Cd. Acuña

Publicado el viernes, 18 de abril del 2014 a las 14:01
Acuña, Coah.- Cientos de personas se dieron cita en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe para ser partícipes de la ceremonia del lavatorio de pies y bendición de panes a fin de recordar no sólo el pasaje bíblico de la última cena de Jesús de Nazaret con sus Apóstoles, sino también la humildad del hijo de Dios, por lo que con esta celebración inicia la recta final de la temporada de Cuaresma.
Durante la homilía el párroco Sabino Gámez Pérez manifestó que tras esta celebración Jesús dejó instituido el sacramento del sacerdocio, por lo que podió a los ahí presentes orar por todos los sacerdotes a fin de que éstos sean iluminados y cumplan con su encomienda.
Dijo que la Eucaristía que es el cuerpo y la sangre de Cristo, fue otra de las instituciones que Jesús dejó a sus discípulos al compartir con ellos el pan y el vino, preparando de esta manera el camino a la salvación y a la vida eterna, “éste es el compromiso que tenemos con nuestros hermanos”.
Frente al altar el párroco lavó y besó los pies de cada una de los discípulos representados por personas de todas las edades, a quienes exhortó a realizar lo mismo con sus semejantes en señal de humildad de la misma manera en la que el hijo de Dios lo hizo en aquellos tiempos.
Según el evangelio, el lavatorio de pies muestra la humildad con la que Jesús sirvió de corazón a su pueblo, esta es una virtud que debe de cultivarse día tras día, tras esta celebración Jesús se retiró a reflexionar en el Huerto de los Olivos, siendo presa del miedo y la angustia de sentir la cercanía de la muerte.
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