Hace algunas semanas se estrenó la película Black Widow (Viuda Negra, en castellano), la idea inicial, de acuerdo con los contratos, era que esta se proyectara inicialmente solo en cines y al paso de algún tiempo se pudiera ver en la plataforma stream de Disney+. Sin embargo, la casa de Mickey Mouse, propietaria de Marvel, decidió realizar el estreno de manera simultánea.
Esta acción, fuera del contrato entre la compañía de entretenimiento y la actriz Scarlett Johansson, provocó que la protagonista de esta película de acción y ficción entablara una demanda contra la casa productora, quien ha argumentado por medio de su CEO que esta acción se debió a la situación de la pandemia ocasionada por el Covid-19.
Este tipo de acciones, donde la fábrica de sueños aprovecha su posición para sacar mayor provecho no es algo nuevo, basta con echar un vistazo a la historia del largometraje Los Tres Caballeros, realizado en el año de 1944, dibujos animados cuyo mensaje se centra en el apoyo de América Latina hacia Estados Unidos, y la buena voluntad entre las naciones casi al final de la segunda Guerra Mundial.
Más allá de sus personajes principales, el Pato Donald, el loro brasileño de nombre José Carioca y el gallo mexicano conocido como Panchito Pistolas, al escuchar la música, las coplas musicales son coahuilenses, el autor de la melodía principal del largometraje fue el mismo del Jarabe Pateño, el profesor Jonás Yeverino, a quien la casa productora, la misma que no le cumplió el contrato a la actriz Scarlett Johansson, le plagió la melodía. A pesar del esfuerzo del compositor pateño y de su familia, el enfrentarse a un gigante económico y de la diversión les ha sido imposible el reconocimiento de la autoría.
No es de sorprendernos que algunas empresas busquen a pesar de sus altas ganancias más utilidades, incluso al actuar sin ética o escrúpulos.
Por cierto, en todos los juegos de las Ligas Mayores del beisbol en los Estados Unidos, cuando el bateador se presenta en la caja de bateo se escucha una melodía, la cual también es autoría de don Jonás Yeverino.
Si Scarlett Johansson, aun con sus superpoderes de heroína, poco o nada puede hacer contra el gigante de la diversión, ¿qué pueden hacer aquellos que como don Jonás, su trabajo y dedicación les han sido arrebatados?
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