Nacional
Por
Agencias
Publicado el domingo, 9 de agosto del 2015 a las 23:58
México, DF.- De los viejos líderes y fundadores de cárteles de las drogas en México, todos han sido detenidos alguna vez. Menos uno. Lleva más de 40 años en el narcotráfico y nunca ha pisado una cárcel, ni siquiera ha estado cerca del radar de las autoridades y es considerado uno de los delincuentes más buscados en América Latina.
Ismael “El Mayo” Zambada García ha logrado evadir a soldados, marinos, policías y agencias de seguridad mexicanas y estadunidenses sin problemas. Por su captura Estados Unidos ofrece 5 millones de dólares.
El gobierno de ese país le ha congelado empresas y cuentas bancarias a su organización. Hijos y sus familiares fueron detenidos en México o la frontera de Estados Unidos y fueron extraditados. Sin embargo, Zambada permanece libre, manteniéndose como uno de los principales jefes del cártel de Sinaloa, e incluso se cree que coordinó o participó en los dos escapes del líder de la organización: Joaquín “El Chapo” Guzmán, su compadre. Pero, ¿cómo ha escapado “El Mayo” Zambada a la persecución durante décadas?
BAJO PERFIL Y DISCRETO
Francisco Jiménez Reynoso, investigador de la Universidad de Guadalajara, resumió todas las posibles respuestas en dos palabras: corrupción e impunidad. El especialista asegura que antes de comportarse como un narcoraficante, Zambada suele adoptar más el perfil de un empresario que utiliza y manipula a las estructuras de poder.
“Esos dos conceptos son los que tienen en la calle a este tipo de criminales deambulando tranquilamente y haciendo negocios. Obviamente que esos negocios no los hacen solos, sino que en una gran mayoría cuentan con la aprobación o participación de autoridades”, aseguró.
Jiménez precisó que esto es sólo una parte de la explicación. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos, señaló que “El Mayo” ha manejado las operaciones financieras de la organización criminal en más de una ocasión.
A diferencia de otros líderes como Joaquín “El Chapo” Guzmán, Zambada se distingue por ser un narcotraficante que pocas veces usa la violencia para abrirse paso en los mercados de trasiego y distribución de droga. Su modo de operación es el dinero, que le sirve especialmente para comprar protección de autoridades y de las comunidades serranas donde se mueve.
Jímenez Reynoso reiteró que otra de las claves que ha impedido la detención del capo es que ha sabido mantener un perfil bajo, algo que el investigador valora como una ganancia obtenida de la “Este tipo de personas en lo que se van haciendo más viejos adquieren mayor experiencia. Los golpes que la vida les da los lleva a comportarse con un perfil muy bajo en nuestra sociedad”, aseguró el El especialista destacó que a diferencia de otros capos jóvenes, que son los que son detenidos o mueren en enfrentamientos con otras autoridades y con otras organizaciones criminales, “El Mayo” los ha sobrevivido apelando siempre a ser discreto con su itinerario.
“Por su inexperiencia, los jóvenes que incursionan en el narcotráfico andan en camionetas lujosas, emborrachándose en las calles o escandalizando y eso llama la atención de las autoridades y los grupos rivales”, explicó.
SIN LASTIMAR A LA POBLACIÓN
Martín Barrón, investigador Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe), explica que una de las principales claves para los secretos de la supervivencia de capos como “El Mayo” es que no atacan a la población civil, los cuales no realizan ningún tipo de denuncia al no verse amenazados por la presencia de sus operadores o de él mismo.
Incluso Zambada ha sido mecenas y protectores de comunidades marginadas. Hasta hace unos años, por ejemplo, él patrocinaba los festejos navideños en El Álamo, la ranchería donde nació.
En algunas regiones marginadas, especialmente en la zona montañosa de Sinaloa, su grupo ofrece empleo, seguridad, salud y otros servicios que no cubren las autoridades locales.
Esto ha permitido tejer una extensa red de protección, en la que muchas veces participan los pobladores de la zona, que tienen una visión completamente distinta a la de un narcotraficante que vive en la ilegalidad y es perseguido por actuar de forma violenta.
“Compran voluntades, compran lealtades y la gente está dispuesta a dar hasta la vida misma por un personaje de esta naturaleza, aunque se dedique a actividades ilícitas”, reitera Jiménez Reynoso.
SIEMPRE EN MOVIMIENTO
Los especialistas coinciden en que la protección comunitaria serviría muy poco si “El Mayo” se comportara distinto a como lo ha hecho desde hace décadas que vive en la serranía de los estados de Durango, Sinaloa y Chihuahua, donde se conforma el conocido Triángulo Dorado de Sinaloa.
El capo no apela a la suerte. En su seguridad personal cuenta con decenas de sicarios con armas de guerra, así como un efectivo sistema de comunicación. “El Mayo” se mantiene en movimiento constante, sobre todo en la región montañosa que comparten Chihuahua Durango y Sinaloa.
Esta área fue denominada como “Triángulo Dorado”, por su abundante producción de amapola y mariguana, así como a la conexión entre las entidades por serranías y comunidades.
En 2010, Zambada le concedió una entrevista al periodista Julio Scherer, donde le confesó que casi nunca duerme dos veces en el mismo sitio. También le confesó que “nunca” baja de la sierra y que con esas precauciones evita ser localizado, incluso para evitar confrontaciones con otros grupos criminales.
fb
experiencia.
investigador.
Más sobre esta sección Más en Nacional
Hace 7 horas
Hace 8 horas
Hace 8 horas
Hace 9 horas
Hace 10 horas
Hace 12 horas
Hace 13 horas
Hace 13 horas
Hace 13 horas
Hace 14 horas
Hace 14 horas
Hace 15 horas