Salud
Por
Redacción
Publicado el miércoles, 14 de julio del 2021 a las 08:56
Saltillo, Coah.- El uso del aceite de coco en la cocina se ha popularizado en los últimos años, siendo tema de debate en distintos ámbitos, desde el culinario hasta el nutricional.
Para freír o para hornear es como la gente lo utiliza, incluyéndolo así en su alimentación diaria porque consideran que este óleo es tan saludable como el de oliva, porque no se vuelve tóxico al someterlo a altas temperaturas.
Sin embargo, en estudios recientes publicados por la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) han surgido argumentos que indican que la ingesta del aceite de coco no es tan buena para la salud, contrario a lo que muchos piensan.
Aunque a este producto se le ha dado una promoción que lo ubica casi como un alimento milagroso porque aseguran que fomenta la pérdida de peso, la buena digestión e incluso aumenta el metabolismo, la verdad es que los resultados de la investigación más reciente afirman que es peor que la mantequilla o la manteca de cerdo.
La concentración de grasas saturadas en este producto ronda en un 82%, por lo que los expertos señalan que entraría dentro de la categoría de lípidos que no son buenos para la salud.
Por esa razón los especialistas aconsejan evitarlo de la misma manera que se eluden otro tipo de alimentos con alto contenido de grasa saturada, ya que este elemento es la materia cerosa que suele acumularse en las arterias, principal causa de las enfermedades cardiovasculares.

A pesar de esos señalamientos, hay un importante número de personas que creen en las supuestas bondades del aceite de coco, frente a un menor número de nutricionistas que opinan lo contrario.
La AHA encontró en una revisión de estudios especializados en la materia que en siete de ocho, este producto derivado del coco aumentó el colesterol que es perjudicial para la salud de las personas, incrementando así el riesgo de padecer una severa enfermedad cardiovascular.
Y es que se trata de un aceite vegetal con alto contenido de grasas saturadas, pero también con un perfil molecular muy complicado, por lo que sus propiedades diversas actúan de diferentes maneras en el colesterol en la sangre, por eso es que llaman a corroborar los datos que hasta el momento se han obtenido en el tema.
Mientras eso sucede, mucha gente seguirá deleitándose el paladar con este óleo, entonces el asunto es que, como la mayoría de los alimentos, se modere su consumo a través de una dieta saludable, alta en frutas y verduras evitando los excesos de carnes y azúcares.
Así que mientras los expertos realizan sus investigaciones y se ponen de acuerdo, lo mejor será que minimices el consumo de aceite de coco y optes por otros más bajos en grasas saturadas, como el de oliva que, como algunos estudios sugieren, ayuda al conocido como buen colesterol a hacer su trabajo.

– Previene estrías en el embarazo: Aplica directamente sobre las zonas de la piel en las que sientas picor.
– Funciona como crema hidratante: Unas cuantas gotas bastarán para eliminar la resequedad.
– Humecta los labios resecos: Unta aceite de coco en los labios las veces que así lo necesites.
– Sirve como desmaquillante facial: Aplícalo como si se tratara de tu desmaquillante y después límpialo con un algodón húmedo hasta que no quede rastro del maquillaje.
82% es la concentración de grasas saturadas en el aceite de coco.
Calorías: 900 Kcal
Grasas Totales: 100 g
Saturadas: 87 g
Insaturadas: 8 g
Trans: 0 g
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