Monclova
Por
Alexis Massieu
Publicado el martes, 9 de marzo del 2021 a las 04:00
Frontera, Coah.- Una madre de familia y ex Policía Municipal de Frontera que tuvo que dejar de trabajar tras ser golpeada con una pala en la cabeza cuando se encontraba en servicio, está buscando con ayuda de sus abogados que se le reparen los daños y se le dé una pensión.
Maribel Rodríguez, es madre soltera, tiene dos hijos y sirvió en la corporación policiaca de Frontera durante 4 años, hasta que una noche atendió un reporte en el que fue golpeada de tal forma que hoy padece vértigo, una condición que le impide trabajar, la herida que le dejó su agresor en la cabeza fue de 10 centímetros.
Fue el 8 de septiembre del año pasado, cerca de las tres de la mañana, que junto a su compañero atendió un reporte que los llevó a la colonia Magisterial, donde el sospechoso comenzó a forcejear con su compañero y enseguida a golpearlo.
Lo primero que hizo fue pedir apoyo por el radio, y enseguida apoyar al otro Policía, consiguiendo que el atacante comenzara a golpearla a ella.
Tras derribarla y luchar de nueva cuenta con el Policía, Maribel se recuperó y saltó por la espalda para tomar por el cuello al hombre, quien se impulsó hacia atrás golpeándola tres veces contra una pared y dejándola sin aire, el otro Policía corrió y ella cayó al piso.
Lo siguiente que vio, fue al hombre que le apuntaba con un arma de fuego a la cara y le dijo; “te voy a matar”, estaba a tres metros de distancia, él jaló el gatillo pero no detonó, no supo por qué, y el sujeto comenzó a golpear la pistola en su pierna como para destrabarla.
En ese momento trató de correr y fue ahí que la alcanzó a golpear con una pala varias veces, abriéndole la cabeza, apenas podía abrir los ojos pero pudo verlo caminar del otro lado de la patrulla a través de los rines, cuando ahora le apuntaba con el arma al otro Policía.
Logró incorporarse, y sin ver casi nada junto al otro oficial comenzaron a correr alrededor de la camioneta para que no les pudiera disparar, entonces supo que el arma era la de su compañero y se la había quitado durante el forcejeo.
Ella terminó escondida entre las llantas de la patrulla con los ojos totalmente cerrados por los golpes, recuerda las preguntas que le hacían los socorristas y cuando llegó al hospital, entonces perdió el conocimiento.
Abdel González Alvarado fue detenido momentos después por las lesiones que le ocasionó a los policías, pese a quitarse para eludirlos, el brazalete electrónico que llevaba puesto al estar acusado de un asesinato en el municipio de Nava, y por el cual señaló está preso en el penal de Piedras Negras.
Pese a que su atacante, quien aquella noche fue reportado por agredir a su madre cuando estaba de visita, fue detenido y llevado al penal, a ella no se le reparó el daño que le ocasionó y que le dejó secuelas que no le permitieron siquiera hacer la función de radio operadora.
Se caía de la silla cuando estaba de turno atendiendo llamadas del 911 en el Centro de Comando, Cómputo, Control y Comunicación, más conocido como C4.
Le dieron una incapacidad de poco más de un mes en el ISSSTE, y tuvo que regresar a trabajar, pero los mareos no la dejaban, luego el Ayuntamiento la apoyó, durante un tiempo hasta que le indicaron que tenía que volver a su trabajo, y al no hacerlo fue dada de baja.
Actualmente señala que no puede siquiera conducir un automóvil, y está batallando mucho para sacar adelante a sus dos hijos con quienes se fue a vivir a Saltillo; el sólo antecedente de ser policía le ha cerrado muchas puertas.
La madrugada del 8 de septiembre le cambió la vida a María Maribel Rodríguez, quien habló a Zócalo en exclusiva sobre la agresión que sufrió a manos de quien aseguró se encuentra todavía en el Penal de Piedras Negras acusado de asesinar a una jovencita, cuando atendió el reporte aseguró que nadie sabía el antecedente que tenía.
Maribel decidió contar lo sucedido, en espera de que se sepa su caso y se haga justicia, ya que es madre soltera y tiene que luchar por su familia.
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