La votación obtenida por Morena en Saltillo (116 mil), el 6 de junio, no es para nada despreciable; y la captada en Torreón (101 mil), tampoco. Sin embargo, la sumada por del PRI (160 mil y 132 mil, respectivamente) le permitió a sus candidatos cruzar la meta sin apuros; y al Gobernador le dejará terminar su sexenio con aliados en las principales metrópolis. El denominador común de ambas elecciones es que el voto del PAN se reorientó al partido en el poder en el estado para cerrarle el paso al del Presidente. Paradójico sería que los nuevos diputados federales de la formación política presidida por un incompetente, le ayudaran a Morena a conseguir la mayoría calificada para reformar la Constitución. Voces de ese partido desahuciado se rasgan las vestiduras solo para venderse más caro.
El candidato de Morena a la Alcaldía capitalina obtuvo casi el doble de los sufragios conseguidos por su partido en 2018. La aspirante del PAN y exprimera dama no convenció ni a los de casa. El senador morenista estaba persuadido de que saldría a hombros de las urnas y hasta pagó por adelantado los servicios de un grupo norteño. Pero como no hubo victoria, enmascaró con música su derrota. Regresar a la Cámara alta vencido —lo mismo que otros compañeros suyos del PRI y el PAN— no es la mejor recomendación para futuros procesos. Los años pasan factura, pero también los errores y más aún la arrogancia.
Si el hombre del Stetson ganó la senaduría en 2018 por López Obrador, esta vez el voto de miedo y de castigo contra la 4T le impidió ser Alcalde de Saltillo. Mas no todo es culpa de los otros. El empresario minero y criador de reses bravas cometió pifias, fue mal asesorado y escuchó el canto de las sirenas. Su encogimiento lo capitalizó “el serio” para amarrar el voto de la máxima casa de estudios y del “establishment” capitalino siempre proclive al PRI. Frente al golpeteo político y mediático contra AMLO y su Gobierno, el “honrao, honrao, no”, hizo mutis. En cambio, defendió a su amigo, dueño de AHMSA, contra las acciones de la Fiscalía General de la República por el caso Agro Nitrogenados. Se puede la amistad honrar sin faltar a la lealtad política. Ignoro si el líder de Morena vino a su campaña. El líder del Senado lo apoyó de dientes afuera.
Así como al candidato del PAN a la alcaldía de Torreón le costó votos su pasividad y adosamiento al Gobernador y al PRI, al de Morena, en Saltillo, pasar página al tema de la deuda espuria —herencia del docenio trágico— que denunció vigorosamente cuando no tenía fuero, para centrarse, como senador, en sus intereses, igualmente le hizo perder simpatías. El escritor y filósofo inglés John Galsworthy lo plantea así: “Sólo hay una regla para todos los políticos del mundo: no digas en el poder lo que decías en la oposición”.
A pesar de sus derrotas en Saltillo, Torreón y Piedras Negras —donde era Gobierno—, Morena registra un avance importante en Coahuila. Ganó alcaldías, diputaciones federales y desplazó al PAN como segunda fuerza electoral en el estado. La siguiente elección es la de Gobernador y Congreso, en menos de dos años. ¿Creará el Presidente las condiciones para darle al estado la alternancia conseguida por el Apóstol de la Democracia, uno de los pilares de la 4T, en México en 1911? El estadista español Manuel Fraga Iribarne tiene para los triunfadores y vencidos del 6 de junio este apotegma: “En política todas victorias son efímeras, y todas las derrotas son provisionales”.
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