Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Afirman alumnos que programa “El Valor de Educar” frena la deserción universitaria Video viral: pipa arrastra un auto en plena avenida de Monterrey Los asesinos seriales más conocidos de México Volcadura e incendio de tráiler deja dos muertos y dos heridos en en la autopista Naucalpan-Toluca Despliegan 450 militares y dos helicópteros artillados en Matamoros y la frontera de Tamaulipas

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

La consulta popular: ¿‘vasir’ o no ‘vasir’?

Por Salvador García Soto

Hace 5 años

Como si se tratara de un dilema shakespeariano, pero en versión mexicana, este domingo millones de ciudadanos en el país decidirán, en la libertad de acción y de conciencia que les otorga la ley y la Constitución, si participan o no en la primera consulta popular legal y constitucional que se realizará en el país.

A partir de que se aprobó y publicó, hace menos de un año, la nueva Ley de Consulta Popular que establece las reglas y lineamientos para que este mecanismo de participación ciudadana y democracia participativa se aplique a la toma de decisiones del Gobierno en los asuntos públicos, tendrá lugar este ejercicio que sienta un precedente para que se puedan consultar a futuro temas de interés nacional.

Mientras el Instituto Nacional Electoral se apega a los lineamientos legales, los militantes y seguidores de la 4T tergiversan y manipulan el sentido de esta consulta, al venderle a la gente la idea, gráfica y retórica, de que se va a enjuiciar a los últimos cinco expresidentes de la República, desde Carlos Salinas hasta Enrique Peña Nieto, algo que no aparece, ni remotamente, en la redacción de la pregunta que responderán quienes decidan participar.

De cualquier manera, la confusa y cantinflesca redacción de la pregunta que se responderá en las papeletas que este domingo se distribuirán en cerca de 57 mil mesas receptoras instaladas en todo el territorio nacional, no obsta para que lo que ocurra el domingo y el resultado y el nivel de participación de los ciudadanos, constituyan un referente y un precedente histórico para futuras consultas populares sobre temas y problemas mucho más reales y prácticos para los mexicanos: desde la definición de políticas públicas en temas polémicos y que dividen a la sociedad, como la legalización de drogas, del aborto o de derechos sociales y ciudadanos, hasta el uso del dinero público y la definición de prioridades y obras que deben o no ser construidas con el dinero de los contribuyentes.

Esa será la ganancia ciudadana de lo que ocurra este domingo, donde los mejores pronósticos de participación anticipan que será muy difícil que se alcance la cifra de 40% de la lista nominal de electores, equivalente a 37.2 millones de ciudadanos. Las proyecciones más realistas hablan de que una cifra posible de participación de entre 5 a 8 millones de personas, algo que de cualquier modo resultaría histórico y tendría, sin duda una ganancia política para los promotores de esta consulta.

López Obrador y la 4T ganarán en dos vías este próximo domingo: primero porque, sea cual sea la cifra de participación, es casi seguro que ganará el “Sí” en esta consulta, con cualquier cosa que eso signifique ante la ambigüedad y vaguedad de la pregunta, y segundo porque, aunque el ejercicio sea un éxito en términos de organización y realización, el Presidente no desaprovechará la oportunidad para cuestionar, descalificar y atacar al INE y a sus consejeros electorales, a quienes va a culpar de que el resultado de este mecanismo de participación no pueda ser vinculante ni tener efectos legales porque “el INE no quería organizar la consulta y lo hizo mal y a regañadientes”, sería el discurso previsible en la conferencia “mañanera” del lunes 2 de agosto.

Así que, como en aquel video viral de hace unos años, donde un joven mexicano traducía y actualizaba el dilema del Hamlet de Shakespeare del “ser o no ser”, pero ahora en términos coloquiales y populares con el “vasir o no vas ir”, este domingo 1 de agosto todo estará dispuesto, con el profesionalismo del INE y la participación voluntaria y transparente de ciudadanos que estarán como funcionarios en las mesas receptoras, para que cada mexicano en edad de votar, decida libre y conscientemente en algunos casos, e ideológica y políticamente en otros (sin descartar las consabidas prácticas del “acarreo” y la coacción de ciudadanos) si participa o no en este ejercicio de democracia participativa que, por encima de consideraciones políticas o manipulaciones ideológicas, ya puede calificarse de histórico.

Notas Relacionadas

Del clan Taddei

Hace 3 horas

Propone Gabriel Elizondo dar certeza jurídica al traslado de combustible para maquinaria

Hace 5 horas

Se queda el IEC un año más sin presidencia

Hace 7 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 3 horas

Del clan Taddei

Hace 12 horas

China, los BRICS y la hegemonía del dólar

Hace 12 horas

Rumbo al 3 de noviembre – Entre predicciones y kamikazes