Cd. Acuña
Por
Infonor
Publicado el martes, 26 de mayo del 2015 a las 14:00
Acuña, Coah.- Lo que parecía una fuerte granizada encendió la alerta para Luz Elena Ramírez Cigarroa, a quien el instinto materno le empujó a poner a salvo a sus hijos, con los que se encerró en el baño de la pequeña vivienda familiar, como ha visto en las películas, tras asegurarse que su esposo había desistido de la idea de salir a la calle “para tapar la troca con una cobija”.
“Yo sentía que el aire me jalaba, no se cómo pude manotear a mis hijos y los eché para acá, y los agarraba así fuerte para que no se los fuera a llevar”, relata, ya algo más tranquila tras haber sobrevivido al tornado.
Luz Elena tiene siete hijos, la mayor ya está casada y vive en una casa vecina, vivienda que fue seriamente dañada, al caerle encima precisamente la camioneta que habían pretendido cubrir con un cobija, para protegerla de lo que pensaban era granizo. Los otros seis hijos viven aún con la familia.
“Unos estaban aquí en la sala, pero nos metimos todos al baño y fue lo que nos salvó. Estaban bien asustados todos. Estuvo muy feo”, narra.
La furia del tornado se sintió unos segundos, y al terminar, Luz Elena no dudó en salir a la calle, quería saber que había pasado con su suegro y con su hija, en casas vecinas.
“Yo le gritaba a mi hija y ella me gritaba a mi, pensaba que como éramos muchos no nos íbamos a levantar. Como sea yo agarré a mi gordita y la tapaba, mi esposo me echó una cobija y nos tapamos porque nos rebotaban los vidrios y las piedras en la cabeza”.
Luz Elena asegura que su hija de 16 años, fue la primera que llevó a los menores a refugiarse en el baño, como ella les había dicho que hicieran, si acaso se presentaba un tornado.
Ramírez Cigarroa explica que ella y su familia llegaron a Ciudad Acuña procedentes de Ciudad Juárez.
“Venimos huyendo de la violencia y mire con qué nos venimos a encontrar”, concluye.
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