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Infonor
Publicado el miércoles, 30 de abril del 2014 a las 14:00
Saltillo, Coah.- El protocolo de seguridad para unidades médicas que hace dos años se estableció en Coahuila dispone que cerca de las clínicas y hospitales no deberán operar vendedores ambulantes, ni establecimientos callejeros de comida, pero la violación a esta medida es evidente en instalaciones del IMSS y en el Hospital Universitario.
En el apartado de infraestructura exterior que deben tener las unidades médicas, se establece que las instituciones de salud deben contar con barda perimetral iluminada, así como casetas de control de acceso vehicular y peatonal y solicitar el apoyo a las autoridades municipales a fin de crear un entorno seguro de las áreas urbanas adyacentes o convergentes.
Afuera de los hospitales, clínicas y centros de salud de cualquier institución, pública o privada, debe haber iluminación suficiente y se debe prohibir el establecimiento de vendedores ambulantes en el exterior del inmueble, pero en algunos casos esta medida solamente se respetó durante unos meses.
El Gobierno del Estado, a través del Consejo Estatal de Salud, creó el Protocolo de Seguridad para Unidades Médicas en un momento en que la inseguridad y la violencia afectó a los pacientes y personal médico de diversos hospitales.
Grupos de pistoleros irrumpieron armados en varios hospitales y clínicas para que los médicos y enfermeras atendieran a sus compañeros heridos luego de enfrentamientos a balazos, y hubo situaciones en las que personal médico fue secuestrado. En el caso de Saltillo, hubo tiroteos afuera del Hospital General y de algunas clínicas del IMSS.
Como parte de las medidas de seguridad se establecieron nuevas reglas para evitar que personas externas a los hospitales y clínicas entorpecieran el desplazamiento de autoridades ante situaciones de riesgo y las autoridades consideraron que los comerciantes ambulantes deben estar al menos a 50 metros de distancia de las instituciones de salud.
Sin embargo esta medida no en todos los casos se respeta. En la banqueta que está junto al acceso y la explanada del Hospital General de Saltillo hay vendedores de comida, refrescos, dulces y frituras.
En la clínica 2 del IMSS, sobre el bulevar Venustiano Carranza, y afuera del Hospital Universitario, en el poniente de la ciudad, el problema es más evidente, pues los vendedores de tacos, refrescos y frituras se encuentran a unos metros del acceso de ambulancias y del personal y pacientes.
El protocolo también establece la necesidad de aplicar el reglamento de alcoholes para evitar la venta de bebidas embriagantes en las inmediaciones de las unidades hospitalarias; que los taxis adscritos al sitio cuenten con sus permisos y licencias correspondientes y para efectos de registro e identificación, los conductores de los taxis deberán acreditarse ante la Comisión Interna de Seguridad.
También se estableció la necesidad de establecer paradas oficiales del transporte urbano en áreas que no obstruyan los accesos de personal y usuarios al inmueble.
“La Comisión Interna de Seguridad se coordinará con las fuerzas de seguridad pública para establecer rondines o patrullajes periódicos en la zona perimetral”, se establece en el protocolo.
Invaden vendedores espacios en hospitales
Afuera de los hospitales, clínicas y centros de salud de cualquier institución, pública o privada, debe haber, según manda el protocolo de seguridad para unidades médicas, iluminación suficiente y se debe prohibir el establecimiento de vendedores ambulantes en el exterior, pero en algunos casos esta medida sólo se respetó durante unos meses.
El Gobierno estatal creó el Protocolo de Seguridad para Unidades Médicas.
Como parte de las medidas de seguridad se establecieron nuevas reglas para evitar que personas externas a los hospitales y clínicas entorpecieran el desplazamiento de autoridades ante situaciones de riesgo y las autoridades consideraron que los comerciantes ambulantes deben estar al menos a 50 metros de distancia de las instituciones de salud.
Sin embargo esta medida no en todos los casos se respeta. En la banqueta que está junto al acceso y la explanada del Hospital General de Saltillo hay vendedores de comida, refrescos, dulces y frituras.
En la Clínica 2 del IMSS, sobre el bulevar Venustiano Carranza, y afuera del Hospital Universitario, en el poniente de la ciudad, el problema es más evidente, pues los vendedores de tacos, refrescos y frituras se encuentran a unos metros del acceso de ambulancias y del personal y pacientes.
El protocolo también ordena aplicar el reglamento de alcoholes para evitar la venta de bebidas embriagantes cerca de las unidades hospitalarias; que los taxis adscritos al sitio cuenten con sus permisos y licencias y que los conductores se acrediten ante la Comisión Interna de Seguridad.
También se estableció la necesidad de establecer paradas oficiales del transporte urbano en áreas que no obstruyan los accesos de personal y usuarios al inmueble.
“La Comisión Interna de Seguridad se coordinará con las fuerzas de seguridad pública para establecer rondines o patrullajes periódicos en la zona perimetral”, se establece en el protocolo.
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