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Publicado el martes, 20 de enero del 2009 a las 16:00
Monclova, Coah.- Luego de viajar a través de cinco estados de México, y vi-vir por más de tres meses en Monclova, un “hondureño” cansado de su aventura por lograr su sueño americano, se entregó a la Policía Municipal pidiendo que lo deportaran a su tierra natal, pues extrañaba a su familia.
El singular caso se registró al mediodía de ayer en la es-quina de las calles Guerrero y Venustiano Carranza del primer cuadro de la ciudad.
En dicho lugar, Pedro García Madrid, de 21 años de edad, llegó hasta donde estaban elementos conocidos como “policletos”, quienes le preguntaron que si necesitaba ayuda.
García Madrid respondió que sí, y quería que lo llevaran al municipio de San Antonio, Honduras, pues desde hace más de cuatro meses salió de su hogar y ya se quería regresar. Al ser entrevistado por este medio de comunicación, Pedro platicó que al igual que muchos de su país, salió de su casa dejando a su familia, y tenía la ilusión de ir a los Estados Unidos para realizar su sueño americano, y poder ganar billetes verdes.
“Cuando salí de mi casa traía dos mil pesos, que en moneda de México son como mil, y después crucé por Chiapas, ahí unos pandilleros me robaron lo poquito que tenía”, mencionó Pedro.
Después de que fue víctima de los amantes de lo ajeno, el joven comenzó a trabajar como limpia vidrios en los cruceros, donde se ganaba algunos pesos para pasar el día.
García Madrid indicó que el estado de Chiapas permaneció casi por 15 días, hasta que consiguió lo suficiente para trasladarse vía terrestre a Veracruz.
“En Veracruz también trataron de quitarme mi dinero, pero por suerte alcancé a escapar”, argumentó el hondureño a la vez que se reía por lo que le había pasado.
Luego de conocer Chiapas y Veracruz, Pedro llegó a Tamaulipas, ésto cuando ya tenía cerca de 30 días dentro del territorio nacional.
Posteriormente viajó en camión por las ciudades de el puerto de Tampico, Victoria, y otros cuantos pueblos hasta llegar a Monterrey, estado de Nuevo León.
“En Monterrey no me que-dé por mucho tiempo, pues no tenía dinero para conseguir un lugar donde vivir, y apenas me alcanzaba para comer”, platicó el migrante.
Pedro viajó desde la parte sur del país, hasta que arribó a Monclova, donde dijo hizo muchos amigos y decidió que aquí se quedaría, olvidándose de su sueño por ir a los Estados Unidos de Norteamérica.
El joven de 21 años de edad relató a Zócalo que conoció a varios monclovenses con quienes hizo muy buena amistad, incluso lo llevaron a vivir con ellos, en una humilde vivienda ubicada en la calle Once de la colonia Hipódromo.
“Aquí en Monclova trabajé de albañil con mis cuates, y también haciendo block de concreto en una constructora, pero a los patrones nunca les dije que era de Honduras”, comentó en entrevista.
Pedro explicó que por tres meses se mantuvo trabajando en Monclova, mientras que sus familiares vivían con la creencia de que le faltaba poco por cruzar el “río grande” y llegar a Norteamérica.
Finalmente el día de ayer, Pedro, vencido por el cansancio de andar de un lado a otro por los distintos estados de México, decidió ir con la policía municipal, y pedirles que lo detuvieran para que las autoridades migratorias lo llevaran de vuelta a su tierra natal San Antonio. Honduras.
“Me gustó mucho estar por acá, pero también extraño a mi familia, por eso decidí regresarme, pero como no tengo mucho dinero mejor me entregué a la policía para que me ayudaran”, concluyó Pedro García, quien argumentó haber disfrutado mucho de su aventura por México.
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