Clasificados
Por
Ruta Libre
Publicado el martes, 1 de abril del 2014 a las 23:48
Por Aliado número uno / Saltillo.- Aquella noche, la oscura calle Mina, en el Centro de la ciudad, fue el escenario donde un sujeto amagó con un arma blanca al chelista y a su novia, cuando salían de una reunión y se disponían a subir a su vehículo.
La tragedia vino cuando el músico saltillense opuso resistencia, que desató un forcejeo en el que el músico quedó en desventaja. La batalla se extendió por la calle, según los rastros de sangre que quedaron en el asfalto, huellas del acto en el que el criminal le propinó varias puñaladas.
La sociedad se indignó y el S.O.S. fue lanzado desde diversas voces de la capital, sin éxito. Hoy los ilícitos se cometen a plena luz del día, se han convertido en el pan de cada día. Las autoridades encargadas de la seguridad demuestran constantemente incapacidad.
La cifra de robos a comercios y transeúntes se disparó en un 12% al tercer mes del año. Saltillo ya es la capital de la burla de los delincuentes, y comprueban que en los últimos seis años, la inseguridad no sólo es el “dolor de cabeza” para la autoridad municipal, sino también para las principales víctimas: los ciudadanos.
Todos los sectores están desesperados, de enero a febrero de este año, 155 personas han sido detenidas por el delito de robo, de ellas 67 quedaron en libertad por haber obtenido el perdón de sus víctimas y sin dejar rastro del delito cometido.
De plano, los representantes de la Cámara de Comercio aseguraron que la mayoría de las ocasiones “perdonan” al delincuente por temor a represalias. Muchas de las personas que son detenidas y son puestas a disposición del Ministerio Público obtienen el perdón de una manera muy sencilla.
Este temor, lleva a que los mismos delincuentes vuelvan a hacer de las suyas y tal vez con mayor fuerza, lo que es un agravante que impide alcanzar una fianza, pues si alguien obtiene el perdón, finalmente aparece como que nunca ha sido sentenciado y no tiene antecedentes penales.
El grito desesperado desde la boca de los ciudadanos es cada vez más fuerte, sin embargo, tal parece que los oídos sordos de las autoridades municipales y estatales son más grandes a cualquier reclamo.
Más sobre esta sección Más en Clasificados