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Coahuila

El error que puede costar el registro a UDC y victorias a Morena en Coahuila.

Por Luis Carlos Plata

Hace 5 años

Luego de 25 años como partido político estatal (una proeza, a juzgar por la experiencia de otras organizaciones en Coahuila y allende las fronteras de la entidad, quienes no sobreviven siquiera un proceso electoral), Unidad Democrática de Coahuila (UDC) se halla en una encrucijada de cara a las elecciones del 6 de junio merced a errores propios.

El pasado jueves el Tribunal Electoral de Coahuila (TEC) invalidó la coalición Juntos Haremos Historia en Coahuila integrada por Morena, PT y UDC para la elección de Ayuntamientos. Previamente, el 13 de enero, esta había sido aprobada por el Instituto Electoral de Coahuila (IEC) a través del acuerdo 009/2021.

Los argumentos para deshacer el pacto aportados por el TEC en los expedientes 2/2021 y 4/2021, concentrados en 57 páginas, si bien se centran en cuestiones de forma que no fueron respetadas por los partidos, especialmente UDC, revelan asuntos de fondo como simulación de actos jurídicos, desorganización, arreglos cupulares unipersonales e inexistencia de militantes en la toma de decisiones.

Cito uno en particular: El 28 de noviembre, narra el TEC, hubo una supuesta asamblea vía teleconferencia entre simpatizantes de UDC para aprobar la coalición con Morena, de la cual solo existe una copia con firmas como “prueba” e incluso el propio partido nunca dio testimonio de su existencia en sus canales de comunicación oficial ni redes sociales. Aunque no fue admitida por carecer de valor probatorio, el PRD aportó una pericial grafoscópica para cuestionar la autenticidad de dichas rúbricas.

Ese trascendental suceso, entre otros gazapos cometidos de forma sistemática de acuerdo a la revisión elaborada por los magistrados, echó abajo la coalición.

Pero el despropósito es un déja vu del año anterior y supone tropezar de nuevo con la misma piedra. El 12 de abril de 2020 se publicó en este mismo espacio “La elección que a nadie importa en Coahuila y que Morena se esfuerza por no ganar”. Entonces el tema era la ruptura del convenio de coalición entre Morena y PT por idénticas razones a las que acaban de ocurrir: formalidades desacatadas, o acatadas a medias al cuarto para las 12 de vencer el plazo. Hoy repiten el traspié. No aprenden la lección.

Al respecto, llama la atención el doble rasero del IEC para valorar, pues en 2020 invalidó por las mismas razones (acuerdo 043/2020) lo que validó en 2021. El TEC, en cambio, fue congruente en su decisión al desechar uno y otro juicio mencionado. En el caso de los partidos involucrados por segunda ocasión, Morena y PT, demuestra la escasa voluntad por seguir las reglas y respetar al árbitro. Y el PAN, quien impugnó en ambas ocasiones como tercero interesado, gana en la mesa lo que no consigue en las urnas.

La UDC, cabe señalar, pasó de tener tres representantes en el Congreso del Estado durante la Legislatura LXI, a uno en la Legislatura LXII que inició el 1 de enero. Y para nadie es un secreto que los 38 municipios de Coahuila se disputarán entre Morena y PRI, con el PAN en un lejano tercer sitio y posibilidades reales de ganar en demarcaciones con menos de 25 mil habitantes. UDC, quien actualmente preside cuatro, difícilmente conservaría una presentándose a la competencia por separado.

Con presencia focalizada en las regiones Norte principalmente y Carbonífera secundariamente, dispersa en la Región Centro y simbólica en el Sureste y Laguna (donde se concentran dos terceras partes de la lista nominal), el partido ha experimentado a últimas fechas un crecimiento en Piedras Negras pero una fragmentación en Sabinas y Allende, además de un importante desgaste en Ciudad Acuña, su otrora bastión electoral.

Cortita y al pie

Socio en 2008 del PRI, de 2009 a 2018 del PAN, y a partir de 2021 de Morena, la UDC ha cruzado todo el espectro ideológico de un extremo a otro. Su supervivencia estaba garantizada con esos aliados en esos momentos históricos. En solitario, en cambio, y en las circunstancias actuales, sus 25 mil votos de base pueden no ser suficientes para lograr el 3% de la votación válida emitida (requisito para no perder el registro como partido político) dependiendo del porcentaje de participación total. Sin Morena llevándolo en volandas, ¿es el fin de la UDC?

La última y nos vamos

Evaristo Lenin Pérez Rivera, el usufructuario del emblema, es un político hábil y acertado lector de coyunturas políticas. No es un improvisado líder comandando un instituto de nueva creación; por el contrario, tiene la experiencia necesaria para saber qué se avecina.

Antes de asumir su responsabilidad, no obstante, la UDC ha intentado sembrar en el imaginario colectivo -también llamado opinión púbica- la idea de perjuicio e injusticia en su contra. Victimizarse, pues.

La sentencia desfavorable, según el Comité Estatal de UDC, “acredita la confabulación de un Tribunal que está muy lejos de cuidar la vida democrática del estado”. En palabras del representante de Morena ante el Consejo General del INE, quien también emitió comunicado respectivamente, significa “una actitud sumisa y al servicio de los intereses del Gobierno del Estado”.

Nada nuevo bajo el sol pues vivimos en una época donde nadie admite culpas y mucho menos derrotas. El infierno son los otros, parafraseando a Sartre.

Sin embargo, de confirmar el desaseo administrativo de UDC que será puesto a consideración de la Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, se llevará de corbata los esfuerzos de la coalición entre PT y Morena obligándoles a competir entre ellos con la división del voto como consecuencia lógica y eventualmente menos victorias obtenidas. Circunstancia favorable, por ejemplo, a los intereses del PRI.

Y así, por lo demás, es irónico que quien ha trabajado para todos los partidos durante su vida política, termine no sabiendo para quién trabaja.

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