Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
México envía el primer embarque de productos porcinos hacia Filipinas Precio del dólar: El peso mexicano marca su peor nivel desde agosto 2025 Torreón incrementa vigilancia y el contacto ciudadano para fortalecer la seguridad Origen de ‘El Exorcista’: ésta es la historia real que inspiró el clásico del cine de terror Lluvias dejan 1.6 pulgadas de agua; ingresara frente frío en Piedras Negras

Zócalo

|

Clasificados

|

Información

< Clasificados

Clasificados

Pierden mucho tiempo a la espera de que pasen las combis en Valle Poniente

  Por Leticia Espinoza

Publicado el domingo, 25 de enero del 2009 a las 16:00


“Estar lejos de casa es difícil, pero nosotras sabemos a los que venimos, y es esa responsabilidad y la confianza

Saltillo, Coah.- “Estar lejos de casa es difícil, pero nosotras sabemos a los que venimos, y es esa responsabilidad y la confianza en nosotros de nuestros papás la que nos impulsa a seguir estudiando”, en esta frase se refleja el pensamiento de las jóvenes de la Residencia Universitaria Femenil de la UAdeC “Profesora Angélica Narro”.

Este sitio les ofrece a las jóvenes foráneas la oportunidad para que puedan estudiar en la Universidad, y que en estos tiempos representa ahora para ellas un importante ahorro.

Martha Anahí Rivera es originaria de San Buenaventura y cursa el curto semestre en la Facultad de Ciencia Químicas. Tras un año y medio de vivir en la residencia su conducta la ha llevado a ser la coordinadora de las 33 jóvenes que viven dentro de la casa.

“Llevo un semestre de coordinadora, se elige por el comportamiento y los horarios, porque hay chavas que tienen horarios muy ocupados y otras van muy seguido a sus casas, entonces se necesita tener mucha responsabilidad para estar pendiente de lo que sucede en la casa, porque nunca se debe quedar sola, incluso si yo no estoy, alguien se queda a cargo”, menciona Martha.

Lo más difícil para todas ha sido llegar a una ciudad que no conocían y extrañar a la familia, sin embargo, la convivencia dentro de la residencia las hace sentirse acogidas, pues quienes llevan más tiempo en la ciudad les enseñan el camino.

La soledad, entonces, no es entera, y al menos las consuela el saber que al regresar de clases tendrán un plato de comida caliente en la mesa.

Para Wendy Vallejo y su familia la residencia representó un alivio, pues hace un semestre llegó desde Nava a Saltillo para estudiar en Medicina sin saber dónde quedarse.

“Aquí sí es muy económico, más que en otro lugar, más ahora que me dicen en casa que sólo gaste lo necesario”, expresa.

Wendy, Juanita Romo y Paola (procedentes de Lamadrid y Frontera) apenas llevan unas cuantas semanas, pero ya se sienten integradas y no piensan regresar a sus hogares en el corto plazo.

“Casi nadie piensa en regresar a casa, a veces se van por cuestiones económicas o porque quieren vivir solas, pero muchas se arrepienten. En general aquí el costo es accesible, son 750 pesos para todos los servicios mensualmente, y a diferencia de otras partes aquí nunca te sientes sola, y alguien siempre te acompaña cuando quieres hacer algo”, explica la coordinadora de las muchachas.

En un ambiente de grupo definitivamente son las reglas las que hacen que todo funcione, y pese a lo que muchos piensan, a ellas no les parecen pesadas: “Esto nos sirve como una guía, lo que sí es que hay que respetar los horarios y llegar antes de las 9:45. Sólo se permite la entrada de mujeres, pero en general todo es accesible, tenemos un salón donde estudiar y hacer tareas con las compañeras, y el derecho a dos permisos al mes para llegar a las 2:00 de la mañana, si no, se tienen reportes”, aclara Juanita.

Estas reglas y el compromiso con sus hogares, donde hacen el esfuerzo para que terminen sus estudios, representan para ellas su principal motivación.

Notas Relacionadas

Se atoran en INE para elegir presidencia provisional

Hace 3 dias

Relatos y Leyendas: La apedreada

Hace 4 dias

Más sobre esta sección Más en Clasificados