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Agencias
Publicado el lunes, 2 de julio del 2018 a las 10:06
Ciudad de México.- Ningún político en la historia reciente de México ha hecho tanta política en la calle como Andrés Manuel López Obrador; en los últimos 30 años ha encabezado plantones, campamentos, mítines, marchas, campañas y hasta una “presidencia legítima”. Es un político que sabe movilizar masas.
Era la década de los 70 del siglo pasado. Carlos Pellicer Cámara era un interesado en la conservación de la cultura Olmeca, alguna vez aseguró que sería “el senador de los chontales”.
López Obrador se sumó a su campaña al senado a los 24 años, recién egresado de la carrera de Ciencias Políticas.
Tras la muerte de Pellicer, en 1977, fue nombrado coordinador del Instituto Nacional Indígena en Tabasco, cargo que ocupó durante cinco años.
Corrían los años de administrar las riquezas en el sexenio de José López Portillo. El joven funcionario se sumó a la burocracia, pero optó por hacer política en las calles y se fue a vivir con los chontales.
En Centla, Macuspana, Nacajuca y Villahermosa, gestionó la construcción de casas, escuelas y un hospital; reactivó una estación de radio, incentivó la ganadería con créditos e hizo cultivables aguas pantanosas haciendo una especie de chinampas bautizadas como “camellones chontales”.
En su libro AMLO: vida privada de un hombre público, Jaime Avilés relata cómo impulsó la productividad del campo a partir de los camellones.
Hoy las matas en estas chinampas tabasqueñas siguen dando y en la zona indígena se mantiene el recuerdo del “lijenjiado” con el lodo hasta la cintura, andando a caballo y tomando pozol agrio.
Da un giro
Llegó la década de los 80, se casó con su primera esposa, Rocío Beltrán, y tuvieron a su primer hijo: José Ramón. Luego, coordinó la campaña a la Gubernatura de Enrique González Pedrero, su exmaestro universitario, y fue presidente del PRI en Tabasco.
González Pedrero lo nombró Oficial Mayor del estado, puesto que ocupó 24 horas, antes de presentar su renuncia y mudarse al Distrito Federal a un cargo directivo en el Instituto Nacional del Consumidor.
Pero la historia dio un giro en 1988, con la llegada de una nueva generación de priistas tecnócratas y la candidatura presidencial de Carlos Salinas de Gortari.
El hijo del general Lázaro Cárdenas, Cuauhtémoc Cárdenas, y el exsecretario de Educación Pública, Porfirio Muñoz Ledo, rompieron con el partido al crear la disidente Corriente Democrática.
Tras ser expulsados del PRI, formaron el Frente Democrático Nacional –que después se convirtió en el PRD– para competir en las elecciones.
López Obrador, de 34 años, fue invitado a formar parte de esa nueva oposición. Ese año dejó el PRI y regresó a Tabasco a buscar la Gubernatura con las siglas del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional.
Revolucionario
En el mismo 1988, ya en la oposición, López Obrador contendió contra el priista Salvador Neme Castillo por la Gubernatura de Tabasco.
Esa fue la primera vez que lo acusaron de ser comunista, que lo asociaron con hechos de violencia en una campaña de difamación y que se dijo que expropiaría empresas.
También fue la primera vez que el tabasqueño alegó fraude electoral en una contienda en la que le reconocieron 50 mil votos, 20% del total.
Ahí comenzó su franca enemistad con Carlos Salinas de Gortari, a quien después llamaría el “Jefe de la mafia del poder”.
Salinas, por su parte, nunca le perdonó que rechazara la oferta presidencial de una subsecretaría de Estado a cambio de dejar la cancha libre a Neme Castillo.
Tres años después, López Obrador fue el líder del PRD en Tabasco y desconoció los resultados electorales en tres municipios: Macuspana, Nacajuca y Cárdenas.
Su fórmula
Inspirado por la marcha que hizo el candidato potosino Salvador Nava a la capital del país, para protestar por el fraude electoral, el tabasqueño inició su propio “Éxodo por la democracia”: una caminata de 47 días de Tabasco al Distrito Federal.
Desde entonces, estrenó una fórmula que mantiene hasta ahora: “en tiempos de lucha electoral, actuemos como partido; en tiempos de lucha no electoral, como movimiento”.
El éxodo forzó al entonces secretario de Gobernación, Fernando Gutiérrez Barrios, a admitir la derrota en Cárdenas, el primer municipio de Tabasco ganado por la oposición.
Más tarde, López Obrador presidió el PRD. Con él al frente el partido ganó varias gubernaturas, escaños en el Senado y la Cámara de Diputados, y llevó a Cuauhtémoc Cárdenas a la jefatura de Gobierno del entonces Distrito Federal.
En el año 2000, como resultado del mismo proceso electoral que terminó con 70 años de hegemonía del PRI, López Obrador ganó las elecciones para jefe de Gobierno de la capital del país.
Ese fue un periodo muy importante en la historia política de López Obrador, porque logró poner en práctica algunas de sus ideas más cercanas: disciplina financiera y política de austeridad que le permitieron echar a andar una política social amplia, cuyo programa más famoso son las transferencias monetarias a los adultos mayores.
Popular y caprichoso
En 2003 se había convertido en el político más popular del país, con unos niveles de aprobación de alrededor del 80 por ciento.
El presidente Vicente Fox trató de descarrilarlo al promover un juicio de desafuero contra él, pero la treta resultó burda y terminó fortaleciendo al jefe de Gobierno.
Cientos de miles de personas salieron a las calles en su favor para cuestionar el proceso. Su carrera a la presidencia en las elecciones de 2006 parecía indetenible.
En ese año también iba a la cabeza de las preferencias, pero cometió errores y fue objeto de una campaña que lo mostraba como un peligro para México.
La comparación con el difunto líder venezolano Hugo Chávez hizo efecto y López Obrador perdió por un estrecho margen.
Cuestionó el resultado electoral y acusó a las élites políticas y económicas de haberse coludido en su contra. Durante varias semanas montó protestas que paralizaron parte de la Ciudad de México y se proclamó presidente legítimo.
La jugada consumió buena parte de su capital político: fue percibido como un líder caprichoso e irrespetuoso de las formas democráticas. Pero, con una tenacidad singular en México, reconstruyó su camino hacia la silla presidencial.
En 2012, luego de la derrota frente a Enrique Peña Nieto, López Obrador abandonó el PRD para formar Morena, que en menos de tres años se convirtió en la alternativa al histórico PRI y al PAN.
Moderado
Además de su pragmatismo, esta vez lo ayudó que la impopularidad del Gobierno actual es enorme: el hartazgo de la sociedad mexicana con la corrupción, el estancamiento económico y la escalada de la violencia criminal en el sexenio de Peña Nieto hicieron que AMLO fuera visto como la única alternativa de cambio.
Durante este que llama como la cuarta revolución promete un gobierno nacionalista, austero y que combata la corrupción y la desigualdad.
En estas elecciones López Obrador intentó presentar una cara más moderada para ganarse al sector empresarial. Nombró como coordinador del programa de gobierno a Alfonso Romo, un conocido empresario de Monterrey.
Al tomar como base su paso por la Ciudad de México, es probable que como presidente mantenga una política fiscal responsable, intente una gestión austera, combata la corrupción y amplíe la política social.
Pero también que movilice a sus bases para combatir a sus enemigos, divida al mundo en buenos y malos y eche mano de estrategias de consulta popular directa para saltar trabas legales.
Su éxito revive el dilema que asusta a tantos: si López Obrador será el presidente del cambio o el caudillo de la cuarta revolución mexicana.
2000
» Vence en las urnas para obtener la Jefatura de Gobierno del Distrto Federal.
2004
» Se promueve desde la Presidencia un proceso de desafuero en contra de AMLO, por violar una orden judicial que exigía la suspensión de la construcción de una calle en un terreno expropiado.
2005
» Se consuma, el 7 de abril, el desafuero que buscaba Vicente Fox. Se produjeron masivas manifestaciones en rechazo a la decisión, por lo que el Gobierno federal dio marcha atrás a dicho proceso.
2006
» En las elecciones más cerradas, AMLO perdió la silla presidencial con Felipe Calderón por un margen de 0.1 por ciento. Ante ello, encabezó un movimiento que paralizó Paseo de la Reforma al menos cuatro meses.
2012
» Con un margen de 7%, López Obrador fue derrotado en su segundo intento por la Presidencia. Tras declararse ganador a Enrique Peña del PRI, el hombre clave de la izquierda nacional abandonó al PRD.
2014
» En enero se entrega la solicitud formal para constituir a Morena como partido político. Tres años antes se creó como asociación civil dedicada a impulsarlo a las elecciones de 2012.
2018
» Antes de que dieran comienzo las campañas, López Obrador ya encabezaba las encuestas, un sitio que no abandonó, un sitio que le otorgó bases para defenderse de los ataques de adversarios. Su insistente demagogia en contra de la corrupción surtió efecto.
Expulsado
» En los 80 coordinó la campaña del gobernador priista Enrique González Pedrero, quien tras ganar lo nombró líder del PRI local. Salió expulsado del partido por tratar de democratizar las bases.
Su mentor
» Carlos Pellicer Cámara, “El Poeta de América” y quizá el más eminente de todos los tabasqueños, fue el mentor político de quien encabeza la coalición Juntos Haremos Historia.
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