Espectáculos

Publicado el sábado, 3 de julio del 2021 a las 04:00
España.- Jim Morrison, músico, poeta y uno de los referentes malditos del rock, murió hace 50 años en París y desde entonces se ha convertido en un mito perfecto, una leyenda creada en buena parte gracias a la influencia del cine.
El aniversario se cumple mañana, sábado. Morrison murió a los 27 años en un piso del entonces barrio bohemio del Marais, en París, adonde se había trasladado para intentar dejar atrás su alcoholismo e insuflarse del espíritu artístico de la ciudad.
Morrison fue “uno de los grandes” en la historia del rock, por el volumen y por la calidad de su obra, afirma a Efe Diego Manrique, uno de los más respetados críticos musicales españoles, quien también cree que su grupo, The Doors, está entre los mejores.
Ver esta publicación en Instagram
Canciones perfectas, drama en el escenario
Con seis álbumes en solo cinco años, The Doors se convirtieron en un grupo de primera línea, conjugando canciones pop “perfectas”, como Light my Fire, o mucho más oscuras, como la edípica The End o la violenta Riders on the Storm, explica.
Morrison, letrista, cantante y líder del grupo, llevó al extremo esos temas con interpretaciones dramáticas sobre el escenario. Familiarizado con las teorías del “teatro de la crueldad” del francés Antonin Artaud, su personaje del “Rey Lagarto” lanzaba largas peroratas y provocaciones al público y a la policía que con frecuencia vigilaba sus conciertos.
Manrique, autor del libro sobre el grupo Jinetes en la tormenta, recuerda que los cuatro componentes de The Doors eran “chicos cultos” metidos en movimientos de vanguardia y sus canciones no tenían nada que ver con lo que se hacía entonces.
Todo eso no quita que Morrison, con sus apariciones salvajes y dramáticas en el escenario, vestido de cuero negro y a veces con el torso desnudo, se convirtiera en un auténtico sex symbol para ambos géneros.
Ver esta publicación en Instagram
Musicalmente, hacían rock, pop y mucho blues-rock incisivo (Roadhouse blues, por ejemplo), pero con otras influencias. El teclista Ray Manzarek venía del jazz y el guitarrista Robby Krieger era muy aficionado a la guitarra clásica española.
Tras unos años de éxito y desenfreno, Morrison llegó a París en marzo de 1971 y apenas cuatro meses después fue encontrado muerto en el apartamento que tenía alquilado. El médico que acudió certificó una muerte por un fallo cardíaco y no se le realizó una autopsia.
Según varios conocidos y testigos, la causa más probable fue una sobredosis de heroína, pero jamás se investigó. Fue enterrado en el cercano cementerio de Père Lachaise. Y aquí se cierra el círculo del “mito perfecto”, según Manrique. Una gran estrella estadounidense, adorada por sus fans, un sex symbol, que muere joven en París y termina en el cementerio más famoso.
La tumba más famosa en el cementerio de los famosos
La sepultura de Morrison en Père Lachaise “es una de las más famosas y más visitadas” de este cementario, señala a Efe Sylvain Ecole, director del Servicio de Cementerios de París, junto a la famosa tumba.
Y eso que éste es posiblemente el cementerio más célebre del mundo por el renombre de quienes aquí reposan, especialmente artistas, entre las 70.000 tumbas y 27.000 urnas con cenizas.
Ver esta publicación en Instagram
Oscar Wilde; Frédéric Chopin; Yves Montand; Edith Piaf; Marcel Proust, Miguel Ángel Asturias o Georges Bizet son solo algunos de los ilustres vecinos del rockero, en cuya tumba nunca faltan una foto enmarcada, flores o conchas de peregrino.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Espectáculos
Hace 6 horas
Hace 6 horas
Hace 9 horas
Hace 10 horas
Hace 10 horas
Hace 11 horas
Hace 11 horas
Hace 12 horas
Hace 14 horas
Hace 14 horas
Hace 14 horas
Hace 15 horas