Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Destaca Harfuch fortalecimiento de inteligencia en seguridad CFE registra pérdidas por 23 mil 310 millones de pesos en el tercer trimestre Se queda el IEC un año más sin presidencia ¡Imparable! Cristiano Ronaldo marca hat-trick y queda a 15 goles de los mil El diagnóstico tardío de la enfermedad renal le cuesta a México casi 70 mil vidas al año

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Opinión

Nos encapsuló el automóvil

Por Carlos Gaytán Dávila

Hace 5 años

A Fernando de Teresa se la atribuye el introducir el primer vehículo a la Ciudad de México en 1895, ante el escándalo y el azoro de los capitalinos. En la madrugada, por las calles de la metrópoli se desplazó lo que la gente describió como un carruaje misterioso, anunciando su paso a través de una bocina semejante a la de las bicicletas. Era la época porfiriana y de Teresa había adquirido el auto en Europa.

Cinco años después, por Piedras Negras, procedente de Detroit, Michigan, ingresó el primer automóvil Ford a Coahuila. Llegó en cajas de madera por el ferrocarril. El dueño tuvo que contratar a un famoso mecánico de Eagle Pass, para armar el auto, pieza por pieza y una vez puesto en cuatro llantas, surgió el primer problema: ¿y la gasolina?

Así se instala también la primera gasolinera en la entidad en Piedras Negras. Tuvieron que pasar muchos años, (en Saltillo más de 50) para eliminar de las calles ya pavimentadas los carros estirados por caballos, mulas, bueyes o burros y surgieron los primeros sitios de carros automotrices.

Desde que ingresó el primer automóvil al país, los mexicanos enloquecimos de envidia y comenzamos a ahorrar para comprar uno, además las agencias automotrices daban facilidades en el pago y hasta llegar el tiempo en que comenzaron a circular miles de automóviles. Quitar el empedrado y pavimentar fue uno de los primeros compromisos de los gobiernos de aquellos años y con ello  se incrementó la contaminación ambiental y se descompuso el clima artificial de algunas ciudades, como el de Saltillo.

¿Si hubieran sido motocicletas los primeros vehículos introducidos, sería menos la contaminación del ambiente?
Un siglo más tarde de la llegada del primer automóvil, la Ciudad de México registraba un parque vehicular 3 millones 260 mil. En Coahuila, en 2020, casi llegamos al millón de automóviles, incluyendo, camiones de carga y carros de  alquiler.

La fiebre de la velocidad nos atrapó y aunque usted no lo crea, proporcionalmente Saltillo, registra mayor cantidad de accidentas viales que la metrópoli regiomontana y si somos observadores, el automóvil está mal utilizado, solo viaja una persona por vehículo y vamos por los refrescos a unas cuantas cuadras de la casa en él, ¡para ahorrar tiempo!

El automóvil nos encapsuló y nos quitó el derecho a ejercitarnos, mediante las caminatas que cuando jóvenes hacíamos de un lugar a otro de la ciudad.

Solamente en la capital de la República en 2014, se realizaron cada día, 11 millones de viajes en automóviles. Algunas autoridades en el país “peatonizaron” algunas avenidas, para permitir a la gente espacio para caminar cómodamente y sin peligro. Aquí se hizo una intentona y los comerciantes de Victoria protestaron, “¡¿y dónde estaciono mi automóvil y los de los  clientes?!”, “pues les construimos estacionamiento”, dijo Jericó, el joven alcalde de Saltillo y ni así.

Notas Relacionadas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 5 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 5 horas

Confirmado y amarrado

Hace 12 horas

Más sobre esta sección Más en Opinión

Hace 5 horas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 5 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes

Hace 12 horas

Confirmado y amarrado