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Por
Luis Lemini
Publicado el sábado, 19 de julio del 2008 a las 10:00
Ramos Arizpe.- Después de perder su patrimonio, Rosa Lydia García de la Fuente, acompañada de su madre Lydia de la Fuente, acudió a solicitar asesoría legal ante el Ministerio Público donde fue ignorada y posteriormente un comandante de la Policía Municipal, quien usurpó funciones, desanimó a la ofendida para que ya no reclamara nada.
Rosa Lydia García de la Fuente señaló que Horacio Escobedo López, comandante de la Policía Municipal de Ramos Arizpe y Director Operativo de la misma, es muy amigo de Ismael Garibay, a quien acusa ella de fraude.
Luego de haber acudido ante el Ministerio Público, la enviaron con Escobedo López, quien se ostentó como Juez Conciliador y le dijo a la mujer que como ella no llevaba abogado, no tenía nada que reclamar y quien tenía todo el derecho era su amigo Ismael Garibay.
Al escuchar esto, el policía la mandó sacar de su oficina con varios policías, y ya en los patios, Rosa Lydia García se desvaneció y fue atendida por paramédicos de Bomberos, quienes también la atendieron por crisis nerviosa.
Mientras los paramédicos brindaban los primeros auxilios a su hija, Lydia de la Fuente, narró que ella se encontraba así debido a que Ismael Garibay había abusado de su confianza tras haber pactado un trato verbalmente.
El acuerdo se había hecho dos meses atrás, ya que Jesús Francisco Alfaro Garibay, cuñado de Rosa Lydia, quien la convenció de que le traspasara el restaurante a su abuelo, ya que este lo quería para que su hija lo trabajara.
Desesperada por la crisis económica por la que atraviesa, Rosa Lydia decidió hacer el trato, confiando que Ismael Garibay le cubriría la cantidad de 20 mil pesos que le pidió para quedarse con el negocio.
El 30 de mayo, Ismael Garibay le dio 10 mil pesos a Rosa Lydia y quedó pendiente la otra mitad que sería cubierta en los próximos ocho días, misma que hasta la fecha no ha sido liquidada.
El negocio está ubicado en Acuña 100 en el centro, el cual se encontraba equipado con todo el mobiliario que se requiere para un restaurante, pero ella le dijo que se quedara con todo, excepto con el refrigerador, un tanque de gas y una freidora, que es lo más caro, el valor total de estos aparatos es de 15 mil pesos y ella le pidió 5 mil más.
“Había trabajado mucho para tener este negocio, mi padre me lo dio, ellos estaban de acuerdo con el juez; se pasaron hablando mucho tiempo con él” agregó Lydia García.
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