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Por
Cristal Romo
Publicado el sábado, 1 de agosto del 2015 a las 14:00
Monclova,Coah.-Ver drogas, armas y dinero en el interior de la estufa de su casa era algo común en la infancia de Alexis, quien en el deseo de seguir la “carrera” de su padre se rindió al embrujo de los enervantes y la vorágine de los excesos, hasta que, en sus propias palabras, Dios lo rescató.
Con múltiples heridas emocionales propinadas por un monstruo que devoró su sentido común, y aún bajo los efectos que provoca el uso del aerosol para alterar los sentidos, el jovencito llegó a la Casa de Rescate “Cristo Vive”, lugar en el que aseguró sana sus aflicciones para dejar los pasajes de su infancia como lejanas pesadillas.
“Yo no tenía necesidad de vivir así, siempre con la droga, pero el ver pelear a mis papás se quedó grabado en mi corazón, además las amistades te invitan, para mí era algo común, una cosa de valientes”, comenzó la plática Alexis, quien tiene 18 años de edad.
Aunque sus padres no le dejaban acercarse a aquella estufa, incluso lo dormían temprano junto a sus hermanos para que no se dieran cuenta de la actividad ilícita, el ambiente en el que se desenvolvía le llevó a consumir alcohol, drogarse con mariguana, cocaína, pastillas, thinner, solventes, resistol, y aerosol.
“Veía el tipo de trabajo en el que estaba mi papá y quería seguir sus pasos, él era un ejemplo en mi vida, quería continuar con el legado familiar”, recordó con pesadumbre.
Por varios años se enroló en este tipo de actividad y creía que todo marchaba a la perfección, hasta que sus progenitores se separaron.
“Tenía un vacío en el corazón que trataba de llenar con drogas, alcohol, pandillas, lujos, placeres; pero no lo lograba”, confesó escuetamente, pero el dolor que se reflejaba en su mirada se extendía mucho más allá de estas palabras.
Antes de llegar a “Cristo Vive”, Alexis estuvo internado durante un año en el tutelar de menores en la ciudad de Saltillo, “por robar carros a mano armada”, confesó.
Pero ni ello le hizo recomponer el camino, volvió a su tierra de origen, Monclova, y continuó con su acelerada vida, hasta que perdido en los efectos del aerosol arribó a la casa de rescate “Cristo Vive”, donde ahora reside de tiempo completo.
“No supe ni cómo llegué, sólo recuerdo que alguien me invitó a venir, traía una botella de aerosol, ya no supe de mí y comencé a pedir ayuda”, dijo. Súplica que encontró eco en la oración, un acto que para Alexis surtió mejor efecto que en un remedio para bajar el efecto de las drogas.
MENORES, LA MAYORÍA DE ELLOS
“Cristo Vive” opera en Monclova desde diciembre de 2013, aunque en sus inicios la oficina estaba en Ciudad Frontera; tiempo en el que han atendido a 70 personas víctimas de droga y problemas emocionales, 30 de ellas menores de edad. “Este ministerio abrió con el único fin de ayudar a las personas con problemas, les atendemos gratuitamente, y si abren su corazón pueden experimentar un milagro de Dios”, sostuvo Santos Mendoza, director de la casa de rescate.
Explicó que el programa de recuperación basado en la fe, sin caer en la promoción de alguna religión, incluye tres meses de internamiento, pero de requerirse se puede extender el plazo.
“Nuestro único deseo es que cuando ellos salgan puedan reintegrarse a la sociedad y que ya no vuelvan al mismo comportamiento destructivo”, manifestó. Hombres y mujeres de todas las edades son atendidos por igual, pero son los menores de edad quienes encabezan la demanda con adicciones al resistol, sprays, solventes, thinner, mariguana, y pastillas.
“Hay jovencitos de 12 años que ya están consumiendo droga, pero no puede haber un cambio si no tienen el deseo verdadero de reinvindicarse”, afirmó.
Actualmente la población del centro se compone de 20 personas, quienes refugiados en la palabra de Dios buscan enderezar sus caminos, aprender un oficio, ser útiles a la sociedad.
‘CAEN EN VICIOS POR SU SOLEDAD’
La unión familiar, el reforzamiento de valores morales y el temor a Dios, es lo que podría evitar que jóvenes se llenen de vicios y que las malas personas lleguen a abusar de ellos. Juan José Villa, pastor del templo Nuevo Amanecer, dijo que desafortunadamente en la actualidad existe una gran falta de valores morales y familiares, y es por ello que se tiene que trabajar en el reforzamiento de éstos, para que los jóvenes no se sientan solos y caigan en los vicios.
Destacó que lamentablemente en la actualidad ambos padres tienen que trabajar para poder solventar los gastos y vivir mejor, por lo que comienzan a descuidar un poco a sus hijos y éstos se sienten solos, lo cual podría hacer que encontraran malas compañías que los lleven a los vicios.
“En la actualidad se tiene que trabajar mucho en recuperar los valores morales, pues éstos se han dejado en segundo término, por ello es que tienen que trabajar el gobierno, la sociedad civil, las iglesias y asociaciones para que todo se pueda mejorar”, afirmó.
El entrevistado dijo también que es necesario que las personas se acerquen más a la Iglesia, que los jóvenes conozcan a Dios, pues con Él nunca se sentirán solos, ya que su amor los reconfortará y podrá guiar sus pasos para que no se vayan por un mal camino.
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