Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Primer cumpleaños Brillith debuta en sociedad Propone reducir uso de celulares en las aulas… En la dulce espera Alerta ganadera

Zócalo

|

Clasificados

|

Información

< Clasificados

Clasificados

Santuario de Guadalupe lugar para fortalecer el alma

  Por Oscar Villalba

Publicado el martes, 19 de marzo del 2013 a las 14:00


Principio y fin de muchos nigropetenses que recibieron ahí las aguas bautismales y el último adiós en misa de cuerpo presente...

Piedras Negras, Coah.- Honrar al pasado nos permite estar al tanto del rumbo a seguir y explicar la fuerza de la fe, amor y apego de los creyentes católicos al primer templo en la historia de Piedras Negras, que hoy identificamos como el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe.

Para el obispo Alonso Garza Treviño, el santuario con la grandeza en sus muros y fachada en su construcción, nos refleja la dedicación y el trabajo de los habitantes de Piedras Negras, de aquellos que lo forjaron y que lo construyeron, pero además representa haber sido el primer templo de Piedras Negras y éste es un emblema.

La torre del santuario es un punto de encuentro, uno de los edificios que más representan a esta frontera, por ello para el prelado esta ciudad no sería la misma, además de lo que representa el haber vivido algún acontecimiento como es el bautizarse, confirmación, la primera comunión, casarse o haber despedido a algún ser querido.

Rostro de esta frontera
Este templo dice el obispo que es uno de los más visitados de Piedras Negras, un espacio donde muchos se han encontrado con Dios y con la Virgen de Guadalupe, lo que significa mucho para los mexicanos y concretamente para Piedras Negras, un recinto para la fe del creyente.

Hombres y mujeres que con su esfuerzo participaron inventando nuestro presente desde la fecha de su formación, allá por el año de 1859, la cual es imprecisa para los historiadores y para los propios religiosos, pero que se menciona en el tiempo como el año en que se creó.

El Santuario de Piedras Negras nos permite compartir una memoria común que recuerda que tenemos un mismo origen y de que somos parte de algo que nos da identidad, donde el bien común marca el rostro de esta frontera, motivado y alentado por la creencia en la Virgen Morena.

El templo de Guadalupe es un ejemplo de lo que sucede en nuestro país, donde en cualquier pueblito o ciudad la Virgen Guadalupana significa mucho y donde ella representa en la historia de México un pilar en la evangelización del pueblo durante la época de la Nueva España.

Se menciona que la Virgen fue la que abrió camino, así lo expresó el Vicario Iván Colunga, quien la menciona como la responsable de que los naturales de aquel tiempo aceptaran a la Iglesia Católica.

La historia de Piedras Negras es inseparable de los cambios que la ciudad ha vivido y su iglesia de Guadalupe no es la excepción a la de otras ciudades, porque aquí también tiene un gran peso, “lo que tiene valor y mucha importancia para el pueblo católico, el expresar su amor a la Virgen”.

Así podemos entender el progreso y los cambios que se dan en donde se venera y se piensa en la Virgen de Guadalupe, donde se le rinde tributo y donde el alma se fortalece, pero también donde el creyente encuentra la sonrisa de la Virgen cual madre ilusionada en hacer de esta ciudad un punto de paz, de progreso y reflexión en momentos de angustia y tribulación.

Patrimonio cultural
La belleza arquitectónica de la que todos somos herederos nos recuerda que el santuario es un patrimonio cultural, un monumento nacional protegido por el INAH y bajo la responsabilidad de cada uno de nosotros en contribuir para su conservación, sin olvidar que su cuidado requiere de renovado ahínco para transformar todo aquello que pueda trastocarlo y dañarlo.

La Virgen de Guadalupe es considerada uno de los pilares de la fe y por ello al hoy santuario en su honor se le llama “la iglesia del pueblo”, templo tradicional y de mucho tiempo el lugar donde muchos se casaron, después bautizaron a sus hijos, donde los domingos asisten a misa y “donde no le fallan a la Virgen”, lo que se perpetúa hasta el día en que se recibe la misa de cuerpo presente.

Hoy el santuario es el único lugar donde se ofician misas a las 7 de la mañana, no hay otro templo que así lo haga, es el lugar donde se celebran entre semana un promedio de cuatro a cinco misas y que de manera frecuente es visitado por los migrantes y residentes en los Estados Unidos.

Es al INAH a quien está obligado a entender y determinar las medidas a tomar para la conservación y eliminación de riesgos de este inmueble, que es considerado monumento nacional y patrimonio de esta ciudad.

Párrocos que la han acompañado
Otto Schober, historiador oficial de Piedras Negras, describe cómo desde el púlpito del hoy santuario fueron enviados los primeros mensajes de evangelización por sacerdotes diocesanos, así como de religiosos a los que aún se les recuerda, postura que fue avalada por el párroco José Guadalupe Valdés.

Tal es el caso de Jesús María Esparza, sacerdote jesuita a quien se le sitúa entre 1918 a 1921, otro más es Nicanor González de origen español y quien falleció en 1923, sustituido por José María Siller.

Fue a María Siller a quien le tocó en suerte el periodo conocido como la Guerra Cristera, que ante la persecución religiosa provocó el cierre de la parroquia y ésta dejó de funcionar por un periodo de dos años.

A su apertura el 29 de julio existe el antecedente de la llegada del padre Martiniano Ruiz, quien tuvo la tarea de reconstruir y volver a hacer funcional la parroquia y con ello restablecer el culto con la colaboración del pueblo creyente.

El historiador hace remembranza al siniestro ocurrido el 15 de mayo de 1935, cuando un incendio provocado por una explosión de un tanque de gas butano destruyó el techo del templo. Los daños fueron reparados con la ayuda del obispo Jesús María Echevarría, lo que permitió el 12 de diciembre de ese mismo año que el templo volviera a funcionar.

Concurrió en esta época en que el templo se construyó con pilares más gruesos, reforzados con ladrillos y donde el techo se construyó de concreto con armazón de fierro.

Testimonios de quienes conocen nuestro pasado relatan que fue en la época en que ofició el padre Ruiz, cuando se reconstruyeron los altares, se hizo el piso en forma de rombos y donde el aforo de la parroquia se incrementó porque la iglesia creció a lo alto y a lo ancho.

El padre Ruiz murió el 29 de diciembre de 1939 y su labor la continuaron otros sacerdotes de la región y de Saltillo, entre ellos Epifanio Ocampo, José Salvador Flores, Ernesto Cadena y Pedro del Real.

Le tocó al padre José Salvador Flores quedar al frente desde diciembre de 1939 hasta febrero de 1940, en que fuera relevado por el padre Joaquín I. González de la Diócesis de San Antonio, Texas, lo que le fue cuestionado por la Secretaría de Gobernación y por eso tuvo que abandonar nuestro país.

Le correspondió al padre José Jáuregui estar al frente y formalizar que el altar de la Virgen de Guadalupe se construyera de mármol.

La retentiva de Otto Schober nos recuerda que en agosto de 1950 se ofició una misa solemne que presidió el obispo Jesús María Echevarría para celebrar los 100 años de Piedras Negras, ocasión que aprovechó para colocar la primera piedra de las torres, mismas que hoy luce y distinguen la fachada del santuario.

El cronista pide no olvidar los acontecimientos del 28 de junio de 1954, cuando la ciudad sufrió una inundación y el agua llegó hasta el altar mayor.

Por los hechos que marcaron el rumbo y la historia, el párroco Jáuregui merece una mención especial y se le recuerda con cariño y respeto por aquellos que conocieron el esfuerzo de su obra, así se pronuncian aquellos creyentes religiosos que aún le recuerdan.

Con la creación de la nueva Diócesis de Piedras Negras por parte del Episcopado Mexicano, la Iglesia de Guadalupe estuvo a punto de ser convertida en la nueva catedral; el obispo de la Diócesis de Saltillo, Raúl Vera López, fue quien inició las gestiones para convertir el templo en santuario, lo que fue decretado el 12 de marzo del 2003.

Notas Relacionadas

Ceci Flores envía carta a ‘El Chapo’; pide información sobre su hijo y desaparecidos

Hace 2 dias

Más sobre esta sección Más en Clasificados