No sé si por desgracia o por fortuna, en nuestro país y nuestro estado iniciaron casi al mismo tiempo dos procesos por demás importantes, complejos y determinantes para nuestra sociedad. Es decir, que de manera coincidente -al menos eso quiero creer-, en esta semana empezaron paralelamente dos campañas casi igual de importantes, y que involucran directamente derechos de los ciudadanos.
Por un lado, las campañas electorales, las cuales buscan involucrar al ciudadano para renovar los 38 ayuntamientos de nuestro estado; y la elección de las diputaciones federales. Proceso con el cual se presume se garantiza el derecho político de la ciudadanía. Y, por otro, la ministración o aplicación de la tan esperada vacuna anti covid_19; en un proceso que se hizo indispensable dadas las trágicas consecuencias de la pandemia en Coahuila y en México, y con la cual se supone se garantiza el derecho a la salud.
Como es de verse, ninguno de los dos procesos se puede detener, aunque lo ideal habría sido que no se hubieran empatado, pero eso lo juzgará la historia. Así pues, ambas campañas implican una movilización masiva de personas, el uso de recursos públicos y la participación de la ciudadanía para cumplir sus fines.
Sin embargo, las terribles diferencias entre una campaña y otra radicarán en que, en las campañas electorales, los partidos y sus candidatos buscarán a la ciudadanía vorazmente para que esta les otorgue su voto, ya sea en señal de renovación de la confianza o para materializar otras opciones llevándoles nuevas promesas. Cosa contraria a lo que sucederá en la campaña de vacunación, ya que en esta tendrá que ser la ciudadanía quien deberá buscar desesperadamente a los gobernantes para obtener un turno de vacuna, y con la única esperanza de salvarse de la pandemia.
Y es que, a la luz de las referidas diferencias, es bastante imposible no pensar mal cuando nos damos cuenta de que coincidentemente, las cinco etapas de esa campaña de vacunación, se emparejan irremediablemente con las campañas de proselitismo y de organización del proceso electoral.
Para quien dude de lo anterior, le recordaré qué extrañamente, en la primera segunda etapa, que se dio entre diciembre de 2020 y febrero de 2021, solo se vacunó al personal de salud de primera línea, y a las personas de 60 años y más, personas que en número, son las que menos abultan el padrón nominal.
Así pues y en ese mismo tenor, la etapa 3 que ya inició, coincidirá completamente con las campañas electorales, ya que se dará entre los meses abril y mayo y alcanzará a las personas de 50 a 59 años que según los datos del Registro Federal de Electores suman por lo menos 13 millones 469 mil personas con credencial para votar. Así mismo, en la cuarta etapa, que correrá entre mayo y junio, se vacunará a las personas de entre 40 y 49 años, que representan un universo de poco más de 17 millones 404 mil mexicanos de la Lista Nominal.
Es decir, que coincidentemente las 4 etapas más importantes de vacunación Covid_19, se desarrollaran entre febrero y junio, en las cuales se vacunarán a un total de 47 millones 218 mil personas, que significan poco más de la mitad de las 93, 983,599 registradas hasta ahora en la Lista Nominal, y que por ende estarán en condiciones de votar el próximo 6 de junio.
Continuara…
Notas Relacionadas
Hace 19 minutos
Hace 1 hora
Hace 1 hora
Más sobre esta sección Más en Nacional