Cd. De México

Publicado el lunes, 28 de febrero del 2022 a las 14:13
Ciudad de México.- Se topó, literalmente, cara a cara con la muerte, luego de electrocutarse en la vía pública
Javier, de 46 años, fue trasladado al Centro Médico de Occidente del IMSS debido a que sufrió una descarga eléctrica que le provocó quemaduras externas e internas, incluso, había riesgo de que perdiera su brazo.
Pablo González, jefe de la Unidad de Quemados del IMSS, explicó que Javier fue evaluado y se determinó darle un tratamiento integral con la intención de salvar su vida.
Entre los tratamientos que se le brindaron fueron los cristaloides, reanimación hídrica, aseo quirúrgico y limpieza de la piel.
“Gracias a una técnica de aseos quirúrgicos seriados bajo anestesia, se logró que hubiera una integración del 99 por ciento de los injertos colocados”, destacó.
Javier puede contar su experiencia. Recordó ese día cuando tuvo el “encuentro” con el cable de 23 mil voltios.
“Me desmayé y quedé colgado a una altura de 12 metros. La corriente seguía y abajo había luz trifásica, así que era muy difícil bajarme”, narró.
Sabe que la descarga pudo quitarle la vida, por lo que para él, los médicos del IMSS son sus “salvadores” y le dieron una nueva oportunidad de “volver a nacer”.
“El IMSS es lo máximo, gracias a él estoy vivo. Yo digo que mi padre y mi madre me dieron la vida el 11 de agosto de 1975, pero se me volvió a dar el 20 de octubre (de 2021)”, afirmó.
El jefe de la Unidad de Quemados destacó que se cuenta con equipo de alta tecnología para atender a pacientes con lesiones severas que ponen en riesgo su vida. Se atiende a más de 300 pacientes no sólo de Jalisco, sino de otros Estados.
“Hablamos de personas que tienen lesiones de segundo o tercer grado en áreas como rostro, cuello, área perineal o de grandes y pequeñas articulaciones; lo mismo que de pacientes con más del 20 por ciento de superficie quemada, incluso el 100 por ciento”, añadió.
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