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Coahuila

Nahual

Por Wendoly Villarreal Villarreal

Hace 5 años

En las noticias de la semana se viralizó la cacería de un Nahual en Veracruz, recordé el viaje que hice el año pasado al Estado de Chiapas, mágico en todos los sentidos, visité varias ciudades, sin embargo, no imaginaba que en aquel lugar se revelaría un sueño muy extraño que había tenido, en sí la explicación de dicho sueño es lo que cobraría sentido en ese viaje.

Días antes de siquiera pensar viajar, sucedió que me sobresaltó de golpe un sueño, no quiero decir que fue una pesadilla, pues eso usted lo juzgará.

Me fui a dormir al terminar el día, había sido algo ajetreado y de pilón, la nueva integrante de la familia andaba haciendo de las suyas, arañando lo que se le cruzara por el camino, un sofá, unos periódicos, la dichosa gata no discriminaba a la hora de clavar sus garras sobre las cosas.

No soy amante de los gatos, pero mis hijos habían implorado para que Winnie se quedará como su mascota, y no tuve corazón para negarme, pero les advertí que debían cuidarla bien y que de preferencia ni se me acercara.

En el sueño estaba en la casa de mi niñez, era una noche lluviosa muy obscura, sentía el aire húmedo, me dirigí al baño que estaba por un costado de la casa pues se había incorporado por añadidura a la construcción original y por ello había que salir de la casa y entrar de lleno al baño, una puerta gruesa de madera se cerraba con un cerrojo de hierro forjado, el interior estaba iluminado por una luz brillante, todo relumbraba, visualicé entonces el retrete blanquísimo, pero en su taza había muchas hojas de otoño y pequeñas ramas de nogales, el agua turbia no permitía ver con claridad, eso no me detuvo, estaba dispuesta a dejarlo limpio, tome una escoba y me dispuse a sacar la suciedad, de pronto, en forma intempestiva del fondo del retrete, una víbora de cascabel saltó como resorte, una y otra vez me tiraba mordidas en el aire, yo me defendía con la escoba y las manos, hasta que sentí la primer mordida entre mis dedos pulgar e índice, la serpiente había logrado acertar una buena bocanada, su ponzoña me recorría lentamente, sentí la mordida, el veneno arder dentro de mi piel; seguía lanzándome mordidas no cedía, la desesperación se apoderó de mí; en medio del sueño le grité a papá por ayuda, al cabo de unos segundos percibí que mis hermanos y mi padre estaban tras la puerta esperando que la abriera para capturar al peligroso animal, un súbito miedo me asaltó al pensar que la serpiente pudiera hacerles daño, de cualquier forma agarré valor y me dispuse a abrir la puerta.

De regreso en Chiapas anduve recorriendo el mercado, los museos y lugares turísticos, llegé a un lugar en donde la principal actividad es la producción y venta de flores naturales, la chica que me atendió me explicó que hay diferentes trajes típicos, dependiendo de la región o grupo étnico al que pertenecen, los lugareños se atavían de distintas formas. 

Dentro de su casa de adobe había un cuarto grande donde tenían colgados sobre las paredes, vestidos de mujer de diversas etnias chiapanecas, la joven de 17 años hablaba fluidamente español y tzotzil una lengua derivada del maya, además me mostró el altar familiar, en una esquina rematado por un gran arco tupido de flores naturales, había fotos de sus ancestros, además remarcó que ese marco con flores solo podían ponerlo las familias en las que uno de sus hombres hubiera sido mayordomo, en su caso lo era su padre.

Al pie del altar sobresalían 6 figuras realizadas artesanalmente en la técnica de papel maché, parecían pequeños jaguares intentando cobrar vida, la joven me dijo: Esos son los nahuales de la familia, todos tenemos uno.

Pero, ¿qué es un Nahual? según la tradición prehispánica, es un alter ego del indígena, o su animal protector, en la cultura mesoamericana el nahual tiene varias concepciones, pero la visión más certera es como en la película “Coco”, en la que el perrito Xoloitzcuintle se transforma en un poderoso protector del pequeño; un nahual es un animal ligado a ti en forma espiritual, puede ser el jaguar, un cenzontle, algún animal acuático, etc. 

Aquí me vino la imagen de mi sueño cuando estaba por abrir la puerta, ahí parada con un miedo que me llegaba hasta los huesos, pensando que la serpiente mordería a mi padre, tomé valor y abrí aquella puerta, la cascabel saltó por los aires con las fauces abiertas en franco ataque, al instante entre la negrura de la noche, un felino saltó cual jaguar, tragándose de un bocado a la imponente amenaza, ¡era la Winnie! y me sonreía lamiéndose los bigotes, saboreándose; mis hermanos reían con papá en el sueño, todo había terminado.

Regresando de Chiapas me dieron la mala noticia, en mi ausencia Winnie se había perdido nadie sabía de ella, triste me fui a dormir pensando en lo injusta que había sido al no querer antes a la gatita, ahora ya no estaba; por la mañana unos maullidos familiares me despertaron, ella había regresado, me ronroneaba, la tomé entre mis manos y le susurré al oído, ¿quién es una guardiana espiritual en sueños, quien es mi Nahual?.

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