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Jorge Blanco
Jorge Blanco
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Nací en el 66. Trabajo para la industria automotriz desde hace 15 años aproximadamente. Soy contador. Tengo 4.5 años como locutor con mi programa de radio en XEKS, que por cierto ya transmitimos por internet en www.xeks.com.mx Comence a publicar mis columnas en el 2009. www.myspace.com/jorgebluesland | http://www.tiberio44.com/t44/musica.php | http://www.daviscoen.com | http://www.amblues.org.mx/

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18 Diciembre 2014 04:00:20
T-Bone Walker
Aaron Thibeaux Walker fue el nombre de pila del gran T-Bone Walker, nació en Linden, Texas, el 28 de Mayo de 1910 y murió en Los Ángeles, California, el 15 de marzo de 1975. Hijo descendiente de Afroamericano e indio cherokee, sus padres fueron músicos y su padrastro le enseñó a tocar la guitarra, banjo, mandolina, violín y ukulele. A los 10 dejó la escuela y para los 15 ya era un profesional del blues. Durante la década de los 20 era lazarillo de Blind Lemon Jefferson, amigo de la familia y que T-Bone llevaba a todos lados durante las giras del invidente, fue su mentor aún cuando T-Bone ya era una figura respetada.

En 1929 hizo su primer sencillo con Columbia Records, grabó “Wichita Falls Blues” y “Trinity River Blues”. Una de sus canciones más interpretadas es “Call it Stormy Monday”. A principios de los 40 alcanzó la habilidad y madurez de un gran músico, fue mencionado como un ícono del blues eléctrico, ocupa el lugar 47 entre los mejores 100 guitarristas de todos los tiempos según la revista “Rolling Stone”, y fue precisamente su estilo y el ser pionero en la guitarra eléctrica lo que lo llevó a súper hombre del blues. Hasta aquí llego en cuanto a su vida y vítores, ahora te cuento mi sentir en cuanto a su música.

La primera vez que escuché su trabajo, curiosamente no fue hace mucho, sino hace poco más de 10 años, siendo este el caso, pensé que su música no era vieja, me fui de espaldas al ver videos de sus actuaciones en formato blanco y negro, concretamente sus apariciones en la serie de tres DVD “The American Folk Blues Festival”, colocaba la guitarra en posición horizontal, cerraba los ojos al hacer algún solo y esos gritos de placer al sentir realmente lo que tocaba, me transportaron a otro plano, imaginé lo que la gente de ese tiempo sintió al escuchar por primera vez ese sonido estridente, debió haberles volado la mente como me sucedió a mí. Ha influido de manera importante en lo que hoy conocemos como blues eléctrico, sus trucos de guitarra siguen inspirando a otros.

La letra de “Call it Stormy Monday” es excelente, habla de cómo va progresando la semana para una persona que inicia con el pie izquierdo el lunes, el martes es triste, miércoles peor, jueves triste, “el águila vuela en viernes”, haciendo alusión a que es día de pago y felicidad; el sábado sale a tocar en los bares, y el domingo va a la iglesia y ora de rodillas, una semana típica de cualquier persona en el mundo con una semana dura.

T-Bone Walker es alimento para el alma, es la chuleta de la vida, tengo hambre de blues…

Esta columna la escribí escuchando a T-Bone Walker, “Stormy Monday Blues”, 1967.

Que el blues sea con ustedes.
11 Diciembre 2014 04:00:34
Blues del Real
Escribir con frío incita al tabaco y el café, con dedos entumidos escribo esto que hoy lees amigo lector, escucho a Real de Catorce, una banda a la que conocí en mis tiempos
adolescente.

Me aprendí muchas de las canciones en aquellos años, sentado en la sala de mi casa y las cantaba a todo pulmón, pero escuchaba más la música, el blues ya hacía estragos en mi ser y me hacía sentir que volaba.

Los vi en un par de ocasiones en esta bella ciudad, en ambas ocasiones terminé los conciertos con una euforia interna indescriptible.

Al paso de los años fui descubriendo otras bandas del mismo género que de igual manera me producen esa sensación de saciedad interna y dejé a Real de Catorce de lado.

Ahora pienso que estas letras están hechas por almas viejas en cuerpos jóvenes, de manera poética José Cruz ha hecho letras que obligan a ser masticadas y leídas una y otra vez, son lecciones de vida, blueses de vida en su más pura y llana expresión.

Hace algunos meses, ya con más madurez mental y con algunos golpes de la vida bien dados, comencé a escuchar nuevamente esos discos de manera casual y sin buscarlo, he convertido algunas de esas canciones como favoritas que me llegan hondo.

Sigo escuchando la música, pero ahora vivo las letras de esas canciones y me estrujan el alma, me hacen transportarme a lugares que sólo en mi mente existen.

En algunas cosas me he vuelto como la canción “El Anticuario”: “un cuarto subterráneo para estar lejos de Dios, la cara finísima de mi soledad”. “Estoy ausente, pero aquí estoy tras una enredadera mental de púas de alambre. Los días huracanados me vienen bien, los días tranquilos son como un ángel que no invité.” “Tengo secretos sin revelar y como un anticuario, los guardo en el corazón”.

Algunas otras canciones hablan del amor intenso, como “Mujer Liviana”: “Tras de ti, con mis redes, por azares de la vida, sobre ti con mis mañas, como un gato revolcado, hoy es la ocasión de decir… te amo”.

He leído mucho acerca del blues y en la medida de lo posible he tratado de entenderlo, no sólo como corriente musical, sino como cultura y modo de vida y he aprendido que esta es la manera en que debe de sentirse un blues, viviéndolo, así de simple, algunos músicos dicen que quien no ha sufrido no conoce el blues. Podrás escucharlo, pero no sentirlo, esa es la esencia.

Voy a desentumecer mis manos de este frío, lo haré con un buen blues al más puro estilo de Real de Catorce, gran banda y enorme el legado.

Que el blues sea con ustedes. Esta columna la escribí escuchando, Real de Catorce, “Cicatrices”, 1998.
04 Diciembre 2014 04:00:35
Dignidad ante todo
Hace algunos días me hicieron llegar un correo electrónico donde me tacharon de inmaduro, me dijeron que nadie es indispensable. Esto derivado de la contestación a otro que fue escueto y raquítico… No le encontré mucho sentido de entrada, pero fue algo que me dejó reflexionando algunos días.

Reflexioné sobre la educación que recibí en casa y en la escuela. Me autocritiqué en ciertas etapas de mi vida, cosa que hago antes y después de tomar decisiones que considero importantes, y sigo sin encontrar la cordura en esas palabras recibidas.

Muchas veces dejé de cumplir con algunas cosas que ahora veo eran prioridad, como la familia, todo por el trabajo y por esa filosofía de servicio y atención a obligaciones que finalmente ponían el pan en la mesa de mi casa.

No me arrepiento de eso, pues hoy día si bien no tengo una vida desahogada económicamente hablando, al menos he tenido la decencia de hacer una vida honesta y, por consiguiente, tranquila.

Existen dos tipos de compromiso: los adquiridos a través de un papel como el trabajo, donde se firma un contrato y se cumplen obligaciones estipuladas y se firman por ambas partes. Los otros son compromisos de palabra, de caballeros, de personas maduras que saben de antemano que el acuerdo no escrito que se adquiere es obligación de caballeros, ambos proveen lo necesario para el cumplimiento del acuerdo.

Cuando una de esas partes no cumple se percibe, al menos en mi caso, una falta de interés y desidia de la otra persona, lo cual en principio pudiera parecer no muy importante y hasta cierto punto insignificante. Existe un término en recursos humanos al que se le conoce como “facultamiento” y lo defino como “un recurso gerencial o directivo donde “el poder” o autoridad es compartido con los empleados para que tomen decisiones y logren resultados. Para ello se les debe dotar de autoridad y de los recursos y herramientas necesarios para hacer su chamba y con ello permitir a los individuos utilizar sus talentos y sus capacidades”. Creo que se explica solo.

Es difícil trabajar bajo una falta de recursos, no es fácil, se truncan ciertas actividades para el logro exitoso de la chamba.

Algo que mis padres me enseñaron y esculpieron en el carácter es la dignidad, se puede ser condescendiente, pero cuando el trabajo ya no es algo que se disfrute, sino una carga molesta, la mentalidad cambia y es cuando se presenta una renuncia.

Ésa fue mi reflexión después de esos calificativos con los que fui etiquetado. Nadie es indispensable, es cierto, y no pretendo serlo, pero soy digno y mi madurez es la suficiente como para saber cuando no se está desempeñando exitosamente una actividad por falta de facultamiento de la otra parte.

Que el blues sea con ustedes.

Esta columna la escribí escuchando, Eric Gales, “Sumthin’ Nice”, 2014.
20 Noviembre 2014 04:00:54
Compactos del mes
Radio Moscow, ‘Brain Cycles’, 2009

Esta grabación ofrece un rock psicodélico, rock-blues y garage rock. Lleno de tintes setenteros ácidos y con reminiscencias a Hendrix y Zeppelin, entre otras. Tienen alrededor de nueve años de haberse formado, la banda promete ser prolífica en el futuro. Su música forma parte del concepto power tríos.

Si bien no se encasilla en el blues, sí tiene muchas de sus raíces fincadas en esta corriente musical. Llámalo blues-rock, rock psicodélico, o hard grooved stoner rock, o como quieras, pero llámalo rock.

Rob Tognoni, ‘2010 Db’, 2009

Es un CD poderoso que a cada canción que vas escuchando va desconcertándote y llegas a preguntarte qué clase de música es lo que escuchas. ¿Blues? ¿Rock?

Sólo Jimi Hendrix y Stevie Ray Vaughan pudieran estrecharle la mano como iguales si estuvieran vivos, dijo la revista holandesa “Machine Music”.

The Alex Dixon Band, ‘Rising From the Bushes’, 2009

¿Dixon? Así es mi querido y avispado lector, Alex Dixon es nieto de la leyenda del blues Willie Dixon. Led Zeppelin, Eric Clapton, Rolling Stones… ¿Qué tienen en común todos ellos? Todos han grabado canciones de Willie Dixon, pero ninguno puede reclamar la distinción de haber sido enseñado por el mismísimo Willie, sino su nieto, esta es la primera grabación del catálogo Dixon desde que la leyenda sacara a la venta “I Am The Blues” en 1970. Esta es una placa que no puedes dejar de tener en tu colección personal, reúne dos generaciones en 10 canciones, una introducción y una salida con la voz de Willie Dixon.

Big Bill Morganfield, ‘Rising Son’, 1999

Evocando el espíritu de Muddy Waters sin ser una copia al carbón, Big Bill Morganfield rinde tributo a su padre que también incluye material de su autoría. La grabación está hecha cuidando no ser un refrito más, o algo sin sentido e inclusive, en algunos casos, Morganfield llega a ser más profundo que su propio padre. Big Bill Morganfield es por mucho, una promesa brillante de la sangre nueva del blues.

Chris Duarte & Bluestone Co. ‘396’, 2008

Aún bajo el calor de su placa “Vantage Point” (2008) Chris toma la decisión de reunirse con la banda de blues más importante de Japón, Bluestone Co. Este CD muestra que el Este y el Oeste pueden reunirse como uno solo a través del blues-rock y lograr un disco poderoso, lleno de guitarras con un estilo blues Texano que te sorprenderá al darte cuenta del origen de la banda invitada. El resultado es simplemente magistral e impresionante.

Que el blues sea con ustedes. Esta columna la escribí escuchando, Shane Dwight, “This House”, 2014
13 Noviembre 2014 04:00:05
Un ciclo reabierto
De 1972 a 1978 cumplí mi ciclo de vida de la primaria, fueron mis primeros seis años con amigos y conviví con ellos todo ese tiempo. Fui educado en un colegio donde el alumnado era
masculino. Es mi cimiento sólido de educación académica y moral. Esos años, sobre todo quinto y sexto fueron muy divertidos, nuestros profesores eran hombres y por lo tanto la relación
maestro alumno fue de más confianza y apertura, entre hombres nos llevamos abiertamente y no hay tapujos de conducta respecto a las niñas por decir de vez en cuando improperios o
cuanta cosa se nos ocurriera, jugábamos futbol y beisbol mayormente en los recreos.

Fuimos un grupo numeroso, alrededor de 50 chiquillos con toda la energía característica de la edad, imagina el desmadre en el aula. Alguna vez jugamos parque, liga, ligazo en el salón con la presencia y participación activa de nuestro profesor, quien tenía una personalidad bohemia, desinhibida y amable, pero que sabía imponer respeto cuando se necesitaba y poseía una cultura muy amplia. Fueron dos años en los que la amistad con mis amigos niños entonces, se reforzó.

Dije al inicio, cumplí ese ciclo, eso pensé durante 36 años hasta que hace dos semanas esa etapa de mi vida resurgió de manera inesperada, en redes sociales iniciamos un ir y venir de
mensajes que culminaron en una reunión sin precedentes, asistimos 16 de esos 50 chiquillos, hombres hechos y derechos hoy día. Las sonrisas fueron eufóricas al ir llegando cada uno,
cada una fue copia fiel de las demás, llenas del gusto y placer de vernos, abrazos fuertes y apretados seguidos de un, “qué gustazo verte mi hermano”.

Bendecimos los alimentos tomados
de la mano y después de una apetitosa carne asada comenzamos a dar cuenta uno por uno de nuestra vida, unos aun felizmente casados con hijos, otros sin pareja por diversos motivos
que no vale la pena comentar, pero vivos y genuinos todos, reímos con anécdotas alegres y nos abrazamos en lágrimas cuando algunos contamos tragos amargos y golpes de vida.
Terminamos la noche entre karaoke y cerveza, y nos salió lo artista a muchos.

De niños no teníamos intereses más allá de la amistad, transcurrió el tiempo de lo vano y presunciones huecas de adolescentes para reencontrarnos maduros y de alguna manera reanudar la amistad de siempre.

Vi a mis amigos de la infancia, adultos con alma de niños, y jugamos a conocernos nuevamente. Canosos, calvos, gordos, flacos y con arrugas, así nos vemos, pero vimos nuestra alma
que sigue siendo de niño, regresé a mi infancia, reviví un blues de mi vida muy hermoso, gracias hermanos, gracias familia. En palabras de Lucky Peterson, “I’m still here, no matter what…”. Que el blues sea con ustedes

Esta columna la escribí escuchando Pink

Floyd, “The Endless River”, 2014.

06 Noviembre 2014 04:00:56
Ciclos
En junio de este año salió a la venta la más reciente grabación de Lucky Peterson, “The Son of a Bluesman”, que contiene un corte que me impactó sobremanera, “I’m Still Here”, la música es excelente, la letra toca el corazón a quien la escucha, pero creo que más a quienes padecen blues en el alma, aquellos que cargan una maleta de problemas por la vida.

La canción habla de una persona, alguien con defectos y virtudes, aún a pesar de los defectos grita “I’m Still Here”, frase que repite en incontables ocasiones durante la canción. El video muestra tres historias de personas que han sido pisoteadas por la vida a causa de sus malas decisiones, salen de un bache en la vida y ahora intentan retomar camino, el común denominador son las ganas de vivir y salir de ello.

Los ciclos de la vida son constantes, inician unos, otros terminan, ambos se dan sin siquiera darte cuenta. Un día estás siguiendo tu rutina y de un momento a otro la perspectiva de la vida se trastorna y toma rumbos insospechados.

Cuando son ciclos agradables, sueñas y planeas con base en una esperanza, las expectativas se incrementan, analizas tu vida en retrospectiva y te das cuenta de que las cosas no eran del todo como lo creías.

La vida es como un árbol, las ramas crecen en diferentes direcciones, observas y te trepas a las que ves más sólidas, es la ley de la naturaleza, a veces a sabiendas de haber visto una rama delgada, débil y quebradiza, intentas subir por ella, en ocasiones resisten y logras cosas interesantes en tu vida, puede ser el arriesgar en el trabajo y de igual manera en el amor.

Cada ciclo de nuestra vida nace, crece, da frutos y muere, la muerte puede ser tan tardía como nosotros lo queramos.

En la familia se dan siempre los más difíciles. Los de la pareja también son harto complicados, se tiende a etiquetar cualquier acción o situación, tienes dinero, eres pobre, eres malo, somos novios, amigos, amantes, no soy la otra o el otro, y un largo etcétera que viene dando al carajo con una relación, sea cual esta sea, también argumentamos dignidad, lo mucho que una persona vale, entre otras cosas por el estilo, eventualmente los resultados son dolorosos, algunas veces no hay marcha atrás y otras es sólo temporal.

Muchas veces para tener éxito hay que tener el valor de romper paradigmas, quitar etiquetas, dejar de
subestimarse uno mismo, las sorpresas que nos podemos llevar al hacer esto podrían dar resultados inesperados.

Romper reglas no es fácil en lo absoluto, algunas veces lleva años hacerlo, pero cuando se logra es tan bueno lo que viene adelante que ni siquiera volteas a ver qué sucedió antes.

Como dice la canción de Lucky Peterson, aquí sigo.

Que el blues sea con ustedes

Esta columna la escribí escuchando Lucky Peterson, “I’m Back Again”, 2014.

30 Octubre 2014 02:00:00
Las recomendaciones 2
“Follow the Muse”, Julie Black, 2014

Julie Black tiene una voz privilegiada, no solamente es una voz bonita, sino llena de soul, es de esas voces que salen del alma y encantan a quien la escucha, hacen volar, encogen el corazón y logran producir ese dolorcillo de amor en el alma con algunas canciones de letra dura. Este compacto contiene 13 canciones de corte ligero.

Su compacto anterior “Call Me Angel For Blues” salió en el 2008 y de igual manera a esta nueva grabación es algo digno de comprar.

Personalmente estoy encantado de contar en mi colección estos dos compactos, de cuando en cuando escucho a Julie y al final me queda una sensación de calma y relajación. Julie Black es una mujer blanca con alma y voz de negra.

“Cornbread Moan”, Willie J. Laws, 2014

Ocho años duró la espera de la segunda grabación de este gran guitarrista conocido como el profeta del blues funky de Texas, esa espera realmente ha sido insignificante, pues el álbum es una obra maestra del Texas blues y soul, este disco hace honor al apodo de Willie como todo un profeta.

La mayoría de las letras están relacionadas con el día a día tanto de los americanos como de los latinos viviendo en la franja fronteriza de Texas en la unión
americana.

Su placa debut “Running out of Lies” me ha dado incontables minutos saboreando su música y ahora que se publica “Cornbread Moan” ampliaré todo ese tiempo con 10 canciones más.

El compacto de inicio a final es un agasajo al oído. A quienes de alguna u otra manera hemos tenido la oportunidad de tocar la cultura Tex-Mex les llegará profundo la
grabación.

Willie J. Laws en la escena del blues de nueva cuenta, excelente álbum, altamente recomendable y producido con un audio de alta
calidad.

“The Blues Soul Of”, Billy Boy Arnold, 2014

Oriundo de Chicago, IL este gran multi instrumentalista hace un blues dentro del corte clásico, al más puro estilo de los grandes, Billy es de esos músicos que mantienen vivo el blues al estilo de la vieja escuela. Graba su primer disco en 1952 y a la fecha se mantiene con ese aire retro de buen blues de armónica, pero fresco y moderno a la vez, la muestra es este compacto que hoy te recomiendo.

Son 14 cortes agradables al oído de blues de armónica bien producidos, uno de ellos es “St. James Infirmary” que sale del contexto de su estilo y lo convierte en un jazz-blues fino, con un ritmo sabroso que logra sin problemas que vuelvas a escucharlo una y otra vez y subas el volumen. Excelente compacto, los músicos de la vieja escuela se mantienen vigentes, pujantes y muy
activos.

Que el blues sea con ustedes.

Esta columna la escribí escuchando Bishop Black, “Scrapping Through the South”, 2014.

23 Octubre 2014 03:00:24
Las recomendaciones
‘The Son of a Bluesman’, Lucky Peterson, 2014

El 10 de junio de este 2014 fue la fecha en que este excelente compacto vio la luz pública; el trabajo desde el inicio y hasta la última canción es una obra de arte, está repleto de blues con mucho sentimiento, raya en las líneas de lo eléctrico y lo clásico dentro de esta corriente.

Es un disco sólido y con una estructura impecable. Es un viaje que tiene cortes clásicos, boogie y tintes funk en algunas canciones.

Destacan canciones como “Funky Broadway”, “Nana Jarnell”, “You Lucky Dog” y desde mi punto de vista, lo mejor del compacto, “I’m Still Here”, una lección de vida hermosa.

Conocido desde niño como un prodigio de la música, Lucky Peterson definitivamente levanta la barra con cada compacto que graba.

‘Different Shades of Blue’, Joe Bonamassa, 2014

Este año Bonamassa dejó ver su trabajo tarde en el año, 23 de septiembre fue la salida de esta grabación. La disquera siempre se las ingenia para crear un halo de misticismo alrededor de cada compacto y “Different Shades of Blue” no fue la excepción, tenía una gran expectativa y fue ampliamente superada.

Es un disco fino, un poco más ligero que grabaciones anteriores. Ciertamente Joe cada vez es más refinado en la estructuración de su música y las letras buscan dar un mensaje profundo, con sentido.

“Heartache Follows Wherever I Go”, “I Gave up Everything for You, ‘Cept the Blues” y “Different Shades of Blue” son sólo algunas de las canciones que resaltan en la grabación.

Asimismo, las portadas han evolucionado de tal manera que se vuelven más artísticas. En definitiva, la placa es excelente y bien vale la pena seguir la huella de tan talentoso músico.

‘Step Back’, Johnny Winter, 2014

Tristemente, este compacto se volvió póstumo, Johnny Winter dejó terminada esta placa que da por concluida la trayectoria de un músico pilar del blues de Texas. El disco se pone a la venta este pasado 2 de septiembre.

Con “Step Back” deja un legado importante que seguramente seguirá influenciando a las generaciones venideras de blueseros.

Para este compacto se hizo acompañar de varios músicos importantes como Billy Gibons, de ZZ Top; Eric Clapton, Dr. John, Joe Bonamassa, Jason Ricci, Leslie West, Brian Setzer, entre otros, lo que le da una variedad de estilos bastante agradable. El trabajo tanto de la música como la portada son excelentes, le dan un aire retro a todo el compacto. Bien por Johnny Winter, descanse en paz.

Que el blues sea con ustedes
16 Octubre 2014 03:00:56
El cielo en la tierra
El 29 de septiembre fue un día memorable, por años he leído correos electrónicos que me llegan de festivales de blues, los leo y me imagino asistiendo a ellos, imagino ver a fulano o mangano en vivo; sería toda una experiencia, pero hasta ahí eran sólo sueños, sólo imaginaba, hasta que ese día cumplí buena parte de ellos.

Tuve la grandiosa oportunidad de asistir a un concierto de proporciones inimaginables, el Experience Hendrix Tour 2014 por todo Estados Unidos. La cita fue en un lugar precioso: el Teatro Tobin Center, en el corazón del centro en San Antonio, Texas.

Salimos del hotel alrededor de las 18:00 horas, la cita era en punto de las 19:30 horas, íbamos con tiempo de sobra, mostramos nuestros boletos a la entrada y accesamos al lobby del teatro recién renovado, había una mesa larga ofreciendo mercancía oficial del evento, en una orilla estaba una persona que me dejó sin habla, sólo atiné a decirle a mi compadre Gabo, “¡mira!” Era Billy Cox que estaba firmando autógrafos y ofreciendo fotografías a 10 dólares, mientras hacía fila no quitaba la vista de esa leyenda y tomé montones de fotografías, llegó mi turno y después del debido autógrafo, Billy se levantó y perpetué el momento con mi cámara.

Bonita manera de iniciar la noche. Entramos al teatro, moderno, elegante, nuevo. Tomamos asiento y a las 19:40 horas apagaron las luces y empezó un viaje, que Gabo definió como “a goose bump ride”, un viaje de piel de gallina, y así fue.

Fueron casi cuatro horas de ir y venir de estrellas del blues y rock en el escenario. Mato Nanji, Billy Cox y Chris Layton abrieron la noche, después vino Eric Gales, alguien a quien ansiaba ver en vivo, fue todo un viaje verlo tocar la guitarra, Eric Johnson siguió con Foxey Lady, lo acompañó en la segunda canción Noah Hunt. Continuó Zaak Wylde que volvió loca a la audiencia con solos de guitarra intensos y largos; Wylde me puso los pelos de punta, fue increíble. Regresó Eric Gales al escenario a dueto con Zaak con dos canciones ícono de Hendrix, “Little Wing” y “Purple Haze”.

Vino un intermedio de 15 minutos, estiramos las piernas y comentábamos detalles de lo hasta ese entonces visto. Vi a Eric Gales rondando por el lobby y la foto no se hizo esperar, hubo un breve intercambio de palabras y vítores de mi parte alabándolo como músico excepcional, humildemente me lo agradeció.

El desfile de estrellas siguió y fue aún más intenso, Kenny Wayne Shepherd, Buddy Guy, Jonny Lang y otros que ya habían participado.

Pasada la medianoche terminó el evento en el marco de una compañía inmejorable.

Ha sido la noche más memorable de toda mi vida. Fui feliz, y con una serie de imágenes y música en mi mente, dormí plácidamente.

Que el blues sea con ustedes. Esta columna la escribí escuchando Mob Rules, “Time Keeper”, 2014.

09 Octubre 2014 03:00:40
Cuarto 414
Hace un par de domingos buscaba en internet los mapas de cómo llegar al hotel Gunter en 205 E Houston St. San Antonio, Tx. Hasta ese día lo veía solo como un sueño, posiblemente vaya, pensaba.

La noche anterior estuve a unos cientos de metros del hotel en un concierto en San Antonio pasaba la medianoche, no era conveniente ir.

La siguiente mañana desperté y después de un desayuno de tacos de harina fui al centro.

Caminé por ahí antes de entrar al hotel, admiré la arquitectura desde la acera de enfrente, fotos aquí, fotos allá, finalmente entré; pasillo largo, lujoso, pintado de blanco, pisos de mármol del mismo color, a mi izquierda, dos vitrinas y una placa llamada Blues Marker en los Estados Unidos, había dos fotografías, una copia de una acta de defunción, un disco de 78 rpm restaurado y master de grabación de dos canciones, dos camisetas, y la portada de un disco. Tomé más fotos.

Observaba paredes y techos decorados con molduras originales bien conservadas, caminé al lobby y esperé, atendían a un huésped. Sentía nervios.

Me recibió Claude con una amplia sonrisa, le externé mi pasión por el blues, sabía que Robert Johnson grabó su primera sesión ahí, pregunté si podía permitirme la entrada a la habitación, revisó los registros y sonrió levemente, la habitación 414 estaba desocupada y podía verla. Habló con Victoria, su compañera y le comentó mi petición, subimos al cuarto piso, mis manos sudaban, pero aparentaba calma frente a Victoria, llegamos y vi ese mágico número, 414, imaginaba como hubiera sido; fue el 23 de noviembre de 1936, hombre negro alto, de traje color oscuro, con sombrero, figura lánguida, caminando lento con un cigarro en la boca, caminó la entrada de ese hotel, posiblemente se registró, subió cuatro pisos; ahí pasaría los siguientes tres días grabando.

La habitación tiene dos cuartos divididos por una puerta, en la recamara estuvo el ingeniero de sonido y en la estancia Johnson, la puerta tenía entonces un vidrio para observar de cuarto a cuarto y los cables de audio pasaban por debajo.

Ya no conserva la decoración original, pero el hecho de estar ahí donde se dio la magia del blues me puso la piel de gallina y nubló mi vista de la emoción.

Tomé muchas fotografías mientras Victoria me contaba que mucha gente rentaba la suite por lo ocurrido, otros sólo ven una habitación lujosa de hotel a un costo no tan accesible, 250 dólares la noche.

Esta vez toqué la leyenda, la caminé, la respiré y la viví. El blues es atemporal, traspasa la barrera del tiempo, vi a Robert
Johnson en la habitación 414 del Hotel Gunter en San Antonio.

Siempre agradeceré a Claude y Victoria por ayudarme a cumplir uno de mis sueños, gracias amigos de Texas.

Que el blues sea con ustedes.

Esta columna la escribí escuchando Joe Bonamassa, “Different Shades of Blue”, 2014.2
25 Septiembre 2014 03:00:17
La encrucijada, Robert Johnson
Nació en Hazlehurst, Mississippi, en mayo de 1911, hijo ilegítimo de Julia Ann Majors Dodds y Noah Johnson. Murió en agosto de 1938 en Greenwood. Su certificado de defunción no especifica causa aparente de su muerte, de hecho asienta que no hubo ningún doctor presente y que no se practicó autopsia.

Hasta aquí es solamente el desafortunado deceso de una persona de 27 años, pero para el mundo del blues y del rock significa una gran pérdida y todo un mito dentro del blues.

La leyenda de Robert dice que un día a la medianoche va al cruce de caminos localizado en la carretera 61 y la 49, en Clarksdale, Mi-ssissippi y vende su alma al diablo a cambio de recibir la virtud de tocar la guitarra como jamás nadie lo había hecho. Por años y aún hasta nuestros días, un halo de misticismo ronda en torno a la figura de este gran músico. La evidencia física de su existencia se limita a dos fotografías, su certificado de defunción, un acta de matrimonio y las dos sesiones de grabación que hizo en San Antonio, Texas, en un cuarto de hotel, y en Dallas, en una bodega, en noviembre de 1936 y en junio de 1937, respectivamente.

Durante la sesión de tres días en San Antonio se grabaron canciones como “I Believe I’ll Dust my Broom”, “Sweet Home Chicago”, “Crossroads Blues” y “Come on in my Kitchen”, todas ellas reconocidas como clásicos del blues. En la sesión de Dallas se grabaron “Hell Hound on my Trail” y “Me and the Devil Blues”, entre otras. En estas últimas composiciones deja entrever su lucha contra el mal, los títulos se explican solos. Además, siendo aún un aprendiz promedio de guitarra que recibía lecciones de Son House, Robert desaparece del medio por seis meses y pasado ese lapso regresa como un guitarrista brillante, esto hace que el mito acerca de su pacto con el diablo crezca.

Se casó dos veces, pero pasó mucho tiempo vagando por el delta del Mississippi; su muerte fue extraña, se cuenta que fue envenenado con whisky por un marido celoso dueño de un bar en el que tocaba regularmente, también se dice que murió de neumonía y otros que de sífilis. Su tumba también es un misterio, tres condados de Mississippi se disputan el lugar. Su acta de defunción estipula Greenwood.

Su legado musical consta de 29 canciones; en total se hicieron 42 grabaciones, 13 se grabaron dos veces. Robert Johnson ha influido al blues y al rock. Sus acordes aparecen escondidos en composiciones rocanroleras. “The King of the Delta Blues”, bien merecido título ostenta Mr. Johnson…

Que el blues sea con
ustedes.

Esta columna la escribí escuchando Alvin Lee, “Pure Blues”, 1995.



18 Septiembre 2014 03:05:22
Sólo unos años más
Esta semana el rey grande del blues, BB King, cumple la irrisoria de 89 años, no haré su biografía, sólo una reflexión de vida.

Mis amigos rinden tributo a BB King en redes sociales compartiendo videos y me encontré con uno que me gusta, “Stay Around a Little Longer”, un agradecimiento al Ser supremo por dejarlos a él y a Buddy Guy haber llegado hasta donde van, esa canción toca fibras muy sensibles y profundas en mí, la relaciono con mi papá, que amaba la buena música, la letra me lleva a recordar los días grises, duros, de mucha angustia, que pasamos cuando lo intervinieron quirúrgicamente.

Durante su recuperación en el hospital era pensativo a veces, otras, sin motivo alguno, me contaba anécdotas que le venían a la cabeza y sonreía, como queriendo regresar. Desde niño supe que había participado en un maratón de baile, pero sólo eso. Durante su recuperación me contó más detalles que disfruté mucho, ávido de saber más, preguntaba cuanta duda me venía a la mente, papá sonreía y me contestaba, luego me cuestionó mi interés en ello, y le contesté: “me hubiera gustado estar ahí”.

Pensé que el ser un chamaco de 17 años y haber logrado la proeza de ganar ese maratón debió haber sido todo un acontecimiento en su vida, me puse en sus zapatos y no puedo pensar otra cosa que no sea regocijo, alegría, euforia y orgullo.

Fueron tres días bailando continuamente, parando solamente para comer, ir al baño y un regaderazo rápido. Por alguna causa que desconocía en ése tiempo, esas y otras historias y andanzas le producían lágrimas, entonces trataba de contenerme de seguir preguntando y me decía: “no te apures, me gusta contártelas”.

Fue entre lágrima y lágrima que expresaba su gratitud con la vida de haber podido hacer ese maratón y muchas cosas más, luego volteaba, me veía y decía: “mírate, tú eres una de esas cosas que Dios me ha dejado hacer, ahora ya eres grande, tienes tu vida, te vales por ti mismo y no me necesitas para andar, me quedé callado” y contesté: “no pa’, yo todavía te necesito, podré ser independiente, pero necesito de tu sabiduría, de tus consejos, me llevas mucho camino…”, sólo sonrió.

Escuché “I’m Still Here”, de Lucky Peterson, habla de alguien que hace un recuento de su vida, ha tenido dolores, errores, nadie es perfecto, pero sigue ahí, con sus virtudes y talentos que le han acompañado por la vida, gente que ha abusado de él, pero no importa, aun a pesar de todo, agradece a quien está arriba por no dejarlo tirar la toalla.

Palabras más, palabras menos, pero eso me dijo mi viejo en una de tantas pláticas hace alrededor de dos años.

Quiero vivir unos muchos años más para corregir, y equivocarme para volver a corregir… Gracias por tu sabiduría papá.

Esta columna la escribí escuchando Lucky Peterson, “The Son of a Bluesman”, 2014.

Que el blues sea con ustedes.
11 Septiembre 2014 04:00:09
La vida es bella
En cierta etapa de mi niñez, los domingos eran de levantarse temprano, nos bañaban y en camión íbamos de mi barrio, allá por la calle Rayón, a unos pasos de la Cruz Roja con destino a Salazar y Colón. ¿El motivo? Ir a ver a mi abuelo paterno. Íbamos mi hermana, mi hermano, mis papás y yo, eso era lo que hoy conocemos como una situación “ganar-ganar”, papá iba a ver a su viejo y algunos de sus hermanos, mamá platicaba con mi tía que compartía la casa con el abuelo, ¿y yo? Yo iba a jugar con mis primos, era divertido, mucho.

Había una pila de agua en el patio, a veces jugábamos con agua, otras al beisbol, la pila era el “jom” y usábamos una pelota de esponja y un palo para batear, nunca existía el cansancio, ni el solazo mientras nos divertíamos, a veces todos, los primos y yo, entre risas hacíamos pipí al mismo tiempo en la taza del baño, seguido de un, “¡Cabrones! ¿Qué andan haciendo? Gritaba mi tío, y salíamos corriendo al patio a seguir jugando. Otras actividad era que mi tío nos ponía guantes de box y nos hacía que peleáramos, “pa’ que aprendan a defenderse”, decía. Al paso de los años crecimos, esa casa desapareció y cada quien hizo su vida. Dejamos de vernos los primos, pero el recuerdo quedó felizmente guardado, nos encontrábamos casualmente en la calle o en una fiesta familiar. Fueron tiempos bonitos.

Mencioné que hicimos nuestras vidas, creamos cada quien su propia rutina, la semana pasada escribía sobre eso. Dije que cada uno, en un momento determinado de la vida nos hastiamos de esa rutina y que al paso del tiempo necesitamos un pequeño espacio de soledad, ordenar prioridades perdidas y objetivos de vida.

Escucho a Keb’ Mo’ y su fantástico álbum “Suitcase”, sus letras son blueses de vida, la canción “I’ll be Your Water” habla de que, sin importar que tan grandes son los problemas, éstos siempre tienen solución, y ofrece el hombro a la persona atribulada. “Suitcase” hace la analogía de cargar una maleta por la vida, llena ella de problemas, conoce una mujer que también lleva la suya y ahora ambos caminan con una sola, a cuestas por el mundo haciendo una sola y compartiéndolos.

“Life is Beautiful”, el titulo explica todo, volemos por los árboles, naveguemos por el mar y deja los problemas atrás, hagamos una fiesta, porque la vida es bella, es maravillosa. Este disco es lección de vida, todos deberíamos tenerlo y escucharlo no sólo cuando tengas problemas, también cuando haya sonrisas, una vez más, la música alimenta el alma.

A la memoria de uno de mis primos, que ya vive en otro plano, uno mejor. Descansa en paz.

Esta columna la escribí escuchando Keb’ Mo’, “Suitcase”, 2006. Que el blues sea con ustedes.
04 Septiembre 2014 03:00:51
Silencio
El hastío de rutinas frecuentemente causa enojo, tristeza, desilusión. Algunas veces pareciera que nada sale bien y que en todos lados quedamos mal. Siempre con la prisa de llegar a algún lugar; el trabajo o una reunión placentera con amigos puede resultar estresante con la premura del horario, siempre corriendo. A veces dejamos de hacer cosas como avisarle a alguien algún detalle por insignificante que parezca con el consiguiente reclamo de “¿Por qué no me dijiste? No sabía”, y ya después del malentendido, el necesario ofrecimiento de disculpas.

Esto que narro es el día a día de mucha gente: parejas, hermanos y demás familiares. Algo olvidamos durante la rutina que da en menor o mayor medida al traste, provoca un mal rato que después se supera, es obligatorio hacerlo, superarlo.

En ocasiones el silencio y aislamiento es necesario, debemos alejarnos un poco, encerrarnos en nosotros mismos, respirar la tranquilidad de la soledad temporal y posteriormente retomar prioridades, ordenar ideas. Después nos levantamos y entramos de nueva cuenta en la vorágine rutinaria de la realidad, a seguir la vida.

Platicar es esencial para los humanos, fuimos creados sin habla y evolucionamos hasta tener el poder de la comunicación verbal, sin ello no habría mucho de lo que tenemos y somos.

No tener comunicación es estancarse, es quedar en una isla, solo, pensando en que todos perciben y deben saber los sentimientos de uno.

Existe otro tipo de silencio, el de las personas que van en la recta final de la vida, pienso que constantemente están haciendo recuento de logros y errores, pero por desgracia eso los va acabando poco a poco. Un amigo me contó que su mamá está enferma, de haber sido una mujer activa y con una profesión noble, la de la enfermería, ahora es una persona que ve las cosas desde una perspectiva muy diferente. Ahora es callada, ensimismada y cito una frase que les dijo a sus hijos mientras pasaban un rato agradable en una playa: “no me gusta el mar porque es triste, su agua es salada como las lágrimas, toda esa agua es la tristeza del mundo, son las lágrimas de un bebé que nace y las de una madre que pierde un hijo”.

Uno de sus hijos dijo que también hay lágrimas de felicidad. También son saladas, contestó la mujer, “llevamos el mar dentro de nosotros y el mar es triste”.

“Keep talking”, canción de Pink Floyd me inspiró este texto. Hay que hablar, comunicarse y evitar convertirnos en perfectos desconocidos y ahogarnos en nuestros propios problemas.

Esta columna la escribí escuchando “Supermístico Fantasma”, Roosterdam, 2014.

Que el blues sea con
ustedes.
28 Agosto 2014 03:00:45
Blues de los deseos
Mamá se encargó de hacernos ver que la muerte es un paso más, el último en la vida, y en casa siempre se vivió con la muerte como tema muy normal. “Se murió fulano, tenía quien sabe que enfermedad”, eran temas comunes en la casa, tan cotidianos como platicar de trabajo o el acontecer diario de la familia.

Circunstancialmente fui designado para cuidar de mi abuelo materno durante su enfermedad y recuperación en el hospital, posteriormente en casa, y casi hasta su partida.

Mamá cuidaba y atendía a papá y mis hermanos, no era algo que fuera de mi completo agrado, sobre todo siendo un adolescente con toda la hormona y energía que van con la edad, se hizo de buena gana y pude decirle varias veces en la penumbra de la noche “te quiero güelito”.

Disfruto mucho ver la película “The Bucket List” (“Antes de Partir”), la actuación de Jack Nicholson y Morgan Freeman haciendo el rol de dos desahuciados es conmovedora. Muestra lo efímera que la vida puede ser.

Un día ambos hacían la rutina diaria y al siguiente saben que morirán pronto, después de tratar de digerir la triste noticia se dedican a querer comerse el mundo a mordidas, reflexionan y hacen un recuento de su vida.

Uno hizo tanto dinero que no se acabaría ni viviendo dos vidas, mientras el otro sudó toda su vida la gota gorda para sacar a los hijos adelante con escuela y una carrera, pero ambos carecían de lo que al otro le sobraba.

“The Bucket List”… ¿Qué es? Simple, una lista de las cosas que siempre soñaste y deseaste, y que por alguna causa jamás se dieron. El concepto fácilmente se confundiría con el haber deseado algo material, piensas en haber tenido el carro de tus sueños, esa guitarra de marca que vale decenas de miles de pesos o la computadora más veloz y cara.

Durante nuestra vida, no importa que tan larga o corta sea, vivimos cosas que damos por hecho, despertar un día más, ver un bello amanecer, la sonrisa de alguien querido, recibir una llamada inesperada que te hace el día.

Pequeños grandes detalles que motivan el más negro de los días, pero adoptamos la típica ceguera de taller y dejamos de percibir lo realmente bello, lo que realmente vale.

¿Por qué esperar a estar al borde de la muerte para hacer lo tan deseado? Miles de personas en su lecho de muerte ofrecen disculpas, dicen cosas que en tiempos mejores pudieran haber tenido un mejor efecto sobre el interlocutor, en la agonía, el dolor supera el raciocinio y queda un rescoldo de perdón “a huevo” mezclado con el dolor, tanto del que está terminando como del que ve como poco a poco se va apagando la vida.

Quizá nunca sea suficiente decir te quiero o te amo, pero hay que hacerlo como si fuera la última vez, si no, el blues de tu vida será triste…

Esta columna la escribí escuchando “Opeth, Pale Communion”, 2014. Que el blues sea con ustedes.
21 Agosto 2014 03:00:11
Al calor del blues
El 16 de agosto pasado sacié mi alma, gusto y pasión por el blues, me había perdido ya dos fechas, pero no dejé pasar este 2014 sin atender al menos la última del festival Blues on the Hill.

Esta vez inició un poco más tarde, a las 7:00 pm debido al calorón que se siente en el valle de Texas, había 43 grados centígrados a las 4:00 pm, así que bufaba de calor, buscaba algún lugar cerrado donde el aire acondicionado secara mi sudor, comí en un restaurante para cargar pilas y refrescarme un poco, llegué minutos antes de la hora de inicio.

Me quemaba ahora, pero no de calor sino de ansias de vivir una vez más el blues. Saqué mi silla de playa, revisé mi cámara y cargué mi disco de Janiva Magness que había comprado hace unos años para que me lo autografiara.

Busqué lugar y me acomodé, el sol me pegaba en la espalda, pero ya no era tan inclemente y esperé. Subió Chris Maley al escenario y presentó a la primera banda de la tarde, Los Bluzanos, banda local con algunos años ya en el valle, llevando buen blues a la gente, interpretaron algunos covers muy bien hechos, tocaron “Feels Like Rain” y apareció Marianne Sanchez, mi piel se erizó al escuchar los primeros acordes, siguieron algunas canciones más y dejaron el entarimado para dar lugar al segundo acto de la tarde, que ya empezaba a pardear, apareció Evelyn Rubio, mexicana, originaria del DF y radicada en Houston desde hace algunos años, la acompañaba su saxofón y su banda, de la cual quedan tres miembros de la ya extinta banda de Calvin Owens. Hubo jazz y blues muy bien ejecutado.

De no ser por el fuerte viento que se sentía, el calor se hubiera sentido peor de lo que aún estaba, traía una brisa que no dejaba el cabello quieto a la gente. Quedó un buen sabor de boca, aunque el estilo de Evelyn no es algo que me mueve del todo.


Ahora sí, mi expectativa creció, Janiva Magness y su banda preparaban el escenario, subió la banda y tocaron un par de canciones instrumentales para calentar el ánimo, presentaron a la multiganadora de Blues Music Awards, quien lentamente subió, tomó una guitarra diddley bo y empezó un show lleno de soul, energía y buena vibra, las letras de las canciones estuvieron llenas de sentimiento, dejaba ver algo de su pasado atribulado y que hoy día la hace mostrarse como una mujer fuerte, agradecida con la vida, haciendo dinero, blues y ayudando a la gente.

Al final, recogí mi silla, cámara e hice fila para la foto y autógrafo esperados, cuando me vio, me llamó “the first row man”, y es que pasé todo el concierto parado a sus pies, al pie del escenario, como siempre… Y fui harto feliz, una vez más, regreso a casa, con las pilas cargadas de blues.

Esta columna la escribí escuchando Janiva Magness, “Do I Move You?”, 2006.

Que el blues sea con ustedes.
14 Agosto 2014 03:00:25
El viejo blues
Cuando iniciaba esta columna hablé someramente del origen de toda esta bella música.

El origen se remonta al primer cuarto del siglo 17, fue en las playas de Virginia en los Estados Unidos de Norteamérica donde desembarcaron a los primeros negros traídos de la costa oeste de África para trabajar bajo un régimen de esclavitud en la pizca del algodón.

Traían consigo su folclor, musicalmente hablando, que básicamente se componía de ritmos elaborados en su mayoría a base de percusiones, eran composiciones llenas de letras lastimeras que sangraban la tristeza de haber sido arrancados de su tierra.

Ese dolor, destierro e injusticia fue lo que originó el blues. Se cantaba en dialectos africanos como Yoruba. Al paso del tiempo aprendieron el idioma de sus colonizadores y el blues se comenzó a cantar en inglés.

Un siglo después, en Nueva Orleáns la población de negros llegaba a un número exorbitante: 1.25 personas negras por cada blanco. Durante la evolución del blues nacieron las llamadas canciones de trabajo, una persona cantaba una frase y los demás repetían a coro.

Posteriormente el blues se comenzó a extender por todo el sureste de los Estados Unidos y la descendencia de los primeros esclavos negros comenzó a emigrar al norte-centro del vecino país del norte a ciudades como Chicago siguiendo la delta del río Mississippi.

En los 30 al blues se le llamaba blues rural, citando como ejemplo de esa corriente a Robert Johnson y años después sería llamado el padre del Blues del Delta.

El blues se ha ramificado en corrientes como Delta Blues, Texas Blues y Chicago Blues entre otras; los músicos basaron sus composiciones en ritmos creados por los blancos, influenciados irónicamente por la raza negra, sus cantos y sus ritmos autóctonos; enunciando algunos de esos estilos tenemos al boogie, fox trot y swing que nacieron en las décadas 20 y 30 del siglo 20.

En la actualidad, el blues está evolucionando de tal manera que en los Estados Unidos se están estableciendo programas alternos de difusión en la educación básica y media básica.

En nuestro país, el blues ha ido creciendo con pasos tímidos y silenciosos, luchando contra la falta de entendimiento de la corriente y por consiguiente de la falta de apoyo para la promoción de esta bella cultura.

Los programas de radio que se transmiten en las estaciones de radio del país se cuentan con las manos. En nuestra ciudad, las bandas de blues se cuentan con los dedos de una mano y los programas radiofónicos se reducen a unos cuantos.

Willie Dixon, compositor, productor, bajista y boxeador decía, “blues is the roots, the rest are the fruits”.

Que el blues sea con
ustedes…

Esta columna la escribí escuchando Eric Clapton, “One More Car, one More Driver”, 2002.

07 Agosto 2014 03:00:31
Blues on the Hill
El ya afamado Blues on the Hill Festival, en la ciudad de Harlingen, TX, se celebrará el sábado 16 de agosto. Será hora de sacar las sillas de playa, las toallas, el buen ánimo para una buena asoleada al más puro estilo del valle de Texas y preparar el oído para escuchar y ver buen blues.

Nada como una buena cerveza muy fría para mitigar el calorón que se vive por esos rumbos. Como lo he comentado en otras columnas, la comida, la bebida y el buen ambiente complementan una tarde agradable.

Esta vez toca turno a las mujeres engalanar el escenario, abriendo por ahí de las 3 de la tarde estará Emilio Crixell and Los Bluzanos, acompañados por la voz de Marianne Sánchez, como siempre Chris Maley, organizador y fundador del evento promoviendo el talento local, que vaya que si lo hay por todo el valle.

Esto sólo para abrir boca, ya que seguido de ellos viene una saxofonista y cantante orgullosamente mexicana, Evelyn Rubio, desde Neza, en la Ciudad de México para todo el mundo, con un talento increíble. Tuve oportunidad de verla en el mismo escenario hace ya algunos años y sé de lo que hablo.

Teniendo solamente un mes en los Estados Unidos firmó un contrato con el gran Calvin Owens, quien le produjo el disco “Evelyn Rubio, La Mujer que Canta Blues”, pero desafortunadamente no se promovió, pues Calvin murió poco antes de que este compacto saliera a la luz pública. Aún así se ha mantenido y a la fecha tiene ya tres compactos, “Meant to Be” será su cuarto álbum y está por salir a la venta pronto.

Cerrando la noche estará Janiva Magness, una gran cantante con una voz con mucho sabor a blues que está estrenando su décimo compacto Original.

Janiva tuvo una infancia atribulada, siendo aún una niña perdió a sus padres que desafortunadamente se suicidaron, por lo que pasó toda su niñez en orfanatos, a los 17 quedó embarazada y dio al bebé en adopción, inició su carrera en 1997 y tras tres grabaciones independientes firma con NorthernBlues Music, tiempo después dejó esta disquera y se unió a las filas de Alligator Records.

Magness es la segunda mujer, después de Koko Taylor, en ser honrada con el premio BB King Entertainer en el 2009.

En fin, con este preámbulo que te cuento puedes darte una idea de lo que puedes disfrutar de manera gratuita en este gran festival, he comentado también que es 100% familiar, así que cargas con la familia completa.

La cita es el 16 de agosto del 2014, en Harlingen, TX, ¡Blues on the Hill is in the house baby! Ahí nos vemos.

Que el blues sea con ustedes.
Esta columna la escribí escuchando a Marlena Shaw, “The Spice of Life”, 2013
31 Julio 2014 03:00:05
Pura miel
Saltillo, Coahuila.- Durante décadas se les ha segregado de una manera ridícula e insensata, han sido vejados, despojados, explotados, abusados y violados en sus más simples derechos como seres humanos, se traficó con ellos como animales, los pesaban y palmeaban en muslos, brazos y espalda para constatar la robustez de los hombres, a las mujeres se les veía como cocineras y sirvientas en casas de blancos acaudalados, y de pasada servían para satisfacer los más bajos instintos de aquellos que los poseían como tener una vaca o gallinas en el corral.

Me refiero a ellos como la raza negra, no por ser despectivo, sino lo contrario, siempre he sido un ferviente admirador de lo que ellos han logrado, de cómo han venido de abajo, han salido del fango del maltrato del sureste de la unión americana y han logrado sobresalir en infinidad de facetas, desde un músico hasta uno que llegó a ser presidente de su nación.

Hace algunos días veía la película “Honeydripper”, protagonizada por Danny Glover, donde aparecen dos músicos grandiosos de la escena blues, Gary Clark Jr. y Keb’Mo’.

La película jamás será digna de un Oscar ni mucho menos, pero destila toda la esencia del blues de los años 40 y 50 en el sureste de Estados Unidos, recomiendo la película, pero el punto no es la recomendación ni mucho menos, sino el viacrucis que vivió el dueño de “Honeydripper”, un típico juke joint en el rumbo de New Orleans que no tenía éxito, tenía deudas y encima de todo, el jefe de policía del pueblucho sobornaba con comida a la esposa del dueño del bar, finalmente un chamaco en busca de trabajo se hace pasar por un “blues man” reconocido y la noche cierra con muchos dólares para pagar deudas y salvar el bar.

Tesonero, ese es el mejor calificativo para Pinetop, dueño del changarro, lidiando con todo tipo de obstáculos, apurado seguramente por el negro porvenir que visualizaba a corto plazo. Toma decisiones que parecen apresuradas, injustas, mal hechas, pero al final, resulta lo mejor.

Una película ciento por ciento negra, adoro esas películas, siempre luchando ellos por un objetivo. ¿Qué importa el tamaño? Lo admirable es que a pesar de los pesares, ellos avanzan. Deberíamos todos tener ese coraje y tesón, adquirir una cultura de “no me rajo”.

El filme está además, aderezado con una selección exquisita de blues tradicional de vodevil e inicios del blues eléctrico.

El blues de la vida es una lucha constante, a veces pareciera que no hay avance, sino retroceso, pero es sólo efecto visual. No te rajes querido lector…
Esta columna la escribí escuchando Gary Clark Jr. “Blak and Blu”, 2012.
24 Julio 2014 03:00:37
La flama de esperanza
Había una vez un blues, erase una persona que vivía a medias en el todo el significado de la palabra, su vida era una media naranja, sin semillas que mostrar y de pilón no existía la otra mitad. En resumidas cuentas su vida era una completa mitad jodida. Sentía la soledad hondo en los huesos y alma, era lo que común y corrientemente llaman, sentirse como perro sin dueño.

No toda su vida fue así, hubo bonanza emocional y económica, la vida sonreía y era benévola. Fueron años felices de sonrisas, de variedad en la rutina diaria, había salidas el fin de semana, y aunque se fuera al mismo lugar, siempre fue diferente y agradable, había armonía.

Comparé esa monotonía con mi antiguo empleo en el área de abastecimientos en la industria, en mi ciudad. Diariamente tenía mis actividades, elaboraba reportes y planeaba mi día de actividades, recorría mi área y hacía otras cosas más, eventualmente el día se volvía una nueva aventura que en nada semejaba al día anterior, muchas veces llegué a casa por la noche rumiando el día de labores transcurrido, no acababa de sorprenderme de tanto que había sucedido en ocho o 10 horas de trabajo, al final recapitulaba y exprimía lo aprendido, de la basura y monotonía que también sorteaba, de esa, ni acordarse.

Vuelvo al tipo solitario que imagino, sin la media naranja, y pienso, como es que la vida puede terminar siendo un completo y total hastío, situaciones inimaginables pueden haber sucedido que dieron al traste con adquirir esa sensación de monotonía.

La rueda de la fortuna de la que siempre hablo, hoy arriba, mañana abajo… Situaciones diversas pueden llevarte a estar abajo, la muerte de seres queridos, la falta de trabajo y por consiguiente, una situación económica apurada y precaria. Pero siempre existe esa pequeña luz que mantiene el interés por seguir y no rajarse. Esa luz es ilusión, puede ser algo o alguien, es mantener encendida esa pequeña flama de esperanza que aún y contra el poder del viento que puede extinguirla al menor soplido, se mantiene encendida.

Es como estar en la inmensidad del mar, solo, observando una gaviota volar libremente y querer ser y volar como ella, a donde le plazca o donde encuentre el mendrugo de pan para seguir viviendo.

Esa llama debe mantenerse encendida. La vida es subirse al tren del blues y no bajarse nunca, teniendo siempre en mente que el destino y viaje serán lo ansiado, es las ganas de vivir un blues con final feliz. Escuchaba una canción de Ronnie Earl, "Change is Gonna Come", que me llevó a escribir esto, no importa que el cambio sea dramático y tajante, siempre será para bien, así debemos ver la vida, todo cambio es para ser mejor… ¡Siempre!

Esta columna la escribí escuchando Nemesis Within, "Slave of the Machine", 2014.

Que el blues sea con ustedes.


10 Julio 2014 03:00:51
Las recomendaciones
Gov’t Mule, ‘Shout!’ 2013

“By a Thread, 2009 fue lo último que había disponible de la banda liderada por Warren Haynes, y el 24 de septiembre del 2013 se lanza “Shout!” un disco doble, algo no común en Gov’t Mule.

Hablar de esta banda es viajar dos o tres décadas atrás y escuchar a The Allman Brothers, y al mismo tiempo a Gov’t Mule, proyecto paralelo a los Allman, a principios de los 90 Warren comienza a trabajar como solista.

Allman permanece, pero ya con menor intensidad y queda Warren Haynes y Gov’t Mule. De ahí en adelante fueron saliendo trabajos de ambos proyectos alternando las facetas de solista y banda.

“Shout!” es un compacto pleno, siempre he manifestado que el estilo de Warren es maduro, es un guitarrista que tiene una visión amplísima entre el blues y el rock que fusiona de manera magistral. Su guitarra es muy pulida, madura, hay Hammond B3 y una base rítmica de bajo y batería que si bien no es muy elaborada musicalmente hablando, si es excelentemente ejecutado. “Shout!” es un compacto para escuchar detenidamente. Una vez más Warren me satisface por completo.

Gov’t Mule, ‘By a Thread’, 2009

“By a Thread”, como dije arriba, es el álbum previo a “Shout!” que fue lanzado por la banda en el 2009, llama mi atención algo de las grabaciones de esta banda, el estilo de las canciones no es el mismo, hay blueses muy agradables como “Inside Outside Woman Blues #3”, hay reggae y obviamente rock muy adulto, muy maduro. “By a Thread” es un manjar al oído. Al poco tiempo de haber salido a la venta ya se le consideraba como su mejor trabajo hasta entonces. Creo que muchas de las bondades de Warren y su banda ya las mencioné arriba, sólo me queda decirte que este compacto es una compra garantizada, es una de esas compras a ciegas de las que nunca te arrepientes.

Trombone Shorty, ‘Say That to say This’, 2013

Esta es la tercera grabación de este gran trombonista, su música es una amalgama perfecta de jazz, rock, hip-hop, funk y soul, el haber nacido en New Orleans explica el porqué del estilo de su música con influencias callejeras, bandas de Dixie land jazz al más puro estilo de esa bellísima y enigmática ciudad. Estos calificativos son aptos para describir el estilo de Trombone, yo agregaría que es un estilo fresco y jovial de expresarse en la música. He comprado su disco anterior y ahora este que recién se estrena, me gusta su estilo, rompe con lo que otras bandas del género están haciendo, me agrada el que haya roto el estereotipo de una banda de jazz callejera, pero mantiene ese aire festivo que sirve de estandarte a este tipo de bandas. Aún no termino de escucharlo, pero sé que no habrá equivocaciones.

Esta columna la escribí escuchando Ronnie Earl & The Broadcasters, “Good News”, 2014.
03 Julio 2014 03:00:19
Willie Dixon
Uno de los mejores bajistas de blues que ha existido. Nacido como William James Dixon el día 1 de julio de 1915 en Vicksburg, Mississippi. Joven aún se mueve a Chicago huyendo de cuentas pendientes con la justicia de su natal.

Era corpulento y grande, practicaba el boxeo y ganó el título Golden Gloves de los pesos pesados en 1936, por ese tiempo tomaba clases de bajo que interrumpió ante su negativa de enlistarse en el ejercito y participar en la segunda guerra mundial, eso le costó 10 meses de cárcel, después de la guerra se volvió a juntar con Leonard “Baby Doo” Caston, su profesor de bajo y formaron The Big Three Trio con Columbia Records, que ha sido la inspiración de músicos de jazz y blues.

En 1951 firma con Chess Records como empleado de tiempo completo haciendo funciones de productor y compositor, a pesar de algunas dificultades con la compañía grabo desde 1948 hasta los primeros años de la década de los 50, durante ese tiempo fue un prolífico y prodigioso artista del blues, de ahí su frase celebre “I am the blues”, muy arrogante, pero era verdad.

Tocaba el bajo magistralmente; participó en muchas de las primeras grabaciones de Chuck Berry, aportando así una prueba más del nacimiento del rock and roll proveniente del blues, muchos grupos musicales de rythm & blues se inspiraron en su música. Por otro lado, las primeras dos grabaciones de Led Zeppelin están completamente inmersas en su música, canciones como “I Can’t Quit you Baby”, “You Shook Me”, “Whole Lotta Love” muestran la admiración que la banda británica tenía por el.

Fue el principal impulsor del American Folk Blues Festival que hizo de 1962 a 1969 en Alemania, Aquí, músicos como Muddy Waters entre otros, se dieron cuenta del impacto que el blues que tocaban tenía en el resto del mundo. Lanzó a artistas como Koko Taylor y le compuso la canción “Wang Dang Doodle”, que hasta su muerte, llevó como estandarte y carta de presentación.

“Hoochie Coochie Man” fue compuesta por Dixon para Muddy Waters, una breve y concisa descripción de una persona con suerte en el negocio, mujeres y la vida banal, esa era la personalidad que Muddy Waters destilaba en vida y aún después de su muerte, la canción es uno de los clásicos mas interpretados por artistas de diferentes géneros musicales.

Su salud cayó en los 70 y 80 a causa de la diabetes y le fue amputada una de sus piernas a causa de la enfermedad. Fallece el 29 de enero de 1992 de un ataque al corazón en Brubank, California. Fue inducido al Rock and Roll Hall of Fame en 1994.

Está sepultado en el Burr Oak Cemetery de Alsip, Illinois. El pasado 1 de julio hubiera cumplido 99 años, “Blues is the Roots, the Rest are the Fruits”, decía él.

Que el blues sea con ustedes.

Esta columna la escribí escuchando, Hugh Laurie, “Let them Talk”, 2011.
26 Junio 2014 03:00:51
El camaleón del rock
Viste discretamente extravagante, no usa púa para tocar la guitarra, en sus conciertos siempre lo acompaña un bote de talco para bebé que usa para que sus dedos vuelen en el diapasón y al rasgueo de las cuerdas, usa el trémolo de la guitarra como si este fuera un acorde musical más. Su estilo musical entra en el rock puro, pero a la vuelta de los años se ha vuelto un ser camaleónico en lo que graba y ejecuta en un escenario, puede ir de rock a pop, blues, jazz, clásica, heavy metal y hasta
rockabilly.

Se le conoce como uno de los tres grandes que desfilaron por The Yardbirds, considerada en su tiempo como una banda semillero y catapulta de Eric Clapton, Jimmy Page y a quien brevemente describo arriba, Jeff Beck. El 24 de junio Jeff celebró su septuagésimo aniversario de vida y 50 de carrera musical con una trayectoria impresionante. La revista “Rolling Stone” lo ubica en el quinto lugar entre los mejores 100 guitarristas de todos los tiempos.

Escuchó por primera vez una guitarra eléctrica a los seis y ha declarado en incontables ocasiones que Les Paul fue el primer músico que lo impresionó, siendo un jovencito participó como miembro en el coro de la iglesia de su comunidad mientras aprendía a tocar con guitarras prestadas al tiempo que se afanaba en fabricar una usando un poste para cerca y una caja de puros.

Ingresó a los Yardbirds para reemplazar a Eric Clapton por recomendación de Jimmy Page, quien era su amigo desde entonces. Estuvo un corto periodo de 20 meses en los cuales se dieron alrededor de 40 éxitos.

Date idea de lo grande que era a finales de los 60, a la salida de Syd Barret de Pink Floyd, la banda quería contratarlo, pero no se atrevieron a pedírselo, por otro lado cuando muere Brian Jones de los Rolling Stones, estos le pidieron que se uniera a la banda. En el 69 sufre un accidente automovilístico y se fractura el cráneo lo que le obliga a dejar todo por más de dos años.

Antes del accidente ya había grabado dos discos, durante los 70 hizo cinco como The Jeff Beck Group, Beck Bogert Appice y como solista hasta la fecha, durante todo este tiempo han sido solamente 16 discos, pero cada uno de ellos es genuino y completamente diferentes entre ellos.

Ha participado con innumerables músicos de diferentes tallas y edades y ha sido parte de muchos proyectos y conciertos como la gira Crossroads que lidera Eric Clapton.

Sus influencias vienen de diferentes fuentes como Les Paul, Django Reindhart, Roy Buchanan y Lonnie Mack entre otros.

Interesante carrera de este gran camaleón de la guitarra, larga vida a uno de los grandes reyes de la guitarra.

Que el blues sea con ustedes.

Esta columna la escribí escuchando Jeff Beck, “Emotion and Commotion”, 2010.
19 Junio 2014 03:00:19
El blues de los que se van
La vida puede llegar a ser tan intensa y duradera como efímera y sorpresivamente corta. Alguna vez alguien cercano me platicó que cuando su esposa estuvo enferma, él la animaba y le encomiaba a seguir adelante, tomar sus medicinas y adoptar la mejor actitud ante la vida, al poco tiempo ella murió y dejó destrozado al marido, al paso del tiempo me confió esta reflexión, cuando un ser querido enferma nos volvemos egoístas, pues queremos mantener a esa persona con nosotros el mayor tiempo posible, pero no sabemos exactamente qué es lo que el enfermo siente y si bien pareciera que ya no quiere vivir, en realidad se esfuerza, pero el físico en esos casos ya está muy minado y lo único que se logra es que esa persona permanezca en este plano, pero con una calidad de vida muy miserable.

Al final, en plena agonía, ofrecemos disculpas y pedimos perdón por los malos ratos y es en ese momento cuando el enfermo termina.

Hace unos días me enteré del sensible fallecimiento de una persona a la cual no tuve el gusto de conocer, su nombre era Leticia Ruiz, seguramente a muchos de ustedes mis lectores el nombre no les dice nada, pero fue conductora de radio en nuestra amada XEKS, según conversaciones con el jefe López, ella fue la primera mujer conductora en la estación, condujo durante un tiempo el programa “Las que Hicieron Época”.

No sé cuántos de mis lectores recuerden esto, el tiempo de Lety fue para personas que hoy rondan los 60 años o más según mis cálculos.

Me vino a la cabeza, héroes desconocidos. Su vida ciertamente fue importante para la familia hoy doliente y carente de su presencia física, pero, ¿quiénes afuera fueron inspirados por su voz? En vida, a mi papá le dedicaron un torneo de frontenis en donde toda su vida trabajo, fue El Torneo del Pavo Jorge Blanco, todo un orgullo para nosotros sus hijos ver que le reconocían sus habilidades en el deporte y como persona, me sentía como pavorreal viendo y escuchando aplausos, elogios y abrazos.

Estos dos casos tienen un común denominador, pasión por lo que se hace, la pasión se contagia.

Hoy no relaciono esta reflexión con alguna canción o disco, sólo concluyo que lo que amamos hacer, lo hagamos sin intención de gustar a alguien, si lo haces para satisfacer tu gusto, éste llegará a los demás por añadidura.

Que el blues sea con ustedes. Esta columna la escribí escuchando James Cotton, “Cotton Mouth Man”, 2013.
12 Junio 2014 03:00:51
Me quedo con la vida
Convives con personas que no sabes qué carga llevan dentro, las ves en la calle, los saludas, te regresan la atención y te sonríen, pero poco sabes cuál es su verdadera vida.

Hace aproximadamente cinco años conocí una persona a la cual tengo en un concepto de trabajador, siempre de buen humor y con una sonrisa amplia mientras hace su trabajo, él trabaja cerca de donde vivo y últimamente cuando nos encontramos en la calle conversamos, algunas veces dos o tres minutos y otras un poco más.

Hace unos días me lo topé, no traíamos mucho que hacer, pues era viernes por la tarde, y platicamos nutrido, me contó que su esposa ha estado enferma y que por poco no la cuenta, al escuchar la palabra enferma me interesé, pero cuando dijo que casi no la cuenta abrí los ojos y le pregunté qué pasaba, me contó la historia y terminé esa parte de la conversación con algunos consejos y palabras de aliento, sonrió, me agradeció y continuamos. Esto que voy a contar me sacudió, sin timidez me dijo, estuve a punto de suicidarme hace tiempo. No podía creer que alguien con su ánimo y manera de ver y vivir la vida me confesara tal cosa, no dio mucho detalle, y pensé que no era necesario; repetí sus palabras mentalmente, “estuve a punto de suicidarme” y me dieron ganas de preguntarle el porqué de tal decisión y atentado contra su propia existencia. Me contuve, es algo muy sensitivo, tienes que ser prudente y no cuestionarlo, terminó diciéndome que después me contaba los motivos y nos despedimos, pues la lluvia empezaba y corrimos cada quien a lo suyo.

Frecuentemente en los diarios se leen encabezados de personas que lo intentan, algunos lo logran y otros no. ¿Qué pensamientos y problemas pueden ser tan agobiantes como para tomar una decisión de tal envergadura?

Nuestra mente es un arma poderosa que puede considerar un atentado contra uno mismo, es difícil pero es verdadero y factible.

No debemos criticar o hacer suposiciones, nadie sabemos qué carga cada quien.

Vino a mi mente “Suitcase”, una canción de Keb’ Mo’ que narra la vida de una persona que carga una maleta llena de sus problemas y la lleva consigo a todas partes, se enamora de una mujer que carga la propia también llena de problemas, hacen una sola ahora y la cargan juntos por la vida. No juzgo, pero todo tiene solución, yo vivo mi blues, dulce a veces, triste y amargo otras muchas, pero no me rajo. Nunca ha pasado por mi mente tomar una decisión así, pero repito, yo no estoy en los zapatos de quien lo intenta. Dura es la vida a veces y todos reaccionamos diferente.

Que el blues sea con ustedes. Esta columna la escribí escuchando Keb’ Mo’, “Peace, Back by Popular Demand”, 2004.

05 Junio 2014 03:00:27
Don Hamburguesas
El viernes por la noche fui con Don Hamburguesas de nueva cuenta, ésta vez no había lugar en la barra, ahí donde ocurre la acción de satisfacer al comensal. Me senté en una mesa al lado del carrito, y como me iba a perder esa película, decidí comenzar a comer prójimo en lo que me tomaban la orden y la servían.

Menudo lugar en el centro de la ciudad, perdido en una calle poco transitada, pero que a la hora de que el negocio abre y cae el sol, se vuelve un ir y venir de carros buscando estacionarse.

Muchos comiendo en el carro, unos pidiendo para llevar y otros, como yo, comiendo ahí, en la calle, disfrutando de la brisa fresca de la noche y llenando la tripa.

Me gustó ver a un padre y su hijo de alrededor de 3 años, ver cómo jugaba con la carriola por la banqueta, ver cómo se hartó de hacerlo y comenzó a buscar piedritas en el suelo, observaba que su papá trataba de disuadirlo de tomar piedras meadas por perros o gatos, papá le contaba con los dedos, uno, dos, tres, cuatro, le daba risa al niño, y causaba ternura ver cómo gritaba, ¡cinco! Y volvía a las
piedritas.

Había una pareja de novios que convivían al más puro estilo de las relaciones de nuestro tiempo, chateando cada quien en su celular, bonito amor, pensé. Había más gente que no vale la pena mencionar, pues su cara era un mutis de emociones, sólo esperaban con cara de, a ver a qué hora.

Don Hamburguesas estaba ahí. Escribí de él a inicios de marzo en la columna “Los Viejos Enseñan”, hablé de su frente perlada y del apuro por servir en tiempo y forma a los clientes. Hablé de la señora que cocinaba molesta por las órdenes confundidas y los jovencitos que intercambiaban miradas cómplices, mofándose de su aprehensión.

Hoy todo era diferente para Don Hamburguesas. Llamó mucho mi atención verlo fresco, plácido, a gusto en su silla, usaba mandil, pero no tomaba órdenes como la vez anterior, observaba la operación del negocio… Me pregunté, ¿Por qué ya no estaba al frente del puesto? ¿Qué hacía sentado? ¿Descansaba acaso? No me contesté, sólo pensé que finalmente el equipo había entendido que necesitaban más de él dirigiendo y no operando el negocio.

La semana pasada dije, “soy romántico e idealista”, apliqué ese idealismo en el entorno de Don Hamburguesas, donde él es el rey del changarro.

No terminé mi gringa y pedí el resto para llevar, pagué, y disimuladamente lo observé, su mirada era de paz y tranquilidad, le sonreí, di las buenas noches y manejé a mi casa con su imagen en mi mente y la risa del niño en mis oídos. Don Hamburguesas no me atendió personalmente, sólo sonrió. Igual que la vez anterior, y me gustó más su blues de vida.

Que el blues sea con ustedes. Esta columna la escribí escuchando Santana, “Zebop!”, 1981.
29 Mayo 2014 03:00:34
Parchado del corazón
Conforme pasan los años, el alma cambia, de joven se apura por conocer y devorar el mundo con los primeros amores y toda clase de emociones, en un incesante avance, ávida de conocer y experimentar. Hoy veo que esa alma joven fue dura e insensible, no percibía lo que vale realmente.

Esto es madurez, pasa el tiempo y aplico la analogía que me platicaba mi papá en vida, con los ojos vendados pruebas de dos copas, una amarga y otra dulce, copa grande la primera, y tienes que beberla por completo, la vida está llena de tragos amargos como bien dicen, y hay que tragarlos por completo y no voltear hacía atrás ni para recordarlos, sólo exprimir lo que pueda aprenderse y seguir.

La copa con lo dulce se toma despacio, disfrutando cada sorbo y rogando que no termine. Los momentos agradables de la vida son pocos por lo que hay que disfrutar cada segundo.

Siempre he sido idealista y romántico, creo en la gente buena, creo que existe mucha bondad en el mundo y aunque hoy día sigo creyendo, me doy cuenta de que no es tanta la gente buena como yo pensaba, he recibido golpes duros y he notado que algunas veces, entre más cercana y grande la amistad o parentesco, éste es proporcional al tamaño de la decepción.

De niño nunca fui el favorito de la familia, ni el consentido, ni mucho menos, algunos primos escondían sus juguetes cuando notaban que yo llegaba y lo curioso del asunto es que lo hacían frente a tíos, sus papás y abuelos, mi mamá hacía una mueca de decepción pero apechugaba, familia al fin pensaba ella. Hoy, ese primo envidioso y avaricioso al que los mayores solapaban, no ve a su madre, que por cierto, aun vive, y ella (mi tía), cada que me ve me dice que me quiere montones, y me pregunto por qué… ¿Conciencia maldita acaso?

Recién salió a la venta un compacto del cual me impactó sobremanera una canción, “Fare Thee Well” de Nick Moss, gran disco por cierto, aunque esta canción que menciono es algo excepcional, “Que te vaya Bien”, título traducido, habla de alguien que era muy cercano, pero de un tiempo para acá se ve lejano y distante, el coro es una recomendación a usar esa bondad y amor que muchas veces, mezquinamente escondemos, “si no la usas, sabes que la perderás”.

Afortunadamente aún uso mi corazón, a pesar de los pesares lo sigo usando. Existe bondad aún, y vale la pena. Concluyo pensando que sin importar qué suceda, el alma cambia, pero no pierde la esencia, sólo se endurece, dentro de ella siempre hay algo bueno que ver, palpar y rescatar, sin importar que tan parchado y jodido esté el corazón.

Esta columna la escribí escuchando Nick Moss, “Time Ain’t Free”, 2014.
22 Mayo 2014 03:00:35
Con el alma rota
Alguna vez un buen amigo (de quien me reservo el nombre por respeto a su intimidad) me contó su amor por una mujer a la que le prodigaba harto cariño y amor, cuando el tema de conversación giraba en torno a su musa, así la llamaba el, su mirada se percibía ávida de ella, feliz y satisfecho, hablaba maravillas y quería hacerle saber a todo mundo que era suya, yo me mofaba diciéndole, “ay compadre, tas bien empelotao…”, sólo sonreía y me contestaba con un cándido gesto acompañado de una frase tímida y casi susurrando me decía, “pss es que si la vieras compadre…”, y yo sonreía.

Tenía un par de años sin verlo y días atrás me lo topé en la calle. Nos dimos un abrazo fraternal y tras un breve “ponte al corriente” de preguntas y respuestas de ida y vuelta le pregunté finalmente, “¿Y qué fue de tu palomita, o como le decías?” Gaviotilla, así le decía, y justo después de eso sentí su dolor, no pude evitar sentir pena al darme cuenta de su expresión, eso lo dijo todo, sólo atiné a decir, “no chingues vato, ¿pos que pasó?”

Justo cuando las cosas iban tomando buen rumbo apareció el negrito en el arroz que jodió todo, me dijo que su Gaviotilla ya se había divorciado, y de repente su ex marido apareció en escena de nueva cuenta tratando de recuperarla después de que literalmente la había pisoteado y despojado de toda dignidad con sus acciones de infidelidad, maltrato verbal y hasta un par de jalones. Todo eso que poco a poco ella había ido ganando, tranquilidad y libertad que había obtenido, de repente ya no existió, y ahora todo es turbio.

Pobre de mi compadre, lloraba y buscaba razones que no encontraba por ningún lado. A decir verdad no supe que decir, sólo atiné a decirle, “pero te veías tan contento”.

Sólo dijo, “me siento de la chingada”. Me quedé callado, pasé mi brazo por su espalda y le dije, “ánimo cabrón, a huevo ni los zapatos, has hecho lo que estuvo en tus manos y corazón para demostrarle tu amor, si no lo ha sabido apreciar, sus motivos tendrá”, y pregunté “¿Aún la quieres?”, y su respuesta fue rotunda, “¡claro pendejo! ¿No ves cómo ando? Contesté, “entonces debes esperar y pedir que aunque no sea contigo, ella sea feliz. ¿Quieres que sufra?” Lo negó moviendo la cabeza, “quiero hacerla feliz, sólo eso”, dijo. “Entonces aguanta vara y no desesperes”. Nos despedimos prometiendo juntarnos a tomar cerveza e intercambiamos números de teléfono.

Subí a mi carro, busqué en mi iPod y empecé a manejar escuchando “Where the Blues Begins” de mi maestro Buddy Guy… “You take a man a woman that just can’t get along, sick and tired of doing each other wrong, hateful words are spoken, precious vows are broken, this is where the blues begins.”

Esta columna la escribí escuchando “California Breed”, California Breed, 2014.

Que el blues sea con ustedes.
15 Mayo 2014 03:00:24
Las recomendaciones
Nick Moss Band, ‘Time Ain’t Free’, 2014

Este joven guitarrista tiene en su haber ya una decena de compactos, y si bien no ha grabado año con año, lo que ha hecho es genial, prueba de ello es esta, su más reciente grabación en donde se nota y percibe a un Nick Moss más pulido, “Time Ain’t Free” es una amalgama de blueses que llevan rock and roll, boogie, country, soul y funk. El disco completo es genial, variado y muy interesante, la voz de Michael Ledbetter y la guitarra de Nick se complementan, destacan canciones como “Was I Ever Heard” con corte country-boogie, “Fare Thee Well”, un blues con mucho soul, instrumentación y una letra por demás bella que habla de una despedida dolorosa. Cada canción viene aderezada de riffs inspirados y potentes que atraen la atención.

Esta grabación contiene 14 canciones. Esta es la sangre nueva del blues que empuja duro.

Preacher Stone, ‘Paydirt’, 2014

La corriente de lo que hace años fue el folk rock liderado por bandas como The Allman Brothers y Lynyrd Skynyrd vive a través de bandas como Preacher Stone, originaria de Charlotte, North Carolina. “Paydirt” es su tercer compacto, el primero fue fantástico, el segundo bajó un poco de calidad, pero “Paydirt” retoma el camino iniciado con la primera
grabación.

Es un rock que suena maduro, adulto, con ese ir y venir entre lo retro y lo contemporáneo. A ratos suena country y a otros rock puro. Existen algunos ambientes matizados con órgano Hammond B3, como en la canción “Walk it Dry”. La voz suena harto sureña, al más puro estilo hillbilly, precisamente donde se destila este estilo, el mismo sureste de los Estados Unidos. “Paydirt” es un disco excelente, digno de tu colección.

Niacin, ‘Niacin’, 1997

Dennis Chambers en la batería, Billy Sheehan en el bajo y John Novello en el Hammond B3, estos son los instrumentos e integrantes de esta banda que inició como un proyecto experimental en 1997, cuando comenzó se pensaba que sería limitado pero se ha ido ampliando, a la fecha ya son ocho grabaciones y un DVD en vivo en el Blue Note de Tokio que sale justo después de esta, su primera grabación.

La configuración de la banda lo hace ser música experimental que fusiona jazz, blues y progresivo. No hay guitarra. Los tres virtuosos hacen gala de sus habilidades y dan como resultado un disco fuera de lo común. A quienes tenemos afición por el sonido del Hammond B3 nos llena el oído y lo hace un muy fino y apreciable disco. El órgano cumple con la armonía y la base rítmica de bajo y batería son
excelentes.

Que el blues sea con ustedes.





08 Mayo 2014 03:00:36
Blues on the Hill
El 10 de mayo es día de festejos por demás emotivos, celebramos a nuestras madres en México, siempre lo he dicho, somos una sociedad que basa el núcleo familiar en el maternalismo, así pues, habrá serenatas la noche previa a este gran día que a algunos no dejarán dormir, pero nadie chistará. Desde esta humilde columna vaya un abrazo cariñoso a todas esas mujeres que biológicamente o a través de la adopción dan todo por sus hijos.

Una manera diferente, y harto placentera de festejarla es llevarla a un festival musical.

Si, ya es tiempo, ya está aquí ese festival del que hablo varias veces al año, el 10 de mayo inicia la temporada 2014 de Blues on the Hill que se celebra año con año desde hace poco más de 13 años en Harlingen, Texas.

Como cada año, el parque McKelvey, un anfiteatro natural al aire libre es el escenario de este evento, cada año también el jolgorio no sólo es música, sino comida, bebidas de cola y cerveza.

Este año abrirá Chris Rivera Band, que será quien despierte y comience a saciar esa hambre de blues que muchos padecemos, su estilo está basado en el blues de Texas con la influencia de Johnny Winter, ZZ Top y el gran Stevie Ray Vaughan.

El segundo artista será Anikka Chambers, originaria de Houston, Texas, con un repertorio amplio de canciones con influencia soul, una voz cálida y suave, su música antoja a bailar pegadito y suave al ritmo de un slow blues, amén de que es una persona con carisma y con una belleza que sólo la raza afroamericana posee.

El plato fuerte corresponde a la sangre nueva del blues, Nick Moss, desde Chicago, Illinois, que cuenta ya con una amplia discografía de 10 álbumes a la fecha, digno de mencionar si consideramos que sólo cuenta con 45 años, multifacético en el desempeño de instrumentos como guitarra, bajo y armónica.

Así te pinto el escenario querido lector, tres bandas de buena calidad, mucho blues, comida, bebida… Ver motocicletas es algo también que vale la pena hacer, el rugir de las famosas y legendarias Harley Davidson es algo muy agradable y
entretenido.

¡Allá nos vemos!

Que el blues sea con ustedes.

Esta columna la escribí escuchando Nick Moss, “Time ain’t Free”, 2014.
01 Mayo 2014 03:00:05
Las recomendaciones del mes
Keb’ Mo’, ‘Suitcase’, 2006

Este compacto, desde mi punto de vista es uno de los mejores de este gran guitarrista, quien es considerado como un eslabón entre el country blues de la década de los 30 y el de nuestro tiempo.

De esta placa desprenden varias canciones dignas de mencionar, por un lado está “Suitcase”, que da nombre al álbum, habla de una persona que va por la vida cargando su maleta llena de problemas y de cómo se encuentra con una mujer que también lleva el mismo equipaje, se juntan y ahora caminan los dos por la vida con una sola maleta.

La canción “I See Love” fue usada como tema para la serie de televisión “Mike and Molly”, una pareja peculiar y excedida de peso, comedia muy divertida.

El disco en su totalidad es excelente y si te interesa este género de blues, este compacto es el ideal para empezar.

Keb’ Mo’, ‘Keep it Simple’, 2004

“Keep it Simple” es otro compacto de este gran guitarrista. Una particularidad de Keb’ Mo’ son las letras de sus canciones, orientadas a la vida común, contemporánea y urbana. “France” abre el álbum, habla de un trabajador que despierta por la mañana y su mujer lo despacha al trabajo con un beso en la frente, el personaje llega al trabajo y le pide un aumento porque su esposa quiere ir a Francia de vacaciones, el se imagina caminando por Campos Eliseos con ella.

En la canción “Shave yo’ Legs”, le dice a su mujer que no importa que no se depile las piernas o que use maquillaje y ropa de moda, él es feliz con la mujer como es.

“Riley B King” por su parte es un homenaje al gran BB King.

Este compacto también es una fantástica grabación que vale por mucho la pena.

Keb’ Mo’, ‘Keb’ Mo’, 1994

Esta es la segunda grabación de su carrera que se hizo acreedor a un WC Award como mejor disco de country/blues acústico del año. Tal y como el premio recibido lo menciona, es un disco muy básico en cuanto a blues se refiere, fusiona de una manera poco usual el country y blues.

Al igual que todos sus compactos, la letra de las canciones son geniales, tanto que quien escucha el disco puede sentirse identificado con algunas de ellas.

Es un blues muy urbano, digerible, tranquilo y por demás relajante.

Keb’ Mo’ es oriundo del sur de Los Ángeles, California, su vida artística está muy ligada al blues del delta y country blues, dos corrientes muy básicas en el blues.

Su discografía contabiliza 14 álbumes, el más reciente es “Bluesamericana”, que recién salió a la venta el 22 de abril de este 2014.

Amén de la música, participó en la película “Honey-dripper” al lado de Danny Glover en el 2007 e hizo un documental acerca de Robert Johnson en 1998. Todo un dechado de virtudes este gran artista.

Que el blues sea con ustedes. Esta columna la escribí escuchando Keb’ Mo’, “Bluesamericana”, 2014.







24 Abril 2014 04:00:39
Sube el piano, baja el piano
Dicho muy usado en nuestro lenguaje informal, “sube el piano, baja el piano”, me lleva a pensar en el sube y baja de la vida, nuestro blues de vida, ese del que tantas veces te hablo.

La rueda de la fortuna de la vida, hoy estás arriba, y cuando se está, muchos tienden a sentir y ver el espejismo del poder de mando, de ser el primero en la cadena de la vida, creen que eso les da derecho y facultades para pisotear a cuanta persona se atraviese en su “camino de progreso”, lo cito entre comillas porque muchos entendemos mal el camino del progreso, creemos que ya la hicimos cuando estamos arriba, cuando tantas veces hemos pasado mucho tiempo tratando de agarrar “vuelito” abajo para subir. Aclaro algo, no solamente hablo de desarrollo profesional, sino también del humano.

Escuchas cada historia donde se pisotea la nobleza de las personas, algunas veces con conocimiento de causa, otras por malentendidos, muchas simple y llanamente por desgraciados.

Dicen que esos golpes que da la vida nutren y fortalecen el alma, la realidad de las cosas es que te hacen duro y porque no, cabrón. Otro dicho dice, “la burra no era arisca, la hicieron a palos”.

Cuando se está abajo no se ve de igual manera que en la cúspide, se ven los pies de quien intenta pisotearte, eventualmente te la pasas esquivando golpes y pisotones, lo cual hace mucho más difícil salir a la superficie.

Tengo la fortuna de haber estado en los dos lados de la rueda, estar arriba ciertamente es agradable, pero la lucha por estar arriba se vuelve encarnizada, hay muchas mañas de los que intentan subir para tumbarte. De ahí aprendí que, estando bien, debes de tender la mano para que los demás se suban, al menos eso, que se suban y brincarlos para no pisarlos, como cuando llueve y esquivas los charcos.

Es de humanos errar y perdonar, pero hay de errores a errores. Algunos simplemente no se pueden perdonar, creo que uno de ellos es la infidelidad, sobre todo cuando se hace a todas luces, eso, desde mi punto de vista, es pisotear la dignidad de la pareja, internamente se rompen muchas cosas a las que no se les puede dar reversa. Ahí sí, el piano no se mueve más. No ventaneo mi vida ni la de nadie, todo esto me vino a la cabeza escuchando la canción de Buddy Guy, “Somebody’s Sleeping in my Bed”, dura la letra y matón el blues.

La letra de esta canción dice que no estás abajo de la rueda de la fortuna, ni siquiera estás montado en ella, y ves cómo los de arriba y abajo dan vueltas y vueltas mientras intentas subirte nuevamente.

Que el blues sea con
ustedes.
17 Abril 2014 04:00:25
Una noche de blues
El Shepherd’s Bush Empire es una sala de conciertos con capacidad para 2 mil personas, se encuentra en Londres, Inglaterra. Fue construido en 1903. Durante la Segunda Guerra Mundial estuvo a punto de ser impactado por un proyectil lanzado por un avión. Actualmente es operado por AMG (Academy Music Group). En 1953 se convirtió en el BBC Television Theatre. Finalmente, desde 1991 y hasta la fecha funciona como sala de conciertos exclusivamente.

Este edificio histórico fue uno de los cuatro escenarios que J&R Adventures y Kevin Shirley escogieron para la presentación de Joe Bonamassa en lo que él llamó, una noche de blues. Pulcramente vestido con traje negro, camisa y zapatos rojos, sus ya habituales lentes con un ligero polarizado que dan como resultado una imagen fina, esas guitarras que parecen una extensión de su cuerpo y que son ejecutadas magistralmente.

El 27 de marzo del 2013 Joe salió al escenario y dio lo mejor de su repertorio de blues como hace mucho que no veía y escuchaba en un concierto, fueron 14 canciones que en su mayoría hicieron que la piel se me pusiera de gallina, el concierto inicia con “Slow Train” y continúa con canciones como “Midnight Blues”, “So Many Roads”, “Chains and Things”, “Stop”, “Asking Around for You”, “The Ballad of John Henry”, entre otras.

¡Vaya! Mencioné la mitad del repertorio, y es que todas estas canciones figuran entre mis favoritas, soy fanático de los blueses lentos, no lo puedo evitar.

Este concierto supera por mucho las expectativas que tenía acerca de estos conciertos. Ya disfruté el Hammersmith Apollo y quedé más que satisfecho, pero el Bush Empire supera lo que cualquier exigente de la buena música pudiera exigir, no importa que tan alta sea la barra, Joe Bonamassa siempre la supera y la eleva más, ya sea en el rock de “Black Country Communion” o el funk de “Rock Candy Funk Party”, pero el blues del gran maestro se cuece aparte, sean covers de otros grandes o composiciones propias, Joe Bonamassa es blues, lo tiene dentro y sabe expresarlo a través de la guitarra y la voz.

Al igual que en el Hammersmith, la calidad de audio y video son insuperables, un buen sistema de televisión de alta definición con Blu-Ray y un teatro en casa ayudan a sentir y vivir la música de manera plena y por demás agradable.

Desgraciadamente tengo que ahorrar para comprar los dos conciertos faltantes y mientras tanto tendré que volver a ver los ya adquiridos, placentera tarea que me acabo de encomendar.

Esta columna la escribí escuchando, The Robert Cray Band, “In my Soul”, 2014. Que el blues sea con ustedes.
10 Abril 2014 03:00:55
The Hammersmith Apollo y Joe
Tengo alrededor de 10 años de seguir la vida y obra de Joe Bonamassa, desde que lo escuché por primera vez con el disco “Had to Cry Today” quedé prendado de su guitarra, su voz y la fantástica manera con la que hace la magia de la música.

Desde mi punto de vista, Joe es un guitarrista y cantante fuera de serie. Recientemente adquirí su último trabajo en video, compré dos de los cuatro videos llamados “Tour de Force”; fueron cuatro noches mágicas en Londres, cuatro escenarios magistrales, pero hoy solamente te hablaré de uno de ellos, la tercera noche en el Hammersmith Apollo. El concierto se grabó el 28 de marzo del 2013 y por cierto, en diciembre de ese mismo año, fue cuando se difundió la noticia de la caída del techo del teatro durante una presentación teatral.

Afortunadamente nuestro Bonamassa entró y salió del lugar sin problema.

Esa noche de marzo del 2013 inicia con una pequeña ejecución acústica que le da un ambiente más íntimo; a la cuarta o quinta canción inicia la fiesta de estridencia y melodía en su estilo rock blues. Hay canciones como “Dust Bowl”, “Driving Towards the Daylight”, la mítica “Tea for One de Zeppelin” y en la que invita al cantante Doug Henthorn, “The Ballad of John Henry”, “Sloe Gin” y “Just got Paid”, entre otras.

Joe desde siempre ha afirmado que su mayor influencia viene de gente como Eric Clapton y una larga lista de grandes del rock y blues europeo.

Aún y cuando inicia su carrera abriendo giras para Albert Collins y BB King, Joe siguió a los de la llamada invasión británica para casi convertirse en uno de ellos.

La producción del Blu-Ray es impecable, la impresión del librillo interno es perfecta y realizada con una calidad de fotografía como pocas, el audio y video son insuperables. No cabe duda que Bonamassa está rodeado de gente que tiene como costumbre estándares de calidad altísimos, quien produce el video es Kevin “The Caveman” Shirley, responsable de trabajos de producción para Led Zeppelin y AC/DC entre muchos más, su nombre es garantía y pareciera una especie de rey Midas del rock, pues todo lo que toca lo multiplica y se vuelve una mina de oro.

El domingo pasado busqué tiempo para sentarme en mi rincón favorito, encendí mi teatro en casa, televisión, Blu-Ray y disfruté de este espectacular concierto, con cada canción mi mente volaba y me imaginaba sentado en algún lugar del teatro. Espero poderlo ver en vivo, eso sería algo que haría que mi vida sea más plena.

Aún no completo la colección de mi maestro Bonamassa, pero la tendré pronto, mientras tanto, busco otro tiempo para ver el siguiente concierto del que te hablaré la siguiente semana.

Esta columna la escribí escuchando Outrun the Sunlight, “The Return of Inertia”, 2011.


03 Abril 2014 03:00:20
La mancuerna perfecta
Las musas que inspiran a los grandes de la música regularmente son individualistas, los afortunados son otorgados con dotes para crear música de alto nivel, sea guitarra, bajo, batería, teclados, vientos o una voz digna de cantarles a los mismos ángeles, no hay edades ni restricciones, hay personas que nacen con esos dones. Somos nosotros los humanos quienes nos atrevemos a experimentar y juntarnos para hacer música. Algunas veces resulta un fiasco, pero en la mayoría de las ocasiones surgen combinaciones que realmente sorprenden y nos dejan gratamente pasmados, sorprendidos y agradecidos disfrutamos ya sea un compacto o un video.

En el 2011 se dio una combinación perfecta entre una de las mejores voces de la música americana de nuestro tiempo y un guitarrista prodigio que ha evolucionado el mundo del blues y del rock, ella posee una voz inigualable que bien recuerda a la gran Etta James o Sarah Vaughan, su nombre es Beth Hart, nació en Los Angeles, California, hace ya 42 años.

La segunda parte de esta mancuerna es uno de los grandes de la guitarra, Joe Bonamassa, este ya consagrado neoyorquino, nacido en New York y de tan sólo 36 años, ha tenido una carrera meteórica, se ha codeado con los grandes del blues, ha tenido facetas que van del rock al blues y ahora funk.

2011 vio la salida al mercado del disco “Don’t Explain” conteniendo canciones como “I’ll Take Care of You” y “I’d Rather go Blind” de Etta James, esta última, que realmente hace que se ponga la piel de gallina. Al poco tiempo Joe graba el concierto “Live at the Beacon Theater” en New York e invita a Beth a participar y cantar un par de canciones lo cual, desde mi punto de vista, es la mejor parte del evento.

En el 2013 sale “See Saw”, un disco que trata de hacer algo diferente, y debo decir que no superó ni mantuvo la misma línea del primero, pero es un buen compacto.

“Live in Amsterdam” es lo más reciente en video, salió el 25 de marzo al mercado y aunque la gran ausente es “I’ll Take Care of You”, sí promete bastante.

Aún no compro el video pero me atrevo a escribir de él con la seguridad de que como todo lo que tanto Bonamassa como Hart hacen es espectacular, los escenarios escogidos son majestuosos y siempre tienen un significado para Joe, como el Beacon Theater que estaba a sólo ocho cuadras de donde él vivía siendo niño.

En definitiva, “Beth Hart & Joe Bonamassa Live in Amsterdam” es un video en el que dos humanos con dones fuera de lo común se reúnen y hacen música en serio.

Vale por mucho la pena adquirir el video, y como frecuentemente comento, si tienes Blu-Ray, mucho mejor, la calidad de audio y video está siempre muy por encima del formato DVD.

Esta columna la escribí escuchando Beth Hart & Joe Bonamassa, “Don’t Explain”, 2011.
27 Marzo 2014 03:00:37
Música de viaje
Desperté a las 3:00 AM, tomé una ducha rápida, tomé taxi, llegué a la central y tomé un camión con destino al aeropuerto de Monterrey, tuve que pasar por todas esas paranoicas revisiones de equipaje y ultraje a través de un arco sensor de metales, subirme a un avión y mal dormir ni siquiera una hora, pagarle al taxi $320.00 pesos por menos de media hora de trayecto, registrarme en el hotel y finalmente probar algo de alimento, encaminarme al área de trabajo temporal y estar parado por más de tres horas, regresar al hotel, mal dormir otra hora para levantarme y hacer lo más decente del día, comer una torta ahogada que me supo a gloria… Hasta ahí el día había sido un tanto tedioso.

Terminando de cenar escuché música, mis cansados pies y hambrienta curiosidad me llevaron a una plaza en pleno centro de Guadalajara, era un evento organizado por el Municipio, un festival de música. El tedio comenzó a ceder y mi atención se centró en el escenario, tocaba una banda local, de la cual no recuerdo el nombre, no era nada de lo que regularmente escucho, pero aguanté, a mi arribo estaban por terminar, me quedé parado mientras un funcionario del Municipio entregaba un reconocimiento al grupo y anunciaron el siguiente evento, Outernational, curioso nombre, resultó ser una banda neoyorquina con un concepto musical interesante, una fusión de rock, ritmos latinos y trompeta muy a lo mariachi, lo cual se me hizo interesante, realmente disfruté su actuación, después de 6 o 7 canciones, terminaron dejando una buena impresión.

Desafortunadamente no alcancé a comprar algo de su material discográfico, al terminar la banda se repitió el mismo protocolo de entrega de reconocimiento de participación. Pregunté a una tapatía parada a mi lado si ya había terminado el evento y contestó que aún faltaba el plato fuerte de la noche, Troker. Me dijo que tocaban jazz y me emocioné al
saberlo.

Pasaron algunos minutos y la configuración de la agrupación me llamó la atención, saxofón, trompeta, teclados, un DJ, bajo y batería. No hay guitarra, pensé, y de ahí en adelante y casi hasta el final, mis oídos trataban de asimilar ese tipo de jazz ecléctico, muy progresivo, y porque no, “muy fumado”, la gente de la ciudad al parecer se sienten orgullosos de tener una banda con este peculiar estilo, desafortunadamente, mi amigo no soportó tanto virtuosismo y terminó fastidiándose, tomamos un taxi de regreso al hotel y yo con la cabeza dándole vuelta a lo escuchado, compré un compacto y ya quiero regresar a casa para escucharlo. Ya te hablaré de ellos…

Esta columna la escribí escuchando Sevendust, “Blackout the Sun”, 2013.
20 Marzo 2014 03:00:37
Tres funketeros chidos
La música en cualquiera de sus variantes o géneros nunca se toca exactamente igual a la vez anterior, cada versión de una canción es diferente, aún siendo la misma banda. Ver a un grupo tocar en un bar es algo que me satisface enormemente, no es lo mismo que ir a un concierto masivo. En un bar concentro toda mi atención a ver qué hace la guitarra, el bajo y la batería, y se vuelve una relación más íntima entre banda y espectador. El desempeño se siente genuino, pudiera decir que casi se puede tocar cada nota.

Viernes y sábado fueron de esparcimiento para mí, dediqué esas dos noches a ir a un par de bares a escuchar buena música debidamente acompañada de algunas cervezas, vi y escuché lo mismo en ambas ocasiones y fue diferente.

En Saltillo no es común escuchar funk, al menos hasta hace algún tiempo no lo era. Hoy día en tres bares hasta donde sé, se puede.

Mi vida en la música ha girado en cuatro corrientes, rock, blues, jazz y funk. Debo decir que este último no lo he escuchado tanto como quisiera, pero voy recuperando camino. Es apasionante sentir el ritmo y soul de esa música.

Jorge, Rafa y Fede saben cómo sentirlo, tienen la sapiencia necesaria en el alma y las tripas para tocar funk como Dios manda, mueven los pies, la cabeza, bailan, se van a un plano etéreo de inspiración y ahí se mantienen hasta que terminan.

Soy testigo del desarrollo de una banda fuera de lo común, Súper Místico Fantasma.

Jorge me comentaba, “nomás bajé del escenario y me sentí bien cansado”, adrenalina de la emoción e inspiración, no cualquiera llega a ese estado de trance, por llamarle de alguna manera.

Su disco mantiene un hermetismo que crea un halo de misticismo.

“Se me cuecen las habas tocayo”, dije, y me contestó, “a mí también güey, ya me desesperé”, pero creo que esa impaciencia y ansia de verlo terminado rendirá frutos, pensé.

El lunes pasado estuve como invitado de nueva cuenta en el programa “Punto y Coma” en el 104.1 de FM, Sara Yáñez casi salta sobre mí con la pregunta, “me dijeron que te preguntara qué onda con Súper Místico Fantasma”, lancé mi opinión después de haberlos visto dos días seguidos, el disco se perfila con una identidad muy genuina y única, contiene fusiones de jazz, rock, ritmos afro y algo que le da cuerpo, los metales. El viernes pasado Jorge me envió vía correo electrónico una pieza de la cual me reservo el nombre, la presenté en mi programa del sábado por la mañana en Radio Tec Saltillo 100.1 de FM, omití el nombre porque todavía no tiene producción e ingeniería completas, pero suena fino, con un teclado que le da un aire retro muy agradable. Como dije, espero el compacto con tamañas uñas.

Que el blues sea con ustedes.

Esta columna la escribí escuchando Buddy Guy, “Feels Like Rain”, 1993.

13 Marzo 2014 03:00:51
Letras de esperanza
He escrito en columnas anteriores lo que muchos grandes del blues profesan en sus letras y entrevistas, dicen que el blues no necesariamente debe tener una connotación de tristeza, sino que puede ser alegre, otros externan que el blues es la vida misma. Vi una caricatura hace tiempo de un músico de blues pidiendo limosna con un cartón que rezaba, “ayuda, soy feliz y ya no tengo el blues conmigo”. Otros hacen comparaciones extremistas como, el blues es lujuria o romanticismo, un buen amigo mío busca el blues en su familia e inspirado en ello, hizo un disco completamente dedicado a padres y hermanos, muy bonito compacto por cierto.

Una canción de Buddy Guy lleva por título “It’s Cheaper to Keep Her”, que traducido al español es “sale más barato mantenerla”, obviamente se refiere a una pareja divorciada en la que el hombre tiene que pagar manutención, analiza su situación y concluye que le sale mejor seguir con ella que dejarla.

Otra canción inicia con la frase, “somebody’s been sleeping in my bed”, el nombre dice todo, la infidelidad de la que un hombre es víctima, título bastante duro.

Aprendí del blues leyendo, viendo videos y cuanto disco caía en mis manos era devorado. Hoy día sigo haciéndolo y se ha hecho parte de mi vida diaria, no existe un día que no escuche al menos una canción y busco el sentimiento en ella.

En mi mente he ido formando mi propia concepción del blues, he buscado palabras para definirlo y concluyo que el blues es uno mismo, cada persona define su propio blues en base diaria con decisiones, pensamientos, sentimientos diversos, dolores del alma y flores del alma que la alivian.

El blues es esperanza también, es alimentar el alma con ilusiones muchas, el sueño de cumplir objetivos creados, algunos añejos y escondidos por años, otros nuevos. No hay límite de tiempo para lograrlos, pero estos eventualmente se dan tras un batallar constante, librando obstáculos y una infinidad de piedras en el camino que endurecen la punta del pie de tanto patearlas a un lado.

Mientras escribo, escucho la canción “I’ve got Dreams to Remember”, habla de una persona que ve cómo otro hombre tiene a su amada y que aun así está dispuesto a recibirla. ¿Cómo resumir esta letra tan dolorosa? Yo lo veo como mantener una esperanza, tal y como lo dije unos renglones arriba.

Estoy seguro que hay montones de parejas sin pareja, mucha gente espera el momento de hallar ese algo o alguien, algunos no lo encuentran aún, otros ya lo tienen pero aún no pueden acercarse por algún motivo.

Esperanza, esa siempre debe existir dentro de ti, esperanza es una lucecita que brilla constantemente y que un día te deslumbrará, entonces, tu blues será pleno.

Que el blues sea con
ustedes.
06 Marzo 2014 05:00:51
Los viejos enseñan
A la vuelta de los años la vida toma perspectivas diferentes, de niños los días son lentos y nos aburrimos, nos preocupamos por el momento, no pensamos lo que vamos a hacer en la tarde, no hay plan. Al paso del tiempo comienzan las frases como, “¡Vaya, ya es diciembre!”, o “recién terminó la Navidad y mira, ya es Semana Santa”, y cosas por el estilo; se planea con anticipación el día y programamos una parapeta de alcohol el fin de semana u otro plan más ortodoxo. Ya de viejos agradecemos al todopoderoso el día, lo que venga al siguiente ya es ganancia. Ley de vida.

Rápida reflexión que hice mientras estaba en un puesto de hamburguesas de barrio. Me gusta sentarme en la barra de estos lugares, es agradable observar y escuchar el trajín de meseros, cocineros y cajeros llamándose a gritos, pidiendo ordenes apuradas, la gente se amontona y hay que servir, me tomó la orden un hombre de unos 60 años o un poco más, me sorprendió la capacidad de retener órdenes, establecer prioridades, mandar a los meseros que tal o cual iba para el coche gris de enfrente y la otra para el blanco, este último quería su hamburguesa partida a la mitad, pedía que le rellenaran las “catsuperas” (botellas para la cátsup) y que pusieran la mesa para nuevos comensales, “ándale, pon la sal, los chiles”, gritaba. Sentí admiración al ver que la frente goteaba de sudor y no se rajaba.

Vi también que a cada equivocación, ya sea el joven mesero o la cocinera, de algunos 50 años hacían gestos de desdén como diciendo, “otra vez se equivocó”, pensé para mis adentros, “¿Qué no se dan cuenta de que todos vamos para allá?”. Hacían gestos a sus espaldas, ni siquiera lo hacían frente a él, y el señor no perdía ritmo, continuaba ordenando, cobrando, sirviendo.

Todos seremos viejos alguna vez, la memoria nos fallará, nos volveremos lentos, nuestro físico no será optimo, aun y cuando nos hayamos ejercitado durante la juventud. Vivimos en una sociedad donde los viejos son desechables y discriminables, deberíamos de aprender de ellos. Nos llevan años y años de experiencia, lo que hoy es asombro para nosotros, para ellos es experiencia vivida, ya lloraron, sonrieron, experimentaron, se cayeron y se levantaron, escucha querido lector, escucha a los viejos, ellos son blues de vida de carne y hueso, respétalos. Por cierto, las hamburguesas están en la esquina de Matamoros y Pedro Agüero en el Centro de la ciudad, te las recomiendo, “Don Hamburguesas” te recibirá con una sonrisa, tal y como lo hizo conmigo.

Que el blues sea con ustedes.

Esta columna la escribí escuchando Lance Lopez, “Simplfy your Vision”.
27 Febrero 2014 05:00:57
Recomendaciones del mes de marzo
J Joe Louis Walker, ‘Hornet’s Nest’, 2014

El disco anterior “Hellfire” superó las expectativas que tenía acerca del material, sus grabaciones anteriores habían sido dentro de un corte de blues clásico y escuché cosas que jamás hubiera imaginado; habiendo dicho esto, esperaba lo mismo, algo denso, pesado y diferente, pero no, “Hornet’s Nest” vuelve al estilo al que estábamos acostumbrados de este subestimado guitarrista, no quiero decir que la grabación es mala, al contrario, regresa al camino que ya conoce, a lo clásico, es una receta bien estudiada y practicada que rinde resultados.

El tema homónimo al nombre del disco es la primera pieza y aunque no llega a la potencia de “What’s it Worth” de “Hellfire”, si es una grabación potente. Ambos compactos no son pesados en lo absoluto, es solo que pareciera ser que Walker explota en uno o dos cortes y muestra una faceta desconocida, “Hornet’s Nest” es un compacto que mantiene la línea del anterior, variado, digerible y con uno o dos tracks que hace que abras los ojos y los escuches más de una vez.

Trampled Underfoot, ‘Badlands’, 2013

La banda de Kansas City nos ofrece este compacto sabroso, rítmico y con una variedad de estilos, la mayoría de los cortes son aderezados con órgano Hammond B3 que le da cuerpo y solidez. En compactos anteriores demostraron que pueden interpretar material un poco más duro, pues muestran la influencia que acarrean de Led Zeppelin, no así con este compacto que aun y cuando está orientado a un estilo clásico-eléctrico, no deja de ser muy interesante e intenso, la placa no pudo tener mejor cierre que la canción de James Brown, “It’s a Man’s World”. La bajista y voz de la banda Danielle Schnebelen es poderosa y llama la atención, le imprime un estilo sexy, no es común ver a una mujer con un bajo y poseer una voz como la de ella, eso en el escenario debe llamar mucho la atención, es una mujer de proporciones físicas agraciadas. En resumen, un compacto placentero al oído y muy recomendable.

Leslie West, ‘Still Climbing’, 2013

A Leslie se le conoce más por su trabajo en la banda de hard rock Mountain, pero desde hace años ha dedicado su tiempo a hacer blues, y qué manera de hacerlo. “Still Climbing” es una grabación que no pierde su sello personal, una voz aguardentosa y una guitarra excepcionalmente distorsionada, esa delgada línea que divide el blues del rock Leslie la ensancha sobremanera y se expresa en ella con confianza, tal pareciera que no quiere dejar el estilo hard de tiempos mozos, los riff de guitarra son brutalmente eléctricos, algo interesante que añadir de este compacto es la participación de Johnny Winter, Dee Snider (Twisted Sister) y Jonny Lang entre otros.

Que el blues sea con ustedes.

Esta columna la escribí escuchando Bacon Fat, “Boogielicious Baby”, 2004.
20 Febrero 2014 04:00:53
‘Punto y Coma’
El lunes pasado estuve en un programa de la estación de la UAdeC, “Punto y Coma” es su nombre. Previo al inicio me dijeron que sería sobre la música en nuestra comunidad, tratamos los orígenes y la evolución hasta nuestros días, analicé rápido e hice un escenario en mi cabeza del desarrollo, posibles pláticas, preguntas, temas y lo vi simple.

Inició y poco a poco fue tomando forma, misma que aún no tenía bien definida en la mente, hubo más invitados, éramos tres colaboradores de la XEKS y los conductores del programa, Sara Yáñez y Mike Núñez, la charla al micrófono se tornó por demás interesante.

Hubo preguntas como ¿Por qué no ha salido de Saltillo una banda de la calaña de Maná o Jaguares? ¿Qué le falta a los músicos de Saltillo para despegar? ¿Existe una infraestructura adecuada para perpetuar en un disco el trabajo de una banda? ¿Existe en las bandas el paradigma y egocentrismo de rockstar? ¿Existen espacios en la radio local que dediquen tiempo aire a la promoción de su trabajo?

Homero y César conducen un programa de rock en español en la XEKS, y el mismo Homero prácticamente le ruega a las bandas locales que asistan al programa y así promocionarlos, con todo e invitación, puerta abierta y toda la cosa, existe una apatía muy marcada. Me pregunto, ¿cómo cabrones no aceptan y toman esas oportunidades? Aclaro algo, no generalizo, sólo quiero decir que no todos los grupos de cualquier género de rock son así, existen otros que gustosamente y con ansía dedican un rato de su vida a asistir a alguna estación de radio, ser entrevistados y radiar su trabajo, honestamente me sorprendí de que haya agrupaciones que sean así de apáticas. Yo nunca formé parte de una banda, pero de haber estado en ese lugar estaría pelándome por una oportunidad así.

Ahora, desviemos la mirada a instituciones educacionales y gubernamentales por un momento, desconozco si las universidades tengan apoyo de becas para chamacos con talento, nuestros vecinos del norte tienen toda una infraestructura bastante solida que los alienta a desarrollarse a cambio de buenos promedios en la escuela, lo cual es muy justo.

No quiero politizar esta columna, pero ni nuestro Municipio ni el Gobierno del estado promueven de manera efectiva la cultura del rock, no alientan a bandas locales con talento. Sí, me puedes decir que existe el festival Rockoahuila y que es un espacio de expresión, pero es anual y no existe un programa permanente de becas para ese rubro hasta donde sé.

En fin, el tema tiene mucho de dónde cortar y analizar, tentativamente haremos una segunda parte de este tema en “Punto y Coma”.

Gracias a Mike y Sara por la invitación otorgada y anticipadamente agradezco la siguiente fecha.

Que el blues sea con ustedes.

Esta columna la escribí escuchando “Gov’t Mule”, High & Mighty, 2006.
13 Febrero 2014 04:00:37
Hambre de blues
La vida pocas veces es completa y plena, cierto es que uno la hace lo mejor que puede, la falta de plenitud se da en base a necesidades creadas y que por “angas o mangas” no se cumplen o lleva tiempo satisfacerlas. Cuando no te sobra una cosa, te falta la otra.

Hace tiempo escribí de ciertas personas que le hicieron daño a alguien de mi sangre, allegado como nadie. Ese día, con mucho dolor, lo vi sufrir en un mar de lágrimas, babas y mocos, ese día me expresó que no valía la pena vivir, me dio mucho miedo ese sentimiento que me confió. Recuerdo que la columna de ese día la hice con lágrimas en los ojos mientras lo escuchaba llorar en su recámara.

Desde que mis padres murieron la vida me ha cambiado enormemente, pues mis viejos dejaron un hoyo enorme dentro de mi familia y de mi vida misma, pero cada día aprendo algo para seguir viviendo.

Mis papás vivieron tristeza al ver que uno de sus hijos sufría enormidades por la ausencia forzada del hijo de su hijo pues las injustas y maternalistas leyes que nos rigen dieron al traste con la relación padre, hijo de mi hermano.

La vida sigue, hoy ve luz al final de toda esa oscuridad y busca rehacer su vida. Poco a poco lo va logrando, después de mucho tiempo hoy lo veo sonreír y ver la vida de otra manera. Él se ha convertido en un ejemplo de vida y fortaleza para mí, lo digo con orgullo. No hace mucho pensaba que la vida se le iba esperando, pero tuvo fe y esperó impaciente, se tronaba los dedos de las manos, pero esperó, y está llegando.

Debemos vivir persiguiendo la realidad y buscar la plenitud; en la búsqueda hay tropiezos, miedos y muchas otras cosas que hacen flaquear, pero debemos tocar nuestro blues desde el alma y armonizarlo lo mejor posible para que se oiga bonito.

Esto que aquí escribo no es hacer pública mi vida personal, y lo ejemplifico con esto que hace algunos días veía en un promocional de un bar de blues; en las entrevistas un guitarrista dijo: “el blues es una comedia o una tragedia, es amor o lujuria; otro entrevistado, Linsey Alexander, comentó, el blues es un documental de la vida, si realmente haces el blues con lo que sientes desde adentro estarás diciendo la verdad”. Eso es precisamente lo que hago contándote estas historias, digo la verdad.

Esto es el blues mismo hecho carne, es la vida misma desde adentro, es sacar algo genuino de ti y darlo. Todo esto para explicarte que el blues no es música solamente sino el sentimiento y la vida hechos arte. Aferrate a tu blues de vida y persigue tus sueños como perro hambriento, cuando los encuentres, peca de gula y devóralos, que sólo los huesos queden y relámelos para recordar constantemente lo que el hambre de vida es.

Que el blues sea con ustedes.

Esta columna la escribí escuchando Buddy Guy, “Feels Like Rain”, 1993.
06 Febrero 2014 04:00:06
Clases de blues
Uno va caminando por la vida y siempre buscas tu camino, buscas comodidad en cualquier aspecto y pocas veces volteas a ver las consecuencias de esa búsqueda, solo satisfaces la necesidad.

Papá y mamá siempre decían que hicieras el bien sin ver a quién lo cual suena bastante sencillo, lo decían también quienes aparte de los viejos nos educaban en la fe.

Poquísimas veces hemos hecho lo anterior, hacer el bien sin ver a quién. No despertamos en la mañana y como buen boy scout salimos con la consigna de una buena obra, simplemente salimos y correteamos la chuleta y tratamos de hacer el día y terminamos con la rutina diaria, arreglamos broncas, cumplimos objetivos en el trabajo y un montón de cosas más. Llegado el fin de semana nos avocamos a alguna distracción que recompense las chingas de la semana laboral, algunos practican deporte u otro tipo de actividades, yo soy locutor por afición y escribo, de igual manera, por gusto.

Mis años en la preparatoria los pasé tocando con la banda de guerra, orgullosamente tocaba el tambor y con mucha emoción desfilaba, a veces con mucho frío y las manos congeladas, pero como dije, siempre orgulloso.

Siempre he sentido una pasión desmedida por la música que no se limita sólo a escucharla, sino a analizarla, criticarla, transmitirla y enseñarla a quienes escuchan mis programas de radio.

Cumplí años hace unos días y de varias maneras recibí felicitaciones que me hicieron sonreír. Tuve una conversación y felicitación de alguien a quien tenía muchos años de no ver y que me hizo voltear rápidamente en mi pasado y observar mi presente con sus comentarios, esa persona me dijo que me observaba en los ensayos en la banda de guerra y al paso de un tiempo, el también ingresó a la banda, jamás alguien me había dicho que represento un ejemplo para él y que he sido fuente indirecta de enseñanza e inspiración, inmediatamente me hice preguntas como ¿Yo? ¿Por qué? ¿Qué hice? Sólo atiné a pensar que hacía lo que me gustaba. ¿Qué de extraordinario hay en ello? ¡Nada! Me inundó un gusto y satisfacción enormes, el resto del día lo pasé rumiando ese episodio y llegué a la conclusión que esa admiración, que no creo merecer, fue sencillamente por aquella enseñanza conscientemente no escuchada de hacer bien sin ver a quién, he hecho lo que me gusta y alguien se fijo en ello.

Me queda solamente seguir haciendo lo que amo, la música, seguiré transmitiéndola y enseñándola a quien quiera escucharla y sentirla como yo.
30 Enero 2014 04:00:21
Las recomendaciones
Estamos a un mes prácticamente de haber iniciado el 2014 y ya hay grabaciones a la venta, no quise dejar pasar el momento de recomendar estos compactos calientitos que hoy te comparto.

Los Lonely Boys, “Revelation”, 2014.

Este es su octavo disco, después de haber escuchado sus trabajos anteriores y el más reciente, Revelation, llego a la conclusión de que los oriundos de San Angelo, Texas, han encontrado la madurez musical que buscaban, “Rockpango”, el disco anterior, desde mi punto de vista, aún buscaba una identidad que con “Revelation” se logró, el disco no es duro, por el contrario, sutilmente toca las líneas del pop y logra fusiones interesantes; me llegaron muy bien al gusto “There’s Always Tomorrow” y “So Sensual”. Los Lonely Boys es una banda que basa sus letras en lo espiritual sin ser necesariamente góspel. Ciertamente un muy buen disco para adquirir.

Tinsley Ellis, “Midnight Blue”, 2014

Una vez más este extraordinario guitarrista nos entrega una placa por demás interesante sin dejar de lado su ya característico estilo eléctrico, el año pasado salió también “Get It” con muy buenas críticas y hoy en el 2014 “Midnight Blue”.

Comparado con la grabación anterior éste es un álbum fuerte y poderoso. Según críticas y recomendaciones, “Midnight Blue” es el álbum más duro en años.

El compacto es excelente, no pudo haber tenido mejor cierre que la canción “Kiss of Death”, un slow blues que desde el inicio pega fuerte, en definitiva, éste pudiera convertirse en un álbum que marque la carrera de Tinsley, el tiempo lo dirá.

Tommy Castro & The Paninkillers, “The Devil you Know”, 2014

Su más reciente grabación, “Hard Believer”, aparece en el 2009, desde entonces Tommy Castro no había producido nada hasta este 21 de enero, fecha en que aparece “The Devil you Know”, al escucharlo sonreí y me dije, ese es Tommy con su blues californiano moderno inconfundible.

Las 13 canciones del compacto son muy buenas, se nota el estilo cada vez más pulido y trabajado de Tommy, su blues siempre es agradable al oído, nada complicado de escuchar. Esta vez se hizo acompañar de algunos artistas invitados como Joe Bonamassa, Tab Benoit, Marsha Ball y Samantha Fish, entre otros, lo que lo hace un compacto más completo y profesional por consiguiente.

2014 será un año de muchas sorpresas, será bastante nutrido en cuando a grabaciones de blues y trataré de recomendar lo mejor.

Esta columna la escribí escuchando Leslie West, “Still Climbing”, 2013.
23 Enero 2014 04:00:06
Blues, rock, jazz y funk
Hay un guitarrista joven al que le he estado siguiendo la huella desde hace ya algunos años. Su trayectoria es brillante y destacada, ha elevado la barra en cuanto a desempeño, ingenio, creatividad y visión de la música se refiere. Ha pisado escenarios importantes como Beacon Theatre y The Royal Albert Hall, sólo por mencionar algunos. Sus conciertos son tan finos como estridentes, la estampa de un adulto joven a la mitad de sus 30, lentes estilizados, trajes modernos y camisas con mancuernillas no van con lo que emana de su guitarra.

Se ha codeado con la crema y nata de la música. De niño abría las giras de personalidades como BB King y Albert King. Tuvo también su propia banda, Bloodline, que básicamente fue su primera incursión ya como profesional, firmó contrato con Capitol Records y grabaron un compacto del que se desprende “Stone Cold Hearted” que llegó al número 32 de las listas Billboard del Rock en 1994. La banda se desintegró justo después de una gira con Tesla y Lynyrd Skynyrd, donde eran teloneros en ese mismo año.

Prácticamente toda su vida ha estado dedicado a la guitarra. El nombre de este grande es Joe Bonamassa, cierto es que he hecho una reseña biográfica anteriormente, pero no había tocado el tema de lo que ha grabado y de cómo ha ido incursionando y explorando diversos géneros, es impresionante la manera camaleónica en que se ha desempeñando.

Con Bloodline tocaba líneas rocanroleras; ya como solista inició con discos a los que mayormente se les identificaba como rock, luego vienen cosas como “You and Me” y “Blues de Luxe” que le dan un giro a su carrera y nuevamente se transforma en un guitarrista de blues.

Durante los últimos cuatro años ha estado experimentando con cosas fuera de lo común, se unió a Glenn Hughes, Jason Bonham y Derek Sherinian para formar Black Country Communion (BCC), una súper banda de rock que dejó como legado tres compactos y el DVD de la gira por Europa. Paralelamente a BCC, grabó un compacto con una voz femenina realmente excepcional, Beth Hart, que fue un regreso al blues.

De manera inesperada BCC se desintegra y nace un proyecto que se había estado cocinando lento y de manera por demás discreta, se une al baterista Tal Bergman, Ron DeJesús y otros para formar Rock Candy Funk Party que debo decir, me impactó y desconcertó debido a que esperaba rock o blues, pero, ¿jazz-funk realizado de una manera tan ecléctica y moderna?

Está a punto de salir a la venta un concierto que llevará por nombre “Rock Candy Funk Party Takes New York: Live at The Iridium”, la fecha de salida al mercado es el 25 de febrero.

Esta columna la escribí escuchando Robin Trower, “Roots and Branches”, 2013.
16 Enero 2014 04:00:02
La rueda de la fortuna
Tiempo atrás, digamos unos cinco años, la vida me pintaba diferente, aunque viejos, aún tenía a mis papás. Tenía poco de haber iniciado mi primer programa de radio y me sentía muy satisfecho por consolidar uno de mis grandes sueños. Hacía también mis pininos y escribía para mí, al poco tiempo me dieron la oportunidad de hacerlo públicamente para Zócalo y gustoso acepté.

La chamba era benévola y aparecía una cantidad respetable en mi cuenta de cheques semana a semana.

Mis fines de semana se volcaban en torno al programa de radio. ¿Qué voy a poner este sábado? Me preguntaba durante la semana, terminando el sábado venía la siguiente pregunta ¿De qué escribo? Me echaban en cara que los días de asueto semanal ya no existían para el cónyuge y que todo giraba en torno a mis dos flamantes actividades, pero sobrevivía, y los reclamos no eran algo que me quitaran el sueño, aunque si había desacuerdos en el teje y maneje del fin de semana.

Había paz mental, no existía desasosiego y vivía en una cápsula de rutina que me mantenía, eso, me mantenía.

Ruedan los años y en menos de tres, mis viejos pasaron a mejor vida y nos dejaron solos a los hermanos y a mí, desde ahí, mi rueda de la fortuna no ha subido, se ha quedado abajo y pareciera que por más que empujo no sube la desgraciada.

Me cambió la vida, encontré gente que conocí hace muchos años que le ha dado un giro drástico a mi vida y que me han hecho salir de mi cápsula, también conocí a gente que creía conocer.

Mi papá me contaba una anécdota cuando pertenecía a un grupo filosófico, ponían a prueba a los iniciados, les vendaban los ojos y les hacían probar bebidas de dos vasos, uno con contenido dulce y el otro amargo, del primero solo les daban un pequeño sorbo y del segundo les hacían beber el vaso completo, la analogía con la vida es que los momentos dulces debes saborearlos despacio y disfrutar cada segundo, de los amargos, a tomarlos de un jalón. La lección es obvia querido lector. El blues de mi vida ha probado los dos sabores, dulce y amargo, los dulces como el ejemplo anterior han sido cortos, han sido por horas contadas solamente. Por otro lado los amargos han sido largos, tediosos y me han hecho pensar en rendirme y botar todo a la chingada, pero no me rajo y sigo, aunque al siguiente día vuelva a pensar lo mismo.

Acuérdate que Diosito aprieta, pero no ahorca, dijo mi mamá hace muchos años cuando atravesaba una crisis, aun recuerdo que le contesté, “pos aprieta bien duro mamá porque ya me está ahorcando”, y sólo sonrío. A los pocos días me cambió la vida hasta que se fueron los dos. Lo malo es que ahora quien me sonreirá. Hoy vivo mi blues arrastrado, lo vivo.

Que el blues sea con ustedes.

Esta columna la escribí escuchando "The Vintage Caravan", Voyage, 2012.

El Rincón del Blues
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09 Enero 2014 04:00:11
Las 10 mejores del año
El sábado 4 de enero pasado hice una emisión especial en mi programa “Blues, sólo Blues” en la XEKS en conjunto con amigos sabedores de blues. Seleccionamos las 10 mejores canciones del año del blues de poco más de 50 diferentes compactos.

A continuación las enumero de manera regresiva.

10. – “Heavy Blues”, Mad Shadow, “Heavy Blues”

Sale a la venta el 7 de marzo del 2013. Banda originaria de Vancouver, Canadá, con una marcada influencia de Led Zeppelin y Humble Pie, entre otros, lo que le da un aire retro
interesante.

9. – “Prison Walls”, Watermelon Slim & The Workers, “Bull Goose Rooster”

25 de junio, 2013. Es un guitarrista canadiense muy orientado al blues rural. Ha acumulado más de 20 premios Blues Music Awards, entre los que se incluye el álbum del año.

8. – “Prisoner of the Blues”, Danny Bryant,
“Hurricane”

19 de marzo, 2013, guitarrista ingles de las nuevas generaciones. Formó la banda Danny Bryant’s Redeye Band con su padre Ken
Bryant en el bajo. Excelente ejecución de guitarra y de-sempeño en voz.

7. – “Catalunya”, Tinsley Ellis, “Get it!”

19 de marzo, 2013. Nacido en Atlanta, GA, es influenciado por los grandes de “the british invasion”. “Catalunya” es una pieza con beat estilo Santana, blues latino instrumental hermosa.

6. – “Miracle”, Ronnie Earl & The Broadcasters, “Just for Today”

9 de abril, 2013. Banda Neoyorkina, Ronnie es de la camada de Roomful of Blues. Este compacto tiene mucha inclusión de Hammond B3 y muy orientado al blues clásico, aunque muy eléctrico.

5. – “Captured”, Gov’t Mule, “Shout!”

24 de septiembre, 2013. Warren Haynes líder de Gov’t Mule, virtuoso de la guitarra. Este álbum doble cuenta con invitados como Elvis Costello, Dr. John, Glenn Hughes, Myles Kennedy y Steve Winwood, entre otros.

4. – “Honey Bee”, The Rides, “Can’t get Enough”

27 de agosto, 2013. Se
reúnen tres grandes músicos con el gusto en común por los autos clásicos, Kenny Wayne Shepherd, Barry Goldberg y Stephen Stills. Excelente grabación.

3. – “Lost in the Wilderness”, Innes Sibun, “Lost in the Wilderness”

14 de enero, 2013. Guitarrista ingles que hizo grabaciones con Robert Plant en el disco “Fate of Nations”.

2. – “A Dollar Down and Feeling Low”, Chris Duarte Group, “Leave my Soul”

26 de febrero 2013, este compacto es un gran regreso después de álbumes de poco poder.

1. – “Whiskey Ghost”, Buddy Guy, “Rhythm & Blues”

30 julio, 2013, disco doble con invitados como Robert Randolph, Keith Urban, Steven Tyler, Beth Hart, y Gary Clark Jr. Entre otros. A sus 77 años de edad Buddy sigue siendo un espectáculo como pocos.
02 Enero 2014 04:00:36
Fin e inicio de un blues
Hoy que escribo esto, estamos a horas de que termine el 2013 e inicie un nuevo año. Mientras pensaba qué escribir dediqué un rato a leer en las redes sociales como muchos de mis amigos, familiares y contactos desean a todos y nadie éxito, salud, dinero y un largo etcétera de parabienes, algunos otros mencionan a Dios deseando bendiciones e intercesión por los cercanos, otros protestan y quieren ser menos convencionales expresando sentimientos como, “no necesitamos de fechas especiales para desear bondades a familiares y amigos”, entre otras cosas.

Pensé un rato en eso y hay razón para esos sentimientos pero hasta cierto punto solamente. A todos nos llegan los momentos buenos o malos.

El inicio de un año siempre genera expectativa, pienso que es naturaleza humana querer renovarse y abrigar esperanza en el inicio de una era, un año o cualquier periodo de tiempo.

Cada año es diferente, se dan sucesos de éxito o mala fortuna, se pierden familiares cercanos y se crea un vacío físico en la mesa, es un abrazo menos y palabras menos que no escucharemos jamás de personas queridísimas, personalmente y desde hace casi tres años dejé de escuchar la voz de mi madre y este año la de mi padre, ha sido difícil, pero los seres humanos somos adaptables y buscamos la renovación a situaciones nuevas y diferentes.

A veces nuestros blueses de vida no son como los esperamos o planeamos, a esas personas a las que el blues no sonrió este año los ataca una serie de resentimientos negativos que no hacen sino generar más negatividad.

Mi 2013 no fue lo que buscaba y por lo que luchaba, fue triste y depresivo, pero afortunadamente vivo.

Yo deseo a todos mis lectores amnesia para olvidar cualquier tipo de dolor padecido en el pasado, para olvidar actitudes mezquinas e idolatrías pendejas.

Deseo fortaleza moral y física para soportar cualquier blues triste que se presente este 2014.Doy gracias a quienes se toman unos minutos a la semana para leer lo que con tanto amor a la música y a la vida hago.

Me declaro católico, alcohólico y mexicano lo que me da el derecho como buen Guadalupano de tomar la decisión de enviar bendiciones a todos ustedes queridos amigos.

Nos vemos en el 2014. ¡Feliz año!

Esta columna la escribí escuchando Dave Herrero & The Hero Brothers Band, “Corazón”, 2013.
26 Diciembre 2013 04:00:54
Reflexiones de Navidad y blues
Escribo esto el mero 24 de diciembre y no puedo dejar pasar la fecha que casi todos celebramos.

Esta época trae consigo la dieta de las “3T” (tacos, tortas y tamales) ¡Dios Santo! También vienen los tiempos de estar con la familia y amigos a los que no ves tan seguido como quisieras.

Escuchar música es una de los ingredientes ideales para compartir el pan y el vino en estas fechas.

Te recomiendo algunos compactos para aderezar estás fechas.

Roomful of blues, Roomful of Christmas, 1997.

Canciones tradicionales navideñas en una mezcla por demás interesante y agradable de blues, jazz y swing que logra la banda. Es realmente agradable al oído el acompañamiento de metales y piano en las canciones. Un disco que sale de lo común, una grabación fina, suave y tranquila.

Canned Heat, Christmas Album, 1968.

Esta grabación sale un poco de lo ortodoxo de la música de Navidad como tal, pues contiene algunas rarezas, una de ellas es la participación de las famosas ardillitas, no las mexicanas, sino las norteamericanas, que le interrumpen a Bob “The Bear” Hite la canción “Christmas Boogie” en más de dos ocasiones para al final de la canción acompañar a Hite, una combinación de las voces de las ardillitas con la voz rasposa de Bob Hite, el resultado es un boggie denso y muy divertido, aunque este compacto se grabó en el 68, se reeditó en el 2007 con una canción extra, “Christmas Blues”, con la participación de Eric Clapton en la guitarra y Dr. John al piano.

BB King, The 20th. Century Masters - The Christmas Collection, 2001

El rey del blues eléctrico, BB King, también expresa sus sentimientos por la Navidad con una edición hermosa, donde sus ya conocidos riffs de guitarra cálidos lo delatan, aún y cuando las grabaciones no tienen mucho de la Navidad en cuanto a su ritmo, sí los nombres de las mismas y las letras lo hacen ser una grabación digna de tu colección.

Que esta época esté llena de amor y de blues y que este próximo 2014 tu alma se inunde de blues. Son tiempos de familia, de reflexión y de recogimiento espiritual. Es época de reencuentros, encuentros y recuentos.

Que el blues sea con ustedes.

Esta columna la escribí escuchando Etta James, Twelve Songs of Christmas, 1998.




19 Diciembre 2013 04:00:23
Evolución eterna
Hace un par de semanas hice una breve reseña del concierto de Molotov en el marco del 146 aniversario del Ateneo Fuente, plasmé lo que viví y sentí, lo escribí usando mi criterio y gusto personal por la música, la banda no es algo que figura en mi repertorio diario, pero sí de vez en cuando los escucho y me gusta su estilo irreverente y desinhibido de hacer rap-rock con la obvia influencia latina que nos caracteriza a los
mexicanos.

Hubo algunas críticas que levantaron polvo y que, debo decir, me hicieron sonreír y debatir con mis “oponentes”.

Me dijeron, “eso no es rock, es una banda que usa las palabras soeces para vender”, entre otras cosas.

En mis andanzas por la música he aprendido muchas cosas y ampliado mi gusto por diversos géneros, escucho mucho blues, demasiado sería algo que mejor lo describa y he tratado de leer e informarme a detalle de mis favoritos.

De manera por demás mecánica tiendo a clasificar lo que escucho, busco influencias, identifico ritmos y emito mi propio juicio para después, o buscar y conservar la música o definitivamente desecharla.

Un común denominador es que la música casi en su totalidad proviene del blues, de ahí nacieron infinidad de corrientes musicales, todas ellas influenciadas de fenómenos socio-culturales o de situaciones político-sociales, en otras palabras, la música nace de la vida misma, se crea de lo que a diario vivimos.

Dos personas a las que quiero mucho fueron los principales detractores de lo que escribí, ambos tienen más o menos la misma crianza en las artes del rock y mientras leía sus opiniones no pude evitar pensar al tiempo que devoraba sus letras “puristas” así son ellos dos.

El rock evoluciona constantemente, se va fusionando con otras corrientes, algunas son interesantes y otras deplorables, pero experimentación al fin, prueba y error, y el mero e individual gusto por lo que se hace, el ingenio de crear.

Escucho blues y rock tradicional, rock clásico y blues de raíces, pero no todo está en ser purista y cuadrado.

Al paso del tiempo he buscado fusiones y me viene a la mente el rock neoclásico que Yngwie Malmsteen hizo en los ochenta, el mezcló el barroco con rock y fue algo increíble y fuera de serie, mencionar más fusiones solo sería ejemplificar y ampliar mi concepto de la música en constante evolución. Molotov, al igual que un número amplísimo de bandas de todo el mundo han experimentado en la fusión, todo ello me lleva a una frase que Jesús López Castro sabiamente creó hace ya muchos años, “metamorfosis eterna, profundas raíces, evolución de un sentimiento, eso es el rock”, al final todo se traduce en individualismo, en el gusto personal por algún género en especifico.

Esta columna la escribí escuchando “Dirty Dave Osti”, Shakedown on Salvation Street, 2013.

Que el blues sea con ustedes.
12 Diciembre 2013 04:00:29
Blues, la vida y las esferas
Vienen los tiempos de familia, de recogerse y prodigar cariño a los nuestros, hay que llenarse el alma de paz, las tradicionales posadas están a la orden del día y las tintorerías están abarrotadas de trabajos de limpieza en seco de trajes y vestidos de noche.

Si eres melómano, comienzas a buscar entre tu colección la música navideña. Los medidores de energía eléctrica giran como locos de tanto foquito colgado del pino de navidad, arreglos en el jardín de la casa que alegran la vista y hacen sentir el hogar más acogedor.

Huele a café temprano en las casas y la gente se levanta en pijama sin otro pendiente en el día que eso, levantarse y preparar café. Eso pensé esta mañana que desperté. Navidad, Navidad…

Un par de horas después me enteré de la muerte del tío de un buen amigo, vaya acontecimiento en estas fechas, así es la vida, no puedes hacer mucho, sino apechugar el triste evento.

La vida nos lleva de blues en blues, nos encamina a una constante “i” griega de alegría o tristeza, algunas por decisión propia, otras en las que el destino nos lleva, como la muerte de un ser querido.

El año pasado mi papá convalecía de una dura enfermedad y tuvimos la fortuna de estar juntos para la Navidad, esta será la primera de muchas más que pasaré sin mis viejos, es irónico cómo una fiesta de recogimiento y comunión familiar se puede volver algo pesado, duro de digerir y sobrellevar. Empero creo que debemos reponernos a las pérdidas y ver la vida de una manera alegre, a pesar de los pesares. Platicaba con alguien muy cercano a mí hace no muchos días y me decía que para él estas fechas son como cualquier día del año, que no necesitamos de un día en especifico para estar juntos o celebrar algo juntos, difiero de esa opinión porque si bien es cierto que cualquier día es bueno, también lo es la Navidad para estar juntos.

La vida cambia día a día, hoy pudo haber sido el día más feliz de tu vida y al siguiente vives un blues triste y arrastrado, hoy pudiste haber tenido plenitud de todo y mañana vives el desprendimiento de algo muy querido y amado.

Atesoramos equivocadamente banalidades materiales que no le añaden valor a lo real, a lo nuestro, a nuestra vida.

Nunca es tarde para retomar camino y caminar por el blues del bien, el blues que nos alegrará el alma aunque estemos viviendo un verdadero viacrucis.

Quedan un par de semanas para la celebración de la natividad, pero quiero
adelantarme.

Te deseo una Navidad llena de parabienes, que tu blues de vida esté lleno de sonrisas, abrazos, familia, amigos y amor.

Feliz Navidad queridos amigos, lectores y radio escuchas, gracias por tomarte unos minutos para leer esto que cada semana escribo para ti.

Esta columna la escribí escuchando Innes Sibun, Lost in the wilderness, 2013. Que el blues sea con
ustedes.
05 Diciembre 2013 04:00:47
Molotov arde
Habían pasado ya 15 años de su última visita a nuestra ciudad, vinieron entonces en la gira “Molochete” en compañía de la banda regia Control Machete. Molotov ciertamente tenía olvidada a esta parte del país o nadie se atrevía a traerlos a Saltillo.

En el marco del 146 aniversario de la Escuela de Bachilleres Ateneo Fuente hizo su aparición la banda de la Ciudad de México. Dos agrupaciones saltillenses fueron los teloneros, Radio Revuelta y Paseo de Ovejas, buen punto para promover el talento local.

Me sorprendió ver tanta gente agrupada afuera del lugar. Después leí en los periódicos de la localidad que se estimaron alrededor de 15 mil personas.

Eso me dio la clara percepción de que en Saltillo estamos necesitados de espectáculos de rock de alto nivel. El concierto satisfizo mi expectativa, siempre quise verlos en vivo y fue como siempre lo pensé, irreverente, lleno de energía y de esa comunión de la que frecuentemente hablo, la comunión de mucha gente compartiendo el gusto por una banda. La gran mayoría coreamos casi todas sus canciones y brinqué hasta que me dolieron muslos y pantorrillas, mi garganta se cerró un poco a causa de tanto grito y del frío que hacía ese día y que a nadie importó.

Empero, tengo que mencionar el negrito del arroz. Mi llegada fue cuando Radio Revuelta terminaba e hizo su aparición Paseo de Ovejas, a ellos sí tuve la oportunidad de escucharlos, pero no conozco su trabajo y me limité a escuchar y entender su mensaje, me daba cuenta que mucha gente abucheaba y les enseñaba el dedo medio a la banda, no me gustó, pero debo reconocer que es algo común cuando se presenta una banda de alto renombre. Al terminar, amablemente los integrantes comenzaron a repartir compactos entre la gente y cuál fue mi sorpresa al ver que los compactos comenzaron a volar por todos lados como si fuera un condón inflado, eso se me hizo una falta de respeto.

Si tú fuiste una de esas personas y lees esto, mal por ti, no creo que en tu casa te hayan enseñado a hacer esas cosas. Por eso no tenemos eventos grandes en Saltillo, no tenemos civilidad, no sabemos comportarnos en este tipo de situaciones, preferimos viajar muchos kilómetros y pagar muchos pesos para ir a un concierto, somos expertos en mostrar civilidad fuera de casa, somos como el dicho, “candil de la calle y oscuridad de la casa”. Llevemos con honor el mote de nuestra ciudad, la Atenas de México.

Esta columna la escribí escuchando Control Machete, “Artillería Pesada”, 1999.
28 Noviembre 2013 04:00:00
Blues Blast of the Year 2013
Se acerca el fin de año, 2013 casi fenece, seguro estoy que ha sido fructífero para muchos y no tanto para otros, pero sí harto fructífero para el blues, pues este año es como hace algunos no era. Recapitulando años idos, habían estado saliendo a la venta la mayor parte de las grabaciones durante el tercer cuatrimestre lo cual nos dejaba poco espacio de tiempo para llevar a cabo una tarea que he venido haciendo desde hace algunos años, el “Blues Blast of the Year” que básicamente consiste en elegir las 10 mejores canciones del año y transmitirlas a través de mi programa radiofónico “Blues, Sólo Blues” que se transmite sábado a sábado en la estación XEKS.

La tarea de elegir esas 10 canciones no es nada fácil debido a que –al menos este año-, la producción de blues ha sido bastante nutrida, hablamos de escoger ese número de cortes de entre unos 50 compactos.

Investigar y revisar listas de popularidad y escuchar semejante cantidad de música consume tiempo, muy agradable debo decir. En fin, existen ya varias bandas que se perfilan para ocupar uno de esos lugares, hay de varios géneros, por un lado está Chris Duarte y su grabación “Soul Alone” con un blues eléctrico muy bien hecho, también el grupo Indigenous compite en ese rubro. Existen otras grabaciones como James Cotton y su placa “Cotton Mouth Man”, está también un discazo a cargo de Ronnie Earl and the Broadcasters con “Just for Today” que promete mucho, tanto que de él pudieran desprenderse no una sino dos o tres canciones, estos dentro de un blues –aunque eléctrico-, un poco más orientados a lo clásico.

Desde el 2010 que salió a la venta “Living Proof” de Buddy Guy” había estado callado y no se había publicado nada hasta este año en que sale a la venta “Rhythm & Blues” y que abarca no sólo lo clásico, sino que se extiende a cosas más orientadas al irreverente y explosivo estilo de este gran guitarrista, de este compacto doble pudieran ser escogidos más de dos cortes.

Gov’t Mule la banda de Warren Haynes también había estado en silencio desde el 2009, “Shout!” aparece hace un par de meses con un álbum doble que compite duro por una posición. En estos dos compactos aparecen músicos invitados, lo cual amplía la gama de estilos en el marco de cada músico.

La lista de las 10 mejores canciones la publicaré poco antes de la realización del programa que está programado para transmitirse el sábado 28 de diciembre a través del 104.1 de FM o 960 de AM en la legendaria estación, la XEKS.

No debes perder de vista este programa, 2013 es un año que ha dado mucho al blues. ¿Ya tienes tus favoritos? Hazme saber tus comentarios si ya tienes algunos cortes en mente.

Esta columna la escribí escuchando Rick Lugo “Band, Flight of the Spirits”, 2011. Que el blues sea con ustedes.


21 Noviembre 2013 04:00:37
Las recomendaciones
Eric Gales Trio, “Ghost Notes”, 2013

El prodigio de Memphis, el segundo Jimi Hendrix, así se le conoce hoy día a este excepcional guitarrista. Eric Gales tomó su primera guitarra a los 4 años y al paso del tiempo ha ido creciendo como músico dentro de la escena del rocking-blues desde la aparición de su primera grabación “The Eric Gales Band” en 1991. A través de los años ha ido evolucionando hasta ésta grabación “Ghost Notes”, la primera instrumental, donde deja ver el potencial y la capacidad de ejecutar la guitarra de manera virtuosa.

De entrada podría catalogarse como un compacto instrumental virtuoso al estilo de Joe Satriani o Steve Vai solo por hacer un punto de comparación. Esta placa va más allá pues hace fusiones funk, blues, progresivo y rock, un ejemplo de rock fusión es “Just Funk”, una melodía donde la guitarra y el bajo parecieran estar en competencia constante. “A Few More Miles” es un blues lento instrumental en donde la guitarra va subiendo de tono discretamente y de repente baja a riffs lentos. No sorprende el que Eric Gales haya hecho un compacto instrumental, sorprende el hecho de poder lograr todas esas fusiones.

Eric Gales, “That’s what I Am”, 2001

En este compacto Eric experimenta con fusiones hip hop en la canción “Hand Writing on the Wall”, es un disco con mucho del hip hop que para muchos puristas del rock y blues resulta irreverente. Pensar en una corriente musical como el rap o hip hop y fusionarla con rock y blues es algo poco visto y escuchado, pero el rap es expresión urbana, callejera y por consiguiente deja ver la cruda realidad de la calle. Cuando crees que el disco está completamente orientado a la fusión que menciono, aparece “Foxey Lady” de Hendrix, como haciendo un llamado a las raíces del rocking-blues, no por nada le conocen como el segundo Jimi Hendrix. Otro gran disco que adquirir y aprender a escuchar fusiones.

“Pinnick-Gales-Pridgen”, 2013

Quise escribir sobre Eric Gales y mostrar las facetas más importantes de este gran músico. Este álbum es un manjar al oído, firmados por la afamada y elitista disquera Magna Carta Records. En la página los describen como un power trío, haciendo énfasis en la palabra power como calificativo. Resulta interesante la configuración de la banda pues fusiona los estilos de las bandas King’s X, Mars Volta y Eric Gales que lo convierten en un compacto interesante de rock maduro y bien elaborado, no tan fácil de escuchar a ratos.

El disco toca líneas progresivas, heavy rock y blues, muy poco de este último, pero se percibe ligeramente.

Tres discos, mismo artista, tres diferentes opciones, excelentes todos ellos.

Esta columna la escribí escuchando Eric Gales Band, “Pictures of a Thousand Faces”, 1993. Que el blues sea con ustedes.
14 Noviembre 2013 04:00:42
Blues y country
La semana pasada te conté el inicio de mi aventura en la última fecha del 2013 del festival Blues on the Hill, mi noche inició con Tim Gonzalez, blues de armónica de muy altos vuelos.

Terminó Tim e inició el “set-up” para la siguiente banda, Rick Lugo Band… ¿Quiénes son? –Pensé-, llamó mi atención lo numeroso de la banda y la variedad de instrumentos, había tumbas, un par de teclados, trompeta y campanas tubulares. 15 o 20 minutos después cinco personas abordan el entarimado e inician con un cover de una canción que fue considerada como música disco en su tiempo, por un momento me decepcioné, aunque reconozco que la interpretación fue bastante buena y era una canción que me gustaba de joven.

Terminando la primera canción llegó una avalancha de ejecuciones de composición propia que me dejaron con la boca abierta, había un halo de espiritualidad, una fusión de ritmos latinos estilo Santana, guitarras con requintos muy llegadores y mucho blues.

Rick dijo al micrófono que había discos a la venta y que todo lo recaudado iría directamente a un fondo para ayuda a niños con cáncer. ¡Vaya, qué loable labor!

Hubo piezas como Esperanza, Manera de ser, My father’s hands, Flight of the spirits, nombres muy ligados a la espiritualidad de la que te hablo, ese tipo de música es para escuchar a ojos cerrados y sentir cómo va entrando en el alma. Al final de la presentación fui a buscar a Rick, quería saber qué traía dentro, no hubo necesidad de preguntarle, pude sentirlo al entablar una plática sencilla y amena, existe mucha gente como él y habemos algunos que tenemos la fortuna de conocerlos.

Oscureció y vinieron cambios mayores en el escenario, desde iluminación hasta audio, venía Johnny Lee, música country, sentía cierta renuencia y pensaba, ¿qué tiene que hacer una banda de country en un festival de blues? Esa misma pregunta me la hizo una persona que estaba en la tienda de souvenires, resultó que esa persona era el bajista de la banda de Johnny.

Este artista tuvo lanzó su carrera en la película Urban Cowboy protagonizada por John Travolta, la canción estandarte de Lee es “Looking for Love”.

Mi hermano echaba piruetas de gusto por verlo y yo poco a poco fui siendo inducido a su estilo, me encantó su presentación, al igual que las anteriores, había mucha camaradería y candidez de Johnny y la banda para con el público, que desde el inicio se volcaron sobre el escenario.

Al final hicimos fila por 20 minutos a media hora en espera de la foto y el autógrafo; agradable, cómico, dicharachero y honesto, calificativos que definen la personalidad de Johnny Lee.

Noche de blues y country acompañado de mi hermano. ¿Qué más puedo pedir?

Esta columna la escribí escuchando Rick Lugo Band, “Flight of the Spirits”, 2011.

Que el blues sea con ustedes.
07 Noviembre 2013 04:00:48
Armónica y corazón
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Hacía ya dos años que no pisaba la tierra del festival que tanto he hablado aquí amigo lector, Blues on the Hill. Al ver las alineaciones de fechas anteriores me escudaba pensando que eran artistas que ya había visto en vivo como excusa para no ir, pero no era así, no me importaría ver a los mismos, otros motivos fueron los que me alejaron todo este tiempo y no vale la pena mencionarlos.

Llegar a ese lugar me produce alegría, me dibuja una sonrisa en el rostro. Llegamos tarde, pero según los chismes de otras personas no me perdí de gran cosa, tocaba una banda de la que no supe el nombre, pero no importó mucho, lo poco que escuché no llenó mi gusto del todo.

Después de una rica y jugosa hamburguesa nos encaminamos a buscar un lugar cerca del escenario, antes llegamos a la carpa donde se vende el trabajo de quienes actúan, estando ahí me topé con Chris Maley, organizador del evento desde su inicio hace ya 13 años, quien me presentó con Tim Gonzalez un gran armonicista que ha tenido la gran fortuna de actuar al lado de BB King entre otros. Después de una breve plática, de autografiar para mí su compacto y de la obligada foto, ahora sí, buscamos un buen lugar cerca del escenario, la cámara estaba lista al igual que mi ánimo. Subió Tim y la comunión del blues comenzó, durante los siguientes 45 minutos a una hora mis oídos captaron el mejor blues de armónica, muchas canciones me hicieron sonreír y sentir el blues muy hondo. “Groove thang” fue de las que más me sacudió la mente, pero “Straight from the heart” realmente me removió muchos sentimientos, de esos que no traes regularmente a flor de piel, pero que cuando salen hacen que los vellos del cuerpo se ericen, la sentí aún más por el preámbulo a la canción, la compuso estando en el sótano de su casa y tras el desafortunado accidente fatal de su único hermano Dany.

Tim Gonzalez es un músico con mucha energía y mucho corazón, sopla duro la armónica y zapatea macizo en el suelo al ritmo de la música, “Straight from the heart” va más allá de eso.

Mi cámara trabajaba a mi ritmo, no soy bueno con ella así que tengo que tomar muchas fotos para lograr unas cuantas realmente buenas y así fue. Su actuación fue por demás emotiva y harto buena, despidió con un buen y genuino “God bless y’all”, mi alma estaba henchida de gusto y suspiré satisfecho. Vinieron después Rick Lugo Band y Johnny Lee, pero eso es algo que te contaré la siguiente semana.

Esta columna la escribí escuchando Tim Gonzalez, “Straight from the heart”, 2004.



31 Octubre 2013 02:00:54
Hecho en casa II
La semana pasada te conté acerca de mi experiencia rocanrolera en el Bar El Confesionario la cual fue harto agradable. Te comenté también del montón de talentos locales que hay en Saltillo y el área conurbada. Hace aproximadamente tres semanas, en mi programa matutino de los sábados en Radio Tec Saltillo en el 100.1 de FM estuvieron otros dos músicos de la localidad que me llevaron su trabajo plasmado en un compacto bien realizado, tanto desde el punto de vista de audio y producción como del diseño de la portada.

He estado escuchando su impecable desempeño y una vez más, me sorprende enormemente el encontrar trabajos tan bien elaborados y hechos en casa.

Me declaro bluesero y rocanrolero de corazón y hueso colorado, pero también me gusta el jazz, si bien mi conocimiento al respecto no es tan amplio, si me jacto de poder escuchar y entenderlo sin problema.

Uno o dos meses antes conocí en otra estación de radio a Luis Ariel Cárdenas, un bajista como pocos, fue mientras entrevistaba a Carlos “Nono” Zaldívar guitarrista de El Epílogo, banda que participó en Avandaro a inicios de los setenta. Yo estaba encantado de tener a alguien de la talla de Carlos, pero conforme fue transcurriendo el tiempo, también platiqué con Luis y tocamos varios temas referentes al desempeño del bajo en el jazz, rock, etc.

Gané por doble partida –pensé esa vez-. En fin, regresando a mi otro invitado… Su nombre es Héctor Zarate, él integra y comanda Héctor Zarate Jazz Trío… ¡Ah que sorpresa tan agradable! He escuchado el compacto más de veinte veces y cada una de ellas enseña cosas nuevas, improvisaciones con guitarra y bajo casi en cada canción.

Cuando conocí a Héctor fue a través del maestro Chavol quien me presentó con él. El maestro Chavol es bastamente conocido y querido en el pueblo por varias cosas, es ávido maestro de talentos jóvenes, le gusta mezclarse con todos ellos y su plática es por demás amena.

Ese día Héctor subió al escenario al palomazo con Jorge Todd y su banda, blues, blues y más blues fue el menú de la noche. De la plática salió el compromiso de vernos pronto y hacer algo, ese algo fue la visita de Héctor y Luis Ariel a mi programa que fue por demás interesante y amena, me froté las manos cuando dijeron que se retiraban no sin antes dejar la siguiente estaca en la tierra con la promesa de vernos nuevamente y seguir platicando y compartiendo.

Mucha gente confunde el jazz con el blues y eso me molestaba, al paso del tiempo lo superé y lo cambié por dar una perorata a quienes se dejan que explique la diferencia.

La música es arte, pero jazz y blues se cuecen aparte, son expresiones del alma y el buen gusto por el arte mismo.

Esta columna la escribí escuchando Héctor Zarate, Héctor Zarate Jazz Trío, 2011.

Que el blues sea con ustedes.
24 Octubre 2013 03:00:42
Hecho en casa
Lo he dicho una y otra vez, hay talento en esta ciudad, muchísimo talento. No hay edad para ello, es un hecho. Este sábado pasado estuve en El Confesionario, un bar modesto en instalaciones pero no así con el elenco que cada fin de semana nos ofrece el equipo de ese lugar.

El tan esperado concierto de Black Sabbath que tendrá lugar en la ciudad de México dio motivo suficiente para que dos bandas de la localidad calentaran los motores de la gente que afortunadamente tienen boleto para ver esta mítica banda con un concierto tributo.

Llegamos poco después de las nueve de la noche y las dos terceras partes del lugar ya estaban ocupadas, a los pocos minutos y abriendo la noche despotricó con buen heavy metal la banda local Dagadar con una integración peculiar, el padre, la madre, sus dos hijos y un amigo de la familia, los hijos Dany y Alexis en el bajo y guitarra respectivamente tuvieron en su mano al público asistente y sorprendieron en cada canción, hubo canciones de Scorpions, Sabbath, Judas Priest y otros covers. Resulta interesante ver a jovencitos con tanto talento sin mencionar que ves en escenario a mamá y papá rocanroleros como pavorreales, orgullosos de los párvulos haciendo buen rock. A grito, silbido y aplauso despedimos a Dagadar que dejaron calientes los ánimos de la gente que ya abarrotaba el lugar.

Media hora y la banda estelar White Shark comandada por David González subía al entarimado a afinar instrumentos para el resto de la noche. Esperábamos escuchar Black Sabbath, los años del controversial Ozzy, se antojaba un ambiente denso y pesado. Tras algunos problemas técnicos que no disminuyeron el ánimo, la banda inició y fue Sabbath a pasto lo que nutrió la noche. Vi greñas largas moverse de atrás hacia adelante cubriendo la identidad de los rocanroleros momentáneamente, piercings, mucho cuero, camisetas negras y tatuajes. Olía a tabaco y cerveza. Siempre disfruto observar el entorno de un concierto, veo a la gente en plena comunión con el rock, coreando cada una de las interpretaciones.

De un tiempo a la fecha he notado un fenómeno interesante, por años esos lugares estaban orientados a la chamaquiza y ver a un adulto cuarentón era un arroz negro en la sopa, pero esa noche observé que ya no es así, ya comulgamos adolescentes y adultos jóvenes en este tipo de eventos, tal y como en la mismísima Europa sucede. Esto da alegría porque debo confesar que mis años ya no son veinteañeros, al menos biológicamente hablando.

Mi blues de vida fue hermoso el fin de semana, amigos, tabaco, cerveza y mucho, mucho rock. Ver a una banda en vivo es adictivo, es de las actividades más placenteras que la vida puede dar.

¡Salud rockers!

Esta columna la escribí escuchando Robert Plant, “Fate of nations”, 1993.

Que el blues sea con ustedes.
17 Octubre 2013 03:00:35
Blueses de todos II
Definitivamente, el blues llega a todos lados, durante todos estos últimos años en que he dedicado mi tiempo de esparcimiento a escuchar blues, leer acerca de este apasionante género y comprar y comprar discos me he topado con una banda a la que ya tengo algún tiempo escuchando, el nombre es peculiar y muy fuera de lo común, Indigenous. Hacen honor a su origen, los integrantes de la banda son genuinamente indios norteamericanos, en esta nación existen varias tribus, Indigenous proviene de Dakota del Sur en una reservación de nombre Yankton Indian Reservation localizada al sur del
estado.

Su padre Greg Zephier se convirtió en portavoz de los derechos indios en esa nación, era músico y le dio a sus hijos discos de blues de artistas como BB King, Buddy Guy, Freddie King y otros más, después le enseñó a cada uno de ellos a tocar los instrumentos para hacer esta música.

Poco tiempo después ya actuaban por su cuenta. La banda originalmente fue integrada por los hermanos Nanji, Mato en la guitarra, Wanbdi (léase Wanbadi) en la batería y Pte (léase Petai) en el bajo.

Inician su carrera en 1998 y para el 99 ya habían obtenido diversos premios a su trabajo, fue de las primeras bandas de indios que incursionaron en el blues-rock.

Destaca un EP que salió a finales del 99 de nombre “Blues this Morning” que captura la esencia de la banda, con altas dosis de Hendrix, Stevie Ray Vaughan y Carlos Santana.

Han abierto para personalidades de la talla de BB King quien se declara fanático de la banda, ellos por cuenta propia han hecho extensivas giras por toda la Unión Americana con resultados más que satisfactorios. La contabilidad de su discografía raya en los 11 compactos a la fecha, siendo “Vanishing Americans”, su más reciente grabación que ve la luz pública en este 2013.

Me resulta apasionante pensar en la cultura india americana, son sociedades con códigos de conducta y vida social muy estrictos, basados en el honor, es fascinante el hecho de que hayan sido inculcados con blues viniendo de una cultura así, pues existen tribus en otras partes del mundo que son completamente herméticas al mundo y mantienen sus costumbres y estilo de vida para ellos solamente. No quiero decir con esto que con el hecho de que sean una raza autóctona estén exentos de ampliar su cultura pero siendo honesto, no es común que se de este tipo de fenómeno.

Indigenous es una banda apasionante, explosiva, dura en la música y con una calidad interpretativa y creativa impresionante.

Aparecen en el video Experience Hendrix actuando al lado de Mick Taylor y debo decir que Mato Nanji opaca a ratos a este gran artista.

Una gran banda que mantiene vivo el blues de Texas y lo enaltece.

Esta columna la escribí escuchando Kenny Wayne Shepherd, Live in Chicago, 2010.

Que el blues sea con ustedes.

10 Octubre 2013 03:00:01
Blueses de todos
En mi cabeza constantemente intento relacionar la vida con el blues. He declarado decenas de veces que lo que inspira a músicos de blues a hacer música y letras que llegan profundo es el montón de veces que fueron vejados física y moralmente cuando trabajaban de sol a sol en las plantaciones del algodón del sureste americano, luego se largaban al norte, Memphis, Chicago, Detroit a probar suerte en la música en busca del sueño de vivir del arte de las notas, ser famoso y sacar a la familia de la jodidez. Emigrar a otros lares buscando dinero no siempre era lo mejor, hubo una cantidad incontable de gente que lo hizo y terminaron peor de cómo estaban, muchos otros lograron lo tan anhelado y llegaron muy arriba.

Ese fenómeno al que no atino a ponerle un nombre se sigue repitiendo hoy día, nuestra situación geográfica beneficia de cierta manera a quienes buscan el sueño americano y brincan el charco en busca de oportunidades, unos de manera legal y otros quebrantando la ley, en ambos casos hay éxito y fracaso.

Hace no mucho tiempo escuchaba un compacto de una banda tex-mex que hizo furor en los noventa, ellos son los Texas Tornados, el disco es harto entretenido, sobre todo si quien la escucha tiene la facilidad de hablar un segundo idioma, inglés para ser exactos.

Siempre he pensado que es genial hablar dos idiomas, amén de que es utilísimo en nuestros tiempos para uso profesional. Una cosa es escuchar la música y buscarle el tonito agradable al sonsonete, otra muy diferente es entender la cultura de quienes la crean, el blues de la raza afro americana, el rock and roll de los blancos, nuestra música ranchera muy mexicana y el tex-mex, una fusión de todas las demás corrientes que acabo de mencionar.

Hey baby qué pasó? Thought I was your only vato”… Es el estribillo de una de las canciones que habla de una mujer infiel a su novio y le canta que él pensaba que era su único hombre -¡mujer mancornadora!-. Otro de los temas habla de un hombre que se enreda y casa con una mujer que le sale cara de mantener y quiere regresarla a México, la mujer es el diablo personificado, resulta cómica la manera en que expresan su sentir. Es la fusión de una cultura fría, flemática típica de los anglosajones y la mexicana, siempre festiva y alegre, aun y en las desgracias.

Blueses de vida que se expresan de manera diferente, que son válvula de escape a los sinsabores y sabores de la vida. Nuestros paisanos no pizcan algodón, hacen otras cosas, pero al igual que los afro americanos, son la fuerza de trabajo que mantiene vivo y pujante al vecino país del norte, de ahí sale su blues, así nace la música tex-mex. Dedicado a los paisas que viven de aquel lado del charco.

Esta columna la escribí escuchando “Grand Funk Railroad”, On time, 1969.

Que el blues sea con ustedes.
03 Octubre 2013 03:00:03
Las recomendaciones del mes: Gov’t Mule, Shout! 2013
By a thread fue lo último que había disponible de la banda liderada por Warren Haynes, y para tiempo perdido, el pasado 24 de septiembre se lanza Shout! un disco doble, algo no común en Gov’t Mule.

Hablar de esta banda es viajar dos o tres décadas atrás y escuchar a The Allman Brothers, y al mismo tiempo oír a Gov’t Mule, proyecto paralelo a los Allman, a principios de los noventa Warren comienza a trabajar como solista.

Allman desaparece y queda Warren Haynes y Gov’t Mule. De ahí en adelante fueron saliendo trabajos de ambos proyectos alternando las facetas de solista y banda.

Shout! es un compacto con mucho por ofrecer, siempre he manifestado que el estilo de Warren está bastante pulido, es un guitarrista que tiene una visión amplísima entre el blues y el rock que fusiona de manera magistral. Su guitarra es muy pulida, madura, hay Hammond B3 y una base rítmica de bajo y batería que si bien no es muy elaborada musicalmente hablando, si es algo excelentemente ejecutado. Shout! es un compacto para escucharse detenidamente. Una vez más Warren me satisface por completo.

Gov’t Mule, By a thread, 2009

By a thread, como dije arriba, es el álbum previo a Shout! que fue lanzado por la banda en el 2009, llama mi atención algo de las grabaciones de esta banda, el estilo de las canciones no es el mismo, hay blueses muy agradables como Inside outside woman blues #3, hay reggae y obviamente rock muy adulto, muy maduro. By a thread es un manjar al oído. Al poco tiempo de haber salido a la venta ya se le consideraba como su mejor trabajo hasta entonces. Creo que muchas de las bondades de Warren y su banda ya las mencioné arriba, solo me queda decirte que este compacto es una compra garantizada, es uno de esas compras a ciegas de las que nunca te arrepientes.

Trombone Shorty, Say that to say this, 2013

Esta es la tercera grabación de este gran trombonista, su música es una amalgama perfecta de jazz, rock, hip-hop, funk y soul, el haber nacido en New Orleans explica el porqué del estilo de su música con influencias callejeras, bandas de Dixie land jazz al más puro estilo de esa bellísima, mágica y enigmática ciudad. Estos calificativos son aptos para describir el estilo de Trombone, yo agregaría que es un estilo fresco y jovial de expresarse en la música. He comprado su disco anterior y ahora este que recién se estrena, me gusta su estilo, rompe con lo que otras bandas del género están haciendo, me agrada el que haya roto el estereotipo de una banda de jazz callejera, pero mantiene ese aire festivo que sirve de estandarte a este tipo de bandas.

Aun no termino de escucharlo, pero sé que no habrá equivocaciones.

Esta columna la escribí escuchando Gov’t Mule, Shout!, 2013.

Que el blues sea con ustedes.




26 Septiembre 2013 03:00:24
Buscando consuelo
En el blues no existen fronteras, credos, ideologías o politiquerías, el blues es paz, es entendimiento, es amor y gozo, la música en todos sus géneros es un remanso de tranquilidad en la vida del ser humano, en ella se olvidan problemas, siempre que mi alma está atribulada por algo, recurro al blues, pues, -aún y cuando en muchas canciones hay desventura y tristeza-, me aligera la carga y viene a mi mente invariablemente la frase, “bendito blues que todo lo curas”.

Habemos personas que comulgamos en el blues y encontramos serenidad, otros la buscan en el poder de la oración y en encomendarse a un ser supremo y etéreo, algunos meditan y otros tantos practican algún deporte para despilfarrar la energía sobrante para así quedar exhaustos y no tener ni tantita para pensar en los problemas.

Hace un par de días que vi comentarios de una persona muy allegada a mí, son tristes, de desesperanza y tristeza, aun llora la partida de mamá, era su confidente y su gran amiga. Tiene ganas de abrazo, necesita el oído que tantas y tantas veces la escuchó. Se sabían todo las dos granujas -viejas al fin-, pensé.

Mastiqué un rato sus palabras llamando a mamá y me llevaron a buscar respuestas que no encontré, me quise poner en sus zapatos para entender y no pude, pero caí en cuenta que la desaparición de un ser tan importante, pilar principal de la familia mexicana, -porque somos una sociedad de matriarcado donde todo gira en derredor de la jefa-, es realmente insustituible, nada puede llenar ese inmenso hueco que dejan.

Creo que los seres queridos se van por una razón, ya no los tenemos más entre nosotros, su misión en la vida terminó.

Ya sean adultos mayores o niños, siempre aprendemos de quienes nos rodean, máxime si el parentesco es en línea directa.

Cuando alguien llora a un ser querido ya ido, hay que recordarlos bonito, como en sus mejores años y no enfermos y yacientes en cama, eso solo hace daño.

Los seres humanos somos por naturaleza glotones, entre más tenemos, más queremos, no notamos el montón de bendiciones que poseemos, peor aún, las tenemos en la mano y no nos damos siquiera el tiempo de verlas y notarlas, menos de disfrutarlas, esas bendiciones tienen forma de hijos, hermanos, amigos, mascotas, esposos, esposas, novias y novios.

Hoy día nuestros padres son parte importante del cuidado de los hijos que hemos procreado y mientras ambos trabajan, los papás, desinteresadamente, con amor a raudales para dar, literalmente crían a sus nietos y se vuelven una figura importante en la vida de ellos, esa educación es el legado de los padres, la esencia de los abuelos está en ellos. ¿Quieres a nuestros padres? Solo voltea a ver a tus hijos y hermanos, ahí los encontrarás.

Esta columna la escribí escuchando Trombone Shorty, Say that to say this, 2013.

Que el blues sea con ustedes.
19 Septiembre 2013 03:00:11
Larga vida al rey
Siempre que intento escribir alguna biografía de un músico leo y releo para tratar de obtener datos interesantes y eventualmente me veo en el conflicto de no plagiar textos, una vez leída me quedó en blanco un buen rato pensando que escribir, en fin, aquí voy.

Nació en el seno de una familia regular, dedicada a la cosecha de algodón. A la edad de cuatro su padre los abandonó y su madre contrajo nupcias con otro hombre. La mujer era tan pobre que se lo dio a su abuela a criar. Joven aún, adquirió su primera guitarra por 15 dólares. Durante su niñez cantó góspel en la iglesia bautista a la que asistía.

Siendo adolescente comenzó a trabajar como chofer de tractor en una plantación y los fines de semana iba al pueblo y tocaba en las calles, en una entrevista comentó que en un fin de semana ganaba dos o tres veces lo que en una semana manejando el tractor. La gente le pedía canciones góspel y todos le aplaudían pero nadie le daba propinas, cuando tocaba blues había bonanza, analizó los hechos y se dio cuenta que lo suyo era el blues.

Dejó su trabajo como chofer para iniciar lo que hoy es, el rey del blues eléctrico, si amigo lector, estoy hablando de Riley B. King, mejor conocido como Blues Boy King inicialmente y posteriormente y hasta la fecha BB King.

Como buen afroamericano nacido en el sureste de la unión americana, emigró de su natal Itta Bena, Mississippi al norte, a Memphis, Mississippi, seguía a Bukka White sólo que no obtuvo los resultados que buscaba y regresó a casa a prepararse mejor.

Al poco tiempo volvió a Memphis y trabajó en la legendaria estación de AM, WDIA como cantante y conductor donde lo llamaban Beale Street Blues Boy ganando audiencia poco a poco.

Por ese tiempo conoce a T-Bone Walker quien ya era una figura importante del blues y le impactó sobremanera el estilo de tocar.

Comenzó a grabar en 1949, desde entonces y a la fecha sigue produciendo discos en los que siempre hay algo que rumiar a conciencia.

BB King es un hito en la historia del blues moderno, infinidad de artistas buscan en su música una fuente de inspiración que nunca se seca, ha sido vanguardista, propositivo, tiene un estilo que, -aun hoy a sus 88 años recién cumplidos este 16 de septiembre pasado- se mantiene vigente a pesar de los estragos del tiempo, ciertamente no conserva la misma velocidad y sus movimientos son más lentos, pero sigue encantando a la gente con sus “licks” de guitarra, los gestos al estar tocando y esa voz
gruesa.

King fue uno de los primeros artistas de blues que escuché, conservo sus compactos y videos en casa y los disfruto frecuentemente. Larga vida al rey, feliz cumpleaños señor Riley B. King.

Esta columna la escribí escuchando Clutch, Pitchfork & needles, 2005.

Que el blues sea con ustedes.

12 Septiembre 2013 03:00:32
Las recomendaciones del mes
Gary Moore, “Definitive Montreux Collection”, 2010 (2DVD/1CD)

Este gran guitarrista irlandés ciertamente dejó un gran legado de música tanto de rock como blues, tuve la oportunidad de ver y escuchar este atractivo paquete que muestra lo mejor de la mayoría de sus presentaciones en este afamado festival en Suiza. Cubre presentaciones en un rango de tiempo de 1990 y hasta el 2001, mayormente contiene blues, pero la sección del DVD 2 que cubre 1997 es de los tiempos en que tocaba rock. De ahí destaca el track “I’ve found my love in you” que a mi gusto es lo mejor de todo el paquete, esa canción es una obra de arte y una cátedra de lo que un guitarrista puede hacer con su instrumento, dura más de ocho minutos de los cuales dos y medio son de intro jugando con el feedback.

Disfrutábamos de este video mis amigos y yo, tuve que ponerme necio y hacer que se tocara tres veces seguidas.

Gary Moore es garantía y este paquete no se queda atrás de los demás.

Gary Moore, “Blues for Jimi”, 2012 (DVD)

Este concierto se filmó en Londres en el London Hippodrome en el 2007. Incluye 12 cortes, todos ellos del trabajo del desaparecido Jimi Hendrix.

Las críticas coinciden con calificativos como único, espectacular, entre muchos más.

El escenario donde se filmó el concierto no estaba preparado estéticamente para obtener una mejor calidad de video, pero es realmente irrelevante, cada que Gary tomaba el escenario era un orgasmo visual y auditivo. Había siempre intensidad en su desempeño que combinado con la obra de Hendrix da como resultado un concierto denso, pesado y muy atractivo al oído.

Gary Moore, “One night in Dublin, a Tribute to Phil Lynott”, 2006 (DVD)

Este concierto se hizo el 20 de agosto del 2005 celebrando lo que hubiera sido el cumpleaños 56 del bajista Phil Lynott quien fuera su compañero en la banda Thin Lizzy.

Como dato interesante, antes del concierto la madre de Lynott develó una estatua en Dublín y esa misma noche se le rindió homenaje al músico.

Fue una noche intensa y emotiva, participan ex miembros de Thin Lizzy y músicos de bandas como Jethro Tull, solo por mencionar una.

Era obligado tocar la canción “The boys are back in town” que se puede decir era el icono y bandera de la banda.

El video cierra con el track Parisienne walkways, no pudo haber tenido mejor cierre.

Muchos de los fans de Gary Moore coincidimos en que este concierto es, sin duda alguna, lo mejor que existe en video de este gran guitarrista.

Al inicio de la recomendación escribo que es un DVD, pero en Blu-Ray la calidad de audio y video mejora considerablemente.

Esta columna la escribí escuchando “Wishbone Ash, Live on XM Satellite Radio”, 2006.

Que el blues sea con ustedes.

05 Septiembre 2013 03:00:53
Blues sin tabúes
Jorge Blanco / .(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)

Los humanos tenemos la fortuna de ser pensantes, nuestro raciocinio nos ha llevado al espacio exterior, se han erradicado enfermedades y se han creado numerosos beneficios que nos han llevado a donde estamos hoy, un mundo contemporáneo, pujante, lleno de confort.

También, a medida que ha pasado el tiempo, han existido y a la vez han crecido tabúes, culpables de dividir naciones y crear guerras sin sentido que sílo traen dolor.

La semana pasada publiqué en una de las redes sociales una oración a la que le vi profundidad y que fue criticada por dos personas de las cuales, por respeto, omito los nombres.

En el lapso de una hora aproximadamente hubo respuestas de otras personas apoyándolas. Los comentarios salen sobrando. Mientras leía los mensajes pensaba en el tabú de las religiones y maneras de practicarlas.

Cierto es que muchos siguen al pie de la letra las costumbres y mandatos de la iglesia, sea cual sea la religión.

A muchos nos enseñaron a orar en silencio y a veces a escondidas por no sé qué razones, al estilo de los padres, siempre en pos de la humildad.

Hoy día, la tecnología encontró una nueva modalidad de difundir la palabra delTtodopoderoso, está en forma de oración. Lo curioso del asunto es que te amenaza con mil males si no copias a fulanito o manganito, y siendo honesto, no me gusta, pero ignoro la maldición y si me gusta lo que leo, lo comparto.

Pensarás, qué tiene esto que ver con el blues. Aquí va: cuando nos gusta una canción sin importar el género, la compartimos con quien creemos que la va a disfrutar. Lo interesante del asunto es que no hay crítica, simplemente la escuchas o la desechas.

En mi programa de radio he tocado una canción de The Bihlman Brothers, una pieza bonita con una fusión rock, blues y country que ha tenido aceptación entre los radio escuchas pues han preguntado cómo se llama. El título es “Jubilee”, en español, jubileo, el significado está muy relacionado a fiestas de las iglesias católica y ortodoxa; significa también alegría. Empero la canción habla de la nostalgia y tristeza que producen la soledad y el dolor de estar anímicamente mal. La letra dice que cuando te sientas así te unas al jubileo, en otras palabras recógete en la oración y alegra tu alma.

Mientras leía los comentarios de mis defensores en Facebook en contra de mis otros dos contactos en desacuerdo, no pude evitar pensar en esa canción. Aprendí algo de esto, creo que es mejor expresar bendiciones y parabienes a las personas a través de la música. El blues habla de eso, de estar triste y levantarse, el blues es alegría, en el blues se encomiendan y le piden al Señor, el blues no tiene tabúes y no lo critican, sólo lo aman…

Esta columna la escribí escuchando The Bihlman Bros., “What u Want”, 2009. Que el blues sea con ustedes.


22 Agosto 2013 03:00:05
Las recomendaciones del mes
Buddy Guy, Vanguard Visionaries, 2007

Hace un mes aproximadamente dije que escucharía este disco y lo compararía con las tímidas grabaciones que el todo poderoso Buddy Guy hizo con Chess Records, a la primera escuchada pareciera que los dos discos son similares, pero agudizando el oído un poco te das cuenta que la grabación de Vanguard Records se siente más natural, se siente el estilo irreverente, impetuoso y explosivo del maestro. Una de las cosas que más me gustan de Buddy es la manera en que el blues le entra en la sangre y alma cuando canta y toca la guitarra, el instrumento y él se fusionan, se vuelven uno.

Pudiera decir que es una lástima que no le permitieran expresarse en Chess, pero como decimos el pópulo, las cosas suceden por algo. Ese algo se llama Silvertone Records, Alligator Records y cualquier otra disquera con la que grabara Guy después de Vanguard. Desde mi punto de vista, este disco debe ser un deber tener en la colección de cualquier bluesero que se jacte de serlo.

Snakebite, Buddy Guy, Otis Rush, Magic Sam, 2009

Después de la separación de Willie Dixon de Chess Records, éste se dio a la tarea de firmar a estas grandes estrellas del blues y compuso diversos temas para cada uno de ellos dando como resultado este genial disco. Dixon, siempre visionario y vanguardista acertó una vez más con esta grabación la cual tiene opiniones muy divididas, por un lado están los puristas que esperaban otra cosa y otras personas no tan cuadradas que dicen que es una grabación genial, mi opinión se inclina hacia el segundo grupo.

Estas grabaciones son básicas, es otro compacto con calificación de “deber tener”.

A muchos blueseros nos pasa algo curioso, experimentamos con blues moderno, ya sea Texas, Chicago, Delta o cualquier otra vertiente, buscamos una identidad, misma que a la vuelta de los años nos lleva a las bases y cuando llegamos a ese punto, entendemos muchas cosas, este disco es para entenderlas.

Buddy Guy, Stone Crazy, 1990

Este compacto es la consolidación y resultado de todas sus grabaciones anteriores, el disco es denso y muy ácido, debió haber sido un impacto fuerte al oído entre la juventud de los años 80. Insisto en mencionar que Buddy siempre ha sido impetuoso e irreverente en su estilo.

Por años, las disqueras y mánagers habían tratado de manipular su estilo haciéndolo o muy suave o tratando de imitar a otros, han sido pocas las grabaciones donde a Buddy lo dejan ser.

Stone Crazy es esa grabación, aquí es donde se percibe el estilo nato del gran maestro, ya no son grabaciones mediocres, ahora si es Buddy, al natural.

Estos tres discos que menciono son las bases y parte aguas de lo que Buddy es hoy día

Esta columna la escribí escuchando Buddy Guy, Slippin’ in, 1994.

Que el blues sea con ustedes.
15 Agosto 2013 03:00:19
Sentado a la izquierda II
Los sábados desde hace ya varios años cambiaron totalmente la visión de un día normal de asueto y los ocupé con mis dos programas de radio. La semana pasada expresaba mi amor por la música y la manera en que ha influido en mi vida para forjar amistades entrañables.

Este sábado pasado tuve una invitación que gustosamente acepté. Visité un bar rocanrolero de la ciudad, de esos donde te codeas con gente que en otros años era vetada por su vestimenta.

Vi la actuación en vivo de una banda local de nombre White Shark, llegamos temprano y ocupamos mesa frente al escenario donde la banda tocaría. Pedimos las obligadas cervezas y platiqué con mi amigo David, guitarrista de la banda, siendo sobrino de mis hermanos del rock, los hermanos González Lara, ya existe amistad y cierta hermandad por el rock y blues.

Fue una noche muy agradable, escuché diversos géneros de rock pero lo que más me emocionó fue escuchar covers de Led Zeppelin de muy alta manufactura.

Mientras escuchaba vino a mi mente la columna que escribí la semana pasada y noté que relataba mis aventuras en el mundo de la música internacional, reparé en que no solamente ellos, los internacionales tienen talento. Entre los músicos locales existe harto talento.

Recordé a muchas bandas de la ciudad a las que he visto tocar en vivo y que me honran con su amistad, pensé que en cierta manera fui injusto al mencionar que mis sueños de chamaco se vieron realizados cuando conocí artistas de talla internacional. De adolescente tuve la oportunidad de asistir a conciertos de bandas de Monterrey que actuaron en Saltillo, recordé mis ganas de poder acercarme a ellos y conversar, los veía como héroes del rock y sentía cierta idolatría.

Hoy que revisé mi página de Facebook vi un mensaje de un buen amigo que había estado fuera de Saltillo por un buen tiempo, con él escuché el mejor blues local que pueda haber. Su mensaje decía que estaba en Saltillo y que estaría en otro bar de la localidad tocando sus blueses.

Esta mañana concebí esto que hoy escribo tras recibir ese mensaje de mi cuate Jorge.

Cuando asistes a un concierto y se comulga en el rock o blues te hace sentir bien, pero cuando lo haces y conoces a quien está en el escenario es otra cosa, es como platicar con esa persona mientras lo escucho.

Esta semana asistiré a verlo tocar, tengo ganas de platicar con mi buen cuate Jorge, siento la necesidad no sólo de intercambiar palabras, sino de hablar juntos ese lenguaje que se da entre artista y público.

Tengo ganas de escuchar “Hoochie coochie man”, “Texas flood”, “Pride and joy” y otras más que sacuden mi alma.

Siento la necesidad de pecar en gula y alimentar mi alma de blues, darle de comer hasta que se indigeste.

Esta columna la escribí escuchando Buddy Guy, Breaking out, 1996.

Que el blues sea con ustedes.
08 Agosto 2013 03:00:42
Sentado a la izquierda
La música siempre ha sido un pilar importantísimo en mi vida. Muchos de los momentos más felices de mi vida han girado en torno a ella, he forjado amistades entrañables que a la fecha se mantienen, inclusive, en alguna ocasión la música me llevó a conocer personas en mis trabajos que eventualmente hicieron la relación laboral más llevadera y me beneficiaron en el desempeño del mismo.

Fui malo en historia durante mi educación media y media superior, pero mi memoria es buena para memorizar hechos, fechas, cronologías y discografías de las bandas de rock y blues que me gustan.

He visto realizados dos de mis sueños en relación con la música, conducir un programa de radio y escribir para un periódico. Estás actividades me han hecho muy feliz a lo largo de los últimos siete años.

De adolescente soñaba con asistir a conciertos de rock, género que era mi pasión en aquellos años y lo logré por allá de 1996, vi a Def Leppard y fue un alucine total que me llevó a adquirir un vicio bien fundado de asistir a conciertos, de los cuales he analizado y escrito acerca de la comunión que existe entre todos los asistentes, el comulgar con la expresión libre y sin tapujos de vestir de manera estrafalaria sin recibir crítica negativa alguna por ese hecho. Tu servidor llegó a ser parte de esos especímenes raros que se colgaban broches de bandas de rock y vestía camisetas sin manga. En cierta manera éramos segregados pues no vestíamos decentemente, según los puristas y mochos de la sociedad. Confieso que mi propio abuelo me tachaba de rebelde al ver mis greñas largas y no me auguraba futuro solido alguno. Mi mamá amenazaba cada mes con raparme mientras dormía pues no hacía caso de que debía cortarme el cabello como un muchacho normal.

No mantenía una imagen de “poser” para gritar que era rocanrolero, era la exteriorización de mi identidad. Un amigo me dijo que el rock se lleva dentro y no en las greñas, tenía razón hasta cierto punto, pero supuse que sus papás no le permitían tal barbaridad.

A la vuelta de los años me convertí al blues y he tenido muchas oportunidades de asistir a conciertos de mis favoritos de este género. Hice comparaciones entre uno de rock y uno de blues, me gustó más el blues pues, a pesar de que son artistas reconocidos, al final de su actuación conviven con los fanáticos, se dejan tomar fotos, firman autógrafos a pasto e intercambias algunas palabras con ellos. He sido tan afortunado que en el 2009 pasé más de una hora platicando y bebiendo cerveza con mi hoy amigo Davis Coen sentados en la banqueta.

Concluyo que desde que la música se apoderó de mi alma, subí al cielo y me senté a la izquierda, porque la derecha está ocupada. Ahí vivo…

Esta columna la escribí escuchando Interstate Blues,
Redux, 2009.

Que el blues sea con ustedes.
01 Agosto 2013 03:00:10
Las recomendaciones del mes
Kadavar, Abra Kadavar, 2013

Cuando encontré esta banda, no supe que pensar, mi expectativa era la de un disco de rock duro, solo eso, escuché el compacto y de inmediato traté de buscar en los departamentos de mi mente a donde clasificarlo, tuve que romperlo en tres partes, blues, sicodelia y stoner. Buscando información de ellos para dártela a saber fue difícil. Encontré una página que incluía las tres etiquetas que menciono más una, doom, vaya, no hubiera pensado fusionar el blues con doom, inconcebible para mí, pero siempre abierto, regresé al compacto y aunque no muy convencido, acepté a medias. Lo cierto es que el disco tiene mucha influencia de bandas de la década de los setenta, Black Sabbath y Led Zeppelin mayormente. Hay un sonido duro y denso, suena sucio y distorsionado. He notado que Europa está produciendo bandas muy orientadas al pasado, bandas retro formadas por jóvenes y un caso es el de esta banda originaria de Berlín en Alemania.

Este disco me llevó al sonido del pasado, la portada del disco, mostrando las caras de los integrantes de barba y cabello largos. Cien por ciento recomendable.

Scorpion Child, Scorpion Child, 2013

Rock clásico contemporáneo, curiosa definición del estilo de esta banda. No pudieron haber tenido mejores padrinos para abrir algunos de sus conciertos, ellos son Clutch, probablemente una de las mejores bandas de stoner de nuestros tiempos. Las influencias de la banda formada en Austin, Texas recorren varias décadas y tocan puntos sensibles de ellas, uno de ellos está en la voz que suena a Robert Plant.

Es una banda de cinco miembros lo que hace que la música sea más llena, más solida sin llegar a ser estridente, aun cuando está basada en años pasados como los setenta.

El álbum contiene 10 cortes, todos ellos basados en la misma línea y muy bien ejecutados. En general, la instrumentación está bien realizada. Este es su compacto debut, así que estamos viendo el nacimiento de una banda que promete una trayectoria interesante, no olvides el nombre de la banda que pronto será pan de cada día para tus oídos.

Five Horse Johnson, Last men on earth, 2003

A pesar de existir desde 1995 solo tienen siete compactos, Last men on earth es el número cinco de su carrera. Un compacto con aires stoner pero pisando constantemente la línea del blues, originarios de Toledo, Ohio ellos. Han abierto conciertos para Clutch y al igual que los dos discos que recomiendo arriba, el estilo de Five Horse es con muchos tintes retro, pero con la modernidad y tecnología de los instrumentos ya muy evolucionados.

Estas bandas y otras las escucharás este próximo sábado en Radio Tec Saltillo, 100.1 FM,
http://www.xhins.com a las 10:00 horas.

Esta columna la escribí escuchando The Winery Dogs, The Winery Dogs, 2013.

Que el blues sea con ustedes.
25 Julio 2013 03:00:00
El azul de la vida
Hace algunos días conversaba con una persona muy querida. El tema versaba sobre el esfuerzo que hace mi querido amigo por llamar la atención de una mujer por la que está muy enamorado. Temas siempre rasposos de tratar, pero, -como dije-, es una persona harto estimada y existe amplia confianza para tratar el asunto.

Mientras me contaba sus penas pensaba en los problemas en los que a veces se mete una persona, -todo en pos del amor- medité para mis adentros mientras escuchaba.

A veces las relaciones entre un hombre y una mujer pueden llegar a ser turbias dentro de la claridad de lo que la unión de una pareja debe ser… Ah, el deber ser que jamás se da.

Me doy cuenta de que en algunas relaciones el amor se va acabando, los motivos sobran.

La pareja que busca mi amigo viene de una relación de años que se ha vuelto costumbre, rutina, cotidianidad sosa y vacía. Todas esas mezquindades muchas veces las esconden en el amor y bienestar para con los vástagos cuando los hay, frases como “lo hago por mis hijos”, “ellos no deben sufrir” son excusas tontas que sólo hacen miserable la vida y la envilecen con maltratos y vejaciones que van en contra de la dignidad misma, tanto de la mujer como del hombre.

Buddy Guy en muchos de sus discos deja entrever este tipo de situaciones de pareja, se me viene a la mente “Where the Blues Begins” del álbum “74 Years Young”, que a grandes rasgos la canción habla de poner a un hombre y una mujer juntos que nomás no pueden llevarse bien y ahí es donde comienza el blues, reza de cómo el hombre, sin importar qué, pierde las batallas. Otra canción que plasma este tipo de sentimientos es “Now you’re Gone” del compacto “Bring ‘em in”, aquí Buddy le canta a una mujer que lo deja por otro hombre, le reclama que lo hirió, que se queda con un corazón duro como roca, sin amar y de cómo odia la miseria en que terminó. Palabras sabias y bien vividas, venidas de lo más hondo del corazón mezcladas con blues al más puro estilo de este gran maestro.

Días antes conversaba con otro buen amigo, soltero él y me decía que la vida está llena de regalos que se nos van dando al paso del tiempo. Y cito sus palabras, “algo bueno he hecho en esta pinche vida, hermano. ¿No crees?”. Solo asentí con la cabeza y sonreí sintiéndome cómplice de ello.

Rumié todas estas historias, escuché blues y llegué a una conclusión simple, la vida sigue. Herido, despojado, decepcionado, traicionado o abandonado, la historia del blues de cada uno se va escribiendo, páginas tristes algunas, otras alegres y blancas.

Esta columna la escribí escuchando Buddy Guy, “Bring ‘em in”, 2005.

Que el blues sea con ustedes.
18 Julio 2013 03:00:37
T Model Ford
A estas alturas de nuestra modernidad, globalización y toda esa nueva “cultura” que nos va haciendo perder precisamente nuestra cultura y raíces, es increíble que haya personas que no sepan su fecha de nacimiento.

Muchas de estas personas son regularmente de extracción muy humilde y a duras penas comían a diario. No hablo de nuestra gente en México sino de la raza afroamericana que llegó a la unión americana a trabajar hace ya varios siglos. Nacían en cabañas con muchas carencias, tanto económicas como de higiene, eran atendidos por parteras empíricas y por lo tanto, a veces no registraban a los recién nacidos, o cuando lo hacían, los documentos se perdían, otras veces la misma familia los extraviaba.

De esa generación de raza afroamericana hubo incontables casos en donde hubo promiscuidad y maltrato a pasto.

Este es el caso de este músico de quien hoy te contaré, su nombre en vida fue James Lewis Carter Ford mejor conocido como T Model Ford, quien nació en Forest, Mississippi, su biografía reza que no recordaba su fecha de nacimiento exacta, de niño fue víctima de maltrato por parte de su padre por lo que ese ambiente en años posteriores le fue indiferente.

Tuvo problemas con la ley, fue encarcelado y sentenciado a 10 años, tiempo que se redujo a dos, aun así siguió teniendo problemas con observarla.

Dato curioso que mencionar acerca de su vida personal fue cuando reportó a una revista que tenía veintiséis hijos.

Durante su carrera activa como músico se dedicó mayormente a hacer presentaciones en juke joints y abrió para Buddy Guy en varias ocasiones.

Grabó cinco álbumes para Fat Possum Records y tres más para otras disqueras

independientes.

Su blues es duro, denso y como me comentó un buen amigo, hipnótico, su voz sonaba rasposa, fabricada al más puro estilo de Mississippi, la ejecución de guitarra no era estudiada ni mucho menos, pero al escuchar el todo de su música se puede sentir ese sabor rural del sureste de los Estados Unidos, T Model Ford era una de esas personas para ver en un pequeño bar apestoso a cerveza y tabaco, lleno de gente de color.

Alguna vez viví ese ambiente en un bar de Jackson, Mississippi y se de lo que hablo, sentí ese sabor a blues.

Cada vez son menos las oportunidades de ver ciertos músicos de blues que son pilar de este género musical, cada vez quedan menos eslabones del blues rural de inicios del siglo 20 pasado.

T Model Ford es una de esas personas que me hubiera gustado conocer. Probablemente en otra vida… Descanse en paz T Model Ford.

Esta columna la escribí escuchando “T Model Ford”, Bad Man, 2002.

Que el blues sea con ustedes.

11 Julio 2013 03:00:34
Las recomendaciones del mes II
Buddy Guy, ‘Rhythm & Blue’s, 2013
Sin temor a equivocarme voy a hacer la siguiente aseveración, la más reciente grabación de Buddy Guy, será premiada tanto con Blues Music Awards como Grammys. Son 21 canciones con un amplio abanico de estilos que van desde blueses lentos y densos a composiciones dentro de lo clásico pasando por estilos jazz, swing e inclusive country.

Amén de la variedad de estilos, el compacto está lleno de personalidades importantes de la música, Steven Tyler de Aerosmith, el cantante country Keith Urban, Beth Hart, Kid Rock, Joe Perry, Brad Whitford y Gary Clark Jr.

No quise omitir a ninguno de los invitados en este compacto doble para enfatizar la gama de estilos que el álbum nos da.

Llena y sobrepasa mis humildes expectativas acerca de lo que un álbum de blues debe ser, Rhythm & Blues está hecho para oprimir el botón de reproducción y no volver a tocar el aparato hasta que termine.

El compacto doble está programado para salir a la venta este próximo 30 de julio, cumpleaños del mismísimo George “Buddy” Guy que llega a la edad de 77 años bien cumplidos. Pensé en su edad mientras escuchaba los compactos y llegué a la conclusión de que los años no pasan sobre Buddy, se mantiene excelentemente desde el punto de vista del desempeño artístico, tanto de voz como en la ejecución de la guitarra. La portada del disco es sencilla, fondo blanco, Buddy usando sombrero, camisa negra con puntos blancos al igual que la guitarra, pienso que a manera de homenaje a su madre. Un disco hecho a conciencia, un disco que plasma la esencia humana de este gran guitarrista.

Buddy Guy, V’anguard Visionaries’, 2007
Quise buscar alguna otra grabación del gran Buddy que no hubiera recomendado en el pasado y que fuera importante en su discografía. Escogí las grabaciones de la disquera Vanguard porque representan la oportunidad que Buddy buscaba en Chess Records y que nunca le dieron argumentando que su estilo era muy ruidoso y no vendería. Que equivocado estaba Leonard Chess, Vanguard lo acogió, confió en él y dejaron que grabara su estilo impetuoso e irreverente de hacer blues, desde mi punto de vista, estas grabaciones son el ingreso de Buddy a las grandes ligas de las disqueras. Es interesante escuchar el disco mientras piensas como Buddy mandó al demonio a Chess cuando estos se daban cuenta que habían errado en grande al no contratarlo. Lo habían mantenido como músico de sesión y haciendo unas cuantas grabaciones de manera tímida y reprimida. Valdría la pena escuchar las grabaciones de Chess y compararlas con Vanguard. Bonita tarea me acabo de encomendar… Ya te comentaré en alguna otra ocasión el resultado de esto.

Esta columna la escribí escuchando Buddy Guy, Rhythm & Blues, 2013.
Que el blues sea con ustedes.
04 Julio 2013 03:00:37
Las recomendaciones del mes
Indigenous, ‘Vanishing Americans’, 2013

Un año exacto entre la grabación anterior y esta que recién ve la luz pública. Indigenous regresa a las raíces de sus primeras grabaciones, llenas de ímpetu y energía, tal pareciera que la banda hizo un viaje por los caminos de la experimentación y finalmente regresan al inicio del camino andado por varios años.

“Vanishing Americans” es un disco hecho con aires retro, con la influencia que dio origen al concepto Indigenous, Jimi Hendrix, Stevie Ray Vaughan, Cream y algunos grandes del blues son los cimientos de esta gran banda americana. La guitarra y voz de Mato Nanji son rasposas, voz gruesa, guitarra irreverente con una fineza extraordinaria en la ejecución. La portada del álbum muestra un penacho de guerra de los indios americanos que va con el nombre del disco, sugiere el orgullo de los indios americanos y de cómo fueron despojados de sus tierras, pero las letras de las canciones no hablan de ello. Un gran disco que comprar.

Walter Trout, ‘Luther’s Blues’, 2013

El título del álbum lo explica todo, un tributo, un homenaje de uno de los grandes a un gigante del blues, Luther Allison, estrujante disco que, aunque no iguala lo que Luther hizo con sus canciones, Walter Trout hace su mejor esfuerzo sin mayor dificultad. Incluye dos canciones que a mi gusto, son representativas e icónicas, Cherry Red Wine y Bad Love, estrujantes ambas interpretaciones. No pude evitarlo y terminando con estas busqué el original de Luther y no hay punto de comparación.

No me malentiendas, el disco de Walter es un trabajo finamente realizado, tan bien observado que inclusive la calidad de audio me remontó a los grabados por Allison que hoy día calificaríamos con sonido retro.

La portada del disco es genial, también con un diseño recordando a las que se hacían en la década de los 70. Un disco excelente, digno de ser premiado.

Luther Allison, ‘Where Have You Been? Live in Montreux 1976-1994’, 1997

Este compacto captura lo mejor de lo mejor en vivo de Luther Allison en uno de los festivales más afamados del mundo que se celebra anualmente en Suiza, el festival de jazz de Montreux. Quise recomendarte este compacto a manera de complemento para el de Walter Trout que menciono arriba. Escuchar ambos te dará una mejor perspectiva de Luther y su trabajo en el escenario, por otro lado podrás apreciar el titánico y excelente trabajo que Walter Trout hizo en el estudio de grabación.

Los conciertos de Luther eran maratónicos, hasta tres horas deleitando al público con esa energía y sentimiento de su voz que se percibía con los primeros acordes de su guitarra y la estrujante e impetuosa voz que poseía.


Esta columna la escribí escuchando Luther Allison, ‘Bad News is Coming’, 1973.

Que el blues sea con ustedes.
27 Junio 2013 03:00:13
Blues al cielo II
Tener entre los vivos a quienes nos dieron la vida ciertamente es una bendición sin lugar a dudas. La gran mayoría de las personas que aún tienen a sus padres a veces reniegan de una llamada de atención, un regaño, un buen estirón de orejas por una travesura o una buena borrachera a temprana edad. Yo renegué, me molesté con mis viejos y creo que si les saqué algunas canas verdes.

Como buenos seres humanos, pocas veces entendemos o hacemos caso a un consejo y preferimos experimentar en carne propia un error, algunas veces sabemos que vamos a equivocarnos y aun así lo hacemos, otras simplemente lo hacemos para vivir, de eso estamos hechos los seres humanos, de experiencias, de otra manera seríamos iguales y la vida sería un completo aburrimiento.

Los padres no tienen un manual en mano para educarnos, así que eventualmente también errarán, el detalle es que ellos se han equivocado lo suficiente y tienen derecho de antigüedad para corregirnos, como en las chambas. El libro del blues de la vida de ellos lleva más páginas escritas, así de simple.

El blues de vida de todos nosotros está hecho mayormente de tropiezos más que de aciertos, pero ello nos da experiencia, y aunque biológicamente no exista una persona a quién heredar esa experiencia, sí tendrás alguna otra a quien hacerlo, un sobrino o un amigo que voltea a verte como ejemplo a seguir, siempre los hay.

Hace tiempo tuve una discusión fuerte con una persona allegada que me dijo que no sabía lo que duele un hijo y tuvo harta razón, no lo sé, pero quienes saben lo que duele un vástago desconocen el dolor que produce no tenerlo. No menciono este pasaje por dolor, coraje o sentimiento mezquino, solo hago ver que tan duro es un blues con un hijo como sin él.

La semana pasada perdí a mi fan número uno, tanto de mis programas de radio como de esta humilde columna que hoy lees amigo lector. El miércoles 19 de junio se escribió en mi libro de vida el segundo blues más triste que puede haber, perdí a mi papá. Dura y recia lucha libró mi “huevillo”, como cariñosamente le llamaba yo contra una enfermedad crónica. Fue duro como roca mi viejo, no se rajó ni hasta en el último suspiro, siempre fuerte y luchador. Murió en el seno de la familia, sus hijos y algunos de sus hermanos lo acompañamos. Mis hermanos y yo sostuvimos su mano hasta el último halito de vida, descansó mi viejo finalmente.

Comparto este duro trance con mis lectores no por hacer una novela o historia estrujante que venda. Lo hago para que quienes desprecian a quien les dio la vida dejen de hacerlo y se acerquen a ellos, sólo quieren vernos bien parados en la vida, descansa en paz Jorge Blanco Ortiz, mi papá… Gracias por todo pa’, buen viaje.
20 Junio 2013 03:00:14
Blues al cielo
Hay almas contenidas en cuerpos que cuando se encuentran en esta vida, se conectan de inmediato, se crea un vínculo impenetrable e indestructible, está hecho a base de comprensión, comunicación que eventualmente lleva al amor, no solo físico, sino espiritual y moral.

Hoy, como muchas veces me sucede, mi mente está en blanco sin saber qué escribirte amigo lector, para variar curioseaba la actividad de mis amigos y di con un mensaje de una persona a la que conocí en uno de mis anteriores empleos, el mensaje rezaba: “hoy hace un mes de tu repentina partida”, decía también que no acababa de aceptarlo entre otras cosas. Le llama “mi cielo”, “mi niño” y confieso que sentí sus palabras. Durante el tiempo que convivimos en el trabajo nunca fuimos más allá de la relación laboral, pero siempre tuve un concepto muy bien fincado de su personalidad, mujer recia de carácter firme, pero siempre pensé en ella como un gran ser humano, así, muy humano. No sé porque no había notado que su alma gemela había dejado este mundo como ella lo dice, de manera súbita e
inesperada.

Me impactó la noticia y aun sigo pensando cómo no me di cuenta de ello, uso mi página de Facebook para comunicarme con toda la gente que se toma la molestia de leer mi columna o escuchar mis programas de radio, pero también la uso para saber cómo están familiares, amigos, ex compañeros de trabajo y gente de importancia para mí. Creo que es una herramienta que sustituye la distancia geográfica entre todos
nosotros.

El blues de la vida llevó a Laura a un trance realmente difícil de vivir y superar, la pérdida de un ser querido. Sea cual fuera la causa por la que esa persona tan querida ya no está es lo de menos, solo duele mucho.

Recordé a mi mamá que también fue llamada por Dios a su presencia hace ya poco más de dos años y no puedes evitar darle una hojeada a esa parte triste del libro de la vida. Es difícil llegar a donde ella vivía y no verla, aunque muchas veces llegues buscando. Veo a mi viejo que no para de extrañarla, pero no sé lo que es eso, perder a la pareja.

A finales del 2012 salió a la venta un compacto que inesperadamente se convirtió en póstumo, “Show of Strenght” de Michael Burks, contiene una canción que me dio un golpe en el alma, “Feel Like Going Home”, en ella le dice al Señor que tiene ganas de ir a casa, no sé cómo será pedirle al Todopoderoso que te lleve y te complazca, pero honestamente no quisiera saberlo.

En fin, como siempre he dicho el blues es alegría, es tristeza, es la vida misma. Hoy sentí el blues de otra persona y dolió. Amiga Laura, cualquier palabra que diga no sanará la herida, toma esto como un homenaje a ti y a tu niño que te cuida, tu ángel de la guarda y blues eterno.

Esta columna la escribí escuchando Walter Trout, “Luther’s Blues”, 2013.

Que el blues sea con
ustedes.

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