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Por
Luis Lemini
Publicado el viernes, 30 de enero del 2009 a las 16:00
Saltillo, Coah.- Siempre acompañada por sus pulseras y reconocida por su elegante forma de vestir, Hortensia Valdés de Valdés se encaminó en una vida de respeto, sinceridad, tolerancia y dedicación hacia la familia en la que depositó su tiempo y sus deseos de felicidad.
El pasado lunes cumplió 104 años y se convirtió en una de las mujeres más longevas del estado. Días después, una complicación en las vías respiratorias causadas por una neumonía la hizo permanecer en reposo, para después quedarse en un sueño profundo que la conduciría hacia un lugar mejor.
Fue una mujer religiosa, católica y fiel devota de la Virgen de Guadalupe, por lo que cada domingo acudía a la iglesia para refrendar su agradecimiento hacia Dios, aunque en los últimos años se conformaba con escuchar la misa por televisión.
Amigos y familiares acudieron a la iglesia de San Pablo Apóstol para darle el último adiós, justo en la casa de Dios, donde ella acostumbraba a permanecer en silencio para intensificar sus momentos de reflexión.
“Tenchita”, como era conocida por sus seres queridos, formó parte del festejo Memorias del Milenio, realizado en septiembre pasado por Zócalo Saltillo, en donde se rindió homenaje a las personas más longevas de la ciudad, donde participaron 14 personajes locales que han sobrepasado los 100 años de edad, teniendo la oportunidad de conocerse y mostrar el frenesí que los mantiene en pie.
Fue ahí donde abrió su corazón y compartió los momentos más importantes de su vida, desde su nacimiento en Piedras Negras, donde creció al lado de sus padres y hermanos en una vivienda modesta, recordando una infancia feliz en la que el aire limpio y las flores eran la principal característica de su casa.
Llegó a Saltillo desde joven, antes de que su marido Armando Valdés (+) fuera contratado en una empresa americana dedicada a la extracción de ixtle, palma y lechuguilla. Desde entonces adoptó esta ciudad como su consentida, sobre todo por la majestuosidad de la Catedral de Santiago y el Santuario de Guadalupe.
De hecho, insistió en que su boda se realizara en el Santuario, pues en vida “Tenchita” le tenía los mejores recuerdos. “Es una iglesia muy hermosa, preciosa que estaba ese día (en su boda); siempre con mucha gente que va a la adoración”.
Tomó el primer apellido de su esposo Armando, quien fuera su compañía en los momentos de satisfacción y gozo que le provocaran sus seis hijos: Armando, Valeriano, Sergio, Jaime, Francisco Javier y Jorge, quien falleciera durante su juventud.
Fue una mujer dedicada al cuidado de sus hijos, a quienes acostumbraba consentir por medio de la cocina.
Su casa sigue adornada con un sinfín de retratos colocados sobre la pared y colocados en los muebles de su sala. Se trata de una vida que alimentó de recuerdos, en donde puede ubicarse con facilidad a cada uno de sus 27 nietos; los sucesos más importantes como las bodas y los festejos de cumpleaños, y los retratos de antaño que mostraron la felicidad que siempre caracterizó a Hortensia.
» Hortensia Valdés Villarreal dedicó su vida a su familia.
» Nació en Piedras Negras en 1905.
» Inculcó infinitos valores en sus seis hijos.
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