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‘El otoño del Patriarca’ para ‘Gabo’ fue su obra más bella y difícil

  Por Notimex

Publicado el sábado, 9 de mayo del 2015 a las 19:13


La novela 'El otoño del Patriarca', fue para Gabriel García Márquez, su obra más importante

México.- La novela ‘El otoño del Patriarca’, fue para Gabriel García Márquez, su obra más importante, difícil y bella, superando a Cien años de soledad, reveló Michi Strausfeld, una de las editoras más relevantes de Alemania contemporánea

La editora alemana publicó en la edición de este sábado del diario El Tiempo, un artículo sobre su relación con el escritor colombiano cuando se conocieron en Barcelona, en la década de los años 70.

“En 1975 salió El otoño del Patriarca y yo acababa de graduarme. El tiempo de Gabo en Barcelona había llegado a su fin y volvía con la familia a México”, recordó la editora, quien es promotora en su país de la literatura hispana.

García Márquez en una ocasión le obsequió uno de los primeros ejemplares de la novela El otoño del Patriarca y le dijo: “Tú ya estás preparada; ahora te puedes dedicar a esta novela, porque es más importante, más difícil y más bella que Cien años de soledad”.

“Yo no le hice caso en eso, pero amé y devoré todos sus libros. Como el mundo entero”, subrayó la editora alemana con ocasión del primer aniversario de la muerte del laureado escritor, premio Nobel de Literatura.

Recordó que una de sus obsesiones profesionales era hacer un trabajo sobre García Márquez, lo que llevó años posteriores a una serie de encuentros con su amigo que conoció en Barcelona.

“Cada uno de esos encuentros era toda una experiencia y García Márquez hablaba encantado de su amor por la música (Béla Bartók, Bach, Mozart), o de la belleza del vallenato, o de su admirado Juan Rulfo e incluso de la importancia de Faulkner en sus libros”.

Aseguró que “la mayoría eran, sin embargo, solo comentarios marginales, porque la reticencia a hablar sobre su propia obra permanecía inamovible. Así que no había discusión ni preguntas precisas”.

“A veces conversábamos sobre Alemania y yo siempre me quejaba de lo difícil que era suscitar en mi país el interés por la literatura latinoamericana” subrayó.

Agregó: “Gabo habría podido ayudar tanto! ¿Por qué nunca quiso aceptar una invitación? Me contó entonces de su participación, una vez, en un seminario que Gunter W. Lorenz había organizado en el Instituto para las Relaciones Exteriores”.

“Fue una experiencia para él tan terrible que juró no volver a hablar en Alemania, jamás. Una promesa que mantuvo y que nosotros lamentábamos mucho”, anotó.

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