Nacional
Por
Sin Embargo
Publicado el domingo, 6 de abril del 2014 a las 05:13
Ciudad de México.– Hace un par de meses se hablaba de Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, el líder del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Distrito Federal, como el hombre más temido de la capital, ahora, el partido que lo encumbró le dio espalda tras desatarse un escándalo de una red de prostitución desde sus oficinas, presuntamente pagada vía la nómina del instituto político.
Una investigación periodística divulgada el miércoles por Noticias MVS lo señala de usar sus oficinas del PRI como templete para pagar prostitutas quienes deben estar a su disposición las 24 horas del día, tras las revelaciones pidió licencia a su cargo como líder del partido.
César Camacho Quiroz, dirigente nacional del PRI, fue el encargado de informar que, temporalmente, la presidencia del instituto político en la capital sería asumido por Laura Elena Arellano Gilmore, que era la secretaria general.
El noticiero reveló grabaciones de empleadas del PRI que dan detalles de la vida sexual del ex líder priista. Una reportera de MVS se infiltró en las instalaciones. Luego de leer un anuncio en el diario El Universal, llamó a un número telefónico y se le informó que el trabajo era como escort en un partido político y le informaron que llevara un cambio de vestido y tacones, “pueden llegar vestidas de mezclilla, pero se cambian en el lugar”, le dijeron.
En la red, las mujeres son llamadas “niñas”. Gutiérrez llegó a la dirigencia priista a finales de 2012 en medio de amenazas a líderes, adversarios enviados al hospital con golpes durante las asambleas en las que buscaba la presidencia local, las bardas pintarrajeadas y cristales rotos de sede.
El priista es hijo de Rafael Gutiérrez Moreno, el histórico líder de los pepenadores del Distrito Federal. En 1968, cuando vio la primera luz, Santa Cruz Mayehualco, Santa Fe y el Cerro de la Estrella eran territorios de su padre. Ahí estaban fincados sus negocios: los basureros del Valle de México. Llegar y encajar el botín negro en la alfombra de lodazales significaba algo más que ser un jefe.
Era ser el dueño de todo. Un cacique. Y algo era exigible: estar rodeado de mujeres. En una entrevista concedida a SinEmbargo en julio de 2013, se autodefinió como “hombre justo” al que le dan “mucha tristeza todos los mitos que se han construido de mí y que se han vuelto mitotes mediáticos.
A veces los medios, por tener nota, inventan cosas de mala leche”. “Los otros que han inventado este tipo de versiones falsas. Yo hace rato le comentaba a alguien: ‘Me vas a llamar violento, dime por qué me estás llamando violento. ¿Qué te dijeron? ¿Que yo he sido violento? O porque tú tienes una foto, un video, una denuncia penal que hayan hecho en mi contra para decir que soy violento’.
Eso sí que es una prueba, lo demás es ficción mediática”, justificó ante el reportero. Aseguró que salvaría de la “bancarrota” a su partido que fue borrado del mapa capitalino desde hace 16 años, ahora su partido lo borró del mapa tras el escándalo.
Más sobre esta sección Más en Nacional
Hace 4 horas
Hace 5 horas
Hace 5 horas
Hace 6 horas
Hace 7 horas
Hace 9 horas
Hace 10 horas
Hace 10 horas
Hace 10 horas
Hace 11 horas
Hace 11 horas
Hace 12 horas