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Coahuila

Carambola de Riquelme

Por El Marqués

Hace 5 años

Carambola de tres, cuatro y hasta cinco bandas se aventó el gobernador Miguel Ángel Riquelme con el resultado de la elección del 6 de junio. Paró en seco el supuesto vuelo que traía Luis Fernando Salazar, quien todavía no asimila la derrota familiar; le dio el tiro de gracia político a Jorge Zermeño Infante, a Guillermo Anaya y Jesús de León Tello, los dos últimos, quienes se asumen como dueños del PAN en Coahuila, y colocó en la justa dimensión del tercer lugar a Marcelo Torres Cofiño.

Riquelme también dejó en el camino a Lenin Pérez Rivera, quien hasta sin partido político se quedó; le arrebató a Morena uno de sus principales bastiones, Piedras Negras, y qué decir de Armando Guadiana Tijerina, terminó por estrellarse luego de que los saltillenses le cerraron la puerta.

El (iluso) optimismo de Guadiana

Quienes anduvieron por el baile de Armando Guadiana, luego de la derrota, nos comentan que aquello parecía coctel de perdedores. Imagínese, el propio excandidato a la alcaldía, quien el 6 de junio primero salió a cantar que arrasó en las urnas, y horas después salió de nuevo, pero para admitir la derrota. Junto a él, todavía en sollozos, Luis Fernando Salazar y Antonio Attolini. ¡Vaya cuadro!

Pero nadie puede negar que el excandidato de Morena es optimista, pues aun con el descalabro, sin los principales municipios, con aliados tan débiles como el propio Luis Fernando y Lenin Pérez, de cara al 2023 se asume como líder del frente opositor de los despojos.

El 2023 se dibujó

En más de esto. Los que saben, aseguran que el escenario para 2023 se dibujó con claridad en la elección del domingo 6 de junio, pero no como lo plantea Guadiana, con el supuesto frente opositor que pretende conformar.

Con Saltillo, Ramos Arizpe, Torreón, Piedras Negras, Sabinas, Matamoros y San Pedro, entre otros municipios, con los 16 distritos locales y cinco de las 7 diputaciones federales, y además con oposición débil y fraccionada, los enterados apuntan a que el PRI llegará a la próxima contienda con buena cantidad de bonos de ventaja.

Sí, nos señalan, 2023 se dibujó con los colores del PRI, como igual se hubiera dibujado para Morena con un distinto resultado de la elección.

Alcaldes en problemas

Están en la recta final de su administración, dejarán el cargo el último día del año, y ante la gran cantidad de pendientes, pasivos financieros, problemas políticos y fierros en la lumbre que traen, su salida no será tersa.

Estos funcionarios municipales hicieron tantas travesuras, y no les alcanzó el tiempo, ni el apoyo de los electores para resolverlos y continuar en el cargo.

En la lista de presidentes municipales que se encuentran bajo la mira de la Fiscalía Anticorrupción, de Jesús Homero Flores Mier, y de la Auditoría Superior del Estado, de Armando Plata Sandoval, hay de todo.

Voto de castigo

Si algo se reveló en la elección del 6 de junio, fue el voto de castigo en contra de Morena, por las decisiones y ocurrencias con que la Cuatroté gobierna, pero en casos específicos también por el desempeño de la autoridad más próxima a los electores, es decir, los alcaldes.

En Torreón, la derrota de Jorge Zermeño Infante y del PAN, no se explica de otra manera: su administración resultó un fracaso en servicios públicos, seguridad ciudadana y lo único que prosperó estos años fue la economía de amigos y familiares.

San Pedro de los Saguaros

Otro que no tiene idea de la gobernabilidad y dejará larga lista de pendientes, es Horacio Piña Ávila. Llegó a la Alcaldía de Matamoros con la bandera del PT, después dio el brinco a Morena y cuando en este partido no lo postularon por la reelección, se fue al PVEM.

Pero quizá el caso más notorio de desgobierno es Parras, con el morenista Ramiro Pérez Arciniega. Lo comentábamos, como en San Pedro de los Saguaros, en la película La Ley de Herodes, quiso desaparecer poderes y desconocer al Cabildo; dejó sin dieta mensual a los regidores adversarios y, por si no fuera suficiente, se hizo enemigo de los policías municipales.

En Parras agradecen que la administración esté por terminar; en una de esas, el pueblo mágico amanece incendiado.

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