Hay cosas que pasan casi desapercibidas, pero que en el fondo son importantes, muy importantes. Resulta que la Suprema Corte de Justicia invalidó la facultad del Presidente para disponer, literalmente, cómo le diera la gana, de los recursos “ahorrados” por medidas de austeridad.
Sí, si alguna vez se preguntó a dónde iban esos miles de millones de pesos que, de vez en vez anunciaba AMLO que se ahorraban, con tal o cual medida de austeridad, pues ya lo sabe, podía usar esos recursos, por decreto, en forma totalmente discrecional. Simplemente como quisiera.
Pues la Corte le cerró la llave, ya que eso, de gastar por decreto lo que quisiera en lo que quisiera, viola la facultad Constitucional de la Cámara de Diputados de autorizar el Presupuesto de Egresos.
Habría que señalar más o menos de qué montos estamos hablando: en 2021, el Gobierno federal gastó 510 mil millones de pesos por encima de lo originalmente presupuestado –60% para apoyos a Pemex y la refinería de Dos Bocas–, y nadie sabe si en ello se fueron algunos de los “ahorros” de la austeridad republicana.
Queda aplaudir esta decisión de la Suprema Corte de Justicia, que en el fondo representa un primer gran paso para que la gente sepa, realmente sepa, algo muy importante: exactamente qué se hace con los recursos del erario, los que, según esto, son de todos los mexicanos. Y qué mejor que lo hagan con este Gobierno, que no es lo mismo que esos que padecimos durante décadas. ¿O no?
Más sobre esta sección Más en Coahuila