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Agencias
Publicado el miércoles, 30 de abril del 2014 a las 23:33
México, D.F.- Durante cinco días, Alexis Moore planeó cómo se quitaría la vida. No es una persona violenta, así que descartó las armas. Optó por el vodka, seguido de un bote de ansiolíticos. Fuente CNN
Lo hizo metódicamente. Primero, dice que bebió vodka por dos horas. Luego, alineó veinte pastillas que tomaba cronológicamente con el reloj de la cocina; iba a su habitación a llorar y regresaba por más.
Después de seis pastillas, justo cuando empezaba a sentirse mareada y aletargada, Moore escuchó que tocaban la puerta y gritaban su nombre. Lo ignoró, aunque reconoció la voz: era alguien que conoció tres días antes en un evento laboral.
El hombre entró rompiendo la ventana de su cuarto. Ella se levantó de la cama, donde había estado sollozando, y lo dejó entrar.
Se fueron a sentar a la sala. Ella habló. Él escuchó. Entrada la tarde, ella decidió no quitarse la vida. Cinco años después, Alexis no ha vuelto a intentar quitarse la vida.
“De no haber sido por Ed (cuyo nombre fue cambiado para mantenerlo anónimo), yo estaría muerta ahora”, dice Moore, estudiante de leyes de 35 años, residente en Sacramento, California.
Pero algunas historias sí terminan en tragedia. El 8 de marzo tuvo lugar el funeral de Michael Bryan, el hijo de 18 años de la cantante Marie Osmond. La policía de Los Angeles calificó su muerte como suicidio.
¿Qué hacer?
Si conoces a alguien que parece deprimido o desesperado, el primer paso es buscar ayuda profesional, dicen los especialistas.
Pero, aun con asistencia profesional, tu apoyo puede ser benéfico para las personas deprimidas, aunque casi nunca se sabe qué decirles.
“En muchos casos, tienes miedo de equivocarte al decir algo y empeorar la situación”, dice la doctora Nancy Rappaport, profesora de psiquiatría en la Escuela de Medicina de Harvard, y autora de “Su despertar”; un libro sobre el suicidio de su madre.
Pero algunas palabras de aliento pueden hacer mucho, dice.
¿Qué dijo Ed para hacer desistir a Alexis de quitarse la vida? De hecho, no fue lo que dijo sino lo que hizo.
“Yo vivía en un lugar muy entramado, y él tuvo que pasar en medio de la maleza y muchas ramas para llegar a mi ventana”, dice Moore, que en ese entonces tenía 30 años. “Sé que suena simple, pero saber que alguien se tomó todo ese trabajo fue suficiente para dejarlo entrar”.
En la conversación, lo que Ed no dijo tuvo tanta importancia como lo que sí dijo. “Después de que lo dejé entrar, me abrazó”, recuerda Moore. “Dijo ‘estaba preocupado por ti’. Cuando hablamos, no me juzgó. No había miedo en sus ojos. Todo lo que sentí, fue confort. El sólo escuchó y eso era todo lo que necesitaba”.
Antes del intento de suicidio, Moore había escapado de un novio golpeador y había perdido su trabajo.
Otros que han ‘estado ahí’ tienen sugerencias sobre cómo ayudar a un suicida en potencia.
1. Dile que no quieres que muera.
Traci Parks, una fotógrafa de 42 años, intentó suicidarse tres veces en su vida. Las primeras dos, su marido salvó su vida con una frase.
“Él simplemente dijo ‘por favor no te mates. Te quiero mucho y no quiero que te mates’”, recuerda Parks.
Cinco años después, cuando su esposo murió, fueron sus amigos quienes la salvaron, cuando nuevamente se convirtió en suicida.
“Una persona me dijo que ella y su esposo no querían que yo muriera, que me extrañarían terriblemente y que pensaban que yo tenía mucho que ofrecer al mundo, aunque ella sabía que yo no lo sentía así”, comenta Traci.
Decir algo tan simple como ‘mi vida estaría vacía sin ti’ puede ser muy poderoso, dice Nadine Kaslow, psicóloga y profesora de psiquiatría y ciencias de la conducta en la Escuela de Medicina de la Universidad Emory. “Puedes ayudarles a creer que hay razones para vivir”, dijo.
2. Envíales una postal
Algo tan simple como enviar una postal puede mostrar a los suicidas que merecen amor y atención, aunque no lo crean así, dice Rappaport.
“Cuando alguien quiere suicidarse, se siente desechable”, dice. “Sienten que a nadie la va a importar”.
Cuando el amigo de Moore se enredó en las ramas para romper su ventana, la hizo sentir importante y valiosa, dice.
3. Di “aquí estoy”.
“Esto da un extra”, dice Moore. Le permite saber a la persona que estás listo para escuchar sin juzgar.
4. Llévales comida
Esto sirve para dos propósitos: les muestra que los valoras y alimentas a una persona que quizá estaba muy deprimida por no comer bien.
Después de la muerte del esposo de Parks, sus amigos se aseguraron de que ella comiera bien, y además limpiaron su casa, pintaron las paredes, arreglaron fallas eléctricas y plantaron flores en el jardín.
5. Sé una buena compañía
Aceptémoslo: estar con alguien deprimido puede ser deprimente, y evitarlo a veces es la mejor solución.
Pero Parks dice que es lo último que debes hacer, aun cuando la persona deprimida parezca querer estar sola. “Sabemos que es difícil estar con nosotros, pero no nos dejen solos”, dice Parks.
Qué es lo que no hay que decir -o hacer-:
1. “Sé como te sientes”.
“Tu no sabes cómo me siento”, dice Moore. “incluso si has intentado suicidarte, tampoco sabes cómo me siento, porque cada situación es diferente”.
Compartir tus propios problemas tampoco ayuda, dice. “Lo último que una persona en esa situación quiere oír, es la historia de otro”.
2. “Supéralo”.
Si pudieran, lo harían.
3. “En Haití hubo un terremoto. Tu situación no es tan mala”.
Podrías pensar que con esa frase estás animando a tu amigo a darse cuenta de lo afortunado que es en realidad, pero quizá no lo logres, dice Rappaport.
“La idea de contar tus bendiciones ayuda, pero es difícil escucharlo”, afirma. “Ellos podrían sentir que estás minimizando el dolor que sienten”.
4. Ignorarlos.
Si alguien dice que está deprimido o quiere suicidarse, tómalo en serio, porque no sólo está tratando de llamar la atención, asegura Kaslow. “Si alguien está pidiendo ayuda, es porque la necesita”.
5. Guardar el secreto.
Cuando una persona deprimida te cuenta cuan desesperada está, a veces pide guardar el secreto. Si lo haces y la persona se mata, vivirás con ello el resto de tu vida, dice la especialista.
“Si defraudas su confianza y se molestan por ello, bueno, al menos estarán vivos y tu no quedarás con la idea de ‘y si…’”, recomienda Kaslow.
‘Bulean’ a Alcalde en redes
Edit Este martes el usuario @Brozo vinculó desde su cuenta un nuevo video en el que se retoma el caso de Astrid Naranjo, cuñada de Isidro López Villarreal, quien cobró como aviadora 200 mil pesos al mes con cargo a la nómina municipal sin tener cargo asignado. Edit La cifra negra en delincuencia concentra los delitos que por diferentes razones no se denuncian. Edit Como parte de las medidas de seguridad se establecieron nuevas reglas para evitar que personas externas a los hospitales. Edit “Lo que pasa es que se le ahogó una chiva y me dio mucho coraje, entonces por eso también lo ahogué”.
Qué hacer para salvar a un amigo del suicidio 1. Callar y escuchar 2. Qué es lo que quieren las personas al borde del suicidio? 3. Que es lo que no quieren las personas al borde del suicidio? 4. Escuchar 5. Escuchar
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Ayuda a un suicida potencial
Si alguien se encuentra deprimido al borde del suicidio, nuestra respuesta inmediata es la de ayudar. Ofrecemos consejos, intercambiamos nuestra propia experiencia, intentamos buscar soluciones.
Mejor sería callar y escuchar; las personas que están pensando en suicidarse no quieren oír respuestas o soluciones. Buscan un refugio donde poder expresar sus temores y preocupaciones, para ser ellos mismos.
El escuchar – el escuchar de verdad – no es fácil. Tenemos que controlar el deseo de decir algo, hacer un comentario, ampliar un relato u ofrecer consejos. Necesitamos escuchar no solo los hechos que nos está contando dicha persona, sino también entender los sentimientos que han dado lugar a los mismos. Necesitamos comprender los acontecimientos desde su punto de vista, no del nuestro. A continuación se detallan algunos puntos que se deben tener en cuenta si se está ayudando a una persona que está a punto de quitarse la vida.
• Que alguien les escuche. Alguien que sinceramente dedique su tiempo para escucharles. Alguien que no juzgue, ni aconseje, ni dé opiniones, sino que ponga toda su atención en escuchar.
• Alguien en quién confiar. Alguien que les respete y no intente tomar la iniciativa. Alguien que trate todo con una discreción absoluta.
• Alguien que se preocupe. Alguien que se ponga a su disposición, tranquilizándoles y hablando con calma. Alguien que asegure, acepte y crea. Alguien que diga “te entiendo”.
Quedarse solos. El ser rechazados parece aumentar diez veces más el problema. El tener a alguien en quien confiar hace toda la diferencia.
4. Recibir consejos. Los sermones no ayudan. Tampoco ayuda la sugerencia de “anímate” o asegurarles que “todo saldrá bien”. No analices, compares, califiques o critiques.
5. Ser interrogados. No cambies de tema, no compadezcas o condesciendas. El hablar de los sentimientos es difícil. Las personas al borde del suicidio no quieren ser apuradas o tener necesidad de defenderse.
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