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Agencias
Publicado el sábado, 11 de junio del 2016 a las 20:26
España.- Estamos ante uno de los asuntos más serios y de mayor calado a los que se enfrenta la sociedad española: el invierno demográfico. Así lo aseguró ayer Bieto Rubido, director de ABC, durante la inauguración del I Foro Stop Suicidio Demográfico, organizado por la Asociación de Familias Numerosas de Madrid y la Fundación Renacimiento Demográfico, y patrocinado por Fundación Caser.
Entre los ponentes reunidos en la Casa de ABC para abordar el problema del bajo índice de natalidad y el envejecimiento de la población se encontraba Alejandro Macarrón, director y fundador de la Fundación Renacimiento Demográfico, quien destacó que los ciudadanos españoles no son conscientes de este grave problema “porque no lo palpan de forma directa cuando salen a la calle cada día. Y, las consecuencias son alarmantes”.
Lastre de crecimiento Para Joaquín Leguina, demógrafo y expresidente de la Comunidad de Madrid, habría que echar una breve mirada al pasado para entender la proyección de los demoledores datos demográficos y que, si nada lo remedia, será la misma o parecida en los próximos años, “con una pérdida de población hasta llegar a los 41 millones en 2064”.
Frutos a largo plazo Para la embajadora de Hungría, la solución pasaría por crear un marco legislativo y por poner en marcha medidas profamilia como las desarrolladas en su país, donde en solo cinco años han pasado de tener un índice de fecundidad del 1,26 al 1,44. “No es imposible hacer una buena política para promocionar familias”. Así lo matizó la secretaria de Estado de Familia del Gobierno húngaro Katalin Novák quien, pese a no estar físicamente en el acto, manifestó a través de un vídeo que “el apoyo a la familia es la única solución a largo plazo al suicidio demográfico”.
Otro ejemplo de cómo los políticos han tomado cartas en el asunto demográfico es Macedonia, donde han conseguido incrementar la natalidad un 3% entre 2005 y 2015. “Un milagro logrado gracias a la puesta en marcha de numerosas medidas”, aseguró Vladimir Gjorchev, parlamentario macedonio y presidente de la Comisión de Sistema de Política y Relaciones Interétnicas en el Gobierno de aquel país. “Lo primero fue tener claro que, sin una buena política de natalidad, no hay quien pague impuestos, seguridad social, cree empresas o consuma”, advirtió.
Fecunidad, envejecimiento Razones por las que la gente ya no quieren tener hijos
1. Ya no tienes vida propia. 2. Tus sueños de viajar se quedarán en un simple sueño. 3. No tienes el suficiente dinero. 4. Tendrás que cambiar tu forma de ser. 5. Tu vida se puede convertir en un infierno. 6. El mundo está realmente jodido. 7. No tienes paciencia. 8. No conoces a alguien lo suficientemente inteligente con quien te gustaría criar un hijo. … Y la más importante.
9. Por que no quieres ¡No se diga más! Estoy seguro que muchos de ustedes podrán tener una visión muy diferente y otras tantas estarán de acuerdo conmigo. Sea como sea lo mas importante es siempre hacer las cosas segura de si misma y con todo el amor posible. Eso es lo único que importa.
“Como pueblo —continuó Macarrón— estamos muriendo. Si España no reacciona, cuando nos demos cuenta, será demasiado tarde”. El fundador de Renacimiento Demográfico apuntó también que no tomar medidas amenaza seriamente nuestro bienestar “por contar con menos activos para soportar mayor número de jubilados y por el lastre que supone para el crecimiento económico (menos consumo, inversión, fuerza laboral menguante…). Es necesario devolver a la gente las ganas de tener hijos”, propuso.
En esa misma línea se expresó Enikó Yori, embajadora de Hungría, e invitada al Foro para explicar las políticas de Familia puestas en marcha en su país. Para esta experta, los políticos no quieren concentrarse en asuntos que traen frutos a largo plazo, sino en mandatos de cuatro años: “es un trabajo muy ingrato porque no se ve reconocido al momento”. De igual forma se expresó Amparo González, directora general de Familia y Demografía de la Xunta de Galicia, quien reconoció que “de poco sirve poner en marcha medidas, si después llega otro gobierno y las cambia”.
En cambio para María Teresa López López, directora de la cátedra extraordinaria de Políticas de Familia de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), no sería necesario fomentar la natalidad por parte de clase política. “¿O es que alguna persona en su sano juicio tendría hijos gracias a una política social?”, se pregunta. Según esta economista “el fondo del problema no es la cuestión económica, sino en la concepción de la persona que tiene la sociedad actual. La responsabilidad en el cambio de formas de convivencia o en la maternidad tardía, no podemos achacársela a los políticos”. Se trataría más bien de “eliminar los obstáculos para que esas personas que así lo quieren puedan cumplir con sus deseos de tener hijos, fomentando el trabajo, el cambio cultural… La actual economía de mercado y el individualismo son incompatibles con los hijos”.
Si tienes un hijo es para dedicarle todo el tiempo posible, esos momentos de tranquilidad en tu vida ya no existirán ya que tendrás que someterte a desvelos descomunales los cuales a muchas de nosotras nos pondrían muy de malas.
Si pensabas en querer ir por el mundo recorriendo nuevas tierras y conocer nuevas personas, ésto simplemente se quedará estancado, cosa que muy probablemente pueda terminar convirtiéndose en un trauma, el cual desquitarás con tu pequeño.
Principalmente en países latinoamericanos, la economía cada día está peor. En México el nivel de desempleo y en caso de que encuentres uno, así tengas una carrera universitaria pagada, el pago es muy malo. El estrés que vivirás los próximos 25 años de tu vida tratando de generar dinero que necesitará tu hijo, terminará con tu salud debido al estrés. Para tener un hijo se necesita principalmente amor y aunque lo nieguen muchos … Dinero.
Cuando no tienes un hijo eres un alma libre. Si quieres puedes fumar, beber, llegar de madrugada sin que nadie te controle. Con un hijo tendrás que quedarte DIARIO en casa viendo que esté bien. Ya no podrás maldecir, ver películas sangrientas y mucho menos planear vacaciones con tus amigos.
¿La razón? Es muy fácil. Simplemente hay personas que no soportamos el que un niño llore, tener que limpiar si se hace del baño, berrinches y lloriqueos a toda hora. Eso cuando está pequeño. Y mucho peor cuando llegue a su etapa de adolescente en la cual siendo que le has dado todo, el o ella te odie por ninguna razón, pensar que puede quedar embarazada de alguien, en fin … 1000 Preocupaciones, las cuales quizá no quieras vivir.
Especialmente me sucede que no me gustaría darle la vida a un ser humano ya que el mundo cada vez está peor, mas odio, mas tecnología la cual nos está destruyendo, políticos corruptos, peligro en las calles y aunque suene muy hippie, no me gustaría que viviera en un mundo así.
Nunca has sido muy paciente en la vida, cosa que un hijo simplemente no merecería. Si no eres una persona paciente es muy probable que el niño crezca siempre con gritos y regaños, los cuales le traerán muchos problemas psicológicos cuando sea grande.
También puede existir el caso en que posiblemente aunque tu quieras tener un hijo, a la misma vez lo dudes ya que aún no ha llegado esa persona que en verdad creas adecuada y capaz para poder educar bien a un hijo. Muchas veces las chicas y los hombres terminan teniendo hijos por error con una persona a la cual jamás amaron realmente. Recuerda que si tienes un hijo y en un futuro decides separarte de esa persona, es muy probable que siempre debas de tener contacto con esa persona aunque no quieras.
No tienes por qué quedar bien con la sociedad, simplemente no tienes esa naturaleza y ya.
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