La final del futbol dejó boquiabierto hasta al más incrédulo. Quienes se plantaron frente al televisor durante casi tres horas tenían una esperanza. La copa debía ser suya. El Cruz Azul ya estaba sabroseándola. El América le echó hartas ganas. El dramatismo del gol del minuto 90.
Con todos los jugadores empapados por la lluvia nocturna, el equipo contrario cerca de la cancha, los corajes de los entrenadores, los himnos, las porras, las faltas, las tarjetas multicolor, los goles errados.
¿Que aprendimos de este partido?
No debes apostar contra el Ámerica solo porque lo odias
Algo hay en la conciencia del mexicano que te obliga a que “si no le vas” al América no puedes hacer como que no existe, como que se te resbala, como que te cae bien. No. Tienes que odiarlo. En esta edición de campeonato el aprendizaje fue: ¿Le vas a las Chivas? No apuestes en favor del Azul. ¿Le vas a los Pumas? No apuestes contra el América.
Jamás adelantarnos a la realidad
No festejar tres minutos antes del final
Eso de cantar victoria antes de tiempo no sólo significa una pérdida de energía. Te hace caer en la humillación. Una caída de la que es difícil levantarte. De aquí a que el ñerísimo “ódiame más” caiga en el olvido de las redes sociales.
Ni darte por vencido hasta ver el marcador final
Ah, cómo nos encanta exagerar. Los azules ya se hacían en el Ángel, los amarillos ya habían tirado la toalla, desconfiando del “poder” de su equipo, y empezaron a agarrar camino a casa… cuando el boleto que compraron tuvo un tiempo extra de 45 minutos.
Si vas a perder el estilo que no sea por un triunfo futbolero
Hubo por ahí un hashtag, #MepongopedocomoAzcarraga, decía. No dire más.
Antes de bullear piensa en las consecuencias
El ganador es el que se lleva la copa, ¿no? El problema es cuando nos encontramos con dichos como este: Hoy gritas: “América, campeón”; mañana gritas: “Recórranse en doble fila, por favor”. Aunque, bueno, el perdedor, siempre será el perdedor… Para muestra el que Alcohólicos Anónimos felicite al Cruz Azul por quince años de no tocar una copa.
La mala suerte sí existe
El Cruz Azul tiene que cargar con la cruz (azul y cementera) de su parroquia hasta el final de los tiempos.
El que nace pa’ maceta…
No importa qué tanto te esfuerces ni qué tan cerca estés de la victoria, si tu mentalidad no es la de un ganador, ya valiste. Y luego, si se te baja la moral con el pestañeo de un elefante, pues, bueno, peor.
Siempre hay alguien peor que nosotros
Vas ganando. Te empatan. Tienes cinco oportunidades directas de gol. El otro también. Fallaste un penalty. El otro no. Vuelves a fallar otro porque te resbalas. Te robas el título de perdedor.
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