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Dieciséis horas en el hospital sin probar bocado

  Por Agencias

Publicado el lunes, 10 de agosto del 2015 a las 21:44


El Clínic de Barcelona recorta la comida de los ingresados en Urgencias para ahorrar

España.- Los recortes han impactado de forma desigual en las cocinas de los hospitales públicos catalanes. En algunos centros como el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, los ajustes presupuestarios han hecho, según denuncian los sindicatos, que la comida precocinada y los alimentos ya manipulados (ensaladas en bolsa o patatas cortadas) entren por primera vez en las cocinas o que se pase de tres cocinas a una sola para todo el complejo sanitario. En el Clínic, uno de los centros de referencia en Cataluña, la huella de los recortes es más profunda.

En este hospital, donde tal como publicó ABC, se cobra hasta 70 euros a los pacientes y acompañantes por disponer de una habitación individual, los enfermos que ingresan en el servicio de urgencias deben esperar hasta 16 horas para recibir una bandeja con alimentos. Los profesionales de urgencias tienen la consigna de no proporcionar comida a los enfermos hasta que pase ese tiempo. Así lo reconocieron en declaraciones a ABC y así consta en un vídeo interno al que ha tenido acceso este diario. La medida entró en vigor hace un año.

Fuentes del Clínic consultadas por ABC afirman que no son 16 sino 12 las horas de espera para recibir alimentos y que, en algunos casos, «se sirve un piscolabis al paciente» siempre que «su cuadro clínico lo permita». Las citadas fuentes no quisieron valorar si responde a un ajuste presupuestario.

Hasta que la dirección lanzó el protocolo de restricción alimentaria, los pacientes que ingresaban en Urgencias tenían acceso a la bandeja de comida con el menú del día (excepto si tenían dieta por prescripción médica). «Siempre dentro del horario de cocina (desayuno, comida, merienda y cena)», dicen los trabajadores, quienes recuerdan que «ahora no entran en este circuito hasta que transcurren las 16 horas». Los trabajadores consideran «inhumano» que se establezca un veto horario para proporcionar alimentos a los pacientes «más aún cuando no se trata de una decisión facultativa sino que responde a criterios estrictamente económicos». «Esto no pasa en ningún hospital», precisaron los citados portavoces.

En ningún otro centro

Este diario ha podido constatar que no ocurre en los grandes centros del Instituto Catalán de la Salud (ICS) ni en otros hospitales de referencia en España como Puerta del Hierro o Doce de Octubre de Madrid. «Cuando una persona ingresa en el centro tiene acceso, como todos los pacientes hospitalizados, a la comida del hospital, sin restricciones horarias. Solo restringimos alimentos por prescripción clínica», indicaron a ABC portavoces de este último hospital.

En el caso del Clínic las limitaciones de alimento son para todos los nuevos ingresos. «Muchos profesionales del servicio de urgencias no estamos de acuerdo con la orden», indicó a ABC una médica de la unidad que prefiere mantenerse en el anonimato. En algunos casos, los enfermos reciben algún alimento gracias a la «buena voluntad» de los trabajadores , dicen los sindicatos.

Según explicaron portavoces del sindicato CGT del Hospital Clínic, la dirección del hospital redujo la plantilla de personal del servicio de cocina coincidiendo con la crisis, lo que obligó a realizar cambios en el servicio de restauración. Uno de ellos fue el uso de alimentos manipulados, como ensaladas envasadas. «Sin embargo, las 16 horas de ayuno es lo más drástico», dice un trabajador que lleva nueve años en la cocina del hospital.

Otra de las medidas de ajuste que el Clínic ha instaurado es la generalización de una única dieta, la «dieta de ingreso», para todos los nuevos pacientes (cuando ya llevan 16 horas ingresados). Los trabajadores la han bautizado como «la dieta triste», dado su bajo contenido calórico. Consta de un puré de patata, una tortilla a la francesa y cuatro dados de zanahoria. «Es la primera bandeja que reciben todos los que ingresan cuando les toca, mientras que antes se les daba el menú del día si el médico lo autorizaba», dicen.

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