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Coahuila

El amor es amor

Por Francisco Tobías

Hace 5 años

En nuestra sociedad, de manera reciente, afortunadamente se ha trabajado por los derechos de la comunidad LGBT+, de hecho, a pesar de que nos falta mucho para que las y los integrantes de dicha comunidad no sufran discriminación, día a día los y las activistas han dado pasos para lograr la igualdad de derechos y libertades. Sin embargo, hay segmentos, e incluso instituciones gubernamentales en el mundo, que buscan evitar este avance en los derechos de dicha comunidad. Y para muestra la legislación recién aprobada por el parlamento húngaro, que prohíbe compartir con menores de edad cualquier contenido que muestre homosexualidad o reasignación sexual, el supuesto argumento a favor de quienes hicieron esta propuesta es el combate a la pederastia.

Esta ley representa un retroceso en los derechos humanos, e incluso a la educación de la niñez y juventud de aquel país europeo, cuyo gobierno ha sido señalado por las y los activistas por realizar una campaña permanente contra la comunidad LGBT+.

La ley aprobada por 157 de 158 legisladores húngaros señala que “la pornografía y los contenidos que representen la sexualidad o promuevan la desviación de la identidad de género, el cambio de sexo o la homosexualidad no deben ser accesibles a menores de 18 años”, afirmando que el objetivo principal de esta ley es la protección de los menores.

Mientras la sociedad avanza y los gobiernos logran reformar las leyes para buscar la igualdad y la libertad de la comunidad LGBT+, existen autoridades que no quieren ver que la sociedad ha cambiado, ha evolucionado en sus relaciones sociales y uno de estos cambios es el reconocimiento de los derechos y libertades sexuales.

Aún nos falta mucho por avanzar en este tema, aún estamos lejos de que las y los integrantes de la comunidad LGBT+ se sientan libres, seguros y debemos además de entender participar activamente en lograr estos derechos, por el grandioso hecho de que el amor es el amor.

Afortunadamente en Coahuila hemos avanzado con leyes que permiten a los y las integrantes de la comunidad LGBT+ contar con derechos como lo es el matrimonio igualitario, acciones que han permitido que cada mes de junio participen más personas en la marcha del orgullo, donde además de intervenir integrantes de la comunidad, cuentan con el apoyo y cooperación de sus aliadas y aliados. Claro, no podía esperarse menos de la tierra que es cuna de Nancy Cárdenas.

Mi reconocimiento y admiración tanto a las y los activistas como a los y las integrantes de esta comunidad, para quienes deseo a la brevedad el reconocimiento de todos sus derechos y puedan gozar con plena seguridad de estos mismos.

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