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Cristal Romo
Publicado el martes, 4 de agosto del 2015 a las 14:00
Monclova, Coah.- La esperanza de compartir los últimos instantes de vida de su hija Yessica Yaraldi Zayas Camacho, quien permanecía conectada a un respirador artificial tras sufrir de insolación al intentar cruzar de ilegal hacia EU, se esfumó para Dora María Zayas Camacho, quien el domingo recibió la noticia de su muerte desde el Hospital Militar de San Antonio, Texas.
La madre monclovense, quien carece de visa, intentaba desesperada cruzar hacia el vecino país del norte para estrechar el cuerpo de su hija en una última despedida, antes de autorizar que la desconectaran, pues su condición ya no soportaría la autonomía, pero el destino y la falta de respuesta de la Secretaría de Relaciones Exteriores que no le pudo tramitar un Permiso Humanitario, tenía deparado un final distinto.
Desde el sábado 25 de julio, el corazón de Dora María sufrió la letal estocada, su nieto Erick, quien un día antes emprendió junto a su mamá la odisea hacia el sueño americano, le informaba vía mensaje de texto que fueron abandonados en plena madrugada por el grupo con el que viajaban.
Yessica Yaraldi, de 28 años de edad, no pudo avanzar ante los estragos que el calor solar provocaron en su humanidad, por lo que al igual que su hijo quedó a merced del desierto de Texas con la única defensa de un pequeño garrafón con agua y un celular.
Aparato que su vástago de 11 años de vida utilizó para comunicarse con su abuelita, quien reside en la colonia Guerrero de la ciudad de Monclova, Coahuila, para finalmente con los primeros rayos del sol, solicitar auxilio al número de emergencia 911.
La “Migra” deportó a Erick por el municipio de Piedras Negras, mientras a Yessica Yaraldi la trasladaban en helicóptero al Hospital Militar de San Antoni, donde sobrevivió por nueve días.
“El domingo a las 7:00 de la mañana me avisaron. No la desconectaron, simplemente ya su cuerpo no podía; la revivieron cuatro veces, pero al final ya no se pudo”, relató serenamente, aún tratando de asimilar la noticia, digiriendo su dolor.
Ahora no queda más que los trámites burocráticos, desean trasladar el cuerpo para darle cristiana sepultura en su tierra natal, pero esta acción cuesta y no tiene el recurso económico necesario, por lo que Dora María y su familia lanzaron un llamado de auxilio a las autoridades.
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