Coahuila
Por
Grupo Zócalo
Publicado el lunes, 9 de agosto del 2021 a las 04:00
Monclova, Coah.- Una joven madre de familia denunció ante la Junta de Conciliación y Arbitraje, acoso y explotación laboral; y que tras tener un accidente dentro de su horario de trabajo, la despidieron para no pagarle las atenciones médicas.
Además, la afectada mencionó que vive en un departamento que le rentan sus mismos ex-patrones, y a raíz de lo ocurrido, buscan desalojarla.
Karina Ramírez de 28 años de edad, señaló a este medio de comunicación, que anteriormente trabajaba en el restaurante Los Antojos de Lupita, ubicado en Avenida San José en Monclova;
“ “el día 11 mayo sufrí un accidente en el trabajo alrededor de las 8:30 de la mañana, dentro de la cocina; me resbalé en un escalón que está entre la cocina y el área de los refrigeradores, se me dobló el pie, una compañera se percató de lo que me pasó, me checó el pie y ella ve que se me estaba inflamando y va hacia el área del comedor donde estaba el esposo de la dueña del restaurante, el Sr. Manuel y les pide a mis compañeras me ayuden a subir a su camioneta para llevarme a la Cruz Roja, ya que no me tenían asegurada como trabajadora”,
detalló.
Dijo que al ser trasladada a la Cruz Roja, pidió una silla de ruedas para llevarla a que la checaran,
“ “le dicen que le cobrarán 50 de la consulta al señor y él tenía que pagarlos pero tuve que hacerlo yo para que me consultaran”,
dijo.
“ “Cuando estaba esperando a que me nombrara el doctor, el señor Manuel me dice que suba el pie en sus rodillas para que no se me inflamara más y él puso sus manos en mi pierna sabiendo él que mi lesión era en el tobillo no en la pierna y yo le hice el comentario para que me soltara porque me dolía el tobillo no la pierna”,
exclamó la joven.
Dijo que el doctor le pidió unas radiografías, las cuales tenían un costo de 200,
“ “él me dice que no trae dinero, yo los pago con mi dinero y me realizan los rayos x”,
mencionó.
Ante eso, el médico le comentó que presentaba un esguince de primer grado, que necesitaba una férula y reposo por 15 días.
Cabe señalar que la dueña del negocio la señora Griselda Mona y su esposo Manuel, le decían que no traía nada, que si estaba segura de que le pusieran la férula, que para ellos no era nada.
Karina destacó que ese día camino a su domicilio en la calle San Nicolás 800 en la colonia Pedregal, sufrió acoso por parte de su jefe;
“ “él me dice que tiene hambre que me invita a comer, lo cual le digo que ya me quiero ir a descansar porque me dolía el pie y él insistía, la verdad yo no me sentía cómoda, en el trayecto empieza a hacerme comentarios que la verdad me incomodaron aún más”,
dijo.
“ “Él iba platicándome cosas que en verdad a mí no me interesan en lo absoluto, ya que me platicaba de la vida sexual de él y su esposa, que no intimaban y que él estaba con mujeres más jóvenes que él, cuando él le decía a su esposa que iba a ir a su rancho y como a ella no le gusta ir, él se iba con mujeres. Ahí es cuando hace un comentario que me incomodó aún más, diciéndome que si no me gustaría ir con él a un lugar más privado para “platicar” y tomarnos unas cervezas él y yo solos, le dije que no, que ya me quería ir a mi casa”.
Karina mencionó que cuando por fin la llevó a su casa él le dijo que si nunca se había metido con un hombre aparte de su pareja,
“ “le digo que no y él sólo dice qué lástima”,
apuntó.
Agregó que desde el día que se accidentó no le han pagado nada;
“ “hasta la fecha aún sigo con mi lesión y los gastos están corriendo por mi cuenta, ya que la señora Griselda Mona no se quiere hacer responsable de nada, apenas el día domingo era el último día con la férula y mi pie aún sigue morado, lo que en una ocasión una doctora me comentó que necesitaba una consulta con un especialista para checarme los ligamentos”,
argumentó.
Recalcó que la primera férula se la pusieron por 15 días, pero por insistencia de su jefa regresó a trabajar antes.
“ “Desde ese día fue un infierno para mi porque ese día me hizo el día ‘de cuadritos’ diciéndome que era muy ‘delicadita’, que no me moviera mucho porque me iba a quebrar y luego la demandaba, me tronaba los dedos diciéndome que hiciera las cosas mas rápido, ese día mi pie se inflamó muchísimo, lo cual yo en ese momento no dije nada porque la señora de por sí me estaba tratando horrible”,
comentó.
Más sobre esta sección Más en Monclova
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas