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Agencias
Publicado el viernes, 3 de junio del 2016 a las 15:05
Ciudad de México.- Como en el ruedo, Rodolfo Rodríguez “El Pana” se batió con la muerte hasta el último instante, como con el toro, y finalmente murió. Un paro cardiaco después de las 18:00 horas de ayer acabó con lo que comenzaba a ser un sufrimiento para su persona.
El doctor Preciado del nuevo Hospital Civil indicó que al filo de las 18:15 horas entró en una situación crítica, media hora después dejó de existir.
Rodolfo Rodríguez resultó herido el 2 de mayo en su segundo toro de la tarde,en la plaza de Lerdo, en Durango.
El toro lo embistió y al torero de 64 años lo hizo volar por los aires, para caer prácticamente con el cuello sobre el piso. Así resultó con serias lesiones en cervicales.
Desde el principio el doctor Jorge Mario Galván Zermeño, jefe de Servicios Médicos, expresó que sufrió una lesión raquimedular cervical severa con fractura de tres cuerpos vertebrales, causada por la contusión de hiperextensión cervical.
Fue trasladado a Ciudad Gómez Palacio y luego al nuevo Hospital Civil de Guadalajara, Jalisco, donde se confirmó el pronóstico y se expresó en su momento que quedaría parapléjico por el resto de sus días.
Sin embargo, su estado de salud se fue deteriorando, en tanto sus primeras y últimas palabras fueron en el sentido de que “prefería morir”, así se lo dijo a su familia.
Casi un mes después “El Pana” falleció.
Considerado el último ‘romántico’
Con una trayectoria de 38 años como un verdadero torero de la “legua”, el matador tlaxcalteca Rodolfo Rodríguez González, “El Pana”, se consolidó como el último “romántico” de la fiesta brava azteca.
El llamado “Brujo” de Apizaco, Tlaxcala, nació el 22 de febrero de 1952 en el seno de una humilde familia mexicana, y en la cual aprendió a ganarse la vida desde temprana edad, con la práctica de diversos oficios, como el de panadero, del cual surge su nombre de batalla.
Oriundo de un estado con una gran tradición taurina, Rodolfo Rodríguez se aficionó desde muy joven por la fiesta brava, en la cual incursionó como “espontáneo”, becerrista y novillero, antes de convertirse en matador de toros.
Luego de un largo peregrinar por la “legua” (caminos), poblados, plazas y ganaderías, el diestro de Apizaco tuvo el ansiado debut en la Monumental Plaza de Toros México un 6 de agosto de 1978, con el novillo llamado “Reyezuelo” de la ganadería de Santa María de Guadalupe.
En esa tarde alternó con los también jóvenes Jesús Triguero “Tabaco”, Héctor de Alba “Pinturero”, Longinos Mendoza, José Pablo Martínez y Gabriel de la Cruz, y desde ese momento, “El Pana” empezó a llamar la atención por su peculiar y diferente estilo. Solía fumarse un puro antes de torear y en vez de utilizar capote, lucía un sarape de colores brillantes.
Tomó la alternativa como matador de toros un 18 de marzo de 1979 en la Plaza México, de manos de su padrino Mariano Ramos, y el testigo Curro Leal, con toros de la ganadería Campo Alegre.
Un estilo que deja legado
Durante su larga carrera “El Pana” vivió de todo en la fiesta brava, desde los famosos “vetos” de las principales plazas taurinas del país, debido a su carácter rebelde, hasta saborear las mieles del triunfo que lo convirtieron en consentido de la afición.
Por su forma rebelde de protestar, “El Pana” perdió los mejores años de su carrera taurina, ya que los principales empresarios del medio lo dejaron en el olvido, de ahí la multiplicidad de oficios que ejerció, entre ellos sepulturero, agricultor y comerciante.
Casi olvidado y a los 55 años de edad, en 2007, una segunda oportunidad llegó a la vida de “El Pana”, luego que la empresa de la Plaza México decidió incluirlo en la Temporada Grande para que pudiera despedirse de forma digna de la afición.
Fue tal el éxito que tuvo Rodolfo Rodríguez en esa tarde de despedida del 7 de enero de 2007, que de una corrida firmada, pasó a tener una agenda llena de compromisos, luego que varias plazas del país deseaban tenerlo en sus carteles.
La faena al toro llamado “Rey Mago” y un polémico y poco usual brindis que hizo “El Pana” a todas las prostitutas, lo mantuvieron en activo a partir de ese momento, para comenzar a cosechar parte del éxito que no pudo lograr en sus épocas mozas.
Rodeado de una fama que nunca quiso gozar, el “Brujo” logró debutar en España en 2008, sin embargo, sus mermadas facultades físicas no sólo por la edad, sino también por el alcoholismo que padeció y la “vida alegre” que se dio, no le permitieron lucir como pensó.
LM

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