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Publicado el viernes, 15 de mayo del 2015 a las 13:00
Saltillo, Coah.- Fueron 12 horas las que transcurrieron desde que Francisca Martínez García, de 50 años, fue asesinada por sus secuestradores, en Saltillo, hasta que su cuerpo fue localizado por oficiales de la Policía Municipal de Monterrey.
Tras el hallazgo la madrugada del miércoles, en la colonia Regina, de Monterrey, el cuerpo fue enviado al Hospital Universitario de dicha ciudad. Trascendió que sus hijos acudieron en el transcurso de este jueves, para hacer la reclamación formal de los restos y trasladarlos a Coahuila.
La secuestran y matan en Saltillo
La última comunicación que Francisca Martínez García tuvo con sus hijos fue el martes pasado. Después sería secuestrada, presuntamente en un local de comida, en Saltillo.
Nadie volvió a saber de ella, hasta que autoridades de Nuevo León la encontraron muerta en el interior de una camioneta, tripulada por dos hombres, uno residente de Ramos Arizpe, el otro de Reynosa.
Así lo dieron a conocer fuentes de la Procuraduría General de Justicia del Estado, quienes ya trabajan en conjunto para esclarecer la muerte de la mujer que ahora se sabe, contaba con 50 años, y cuyos hijos reclaman el cuerpo para darle sepultura.
De acuerdo con la información emitida por la PGJE, se logró confirmar la identidad de la mujer encontrada dentro de la minivan Town and Country, con placas de Coahuila, y de acuerdo con la documentación que presentaba, se presumió que tenía su domicilio en Ramos Arizpe.
Además, derivado de las investigaciones realizadas, se enteraron de que el martes pasado Francisca Martínez García se había comunicado vía telefónica con dos de sus hijos, en diversas ocasiones.
Lo anterior fue por la mañana, luego ya no volvieron a saber de su paradero, hasta la 1:00 horas del miércoles, cuando su cuerpo permanecía en una camioneta, maniatado y manchas de sangre a su alrededor.
Según la autopsia efectuada en el Hospital Universitario de Monterrey, la mujer coahuilense tenía alrededor de 12 horas fallecida, al momento de ser localizada.
En Saltillo corrió la versión de un tercer involucrado. Aunque la PGJE no validó tal hipótesis.
Van a Monterrey
Como se había dicho, la familia no presentó ninguna denuncia por la desaparición de la mujer, y fue hasta ayer por la noche que fueron informados de la muerte de Francisca, por parte de autoridades de Nuevo León, y ayer acudieron a la identificación del cuerpo al Hospital Universitario de Monterrey.
“Personal de la PGJE se trasladó a la Procuraduría de Nuevo León para coadyuvar en la investigación del homicidio y asistir a los familiares de la víctima”, informaron fuentes de la Procuraduría de Coahuila.
El personal de la Policía Investigadora de Coahuila, llegó a Monterrey para tomar conocimiento de la doble detención.
Agregaron que también colaborarán con el esclarecimiento del caso. Los dos presuntos responsables continuaban hasta ayer bajo resguardo de las autoridades de Nuevo León, donde buscan ampararse para evitar un traslado a Coahuila.
Se trata de los hermanos Torres Campos, Héctor y Óscar; el primero tiene su domicilio en Ramos Arizpe, mientras que el segundo dijo radicar en Reynosa, Tamaulipas.
Las autoridades neoleonesas señalaron que indagan sobre las actividades de la víctima, para saber si existía alguna relación con los presuntos responsables.
Lamentan deceso
En la calle Arroyo de las Lomas, en Manantiales del Valle, de Ramos Arizpe, aún no pueden creer que Francisca esté muerta. Ahí, en una pequeña casa, a un lado de lo que fue un mercado, vivió la mujer junto a sus hijos, hasta que hace unos 10 años se mudaron a Saltillo.
“Nos dimos cuenta por el radio que se murió, sí estuvo muy feo”, dijo la tímida voz de una mujer que apenas contestó algunas preguntas, porque la casa donde según las autoridades vivía Francisca, actualmente está vacía.
Comentaron vecinos que ya tiene años que se cambiaron, pero algunos de ellos continúan teniendo relación con esa familia. A la casa que habitaba ya no le quedan vidrios, sólo enrejados de hierro, además de un perro color negro que custodia el interior.
“Era una buena persona, aquí convivimos con ellos, con sus hijos, ella muy servicial, muy jovial, nos hablaba a todos”, dijo otra de las mujeres que ni siquiera quiso abrir lo suficiente la puerta de la casa. “Vayan con la señora de allá, por la esquina, ella sí la conoció mucho”, dijo desde el interior.
Tuvo negocio
“No, yo no sé quién es, no la conozco”, dijo otra vecina desde la ventana.
Algunos colonos manifestaron que en otro tiempo la familia atendía un negocio en la esquina ubicada junto a la casa donde vivían, un estilo de mercado de mayoreo de productos, que fue muy exitoso en otra época, cuando casi no había tiendas de conveniencia por allá.
Platican que el negocio vino a menos, y que por eso se fueron para Saltillo, que los hijos se casaron, y que sólo de vez en cuando vuelven para dar de comer al perro. Una de las vecinas aseguró tener contacto con ellos, pero se negó a revelar su paradero.
“Dicen que en la tarde (ayer) la van a trasladar a una funeraria de aquí de Ramos, ellos allá andan en Monterrey para que les entreguen el cuerpo, eso me dijo su hijo”, expresó una vecina, pero no quiso proporcionar más datos.
El resto de los vecinos que fueron consultados sólo alcanzaban a decir, “pobrecita, que fea muerte”, y agregaban, “pero ¿quién habrá sido?, si ella no tenía enemigos”. Coinciden en que en el tiempo en que vivieron ahí no tuvieron problemas con nadie, y que la señora era muy atenta, muy jovial. (Con información de El Porvenir)
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