Del 2 al 21 de diciembre del año pasado, es decir, a escasos 10 días de concluir la administración del segundo Durán consecutivo en el Ayuntamiento de Arteaga, el Municipio autorizó de manera exprés adecuaciones de terrenos, fusiones y subdivisiones de lotes en beneficio de empresas y particulares vinculados al funcionario encargado de realizar dichos trámites: Alfonso Treviño Medrano, director de Desarrollo Urbano y Catastro.
En su defensa podrán argumentar que la vida no se detiene y transcurre al margen de calendarios políticos, por tanto las necesidades de la gente deben ser atendidas cuando se presentan; así sea tres días antes de Navidad. O que la mexicana tradición de hacerlo todo a última hora y dejarlo para el final, en este caso atribuible a los ciudadanos, se impone a la burocracia. Sin embargo en los meses previos de 2021 no hubo tal cantidad de solicitudes, incluso en ningún momento del trienio las hubo, lo cual denota una prisa por resolver asuntos antes de que la carroza se convirtiera en calabaza.
Se trata de 58 documentos gestionados ante la referida Dirección de Desarrollo Urbano y Catastro verificados por quien esto escribe que representan alrededor de 2 millones de hectáreas en suma. Una cantidad que supondría mayor atención municipal, o mejor dicho: inspecciones efectivas, y no tratarse apresuradamente los últimos 15 días efectivos de la gestión. Previo a las vacaciones. Después del cierre fiscal anual real. Cuando todo mundo está pensando en otra cosa.
O quizá por eso se realizó precisamente en esas fechas. Me explico.
Entre los folios aprobados destacan 14 a favor de la misma persona moral (Vive Terra Serena, S.A.P.I. de C.V.) para la subdivisión de 136 mil metros cuadrados en total, quien explota un millonario desarrollo inmobiliario en el cañón de La Roja, el fraccionamiento Terra Serena 2, una zona privilegiada de la sierra de Arteaga con alta plusvalía… que no siempre fue así.
Como se recordará, desde su posición Alfonso Treviño Medrano autorizó mediante procedimientos exprés licencias de uso de suelo y construcción en 2020, en plena emergencia sanitaria, al modificar la naturaleza de mil 895 hectáreas tipo agropecuario a corredor urbano, habitacional, para el comercio y servicios, lo cual automáticamente incrementó de forma considerable el valor de los predios en beneficio de Terra Serena.
Lo anterior se publicó el 7 de agosto de 2020 en Zócalo y Tele Saltillo.
La sociedad mercantil Desarrollos Terra Serena, S.A. de C.V., fue constituida el 1 de septiembre de 2016 en la Notaría 96 de Monterrey aunque con domicilio fiscal en Saltillo, y tiene por socios a María Teresa del Río Cobos, Claudia Edith Salinas Salinas y María Paula Lomelí del Río. Como apoderados legales figuran Sergio Enrique Lomelí Valdés y Juan Ramón García Santamaría.
Por su parte la razón social espejo, Inmobiliaria Terra Serena, S.A. de C.V., fue creada en Saltillo el 7 de diciembre de 2020 y se compone de las sociedades mercantiles Grupo Empresarial Coeeza, S.A. de C.V., y Grupo Reama, S.A. de C.V. Los mismos Sergio Enrique Lomelí Valdés y Juan Ramón García Santamaría aparecen también como apoderados legales.
Desentrañando ese conglomerado de empresas que esconden a otras, cabe señalar a su vez que “Coeeza” pertenece a Sergio Enrique Lomelí Valdés y María Paula Lomelí del Río, y “Reama” es propiedad de Juan Ramón García Santamaría y Sergio Enrique Lomelí Valdés. Ambas fueron establecidas el mismo día: 19 de noviembre de 2020, en la Notaría 5 de Saltillo, cuyo titular es Adolfo Quijano Aguirre, y comparten a Juana Magdalena Rodríguez Reyes como comisaria.
Cortita y al pie
Ahora bien, aquí viene lo interesante: Lomelí Valdés, quien aparece detrás de Terra Serena en todo momento, es socio del director de Desarrollo Urbano y Catastro de Arteaga en las personas morales Constructora Vitalmex, S.A. de C.V., Constructora Proguía del Norte, S.A. de C.V. y Desarrollos 2CE, S.A. de C.V.
Y el otro dueño de Terra Serena, García Santamaría, también fue socio de Treviño Medrano en Cimagua, S.A. de C.V.
Así se explica la prisa por autorizar de manera exprés adecuaciones de terrenos, fusiones y subdivisiones de lotes antes de terminar su periodo en el Ayuntamiento. Todo queda en familia, pues. Negocio redondo.
La última y nos vamos
A propósito del caso reseñado usted podrá pensar: bueno, al menos ya terminó el 31 de diciembre su periodo constitucional como administración; por tanto ya no podrán hacer más daño.
Pero no cante victoria tan rápido: otro Durán es ahora el Alcalde, Ramiro, y Treviño Medrano, funcionario durante los periodos 2014-2017 con José de Jesús, 2018 y 2019-2021 con Everardo, pasó de los inmuebles a los billetes, ya que será Tesorero para el trienio 2022-2024.
Agua que se estanca se pudre, no obstante los ocho años de la dinastía Durán se prolongarán a 11 y se pueden extender legalmente hasta 14 con una eventual reelección, para gobernar entonces de 2014 a 2027.
Ni Los Moreira se atrevieron a tanto.
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