahora reflexiona que para hacer cosas bonitas hay que perder el miedo a hacerlas feas, y más allá de buscar la elegancia y el estilo, hay que buscar la naturalidad.

Las obras más importantes de este arquitecto se encuentran en Portugal como el estadio de futbol del Sporting Clube de Braga, la Torre Burgo y el Centro Cultural de Oporto (destacadas por el jurado) aunque cuenta con más de 60 obras terminadas alrededor de Europa.

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29 Marzo 2011 03:00:39
¿Dónde empieza tu casa?
“La vida es una travesía rumbo a casa”.
Herman Melville


¿Qué tienen en común Dorothy, Nemo, Woody y Ulises? El hecho de que todos, por cuestiones del destino fueron separados de su lugar de origen por lo que tuvieron que recorrer kilómetros y vivir aventuras para poder regresar a sus hogares.

Pero ¿qué es lo que llamamos casa? ¿Dónde empieza o termina ese lugar que nos da un sentimiento de pertenencia y seguridad? ¿Qué distingue un hogar?

Desde hace siglos este tema ha fascinado a pensadores, filósofos, poetas, novelistas, cineastas, bien decía Plinio el Joven en el siglo I: Hogar es donde habita el corazón.

Todos sabemos que una casa no es necesariamente un hogar. Cuando Dorothy en “El Mago de Oz” finalmente aterriza en Munchkinland después del ciclón, seguía estando su vivienda, pero ya no era su hogar. Muchas veces no es sólo una construcción, sino toda una calle o un pueblo entero, como en el filme “Cinema Paradiso” cuando Salvatore de Vita regresa a casa no le da importancia al lugar donde dormía, sino al pueblo en sí, a la plaza, al antiguo cine alrededor del cual giraba su vida. Otras veces es una persona la que puede proporcionar ese sentimiento de pertenencia, como lo plasmó Dickens en su novela “Nicholas Nickelby” al acuñar la famosa frase “tú eres mi hogar” cuando Nicholas pregunta a Smike por su domicilio.

referente a nuestros hogares, ¿cómo se define esta frontera? El arquitecto Donald Appleyard encontró que en nuestras ciudades gran parte se determina por la cantidad de tráfico de una calle.

Appleyard se interesó por la planeación comunitaria y la percepción del ambiente, es decir, cómo apreciamos el entorno construido, y lo que ocurre en él. Una de sus mayores aportaciones al mundo del urbanismo fueron sus estudios acerca del impacto social y psicológico del tráfico en las personas. ¿Quién iba a decir que el flujo de carros en la calle donde vives no sólo se relaciona con el número de amigos que tienes, sino con tu idea de la frontera imaginaria de tu hogar? Eso fue lo que descubrió el arquitecto inglés al comparar calles idénticas (en San Francisco, California) pero con niveles de circulación de automóviles diferentes.

En una calle con mucho tráfico los habitantes tienen pocos vecinos como amigos o conocidos, se juntan en grupos pequeños, consideran como hogar sus departamentos o los edificios donde viven y describen su calle de manera general. Por el contrario, los residentes de arterias vehiculares con poca circulación poseen casi tres veces más amigos y conocidos en la zona, interactúan en grupos mayores, aprecian como su territorio hogareño la cuadra completa y al hablar de su calle lo hacen con detalles de edificios, jardines, habitantes.

Con esta investigación se dedujo que el tráfico acaba con la calidad de vida de un barrio y hasta constituye un daño social para la ciudad ya que representa un peligro al eliminar el sentido de seguridad de una zona, condición indispensable para el carácter hogareño de un lugar. En ausencia de los agobiantes flujos vehiculares, se fomentan lazos comunitarios, se extienden las áreas de pertenencia, y se gestan calles habitables .

Al comprar una casa quién pensaría que algo, en apariencia trivial, como el tráfico determine las dimensiones de nuestro hogar más allá de los límites que estipulan las escrituras notariadas.

Paradójicamente, Donald Appleyard autor de “Livable Streets” murió atropellado, en 1988 en Atenas, por un carro a exceso de velocidad.
22 Marzo 2011 03:00:06
Crear más con menos:  el ejemplo de California
En el año de 1945, en California, empezó un ejercicio de experimentación en vivienda llamado Case Study Houses donde la revista “Arts & Architecture” invitó a diferentes arquitectos a diseñar casas-modelo baratas y eficientes que respondieran a la demanda residencial causada por el fin de la Segunda Guerra Mundial y el regreso de los soldados a los Estados Unidos.

Los arquitectos convocados eran los principales expositores del modernismo californiano en su época como Richard Neutra, Raphael Soriano, Craig Ellwood, Pierre Koenig, etc. Aunque solamente se construyeron 6 de las 36 casas propuestas, siempre ha existido una gran difusión en la academia de estos proyectos, por lo que han influido a generaciones de diseñadores no sólo californianos, sino de todo el mundo.

Probablemente la casa más famosa de esta iniciativa sea la de los diseñadores Charles y Ray Eames. Su originalidad radica en su ensamble, ya que fue montada en su totalidad en 3 días y en el uso de materiales industriales, que no eran convencionales para una vivienda (especialmente en los años 40s).

Los esposos Eames diseñaron con la idea de “dejar intacta la pradera y maximizar el volumen a partir de materiales mínimos” donde habitaron hasta su muerte.

Éste programa de experimentación terminó en 1966, pero actualmente hay programas similares, como el de la empresa Living Homes. Abordaron la problemática de vivienda referente a la gran cantidad de desechos generados y los largos períodos de construcción y comprobaron que se pueden hacer casas hermosas y sustentables de manera eficiente y económica.

Los seis prototipos diseñados por el desconocido pero premiado Ray Keppe aspiran a la certificación LEED platino (un equivalente a las normas ISO pero referentes a construcción sustentable) y cuentan con sistemas fotovoltaicos, materiales reciclados, electrodomésticos ahorradores, etc. Al estar hechas de prefabricados el costo de la mano de obra, la cantidad de desperdicio y el tiempo de edificación son considerablemente menores. Su arquitectura es sencilla pero espectacular: dobles alturas, medidos niveles, materiales naturales, espacios eficientes pero generosos y atmósferas cálidas y luminosas que transmiten serenidad.

Solo existe una monografía de este arquitecto, sin embargo deberían existir más. Con el paso de los años ha surgido un nuevo interés por sus obras, principalmente por la calidad de estas edificaciones que parecen haber envejecido como un buen vino. Aunque no participio en el Case Study Houses su contribución a la arquitectura californiana es más ponderada ahora que se ha retirado del diseño.

En México siempre han existido programas de vivienda pero no se han centrado en la variedad de los prototipos. Los hay de instituciones públicas o privadas como las propuestas de bioclimáticas de Urbi en Tijuana o el Fraccionamiento las Torres en Cd. Juárez. En NL el Instituto de Vivienda ya hizo en el municipio de Progreso un conjunto habitacional hecho de adobe mejorado, y para Santa Catarina, Alejandro Aravena (que actualmente está encargado de rediseñar la ciudad de Constitución, Chile después del terremoto del 2010) diseñó un conjunto habitacional progresivo de alta densidad.

En nuestra ciudad existen desarrolladores con muy buenas intenciones en cuanto a vivienda sostenible, pero sin planes congruentes. La sustentabilidad de una casa empieza por sus sistemas pasivos (orientación, ventilación e iluminación natural, masa térmica) que cambian dependiendo de la zona donde se encuentran. ¿Cómo puede llegar a ser sustentable en Saltillo una casa diseñada para Canadá o Francia? Como en la interacción entre personas la arquitectura debe ir más allá de una “cara bonita”, en este caso la fachada. Lo ideal, claro, como en estos casos californianos, es que la belleza exterior es congruente con la belleza del interior.
15 Marzo 2011 03:00:32
Sustentabilidad desde lo privado
En países en vías de desarrollo como México la iniciativa privada tiene el gran poder de transformar e impactar al ambiente y a diversos sectores de la sociedad, ya que el alcance del Gobierno muchas veces es limitado. A través de ONG’s o empresas privadas hay grandes proyectos que trabajan en diferentes ramas con un solo propósito: la sustentabilidad. Unos sentaron precedentes al enfocarse en ver los desechos que generan como un producto útil, otros se manejan a través de la reforestación y el internet, otros a través de desarrollo de mecanismos laborales y económicos, mientras otros se valen del capital humano.

ANTES QUE EL “Ecodiseño” estuviera de moda, hubo iniciativas que se adelantaron a su tiempo y justo ahora reconocemos su valor. Este puede ser el caso de la botella WOBO. Casi 10 años antes de la crisis petrolera del 73 Alfred Heineken, presidente de Heineken International, vio una doble problemática mientras viajaba por el Caribe: playas con botellas vacías y escasez de materiales de construcción baratos. Sin embargo también vio una solución y creó la botella WOBO, que con su diseño de vidrio entrelazable podía resolver los desafíos de reciclaje y construcción. Diseñada por el arquitecto John Habraken abrió nuevas posibilidades en esa época, pero a pesar de su viabilidad económica y social la compañía cervecera no respaldó el proyecto, por lo que quedan pocos vestigios de este material aplicado.

Un programa muy comprensivo económica y socialmente son los Centros Productivos de Autoemepleo desarrollados por Cemex. Como la autoconstrucción es el método más común de edificación en México, los CPA aprovechan esta situación. Ahí participan familias de bajos recursos para producir materiales destinados a la construcción para sus viviendas o para espacios comunitarios. Pequeños grupos se capacitan, producen materiales en jornadas laborales cortas con insumos donados por la misma empresa y finalmente la mitad de esta producción se vende, mientras que la mitad restante es propiedad de los integrantes del grupo.

Otras empresas como Grupo Bimbo han actualizado su misión-visión acerca de lo que es la sustentabilidad. Lo que comenzó como un proyecto ecológico de reforestación a través de Reforestamos México, A.C. se ha convertido en uno que involucra a las comunidades y genera derrama económica, a través de la concientización y en este caso certificando madera de estándares FSC (Forest Stewardship Council) que toman en cuenta la conservación de especies, ambiente y otros.

Una apuesta sustentable puede ser virtual. Lo que empieza como un juego en las redes sociales posteriormente se ve reflejado en el mundo real, como en la iniciativa EcoMás de AHMSA (
http://www.ahmsa.com/ahmsa-verde/juego-ecomas) que a través de Facebook, quepasa.com o Hi5 se gana el derecho a que se planten árboles con el nombre de cada participante. Aunque la meta de sembrar 250 mil árboles puede parecer lejana, no lo es cuando se considera que por jugar y con algo de suerte puedes ganar premios económicos.

Existe una gran cantidad de estas iniciativas aparte de las descritas tanto a nivel local o global, como linternaverde.net, http://www.biocrece.org, www.ted.com, http://www.350.org y muchas otras, sólo es cuestión de ¡escoger nuestra favorita e involucrarnos!

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08 Marzo 2011 04:00:28
Fe en la Acupuntura
“Una ciudad puede cambiar en dos años, no importa la escala ni los recursos financieros. Sin interferir en la planificación general se pueden realizar actuaciones rápidas de mejora en puntos concretos, es lo que yo denomino “acupuntura urbana”.

Fue en el 2003 que Jaime Lerner publicó el libro “Acupuntura Urbana” y al mismo tiempo acuñó este término tan de moda que hace referencia a las ciudades como organismos con necesidad de medicina.
“Siempre tuve la ilusión y la esperanza de que con un pinchazo de aguja sería posible curar las enfermedades. El principio de recuperar la energía de un punto enfermo o cansado por medio de un simple pinchazo tiene que ver con la revitalización de ese punto y del área que hay a su alrededor”, sostiene Lerner en su obra.

En nuestras circunstancias actuales de inseguridad, violencia e infinidad de problemas, nos produce algo de alivio el hecho de que existan personas como Lerner: arquitecto, tres veces alcalde de Curitiba (anunció su candidatura sólo 12 días antes de la elección, y resultó triunfador sin hacer campaña electoral), dos veces gobernador de Paraná y multi condecorado (tanto por su labor política como urbanista), cree firmemente que se pueden y deben aplicar algunas “magias” de la medicina a las ciudades. “Del mismo modo que la medicina necesita la interacción entre el médico y el paciente, en el urbanismo también es necesario hacer que la ciudad reaccione”. afirma.

Y CONTRARIO A PUNTOS de vista comunes, Lerner defiende que esta acupuntura urbana no se traduce necesariamente en obras o grandes infraestructuras:
“En algunos casos, basta con introducir una nueva costumbre, un nuevo hábito, que crea las condiciones necesarias para que se dé la transformación. Muchas veces, una intervención humana, sin que se planee o realice ninguna obra material, acaba siendo una acupuntura”, explica.

Sin embargo, ¿debemos esperar a que una zona esté en el olvido para ejercer estas intervenciones? ¿Por qué no atacar el problema desde que se detecta, como en la medicina?
En las ciudades siempre han existido lugares específicos con una gran carga emocional, emplazamientos significativos no por su historia, sino por lo que ahí se experimenta, se vive. Uno de estos sitios son las estaciones, que en otras ciudades podrían ser las famosas estaciones de tren como la Gare du Nord en París, la Grand Central Station en Nueva York, la de Atocha en Madrid o algún deslumbrante aeropuerto, que llegan a influenciar barrios enteros con su actividad.

En nuestra ciudad el medio de transporte más importante es el autobús. No obstante, la Central de Autobuses, actualmente está en decadencia. Su fachada descuidada, su letrero incompleto, los locales abandonados y su futuro incierto, debido al plan de reducción de las instalaciones y las aspiraciones de Soriana de instalarse ahí.

Si se habla de espacios significativos en una ciudad, que más entrañable que un lugar lleno de vida y de momentos intensos como la central de autobuses, donde hay bienvenidas y despedidas, encuentros casuales y planeados, lugar donde inician o terminan recorridos y convergen todos los rangos de sentimientos humanos: emoción, amor, alegría, tristeza… Si esta zona no es la candidata ideal para aplicar esta acupuntura, ¿cuál es? ¿Realmente es lo mismo una “mini central” genérica de una determinada línea de autobús con una única sala y una tele prendida? ¿Acaso nos ofrece un espectáculo de movimiento, un desfile de pasajeros o una diversidad de viajeros?
Lo que podría verse como un área de oportunidad tristemente se ve solamente como un problema y lo que Lerner ha externado muchas veces es: “La ciudad no es el problema, es la solución”.

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01 Marzo 2011 04:00:11
No estacionarse
El sistema de transporte público está lejos de ser mejorado actualmente y el Gobierno sigue dando prioridad al transporte privado (como muestra están la cantidad de puentes nuevos en nuestra ciudad) mientras que los peatones y el transporte colectivo pasan a segundo lugar (probablemente para impulsar a la industria automotriz local). Lo que pocas veces se analiza son las consecuencias ambientales, urbanas y económicas de los estacionamientos gratuitos.

En el libro de Donald Shoup,“El Alto Costo del Estacionamiento Gratis”, se analizan estas circunstancias y posibles soluciones para este problema que padecen muchas ciudades en expansión territorial que parecen que están diseñadas para los automóviles (que consumen una gran parte del petróleo del mundo) y no para personas.

Shoup concluye que los estacionamientos gratuitos (en calles, comercios, etcétera) motivan a las personas a usar los automóviles de manera individual y que en realidad no son gratis.

La ciudad exige a los desarrolladores una alta cantidad de espacios de estacionamiento, quienes pasan el costo de éstos a los dueños de propiedades, y éstos a los inquilinos que se encargan de cobrárselos a los consumidores a través de precios inflados.

Anteriormente los planeadores urbanos respondían a la falta de estacionamiento requiriendo más cajones en los reglamentos para nuevos proyectos o urbanizaciones. Lo que en un principio parecía una solución obvia a esta cuestión de espacios pasó a ser una bomba de tiempo para las ciudades. Tener muchos estacionamientos es mucho peor, a la larga, que la falta de cajones, nos explica el profesor de Planeación Urbana en la Universidad de California.

Ya que de momento esta problemática se encuentra en manos de políticos y planeadores debemos, como sociedad civil, encontrar otra manera de contribuir a disminuir nuestra huella ambiental. Una pequeña forma de contribuir son los carports, estructuras ligeras que dan “refugio” a vehículos, y pueden ser estructuras independientes a la casa o estructuras apoyadas en un muro, pero sin tener cuatro paredes. Principalmente los protegen de la lluvia y el sol. Porque, ¿acaso necesitan algo más?¿Una superficie de concreto para que no se ensucien las llantas? ¿Aire acondicionado o calefacción?

El término carport fue acuñado por el arquitecto Frank Lloyd Wright, quien le dijo a su cliente Herbert Jacbos referente a su casa “Usoniana” en Madison, construida en 1936: “Un carro no es un caballo y no requiere de un establo. Los carros son producidos de manera que no requieren albergues elaborados”.

Estas estructuras pueden tener cubiertas verdes, techadas primeramente por carrizos, pergolados, etcétera, mientras que las enredaderas crecen lo suficiente. Un problema podría ser que ya con los años, esta enramada maravillosa se transforme en un espacio privilegiado donde vamos a querer estar nosotros, y no nuestros carros.

Una moda actual en Las Vegas es la instalación de carports fotovoltaicos, donde la cubierta de esta estructura actúa como generador solar en esta ciudad desértica y soleada. Sin embargo si esta solución se aplica aisladamente, es como una curita en una herida que debe operarse.
22 Febrero 2011 04:05:49
Seguimos con el agua
No cabe duda que el tema del agua genera gran interés en la ciudadanía. Mi artículo anterior “Cosecha de Agua” llamó la atención a varios lectores que desean más información del proyecto de captación de agua pluvial aquí referido: “Isla urbana”.

Solicité a su director, Enrique Lomnitz ampliara sobre el tema. En conversación telefónica desde el Ajusco, en el Distrito Federal, Lomnitz nos cuenta acerca de su proyecto “Isla Urbana”. “Nosotros queremos detonar un movimiento que agarre su inercia propia. Dejar un legado a la ciudad a través de un modelo que se pueda viralizar”.

El objetivo no es solamente instalar los sistemas, sino relacionarse con los habitantes de manera que ellos mismos manejen, cuiden, mantengan y amplíen esta red…”.

Se espera que esta expansión se logre a través de un movimiento grassroots” (iniciativa propulsada por políticas comunitarias que se genera y soporta de manera natural y espontánea, oponiéndose a las estructuras de poder tradicionales).

Es también responsabilidad del equipo de “Isla Urbana” el proceso de capacitación y retroalimentación, tanto a los mismos habitantes de las viviendas como a plomeros que pueden montar de manera independiente el sistema.

Isla Urbana ha tenido muy buena aceptación, tanto en sus proyectos sociales en la Ciudad de México como su contraparte comercial Solución Pluvial, donde han equipado a edificios como el Instituto de Ciencia y Tecnología, una lavandería en Xochimilco, y diversas escuelas y casas-habitación:

“Aunque el proyecto es joven, la gente ha mostrado un interés tal que nos habla del compromiso y seguimiento de la sociedad por esquemas sustentables como ‘Isla urbana’: en un año aumentaron de 30 a 40 sistemas puestos a más de 200”.

Lomnitz menciona que uno de los objetivos es que “la captación o cosecha de agua se vuelva algo cotidiano. Por cada sistema colocado se genera un ahorro permanente de alrededor de 50 mil litros por familia por todos los siguientes años aún cuando sólo el 70-90% del agua de lluvia es cosechable”.

Cuando se habla de los beneficios de esta iniciativa, los más evidentes son los ambientales, pero también los hay económicos. En un país donde el suministro de agua está fuertemente subsidiado, la acción del Gobierno debería ser urgente, no sólo para recuperarse financieramente, sino para “que el servicio de abastecimiento de agua sea económicamente competitivo aunado a un cambio paradigmático en la sociedad donde sus habitantes puedan educarse para autoproveerse”.

Otra ventaja de este método es que no necesita de grandes inversiones. El diseñador industrial explica que “con un promedio de 3 mil pesos en materiales y 3 mil 500 en mano de obra aproximadamente se logra armar esta infraestructura física blanda que hace una gran diferencia en la vida de los ciudadanos. Es importante mencionar que la tecnología ya existe y es sumamente accesible, es la que se usa todos los días en la industria de la construcción como tubería de PVC, tapones, un filtro, etcétera y tomando en cuenta que en México la vivienda autoconstruida abarca alrededor del 80% de las viviendas existentes es algo muy fácil de replicar”.

En cuanto a la adaptación de esta práctica para lugares con una precipitación baja como el desierto, se recomienda aprovechar grandes cubiertas (mayores a 100m2), ya que entre mayor sea la superficie de captación, será mayor la cantidad de metros cúbicos recolectados. Lo único que tenemos que hacer es aprovechar esta oportunidad y “darle la vuelta al problema de agua en México, pasando de la insustentabilidad a la sustentabilidad”, comentó.

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15 Febrero 2011 05:00:45
Cosecha de agua
Al menos una vez por semana tenemos localmente alguna noticia relativa al agua. A veces se mencionan los acuíferos sobreexplotados (especialmente el de la región manzanera-Zapalinamé), otras hablan de las calles hechas ríos cuando llueve, o de la gran cantidad de pozos privados en la zona, o de la falta de campañas de ahorro de agua, o la ineficiencia de Agsal-Agbar (que mantiene fugas en un 40 % de la red).

Los habitantes del desierto somos más conscientes del valor de este elemento que los que habitan en otros lugares, sin embargo es actualmente en el DF donde están atacando la falta de este líquido de manera más sustentable a través de un proyecto llamado Isla Urbana.

Isla Urbana es un proyecto que aborda estos problemas en el Ajusco en el Distrito Federal donde ni siquiera existe una red de agua potable. Fundado por Enrique Lomnitz, esta iniciativa que empezó como una tesis de maestría ha ayudado a más de 1500 personas, hasta ahora, por medio de un sistema de recolección de agua pluvial de bajo costo que pueden instalar los mismos habitantes en las cubiertas de las viviendas.

Cosechar agua no sólo ayuda a las personas que gastan muchísimo dinero en pipas que viven en lugares de desabasto, sino también protege al medio ambiente evitando que se gaste energía en el bombeo de agua de la red de la ciudad conservando los acuíferos y ríos. Aunque el área de absorción en sí no aumenta, las azoteas pasan a ser una superficie de captación, que al igual que la de absorción ayuda a que las corrientes de agua en la ciudad no sean tan fuertes, evitando la formación de ríos en las calles. Al aprovechar esta agua han logrado proveerla a habitantes hasta por seis meses.

Así como están haciendo una revolución en Tlalpan, están extendiéndose a otras localidades. En una comunidad rural huichol en Jalisco, a través del proyecto Ha Tatukari, han puesto en práctica este sistema ya que la falta de agua es también un gran problema en este tipo de pueblos aislados donde el agua se tiene que acarrear, ya que las fuentes convencionales no existen.

Nos podemos preguntar la factibilidad de este sistema en climas como los nuestros, pero si a mayores escalas se hacen represas para los sectores agrícolas y ganaderos justamente para aprovechar cada gota de lluvia que nos llega ¿por qué no hacerlo a “pequeña” escala urbana? Lo que debemos de tener en mente, es que lo pequeño es relativo, porque al fin y al cabo, lo que empieza con la instalación del sistema en viviendas específicas, se puede contagiar a colonias enteras, o distritos, o ciudades, creando grandes sistemas de aprovechamiento de agua en lugar de abusar de nuestros ojos de agua saltillenses.
08 Febrero 2011 04:00:09
Arte urbano,  ¿ilegal con permiso?
El grafiti ha existido desde los tiempos romanos, pero fue en el siglo 20 cuando tuvo un gran apogeo principalmente en los Estados Unidos cuando se relacionó como parte de la cultura hip hop. Ejecutados ilegalmente o al borde de la ley, los grafitis se realizan sobre mobiliario urbano o sobre inmuebles sin el permiso del dueño, y por lo general son firmados con pseudónimos debido a las implicaciones legales. Sin embargo en la actualidad este anonimato es para unos artistas una forma de publicidad donde las barreras del arte, ilegalidad y mercadotecnia se borran, como para Banksy, el famosísimo director del documental “Exit Through the Gift Shop” (Salida por la tienda del museo).

Este es un largometraje acerca de la evolución de un artista urbano llamado Thierry Guetta. Muestra el proceso de una persona obsesionada por filmar todo a su alrededor todo el tiempo, hasta su transformación en su alter ego grafitero Mr. Brainwash, como consecuencia de observar y documentar artistas urbanos en acción, como Shepard Fairey y los anónimos e influyentes Space Invader y Banksy.

El caso de Thierry Guetta nos hace cuestionarnos sobre las concepciones de los museos acerca de lo que constituye el arte. De antecedentes no artísticos, Mr. Brainwash toma las recetas de sus compañeros grafiteros para confeccionar una gigantesca colección de arte manufacturada a través de diseñadores gráficos, dibujantes, pintores, etc. en una colaboración al estilo La Factoría de Warhol, donde toda la producción se hace bajo un mismo nombre. La contradicción radica en que lo que empezó como un acto de protesta social o política acaba siendo patrocinada o publicitada por gente adinerada e instituciones como LA Weekly y Sotheby’s.

En segundo plano el documental busca expandir lo que es considerado como arte y el acceso que las masas deberían tener a él, porque después de todo muchos grafitis son formas de apropiación del espacio, o maneras de reclamar la calle o espacios públicos.

Para seguir con las contradicciones, el documental dirigido por el anónimo más famoso del mundo, Banksy, fue nominado al Oscar a Mejor Documental causando gran intriga colectiva. Comentó en su página web: “No estoy de acuerdo con el concepto de las ceremonias de entregas de premios, pero estoy preparado para hacer una excepción con aquellos a los que estoy nominado”. Horas después de estos comentarios en Los Ángeles se intervino un muro muy famoso para grafiteros en La Brea, donde aparece el personaje de Banksy como un premio Oscar, custodiado por soldados de “Star Wars” (aunque la autoría está en duda).

Para complicar más la situación se rumora que Mr.Brainwash y Bansky son la misma persona o grupo de personas. Sólo queda esperar al 27 de febrero para conocer al ganador de esta categoría, y en caso de que gane (o pierda) sigue la expectación de cuál será la respuesta del artista.
01 Febrero 2011 05:00:06
Brownfields en Saltillo
El proyecto del Biblioparque Norte en la antigua fábrica Zincamex se inserta en lo que se conoce en el mundo urbanístico con el término de brownfield.

Brownfield es una palabra que se usa para describir terrenos industriales abandonados que están disponibles para su reutilización. Saltillo, como ciudad industrial, cuenta con muchos de estos predios donde hay antiguas factorías inactivas que sufrieron el embate de las nuevas tecnologías, dejando obsoletos sistemas enteros de producción, conflicto que vamos a tener que enfrentar por muchos años más. El principal problema es que muchas veces el suelo de estos terrenos está contaminado, como es el caso de Zincamex, pero poseen gran potencial pues son grandes predios con equipamiento dentro de la misma ciudad.

Las nuevas tendencias en la regeneración de los brownfields no son sólo remover los tóxicos del suelo para hacer nuevas instancias comerciales o de esparcimiento, sino también el de reverdecimiento y lograr que los nuevos proyectos puedan resarcir el daño causado en su vida anterior mediante desarrollos que aporten más al entorno urbano y social, pero principalmente al ecológico, a través de edificios sustentables que cuentan con sistemas fotovoltaicos, de captación de agua, de ahorro de energía, etcétera. Otra oportunidad al trabajar con este tipo de espacios es el poder reutilizar la estructura e infraestructura existentes. Uno de los preceptos de la sustentabilidad es hacer las cosas con menos, evitar el desperdicio y transformar algo sin valor hasta crear algo valioso. Un claro ejemplo es el Horno 3 (diseñado por Grimshaw Architects, ganadores del concurso por invitación) y el Parque Fundidora, donde se rescataron las estructuras existentes para albergar las nuevas funciones.

A menor escala estas estructuras son muy apreciadas en otras ciudades del mundo por su personalidad industrial de grandes dimensiones, ladrillo aparente antiguo y extensos ventanales para su empleo como lofts, donde antiguas fabricas eran usadas por artistas para sus casas-estudio como Andy Warhol, donde además de vivir y trabajar aprovechaban esos grandes espacios no sólo para exhibir obras de grandes formatos sino también para hacer fiestas ya legendarias.

Aparte de la de los terrenos de la antigua fábrica de Zincamex , existen otras grandes concentraciones de tierra en ese mismo corredor norte-sur: los terrenos de Cifunsa, Cinsa, y las antiguas fábricas textiles ubicadas más al sur que también colindan con las vías del tren.

Estos solares en su desuso dividen a una parte de la ciudad ya fragmentada por las mismas vías del ferrocarril y causan problemas relativos a los vacíos urbanos como la inseguridad y la devaluación de propiedades inmobiliarias en los barrios circundantes. Por otra parte pueden causar un deterioro en la salud de los habitantes que viven en la zona y en el entorno natural en sí.

La principal ventaja de desarrollar este tipo de proyectos es que lo que era percibido como una zona problemática se convierte en un activo para la comunidad. Consecuentemente se estimula la economía circundante, se salvan terrenos vírgenes de desarrollo, se restaura el hábitat y en general el área puede transformarse: de estar en el abandono y representar un peligro para la zona, a un área llena de vida.

En la actualidad los brownfields son espacios de oportunidad que dan cabida a diferentes edificios y equipamientos por su versatilidad, ya sean los triviales como campos de golf o centros comerciales o a más significativos como lugares de conocimiento: las bibliotecas.
25 Enero 2011 05:00:15
Arquitectura muerta
Desde hace varios siglos las obras de arte conocidas como naturaleza muerta han producido efectos de serenidad, armonía, bienestar y calor de hogar a través del uso de colores, iluminación, etcétera, representando objetos usualmente cotidianos inanimados.

Ahora los fotógrafos Yves Marchand y Romain Meffre logran producir también efectos de serenidad con sus fotografías de edificios alguna vez parte de la vida cotidiana en Detroit, pero es una serenidad misteriosa, fantasmal, fría. Su exposición “Detroit en Ruinas” es un retrato de una ciudad a través de su arquitectura muerta y la asociación es inevitable: con los planes de Ciudad Derramadero y nuestra dependencia a las industrias automotrices, realmente queremos ser el “Detroit de México”?

Detroit fue una ciudad de 1.85 millones de habitantes en los años 50’s que tuvo un boom económico gracias a las industrias manufactureras automotrices, sin embargo, debido a diferentes crisis (72 y 79) y a una globalización temprana, desde hace varias décadas la ciudad se ha ido vaciando, tanto de industria como de población. Esto a tal grado que la comunidad estimada es de 900 mil habitantes actualmente, dejando a más de la mitad de la ciudad y especialmente el centro, vacío y como una “pradera urbana”. Este es un término que caracteriza la ciudad antes considerada “el Paris del Oeste” tanto por sus edificios como su urbanismo, pero ahora es una ciudad de lotes vacíos resultado de la demolición de edificios en zonas plagadas de serios problemas de crimen, abandono, drogas, racismo, etcétera.

Actualmente el gobierno estadounidense no tiene la capacidad económica de proveer servicios a los residentes de Detroit, por lo que el urbanista Toni Griffin y su equipo decidirán qué barrios demoler y cómo acomodar a los residentes desplazados, pero, antes de que lo lleven a cabo Marchand y Meffre nos dan la oportunidad de ver a Detroit en todo su… deterioro.

Un deterioro majestuoso como los edificios que retratan: el teatro United Artists de Howard Crane hecho en 1927 con un estilo español gótico o el salón de baile Vanity de estilo art decó con motivos aztecas que vieron actuar a grandes del jazz como Duke Ellington y Tommy Dorsey, o la estación Michigan Center locación de películas como “ Transformers” y “Four Brothers “(que el gobierno aprobó para demolición en el 2009 pero fueron demandados por un ciudadano basándose en las leyes de preservación histórica). Otras veces retratan no un deterioro, sino un abandono: salones de clase y bibliotecas dejadas con todo y sus libros, o una estación de policía con fotos en el piso de sus casos abiertos, o numerosas iglesias, hoteles, juzgados, otros teatros y hoteles que parecen sacados de películas post-apocalípticas, todos ellos posando bajo pintura destartalada, fierro oxidado y una gruesa capa de polvo.

Tras cinco años de trabajo Marchand y Meffre nos revelan la situación actual de los edificios, pero dejan entrever glorias pasadas y ubicaciones de ensueño donde la nostalgia es casi palpable.
18 Enero 2011 04:00:42
El favorito
Cada profesión tiene uno, un libro favorito que nadie deja de leer sin que su lectura sea obligatoria. Para los abogados el libro favorito puede ser “El Príncipe” de Maquiavelo, para los arquitectos es “El Manantial” de Ayn Rand.

Rechazado por 12 editores hasta que finalmente fue publicado en 1943, este texto cuenta la historia ficticia del joven arquitecto Howard Roark (aunque se rumora que la autora se inspiró en la vida de Frank Lloyd Wright para su personaje principal), quien prefiere lidiar con cualquier cosa antes de comprometer su libertad artística. El personaje defiende a la arquitectura moderna dentro de un ambiente cerrado y tradicionalista. Su actitud frente a su oficio representa una integridad profesional total, mientras que se opone a su contraparte para quien el progreso sólo se puede dar en forma colectiva y no individualmente.

“El Manantial”, a través de una estructura novelística eficiente, maneja también temas filosóficos y políticos en una complicada, pero muy intrigante y bien lograda trama amorosa:

“El acto primordial, el proceso de la razón, debe ser realizado por cada persona. Podemos dividir una comida entre muchos, pero no podemos digerirla con un estómago colectivo. Nadie puede usar sus pulmones para respirar por otro. Nadie puede usar su cerebro para pensar por otro. Todas las funciones del cuerpo y del espíritu son personales. No pueden ser compartidas ni transferidas.”

Mientras el título hace referencia a una frase del libro: “El ego del hombre es el manantial del progreso humano” y defiende cómo el intelecto individual puede llevar a mejoras colectivas, el tema arquitectónico en el libro es lo suficientemente fuerte para que los arquitectos lo adopten como la lectura de cabecera de la carrera.

A través de las generaciones, este texto no solo ha inspirado a arquitectos, también ha contribuido a definir la naturaleza de la vocación y el grado de compromiso que se puede llegar a tener con ella.

cabe destacar que aunque en el 49 la historia fue adaptada por la misma autora para la pantalla grande con Gary Cooper como el personaje principal, ni la escritora ni el actor quedaron completamente satisfechos con el resultado. Aún así sigue siendo considerada una muy buena película, especialmente la última escena donde el arquitecto Roark, en un discurso ante miembros de un jurado, habla del valor del ego y de la necesidad de permanecer fiel a uno mismo:

“Si la esclavitud física es repulsiva, ¿cuánto más repulsivo es el concepto de la esclavitud espiritual? El esclavo conquistado conserva un vestigio de honor. Tiene el mérito de haber resistido y de considerar su condición como un mal. Pero el hombre que se esclaviza a sí mismo voluntariamente (…) es la criatura más despreciable”.
11 Enero 2011 04:00:21
La Cruzada de Federico Mariscal
Parece difícil de creer que a principios del siglo pasado, en México, llevábamos la delantera en cuanto a preservación histórica en materia de arquitectura. Las conferencias impartidas por Jesús Tito Acevedo y posteriormente las pláticas de Federico Mariscal recopiladas en la publicación de 1915 “La Patria y Arquitectura Nacional”, son prueba de ello.

FEDERICO MARISCAL FORMÓ parte del nacionalismo posrevolucionario y estuvo a cargo de la terminación del Palacio de Bellas Artes, así como del diseño del Teatro Esperanza Iris actual Teatro de la Ciudad y la Capilla Monumental a Cristo Rey en el D.F. En sus memorables disertaciones afirmaba:

“Con las conferencias he pretendido despertar el más vivo interés por nuestros edificios y dar a conocer y estimar su belleza, a fin de iniciar una verdadera cruzada en contra de su destrucción.

“México tiene una tradición de la que debe sentirse orgulloso; pueblo sin arquitectura es como hombre sin voz; no desnaturalicemos en un afán de imitación a lo extranjero, lo que forma parte de nuestro propio espíritu; seamos siempre nosotros mismos y dejemos a las piedras que digan nuestro pensamiento social; ellas hablan a veces mejor que la palabra…

“Sólo puede amarse lo que se conoce bien, y como el amor a todo lo que la Patria implica, estamos obligados a conocer bien cuáles son esas obras de arte arquitectónico nacional que merecen ese nombre, y constituyen parte de nuestra Patria.”

Estos fragmentos representan la lucha por la preservación de no sólo los edificios en sí, sino también la lucha por la valoración de la identidad mexicana. Las conferencias marcaron profundamente a la siguiente generación de arquitectos como Enrique Yañez, Mario Pani, Enrique del Moral, José Villagrán, entre otros, quienes integraron elementos simbólicos de la historia mexicana en sus obras y encontraron un equilibrio entre el pasado, presente y futuro como podemos ver en obras como el conjunto urbano Nonoalco Tlatelolco donde armonizan una iglesia colonial, ruinas prehispánicas, y la torre Tlatelolco.

En la actualidad el INAH protege solamente los edificios del siglo 19 y anteriores, mientras el INBA protege los del siglo 20. Sin embargo el alcance del INBA no es suficiente, no sólo por su débil presencia en provincia, sino porque su catálogo no está lo suficientemente actualizado (en el 2003 había solamente 11 mil 200 inmuebles catalogados).

LAS PALABRAS DE FEDERICO Mariscal siguen vigentes y aunque en la última década se han hecho intentos por cambiar la Ley de Monumentos es ahora que debemos pelear por la protección de nuestros inmuebles construidos el siglo pasado, así como Mariscal lo hizo con los del siglo 19 hace 90 años.

* En mi colaboración anterior el título debió ser “Democracia arquitectónica” y no “¡Arriba los edificios viejos!”, como apareció.
04 Enero 2011 05:00:58
¡Arriba los edificios viejos!
En la economía, una sana competencia tiene varios beneficios, por ejemplo mejores precios, mayor calidad en los productos y una mayor diversidad e innovación. Estos mismos beneficios se pueden aplicar a la disciplina arquitectónica a través de licitaciones, pero la realidad es estos concursos son muy escasos en nuestra localidad.

Cuando se habla de un proyecto de obra pública, ¿cuántos se licitan para su construcción y cuantos se licitan para su diseño? Si Coahuila es famoso por las grandes inversiones en obra pública, ¿no se debería ser famoso también por sus nuevas propuestas arquitectónicas? Continuamente en nuestro estado se construyen nuevas dependencias, museos, escuelas, parques, bibliotecas, pero si se quiere implementar una política de mejoramiento y transformación urbana como en Colombia, se debe adoptar también una democracia arquitectónica. Ésta busca que la calidad y la belleza de las edificaciones aporten para el desarrollo social y urbano, transformándose en referentes citadinos y arquitectónicos.

Un ejemplo podría ser el Biblioparque Saltillo Sur, donde se habla de su capacidad, equipamiento y forma de libro evidente, pero en ningún lado se habla de su arquitecto, si se concursó para su diseño, o los puntos de vista de la comunidad involucrada.

En Colombia todos los parques biblioteca concebidos en la ciudad de Medellín bajo el Proyecto Urbano Integral de la Zona Nororiental fueron concursados, como resultado, cado una tiene su propia identidad que sigue con la diversidad de cada barrio, desligándose de la imagen gubernamental que puede ser un poco atractiva. De esta manera no sólo quedan enraizados a las comunidades donde se encuentran sino que también representan las soluciones más sustentables, funcionales, viables económicamente y estéticamente interesantes.

Es una tristeza que muchas de las obras de carácter público carezcan de un discurso arquitectónico propositivo que al poco tiempo acaban como espacios aburridos, disfuncionales o de éxito pasajero.

Con una democracia arquitectónica todos ganamos porque propiciamos la participación no solo del gremio sino también ciudadana. Es una forma de valorar el diseño arquitectónico, que aquí en México es muy menospreciado, aún cuando el número de egresados arquitectos cada semestre es cada vez mayor.
28 Diciembre 2010 04:00:09
Sueños posibles, deseos imposibles
Año nuevo: tiempo donde inevitablemente se planean cambios y transformaciones. Junto a éstos, existen deseos personales que podrían cumplirse en corto tiempo. Hay otros que son imposibles de realizarse porque es demasiado tarde, sin embargo la añoranza puede inspirar la conciencia.

Los deseos de esta lista son hechos para mejorar la ciudad, no sólo ven hacia el futuro, también contemplan al pasado.

-Que no se repita la indiferencia de las autoridades ante el reclamo de los ciudadanos como en el caso de la masacre de nogales en la Quinta Lourdes (Centro Comercial la Nogalera).

-Que se pueda regresar el tiempo y se evite la demolición de la casa en Boulevard V. Carranza diseñada por Ceferino Domínguez.

-Que se regrese el tiempo otra vez para poder rescatar la maderería Flores Luna, la Plaza de Toros Armillita, el teatro Acuña…

-Que la callE Victoria recupere sus antiguas arboledas.

-Que la calle Aldama se haga peatonal.

-Que se concrete la redistribución de las rutas urbanas de Saltillo.

-Que los arroyoS de la ciudad se conviertan en parques lineales.

-Que reviva el proyecto de transformar a Zincamex en un parque sostenible que purifique el suelo, como en el Parque Fundidora.

-Que la Ruta Recreativa transcienda muchos otros cuatrienios.

-Que todo el Centro Histórico tenga sus servicios subterráneos.

-Que la calle Pérez Treviño tenga banquetas más amplias.

-Que los panorámicos dejen de ser visualmente estridentes y que sean obras de arte en cuanto a diseño.

-Que suban las multas para los que cortan árboles o los podan erróneamente.

-Que suceda un karma instantáneo y que las combis contaminantes no prendan nunca más.

-Que los locales de franquicias se adapten a las zonas donde se encuentran, y que se diseñen considerando el carácter del lugar en el que van a instalarse.

-Que los baches desaparezcan por artes de magia y que los topes físicos sean sustituidos por topes electrónicos (multas fotográficas).

-Que instalen carriles especiales para bicicletas y transporte público.

-Que el Biblioparque en el sur sea un éxito y detone una mejoría en esa zona.
21 Diciembre 2010 04:00:39
Lucecitas + YouTube= Reflexión Navideña
Con nuestro clima loco, pero sin embargo frío, con los niños en las calles y no en las escuelas, la Navidad ya se siente. Hasta parece que la controvertida Lady Gaga ha sido superada momentáneamente por cantantes mucho más amorosos y melódicos como Bruno Mars que encajan más con el ambiente navideño. Y aunque la Navidad en sí es un tiempo para la reflexión, primero quisiera comentar un poco de algo más superficial: las luces navideñas.

Superficial en comparación con el tema y significado de la Navidad. Sin embargo la decoración urbana es un reflejo de nuestra condición como ciudad: muy tradicional y un poco anticuada, no obstante nos sigue emocionando.

Para muchas cosas somos fáciles de convencer, y la verdad, algo es mejor que nada, y este es el caso de la iluminación navideña. Aunque es tremendamente difícil cambiar toda la ornamentación de la ciudad de una vez, personalmente me gustaría que hubiera un concurso para decorar algún parque o plaza o espacio público fomentando de esta manera la participación ciudadana, la cultura y las artes. Esto sería una novedad para la ciudad y se podría convertir en un nuevo paseo para los saltillenses. Idealmente esta iluminación podría ser utilizada el año siguiente, se haría un nuevo concurso para otro lugar o calle, y poco a poco ir cambiando el paisaje navideño de la ciudad.

Ahora sí, la reflexión significativa. Cada año somos más consumistas, crisis o no crisis seguimos comprando, cada quien según sus posibilidades, y si no lo hacemos, nos sentimos mal por no haber regalado algo.

Recientemente un video de Youtube llamado “Advent Conspiracy Promo” resumió en pocos minutos las estadísticas del consumismo navideño norteamericano y lo que se podría mejorar con ese dinero en otras partes del mundo.

En tiempos que deben de ser de meditación, dicha y convivio todo se transforma en una pesadilla: la ciudad; caótica, las filas en los comercios; interminables, al igual que las listas de cosas que hacer y cosas por comprar. Por otra parte, acabamos gastando más de lo que debemos y no nos llegamos a sentir satisfechos.

Lo que más importa ahora y siempre, somos nosotros y nuestro tiempo. La Navidad es un momento de dar, claro, pero la intención original no fue dar regalos y cosas materiales, sino dar nuestro tiempo, nuestra presencia, esto es lo que hace significativa a la Navidad: la convivencia.

Como siempre debemos aprovechar lo que tenemos y lo que sabemos hacer, y si damos de nosotros mismos quizás nos quede algo de dinero para ofrecer a quien realmente lo necesite: un amigo en problemas, una aldea en África sin agua, una familia que no ha tenido una comida de verdad en años.

Como dice una canción, si esto es lo que tenemos, ¡lo que tenemos es oro!
14 Diciembre 2010 05:00:25
Agradecer a una ciudad
Un discurso único, el más emotivo de muchos años, dicen. Lo confirma el secretario de la Academia Sueca Peter Englund, Vargas Llosa es el primer Nobel de literatura que llora en Estocolmo. El escritor peruano lloró e hizo llorar.

Sus agradecimientos incluyeron como siempre a su familia, sus lecturas, corrientes literarias, pero esta vez su gratitud se extendió a un personaje inusual, una ciudad: Barcelona.

Esta es la reseña de lo que tiene que agradecerle Mario Vargas Llosa a la ciudad Condal.

“De todos los años que he vivido en suelo español, recuerdo con fulgor los cinco que pasé en la querida Barcelona a comienzos de los años 70 (…) Se abrían rendijas y resquicios que la censura no alcanzaba a parchar y por ellas la sociedad española absorbía nuevas ideas, libros, corrientes de pensamiento y valores y formas artísticas hasta entonces prohibidos por subversivos. Ninguna ciudad aprovechó tanto y mejor que Barcelona este comienzo de apertura ni vivió una efervescencia semejante en todos los campos de las ideas y la creación. Se convirtió en la capital cultural de España, el lugar donde había que estar para respirar el anticipo de la libertad que se vendría. Y, en cierto modo, fue también la capital cultural de América Latina por la cantidad de pintores, escritores, editores y artistas procedentes de los países latinoamericanos que allí se instalaron, o iban y venían a Barcelona, porque era donde había que estar si uno quería ser un poeta, novelista, pintor o compositor de nuestro tiempo. Para mí, aquellos fueron unos años inolvidables de compañerismo, amistad, conspiraciones y fecundo trabajo intelectual. Igual que antes París, Barcelona fue una Torre de Babel, una ciudad cosmopolita y universal, donde era estimulante vivir y trabajar, y donde, por primera vez desde los tiempos de la guerra civil, escritores españoles y latinoamericanos se mezclaron y fraternizaron, reconociéndose dueños de una misma tradición y aliados en una empresa común y una certeza: que el final de la dictadura era inminente y que en la España democrática la cultura sería la protagonista principal”.

Este discurso subraya lo que la sociología, la pscicogeografía y otras ciencias han estudiado acerca de las influencias del entorno en los seres humanos. Otra disciplina es la fenomenología, corriente filosófica que se aplica en la Arquitectura al estudiar los fenómenos de un determinado lugar usando la conciencia y las experiencias como las percepciones y emociones, donde no es sólo la función del espacio arquitectónico ni sus dimensiones lo que conmueven al visitante, sino las sensaciones que transmite, ya sea paz, quietud, dinamismo, misterio, etc.

La pregunta de la psicología durante muchos años ha sido si nacemos o nos hacemos y aunque existen muchos puntos de vista, siempre el entorno encuentra la manera de transformarnos: lo amamos u odiamos, lo aceptamos o rechazamos. Esto refrenda Vargas Llosa acerca de los distintos lugares y personas que lo llevaron a ser lo que es hoy: un Premio Nobel.

Las ciudades nos forman a los que en ellas habitamos: qué sería el grunge sin Seattle, Woody Allen sin Nueva York, Doisneau o Cartier- Bresson sin París, Dickens sin Londres, José Luis Cuevas sin la Ciudad de México…

Siendo de Saltillo qué nos va a quedar: ¿Un amor intenso o un agradecimiento por nuestra ciudad o una impresión de que las cosas pudieron ser diferentes en ella? O lo que nunca nos gustaría sentir: una sensación que la pudimos mejorar.
07 Diciembre 2010 04:59:33
Receta para una calle hermosa
Cuando en alguna clase de arquitectura o urbanismo te piden que hagas un análisis de una zona o calle, lo primero que te recomiendan es que la camines.

Caminando por ella te das cuenta si hay árboles que te den sombra, banquetas donde puedas ir de pareja o en grupos sin ir amontonados, si hay gente que se reúne a platicar, si hay mucho tráfico o no, si te puedes orientar fácilmente, entre otras cosas.

Aquí podemos ver cómo cambio lo que queríamos de nuestra ciudad. Cuando todavía se caminaba por Saltillo hacíamos las calles amplias y arboladas como la parte vieja del Blvr. V. Carranza, luego que preferimos que los carros fueran los reyes y amos, les hicimos las calles especiales para ellos, no para nosotros. Es notorio cómo cambia al carácter del V. Carranza después de la calle Canadá rumbo a Monterrey, cuando se ensancha y pierde cualquier escala humana que antes tenía. Al perderlo, desaparece lo arbolado, lo protegido, lo contenido.

Imaginémonos que las sombras proyectadas en la ciudad no sean por la infinidad de cables de luz, sino por los pirules que se mecen con el viento, el sonido de las pisadas atenuado por la cama de flores de huizache en la banqueta despidiendo un delicioso aroma…

Esta puede ser nuestra versión de las Ramblas, del paseo de la Reforma, de los campos Elíseos. Calles con amplias banquetas llenas de gente. Calles con tiendas, departamentos y casas, oficinas, cafés y restaurantes al aire libre que aprovechan nuestro clima, y en general una constante actividad.

¿Qué es lo que hace a una calle hermosa? Muchos autores lo han tratado de identificar, y aunque todas las calles son diferentes hay cosas en común. Por lo general tienen un principio y fin definido, ya sea un monumento o un espacio público que lo distinga. Poseen banquetas anchas donde puede haber algún tipo de actividad comercial y donde se mezcla lo que pasa adentro y afuera de los edificios. Se benefician con la presencia de árboles que amortiguan el ruido, detienen el polvo y mejoran el aire. Tienen alturas parecidas, con excepciones para construcciones emblema que rompen la monotonía. Gozan de un sentido de seguridad, dada por la conexión de las construcciones adyacentes con la calle, a través de ventanas, balcones y terrazas.

Podemos retomar los modelos de éxito de estas vías antiguas para la creación de nuevas calles, pero la realidad es que al ubicarse éstas en las periferias, no contribuyen a transformar nuestras ciudades en ciudades compactas y sustentables, por eso debemos considerar la regeneración de calles existentes y hacer lo mejor que podamos con lo que ya tenemos.
30 Noviembre 2010 05:00:42
Chiquitos pero picosos
Con la reciente apertura de la nueva exposición “Small Scale, Big Change :Architecture of Social Engagement” (“Escala Chica, Cambio Grande: Arquitectura de Compromiso Social”) del Museo de Arte Moderno en Nueva York se aborda un tema que ha estado presente desde hace ya algún tiempo no solo en el mundo arquitectónico sino también en el de urbanismo, la llamada acupuntura urbana. Sin embargo, no estamos hablando de intervenciones gigantes de arquitectos-celebridad como el Guggenheim en Bilbao de Ghery, sino intervenciones más sutiles y a una escala más humana que logran involucrar y transformar a la sociedad.

Con el tiempo de oficina sobrante causado por la crisis económica mundial muchos arquitectos volvieron sus miradas a obras de pequeñas dimensiones, pero hicieron que cada uno de estas construcciones contara. No son solo proyectos con emplazamientos ideales y presupuestos infinitos, son soluciones sociales proyectadas para un entorno específico.

El hecho que en la exposición muestren proyectos de arquitectos casi desconocidos marca un contraste a las pasadas exhibiciones arquitectónicas, que por lo general eran de grandes proyectos, movimientos arquitectónicos, etcétera.

La única excepción de arquitecto-celebridad es Alejandro Aravena, arquitecto principal del despacho chileno Elemental. Este ha crecido paulatinamente de tamaño hasta llegar a tener grandes proyectos urbanísticos como la reconstrucción de la ciudad de Constitución pero es su trabajo comunitario e investigación social la que les ha ganado la confianza no solo del gobierno chileno, sino también de otros países (Las Anacuas, Instituto de Vivienda, Nuevo León, 2009).

Varias de las obras mostradas se encuentran en lugares perdidos en el mapa, como el país de Burkina Faso en África o en Rudrapur, Bangladesh, donde hicieron unas escuelas primarias, o en la vivienda para pescadores en la ciudad de Tyre, en el Líbano. Otras se encuentran en grandes ciudades como en el proyecto del MetroCable en Caracas, la transformación del Tour Bois-le-Prete en París, las viviendas progresivas en Iquique, Chile; el complejo Maguinhos en Río de Janeiro, el centro cultural y educativo en Los Ángeles, entre otros proyectos.

La mayoría de las obras se hacen comunitariamente. Éstas buscan una transformación social, económica y política mientras se incorporan materiales innovadores y de la región, prácticas sustentables y diseños ecológicamente específicos.

Cada vez es más común ver estas iniciativas alrededor del mundo, y aunque aquí en México también las hay debemos alentar este tipo de construcciones, hechas no solo a consciencia, sino también con sentimiento. Con la COP16 reconociendo el calentamiento global como origen de desastres naturales atípicos que causan miles de damnificados y desplazados, debemos reforzar el compromiso del arquitecto con la sociedad.

Para ver los proyectos puedes consultar:
http://www.moma.org/interactives/exhibitions/2010/smallscalebigchange/
16 Noviembre 2010 04:40:19
Frenesí BIG
BIG, el joven despacho liderado por Bjarke Ingels, fue reconocido esta semana pasada con el Premio Europeo de Arquitectura otorgado por el European Center for Architecture Art Design and Urban Studies y el Chicago Athenaeum: Museum of Architecture and Design. Este galardón se suma a una larga lista de premios como el León de Oro en la Bienal de Venecia, tres veces el premio Mies Van Der Rohe, entre otros. Ésta y todas las veces bien merecido.

A sus 38 años, este arquitecto ha sido capaz de transformar la escena arquitectónica danesa con un puñado de edificios. Ahora exporta sus proyectos e ideas a todo el mundo abogando por una arquitectura que no está peleada con su entorno, sino al contrario, incorpora todas las condicionantes y necesidades para crear una arquitectura de evolución. Su arquitectura es sustentable, no sólo en cuanto al medio ambiente se refiere, sino también al entorno urbano, económico y social.

Este frenesí por Bjarke Ingles Group podría decirse que empezó con las VM HOUSES, un conjunto habitacional propositivo por las múltiples opciones de departamentos que ofrecía, que fue tan exitoso que les comisionaron hacer otro edificio en el terreno de al lado. The Mountain, esta obra adyacente, es de sus edificios más premiados. Localizado en la fría Copenhague, este multifamiliar se organiza de forma escalonada sobre un gran estacionamiento, cada departamento está orientado hacia el sur permitiendo la entrada de luz invernal y tiene su jardín individual, pero acomodado de tal manera que hay una completa privacidad.

Con esta solución se ataca el déficit de vivienda en Dinamarca, se tienen privilegios de suburbios, se mantiene la requerida densidad urbana y consecuentemente se crea comunidad.

Actualmente Ingels sigue buscando propuestas novedosas a problemas complejos.

Este año terminó el 8 House, un complejo de usos mixtos de 60 mil metros cuadrados con 540 viviendas, comercio, oficinas, áreas verdes y comunitarias, aprovechando incluso las azoteas. Pero no sólo tiene trabajo en su país natal, también cuenta con planes maestros en lugares remotos como el de una isla en el país de Azerbaijan, o algo más cercano y de menor escala, como el Centro Cultural Tamayo en Atizapan Estado de México, creado conjuntamente con el arquitecto mexicano Michel Rojkind.

Bjarke Ingels definitivamente cree en lo que enseña, un pragmatismo utópico donde “la arquitectura toma la creación de lugares sociales, económicos y ambientalmente perfectos como objetivos prácticos”.
09 Noviembre 2010 05:00:28
¡Arriba los edificios viejos!
Cuando vamos a turistear a otras ciudades del mundo, qué es lo que buscamos? ¿Qué es lo que nos atrae a ellas y qué es lo que les admiramos? La individualidad. Ciudades auténticas con marcadas diferencias y posibilidades infinitas, cada una con atmósferas determinadas y personalidades propias. Ciudades que han resguardado lo que vale la pena conservar, resistiendo transformaciones, crisis, y hasta sobreviviendo la prosperidad, siempre considerando el entorno social, cultural, urbano y económico.

En otros lugares del mundo las zonas deprimidas son zonas de oportunidad, como el Raval y el barrio gótico en Barcelona, o las antiguas vías elevadas de tren en Nueva York que fueron transformadas en un parque lineal por encima de la calle.

¿Qué hubiéramos hecho aquí? Primero una licitación para la demolición, segundo las vigas y otros metales destinados a reciclarse hubieran sido repartidos misteriosamente, tercero habría otra licitación para hacer un puente.

¿Cuándo nos vamos a dar cuenta que no sólo lo antiguo, sino también lo viejo tiene un valor? Si destruimos todo lo viejo, ¿qué dejamos para el futuro?

Hay dos razones principales por las que no debemos hacer “tabula rasa”. En uno de sus libros, la urbanista Jane Jacobs habla de esos edificios viejos como espacios de posibilidades para jóvenes y nuevas compañías. ¿Por qué? Porque son más baratos y la gente joven o con pocos recursos los puede rentar para empezar sus nuevas empresas; para juntarse con amigos o simplemente para salirse de casa de sus padres. Estos espacios son considerados sitios de oportunidad, donde se propicia la convivencia entre diversos miembros de la sociedad. Sin estas construcciones conseguir una renta barata sería muy difícil, ya que cuesta mucho más un espacio nuevo que uno viejo.

La otra razón para dejar estos edificios en pie se relaciona con la necesidad de la comunidad de identificarse con el entorno, de poder decir: ahí viví algo, y conectarlo con el pasado: mi abuelo me contó que ahí, en ese edificio él…

¿Qué no daríamos las nuevas generaciones por poder disfrutar en la calle Victoria el espléndido, demolido y siempre añorado Hotel Coahuila?
02 Noviembre 2010 02:59:37
El genius loci de Saltillo
Hoy en día nos enfrentamos a una situación que el urbanista holandés Rem Koolhaas conceptualizó como la “Ciudad Genérica”. En ella no hay pasado, no hay futuro, ni identidad. Aunque esta noción trata de una utopía con matices futuristas, es ahora cuando las diferencias entre las ciudades se van borrando, consecuentemente éstas se van pareciendo más y más entre sí.

¿Es eso lo que queremos? ¿Que al viajar por México, especialmente por el norte, el paisaje urbano sea igual que Texas, una sucesión de pueblos iguales todos con sus franquicias como McDonalds, Wendy’s, Starbuck’s y Home Depots donde hay grandes estacionamientos y nada de identidad?

Nuestro rostro citadino día a día se desdibuja al permitir que tiren construcciones no solo antiguas, sino también viejas. ¿Cómo? Primero las dejan deteriorar o las debilitan estructuralmente remojándolas para acelerar este proceso, como resultado protección civil o alguna dependencia de gobierno les da un permiso para demolerlas, finalmente las hacen estacionamientos. Esto es muy triste, pero la responsabilidad es de todos nosotros, no sólo de los propietarios o del gobierno. Debemos encontrar nuevas formas de inyectarle vida a estos inmuebles, no sólo pintándolos del mismo color y poniéndoles un marquito de cantera sino hacer más. En países europeos el pasado no es únicamente un historicismo o una escenografía tipo Disneylandia. El pasado es reinterpretado, deconstruido, descifrado, transpuesto y adaptado para encontrar nuevas formas y soluciones, rompiendo paradigmas que al parecer sólo existen aquí. En nuestro país hay casos de éxito donde el desarrollo se ha dado así, integrando el pasado a la arquitectura de vanguardia, como en la colonia Condesa o la Roma en el DF.

Con nuevas propuestas arquitectónicas se podría enriquecer el Centro Histórico, como lo logró el edificio Zaida de Alvaro Siza en Granada o los edificios diseñados por los Sánchez en la Condesa, donde se reinterpreta el contexto urbano, o como el Museo Kolumba de Peter Zumthor en Colonia, edificio que incorporó paredes de una antigua y destruida iglesia en una propuesta novedosa en el centro histórico de esa ciudad.

Al crear una conexión entre el entorno urbano y la gente se propicia el deseo de intervención y creación entre los arquitectos locales y sociedad. De esta manera, juntos construyen lo que Norberg- Schulz llamó los “genius loci” de la ciudad.

*Genius loci: espíritu protector de un lugar en la mitología romana.
26 Octubre 2010 03:00:30
Sueños de grandeza de un ladrillo
Ojos en la calle
Mabel Zertuche
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Al platicar con el arquitecto Agustín Landa Vértiz que conoce mi procedencia saltillense, me preguntó si todavía se podía conseguir buen ladrillo en Saltillo, ya que el ladrillo artesanal de calidad escasea cada día más. Inmediatamente respondí que sí, sin embargo me quedé reflexionando en el status actual de este material: pasado de moda.

Al intentar copiar estilos americanos y regiomontanos hemos relegado una tradición muy antigua de la que muchas ciudades tendrían envidia, como podemos darnos cuenta en la frontera sur de Estados Unidos, donde el uso de ladrillo artesanal se denomina “Saltillo Style”. En nuestro centro histórico se encuentran decenas de edificaciones interesantes de ladrillo, pero tristemente, algunas en completo deterioro. Se ha perdido no sólo conocimiento técnico, sino también apreciación.

En estos tiempos lo sustentable está “in”, pero no hay que olvidar que el lema principal de este movimiento es “piensa global, actúa local”. ¿Por qué no usar este material más térmico, versátil, resistente y atractivo en lugar de sus equivalentes actuales?

Alvar Aalto le dio nueva vida con sus formas orgánicas, Rogelio Salmona lo inmortalizó para los colombianos, Mario Botta conjugó pasado y presente en un perfecto balance, a Rafael Moneo le ganó un Pritzker, mientras que en las manos de Frank Lloyd Wright “valía su peso en oro”. Si fue suficientemente bueno para ellos ¿Por qué para nosotros no?

La leyenda cuenta que en 1970 Louis Kahn preguntó: “¿Qué quieres, ladrillo?” La respuesta, según este arquitecto, es que el ladrillo quiere ser un arco y no solamente relleno o revestimiento sin un papel estructural. Esto nos habla por una parte, de la naturaleza o vocación de los materiales, y por otra dejarlos hacer lo que son capaces de hacer. El ladrillo nos da precisamente esta ventaja, que en la actualidad, hemos olvidado; que no sólo posee una función estructural, sino también estética.

En estos tiempos de austeridad económica, ¿por qué no aceptar lo bueno, bonito y barato? El progreso no puede estar reñido con nuestras tradiciones, y muchas veces la clave para ir adelante es revalorar lo que tenemos.

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