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Yadira Leos
Publicado el miércoles, 28 de enero del 2015 a las 15:00
Saltillo, Coah.- En Coahuila 6 mil niños sufren violencia intrafamiliar. Los pequeños, en su mayoría, padecen de omisión de cuidados por parte de los progenitores. La Región Sureste encabeza las estadísticas.
Fátima es una pequeña de tan sólo 6 años, que después de terapias en el CAIF puede relatar los golpes y vejaciones que sufrió con su mamá Chely, y a pesar de su corta edad, sabe que el último lugar donde desea estar es en la casa de su progenitora, a quien en sus sueños la identifica como una bruja.
Mientras juega en el castillo de plástico de Las Princesas, que adorna el patio de su colegio, platicó. “Mi mamá me pega en la cara, me arrancó el pelo, me acerca a la estufa para que me queme y me sacó de la escuela para vender chicles. Me da miedo en las noches porque sueño que la bruja me quiere llevar a su casa”.
La familia de Fátima se desintegró hace dos años. Juan, su papá, decidió separarse por las constantes peleas que tenía con Chely, quien después de un matrimonio fallido decidió iniciar una relación con una persona de su mismo sexo.
Fue una llamada anónima que hicieron a la casa de Juan para denunciar que la pequeña Fátima sufría de maltrato y que no acudía a la escuela, por lo que visitaron a Chely y cuestionaron a Fátima. Al percatarse del maltrato, acudieron a la Procuraduría de las Niñas, los Niños y la Familia.
“Mi mamá me sacó de la escuela para vender chicles”, apunta la niña de cuerpo frágil y de pelo escaso en un lado de cabeza, pues apenas está creciendo; hace unos meses Chely le estiró tan fuerte que terminó por arrancárselos.
El amor y la seguridad que ahora le brinda la familia paterna es lo que le permite a Fátima relatar lo que sucedió en la casa de la colonia Postal Cerritos, donde vivía con su mamá y su pareja Glenda.
“Glenda y mi mamá se besan en la boca y cuando hacen travesuras me acuestan en el piso y me dan una cobija para que me tape”, refiere la menor, que en todo momento muestra nerviosismo y frota sus manitas.
Agregó: “Cuando mi mamá se iba a los bailes a los ranchos me dejaba solita en las noches, pos sí me daba miedo, pero me acostaba a ver televisión, hasta que me quedaba dormida”, concluyó la charla Fátima mientras se columpiaba.
LUCHAN POR FÁTIMA
El papá de Fátima y su abuelita Isela luchan en los tribunales para obtener la custodia legal de la menor; sin embargo, se enfrentan a la burocracia y trámites legales, por lo que temen que la menor termine nuevamente en la casa de Chely.
“Estamos peleando para que viva con nosotros, nos han dicho que la Pronnif no tiene el derecho de dar la custodia, y como nosotros hicimos un convenio temporal, ahora dicen que no es válido y la mamá puede recoger a la niña”, relató Isela.
La abuela recordó que en junio del año pasado, a las 7 de la mañana, recibió una llamada telefónica para denunciarle el maltrato de su nieta.
“Con mentiras la sacamos para que la entrevistara la Pronnif y ya no la entregamos. Desde el 31 de julio la tenemos; ella no se ha parado para preguntar por la niña, pero la sigue peleando, no es lógico”.
La preocupación de los familiares aumentó, pues hace algunos días al saberse protegida, la pequeña ha comenzado a relatar más casos de maltrato y de posible abuso sexual por parte de la pareja de su mamá.
“Queremos que nos ayuden los abogados, tenemos pruebas de que a la niña la maltrataban, queremos ganar y que ella se quede con nosotros, no queremos que vuelva a sufrir”, clamó la abuela.
MAYOR ÍNDICE
La Procuraduría de las Niñas, los Niños y la Familia durante el 2014 atendió 10 mil casos de personas a quienes les fueron vulnerados sus derechos; 60% recae en los menores, que sufren agresiones física, sicológica, sexual y económica.
“El 45% de los casos recibidos de afectación a niños es por omisiones de cuidados, es decir, desde la falta de un registro, niños que andan en la calle, que no van a la escuela, que no reciben atención médica oportuna”, explicó Yeska Garza Ramírez, titular de la Pronnif.
De los casos atendidos, se han logrado 4 mil 300 convenios de solución. Garza Ramírez explicó: “Nos llega el reporte de maltrato, la Policía investiga, si la afectación es muy elevada, inmediatamente aseguramos al niño. En primera instancia se busca una familia de apoyo; en caso de no contar con una, se alberga en una institución de Gobierno.
“Se continúa con el proceso, ya sea que la familia de apoyo se quede con la custodia del menor y será el juez quien lo ratifique, o bien, damos tiempo para que los padres sigan el proceso de restitucionalización y puedan recuperar a sus hijos”.
Para el Estado es importante que los niños de Coahuila crezcan en una familia estable y poder así brindarles mayor seguridad a los pequeños en una vida futura, concluyó la titular de la Pronnif.
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