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Publicado el viernes, 27 de febrero del 2009 a las 16:00
Ramos Arizpe, Coah.- El Aeropuerto Internacional Plan de Guadalupe fue por unas horas el lugar más seguro en todo México, esto con motivo de la cuarta visita a Coahuila del Presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa.
Son las 8:00 horas, personal de de Servicios Estatales Aeroportuarios, así como trabajadores de las distintas empresas que se ubican en la terminal, comienzan a llegar a sus respectivos lugares de trabajo sin embargo, elementos del Estado Mayor Presidencial vestidos de civiles los interceptan y les piden que se dirijan la sala de espera, pues los revisarán uno por uno para corroborar que ahí trabajan.
“¿Con quién trabajas, cuál es tu puesto, quiénes son tus compañeros?”, fueron algunas de las preguntas que debieron responder los empleados para pasar la supervisión de seguridad. “En otras visitas no habían estado tan estrictos”, comentó un trabajador del SEA, “yo creo que es por la situación que se vive en el país”.
El acceso a la terminal aérea fue limitado, los puntos de control impidieron el acceso y a todas las personas que arribaron se les detuvo, aunque trajeran gafete del SEA, incluso algunos repartidores de periódicos que visitan diariamente la terminal fueron obligados a salir de sus vehículos, para que el personal revisara sus pertenencias y así descartar cualquier riesgo.
Aunque las horas parecían trascurrir en calma, ésta se rompía cada vez que los militares cruzaban el estacionamiento y salían rápidamente para hacer algún rondín, o cuando los vagones, repletos de agentes especiales, entraban y salían para dar indicaciones, ya que la autoridad del aeropuerto pasó a manos completamente del Estado Mayor Presidencial.
Las inmediaciones de la terminal aérea no fueron la excepción, ya que se colocaron militares desde el paso a desnivel de Campanares, en Saltillo, hasta el puente que pasa por encima del bulevar Manuel Acuña, en Ramos Arizpe; asimismo, en los puentes peatonales se observaron soldados vigilando el perímetro.
En las colonias aledañas fue posible observar rondines militares constantemente, tanto en la colonia Santa Fe, como en La Soledad, y hubo quien aseguró que la malla perimetral que rodea la pista estaba resguardada por un soldado cada ciertos metros, lo que dejaba impenetrable la zona para cualquier persona que no tuviera asunto ahí.
Finalmente, cerca de las 12:20 horas, se permitió el acceso a algunos medios, pero sólo a la terminal, ya que la llegada del Primer Mandatario se esperaba en el hangar del Gobierno del Estado, al cual no hubo acceso, sólo para las autoridades que lo recibieron.
El reloj marcaba las 13:30 horas cuando algunas personas comenzaron a llegar a la terminal, entre ellos el delegado de la Comisión Nacional del Agua, José Guillermo Barrios Gutiérrez, y el delegado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Fernando Gutiérrez.
Ambos recibirían a José Luis Luege Tamargo, delegado de CNA, y a Juan Rafael Elvira Posada, secretario de Medio Ambiente, quienes llegaron a las 14:00 horas a bordo de un Lear Jet, matrícula XA-Mex, para posteriormente dirigirse a comer y dar un recorrido a la planta tratadora de aguas residuales en Saltillo.
“Venimos a un evento con el señor Presidente para inaugurar la planta de tratamiento (de agua) de Saltillo, un planta fundamental para esta ciudad porque van a tratar entre ella y la del Gran Bosque, el 100% de las aguas residuales, dando así un equilibrio ecológico a los arroyos y la posibilidad de usar esa agua tratada para la agricultura, pero eventualmente, en la zona industrial, lo que pone a Saltillo en un nivel importante de saneamiento a nivel nacional”, comentó Luege Tamargo.
El momento del arribo del Presidente se acercaba, lo que era evidente con la presencia de cuatro camionetas Suburban negras, algunas con placas de Monterrey y del Distrito Federal que se colocaron dentro del hangar del Estado, mientras que afuera, cinco patrullas de la PFP, así como ocho motociclistas de la Policía Estatal afuera del edificio.
Cerca de las 15:30 horas arribó el gobernador Humberto Moreira Valdés, quien junto con el diputado local Fernando de las Fuentes, el diputado federal Jericó Abramo Masso y el magistrado presidente del Tribunal de Justicia, Gregorio Pérez Mata, recibirían al presidente Felipe Calderón.
Al mismo tiempo, elementos del Ejército mexicano salieron a realizar rondines en la pista, a bordo de una Hummer beige, que recorrió el terreno, mientras que una ambulancia del IMSS, las cuatro Suburban, varias patrullas y vagones de elementos del Estado Mayor se colocaban para esperar la llegada del avión.
A las 16:30 horas en punto, el avión presidencial Benito Juárez TP-01 –un Boeing 757– del Ejército mexicano tocó tierra, a lo que inmediatamente personal del SEA colocó dos escaleras para que bajaran alrededor de 50 personas, hechos que pasajeros que se dirigían a México siguieron sin perder detalle; sin embargo, no fue posible distinguir al Presidente, que, igual como llegó, salió rápidamente hacia la planta tratadora resguardado por un fuerte dispositivo de seguridad.
El operativo inició desde el miércoles a las 9:30 horas con la llegada de de tres aviones Boeing 737, con 300 efectivos, entre Estado Mayor, militares y Policía Federal.
PROTEGIDO
45 soldados a bordo de tres hummers resguardaron el aeropuerto
cerca de 50 elementos de la PFP se desplegaron en la terminal
entre 40 a 50 elementos del Estado Mayor vigilaron el sitio incluyendo la torre de control
cerca de 15 elementos estatales prestaron apoyo
» Hubo elementos caninos detectando explosivos.
» Al lugar arribaron militares con aspecto de francotirador para vigilar las cercanías del terreno.
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